Capitulo 8

Eriol se la había pasado viendo la puerta, estaba nervioso y preocupado, pero su cara no reflejaba esto, no cabía duda de que era un experto en ocultar sus emociones, de pronto vio a Haine entrar y se sintió mejor, ella le dio el papel a la maestra, esta asintió y después se fue a su lugar, Eriol la vio fijamente.

-Paso algo?- pregunto casi inconscientemente, ella se sentó y lo volteo a ver

-Nada fuera de lo común, pero terminando la clase te digo si?- él asintió y ella saco sus cosas, estaba algo distante y esto preocupo mas a Eriol, que había pasado? Era la pregunta que rondaba su cabeza, pero tenia que esperar al final de la clase para saber.

Al terminar las clases los chicos se reunieron en la puerta, Eriol y Haine no habían tenido oportunidad de hablar ya que las clases fueron corridas.

-Bueno nos vemos mañana chicos- dijo una entusiasta chica de ojos verde esmeralda.

-Claro Sakura, cuídate- dijo Haine sonriendo

-Gracias Haine, y ahorita que vas a hacer?- pregunto de pronto, Haine pensó un poco y al final

-La verdad no lo se, pero talvez pasear y tu?- Sakura sonrió y vio a Li

-Voy a ir a arreglar con Li los últimos detalles de su apartamento- Haine vio a Li y a Sakura

-A que bien, bueno se divierten chicos- dijo en tono alegre, los dos agradecieron, se despidieron y se fueron, luego Tomoyo y Frank también se
despidieron, quedando solo Eriol y Haine, el primero volteo a ver a la segunda.

-Quieres caminar?- Haine asintió y le dio la mano, los dos comenzaron a caminar rumbo a una dirección con paso lento.

-Quieres que te diga ahora?- pregunto Haine, él sonrió

-No, espera un poco .- ella se extraño un poco

-A donde vamos?- pregunto de pronto, la volteo a ver

-No lo recuerdas?- ella vio el camino hacia al frente, de repente recordó cual era ese camino y sonrió

-Vamos a ...-él asintió y le sonrió, ella se alegro y siguieron caminado.

Minutos después comenzaba a divisarse los árboles y a oírse a los pajaritos como la vez pasada Haine se sintió muy alegre y con paz, un sentimiento que hace mucho no sentía, y sabia que también Eriol tenía que ver con eso, ya que estaba segura que si hubiera estado con otra persona no se sentiría igual, estaba pensando eso cuando Eriol la volteo a ver y sonrió.

-Gracias por acompañarme- dijo viéndola, ella reacciono y le sonrió

-No, gracias a ti por ser tan lindo conmigo, y aun no entiendo porque lo eres- dijo ella algo tímida, él le apretó la mano y le sonrió.

-Ya te lo había dicho, eres una persona muy interesante y vale la pena conocerte- dijo sincero, ella se sonrojo mas y desvió la mirada.

-Tu también vales mucho le pena Eriol- el chico abrió los ojos para después cerrarlos y sonreír, luego voltearon y se pararon, quedando como la vez pasada viendo el mismo paisaje, se veía hermoso y había tanta tranquilidad, aunque a lo lejos se divisaban unas cuantas nubes que amenazaban con que pronto llovería, pero a ellos no les importo, bajaron, Haine jalo a Eriol, caminaron hacia el riachuelo y se sentaron en un árbol de cerezos del cual se desprendían algunas flores, descansaron un poco y después él la volteo a ver, ella le sonrió y se recargo en su hombro

-Ahora si, que paso?- dijo abrazándola, ella suspiro y después cerro los ojos

-Mi padre se va a ir a Nueva York, según él por cosas de trabajo- dijo ella algo triste

-Los va a dejar solos?- dijo con preocupación, ella asintió y recordó lo que había pasado.

-Pero no podemos hacer nada, siempre a sido así, no podemos esperar mas de él, solo le deseamos buen viaje y ya- Eriol comenzó a acariciar su cabello y esto le agrado a ella.

-Pero estas bien?- ella asintió con la cabeza.

-Solo necesito a mi hermano y estaremos bien, aunque se que a también le duele, saldremos adelante, aunque mi papá nos dejo una ultima advertencia- esto le llamo la atención a él

-Advertencia?- ella disfrutaba de esa compañía, y no se daba cuenta de lo que decía

-Si, que el tipo que hizo que mi abuela y mi madre
perdieran su energía, nos esta buscando para matarnos- en ese momento ella abrió los ojos y se tapo la boca, Eriol se quedo congelado

-Matarlos?... y aun así tu padre los dejo...- ella lo volteo a ver y vio la sorpresa de su rostro.

-Pero, no, no te preocupes Eriol., yo estoy bien, sabes no debí mencionar eso- la volteo a ver y puso sus manos en los hombros de ella.

-Haine prométeme algo si?- ella se extraño

-Prometerte algo, que?- Eriol se acerco a ella quedando a pocos centímetros de distancia.

-Que acudirás a mi si algo extraño pasa, por favor, no deseo que les pase algo- ella abrió los ojos y desvió la mirada

-Pero para que te molestas Eriol? Nosotros nos lo arreglaremos, no quiero preocuparte-

-Me vas a preocupar mas si no me tienes la confianza de decirme que te pasa, prométemelo por favor Haine- en su voz se escuchaba la preocupación, ella suspiro

-Esta bien, te lo prometo- él sonrió y se volvieron a acomodar, abrazados como antes, siguieron platicando de eso y después cambiaron de charla.

Y así pasaron las horas, y la nube que en un principio estaba lejos comenzó a acercarse peligrosamente y a gran velocidad, había viento y todo, el clima estaba cambiando, pero Haine se había quedado dormida y él la estaba observando, como le gustaba verla, pero vio el cielo y se dio cuenta de que pronto llovería, así que con dulce voz y acariciándole el pelo

-Despierta, ya debemos irnos, se esta haciendo tarde y va a llover- Haine comenzó a abrir los ojos y a despejarse, volteo hacia arriba y vio a Eriol sonreírle, ella desvió la mirada y vio el cielo, cierto, en segundos llovería, de hecho había comenzado a chispear, se levanto, sentándose a un lado de Eriol.

-Espera por favor- Eriol se sorprendió, su voz
sonaba a necesidad, vio el cielo y la volteo a ver, ella lo vio con ojos tiernos y de suplica, suspiro y acepto.
Minutos mas tarde comenzó a llover a cantaros, y con esto los chicos comenzaron a empaparse, Eriol volteo a ver a Haine

-Debemos cubrirnos- pero se extraño, ella se había parado y su cabeza estaba hacia al cielo, con los ojos cerrados, se levanto y la observo, se veía tan hermosa, el agua recorría su frágil cuerpo, y como toda ropa mojada se le pego al cuerpo, traía una blusa azul y una falda azul marino, los dos estaban contra su cuerpo, se veía demasiado sexy, el desvió la mirada sonrojado (como? Eriol sonrojado? Jajaja) .

-Te vas a enfermar- Eriol quería quitar los pensamientos que empezaron a llegar después de haberla visto así.
Haine reacciono con la voz de Eriol, se sentía tan bien que había olvidado donde estaba, su fuerza era recuperada poco a poco, se sentía más segura, pero al escuchar la voz de Eriol regreso de su embobamiento, abrió los ojos y lo volteo a ver.

-"Dios"- se quedo observándolo, no hubiera abierto los ojos, si pudiera se hubiera derretido en ese momento ya que la imagen que veía era de un hombre, extremadamente sexy, Eriol traía una camisa blanca que con el agua se le había pegado al cuerpo y también transparentado su fuerte y sexy abdomen y pecho, su cabello estaba mojado y le caía sobre la cara, se veía extremadamente irresistible, pero reacciono al ver que la observaba y desvió la mirada, de pronto recordó que Eriol si se podía enfermar

-Es cierto, te puede hacer mal- dijo ella de pronto, él la vio extrañado

-A mi, a ti también no?- ella abrió los ojos y los desvió de nuevo, Eriol comprendió que ella le ocultaba algo y se acerco, aunque no quería hacerlo, para su cerebro que estaba funcionando a mil por hora, no era bueno ya que si se acercaba demasiado, al verla así podría..., cerro los ojos y se paro en seco, ¿qué le pasaba, respiro hondo y llego a su lado.

-Que es lo que me ocultas Haine?- pregunto de pronto, ella lo volteo a ver y quedaron a pocos centímetros de separación, los dos se vieron fijamente por algunos segundos y después se hicieron para atrás, además se pusieron muy nerviosos, la lluvia había disminuido un poco pero no dejaba de caer, Haine suspiro y se relajo un poco

-Vamonos, ya es suficiente- dijo ella, Eriol se extraño

-Suficiente de que?- Haine capto que los dos estaban demasiado empapados, y se había dado cuenta de que su ropa estaba pegada a su cuerpo, se sonrojo y se dio la vuelta.
Eriol la observo, observo como las gotas de lluvia bajaban de su cabello hasta su espalda, mas abajo, hasta llegar a sus muy bien formadas piernas y recorrer el resto de camino

-Tienes razón, es suficiente- dijo Eriol dándose la vuelta y con algo de sonrojo en su cara, algo muy extraño en el.

-Vamonos y te lo explico luego- dijo Haine para terminar y dándose la vuelta

-Ok, pero a mi casa- volteo y los dos se vieron de nuevo

-A tu casa?- dijo con timidez, él asintió y se acerco a ella, tomo uno de sus mechones mojados y lo enrollo en sus dedos

-Es la mas cerca, si no te vas a enfermar y es lo que menos quieres cierto?- lo dijo en voz baja, ella se sonrojo y bajo la mirada

-Gracias- fue lo único que dijo, él sonrió, le soltó el cabello y le dio la mano a Haine, ella la acepto con gusto y caminaron rumbo la casa de Eriol

A mitad del camino la lluvia ya había cesado, y es en ese momento cuando el frío recorrió sus cuerpos ya que había algo de aire y los dos temblaban un poco, Eriol la volteo a ver y cerro los ojos, murmuro un poco y de pronto dos capas los envolvían dándoles algo de calor, ella se sorprendió y lo volteo a ver, él le sonrió lo que hizo que ella le regresara una sonrisa, después lo tomo mas fuerte de la mano, ya iban llegando, se sentían bien.
Entraron en la casa y no los recibió nadie

-Que raro- dijo Eriol — "donde estarán?"- Haine lo volteo a ver

-Que raro que?- Eriol la miro y negó con la cabeza

-Nada, ven te voy a decir en que habitación te puedes bañar- Haine lo miró congelada

-Bañar?- Eriol rió un poco

-Pues claro, estas toda empapada, te haría mal si no te bañas- Haine sonrió

-Gracias por preocuparte por mi Eriol- esto hizo que se quedara parado un momento, después sonrió

-No es nada, ahora ven- ella asintió y lo siguió sin hablar, cuando pasaron por el pasillo, ella vio que era el mismo que llevaba a la habitación de él, se sonrojo un poco al recordar la ultima vez que estuvo ahí, de pronto comenzó a fijarse en los pequeños detalles que esa vez no observo, las paredes estaban tapizadas con tela, las puertas que pasaban era de madera, brillante y hermosa, en las cuales tenia símbolos muy bonitos, toda la casa tenia molduras en el techo, también de madera, al verla fijamente no evito preguntar

-Eriol que tipo de madera es el de las puertas y de las molduras?- él sonrió y volteo a verlas.

-Ah esas, todo es de caoba, aunque hay algunos muebles que son de cedro- esto la sorprendió, ya que era la madera mas fina que existía, cuando vivían en América su padre cuidaba mucho sus muebles de Caoba y eran unos regaños si le llegaban a pasar algo, sonrió al ver lo sencillo que lo había dicho, después reino el silencio hasta que se pararon en frente de una puerta muy bonita.

-Aquí es, pero antes de que entres prométeme algo- ella lo miro extrañada y asintió

-Me dirás que fue todo eso de la lluvia, esta bien?- ella sonrió

-No, si que eres chismoso, pero contigo no sé porque siempre ganas- dijo ella sinceramente

-Jajaja no siempre, bueno, nos vemos al rato, espero te sientes cómoda- ella asintió agradeció y abrió la puerta, después se dio cuenta de que la habitación de Eriol era al final del pasillo, y no estaba muy lejos, entro y cerro la puerta, recargándose en esta y suspirando
Mientras, Eriol se había apresurado a ir a su habitación, ya se sentía mas calmado, pero un poco del sentimiento anterior le había quedado, se recargo en la puerta y vio hacia la ventana, sonrió y se acerco a esta.

-Eriol disculpa si no te recibimos, pero fuimos a dar un paseo, de hecho no te importa si estamos un poco mas afuera?- dijo un ser de pelo rosa y enormes alas de mariposa

-No Ruby, no hay problema, y Spinel?- dijo viendo que solo había uno de sus guardianes.

-Se quedo abajo, estamos con Kero y están discutiendo unas cosas de unos videojuegos-
Eriol rió ante esto, esos dos nunca cambiarían

-No importa, regresen cuando quieran- Ruby sonrió y le dio las gracias para después desaparecer en la oscuridad, Eriol cerro la ventana y después se dirigió al baño para bañarse ya que su cuerpo empezaba a presentar síntomas de alguna enfermedad.

Haine estaba bajo el agua de la regadera, recorría su cuerpo frío y lo comenzaba a calentar, cerró los ojos y su mente empezó a divagar al recordar todo lo que había pasado en el día, ahora ya no podía negar que Eriol se había convertido en una persona muy importante en su vida, le debía mucho además de que un sentimiento extraño comenzó a surgir en su interior, que ella clasifico como amistad, pero que muy dentro de ella sabia que era otra cosa.

Termino por fin la ducha, cerró la llave del agua y agarrando una toalla que estaba a lado de la regadera, por fuera, por supuesto, se envolvió en ella y salió con suma delicadeza, sentía mucha vitalidad en el cuerpo, observo el baño, era amplio y lujoso, azulejos blanco con azul, muy bonitos, y tenia jacuzzi, en verdad Eriol era muy rico, agarro otra toalla pequeña para secarse el cabello y salió del baño, entro en la habitación, que era azul claro con algo de blanco en la pintura, la cama era matrimonial, con una colcha de un lobo plateado de perfil, hermoso, había un tocador de madera, y el espejo tenia forma de flor, muy bonito, la alfombra era azul mas fuerte al igual que las cortinas, en una de las esquinas había un closet mediano, se acerco a el, solo para ver que había, al abrirlo se sorprendió, había hermosos vestidos de mas o menos la edad media, saco uno y lo vio, era espectacular, de color rojo, con algunos brillantes, estaba alegre, pero se dio cuenta como estaba y se sonrojo, dejo el vestido y cerro los ojos, murmuro un conjuro y de pronto comenzó a brillar, la toalla desapareció, y en su lugar apareció una linda blusa roja, pegada al cuerpo, y una falda color negro arriba de la rodilla con algo de vuelo, traía un collar de un lobo plateado, y en su mano izquierda estaba la pulsera que le dio su abuela, y en la mano derecha el anillo que le dio su madre, los dos brillaban un poco, pero se veían muy bien, decidió dejarse el cabello suelto ya que no se había secado por completo, fue al tocador y vio un cepillo, lo tomo y vio que era nuevo, y así comenzó a cepillarse el cabello, después solo se lo hizo para atrás, cerro la puerta del closet, prometió que le preguntaría a Eriol de donde eran y si alguna vez podría venir a verlos, sonrió y vio una puerta de cristal, se extraño, se acerco y vio que esta conectaba a un pequeño pero lindo balcón, la abrió y salió hacia este; la noche era magnifica, las nubes desaparecieron por completo y ahora el cielo era adornado por hermosas estrellas, sabía que se le había hecho tarde, pero valía la pena estar un momento ahí, de pronto tuvo la necesidad de cantar la canción que tanto le gustaba, primero comenzó a tararearla pero poco a poco comenzó a cantarla, primero muy bajo y después mas fuerte, la verdad es que no lo hacia nada mal, ya que la canción era la misma que cantaba con su hermano, pero mas larga y ahí ella era la única que cantaba.

Eriol había tocado y al no escuchar respuesta decidió entrar, observo toda la habitación hasta que encontró lo que estaba buscando, la chica de pelo negro se encontraba recargada en el barandal del balcón y veía hacia las estrellas, al acercarse empezó a escuchar la tonadita que le gustaba y al llegar a la puerta la escuchaba perfectamente.

-"De verdad canta muy bien"- pensó el chico mientras se recargaba en el marco de la puerta y la observaba en silencio, aunque por otro lado sentía algo de calor en su cuerpo, esto no le gusto nada, pero no quiso moverse de ahí y solo la quiso observar.
Haine no se percato de su presencia, llegó a una parte muy bonita

-Have you ever wondered what life is about?
You could search de world and never figure it out
You dent have to sail the oceans no, no, no.
Happiness is no mystery, It's here and now, It's you and me yeah- en ese momento se le vino a la mente Eriol y sonrió, seguía el coro, pero al terminar el coro, sintió la presencia de Eriol y volteo rápidamente, lo encontró recargado en el marco de la puerta observándola fijamente, ella se sonrojo un poco

-Me escuchaste?- dijo tímida, el asintió

-Y te he de decir que me encanto, cantas maravilloso, y fue un deleite para mis oídos, pero que pena que te detuviste- dijo el sonriendo, ella se sonrojo mas y le agradeció, pero ella noto algo extraño en su voz, un poco mas ronca de lo normal, además estaba un poco rojo, y se notaba por su tez tan blanca, pero en el era extraño verlo así, en ese momento recordó que se habían mojado, y que probablemente..., se asusto y de inmediato se acerco al chico.

-Eriol estas bien?- dijo preocupada, él sonrió para tranquilizarla.

-Si, estoy bien, no te preocupes- pero la verdad es que no se sentía nada bien, tenia demasiado calor, y estaba algo débil, incluso para caminar, pero no quería preocupar a la chica

xDDDD Continuara

N.A.- Bueno ya q, no me dejen si quieren review, pero solo espero q les guste en lo personal me encanta además, imaginar a Eriol así o q genial, se cuidan bye