Mi primera abominación de la naturaleza
Mi primera abominación de la naturaleza... fanfic xDD
Sipnosis (¿esto es una peli? ¿eing?): Ángela es una Akatsuki de catorce años, alumna del genio Uchiha: Itachi. Anti-social, gruñona y enamorada hasta la médula de su sensei, es lo que tiene en encanto Uchiha, aunque te trate como a un estorbo. Sin duda, hay amores que matan...
Naruto pertenece a Masashi Kishimoto (Dios), si no Itachi sería el protagonista, yo la coprotagonista y no sería un shonen, sino un hentai -.-U
ATENCIÓN: Puede contener spoilers del shippuden (en este capi no, más adelante sí xD)
¡Leed y os amaré! (Inner yo: ¿Eso es una amenaza?)
Hoy llueve, a mares. La semana pasada ya veía nubes, pero no creí que fuera a llover tanto, suerte que me gusta mojarme...
Y lo mejor de todo es ver a las nice de mi clase quejarse porque se les va ha rizar el pelo. No he podido contener la risa cuando he visto a la pija de Ana con su perfecto pelo liso completamente bufado. Todos me han mirado raro porque nadie en mi clase me había oído reír antes. Que les den, me caen fatal, todos ellos.
Suspendí Historia, mi madre me pegó cuatro gritos y mi hermana me dio directamente una bofetada, yo seguí tan campante. Le jode mucho no poder hacerme daño, y verla frustrada por algo que súper-Sonia no puede hacer, me encanta.
Me da igual lo sádico que sea eso.
Hace una semana que no sé nada de Akatsuki, desde mi última misión con sensei. Estará demasiado ocupado con sus planes para conquistar el mundo, o lo que sea que planea. Sinceramente no creo que Itachi vaya a ayudar a Akatsuki, aún no se porqué está en la organización, pero seguro que no va ha seguir a Pain y a los demás.
No es su estilo trabajar en equipo...
Me largo a dar una vuelta. Es agotador no hacer más que darle vueltas a lo mismo...
Por supuesto, no llevo paraguas. Empaparme y congelarme es lo único que me hace sentir un poco viva cuando estoy sola, ¿es eso malo? Y siempre estoy sola...
Como he dicho antes, odio a la mayoría de la gente. Siempre preocupándose por sus chorradas egoístas. Que si llegan tarde a nosedónde, que si nosequién no les hace caso, que si no les llega el dinero para una moto...
Por favor, que patético. Y gente muriendo en guerras, luchando literalmente por sobrevivir...
Que asco de mundo gobernado por la injusticia...
¿Acabo de ver un cuervo o me estoy volviendo paranoica? Miro hacia arriba, pero la lluvia cae con fuerza y no puedo mantener los ojos abiertos.
Es igual, si se trata de Itachi, se jode. Estoy hasta las narices de que venga cuando le da la gana. Como un día me pille cambiándome va ha tener los ojos rojo sangre de verdad.
Vale, el pájaro vuela hacia aquí. Creo que no me he vuelto loca aún. Con un suspiro de resignación levanto la mano. Sensei en su forma de cuervo se posa en mi mano. Acerco la mano con pájaro incluido a mi cara. Los cuervos son mucho más grandes y siniestros de lo que parece en las fotos, creedme. Y tienen un cacho pico que podrían sacarte los ojos a distancia. Y éste me esta clavando las uñas en la mano.
-Tienes un morro que te lo pisas, ¿no puedo darme una vuelta tranquilamente bajo la lluvia sin que me reclamen?- le reprocho.
El ave ladea la cabeza como diciendo: "es obvio que no".
Gruño. Itachi se sube a mi hombro. Entre que voy entera de negro y llevo un cuervo en el hombro es probable que una vieja me acabe echando agua bendita.
De camino a un rincón donde no puedan verme desaparecer con un "paf" entre el humo, voy quejándome.
-... porque puedes pillarme en una situación comprometida como sigas apareciendo cuando te da la real gana, ¿sabes?
"Paaff"
-No. – me responde cuando estamos ya en su habitación en la Villa de la Lluvia. -Sabías que tendría que ser así si te convertías en akatsuki.
Me ha contestado con mala leche, en tono cortante y para que me calle de una vez, si no habría pasado de mí, como siempre. Hoy parece haber gastado ya toda la paciencia con la que me ha aguantado hasta ahora... ¿debería preocuparme?
Bueno, será mejor que no de tanto el follón como de costumbre, como le toque mucho las narices no dudo en que al final del día acabe con la huella de una sandalia uchiha en el culo.
Le fulminó con la mirada mientras se cambia de camiseta. ¿A quién se le ocurre, siendo tan sumamente atractivo y estando calado, quitarse la camiseta delante de una adolescente con las hormonas revolucionadas? Aparto la mirada, ya me he ruborizado "bravo..." me felicito mentalmente a mi misma.
Estoy sentada en el borde de su cama y me miro los pies para no derretirme con las vistas. Pero claro, la carne es débil y lanzo miradas furtivas al Uchiha, que ahora se ha soltado la coleta y se escurre el pelo. Joder, ¿lo hace para torturarme o qué?
De pronto me tira una camiseta que probablemente me serviría de vestido. Le miro extrañada.
-Si te quedas con esa ropa mojada acabarás enferma.- responde a mi muda pregunta. ¿Se esta preocupando por mí?
-¿Y que esperas? ¿Que me cambie aquí, delante de ti?
Señala con la cabeza a un baño. Gruño.
-...Ya claro, como si no fueras a espiarme... eres un pervertido.
-Por supuesto, ¿no se me nota? Además soy un pederasta.- responde en tono irónico e irritado.-Date prisa, tenemos cosas que hacer.- vuelve a hablar en su usual forma cortante.
-¡Eso ha sonado mal!-le respondo desde el baño.
Miro la habitación. Las casas de los akatsukis en sí molan mucho. Aunque Itachi es un soso de mierda y esto no esta decorado. Me cambio rápido y me miro en el espejo.
Parezco la típica tía que recién levantada, la mañana después de tirarse a un tío, se pone una camiseta suya.
Ja, más quisiera yo...
A pesar de que es una camiseta de manga corta a mi me queda por el codo, además cuando intento centrar el cuello de la camiseta se me queda un hombro al descubierto y encima me llega de largo por encima las rodillas...
Pues yo no lo veo tan grande como para que una camiseta suya sea tan exagerada...
La camiseta no huele a nada, para decepción por mi parte. Cojo el cinturón que llevaba en los vaqueros negros que me he quitado y me lo pongo. No se como queda peor, sinceramente...
Pero bueno, da igual, me voy a poner la capa de Akatsuki encima...
-Ángela, Pain quiere verte.- me avisa sensei desde la otra habitación. Automáticamente me echo a temblar. Pain da incluso más miedo que Itachi-sensei. ¿Qué querrá de mí?
Me pongo las botas altas y la capa, y salgo a pedirle a Itachi que me acompañe. Es un golpe duro para mi orgullo, pero... joder, estoy asustada.
-Sensei...- ruego. Me mira un segundo. No me deja terminar, apuesto a que ya sabe lo que le voy a pedir.
-Si tardas le enfadarás.- me interrumpe con dureza. Ahora si que tengo miedo. Trago saliva.
Le miro, es evidente que estoy cagada. Joder, que se apiade de mí, por favor...
Segundo capítulo Quería hacerlo más largo, pero puede que alguien muriera de sobredosis, mejor cortarlo por aquí hasta el siguiente xD Ángela me da MUCHA envidia, que triste... xD En fin, hasta la próxima.
Se ruegan todo tipo de comentarios, desde "Esto apesta, pégate un tiro" hasta "¡Me encanta!" etc. xDD
Infinitas gracias por leer :D (Sí, ahora os amo xDD)
Que el Dios Cuervo os proteja.
