Mi primera abominación de la naturaleza... fanfic xDD
Sipnosis (¿esto es una peli? ¿eing?): Ángela es una Akatsuki de catorce años, alumna del genio Uchiha: Itachi. Anti-social, gruñona y enamorada hasta la médula de su sensei, es lo que tiene en encanto Uchiha, aunque te trate como a un estorbo. Sin duda, hay amores que matan...
Naruto pertenece a Masashi Kishimoto (Dios), si no Itachi sería el protagonista, yo la coprotagonista y no sería un shonen, sino un hentai -.-U
ATENCIÓN: Puede contener spoilers
Cambié el summary, ya que el otro era muy cutre -.-U
Bueno, cuatro reviews en dos capítulos, ya es algo :)
Gracias otra vez: HopeBreaker, LadyDarkness22 y Ailei-chan *oo*
En fin, sólo decir que sé que los primeros capítulos no son muy buenos -.-U
¡Pero mejoraré!
¡Leed y os amaré! (Inner yo: ¿Eso es una amenaza?)
Entro en la sala completamente sola. Respiro con irregularidad y creo que me estoy mareando. Lanzo una mirada desesperada hacia atrás, no, Itachi me ha abandonado por completo, que ilusa soy...
-Ángela, entra.- escucho la escalofriante voz del líder de Akatsuki desde el otro lado de la puerta. Trago saliva de nuevo y haciendo acopio de todas mis fuerzas empujo la puerta.
Al contrario de lo que esperaba Pain no está sólo, esperando desde detrás de una mesa de despacho, soy idiota y he visto demasiadas películas. El líder se encuentra en la otra punta de una larga mesa a cuyos lados están algunos akatsukis: La chica del pelo azul, el esquizofrénico con forma de planta carnívora y el chiflado de la máscara naranja.
Levanto la cabeza con fingida seguridad y me quedo delante de ellos, los cuatro me miran fijamente.
-Esta es la chica de Itachi, ¿no?- pregunta el rarito enmascarado. Pain asiente. Aun que no le veo la cara, parece que el primero en hablar esta sonriendo, da yuyu.- Siéntate, pequeña...- su voz a sonado amable, este tío se cree que soy idota.- Entonces conocerás a tu sensei, ¿no?- ¿A dónde coño querrá ir a parar?
-Itachi-sensei apenas habla, se limita a enseñarme.- he conseguido que no me tiemble la voz, será porque he sido sincera.
Mi interlocutor parece estar pensando.
-Hemos empezado mal. Yo soy Tobi, encantado de conocerte, Ángela-chan.
Me quedo callada, ¿debería decir algo? No, mejor no cagarla. Dios, me siento tan frágil y pequeña, como si pudieran matarme con una mirada y, de hecho, estoy segura de que es así.
-Podemos llevarnos bien si sólo contesta a mis preguntas, ¿de acuerdo?
Asiento. ¿Qué va ha preguntarme? Sea lo que sea, yo no se nada de nada.
-¿Cuánto sabes de tu sensei?
¿El tema del día es el borde de Itachi o qué?
-No mucho...-respondo sin emoción alguna en la voz. Mi expresión tranquila es una máscara, espero que no se me caiga...- Ya he dicho antes que...- Tobi me interrumpe irritado.
-Di todo lo que sepas, niña.
Me pongo rígida.
-Pues... que... asesinó a todo su clan menos a su hermano...
-¿Y sabes por qué lo hizo?- vuelve a interrumpirme.
-Hem, no. Nunca habla de sí mismo- de hecho, nunca habla de otra cosa que no sean mis misiones, mis errores, mis entrenamientos, mis errores... que asco de borde.
Tobi me mira desde detrás de su máscara, pensativo.
-Ángela-chan... esa no es la respuesta que quería... Te dije que podríamos llevarnos bien si respondías...
Se acerca a mí. Estoy congelada por el miedo.
-Yo... he respondido... n-no se nada.- murmuro. Me acaricia el pelo. Tengo ganas de llorar.
-Ven conmigo, Ángela-chan...
Se levanta y sale por la puerta. Me obligo a mí misma a ir detrás de él, me matará si no lo hago, supongo.
Ahora me encuentro en una habitación oscura, bueno, eso no me molesta. Veo una silla en medio de la pequeña estancia desamueblada. Tobi me indica que me siente. Seguro que es una sala de tortura... La silla es de metal y esta helada, me recuerda a esas en las que electrocutan a los delincuentes condenados. Miro a mi alrededor, daría cualquier cosa por estar en mi casa, o mejor, en la habitación de Itachi-sensei... ¡o incluso en clase de lengua!
Tobi me arranca el collar de pinchos y me pone uno de metal.
-Has despreciado tu oportunidad de salir ilesa, lo siento, niña... – susurra.- Ahora si que vas a contestarme...
Gimo un "no..." pero no me escucha.
Lo veo trazando sellos con tinta roja (o creo que es tinta) a mi alrededor.
Obviamente no puedo ver el collar que me ha puesto, pero juraría que cuando lo llevaba en la mano me ha parecido verle unos sellos grabados. Un jutsu para torturar, dios, ¿qué he hecho yo para merecer esto?
-Venga, para que veas que Tobi es un buen chico... Dime todo lo que sepas de Itachi, puede que te perdone si me dices lo que quiero oír.
Trago saliva.
-Era conocido como el genio de su clan...- empiezo, aunque no se si podré decir un par de frases más.- su padre era el monarca de los Uchiha, y estaba muy orgulloso de él, a los siete años se graduó en la academia Ninja, a los ocho activó el sharingan, a los diez... a los diez pasó a ser chuunin, a los trece paso a ser capitán de escuadrón ANBU y... y mató a su mejor amigo para obtener el sharingan ese... caleidoscopio, no sé su nombre original... y... y asesinó a su clan a esa edad, creo...
-Muy bien, Ángela-chan, ya sabía todo eso... ahora quiero que me digas por qué asesinó a su clan.
-Eso... eso no lo se... creo que fue par...
No termino la frase, los sellos que había pintado Tobi se meten, literalmente dentro de mi cuerpo, produciéndome una especie de fuego que me quema desde las entrañas. Grito de dolor, pero éste no para. Las lágrimas recorren mis mejillas, tiemblo en pura agonía.
-Un "creo" no me sirve, Ángela-chan...
No se cuanto tiempo llevo en el interrogatorio, aunque mas bien lo llamaría infierno.
Siento que la cabeza me va ha explotar.
Ahora estoy sudando, temblando y llorando, dios, soy patética.
-¡Te... te juro que no se nada más!- suplico entre sollozos.- Solo quiero irme a casa, ¿no me ves? Soy una cría asustada, si supiera algo lo diría, ¡Itachi me ha abandonado y esto no me gusta, precisamente! ¡No tengo razones para callar!
-Está bien.- dice de pronto. Mi llanto se acalla. ¿He oído bien?- Pero no puedes irte así como así, por supuesto...
-Haré lo que sea... pero déjame irme a casa...- ruego ya sin fuerzas.
-Tienes dos semanas para averiguar todo acerca de Uchiha Itachi.
Lo sellos desaparecen. Tobi se levanta y me quita el collar.
-Vete. ¡Te veo en dos semanas, Ángela-chan!- se despide, alegremente.
Este tío es un monstruo.
Me pongo de pie, estoy a punto de caerme, pero me agarro a tiempo a aquella silla que poblará mis pesadillas durante el resto de mi vida.
Salgo de allí con paso acelerado. Tengo que ir a la casa de Itachi-sensei a coger mi ropa mojada. No quiero verle, no después de todo lo que he pasado por su culpa.
Aunque ni si quiera se si tiene la culpa o no. No entiendo nada, ¿qué le importa a ese Tobi la vida de sensei? No quiero pensar, me duele todo.
Llego a la puerta de la casa, la puerta está abierta. Eso es muy raro, sensei siempre procura que nadie pueda invadir "su espacio".
Esto cada vez parece más una serie de Thriller...
Entro. Está tumbado boca abajo sobre la cama. Creo que está dormido...
Tengo que pasar por el dormitorio para llegar al baño. Intento no hacer ruido.
En cuanto entro a la habitación gira la cabeza, le he despertado.
-Lo siento...- me disculpo.- mi ropa está en el baño...
-Hmp.- vuelve a hundir la cara en la almohada. Esta tumbado sobre las sábanas, con el pelo despeinado que, como todo, le queda increíblemente bien. De pronto vuelve a mirarme. No lleva el sharingan, y por primera vez desde que el conozco veo sus ojos negros. Me recorre un escalofrío.- ¿Pain te ha quitado tu collar?
Su voz suena ronca, como si hubiera estado... ¿llorando? Que chorrada, llevará durmiendo un rato.
La tortura de Tobi me ha vuelto paranoica, no todos son tan débiles como yo...
Me doy cuenta de que tengo que responderle, pero no me he enterado de lo que me ha preguntado.
Sigue mirándome con esos misteriosos ojos azabaches.
-¿Qué?- pregunto, distraída, mientras voy a por mi ropa.
-Tu collar.- Suelto un exclamación ahogada y me llevo una mano al cuello, me lo he dejado en "el infierno".
- Se... se me habrá caído.
Estoy demasiado ausente como para concentrarme en mentir.
Cojo la muda mojada y me quedo mirándome en el espejo. Tengo un aspecto horrible.
Me mareo, estoy a punto de caerme hacía atrás, pero Itachi, que ha llegado sin que me diera cuenta me sujeta por detrás.
-¿Qué te ha hecho Pain?
Miro su reflejo en el espejo. No estoy en condiciones de mentir, opto por la opción B.
-¿Y qué mas te da? No finjas que te importo. Eso te faltaba ser un falso de mierda, encima de borde y soso...
-Ángela, contéstame.- me ordena, se ha puesto autoritario, que chungo.
Improviso, haga lo que haga se va ha dar cuenta de que estoy mintiendo.
-Nada, solo me ha estado diciendo que si de verdad me consideraba suficientemente fuerte para intentar ser una Akatsuki. Le he dicho que sí. Tobi ha dicho algo y la del pelo azul me ha mirado mal, eso es todo.
Me pega más a él.
-¿Cómo conoces su nombre, Ángela?- susurra, cerca de mi oído. Odio que conozca mi debilidad...
-Me lo ha dicho...- murmuro, sintiendo su aliento en mi pelo. Ahora si que me estoy mareando...
-¿Has hablado con él?- pregunta, para luego pegar sus labios a mi cuello. Dios, esto es demasiado...
-Sí...
No puedo mentir, no me riega la sangre al cerebro, se ha concentrado toda en mi cara, estoy como un tomate. Ahora vendrá la pregunta clave y yo no puedo pensar. Si tuviera la fuerza para apartarlo... pero no quiero hacerlo.
-¿De qué?
Se me va ha salir el corazón del pecho. Pero si no abro la boca no podré cagarla, ¿no?
Insiste, me besa en el cuello, creo que me derrito. Ahora juega a morderme.
-De... de...
Ala, ya me he quedado a gusto, aunque Itachi me haya salido muy manipulador xD ¡Así me gusta! Yo también me quiero dejar manipular por él O///O
¡Hoy el doble de largo! xD Porque sí, se me hace muy pesado ir bajando dos páginas por capítulo, ya que tengo las primeras treinta y seis páginas escritas, además de muchos otros fanfics que no se si publicaré xD
En fin, que me enrollo más, lo de siempre:
Se ruegan todo tipo de comentarios, desde "Esto apesta, pégate un tiro" hasta "¡Me encanta!" etc. xDD
Infinitas gracias por leer :D (Sí, ahora os amo xDD)
Que el Dios Cuervo os proteja.
