Naruto pertenece a Masashi Kishimoto (Dios), si no Itachi sería el protagonista, yo la coprotagonista y no sería un shonen, sino un hentai -.-U
ATENCIÓN: Puede contener spoilers si no sigues el manga.
Este capítulo sigue sin convencerme v.v Pero bueno xD no voy a ponerme a reescribirlo ahora :) Es muy corto pero intenso xD
Y... bueno, responderé generalmente a los reviews ^^
.... Y yo que pensaba que me había salido un Itachi muy blando... xDD Samantha es lo que llamo "la perfecta zorra" xD (originalidad por encima de todo -.-U) Y Ángela es algo así como mi inner xDDD Os adelanto que la cosa no termina bien v.v
¡Soy una sádica y lo que más me gusta en el mundo es torturar a mis personajes! =D
Ya os dejo con el capítulo, por cierto, he actualizado muy pronto xD
Disfrutad ^^
Ya han pasado un par de días, y esta noche estoy de un humor de perros, el bipolar de Itachi me ha fulminado con la mirada cuando la perra (nunca mejor dicho) de Samantha y yo nos los hemos encontrado a él y a Kisame, que iban a nosequé viaje a hacer nosequé, como se puede observar, no he escuchado ni una palabra de lo que ha dicho el tiburón, estaba demasiado ocupada preguntándole con la mirada el porqué de ese repentino odio por parte del Uchiha, que, como no, ha pasado de mí.
Bah, paso de todo, me voy a dormir y mañana volveré a pelearme con la zorra de mi compañera para descargar mi rabia y frustración...
...
Picotean en la ventana, me levanto sobresaltada. ¿Itachi? No, imposible, ¿para qué iba a venir? ¿Para explicarme lo de esta mañana? ¿Itachi explicando algo sin que nadie le haya obligado? Aún con absurdas esperanzas me levanto y abro la ventana. Este cuervo... es más grande y más terrorífico que Itachi. ¿Qué...?
-Ángela-chan...
Abro unos ojos como platos, esa voz... No, no, ¡no!
Todo se vuelve negro, siento un terrible frío en el cuello, ¿dónde estoy?
Se me aclara la vista.
No, en el infierno, otra vez... Llevo ese maldito collar, no, por favor...
Pero, ¿cómo sabía este monstruo dónde estaba? Un solo nombre aparece en mi mente: "Samantha"
-¿Y bien, Ángela-chan? ¿Has hecho los deberes?
No voy a darle el gusto de verme llorar de nuevo.
-No voy... ha traicionar a Itachi.
No me puedo creer lo que acabo de decir, pero no me arrepiento. Prefiero que me mate mil veces antes de hacer algo que pueda dañar a mi antiguo sensei.
-Eso dices... pero lo harás, todos traicionáis a vuestros amigos para salvaros, tú no eres distinta, niña.
-Tortúrame, mátame, no voy ha decir nada, puede que sea sólo una niña, pero tengo principios. Itachi no es "un amigo" es la persona a la que más admiro y más quiero en el mundo.
-Estúpida... Y yo que pensaba que tal vez el misterioso asesinato de tu compañero te hiciera tomarte esto más en serio...
Abro mucho los ojos, entendiéndolo todo. Pero no me da tiempo a contestar nada.
La primera descarga. Aprieto los puños, "aguanta, chica dura" me digo a mí misma. Pienso en Itachi, nuestras charlas que siempre se me hacían demasiado cortas, las veces que me demostró algo parecido a afecto revolviéndome el pelo, las dos o tres leves sonrisas que tuve el placer de ver en su rostro, sus ojos negros...
Me cuesta mucho concentrarme, y ese terrible dolor me trae al presente una y otra vez, además de los recuerdos de Johnny. No voy a gritar, me niego. Me niego a humillarme y suplicar de nuevo.
El dolor sacude mis entrañas, aprieto dientes y puños con más fuerza.
-¿Cuánto crees que podrás aguantar, Ángela-chan? Si hablas ahora puedes ahorrarte mucho dolor, entiende que esto es absurdo.
-Sí, es absurdo, hagas lo que hagas... -no se si podré mantener mi voz firme durante mucho más.-... digas lo que digas... no seré tu herramienta.
-Vaya, ¿ahora vas de protectora? Estos niños... ¿Por qué crees que la información que tienes sobre él puede ser perjudicial si la compartes conmigo?
-Cierra la... puta boca... bastardo...- gimo, la ultima palabra suena más bien como el gruñido agonizante de algún animal. "Aguanta, ¡aguanta!", me repito.
La dosis de chakra que estaba empleando en el jutsu ha aumentado.
Esta vez si grito, con un sonido desgarrado. Se me nubla la vista, estoy temblando de los pies a la cabeza, el sudor recorre cada célula de mi piel y mi corazón parece querer huir de mi cuerpo.
Pero de pronto algo tira la silla, conmigo en ella, y no me ha caído el pesado mueble encima de milagro. Todo ocurre demasiado rápido para que mi cerebro lo asimile, entonces me doy cuenta de que el dolor ha desaparecido.
No entiendo nada, pero siento una presencia que me reconforta más de lo que hubiera sido capaz cualquier otra cosa. No me ha abandonado, al fin y al cabo.
Aún con los ojos empañados identifico a cierta distancia la figura de mi antiguo sensei.
A pesar de todo, sonrío. Aunque mi alivio dura poco.
Itachi se ha enfrentado a Tobi, y no parece estar en condición de ganar.
Escucho su conversación a lo lejos, aunque queda algo acallada por los golpes.
-No puedes vencerme, esto no es propio de ti, nunca te enfrentarías a alguien a quien no puedes ganar. Es un suicidio.- ni siquiera puedo ver los golpes que van esquivando y lanzando, no porque mi vista este borrosa, sino porque se mueven demasiado rápido como para que pueda captar sus movimientos.
Tobi dice algo más, que no escucho, pero sólo oigo el final de la frase.
-... y que al final terminaras cogiéndole cariño, eres realmente sorprendente, Itachi...
¿Cogiéndome cariño a mí? Pues si que lo ha disimulado bien...
Intento moverme, parece que puedo. Me incorporo, aún me tiemblan las manos. Necesito quitarme el collar, pero no tiene ningún cierre. Voy en pijama, Tobi me ha sacado de mi casa así, estoy muerta de frío y miedo.
Tobi lanza a mi antiguo sensei contra la pared. Nunca había visto a Itachi recibir un golpe, y menos aún ser herido. Lanzo una exclamación. Se levanta, limpiándose las hileras de sangre que caen por la comisura de sus labios. Me muerdo el labio, con impotencia. ¿Soy una puta princesita en apuros? Dios, no, me niego. Tengo que hacer algo, cualquier cosa. Vuelvo a mirar a Itachi.
-¿Por qué haces esto?- le pregunta el bastardo de Tobi. Él no contesta, sigue mirándole, trazando probablemente un plan para que ambos salgamos de ésta.
-Tengo que matar a la niña.
Me quedo paralizada, sus palabras resuenan en mi mente.
-¿Ma... tár... me?- me mira con sus fríos ojos rojos. Sé demasiado sobre él, está convencido de que hablaré. Me muerdo el labio de nuevo, dolida.
Tobi me mira con más interés. Itachi...
Nunca me he sentido tan sola y frágil en mi vida, uno quiere torturarme, el otro matarme. ¿Qué hago? Soy tan débil... Luchar no tiene sentido, ¿debería huir?
Miro a Itachi, con lágrimas en los ojos.
Como siempre, no muestra ninguna emoción. No le importo, no le he importado desde el principio, ¿por qué me contó todo aquello? ¿Para tener una excusa para matarme? ¿Sabía él que pasaría esto?
-Vaya, Ángela-chan... No creo que después de esto dudes en hablar, ¿verdad?
Ya está, estoy segura, es un genjutsu, es la única explicación, Tobi ha usado un genjutsu para engañarme y ponerme contra Itachi. O eso es lo que quiero creer. Mi antiguo sensei me enseñó mucho sobre el genjutsu, debería ser capaz de saber si esto se trata de eso o no. Estoy tan confusa...
Itachi me sigue mirando, seguro de si mismo. Se acerca a mí, no intento huir. Prefiero morir en sus manos a vivir el resto de mis días sabiendo que he traicionado a la persona que más quiero. Las lágrimas ruedan por mis mejillas. Estoy de rodillas, en el suelo, con la cabeza agachada y temblando. Vuelvo a ser la niña asustada y patética de hace dos semanas.
Siento su presencia cerca, y el gélido filo se su katana en el cuello, pone una mano en mi cabeza, cogiéndome del pelo. Aprieto los dientes, esperando que se libre de mí.
Mis lágrimas caen lentamente por la hoja del arma, como gotas de lluvia.
-Itachi...- gimo, aún llorando, demostrando mi debilidad, no suplico, sólo quiero decir su nombre cómo última palabra antes de morir. Levanto la cabeza, para quedarme como última imagen con sus ojos escarlata.
-Lo siento, Ángela...- susurra.
Escucho la hoja de su katana silbar en el aire antes de asestar el golpe que me dará muerte.
...
¡Tadá! Soy cruel v.v Pero... ¿no os dan penita? *snif*
Y la cosa termina aquí...
O eso pensé cuando lo escribí xD Pero no, aún os queda tortura :) No sé cuanta, pero queda xD
Y el próximo capítulo es el más difícil de escribir, ha sufrido muchas modificaciones, y creo que tendré que reescribirlo por enésima vez porque sigue sin gustarme, así que tardaré un poco :-S
¡Inconformismo por encima de todo!
Pd: ¡Gracias por los reviews! Gracias por el apoyo :´)
"Que el Dios Cuervo os proteja"
