Naruto pertenece a Masashi Kishimoto (Dios), si no Itachi sería el protagonista, yo la coprotagonista y no sería un shonen, sino un hentai -///-U

ATENCIÓN: Puede contener spoilers si no sigues el manga.


"Sometimes solutions are so simple, sometimes goodbye is the only way…"

By Linkin Park, Shadow of the day =)

¡Aaaaah! ¡Ya tengo Interneet! Vuelvo a ser persona :´)

Bueno, hasta aquí hemos llegado con mi... cosa xDD Ya dije que no acababa bien v_v

En fin, he borrado una página que se supone eran los pensamientos de Itachi, y no pegaban absolutamente nada con el personaje v_v NADA. Y algunas cosas que me parecían demasiado cursis también las he borrado :) (¿y que le importa a nadie todo eso?) Nada, solo quería decirlo xDD

Bueno, gracias por haber llegado hasta aquí en mi primer cosa *oo* Muchísimas gracias.

A leer se ha dicho xD (Menuda parrafada)


Vuelvo a estar en la habitación del hotel, aunque está ahora destrozada. Busco ansiosa a los Uchiha con la mirada, pero algo me coge por detrás antes de que mis ojos divisen nada.

Amaterasu!

La sala queda envuelta en llamas negras. En un acto reflejo trato de cubrirme el rostro con los brazos, pero no puedo moverme por consecuencia del genjutsu de Madara.

De entre las llamas aparece una oscura figura que me arranca de los brazos de sensei y me lanza contra la pared de enfrente. Siento el impacto de la dura piedra contra mi espalda, un crujido me avisa de que varias costillas se han hundido.

Noto la sangre caer por mis labios y mi barbilla. Mis ojos se llenan de lágrimas de dolor y quedo en el suelo, incapaz de moverme o hablar, como una muñeca sin vida.

-¿Cuántas molestias más te vas a tomar por esto, Madara-sensei? Ella no sabe más que tú.- escucho la sosegada voz de Itachi, que habla sin un ápice de emoción, como siempre.

-Si fuera así no la protegerías con tanto ahínco.- puntualiza el enmascarado.

Itachi no contesta y trata de levantarse, sólo para caer de nuevo al suelo, llevándose la mano al pecho.

¡¿Está herido?! No, no, ¡no! "¡Maldita sea! ¡Muévete!" me repito.

Madara se acerca a sensei, que parece tan capacitado para moverse ahora como yo.

El pánico me invade. No va a matarlo, ¡¿verdad?!

-Te estás muriendo...- murmura el anciano Uchiha, mientras Itachi empieza a toser con brusquedad y de su boca comienza a caer sangre.- ¿Cuánto debe quedarte? ¿Uno, dos años?- abro mucho los ojos, incapaz de asimilar esa nueva información. El Akatsuki enmascarado me mira.- Y la pobre e ilusa niña guardando silencio esperanzada... Dime, pequeña, ¿Por qué destrozas tu vida por alguien que no durará más de dos años a quien ni siquiera le importas? Sólo contesta a mis preguntas y vuelve a tu vida. Sabes que es lo que debes hacer, después serás libre. –hace una pausa y nos mira, alternativamente. Itachi se tapa la boca con una mano, entre cuyos dedos caen hileras de sangre mientras sigue tosiendo violentamente; yo no puedo moverme.- Es una pena...- repite, antes de darse la vuelta.- Volveremos a vernos, Ángela-chan.- se despide y amenaza antes de desaparecer, dejando la estancia en un completo silencio.

Recupero la movilidad de pronto. Me pongo en pie y camino a trompicones hasta sensei, dejándome caer enfrente de él.

Finalmente aparta la mano de su boca y la deja caer, para quedarse mirando la sangre que la cubre mientras su respiración sigue entrecortada, como si le costara trabajo.

-Abre el último cajón de la mesita.- ordena, con voz débil y ronca.

Dudo un segundo y obedezco sin una palabra. Me pongo en pie, avanzo hasta la mencionada mesita y me agazapo para abrir el cajón del final.

Hay medicamentos, agujas y pastillas. Vuelvo a mirar a mi sensei, cuyo pecho se infla y desinfla con esfuerzo, mientras deja la cabeza apoyada en la pared.

-Tráeme la jeringuilla con aguja y el bote transparente.- pide, con los ojos semicerrados.

Cojo lo que dice y vuelvo a dejarme caer de rodillas enfrente de él, esperando que diga algo más, tal vez.

Me mira y entiendo que tengo que hacerlo yo.

-12 miligramos.

Asiento y clavo la aguja en la tapadera de algo parecido a tela del bote, para llenarla de la cantidad que pide. Una vez hecho esto la cosa se complica.

Los ojos se me llenan de las lágrimas que antes conseguí tragarme cuando traspaso su piel e inyecto los doce miligramos de lo que sea esto. Cuando termino vuelvo a meterlo todo en el cajón.

-¿Por qué... por qué no me dijiste nada, Itachi?- pregunto con un hilo de voz.

-No tiene nada que ver contigo.- responde en el tono más cortante que le permite su fatiga.

Me tapo la cara con ambas manos al tiempo que agacho la cabeza y empiezo a llorar, harta de todo.

-Madara tiene razón...- murmura pasados unos instantes, con los ojos cerrados.

Descubro de nuevo mi rostro y le miro.

-¿Por qué dices eso?- pregunto destrozada.

No contesta, inmóvil y con los ojos cerrados. Me percato entonces de que tiene el rostro cubierto de sudor, quedándole los mechones azabache más cercanos a la cara pegados a su frente, además presenta unas terribles ojeras y un pálido más intenso que nunca.

-¿Itachi?- le llamo, al ver que no responde. Sigue en silencio, le zarandeo débilmente por el hombro.- Itachi...- repito, con una nota de pánico en la voz.

Abre levemente los ojos.

-Está bien, Ángela, sólo estoy cansado... -asegura, en voz baja.

Intento secarme las lágrimas con los puños de las mangas del jersey.

-No me mientras, no estás bien.- nuevos sollozos salen de mi garganta.

Noto un roce frío en la mejilla. Entorno los ojos para ver a través de las lágrimas. Me está acariciando con el reverso de la mano.

-Ven...- me pide.

Obedezco y me hago un ovillo entre sus brazos, abrazándome a su espalda.

Por primera vez, Itachi corresponde al abrazo. Lloro con más fuerza, escondiendo el rostro en su camiseta, mientras me acaricia el pelo en un intento de tranquilizarme.

-No puedes morir...- lloro.

-Todos morimos algún día.- susurra, aún demasiado débil.

-No, tú no, tú no puedes irte...- sé lo irracional que estoy siendo.

-No voy a arrastrarte conmigo nunca más...- susurra más bajo que antes, para después apoyar la mejilla en mi cabeza y cerrar los ojos.

Antes de que me de cuenta yo también caigo en los brazos de Morfeo.

- Todo lo que dijo Madara es cierto, Ángela. Yo moriré en breve y tú seguirás condenada. –murmura manteniéndome pegada a él, cosa que agradezco.

-No, tú no vas a morir.- me niego.

-Ángela... esto no es algo que se pueda elegir.- murmura en tono conciliador.

-Yo... ¡tiene que haber algo que pueda hacer!- me niego en rotundo a esperar lo inevitable

Niega lentamente con la cabeza.

-No quiero que me salves, además, no puedes… nadie pude.

Aprieto los dientes y bajo la cabeza con un quejido lastimero. Me coge por el mentón para que vuelva a mirarle a los ojos.

-Escúchame.- empiezo a hacer pucheros, pero no le interrumpo.- Tengo que ponerte a salvo. Ya lo he decidido.- se apresura a decir antes de que me queje.- Te apartaré de todo esto, quieras o no. Y no volveremos a vernos.- termina, recuperando el tono serio, tranquilo e inflexible.

Me pongo pálida y le miro con los ojos como platos.

-N-no puedo hacer eso, Itachi...- murmuro aún sin creérmelo, para luego gritarle.- ¡Uchiha Itachi te has vuelto loco! ¡¿Cómo vas a abandonarme después de todo esto?! ¡No pienso separarme de ti ni de coña!- antes de que pueda volver a chillarle nada me atrae hasta si por la sujeción de la barbilla y siento su boca sobre la mía.

Me muerde el labio inferior mientras me besa desesperadamente. Cuando asimilo esto, le correspondo con la misma necesidad, enredando las manos en su larga cabellera negra. Su lengua explorando mi boca, jugando con la mía...

He ansiado tanto este momento... Sin embargo, ahora que ha llegado y ha dejado de ser una fantasía... ¿Por qué me sabe a despedida?

Amargas lágrimas comienzan a caer por mis mejillas mientras sigo perdiéndome en su aliento.

-Yo no puedo causarte más que dolor.- explica cuando nos separamos y rodeo su cuello con mis brazos.- Pero eso va ha terminar hoy.- finaliza, decidido.

-No.- repito.- Yo... ¡yo soy feliz contigo!- aseguro, pero él vuelve a negar con la cabeza, terco como es. Empiezo a llorar, esta vez mi llanto no es silencioso.- ¡Yo soy feliz contigo!- repito más fuerte que antes.

-Ángela, escúchame...- empieza, mientras yo me abrazo más fuerte que antes a su espalda y noto como vibra su pecho cuando su voz sale de él.

-¡No! ¡Escúchame tú a mí! ¡Yo soy feliz si sólo me dices que me quieres! ¡No necesito más! Incluso, hasta ahora... sólo... sólo con tenerte a mi lado...- no puedo seguir hablando, hundo la cara en su hombro, entre su pelo, y sigo llorando amargamente, negándome a separarme nunca de él.

No intenta moverme, simplemente me deja desahogarme y me acaricia por la espalda, mientras sigue con gesto ausente y la mirada baja. Por primera vez no quiero saber lo que está pensando.

Me aparta un poco, sólo lo justo para poder mirarme y centra sus ojos escarlata en los míos.

-Sayonnara, Ángela...- susurra antes de posar sus labios sobre los míos de nuevo.

Después, todo se vuelve negro y siento como sacan una parte de mí misma.

Veo, aún con los ojos cerrados, cientos de escenas pasar ante mí. Cada uno de los segundos que me han formado, cada uno de los sentimientos que se han ido intensificando, cada palabra vuelve a sonar en mis oídos, por última vez. Cada lágrima que he derramado... desaparece. Simplemente, todos esos momentos... se van. Y jamás recordaré lo extrañamente feliz que he sido durante los últimos dos años de mi vida.

Por última vez, evoco unos enigmáticos orbes negros...

Y, en la lejanía, escucho unas amortiguadas palabras de la voz que no volveré a oír.

"Ai shiteru..."


¿Soy la única incapaz de imaginarse a Itachi diciendo nada de eso? xDD

Pero bueno, en mi fic todo es posible :)

¡¡Gracias por leer!!

Y ya aprovecho para hacer publicidad de mi segunda cosa ^^

Se llama "Cuervo Plateado" y es como la secuela de esta otra cosa =D

Aquí dejo un trozo del primer capítulo que me mola xD

"Silencio, cuervos, lágrimas, nubes grises, lluvia, odio, errores... ¿quién soy?, soy aquel que nunca debió existir, soy desesperanza, soy un error, soy una condena, soy lágrimas en silencio, soy cuervos y lluvia..."

Como supongo que ya sabéis... estoy obsesionada con los cuervos y la lluvia xDDD Rarita, lo sé.

No digo de que va ni nada, simplemente... ¡leed, por favor! *oo* ¡Os aseguraré un puesto en Akatsuki si lo hacéis! *.*

(¿Y eso como lo vas ha...?) Ssssh, silencio.

¡Con mucho más drama (always), humor, acción, "intriga" xD y, como no, romance. ^^

Voy a publicar el primer capítulo ahora mismo :)

Y me despido, deseándoos como siempre...

Que el Dios Cuervo os proteja