Nuevo capi!! Últimamente estoy tardando un poco más en actualizar espero que podáis comprenderme, paciencia :)

Este capitulo es bastante intenso y algo precipitado tanto en la cantidad de hechos que en ocurren como en el tiempo que he tardado en escribirlos...

Espero que os guste!


Cuando llegaron a la aldea caía una fina lluvia, que como ya había dicho Hikari, indicaba el inicio de la temporada de lluvias, unas lluvias que formarían parte de los recuerdos de todos durante mucho tiempo…

-Himeko, Itachi, encargaros de llevar a Makoto al hospital inmediatamente.

-Hai capitana-contestó Himeko y ella y Itachi salieron corriendo rápidamente hacia el hospital.

Karura les miró alejarse y suspiró, no la gustaba nada acabar las misiones con heridos.

-Bien, Sakumo y Kosuke me acompañaran a entregar el informe de la misión al Hokage, y vosotros tres iros a casa-dicho esto Karura, Sakumo y Kosuke corrieron hacia el domo del Hokage y los más jóvenes se quedaron quietos un momento hasta que Minato echo a andar hablando alegremente. Shikaku le siguió con desgana y Hikari ando hacia su casa como si fuera sola.

Al rato Minato harto de hablar y que sus compañeros no le contestaran y de esa tensión que de la noche a la mañana había surgido entre ellos se paró en seco y les encaró. Shikaku le miró serio y Hikari intentó seguir andando pero Minato la sujetó del brazo.

-¿Qué quieres pesado?-preguntó Hikari mirando a los ojos tan parecidos a los suyos del rubio.

-Que me expliquéis que coño pasa y si tiene que ver algo conmigo.

-Lo que me pase o me deje que pasar no es asunto tuyo, bueno en parte si, pero no soy yo la que te tiene que explicar-Hikari se giró y clavó su mirada en los ojos azules de Shikaku. El chico no dijo nada y ni siquiera se atrevió a mirar a Minato, simplemente siguió andando con una cara indescifrable. Hikari se zafó del brazo del rubio y siguió a Shikaku.

-Eres un maldito cobarde-susurró al oído del moreno con desprecio-Deberías decirle lo que sientes.

-Olvídame Hikari, y no me des lecciones de moral cuando tu eres la primera que oculta sus sentimientos detrás de una capa de frialdad-Había comenzado a llover con fuerza y Minato observaba a sus amigos discutir aunque no llegaba a escuchar lo que decían. Shikaku se giró para ver al rubio y sonrió-Minato vamos corre, si nos quedamos aquí quietos nos helaremos-dijo esa última palabra mirando a Hikari de nuevo. Minato suspiró y fue corriendo a reunirse con sus amigos aun sin entender que pasaba del todo-¿Te apetece un tazón de ramen del Ichiraku Minato? Yo invito-En ese momento al rubio se le olvido toda su preocupación y sonrió entusiasmado.

-Pues claro que me apetece, amigo. ¿Te vienes Hika?-preguntó pero la chica ya se había dado media vuelta y caminaba en dirección contraria al puesto de ramen-¿Hikari?...

--

-Venga Makoto, esta noche te quedaras aquí y no hay más que hablar-dijo Sakura obligando al joven a tumbarse. Makoto suspiró resignado y Hikari soltó una risita.

-Pero Sakura-san me encuentro perfectamente y odio los hospitales-se quejó el chico.

-La herida no es grave pero podría tener complicaciones, además con el tiempo que hace, tu solo en tu casa… No, que te quedas aquí y punto.

-Pero…

-¡Makoto deja de contradecir a mi madre!-dijo Itachi y añadió a su oído-Es mejor una noche en el hospital que un mes con el cuerpo destrozado…

Sakura frunció el ceño intentando saber que le decía su hijo a Makoto pero en ese momento llego una enfermara que la distrajo. Observó los resultados de los análisis del chico y volvió a fruncir el ceño.

-Chicos iros a casa antes de que comience a diluviar. Himeko-chan dale recuerdos a tu padre, últimamente no le veo nunca.

-Lo haré Sakura-contestó la rubia dándole un beso en la mejilla a su madrina-Y tu Makoto cuídate, mañana te traeré un desayuno especial.

-Gracias princesa, seguro que aquí me matan de hambre-Himeko le guiño un ojo mientras abría la puerta-Vamos Uchiha.

-Adiós mamá.

-Adiós cariño, en una horita llego a casa, por favor hacer la cena y darle la medicina a la niña.

-Vale… Hasta mañana marica.

-¡¿Cuántas veces te tengo que decir que no me llames marica?!

Como contestación Itachi salió del cuarto dando un portazo. Se oyó la risa de Himeko en el pasillo, Sakura le miro seria, por un momento Makoto pensó que se había enfadado por su "pelea" con Itachi hasta que la mujer le plantó sus análisis en las narices.

-¿Me puedes explicar esto?

-Tu eres la médico, no se que te voy a explicar-contestó Makoto mirando hacia otro lado- Lo que pone ahí es solo asunto mío, tú no eres mi madre.

-Como si lo fuera-contestó Sakura sentándose en la cama- Aparte soy tu médico y tú eres menor.

-Sakura de verdad, solo fue una vez, fue una tontería…

-Las drogas no son tonterías Makoto, y menos en un ninja. Se que fumáis porros, incluido mi hijo y no me gusta, pero comprendo que soy jóvenes, todos hacemos tonterías…-Makoto tosió intentando no reírse, ¿Sakura fumando?-Pero no voy a permitir que os paséis de la raya…Nunca mejor dicho, hay gente que ha muerto por una sola raya de cocaína, lo sabes, ¿verdad?

-Sakura de verdad te juro que no volveré a meterme nada aparte Itachi no tiene nada que ver en esto, el es demasiado inteligente para eso…

-Confió en ti Makoto-dijo Sakura mientras le revolvía los rizos al chico-Se que no es fácil crecer sin padres pero nos tienes a todos aquí, por favor no hagas tonterías…

--

Himeko e Itachi andaban bajo la lluvia, no les importaba mojarse, eran ninjas y era agradable caminar por la aldea cuando estaba tan tranquila.

-Por lo menos así no nos persiguen tus fans-dijo Himeko mientras se echaba el cabello rubio hacia atrás. Itachi hizo un gesto de desagrado al pensar en la chicas que se empeñaban en perseguirle siempre por toda Konoha-Deberías darle una oportunidad a alguna, así dejarían de perseguirte, no es que a mi me importe pero últimamente empiezan a ponerse agresivas conmigo, me consideran una rival…

-Lo eres-Himeko abrió los ojos al máximo y miró al Uchiha-Quiero decir, tú eres más guapa y más inteligente que todas esas.

Himeko rió e Itachi rezó para que no notara su sonrojo, lo que había dicho era un gran verdad e incluso podría añadirle más cosas, su simpatía, esa mezcla de delicadeza y dureza, y prefería no pensar en su cuerpo, eso nunca le llevaba a nada bueno…

-Bueno, ¿Y de que me sirve ser guapa e inteligente si mis dos compañeros de equipo son gays?-preguntó Himeko intentando desviar el tema de su persona.

-¿Cuántas veces tengo que decir que no soy gay?-preguntó Itachi acelerando el paso para alcanzar a Himeko y levantando la voz bajo la lluvia que ya podía considerarse diluvio.

-Muchas para que me lo crea…

Itachi agarró a Himeko de ambos brazos y la obligó a mirarle.

-No soy gay y punto-dijo a centímetros de su cara. Himeko le miro así con la lluvia mojándole el pelo y sus ojos negros fijos en los suyos y sintió que se iba desmayar, pero era hija de Uzumaki Naruto no se desmayaría delante de un Uchiha.

-Pues demuéstralo-contestó retando al chico a salir con una de sus fans, lo que no imagino es que elegiría a la fan oculta…

Itachi se acercó a un más a ella y posó sus labios sobre los de Himeko que abrió la boca por sorpresa dándole la oportunidad al chico de profundizar el beso, en ese momento Himeko perdió la posesión de su propio cuerpo correspondiendo al beso con ansias. Cuando Itachi se separó de ella con una sonrisita de suficiencia ella le miro con la boca entreabierta y el rostro rojo de vergüenza e ira.

-Bueno creo que con esto jamás volverás a atreverte a decir que soy gay-dijo Itachi fingiendo indiferencia hacia el beso que llevaba tanto tiempo deseando y que se moría por repetir, pero si algo tenía un Uchiha por encima de todo era orgullo.

Himeko cerró los ojos y apretó los puños, ¿cómo se atrevía a besarla sin su permiso solo para hacerse el machito? Abrió los ojos y estiró la mano derecha para pegarle al chico la bofetada de su vida. Itachi que no se lo esperaba se llevo la mano a la mejilla dolorida y miró a la rubia con incomprensión.

-Nunca Uchiha, nunca vuelvas a humillarme de esta manera o te matare, te juro que te mato-Himeko dijo esto al chico que seguía mirándola sin entender agradeciendo al cielo por la lluvia que ocultaba sus lagrimas. Se giro muy dignamente y echo a andar en dirección contraria sin importarla el rodeo que tendría que dar, dejando a Itachi bajo la lluvia con cara de tonto…

--

Karura cerró la puerta del despacho del Hokage de un portazo al salir dejando a Naruto con la palabra en la boca.

-Venga Karurita relax, gritarle al Hokage no te ha llevado a ningún lado-dijo Kosuke intentando tranquilizarla.

-Pues por lo menos me he quedado a gusto-dijo Karura mientras caminaba por los pasillos-¿Y tu que piensas?

-Pues que no debimos abandonar la misión-dijo Sakumo- No se, deberíamos indagar hasta el fondo de este asunto…

-Y se indagara pero no seremos nosotros, esto se escapa de nuestras manos y no pienso poner en peligro a nadie de mi equipo, pero bueno ahora lo único que quiero es ir a mi casa y dormir hasta mañana hasta la hora de comer…

-Dudo que tu madre te lo consienta-dijo un hombre con coleta cuando ya estaban en la salida.

-¡Papá!-chilló Karura y abrazó a su padre en un arrebato cariñoso muy poco común-¡Ya has vuelto de la misión!

-Si hace nada que hemos vuelto-dijo Asuma situado detrás de la escena fraternal. Cruzó su mirada con la de Karura que le sonrió pícaramente.

-Esto Sakumo-dijo Shikamaru separándose de su hija ajeno al cruce de miraditas que si que percibió Kosuke-Hace nada nos cruzamos con tu padre, se va de misión dos semanas y te estaba buscando para despedirse.

-Gracias Shikamaru-san voy a buscarle, adiós gente.

-Karura, ¿nos vamos?-preguntó Kosuke a Karura a la que en ese momento Asuma decía algo al oído muy disimuladamente, la rubia asintió y se despidió de su padre no sin antes guiñarle un ojo a Asuma.

Karura caminó junto a Kosuke bajo la lluvia un rato, el chico iba con los brazos cruzados y el ceño fruncido y su perro le seguía moviendo el rabo, varias veces el moreno había intentado decirle algo para luego quedarse callado…

Karura pasó de la extraña actitud de su amigo y se despidió de él en el centro de Konoha con la excusa de ir a comprar algo para cenar confirmando a Kosuke sus sospechas…

--

-Deberíais iros ya esta lloviendo demasiado-dijo el viejo del Ichiraku a los dos jóvenes que tenia delante. Minato miró hacia atrás e hizo un gesto de despreocupación.

-Ni aunque estuviera granizando renunciaría a otro plato de ramen, además somos hombres fuertes, ¿verdad Shikaku?

El moreno que estaba perdido entre las gotas de lluvia que bajaban por el pelo del su amigo solo atino a decir un ¿eh? mientras volvía al mundo real.

-Mírale-dijo Minato-Lleva así toda la noche, me da a mi que se ha dado un golpe y se ha quedado tonto…

-No, no, esta claro que lo que le pasa a este chico es que se ha enamorado, ¿no has visto la cara de panoli que tiene?

-Eh, dejar de decir tonterías solo estoy un poco distraído, últimamente me esta pasando de todo…-Shikaku apuró lo que le quedaba de ramen y el viejo le hizo un gesto a Minato indicando que estaba totalmente seguro que estaba enamorado-Oye Minato vamos ya.

-Bueeno, pero me quedo con hambre, ya cenare algo en mi casa.

-Tío pero si te has comido seis tazones…

-¿Y?-pregunto Minato sonriendo-Adiós viejo.

-Adiós señor.

-Hasta pronto chicos.

Los dos jóvenes caminaron rumbo a sus casas bajo la lluvia, uno miraba distraído a las nubes negras que descargaban sobre la aldea y el otro examinaba la expresión de su amigo mientras meditaba las palabras del vendedor de ramen.

Minato se detuvo en medio de la calle mientras en su cabeza analizaba los hechos acontecidos en los últimos días y encontraba la solución al problema. Shikaku siguió andando mientras subía el cuello de su chaleco intentando protegerse del viento.

-Shikaku espera-El moreno se giró a su amigo que tenía una expresión seria nada común en él-Hablemos un momento-dijo señalando un soportal a su lado.

Shikaku se acercó al rubio y los dos se refugiaron de la lluvia bajo el tejadillo de un ruinoso edificio abandonado.

-Shikaku ya se que os pasa a Hikari y a ti-dijo Minato muy convencido, Shikaku miró a su amigo con pavor, ¿cómo se había dado cuenta?-Estáis enamorados.

-Te equivocas-dijo Shikaku aliviado.

-No, es la solución más lógica, tenéis una discusión de pareja porque tu eres un vago y ella una orgullosa y no os atrevéis a dar el siguiente paso…-Minato dijo eso dándoselas de entendido y amigo comprensivo mientras Shikaku deseaba que se lo tragase la tierra o le cayese un rayo encima para poder cortar esa conversación-Lo que no entiendo es en donde entro yo en ese problema, no entiendo porque dijo antes Hikari, a no ser…-Shikaku cerró los ojos preparado para la burrada que diría ahora su amigo-A lo mejor Hikari no ha olvidado el beso que nos dimos, no, es poco probable porque…

-¡¿Cómo?!-Dijo Shikaku agarrando al rubio de los brazos-¿Cómo que te besaste con Hikari?

-Eh, sí, hace ya, pero no te preocupes yo la bese y ella me rechazó, fue una chorrada…

Shikaku apretó más a Minato mientras algo en su interior le exigía venganza hacia Hikari por atreverse a estar tan cerca de Minato. Al final lo soltó y se apartó hacia la pared intentando volver a pensar razonadamente.

-Te equivocas Minato, te equivocas en todo…

-¡Pues dime la puta verdad, porque estoy hasta los mismísimos de aguantar vuestras tonterías! Joder Shikaku se supone que somos amigos y ni siquiera tienes confianza conmigo…

-No es eso Minato-Shikaku se estaba poniendo nervioso, sabia que tenia que hacer algo porque sino perdería hasta la amistad de Minato, y no podía con eso-No es eso…

-¿Entonces que es? ¡¿Qué es?!-preguntó Minato empujando a Shikaku contra la pared para hacerle reaccionar-Joder Shikaku…

No supo lo que le llevo a hacer aquello, tal vez fuera la lluvia que caía con tanta fuerza, la violencia con la que le preguntaba Minato o que se había cansado de guardar sus verdaderos deseos por tanto tiempo, el caso es que beso a Minato, le beso con desesperación y violencia, sin obtener respuesta por parte del hombre que amaba y con la sensación de que estaba tirándose a un precipicio. Cuando paró miró a Minato a los ojos directamente cansado de bajar la mirada por tanto tiempo y ocultar sus sentimientos.

-Lo que pasa es que me he enamorado de ti, Minato…

El rubio se separó de Shikaku tanto como le permitió la pared y le miró como si estuviese loco, no entendía nada, nada de lo que estaba pasando a su alrededor ni dentro de su amigo, ni siquiera sabia lo que pasaba dentro de él…

Shikaku observo la reacción de Minato, por lo menos no le había pegado…

Sonrió tristemente y se alejo de allí poco a poco andando bajo la lluvia, ya le explicaría a Minato todo y le perdería que olvidara aquello y siguiera siendo su amigo, otro día, hoy solo quería cerrar los ojos y desaparecer…

-Shi-Shikaku espera…

--

Asuma cruzó el largo pasillo con la sensación de que cada uno de sus pasos le arrastraba hacia la mismísima muerte, una muerte rubia que le esperaba recargada contra la puerta del apartamento con su mortífero abanico a sus pies y aire de aburrida.

-Llegas tarde Asuma.

-Lo se, el Hokage nos entretuvo más de lo que pensé-dijo sacando las llaves-Aparte creí que ya no recordarías esta casa…

-Nunca la olvidaría, esta fue durante mucho tiempo la casa de la tía Kurenai, hemos pasado muchas tardes en ella…

-Sí, cuando a mi no se me habían caído los dientes de leche y tú no levantabas tres palmos del suelo-dijo invitándola a pasar. El apartamento de Kurenai seguía como siempre, un poco menos limpio y bastante menos cálido pero igual de acogedor. Karura se quitó las sandalias y el chaleco, y se sentó en el sofá.

-Entiendo que tu madre no quisiera vender esta casa cuando se casó con Kiba, tiene algo especial.

-Si, por eso me la dejo a mi, dice que en esta casa ha pasado los mejores momentos de su vida, todavía viene aquí de vez en cuando…

-Bueno, pero no hemos venido aquí a hablar de tu madre, ¿verdad?

-No, quería hablar contigo sobre lo del otro día.

-Bien, siéntate y hablemos.

Asuma pensó que le gustaría mantener una distancia de seguridad con los labios de Karura, no, en realidad lo que quería era poseer esos labios, era Shikamaru el que quería que se mantuviera a cierta distancia…

No hacía más que tener pensamientos contradictorios y hacer cosas contradictorias, como invitar a Karura a ese apartamento en el que estaban los dos solos sin que nadie les molestara para decirle que no debían tener nada cuando lo que en realidad quería era tenerla…

Karura observó a Asuma mientras pensaba todo aquello y su cara iba cambiando de color.

-Sabes algo de beber no estaría mal…

-¿Eh? Cla-Claro-Asuma salió disparado hacia la cocina agradeciendo una excusa para alejarse de la chica. Karura se acomodó en el sofá y se quitó las dos coletas que llevaba normalmente- ¿Qué quieres beber?-preguntó Asuma desde la cocina.

-Umm, ¿tienes coca-cola?

-Si, si tengo.

-Pues ponme una con mucho hielo y hablemos de una vez.

Asuma llegó al salón con la coca-cola de Karura que dejó encima de la mesa para evitar rozar sus manos y una cerveza para él. La rubia se bebió media coca-cola de un trago mientras susurraba:

-Cafeína…-Asuma dio un tragó a su cerveza mientras maldecía al inventor de la coca-cola y la capacidad de Karura de convertir un acto tan cotidiano como beber un refresco en algo tan sexy. Karura dejo la coca-cola sobre la mesa y se giró con una sonrisa hacia Asuma-Tenia mucha sed, bueno ahora hablemos…

-Si, veras Karura durante estos dos días he estado pensado mucho sobre lo que pasó en tu cocina y…-Vale, mirar a los ojos a Karura no era un buena idea, su cuerpo era muy deseable y su rostro demasiado adorable, más aun con el pelo suelo y cara de sueño. Respiró hondo y la miró a los pies antes de continuar-Y, creo que eso no se debe repetir, no estuvo bien.

-Sabía que me ibas a decir eso y tú sabes que es mentira, porque aquello estuvo muy bien y sabes que si que lo quieres repetir así que no me mientas, dime que lo que te pasa es que mi padre te ha prohibido tener nada conmigo.

-Tienes razón-admitió Asuma admirando los pies de Karura, incluso los pies los tenía sexys…-Pero creo que tu padre tiene razón, no te conviene estar conmigo.

-¿Y por qué?

Asuma suspiró y sacó un cigarrillo, era absurdo discutir con Karura, era más inteligente que él y ella por lo menos estaba segura de lo que quería.

-Porque fumo-dijo dando una calada al cigarrillo-Y bebo…

-Si, mi padre también y el resto de la aldea…

-Porque tengo tres años más que tú.

-Mi padre tiene tres años menos que mi madre, y cuando mi madre se quedó embarazada tenía mi edad…

-Mira ese sí es un buen motivo, podrías embarazarte…

Karura se echo a reír y Asuma también rió, no tenia argumentos…

-No sufras que no voy a dejar que me embaraces, no soy ninguna inconsciente, además mejor tener un hijo tuyo que de cualquier niñato de mi edad…

-Bien, dejémoslo en que soy un tío de puta madre y que antes de hacerte daño me cortaría un brazo, pero tu padre no quiere que estemos juntos y hay mil chicos con los que podrías estar. Por favor Karura, no me lo hagas más difícil.

-Mírame Asuma-dijo Karura cogiéndole del rostro-¿Me deseas?

-Sabes que si, pero…

-Yo también te deseo y eso es lo único que debería importarte…-Se acercó a él y le besó lentamente, se había cansado de esa conversación, le iba a quitar las dudas a Asuma de una vez. Asuma intentó resistirse durante unos segundos pero comprobó por segunda vez que el contacto con los labios de Karura lo volvía loco y se olvidó de Shikamaru y de la promesa que le había echo. Se besaron durante un rato sobre el sofá hasta que la falta de aire les hizo separarse-¿Ves como no es tan difícil hacer lo que deseas?

-Estas jugando con fuego Karura.

-Lo sé Asuma, y me apetece quemarme.

-Tu papá no va permitir que te quemes.

-Si un niño se quiere quemar por mucho que sus padres le adviertan, se quemará, y será es la única forma de aprender que el fuego hace daño…-Karura se acercó más a Asuma rodeándole con sus piernas mientras besaba su boca, Asuma acarició los muslos de la chica mientras esta metía sus manos por debajo de la camiseta del chico y mordía su cuello, le saco la camiseta y fue bajando hacia su pecho dando pequeños mordiscos admirando su musculatura. Asuma se cansó de estar en el sofá y agarró a Karura en brazos para llevarla hasta la habitación, la dejó al borde la cama y la quitó la camiseta empujándola al colchón.

Karura se dejó caer mientras se reía de las ansias del chico haciéndole un gesto para que se acercara, cosa que hizo encantado. Se tumbó sobre ella dejando que la chica notara su excitación y se dedicó a la contemplación y degustación de los pechos de Karura.

La chica gimió cuando notó la lengua de Asuma jugar con sus pezones, estaban perdiendo el control, si es que alguna vez lo habían tenido…

El moreno fue bajando poco a poco por el vientre de la chica encontrando el obstáculo de la falda que le quito junto a la ropa interior…

-¿Qué tanto contemplas?-le preguntó Karura sonrojada por la excitación y el hecho de estar desnuda y totalmente expuesta a ese hombre. Asuma sonrió y se agachó para depositar un solo beso en la intimidad de la chica. Después subió hasta su oreja y la susurró:

-No seas ansiosa Karurita-Karura gimió y Asuma le mordió el lóbulo de la oreja-Espera un segundito, no te vayas a ir… -le dijo mientras se colocaba un preservativo.

-Ni aunque me estuviera muriendo…-contestó Karura con los ojos cerrados mientras intentaba controlar su respiración.

-Hazme el favor de abrir los ojos preciosa-Karura le concedió el deseo y se dedicó a la contemplación del hombre que tenia ante ella, parecía que al ego de Asuma aquello le encantaba.

-¿Fresa? ¿Sabes que me encanta la fresa?-preguntó Karura deteniendo su mirada en un punto concreto de la anatomía masculina mientras se incorporaba.

-Por favor Karura no digas esas cosas o moriré de excitación-contestó Asuma volviéndose a colocar encima de ella mientras Karura reía-Además cualquier cosa que no sea estar dentro tuya es una tortura en este momento.

Karura sonrió ante esas palabras y besó en la boca a Asuma lentamente mientras permitía que hiciera sus deseos realidad…

-Hasta este momento pensé que eras perfecta-dijo Asuma una vez dentro de ella-Ahora me doy cuenta de que eres una diosa…

Comenzó a moverse lentamente mientras besaba con locura el cuerpo de la chica, oír a Karura gemir su nombre y sentir su cuerpo bajo el suyo le estaba provocando sensaciones que ninguna de las mujeres con las que había estado había podido provocar.

Karura por su parte se sentía a punto de morir, Asuma era sin duda un amante increíble y un hombre de verdad, no un simple chiquillo apasionado… Cuando alcanzó el que era el mejor orgasmo de su vida clavó las uñas en la espalda de Asuma mientras gritaba su nombre para luego dejarse caer sobre el colchón jadeando, esto hizo alcanzar el suyo a Asuma que se dejo caer sobre ella jadeando en su oreja.

Al rato se separo de ella para no aplastarla con su peso, Karura le miro y sonrió. Al ver a la chica así sonrojada, con los ojos brillantes y una sonrisa encantadora mientras intentaba volver a respirar con normalidad se dio cuenta de que estaba loca y perdidamente enamorado de ella…


Bueno como siempre el lemon no me ha dejado satisfecha del todo, creo que no le he dedicado el tiempo suficiente, espero mejorar en el siguiente...

Besos!