Por fin nuevo capi!! Me he dado cuenta que ha este ritmo de actualización y con la cantidad de ideas por capitulo que tengo, este fic me va a quedar eterno, pero no me preocupa, que quede lo largo que quede, pero que quede bien, eso es lo importante...


-¡Bueenos días! Todo el mundo a desayunar, ¡ya!-la voz y los enérgicos pasos de Tenten resonaban por todo el pasillo. Una niña de seis años salió de su habitación mientras se rascaba un ojo.

-Ne, tía Tenten, ¿no podemos dormir algo más?-preguntó la niña tirando del pantalón a la morena.

-Sabes que no Hiroko-chan, los domingos son para desayunar en familia-contestó Tenten y agarró a la niña haciéndola cosquillas, la pequeña comenzó a reír mientras intentaba que la mujer parase, Minato salió de su cuarto y sonrió al ver la escena.

-¿Ya estáis dando guerra de buena mañana?

-¡Minato dile que me suelte! ¡Para, para!-decía la niña entre risas, Tenten la mordió una mejilla y la dejó en el suelo-Ay, se lo diré a papá.

-A desayunar los dos-dijo Tenten y sacó la lengua-Vamos, desfilando.

Minato cogió la mano de su hermana que exigía venganza y se la llevó a la cocina. En ese momento Himeko salió corriendo de su habitación todavía abrochándose la camisa mientras decía algo como Makoto, desayuno, hospital, mierda…

-¡Buenos días Tenten, hasta luego!

-Hasta luego Himeko-contestó la mujer y se dirigió hasta el cuarto de Hikari extrañada de que siguiera en la cama a esas horas, llamó un par de veces y como nadie contestó, entró a la habitación. Su hija estaba tumbada en el futon de espaldas a la puerta, Tenten cerró la puerta a sus espaldas y se arrodillo en el tatami al lado de Hikari.

-Cariño, ¿te encuentras bien?-preguntó mientras apartaba el pelo de la joven para examinarle el rostro, estaba extremadamente pálida y tenia los ojos enrojecidos.

-No, no muy bien, no me apetece desayunar.

-No te preocupes-dijo Tenten acariciándole el rostro, se inclinó hacia delante para posar los labios en la frente de su hija-Tienes algo de fiebre, ¿quieres que llame a un médico?

-No creo que sea necesario mamá.

-Hikari, ¿hay algo que pueda hacer por ti? ¿Algo que quieras contarme?

-Solo quiero estar sola, por favor.

-Como quieras cariño-Tenten besó a su hija y se levantó, cuando estaba en la puerta dijo-Si cambias de idea estaré por aquí… Te quiero.

-Yo también te quiero mamá-contestó Hikari, cuando la puerta se cerró dejó escapar una lágrima y apretó la almohada, siempre había pensado que podía contárselo todo a su a madre, pero esta vez no podía…

Tenten se encaminó a la cocina sintiendo que todo su buen humor se había esfumado y que el pesimismo se hacía cada vez más hueco en su alma, cerró los ojos y negó con la cabeza, le había jurado a Hinata que tendría fe en la ultima oportunidad que le daba Kami-sama. Antes de entrar en la cocina se acarició el vientre y sonrió, una sonrisa que se desvaneció de repente cuando vio a la personita allí sentada.

La niña de cabellos negros y brillantes con los ojos característicos del clan Hyuga la saludo cortésmente con una sonrisa encantadora dibujada en la cara, Tenten solo miró al resto de su familia buscando una explicación a lo que estaba pasando, Hiroko se le adelanto.

-¿Qué hace ella aquí papá?-preguntó la niña al Hokage señalando a su prima como si fuera una aparición.

-Veréis, Hitomi-chan se quedara unos días con nosotros ya que sus padres se han ido de misión.

-¿Y porque no la cuidan sus abuelos?-preguntó Minato-Seguro que se lo pasa mejor en la casa de los Aburame.

-Porque yo fui el que envió a Hanabi y Shino a la misión, aparte Hanabi esta interesada en que Hitomi perfeccione su Byakugan.

Después de estas palabras todos estallaron en comentarios y quejas, Tenten echó una mirada llena de reproche a Naruto y Hinata dejó una jarra de zumo en la mesa con demasiada fuerza.

-Todo el mundo a desayunar y ni un comentario más-dijo Neji con voz autoritaria, los demás le hicieron caso y comenzó el desayuno más tenso de la historia de esa familia. Cualquiera imaginaría que una niña de seis años se pondría triste o se avergonzaría al causarle tantas molestias a sus familiares con su simple presencia, pero Hitomi se sintió realmente orgullosa y se prometió a si misma que les daría razones para estar molestos.

Dejó la taza de té en la mesa con suavidad y se limpió la boca antes de preguntar con su dulce y melosa voz:

-Neji-sama, ¿podría entrenar contigo hoy?

-Lo siento, pero tengo asuntos que atender, ¿por qué no entrenas con alguno de tus primos?-Hitomi giró la cara hacia los dos rubios que desayunaban a su lado, Minato se hizo el loco y Hiroko miró a su padre.

-Papi, me prometiste entrenar conmigo hoy, ¿recuerdas?-preguntó, Naruto la miró extrañado y Hiroko puso cara de súplica.

-Si, tienes razón preciosa, entrenaremos-contestó el Hokage guiñándole un ojo a su hija, Minato soltó una maldición por lo bajo, su hermana se le había adelantado.

-Entonces Minato, ¿tu entrenaras conmigo?-preguntó Hitomi.

Minato se imaginó sus próximas dos horas, teniendo que aguantar la soberbia y las burlas de una niña de seis años que era más poderosa que él en bastantes aspectos.

-¿Y Himeko y Hikari?

-Himeko ha ido al hospital a ver a Makoto, y Hikari no se encuentra bien-dijo Tenten.

-Bueno, pues yo entrenare contigo Hitomi-chan-se resignó Minato…

--

-Karura despierta-dijo Temari golpeando la puerta de su hija mayor recibiendo por respuesta la almohada que golpeó la puerto desde el otro lado-Haz lo que quieras, pero si llegas tarde al cumpleaños de la abuela yo no pienso salvarte de la muerte…

-¡Ya voy, ya voy! Que pesada...-Karura se quedó un rato tirada en el colchón mirando al techo, tenia el cerebro embotado, había dormido poco y mal pensando en lo que había hecho y lo que iba a hacer y su única conclusión era: o Asuma o Kosuke, pero los dos a la vez no podía ser, más que una solución era un problema más grande…-Mierda de vida...

-¡Karura o te levantas o te saco de la cama de los pelos!

-¡Que ya voy!-chilló la rubia bajando de la cama.

Media hora más tarde Karura andaba el corto camino hasta la casa de sus abuelos arrastrando los pies junto a su padre, Temari que iba delante hablando con su hijo miró hacia atrás y bufó.

-Nunca cambiaran-dijo mientras cruzaba el jardín de sus suegros.

-Deberías estar acostumbrada-contestó Shikaku y llamó a la puerta. Antes de abrir se oyó a su abuela chillar a su marido diciéndole que moviera culo y al hombre gruñir-Estos tampoco cambiaran nunca-Temari rió mientras Shikaku besaba a su abuela. Después de las felicitaciones y abrazos la familia entró en el salón donde estaba Shikaku tumbado en el sofá e hizo el gran exceso de levantarse a saludar para después llevarse a su hijo al jardín para jugar al shogi. Yoshino arrastró a los demás hacia la cocina ofreciéndoles algo de comer y de beber. Karura abrió una de las ollas donde su abuela había preparado la comida y no pudo evitar la tentación de probar un poco.

-Deja la comida niña-dijo su abuela dándole un golpe en la mano.

-Ay, abuela, ¿Qué mas te dará? Has hecho un montón…

-También vienen los Akimichi.

-Ah, entonces hay poca comida.

-Anda Karura llévale esto a los hombres y fuera de mi cocina-dijo Yoshino pasándole una bandeja con té y sake, Karura la cogió y salió de la cocina moviendo el culo para hacer burla a su abuela, Yoshino apretó un puño y la tiró un trato de cocina-Igualita que su padre…

-¿Me lo dices o me lo cuentas?-preguntó Temari, Yoshino rió y Shikaku suspiró.

Karura salió al jardín y dejó la bandeja en el suelo mientras se sentaba de rodillas al lado de los hombres que estaban concentrados en su partida.

-¿Por quien apuestas hoy?-preguntó Shikamaru cogiendo la taza que le pasaba su hija.

-Por el abuelo-contestó Karura y llenó un vaso de sake para el hombre que la sonrió encantado-Hoy le veo fuerte.

-Y guapo-añadió Shikaku.

-Eso siempre abuelo, es algo que los dos tenemos en común-Shikamaru puso los ojos en blanco.

-Esta claro que el narcisismo es una característica que se salta una generación-dijo mientras movía ficha.

-Envidia-susurró Shikaku y Karura se echo a reír.

-Ay, Karurita te has puesto el pañuelo que te regale-dijo Shikaku señalando el cuello de su nieta que sonrió encantadoramente.

-Si, que raro-dijo Shikamaru mirando el tablero-Es el mismo que lleva medio año en un cajón porque decías que es horrendo-añadió intentando romper el momento abuelo-nieta.

-No, no es feo, me gusta mucho-mintió Karura, si era horrendo pero el único que tenia, y no era plan ir enseñando el chupetón. Karura se tocó el cuello y se mordió el labio, estuvo callada hasta que terminó la partida pensado por enésima vez en lo que había pasado la noche anterior, se preguntó si Meiko habría recibido ya su carta…

-Gane-dijo Shikamaru y encendió un cigarrillo.

-Da igual abuelo-dijo Karura poniéndole una mano sobre el hombro-Tu sigues siendo más guapo. ¿Me dejáis jugar?-Los hombres negaron-Machistas…

-No es machismo Karura, es orgullo, llega a ser muy patético que nos ganes siempre-dijo Shikamaru y su padre asintió. Sonó el timbre-Además ya vamos a comer.

-Sois unos cobardes-dijo Karura llenando tres vasos de sake.

-Si, los cobardes número uno de Konoha-dijo Shikamaru levantando su copa-Por nosotros.

-Kampai()-dijeron al unísono Shikaku y Karura y apuraron sus vasos de un trago antes de levantarse para ir a comer.

--

-Dios mío, esto esta increíble-dijo Makoto arrebañando los últimos restos de su desayuno sentado en la camilla del hospital, Himeko sonrió y movió las manos nerviosa-Te noto muy rara, ¿pasa algo?

-N-No

-No mientas Himeko, que nos conocemos…-La chica le miró y se mordió el labio.

-Veras ayer Itachi y yo…

-¿Se puede?-preguntó Sakura con una sonrisa después de golpear la puerta.

-Por supuesto Sakura-san, quiero salir de este agujero ya-contestó Makoto, la mujer entró en la habitación con su primogénito detrás, Itachi pasó a la habitación dando pasitos cortos pero no se atrevió a acercarse demasiado.

Mientras Sakura examinaba a Minato, Himeko e Itachi cruzaron una mirada pero los dos desviaron la vista de inmediato avergonzados.

-Bueno todo está en orden, ahora mismo te firmo el alta y podrás irte, pero nada de esfuerzos físicos por hoy, ni misiones en tres días.

-Joder, ¿y que voy a hacer tres días en la aldea?-preguntó Makoto cruzando los brazos en el pecho.

-Seguro que encuentras algo en lo que entretenerte-contestó Sakura y se giró para irse pero se mareó y tuvo que sujetarse de la camilla para no caerse. Itachi y Himeko corrieron a sujetarla rozándose en el proceso-No os preocupéis chicos-dijo la mujer apoyándose en su hijo-Ha sido un mareo sin importancia.

Himeko e Itachi no contestaron porque se habían quedado congelados en el momento en el que su manos se habían juntado, Himeko se volvió a sentir tan débil como cuando Itachi la había mirado fijamente a los ojos el día anterior e Itachi sintió el deseo irrefrenable de volver a sentir la piel de la chica contra la suya y a ser posible volver a probar su boca.

Cuando volvieron al mundo real Makoto se abrochaba las zapatillas mientras miraba a los tortolitos con una ceja levantada, Himeko se separó del Uchiha y el chico se aclaró la garganta.

-¿Y mi madre?-preguntó.

-Se fue hace tres minutos-contestó Minato bajando de la cama de un salto-Pero vosotros estabais demasiado concentrados en la mutua contemplación para ser conscientes.

-No digas chorradas Makoto-dijo Himeko que estaba sonrojada-Que raro lo de Sakura-san, ¿no?

-¿Desde cuando es raro que Sakura esta embarazada?-preguntó Makoto cogiendo su mochila.

-¿En que te basas para afirmar que mi madre esta embarazada?

-A ver, tu madre nunca llega tarde al trabajo así que hoy debe encontrarse mal, estaba pálida y ojerosa, ha tenido un mareo, aun así la brillan los ojos y sonríe todo el rato…Tú estas aquí lo que indica que tu padre no esta en la aldea porque sino estarías entrenando con él, así que deduzco que tu madre no os va a dar la noticia hasta que lo sepa Sasuke…

-Joder Makoto que nivel de deducción pareces un Nara-dijo Himeko riendo, Itachi estaba pálido y tenia la mirada perdida, no quería mas hermanos…

-Je, no, pobre Shikamaru, ya tiene suficiente con un hijo gay para que me quieras meter a mi también en la familia...-Nada más decir eso Makoto se tapó la boca, había hablado de más-Quiero decir…

-Si, tienes razón pobre Shikamaru-dijo Himeko dejando a Makoto a cuadros-Le has creado un trauma a Itachi-añadió mirando el rostro del moreno.

-Bueno, ya se le pasara, debería estar acostumbrado-dijo Makoto intentando cambiar de tema pero Himeko le miró tranquilizadoramente.

-Trae la mochila Makoto, todavía estas débil-Makoto le dio la mochila a Himeko que se la puso a Itachi, que seguía ido, en las manos-Vamos Itachi-El chico asintió, se puso la mochila en la espalda y echó a andar como un autómata.

Makoto miró a Himeko esperando alguna reacción por parte de la chica que le hizo un gesto tranquilizador y le ofreció su brazo para apoyarse. Salieron del hospital siguiendo a Itachi que murmuraba maldiciones y lamentos mientras la gente le miraba como si estuviera loco, y anduvieron hacia la casa del shinobi.

-Hime-chan, ¿me vas explicar como sabias que Shikaku es gay?-preguntó Makoto en un susurro a la rubia-¿O es que no te sorprende ni un poquito?

-Ya lo sabía.

-¿Cómo? ¿Intuición femenina?

-No, yo no tengo de eso… Me lo contó mi hermano.

-¿Minato? ¿Y como lo sabe él?

Himeko cogió aire y miró a su alrededor en la concurrida calle.

-Shikaku besó a Minato, y mi hermano me lo contó anoche-dijo Himeko tan bajito que casi no se la oyó. Makoto abrió los ojos desmesuradamente y soltó el brazo de Himeko para llevarse la mano a la boca.

-¡¿CÓMO?!-chilló Makoto en medio de la calle haciendo que varias personas se giraran a mirarle-Ay, Dios… Dios…

-Mira pues por lo menos tu sabías que Shikaku es gay porque a mi ayer cuando me lo contó mi hermano casi me da algo…-dijo Himeko mientras se tapaba la cara para que la gente no la reconociera-Yo no se que decirle a mi hermano, porque esta loquito de dudas…-Makoto no contestó a la chica porque estaba demasiado sorprendido con lo que acababa de oír, Himeko vio que Itachi, que antes les sacaba media calle se había acercado a ellos al oír el grito de Makoto, no pudo avisar al chico a tiempo:

-¡Es que no me puedo creer que se besa…!-Himeko tapó la boca al chico pero no lo suficientemente rápido como para que Itachi no lo oyera y sacara conclusiones equivocadas.

-¡Mira pues si la BESE!-empezó Itachi, Himeko cerró los ojos avergonzada y varias personas más se giraron a mirar a los jóvenes-Nos besamos, ella me pegó y lo volvería a hacerlo, porque me gustó, ¡ME GUSTÓ! ¡ME OYES HIMEKO, ME GUSTAS!

Himeko estaba tan roja que parecía a punto de bullir y miraba al chico anonadada, Itachi se quedó mirando a su alrededor dándose cuenta de que había chillado como un desquiciado, Makoto y el resto de la calle miraban a Itachi como si estuviera loco.

-¿Pero de que hablas Itachi? ¿Himeko?-Makoto miró alternativamente a sus dos amigos-¿Os besasteis?

-¿Pero vosotros no hablabais de…? Ay, la he cagado-reconoció el Uchiha, Makoto seguía mirando a sus amigo como si de un partido de tenis se tratara, Himeko se ponía cada vez más roja y no podía respirar-Mierda, salgamos de aquí, todo el mundo nos mira…

Himeko parpadeó y miró a su alrededor, un grupo de mujeres mayores hablaban en susurros sobre ella, varios jóvenes se reían y algunas chicas miembros del club de fans de Itachi la miraban con odio…

Mi hermano es gay, a Itachi le gusto, todo el mundo me mira… No puedo más…-pensó Himeko antes de que todo se volviera negro.

-Mierda-dijo Makoto-Se desmayó.

--

En el comedor de la casa de los Nara se respiraba un ambiente de festividad y alegría. Shikamaru y Choji hablaban mientras sus esposas reían, Yoshino estaban sentada en las rodillas de su marido y los Akimichi y Naomi Yamanaka les animaban a besarse entre risas y anécdotas de tiempos pasados. Los más jóvenes miraban a sus padres y abuelos divertidos por el efecto que el alcohol provocaba en ellos.

La pequeña Cho tiraba a Karura del brazo mientras la chillaba para que le diera conversación y Shikaku e Inoichi hablaban de los progresos en la academia del segundo.

-Ya, dejar de decir tonterías-dijo Yoshino levantándose, su marido la dio una palmada en el culo y se echó a reír, la mujer le sacó la lengua y comenzó a recoger los platos.

-Abuela yo te ayudo-dijo Shikaku.

-Gracias hijo, por lo menos hay un hombre caballeroso en esta familia-dijo la mujer mirando a su marido que hizo un gesto de aburrimiento.

-Ay, que mujer, cada día más problemática y más bella…-Yoshino bufó y Shikaku la tiró del brazo para hablarla al oído, la mujer escuchó con atención mientras olía el pelo de su marido y contestó con un guiño de ojos y una risa pícara.

-¡Eh, que seguimos aquí!-dijo Karura en ese momento y los demás rieron.

Yoshino les sacó la lengua y cogió un montón de platos para llevarlos a la cocina.

-¿Te ayudo Yoshino?

-Déjalo Temari, vosotros quedaros aquí y encargaros de mis regalos, ¡los quiero ya!

-¡Por supuesto Yoshino!-chillaron Ino y Naomi y se miraron entre ellas con una cara bastante sospechosa, que la mujer interpretó con un mal presagio…

Cuando llegó a la cocina todavía estaba pensando en que tramarían ese par de problemáticas. Su nieto estaba allí recogiendo los platos y la sonrió, cuando lo hizo Yoshino tuvo la sensación de estar viendo a su marido de joven.

-Eres un amor-dijo dándole un beso en la mejilla mientras le revolvía la coleta.

-Bueno, pero todos sabemos que quieres más a Karura…

-¡Mentira! Os quiero a los dos por igual…-contestó la mujer colocándose al lado del chico en el fregadero.

-Si, y yo me lo creo…-dijo Shikaku pasándola un plato para que lo aclarara.

-Pues claro que te lo crees, sabes que os amo a los dos y solo dices eso para que te haga cariñitos… Mira que eres chantajista… Eso lo has sacado de tu madre…

Shikaku rió y le paso otro plato.

-Pero aun así te diré que a ti te tengo más cariño, tu hermana es desde pequeña independiente, mandona y malhumorada…

-Espera, ¿No te estas describiendo a ti misma?-preguntó Shikaku y su abuela le dio un codazo en el costado.

-Es caso es que Karura y yo no podríamos vivir juntas sin convertir cada día en una guerra civil y contigo nunca discuto, aun así os quiero a los dos más que a mi propia vida.

-Gracias abuela-dijo el chico mirándola.

-No me mires así-dijo la mujer sonriendo-Es la verdad… Y por eso me gustaría saber que os pasa a los dos, que andáis muy apagados, sobre todo tu hermana que casi no ha dicho hoy de sus encantadores sarcasmos.

-Creo que Karura tiene problemas con los chicos…

-¡Los hombres! Luego tu padre y tu abuelo siempre están diciendo que las mujeres somos problemáticas cuando son ellos siempre los que dan problemas…-Yoshino suspiró y comenzó a secar los platos-Como algún cabrón se atreva a hacer daño a mi niña, te juro porque me llamo Yoshino que sufrirá.

-Si, no hace falta que lo jures-dijo Shikaku viendo como su abuela apilaba los platos con excesiva fuerza-Pero, no te preocupes, Karura sabe defenderse sola.

-Lo se, Karurita es una mujer fuerte, pero las mujeres no volvemos idiotas por culpa de los hombres-Yoshino volvió a suspirar y agarro un trapo para secarse las manos- Y tu, Shika-kun, ¿cuándo vas a presentarme a una "problemática mujer"?

Shikaku se quedo callado con las manos apoyadas en la encimera mientras su abuela preparaba té esperando que su nieto la contestara.

-Pues un día de estos…-contestó el chico fingiendo normalidad, tenía el pulso acelerado y le sudaban las manos, no le gustaba mentir a su a su abuela y menos pensar en que algún día tendría que decepcionarla…

Yoshino miró al chico con una ceja levantada y sonrió levemente.

-Está muy mal mentir a una abuela, Shikaku-dijo mientras cortaba trozos de pastel de chocolate y lo ponía en platos. El chico la miró extrañado-Pero aun esta peor pensar que yo me podría sentir decepcionada o enfadada contigo, cuando eres el nieto más perfecto que pudiera desear, y eso no cambiara hagas lo que hagas y desees a quien desees…

-A-Abuela-tartamudeó Shikaku y se lanzó a los brazos de esa mujer, se sentía feliz e idiota al mismo tiempo, le daba igual como se había dado cuenta su abuela solo le importaba que el la aceptaba. Yoshino sonrió y acarició la espalda al chico.

-Compórtate como un hombre, me da igual que seas gay, pero no pienso tolerar un nieto marica-dijo Yoshino apartándolo de su cuerpo mientras le limpiaba una lágrima.

-Gracias abuela…

-No hay porque darlas-dijo Yoshino y quitó la tetera del fuego-Solo hazme un favor, confía en tu padre y tu abuelo, ellos no son idiotas y si se les ocurre hacer o decir algo idiota yo me encargaré de hacérselo pagar.

-No estoy preparado todavía para decirlo…

-Bueno, hazlo cuando puedas pero jamás te sientas inferior a los demás ni estés triste, tú eres como eres y punto.

Shikaku sintió un nudo en la garganta y antes de volver a llorar abrazó a su abuela.

-¡Eh!, ¿que hacéis? ¿Un abrazo sin mi?-preguntó Karura que acababa de entrar en la cocina. Yoshino la sonrió y extendió un brazo para coger a su nieta. La chica se abrazó a los dos y suspiró…

-Siento romper este precioso momento, pero hay que darle sus regalos a la abuela-dijo Temari entando en la cocina, cogió una bandeja con el té y los pasteles-Vamos.

-¡Si!-dijo Karura-Los regalos-Y le tapó los ojos a su abuela.

-Ay niña, con cuidado-dijo Yoshino siendo guiada por su nieta.

Shikaku las miró sonriendo y se sintió feliz. Su madre le miraba con una sonrisa.

-Vamos Shikaku.

-Si, mamá-contestó Shikaku-¿Sabes? Te quiero mucho-El chico le dio un beso en la mejilla a su madre.

-Y yo a ti hijo. Vaya día más sentimental que tenemos…

Temari sonrió y siguió a su hijo hasta el comedor, ojalá todos los días de su vida fueran así…

()Chin-chin, nunca se os ocurra decir eso delante de un japonés, usar kampai xD

Amo a Yoshino, y echo de menos a mi abuela... En fin, espero que os haya gustado este capítulo ;)