"Todo por un Ramen"

"Todo por un Ramen"

Disclaimer: ninguno de los personajes de Naruto me pertenece, son obra de Masashi Kishimoto, y aunque Sasuke diga que Naruto es suyo es una mentira, que Kishimoto-sensei se lo preste para que cumpla sus fantasías sexuales es una cosa, pero de aquí a que le pertenezca falta lo mismo que para que a mi me pertenezca Gaara YoY

Advertencia: LEMON!! y YAOI así que lean bajo su propio riesgo :)

–lo que salga así es un diálogo–

esto es un pensamiento

y si no hay nada de "– –" es la narración de los hechos

Cap. 7 "El Celestino, segunda parte"

–Maldito ototô suertudo– se quejo Itachi, el moreno mayor se encontraba sentado en el sofá de la sala principal se brazos cruzados y haciendo un puchero bastante infantil. Mientras en otro lugar de la gran mansión Uchiha las cosas ya se habían vuelto bastante calientes.

–Ahhhh… Sasuke…– gemía Naruto en el oído del mayor. Ambos estaban tirados sobre la cama y el moreno se dedicaba a masturbar el miembro erecto del rubio. Cada vez más rápido, desde la base hasta la punta, estos movimientos estaban volviendo loco al rubito que no paraba de gemir descontrolado –ahh!!– gritó al sentir que uno de los dedos fríos del Uchiha se metía en su virgen entrada –ahhhhh… duele, teme!!– le chilló cuando éste lo movió algo brusco –también es mi primera vez, dobe– se disculpó el mayor. Se inclinó para besarlo, pero se arrepintió de eso al sentir los dientes del kitsune clavados en su cuello –venganza...– susurró éste de manera sensual, y una mezcla entre placer y dolor se apoderó de esa zona de su cuello. Sasuke siguió adentrando ahora un segundo dedo en la dilatada entrada de Naruto, el cual se tensaba a ratos y luego se relajaba para volverse a tensar –te gusta??– preguntó incitantemente el Uchiha fijando su penetrante mirada en la azulina de su novio, sus ojos siempre vivos, mostraban un tono opacado por el deseo y la lujuria que solo excitaron más a Sasuke. Con su otra mano, seguía masturbando al rubio, movimientos frenéticos de arriba hacia abajo lo incitaban a que éste también moviera sus caderas, ya estaba cerca y en cuanto el moreno lo sintió, paró en seco aquel delicioso movimiento logrando que su kitsune gruñera molesto. Bajó lentamente dejando un camino de besos, mordiscos, lamidas y hasta chupones, que lograban sacar una decena de fuertes gemidos al ojiazul. Siguió descendiendo por su pecho y jugó con sus pezones, más que duros, haciendo pequeños círculos con su lengua y masajeándolos. Cuando llegó a su abdomen, respiró pesadamente sobre él y metió su lengua en el perfecto ombliguito del jinchuuriki, dio vueltas y vueltas, luego la metía y la sacaba simulando lo que más adelante le haría a su trasero y por fin lo dejo y bajó hasta su desatendido miembro que clamaba por atención. Con su mano libre lo volvió a tomar, pero ésta vez lamió la punta arrancándole un fuerte gemido al rubio.

–Ahhhhhhhhhh!!– gimió cuando el azabache pasó su lengua desde la base hasta la punta y nuevamente hasta abajo, repitiendo la acción un par de veces. Se sentía en el cielo, todo era tan placentero y excitante, con mucho esfuerzo lograba mantener abiertos los ojos, y es que no quería dejar de mirar el pedazo de cuerpo que se gastaba su novio. No entendía muy bien cómo era que podía pensar todo ésto mientras estaba a punto de correrse en la boca de Sasuke, pero lo cierto era que si podía pensarlo y ya que estaba en eso, se ponía a contemplar la espalda ancha y bien formada que tenía su novio, su cintura más angosta y esas caderas, todo ese cuerpo tan perfecto y tan masculino que lo excitaba tanto.

–Ahhhhhh!! Sasuke!!– eso si que era un grito, no como los otros, de seguro que éste lo habían escuchado en todo el vecindario, la causa; Sasuke acababa de meter un tercer dedo y se había terminado por correr en su boca luego de que éste se la chupara con tal fuerza que ni Kami se hubiera resistido.

–Deduzco que te habrá gustado...– presumió el moreno con una sonrisa torcida mientras se relamía los labios, subió nuevamente hasta el rostro del ojiazul y le dijo –eres delicioso– logrando sacarle el sonrojo más grande que le había visto en su vida. Ambos se besaron larga y apasionadamente, juntando sus lenguas, mientras los dedos del Uchiha jugaban en el interior del rubito, éste trataba de ahogar sus gemidos y jadeos dentro de ambas bocas, pero no podía del todo –Sasuke, hazlo ya...– pidió rogándole para que se lo hiciera, estaba tan caliente que podría estallar como una tetera en cualquier momento. El azabache tomó las piernas del kitsune y las alzó con gran agilidad, las pasó por sobre sus hombros quedando éste totalmente vulnerable.

–Siempre te he querido tener así, Naru-chan– le dijo en un ronroneo grave y sexy que encendió aun más al pequeño rubio. Fijó su miembro en la entrada de Naruto y metió solo la punta, lentamente, haciéndolo desesperar. El ojiazul hacía un además con las caderas de querer profundizar, pero el moreno se lo impedía.

–Aun no... te haré sufrir un poco– esa mirada sádica que adornó sus ojos hizo estremecer al jinchuuriki y también lamentarse por ese nuevo lado psicópata de su novio. Sacó la punta y la volvió a meter, hizo lo mismo durante un rato hasta que ya no pudo contenerse y se adentró hasta el fondo en el cuerpo de su rubio.

–Ahhhhhh...– gimieron ambos tras dicha acción, uno por lo estrecho y caliente que estaba ahí adentro y el otro por lo grande que era, le dolía un montón, pero no podía negar que se sentía maravillosamente exquisito. Había sido bien preparado por lo que no le dolió tanto como esperaba, además, el era un hombre valiente, aunque no se notara mucho. Sasuke esperaba la señal de su amor para iniciar las embestidas, así que cuando el ojiazul se sintió mejor por dicha intromisión, comenzó lentamente a moverse y esa señal fue suficiente para que el Uchiha también iniciara el vaivén más enloquecedor de sus vidas. Buscando más apoyo se dejó caer hacia el frente, colocando sus codos a cada lado de la cabeza de Naruto y profundizando así también cada una de las embestidas. Era un coro de gemidos entre los dos, cada vez más fuertes, cada vez más seguidos. Llegó un momento en que se sintieron en otro mundo y fue entonces cuando Sasuke dio de lleno en el lugar indicado –Ahhhhh!! Ahí...otra vez...– pidió desesperado el kitsune –m-más rápido... más... más!!– no sabía hasta donde podía llegar esa maravillosa sensación –S-Sasuke... te amo... ahhh!! ahh ahhh!!– sus cuerpos estaban tan pegados que el miembro de Naruto era aplastado por ambos abdómenes y estrujado de manera enloquecedora.

–Ahhh!! Naruto!!... mmm eres... tan estrecho, mmmm...ahh– la velocidad con que se embestían y el crujir de la cama no daban más, parecía que en cualquier instante la cama se desarmaría y terminarían en el suelo.

–A-ahhhhh!! Naruto... estás tan... caliente!!– sentía como las paredes del interior de su rubio se lo comprimían y cada vez quería llegar más profundo, hasta partirlo en dos –Sasuke!! Ahhhmmm...ahhh la tienes tan grande!! Ahhh!!– siguieron con más embestidas, parecía que no tenía fin, ya había memorizado aquel lugar de su rubio que lo hacía gritar de placer y procuraba dar fuerte ahí en cada estocada. Se sentían en el paraíso mismo, pero las contracciones en sus respectivos abdómenes les avisó que el final estaba cerca, unas cuantas embestidas más que fueron lentas y profundas, y terminaron por correrse al mismo tiempo.

–Ahhhhh!! Sasuke!!– su semilla terminó por derramarse entre ambos cuerpos, perlados en sudor y agitados por la actividad.

–Naruto!! Te amo!!– gritó viniéndose en el interior de su lindo kitsune, sintiendo como le era apretada fuertemente.

Ambos estaban muy agotados –definitivamente es mucho mejor de lo que imaginé– pensó el azabache dejándose caer encima del ojiazul luego de haber salido de su interior. Naruto lo abrazó y depositó un tierno beso en sus labios –Sasu...– el aludido lo miró con cariño –te amo mucho...– susurró para luego quedarse profundamente dormido.

–Igual yo...– y éste también lo siguió rumbo al país de los sueños.

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Era ya cerca de medianoche, en la mansión Hyuuga todas las luces se encontraban apagadas y ni un alma rondaba por ahí. Todo estaba en completo silencio hasta que alguien irrumpió en aquella paz.

La joven ojiblanca había prendido la luz de la cocina y se disponía a servirse un vaso de leche, era ya costumbre que a esa hora fuera por un bocadillo de media noche –un mal hábito– pensó reprochándose a sí misma. Sacó un vaso de la despensa y la caja de leche del refrigerador, cuando estaba vertiendo el contenido sintió una presencia en la cocina y se volteó asustada –qué hace?– inquirió Neji parado a escasos pasos de su prima, que por al impresión había soltado la caja y la leche se había desparramado en el suelo –rayos...– susurró algo molesta, valla que hasta la misma Hinata podía tener mal humor, pero ¿a quién se le ocurría aparecer tan silenciosamente por la espalda de alguien y más encima de noche? –lo siento... la asusté...– se disculpó el pelilargo y se agachó para ayudarla a secar.

–Gracias...– dijo la chica tratando de controlarse, después de todo, había sido su culpa, suya y de su impresión.

–No es nada...– contestó el portador del Byakugan –dígame... buscaba algo, por qué podría habérselo pedido a cualquiera de...– no pudo continuar por la cortante intromisión de su prima –no es necesario... puedo hacerlo yo misma– dijo en tono en extremo cortante, dando a entender que no era una inútil y que podía hacer las cosas ella sola.

–Lo siento... yo no...– trató de excusarse el ojiblanco un tanto descolocado por la reacción de Hinata –está bien... además, ya sabes que no me gusta que me trates de usted– aclaró la chica volviendo a sonreír como siempre lo hacía. Cuando terminaron de limpiar, la Hyuuga se sirvió el deseado vaso y se disponía a marchar, pero Neji la detuvo antes de que lograra salir de la cocina. Quedaron frente a frente y el pelilargo lentamente se acercó a ella depositando un suave beso en su frente y deseándole unas buenas noches se marchó. Para cuando la de largos y oscuros cabellos reaccionó, su primo ya se había marchado y no quedaba rastro de él. La muchacha muy sonrojada se apresuró en marcharse a su habitación también y en dormirse, ya tendría tiempo mañana de contarle a su rubio amigo el gran y emocionante suceso.

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De vuelta en la mansión Uchiha, cierto azabache de largo cabello se encontraba frente a una habitación cerrada, en la puerta, un mensaje de "no molestar" se hallaba afirmado por un alfiler. El sujeto traía un vaso en la mano izquierda, y con cuidado de no hacer ruido de acuclilló arrimado a la puerta y puso el vaso en ésta para escuchar. Esperó unos momentos y con toda su habilidad ninja se cercioró de que nadie pudiera sentir su presencia.

–Vamos... no escucho nada...– se quejó tratando se apegarse más al vaso –maldición... es que acaso ya terminaron??– ya dado por vencido se paró de su posición y se marchó a su cuarto con aura depresiva.

A la mañana siguiente, la pareja de tórtolos enamorados estaba en la cocina preparando el desayuno y se podía apreciar a un Sasuke con un excelente humor, cosa que se debía a lo acontecido en la noche. Naruto terminaba de prepararse un tazón con Ramen y el moreno lo abrazaba por la espalda repartiendo tiernos y dulces besitos por su cuello. Por el pasillo venía caminando tranquilamente el Uchiha mayor, ya más repuesto de su pasada desilusión.

Cuando entró a la cocina y se topó con la escenita una picara sonrisa surcó sus labios –buenos días ototo-baka, Naru-chan...– dijo mientras abría el refrigerador para sacar algo.

–Buenos días onii-san– respondió amablemente Sasuke. Había oído bien, le había llamado "onii-san". Sasuke Uchiha había realmente llamado "onii-san" a su hermano Itachi. Tanto el aludido como el rubio se encontraban en shock, no fue que escucharan mal, es que de verdad Sasuke le había dicho así al Uchiha mayor, eso era algo nunca antes visto o al menos desde la masacre del clan Uchiha.

–Que se sorprenden tanto?... es que acaso no puedo llamar a mi queridísimo hermano de ese modo... aunque el muy pervertido haya tratado de escucharnos en la noche, no quiere decir que no lo respete– una gota gorda bajó por la cabeza del moreno con coleta y el ojiazul se encontraba en tono rojo intenso.

–Q-Qué él qué?!...–

–Lo que oíste...–

–Sasuke... hermanito… puedo explicarlo je je je...– se trató de excusar.

–No hace falta aniki... pero si quieres puedes explicárselo a la Hokage...–

Acto seguido se ve al Uchiha mayor siendo sacado a patadas de la casa mientras algunas de sus pertenencias volaban por encima de su cabeza –TE LARGAS DE LA CASA!!– y un portazo finalizó el encuentro.

Nuevamente se encontraban Sasuke y Naruto en la cocina, ésta vez estaban sentados y comían tranquilamente el desayuno, o al menos el moreno si. Lo que era el rubio, estaba muy nervioso y miraba con cierto temor al azabache –S-Sasuke...– se atrevió a decir, pero una rápida y fulminante mirada del Uchiha le bastó para quedarse callado, era una de esas miradas de "cállate o te mato, quiero comer tranquilo".

–Ototo... ábreme la puerta!!– se escuchaba una voz desde fuera, pero que era ignorada totalmente por los habitantes del interior. El kitsune miró una vez más a su novio con cara de compasión, y viendo que no surtía efecto desistió.

–Ototo, la gente me mira raro!!– parecía no cansarse de gritar, seguramente no se detendría hasta que lo dejaran entrar, pero por lo visto eso no pasaría. Desde la entrada de la mansión se veía a Itachi en pijama golpeando la puerta para que le abrieran, y un montón de personas que pasaban cerca se le quedaban mirando.

Una señora que pasaba por ahí lo miró con reprobación y le soltó un "exhibicionista", mientras que unas chicas lo miraron lujuriosamente haciendo que el moreno se sonrojara.

–Ototo-baka, por favor ábreme la puerta!! Te juro que no intento escucharlos nunca más cuando tu y Naruto estén haciendo el a...– pero no alcanzó a terminar la frase porque la puerta se abrió y él fue jalado bruscamente al interior por un cabreado Sasuke que lo miraba con la cara roja de ira y de vergüenza –estúpido!!– le gritó propiciándole un fuerte golpe en la cabeza.

Es increíble lo rápido que se le esfumó el buen humor al Uchiha menor, pero digamos que Itachi no es un santo y habría que tener bastante paciencia para poder soportarlo, mientras el azabache le explicaba a su hermano, con golpes, lo importante de la privacidad, el ojiazul había ido a bañarse para cumplir la otra misión que su amiga Hinata le había encomendado.

Ser celestino es más divertido de lo que pensé...– con éste pensamiento se metió a la ducha y se sintió muy relajado cuando el agua caliente mojó su cuerpo, en su cuello quedaban algunas de las marcas hechas por el moreno durante la noche y con gran cariño pasaba su mano sobre éstas, rememorando lo sucedido.

Sasuke...–

Luego de un largo rato en que las cosas entre los hermanos se habían calmado y en que el rubio había terminado de bañarse, Naruto salió vestido de la casa camino a la mansión Hyuuga.

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Nuevamente se encontraba el rubio frente a la casa de su mejor amiga, pero esta vez no venía a verla a ella, si no al primo de ésta. Se sentía algo confiado con respecto a su trabajo, pues ya tenía algo de experiencia en ello, o al menos eso creía. Llamó una vez y en seguida Yumiko salió a recibirlo, le hizo pasar y le informó que Hinata no se encontraba.

–No importa, no he venido a verla a ella...– dijo el ojiazul con una sonrisa zorruna. Al poco rato apareció Neji por la sala de estar en donde se hallaba Naruto y algo sorprendido se le acercó –qué te trae por acá??– preguntó algo irónico el pelilargo.

–Vengo a hablar contigo– respondió el jinchuuriki mientras el Hyuuga lo miraba asombrado, había pensado que venía a ver a su prima, no se esperaba que fuera a visitarlo a él.

–Puedo saber a que se debe??– inquirió con curiosidad.

–Claro...en primer lugar quería contarte, si es que Hinata no te lo había dicho, que Sasuke y yo estamos juntos– dijo con una sonrisa que irradiaba felicidad a todos los rincones de la casa, el ojiblanco lo miró por un momento pensando si realmente el rubio no tenía nada mejor que hacer que venir a contarle su vida amorosa a él... a Él que vivía con la persona que tanto amaba y que no era capaz de expresarle sus sentimientos –se estará burlando de mí??– se preguntaba mientras le dedicaba una mirada desconfiada, pero tras ver que el kitsune seguía irradiando felicidad de esa manera tan curiosa prefirió pensar que se equivocaba –pues, me alegro por ti...– respondió para luego echarse hacia atrás en el sillón en donde estaba y cruzarse de brazos.

–Y en segundo lugar...– añadió Naruto con algo de malicia en la voz –escuché un rumor...– la atenta y escrutiñadora miraba del Hyuuga se posó con interés en el chico rubio –sobre que te gustaba Hinata...– el pelilargo no logró ocultar su sorpresa y abrió de sobremanera los ojos mientras un leve tinte rosa adornaba sus mejillas, sintió que sus palabras se iban agolpando en su garganta y que si hablaba no se le entendería nada.

–Q-Qué?!– fue lo primero que logró formular, cómo podía ser posible que ese rumor estuviera circulando o mejor dicho, quién sería el que inició dicho rumor. El jinchuuriki lo seguía observando analíticamente –cómo me entere de quién comenzó con el rumor... un momento, Sasuke!! Ese maldito Uchiha me las pagará!!– dijo en voz alta por equivocación logrando el desconcierto de Naruto –qué tiene que ver Sasuke en ésto??– inquirió con preocupación, después de todo se supone que lo del rumor era mentira...

El portador del Byakugan se levantó de su asiento precipitadamente y se disponía a salir cuando el ojiazul lo volvió a llamar –Neji!!– pero fue ignorado.

–Rayos creo que lo arruiné...– se lamentaba el rubio desde su asiento. Mientras el ojiblanco salía de la casa refunfuñando por lo bajo cosas ininteligibles chocó con alguien, quién cayó al suelo por el golpe.

–Lo lamento...– se disculpó al momento que trataba de ayudar a la persona con la que había chocado y para su "suerte" era Hinata –ah, está bien...– dijo ella mientras se trataba de levantar, el rostro del Hyuuga se volvió a teñir de un leve rosa mientras ayudaba a su prima a pararse –eh... yo...– se estaba comportando tontamente, pero en su interior no se dejaba de preguntar si ella sospechaba de algo y la escena de medianoche no estaba ayudando mucho, qué pasaba si ella conocía del rumor... estaría en problemas. Su mente era un lío de pensamientos desordenados que no lo conducían a nada bueno, así que para evitar más inconvenientes, una vez ella su hubo levantado, él desapareció en una nube de humo.

Juraría haber visto que se sonrojaba...– pensó algo atónita la pelilarga que no comprendía el comportamiento anormal de su primo, quién siempre era muy serio e inmutable. Con éste pensamiento ingresó a su casa en casa en donde se encontró con Naruto.

–Hinata-chan!! Lo siento!!– se disculpó con semblante preocupado el rubio –valla... nada más verme la gente se disculpa conmigo...– dijo la chica mientras soltaba una leve carcajada –qué sucedió?– preguntó un poco más seria al ver el semblante afligido de su amigo.

–Hablé con Neji...– ahora la chica parecía sorprendida –pero creó que lo arruiné...– algo en la ojiblanca le decía que no era así, pues ahora entendía un poco el comportamiento del Hyuuga –cuéntame que pasó...– pidió Hinata al ver que el ojiazul parecía no querer hablar por sí solo.

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Frente a la mansión Uchiha se encontraba el mayor de los Hyuuga con un semblante bastante serio, llamó a la puerta y esperó a que alguien le abriera. Al poco rato apareció cierto moreno con coleta que le abrió la puerta sin verificar de quien se trataba –si diga??– mas un enojado Neji lo agarró del cuello sin previo aviso –Sasuke te voy...!!– ahora que lo miraba mejor se daba cuenta de que no era a quien buscaba, el moreno se soltó del agarre pacíficamente y lo miro extrañado para luego darse media vuelta y gritar a todo pulmón –OTOTO-BAKA TE BUSCAN!!–

Definitivamente no es Sasuke– pensó el Hyuuga con una gota bajando por su sien. Una vez dentro de la casa el pelilargo se disculpó algo apenado con Itachi, luego de que éste se presentara como el "super sexy hermano de Sasuke" –y qué te trae por aquí...– preguntó con desinterés el Uchiha menor que se replanteaba por enésima vez la poca inteligencia de su hermano.

La actitud del ojiblanco cambió a una mucho más seria, como la que traía cuando había llegado –quiero hacerte una pregunta Sasuke...– el azabache lo miró intrigado –tu le dijiste a Naruto que me gustaba Hinata??– la inmutable mirada del moreno seguía tal cual y el rotundo –no– que obtuvo como respuesta lo convencieron de que él no había sido –entonces??– preguntó algo preocupado el pelilargo.

–No me mires a mí...– dijo el azabache –pero no sería extraño que alguien más se haya dado cuenta... después de todo eres bastante obvio con tus sentimientos...– espetó de manera altanera que molestó a Neji –mira quién fue a hablar...– soltó Itachi con la intención de fastidiar a su hermano y dirigiéndose al ojiblanco añadió –lo hubieras visto cuando conoció a Naru-chan... no paraba de hablar de él, de que se iban a casar y de que...– pero un objeto desconocido fue a parar a su boca impidiéndole continuar mientras su hermano lo miraba con profundo odio y lo amenazaba con tirarle la mesa si hablaba demás. Mientras el Uchiha mayor se ahoga con el objeto atorado en su boca el Hyuuga se paró dispuesto a marcharse, pero antes de abrir la puerta escuchó que Sasuke le decía –Naruto no es la clase de persona que anda contando chismes... así que puede ser que lo haya inventado...– luego de oírlo cerró la puerta tras de sí.

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De vuelta a la mansión Hyuuga se podía ver a Naruto saliendo de ésta siendo despedido por su amiga Hinata, una vez se fue, ella entró recordando con gran felicidad la conversación con su amigo.

FLASH BACK

Ambos chicos se encontraban sentados donde anteriormente Naruto y Neji habían tenido su conversación –le dije a Neji que había oído un rumor sobre que tu le gustabas...– confesó algo apenado –y salió con algo relacionado a que Sasuke tenía la culpa– la mirada de Hinata fue una de total sorpresa y luego de pensárselo un rato concluyó –sabes Naruto, cuando venía entrando me topé con él y estaba sonrojado... crees que tenga algo que ver??– el rubio la miró interrogante y tras unos segundos de meditación recordó algo que tal vez sirviera –la primera impresión que se llevó cuando le conté lo del rumor fue una similar, también se sonrojó y se notaba que estaba alterado... puede que después de todo tu le gustes Hinata-chan!!– dijo muy contento el ojiazul y su amiga asintió con la cabeza con la misma felicidad que él.

FIN DEL FLASH BACK

La puerta de entrada se abrió dando paso a un pelilargo bastante cansado por andar de un lado de Konoha al otro y al llegar a la sala de estar se encontró con su prima que lo miraba con asombro en sus ojos y un poco sonrojada –Hi-Hinata...–

Continuará...

Respuesta a los reviews: definitivamente nunca me cansaré de hacer esto o

Dark-ekin: si verdad xDD lo que pasa es que lo quiere mucho y no le gusta que otros toquen, ni miren, ni respiren cerca de lo que le pertenece xDD gracias por tu review!!

Dolce: de esa forma es más ordenado lo de actualizar… y dio la casualidad que he tenido vacaciones toda esta semana y me llego la inspiración por lo que pude escribir dos capis seguidos xD me alegra que te guste el fic! :)

Chiaky: en ese caso muchas gracias por tu review!! De verdad que me alegra que me los dejen TuT y si lo de Itachi feliz era algo que siempre había querido hacer xDD

RASENCHIDORI: dos reviews seguidos no me lo esperaba oO es mas no tenia idea de que se podía hacer eso xDDD pero bueno… sobre la nueva personalidad de Itachi… pues hazte a la idea porque será así hasta que termine el fic xDDD

Gracias por leer! Y dejen sus review que me hacen muy feliz!