Hola! Siento no haber actualizado antes, es que se me han presentado muchas cosas últimamente… pero como ya termine el semestre y oficialmente estoy de vacaciones puedo aprovechar XD
En fin muchas gracias a los que me han dejado sus reviews, a los que han gastado su tiempo esperando a que este fic se vuelva bueno (en otras palabras a los lectores XD) y a todos los que lo han agregado a sus historias favoritas, alerts etc. (aunque no se porque…)por eso aquí les dejo el siguiente capítulo que contiene GaaHina, solo como advertencia por si a alguien no le gusta…
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Capítulo 3: Refugio
El camino a Ichiraku fue reinado por silencio, Hinata aun pensaba en muchas cosas y Sakura se dio cuenta de que estaba muy callada por lo que decidió hablar
-En que piensas?- pregunto la peli rosada con una cara que mostraba algo de preocupación
-Hay algo que lleva un rato rondándome la cabeza… hay una leyenda que habla de unos demonios o algo así no?-
-Ahh! Claro, esa leyenda… la que habla de los demonios que aterrorizaban a la aldea y de los ángeles protectores no?-
-Ángeles protectores?-
-Si!- dijo un poco mas entusiasmada de lo esperado Sakura –la parte de los ángeles protectores es la que más me gusta: hasta donde sabes estaban los demonios, pero un día llegaron varios ángeles protectores a la aldea y fueron ahuyentando a los demonios poco a poco… - se detuvo unos momentos como evitando una parte y después continuo –si, los descendientes de esos ángeles nos siguen rondando hoy en día, bueno, eso es lo que dicen jejeje-
-Curiosa historia en verdad, aunque siento que no me quieres decir algo…- replico la ojiblanca y después de eso hubo otro incomodo silencio
-Bueno aquí estamos, el lugar favorito de Naruto para comer, Ichiraku Ramen!!!- se adentraron en el lugar y Hinata se vio un tanto sorprendida al ver que ya estaba ahí mucha gente reunida junto a Naruto.
-Eso fue… rápido, bastante rápido- dijo la Hyuuga
-Jajaja es que Naruto se entusiasma mucho cuando se trata de comer ramen y entre más pronto mejor- dijo un chico con cabello café y unas marcas rojas bajo sus ojos, después este se le acerco a Hinata y tomándole la mano para después darle un beso le dijo –mi nombre es Inuzuka Kiba y tu debes ser esa linda chica llamada Hinata no? Un placer cono-OWWW!!! QUE DEMONIOS TE PASA?!- se volteo mirando enojado a un chico que le había dado un golpe en la cabeza, vestido con una chamarra y capucha que lo cubrían casi todo y lentes oscuros – no tenias derecho a hacer eso…-
-No le hagas caso, el siempre intenta conquistar a las chicas… aunque casi nunca ha tenido éxito- -HEY!- -mi nombre es Aburame Shino, un placer conocerte- le dijo dándole la mano a la heredera
-Bien bien! Todos volteen! Les quiero presentar a Hyuuga Hinata! Y más les vale a todos que la traten bien entendido?- dijo Sakura con un tono amenazante. Hinata no entendía porque lo había dicho así hasta que volteo a ver a los jóvenes y vio que incluso los chicos que ya la habían saludado ahora la veían con un gesto de duda y una vez más la peli azulada no tenía la mas mínima idea de porque.
Se escucharon varios murmullos en el lugar hasta que por fin una chica de cabello rubio y ojos azules se le acerco
-Hola! Es un placer conocerte- dijo con una enorme sonrisa –mi nombre es Yamanaka Ino y ese chico de allá es Choji- dijo señalando a un chico… ENORME que estaba sentado comiendo –bueno el es así pero estoy segura que está encantado de conocerte-
-Oye Ino donde está Shikamaru?- preguntó Naruto
-Esta con mi hermana… y Kankuro haciendo mal tercio- dijo una voz profunda. Todos voltearon a ver al dueño de la voz y Hinata pudo observar a un chico de cabello rojo oscuro, ojos verde azulados, con una marca en la frente del Kanji del amor y grandes ojeras, iba vestido completamente de negro y debía decir que era bastante atractivo. (AN: *baba*)
-Gaara! Qué bueno que estés aquí pero… porque estás aquí?- dijo el chico rubio
-Vine a arreglar unas cosas con la Hokage- respondió al tiempo que se iba a sentar en una esquina apartada de los demás.
El rato pasó y mientras todos hablaban Hinata volteaba a ver de vez en cuando a Gaara que siempre se encontraba mirándola fijamente, algo que ponía a la chica algo nerviosa.
Cuando todos se empezaban a marchar Gaara se levanto y camino hasta estar frente a la ojiblanca que lo miro algo nerviosa.
-Te llevare a tu casa, sígueme- y con eso salió del lugar
La joven estaba confundida, volteo a ver Sakura para preguntarle pero la vio muy… ehem… ocupada con Naruto así que simplemente decidió seguir a Gaara.
Estuvieron caminando un rato y ninguno de los dos se atrevía a romper el silencio.
Llegaron a un edificio de departamentos y Hinata siguió al pelirrojo por las escaleras hasta llegar al último piso. Se detuvieron frente a una puerta de madera blanca.
-Aquí vivirás. Con tu permiso me retiro…-
Antes de poder retirarse Hinata lo agarro por la muñeca y este sintió una extraña sensación recorrer su columna, algo definitivamente desconocido para él.
-No… no quieres quedarte un rato,? realmente no tengo nada más que hacer y no me agrada mucho estar sola, aunque lo haya estado toda mi vida- dijo suavemente la chica mirando directamente a los ojos aunque lo último fue más bien un murmullo para si misma.
Por unos momentos el joven pelirrojo sintió debilidad por aquella chica además de que esa extraña sensación volvía a invadir su cuerpo. Se sentía un tanto expuesto junto a esa chica y definitivamente era una sensación que no le agradaba, siempre se ha creído una persona capaz de ocultar sus pensamientos y sentimientos frente a los demás y que de repente le suceda esto frente a una chica que para él es una completa desconocida lo hace sentir débil.
-Lo siento pero tengo otras cosas que hacer- -por favor…- interrumpió rápidamente la peli azulada aun mirándolo fijamente a los ojos observando ese extraño color verdusco, más bien como el color del mar y de nuevo daba crédito a sus atractivas facciones.
Pasaban los minutos, sin embargo para ellos era como si el tiempo se hubiera detenido, el contemplaba los finos rasgos de la Hyuuga y llego a una conclusión que de primera instancia le parecía loco viniendo de él: era hermosa, y eso sin contar que sus labios se veían considerablemente tentadores…
Por otro lado ella seguía con detalle cada línea de su rostro, eran fuertes pero no toscos y demostraban que él no era una persona común y corriente además que desde el principio pudo sentir un aura más poderosa proveniente de él.
Fueron sacados de su pequeño trance por el maullido de un gato y un sonido metálico, como el de un bote de basura cayendo y se dieron cuenta de que ella aun sostenía la muñeca del chico.
-Entonces… te quedarás?- pregunto ella con las mejillas un poco sonrosadas
-Solo un rato- Contestó finalmente el ojiverde. Hinata entonces no pudo hacer más que dedicarle una sonrisa sincera, algo que hacía mucho tiempo no había hecho y ante esta acción Gaara se sintió completamente desarmado. Sintió una explosión dentro de su estomago, como mariposas revoloteando, tratando de encontrar la libertad así como el trataba de encontrar respuesta a esta serie de emociones y sentimientos absolutamente nuevos para él.
Finalmente el joven se dirigió a la puerta, saco unas llaves y tras encontrar la indicada se dedico a abrir paso a el departamento.
Siendo sinceros Hinata se había quedado impresionada, era bastante grande para ser un departamento. Su decoración era en su mayoría blanca y el estilo era totalmente minimalista. Tenía una sala con sillones de cuero negro y una pequeña mesa de vidrio en el centro, incluso había una chimenea aprovechando que era el último piso, tenia cuadros y una que otra lámpara alrededor de la habitación. Explorando mas el lugar se veía un comedor y una lámpara colgando sobre el. Una cocina de buen tamaño y una puerta que daba a un cuarto de huéspedes. Había un pequeño corredor y al fondo 2 puertas que asumió debían de ser la habitación principal y el baño. Debía decir que era un piso bastante lujoso pero se sentía un poco frio, a veces por eso Hinata gustaba más del estilo rustico pero no se podía quejar de nada.
-Bueno espero que te agrade, tu padre dijo que te diéramos lo mejor que encontráramos, suena como que es un buen hombre…-
-Esa persona puede ser todo menos un buen hombre, estoy segura que lo hizo solo para poder deshacerse de mi- dijo con una mirada perdida la Hyuuga.
-Parece que no has tenido una vida muy agradable, cuando te vi me di cuenta de que todo lo que parecías ser frente a los demás era solo una fachada ante lo que realmente sucedía dentro de ti... te gustaría hablar de ello?- Cuando Hinata reacciono volteando a ver de nuevo a los ojos de Gaara pudo ver que había cierto rastro de preocupación en ellos, pero había algo mas…
-Gracias, pero en realidad no es mi tema favorito, que tal tu? Tampoco pareces muy feliz-
-Bueno al igual que a ti, a mi tampoco me gusta hablar de mi vida y aunque me gustara parece que a la gente no le interesa saberlo, la mayoría me temen y he de admitir que es muy doloroso el rechazo de las personas que te importan- A estas alturas Gaara ya estaba de espaldas hacia la ojiblanca.
Esta al verlo así creyó que lo mejor que podía hacer era tratar de compensarlo, aunque no sabía cómo, pero se había dado cuenta de que a veces era mejor el silencio. Se acerco a el y le dio un pequeño abrazo por la espalda.
El pelirrojo se tenso al sentir unos brazos deslizarse por su cintura y la cabeza de la chica recargándose en su espalda. Nunca nadie había intentado acercarse a el y de repente una chica completamente desconocida se aparecía en su vida y le daba algo que ni siquiera su familia le había dado: comprensión y cariño.
Gaara tomo los brazos de la chica y los abrió un poco para poder girarse.
Otra vez esa sensación lo invadía mientras hacía contacto visual con Hinata. Estaba empezando a darse idea de que era ese sentimiento, pero por ahora no importaba
Se había dado cuenta de que a veces es mejor dejarse guiar por sus instintos y sin darse cuenta de lo que estaba haciendo sintió la repentina cercanía con la peli azulada.
Hinata estaba sorprendida, el rostro de Gaara estaba demasiado cercano al suyo, podían sentir el respirar del otro golpeándolos suavemente. La mano del chico subió hasta hacer contacto con la mejilla de ella acariciándola suavemente, sintiendo la suave piel nívea y se sintió feliz al ver como la chica cerraba los ojos y ladeaba la cabeza para sentir más la caricia.
Realmente no sabían que estaba pasando, no podían detenerse. Los dos habían sufrido mucho durante sus vidas, nadie se había preocupado por ellos, sin embargo ahora ambos encontraban refugio en los brazos de un completo desconocido.
Gaara fue subiendo poco a poco su otra mano hasta poder tomar con ambas el rostro de Hinata y sin pensar en lo que hacia se inclino para colocar sus labios sobre los de ella. Pudo sentir como la chica se tenso al contacto pero poco a poco fue respondiendo el beso moviendo sus labios al par de los de el.
El ojiverde se sentía en el cielo, nunca había experimentado con cosas así. No comprendía porque lo hacia la gente como su hermana y Shikamaru o Naruto y Sakura… pero las cosas cambian no es así?
Quería probar más de ella, sentirla más, saborear ese sabor que ahora se volvía adictivo así que pasó su lengua sobre el labio inferior de la chica. Esta soltó un pequeño gemido y Gaara lo aprovecho para poder profundizar el beso pasando su lengua por su boca, acariciando sensualmente cada rincón de la cavidad y quedando maravillado con la sensación. Fue bajando sus brazos hasta poder enredarlos alrededor de la pequeña cintura de la ojiblanca, se sentía tan pequeña y frágil contra él.
Mientras tanto Hinata subía sus manos acariciando su ancha y bien formada espalda suavemente hasta llegar al cuello donde una de las manos se aferraba a la nuca del chico para profundizar más el beso que ahora ella respondía con la misma intensidad saboreando la boca de Gaara y su otra mano se perdía entre el cabello rojo cenizo.
Estuvieron así un rato, solo deteniéndose para respirar, y los dos sabían que debían detenerse antes de que sucediera algo de lo que podrían arrepentirse pero siendo el momento perfecto y con la pasión encendida era casi imposible detenerse. Ahora las manos de Gaara se deslizaban por el pequeño pero bien formado cuerpo de Hinata y ella de vez en cuando soltaba suspiros y gemidos por esas caricias que sentía quemaban su piel, mientras ella seguía jugando con su pelo y acariciando su cuello y cara.
Se sentía un calor inmenso en el lugar, eso estaba claro. No podían parar… y no querían hacerlo. Gaara fue empujando poco a poco a Hinata hasta que llegaron al sillón donde se recostaron estando el encima y cortando el beso para volver a tomar una bocanada de aire bajo y empezó a besar el blanco cuello de la peli azulada que ya no se preocupaba por intentar callar sus gemidos. El no paraba de besar y succionar su cuello, trazando un camino con su lengua por el y mordiéndolo ligeramente dejando pequeñas marcas rojizas, como si estuviera marcando su territorio.
Ahora Hinata podía sentir como las manos de Gaara se iban deslizando poco a poco escurriéndose debajo de su blanca camisa acariciando la piel de su abdomen y de nuevo no pudo callar un suspiro y un gemido que escapaba de sus labios, esto solo ocasionando que Gaara se encendiera mas y soltara un sonido ronco proveniente de su garganta. Las manos iban subiendo cada vez mas llevando la camisa con ellas y cuando estaban a punto de tocar sus pechos escucharon de nuevo un maullido que los saco de aquel trance en el que estaban.
Se separaron rápidamente y Gaara se quitó del sillón dándole espacio a la ojiblanca. Ambos estaban muy agitados, respirando rápidamente y bastante sonrojados. Hinata se acomodó su camisa como pudo ya que sus manos estaban temblando. Extrañaban estar junto al cuerpo del otro pero no podían arriesgarse a que algo más pasara, al menos no tan pronto.
-Yo… lo siento Hinata es que… no pude controlarme- dijo Gaara al tiempo que pasaba su mano por su cabello.
-No te preocupes, de todas formas si no me hubiera agradado te hubiera detenido- dijo a la vez que le dedicaba una sonrisa angelical. Gaara sentía que ya no aguantaba, era mejor que se fuera pronto antes de que no pudiera resistirlo y se abalanzara contra ella.
-Bueno creo que debería irme- Dijo mientras se encaminaba a la entrada del departamento. Hinata se levanto del sillón y camino tras de el. Cuando este abrió la puerta se giro para verla pero fue recibido por un tierno beso por parte de la Hyuuga. Claro que esta vez fue rápido, apenas un roce.
-Volveremos a vernos?- dijo la ojiblanca con un tono un tanto ansioso en su voz
-Posiblemente más de lo que deberíamos- respondió el ojiverde dedicándole una sonrisa. Algo que el sabia que nunca había hecho por nadie y que ella apreciaba profundamente aun sin saberlo. Ella también le sonrió y antes de que algo más pasara este salió rápidamente del lugar. Ella seguía con esa sonrisa pegada en su cara, no podía controlarlo, por primera vez en su vida se sentía querida, deseada por alguien. Se asomó por su ventana, ni siquiera se habían dado cuenta que había comenzado a llover. Pudo ver la sombra del chico alejarse por la calle y su sonrisa se ensancho. Curiosamente también pudo ver la silueta de un gato negro viendo en su dirección con ojos extrañamente rojos, por alguna razón se le hacía familiar. No le hizo mayor caso y se dirigió a su habitación pensando en cómo en tan poco tiempo las cosas podían cambiar tanto.
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Bien hasta ahí este capítulo, que les pareció? Si, ya se, ya se, dónde está Sasuke?! Pues solo les diré que ya por fin hará aparición en el próximo capitulo (Yei!) espero comentarios y de nuevo agradezco desde el fondo de mi corazón los que he recibido.
