En este capitulo bote la olla xD no se, me quedo exacto como me lo imaginaba pero con mas emoción... OwO que pasara que pasara... yo lo se thu no jujujujuuuu!! XD

OoC (muy poco, pero algo n.n)

Disclaimer: Prince of Tennis no es mío, es de quien pensó poner semejantes pecados en uniformes deportivos y a jugar un deporte tan sexy OuO (delirios míos xDD)

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Oishi la abrazo para consolarla, ella pensaba que quizá...no, eso jamás. El príncipe no se pondria celoso por nadie, menos por ella, de hecho si nunca le prestaba atención. Su mente pensaba muchas cosas mientras sus amigos la miraban con curiosidad.

Momoshiro también pensaba como ella, pues ya tenia la tendencia el chico a ser bastante necio cuando se Sakuno se trataba. No era tanto por celos sino mas por la molestia que solía representar en su vida, por que los chicos se encargaban de alentarlo a hablarle.

Sabia bien que solía tener altercado con los alumnos de sus clases gracias a la chica, no podían evitarle, simplemente no podían. Era ya costumbre oírles hablar de las chicas en clase de nado. Hablarles era algo malo, peno no podía evitarles, era algo bastante irritante oírles decir sobre las inminentes curvas de Sakuno. Inclusive el de ojos lilas debía callar las voces en el club de tennis.

Y para todos no se podía negar que la chica era muy bonita pero dios, no aguantaba, ninguno en el club, que la pequeña e inocente Sakuno fuese tratada como mercancía nueva. Todos sus enamorados claramente sabían que ella jamás les prestaría atención, supuestamente tenia algo con uno de los del club.

Claro que no se ponía en tela de duda que el chico misterioso fuese de hecho el menor, el más joven pero prodigio del tennis y muy serio Ryoma Echizen. Todos lo sabían bien pero puesto que la chica era bastante penosa nadie era capaz de decirlo en público. Además se corría el riesgo de perder a la mas bonita de la clase por que de seguro al saberse su secreto no tan secreto, por vergüenzas se cambiaria de país, color de cabello y ojos.

Pero algo en Oishi decía que había una gran falla con respecto a salida "dramática" de Ryoma, simplemente sentía que el chico no decía todo. Algo en se molestaba por la forma en que el resto le miraba aun cuando después decía que le importaba en lomas mínimo y que no había nada en el al que realmente le impostase la seguridad o comportamiento de otros hacia la chica de ojos rojos.

Quería preguntar por que razón el chico tenia sus cosas, ya que según el mismo chico el no hablaba con ella. Le había retirado la palabra, la verdad se sentía culpable por eso pero como dicen, la curiosidad mato al gato, y el Fukubuchou se rindió a sus instintos más básicos.

-Eh...Sakuno, ¿por que Ryoma tiene tus cosas...?-pregunto finalmente el fukubuchou-

-P-pues... no lo se... Oishi-sempai...-dijo insegura-

-Pero por lo menos sabemos donde están, ¿no?-dijo sonriente Momoshiro

-Si, supongo... Momoshiro... lleva a Sakuno hasta donde Ryoma, para que busque sus cosas...-indico Oishi- Yo hablare con la entrenadora...

-Ok... vamos Saku-Chan...

-S-si... hasta luego Oishi sempai...gracias...

-Sabes que siempre podrás hablar conmigo, Sakuno-Chan... y no llores mas por Ryoma, el siempre es así... ¡adiós momo!-dijo alejándose-

-Eh... no quiero saber... andando Saku-Chan...-indico sonriente el chico-

Los chicos se separaron y la joven de largas trenzas se preguntaba aun por que de la reacción del chico. Ella le preparo unos dulces al príncipe, se los quería entregar pues habían después de todo, dado bastante mas trabajo de lo esperado, por lo que se quedo en el aula de cocina mas tiempo de lo debido, terminando de decorar los pastelito que le iba a dar a Ryoma esa tarde.

Decidió buscarle pues de seguro luego de las prácticas no lo vería. Pero no lo encontró. Parecía haberse desaparecido de la faz de la tierra. Se fue, resignada a no encontrarlo, hasta la oficina de su abuela. Esta le indico que la había mandado a llamar con el chico, negando haber recibido alguna información del mismo.

Seguro se le había olvidado, pensó mientras su rostro se tornaba triste nuevamente. Al finalizar el entrenamiento de tennis ya no tenía sus cosas. Las habían cambiado de canchas varias veces por un problema al que poco presto atención. Así que en el proceso, pensando en Ryoma y el entrenamiento, olvido donde dejo todas sus cosas.

Pensó en los pastelillos, que según recordaba, estaban justo en el bolso. Había dejado algunas cosas en su casillero para ocupar el espacio que quedaba, con la cajita de Bento llena de pastelillos de fresa y chocolate. Esperaba sin reparo que no dejase tiradas las cosas en el suelo, pues se podían arruinar si alguien los pisaba.

-¿Saku-Chan...?-pregunto el de ojos lilas tomándola del brazo-

-Eh?-dijo la chica, saliendo de sus pensamientos-

-¡Tengo bastante rato hablando contigo...! ¿No me habias escuchado caso?

-D-disculpe, Momoshiro-sempai... ¿que me decía?

-Te preguntaba que por que llorabas...

-Es... que... He intentado hablar con Ryoma... y... me ha ignorado...

-Saku-Chan... yo creo que es por nuestra culpa...-dijo llevándose las manos tras la nuca-

-¿Como dice...?

-Es que los chicos y yo le hemos dicho que deje de ser tan seco contigo. Hace poco amenazo que si no lo dejábamos en paz te ignoraría...

-Y no le costo mucho hacerlo-dijo triste bajando la mirada-

-Saku-Chan...-dijo por lo bajo-

En definitiva, hablaría con los sempai. Sus intromisiones más que bien, ponían las cosas peor. Y como Ryoma no dudaba en cumplir sus amenazas había pasado algo bastante inesperado, haciendo la vida de la pobre chica, mas un desierto con respecto al príncipe ojidorado.

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Bueno, este fue el mas confuso para ustedes supongo... pues así se que voy bien n.n

Gracias por sus Rw OwO se les acepta el apoyo

La hora de Inter en un Cyber: 1,70 BsF...(Dizque pff -.-") un Rw para hacer a la autora feliz, no tiene precio, por eso uso MasterCard... digo cof cof...

Baeeez!

Hasta el próximo martes!