XxXxXxXxX
Gaara observó a la chica ordenar sus papeles por él. Por alguna razón, había empezado a organizar sus cosas, quizás para evitar el ocio, y ahora era casi una costumbre arreglarlas antes de salir de la habitación.
"Terminé." Informó ésta, guardando todo. "Ya podemos ir." Gaara asintió. Personalmente, creía que estaban saliendo un tanto temprano, pero suponía que la Hyuuga sabía lo que hacía. Después de todo, eran sus tradiciones familiares.
Familia. Eso eran ahora Kankuro y Temari para él, pero no podía evitar preguntarse de vez en cuando como se sentiría tener todo el paquete. El pelirrojo sacudió su cabeza levemente, mientras seguía a la chica. La Hyuuga le había informado las cosas generales que debía de saber sobre una cena con su padre.
"Estás nerviosa." Notó el chico. Caminaba con lentitud, tomando su tiempo, pero había algo en sus movimientos que denotaba ansiedad.
Hinata asintió. "Mi… padre m-me pone nerviosa." Murmuró, casi inaudible. "Ha s-sido as-sí desde q-que mi mamá…"
¿Era la imaginación del chico, o los ojos de la Hyuuga estaban más brillantes?
"…murió."
XxXxXxXxX
Hinata comía su cena en silencio. Desde que habían empezado a comer, ni una sola palabra había sido intercambiada entre ellos. Miró a su hermana, aún preguntándose que hacía allí. Oyó a alguien poniendo sus utensilios en la mesa, y por el sonido la chica solo podía pensar que era su padre.
"Espero que mi hija no le haya sido un estorbo estos últimos cuatro días, Kazekage-dono." Mencionó el hombre, y Hinata podía sentir su mirada clavada en ella, esperando a que ella levantara la cabeza.
"No lo es." Respondió el joven, dejando sus utensilios en la mesa también. El Hyuuga no pareció creerle, o si quiera escuchar sus palabras.
"Su real guardaespaldas será Neji, pero este está en una misión. La Hokage afirmó que hubo complicaciones con su misión y tendrá que quedarse otro mes más. Hasta entonces, tendrá que soportar a mi hija."
Hinata no levantó la cabeza, y estaba segura de que su labio pronto comenzaría a sangrar si seguía mordiéndolo con tal pasión. Su padre no le daría jamás una oportunidad, al parecer.
Todo está bien, has sabido esto desde el principio, ¿no?
Gaara no dijo nada por un buen tiempo, dedicándose en su lugar a sostener la mirada del cabeza de los Hyuuga.
"Gochisoosama." Y con esto se paró para irse. Hinata también se paró para seguirle, pero su padre le detuvo.
"Mai le acompañará. Tú te quedas."
"Hai, Oto-san."
XxXxXxXxX
