Capitulo 3.- Regresa… Aya
Maya estaba en sus clases mucho más despistada que lo que estaba normalmente, pensando en Aya en su querida hermana, ella era la única familia que tenia, no sabia que hacer, tal vez si…
Sonó el timbre, Maya se puso de pie y fue al comedor, se sentó con el club, todos estaban apagados, era una mesa de 5 y solo estaban cuatro, ninguno hablaba, al parecer la noticia del regreso de Aya y su cambio de apariencia y apellido los tenia conmocionados. Lo único que podían escuchar era el murmullo de los estudiantes, murmullo que se convirtió en un absoluto silencio. Los integrantes del club Jyuken dirigieron la mirada hacia la entrada. Aya iba entrando en ese momento, llevaba sus ojos cerrados, pidió su comida, y se dio la media vuelta, de pronto como si hubiera aterrizado en el mundo real, miro hacia ambos lados y abrió los ojos.
- ¿Qué me ven?- dijo y todos se enfrascaron en sus conversaciones, suspiro y busco un lugar para sentarse pero lamentablemente solo había uno, junto a su hermana- Este no es mi día…- dijo en voz baja, camino tranquilamente y se sentó.
Souishiro la miro y entorno los ojos, mirando molesto su plato, estaba molesto por su actitud, ella no los ignoraba pero los trataba con indiferencia, bueno solo a el y a Maya. La verdad es que no lo soportaba.
- ¡Maldita sea Aya! ¡Cuanto tiempo piensas seguir ignorándonos y tratándonos de esa manera!- grito Souishiro poniéndose de pie y mirando furiosamente a Aya. Esta ni si quiera se inmuto, todos los miraron atentamente. Maya miro a ambos un poco asustada, lo último que quería era que ellos dos se pelearan, si eso sucedía serio un duelo entre Titanes.
- Maya…-dijo tranquilamente Aya, su hermana la miro – Quieres controlar a tu novio a menos que quieras que lo aniquile.
Maya miro a Aya con tristeza y agacho la mirada, Souishiro no decía nada, pero la miraba con una furia contenida.
- Aniquilarme… Aya no me hagas reír, eras mas fuerte que yo antes pero ahora no, no podrías ni siquiera hacerme un rasguño.- dijo el provocando a Aya pero ella no le hizo caso. Souishiro no aguanto mas y dirigió uno de sus golpes mas fuertes hacia Aya pero… el golpe jamás llego Aya lo había detenido con un solo dedo.
- Gracias por la comida… buen provecho- dijo Aya de repente, para sorpresa de todos, ya había terminado de almorzar y se puso de pie, saliendo del comedor.
Maya rompió a llorar, la verdad es que extrañaba mucho Aya.
Al salir de la escuela, Maya se dirigió a su casa, y entro en la habitación de Aya, y encontró un papel que decía.
Maya:
Por razones obvias, no puedo volver a esta casa, no te preocupes estaré bien, ya tengo una casa, lamento mucho mi comportamiento, pero bien sabes que no hay otra alternativa.
Atentamente
Aya
Aya iba caminada en la noche, había terminado de reparar su casa, y había ido a comprar las cosas, para la cena, llevaba a reiki en la espalda, iba caminado lentamente por una calle poco transitada, escucho un grito, Aya corrió en dirección hacia un callejón. Cuando iba llegando escucho una voz conocida:
- No suéltenme por favor- era una voz femenina.
- Tranquila lo vas a disfrutar- respondió otra voz femenina. Aya acelero el paso, al llegar vio tres figuras femeninas, iban vestidas como chicas del Tablee Dance y llevaban látigos. Aquellas tres chicas rodeaban a una chica vestida con un overol de mezclilla y una blusa de manga tres cuartos color rosa ombliguera. Aya vio el rostro de la chica, era Chiaki.
- Váyanse y déjenla en paz- dijo ella sin abrir los ojos. Chiaki miraba espantada la escena, mirando con cierto agradecimiento y temor a su salvadora. (Aun no la reconocía) Las tres figuras la observaron y desaparecieron. Sin embargo Aya pudo escuchar una advertencia.
- Nos veremos pronto- Aya frunció el ceño y suspiro. Chiaki miro a Aya y esta se dio la vuelta
- Aya… ¿eres tu?- pregunto Chiaki con desconfianza pero que se esfumo al instante cuando la vio sonreír, el semblante de terror de la novia de bob, fue remplazado por una de infinita alegría, corrió y la abrazo- Que alegría cuanto tiempo sin vernos te extrañe ay, ay- dijo y se dejo caer, Aya se agacho y vio que Chiaki se había fracturado el tobillo.
- Es una fractura… te llevare al hospital y de ahí a tu casa- dijo ella y se puso de espaldas ella, y le indico que se subiera. Aya cargo a Chiaki y la llevo al hospital, después la llevo a su departamento de camino Chiaki se quedo dormida, al llegar toco, y le abrió Bob y quiso saber que estaba pasando, pero Aya le negó con la cabeza.
- Déjala descansar, no fue una noche fácil, dijo mientras pasaba y la dejaba en la recamara, pero al regresar se encontró con la mirada de Souishiro.
- Bueno… que descansen.- dijo ella haciendo una pequeña reverencia y se dispuso a salir
- Aya, a donde vas- pregunto Bob
- Iré a comprar al súper mercado y me iré a mi casa- dijo ella con tranquilidad. Souishiro la miro y se puso de pie.
- Te acompaño… no sea que te hagan algo
- No es necesario se cuidarme sola… además no quiero ser una molestia.
- No es ninguna molestia además tengo cosas que preguntarte- dijo el mirándola ella se encogió de hombros, se despidieron de Bob y ambos salieron. Fueron y compraron, cuando llegaron a la casita, Aya lo invito a pasar.
Souishiro miro asombrado la casa, era algo grande. Aya cerro la puerta se dirigió a la cocina, y comenzó a preparar la cena, Souishiro se sentó en el comedor para seis personas.
Souishiro la siguió con la mirada mientras ella preparaba la cena, la miro diferente, ya no era una chiquilla, era hermosa, se sentía atraído, sacudió su cabeza. Era algo que no podía pasarle.
Al cabo de 20 minutos, Aya había terminado de hacer la cena, puso la mesa, y se sentó a comer con Souishiro. Comieron en silencio. Al terminar ella recogió los platos y los lavo. Después de haber terminado su tarea, se dirigió al balcón mientras Souishiro la seguía, ella se subió al barandal y el se recargo sobre la puerta. Ambos miraron las estrellas.
- Que querías preguntarme Nagi… - pregunto Aya sin apartar la mirada del cielo estrellado.
- Por que… por que cambiaste- pregunto Souishiro que al igual que su interlocutora no aparto la mirada del cielo.
- Por que era necesario…
- Para que, para que cambiar y perder tu esencia, eras diferente Aya, dulce, alegre extraño a esa Aya- dijo el mirándola, Aya lo miro con sus ojos azules. Souishiro y ella se miraron fijamente, él había quedado atrapado en la profundidad de aquellos ojos azules, parecían ver a través del alma.
- Nagi… lo lamente mucho… por ti…
- Que dijiste…por que
- Por que no volverás a ver a esa Aya- dijo con una voz tranquila, sin dejar de mirarlo. Se bajo el barandal y le dijo.- Hay una habitación para invitados, será mejor que te quedes a dormir, ya se hizo muy tarde… no te preocupes no le mencionare nada de esto a Maya.
Souishiro la miro, asombrado, consumido en la culpabilidad, el era el culpable que Aya fuera así, el tenia la culpa que de todo. Se instalo en la habitación que le había dado Aya e intento dormir.
La noche transcurría lentamente, para el, de pronto la puerta de su habitación se abrió, se sentó en la cama inmediatamente y la miro, llevaba un camisón de seda de color blanco.
- Que sucede Aya- pregunto, ella se fue acercando lentamente, y se subió a la cama, quedando así en la misma posición en la que se habían visto la primera vez.- Que haces Ay…- pero no pudo terminar, Aya lo había besado, Souishiro quería apartarla, pero algo se lo impidió, se entrego a aquel beso. Los labios de Aya eran dulces, tiernos, y pasionales. De repente Aya se separo de el y se fue, dejándolo con ganas de mas.
Ala mañana siguiente, Souishiro, se le vento y se sorprendió al ver que el desayuno ya estaba listo, Aya ya estaba desayunando, el se sentó y tomo sus alimentos en silencio.
- Que sucede Nagi…- le pregunto Aya, sobresaltándolo, la miro fijamente.
- Por que me besaste… sabes que ando con tu hermana.
- ¿Es que acaso no te gusto el beso?- pregunto ella, dejándolo estupefacto, Claro que le había gustado- Me disculpo no volverá a pasar
Sin que el pudiera decir nada, ella se puso de pie, y retiro los platos, tomo sus cosas y a Reiki y salio de la casa.
En la escuela todo estaba tranquilo, aparentemente, Souishiro seguía pensando en aquel beso, y Aya no había aparecido en ningún momento, en la escuela.
Masataka, caminaba por los alrededores de la escuela, buscando un poco de paz y tranquilidad, entonces la vio.
Ahí estaba ella, la mujer que amaba, tal y como la vio la primera vez, en la misma posición haciendo los mismo movimientos. Con esos ojos abiertos, esos ojos, pedazos de océano profundo.
- Aya…
- Masataka… hola- dijo ella sonriendo y cerrando los ojos.
Se sentaron a la sombra de un árbol, Aya le relato todo lo que había sucedido tras su partida. Masataka, le inspiraba confianza. Sonó el timbre y se dirigieron a la escuela, pero se encontraron con Maya, Souishiro y Bob. Quienes estaban esperándolos.
- Aya…- dijo Maya, Aya abrió los ojos para verla.- Regresa… Aya… pelea con nosotros, si no quieres ser parte de la familia Natsume, se de esta familia…. Por favor Aya.
Aya la miro impasible… y suspiro comenzando a caminar cuando estuvo a 5 metros de distancia de ellos les dijo.
- Dime…
- Estas segura que me quieres de tu lado.
- No te entiendo- dijo Maya frunciendo el ceño
- Yo no solo vine a pelear por el torneo y derrotarte
- Sigo sin entenderte
- Maya… una ves te dije que no perdería contra ti… lo recuerdas- Maya la miro claro que la recordaba, fue el día en que Mitsuomi les tendió la trampa en el boliche.- Y aun no e perdido…
Maya abrió los ojos de asombro, ella no solo venia para derrotarla, venia a luchar por Souishiro. Aya abrió sus ojos y la miro.
- Maya… yo se a quien amas de verdad… la venganza es dulce.- dijo dándose la vuelta, Maya la miro alejarse, acaso Aya pensaba seducir a… Mitsuomi
