Capitulo 4

Capitulo 4.- Dulce Venganza.

Maya estaba mirando por la ventana de su salón de clases, aparentemente mirando el paisaje que otoño otorgaba pero en realidad estaba pensando en aquellas palabras que le habia dicho Aya. Cerró los ojos, y negó con la cabeza

- Imposible… Mitsuomi jamás andaría con Aya- dijo con firmeza, segura de sus palabras pero el destino se encargaría de demostrarle lo equivocada que estaba.


Las hojas caian de los árboles bailando a son que soplaba el viento, y aterrizando graciosamente en el suelo, llenando así el paisaje de un suelo tapizado de hojas.

Mitsuomi estaba en la puerta del colegio con su uniforme, recargado sobre la puerta principal admirando el vaivén de las hojas otoñales, cuando la vio venir, tenia un caminar tranquilo y elegante, su cabello se movía graciosamente al compás de su andar, mientras una suave brisa acariciaba la piel tersa de la joven. Llevaba lo ojos cerrados como siempre.

Mitsuomi aun no entendía el por que, (si ella era capaz de controlar lo que quería ver y lo que no) cerraba los ojos.

- Aya…- la llamo, la mencionada sonrió al escuchar la voz del joven

- Mitsuomi… a que debo el honor que estés esperándome a la entrada de la escuela- dijo ella pasando de largo mientras el la seguía, divertido con la indiferencia de la chica.

- Nada venia a decirte como me vas a pagar el favor…- dijo el con una voz picarona y sensual, mientras recordaba como había sido antes de que conociera a Maya.

- Muy bien… solo te advierto que no me acostare contigo- dijo ella al mismo tiempo que ambos se reían

- Bueno me acabas de dar una buena idea- dijo el bromeando… hacia mucho tiempo que no se reía.

Ambos caminaron por quince minutos y el la invito a tomar algo en una hamburguesería, lo cual ella acepto feliz, no había comido ni almorzado nada. Mientras la camarera les traía su orden, Aya comenzó hablar de cosas serias.

- Muy bien Mitsuomi… dime cual va a ser mi trabajo

- Veras necesito pedirte que busques a estas tres chicas- le dijo y saco un sobre con unas fotos dentro, Aya abrió los ojos y el sobre, miro las fotos y frunció el ceño.- Por tu cara puedo adivinar que las conoces- Aya asistió mientras analizaba cada detalle de las fotografías.

- Si así es… el primer día que estuve aquí tuve el placer de conocerlas, atacaron a una amiga

- Por que no me sorprende- dijo el mirando hacia la calle.

- Y dime quienes son

- Pues no estamos del todo seguros lo que sabemos es que son tres mujeres que atacan, secuestran y violan a otras mujeres.- dijo el entregándole las fotos de las victimas y como las hallaron.- Las victimas desaparecen por tres días, normalmente las victimas con mujeres sexualmente activas y heterosexuales y después de lo que les hacen… como decirlo… ya no quieren tener sexo con hombres…

- Quieres decir que se vuelven lesbianas

- No… las atacantes las hacen prometer que no tendrán relaciones con ningún hombre antes de soltarlas, las vigilan y si rompen su promesa la violan a el y a su pareja.

- Dios Santo… de solo pensarlo me dieron ganas de vomitar… muy bien entonces lo que tengo que hacer es buscarlas y encontrarlas… y después

- Quiero que te deshagas de ellas…- respondió fríamente Mitsuomi

- Ya veo así que me pides que las mate

- Así es… Aya ellas ya fueron capturadas 15 veces en este mes y siempre escapan, cada vez hay mas victimas y… se lo pediría a alguien mas pero… a Emi Isuzu la violaron y la mataron por eso ella ya no esta conmigo, te lo pido Aya.

- Esta bien entiendo, entiendo tranquilo no hay problema- Dijo ella sonriendo, Mitsuomi la miro asombrado y confundido. No sabia definir quien era mas rara si ella o su hermana.

Aya nuevamente cerro los ojos y guardo las fotos en el sobre que cuidadosamente guardo en su mochila. Al instante llego la camarera y les dio su orden. Aya miro a Reiki la cual estaba a su lado derecho del asiento recargada en la pared.

- Dime Reiki que te parece la misión que nos han encomendado

- Interesante… muy interesante creo que nos divertiremos un poco… ama usted ya sabe quien va a ser su próxima victima verdad.

- pues si tengo una idea… pero haré el trabajo a mi manera

- O sea… que las hará enfadar para que ellas la ataquen no es así… uf que voy hacer con usted, y dígame como piensa hacerlo.

- Bueno utilizare mi Ruugen y veré a las victimas, llegare antes de que las ataquen y así impediré que les hagan daño.- dijo Aya muy tranquila

(Todas las conversaciones de Reiki con Aya son mentales)

Mitsuomi observaba a Aya, podía ver como ella y su espada se comunicaban, vaya que era interesante aquella chiquilla.

- Aya puedo preguntarte algo

- Si dime

- Serias mi novia

Aya abrió los ojos para mirar a Mitsuomi con sus ojos que penetran el alma y sonrió volviendo a cerrar los ojos.

- Con que objeto me pides eso Mitsuomi

- Pues…- se quedo callado no había esperado aquella respuesta

- Mitsuomi… te diré algo y espero que te quede claro… por mas que nos parezcamos Maya y yo no somos iguales, y yo… no podré hacer la dejes de amar entendido.

- Eso quieres decir que…

- Que no te hagas ilusiones con respecto a que andando conmigo solucionarías el problema que te vuelve loco… Maya

Mitsuomi la miro asombrado aquella chica no solo podía ver el futuro o el pasado, si no que también podía leer los pensamientos de las personas.

- Muy bien me quitare esa idea de la cabeza

- A y otra cosa… yo no seré parte de tu grupo durante el torneo, ni te diré lo que planea el club Jyuken

- Esta bien

- Bueno aclarando esos puntos principales… la respuesta es… si seré tu novia

- Enserio

- Si enserio, pero te advierto algo… me gustas Mitsuomi y mucho, pero yo aun amo a Souishiro lo mismo que tu aun amas a Maya, y si el se llega a enamorar de mi yo te dejare por él pero… no te engañare con el, hasta que yo no termine contigo jamás tendré nada con el y eso te lo prometo - dijo ella francamente, Mitsuomi sonrió la verdad es que tenia el presentimiento que su relación iba a ser muy entretenida y llena de muchos enredos amorosos, la verdad es que esa relación iba a ser muy divertida.

- Muy bien lo mismo digo

Ambos se miraron unos instantes y comenzaron a comer tranquilamente como si nada sucediera, después de todo mañana sería el verdadero reto, enfrentar a la escuela juntos. Después de media hora Mitsuomi pago la cuenta y ambos caminaron tranquilamente por la calle mientras él llevaba abrazada con su brazo rodeándola por sus hombros, todos miraban a la pareja asombrados, no cabía duda alguna hacían una bonita pareja.

Aya sintió los brazos protectores de Mitsuomi, la hacían sentir tranquila y llena de paz. Reiki palpito un poco en la espalda de Aya, también se sentía bien.

- Aya dime quieres que pase por ti mañana para ir a la escuela- le pregunto Mitsuomi mientras miraba el cielo.

-¿Bromeas? ¿En esa limosina que cargas? No gracias… prefiero caminar, no vayan a pensar que ya nos casamos- dijo ella para reírse al final, haciendo que el frío Mitsuomi se riera también

- Muy bien entonces iré en Motocicleta que dices

- Bueno si es así si- dijo ella sonriendo

Tardaron 30 minutos para llegar a la casa de Aya, la cual estaba en el mar a un lado del faro, asombrosamente hay estaba la limosina de Mitsuomi con todos su agentes esperándolo.

- Vaya, vaya se puede saber que hacen ellos aquí

- Bueno los llame y les dije que esperaran aquí… es que no quiero caminar de vuelta a mi casa me da flojera- dijo el fríamente, Aya sonreía divertida con ella era una persona pero frente a otras no dejaba su mascara a un lado.

Ambos se despidieron con un beso en la mejilla, y Mitsuomi se subió a su limosina alejándose de lugar. Aya miro a su nuevo novio alejarse y se adentro en su casa. Puso a Reiki en una caja de madera con un colchón de terciopelo y tapa de cristal.

Se dirigió a su cuarto y se quito la ropa, camino desnuda por la casa y se metió al baño, lleno la tina con agua caliente y se metió, cerró los ojos mientras el agua se comenzaba a enfriar y se dejo llevar por el sueño quedándose dormida.


La noche era joven, para aquellas tres chicas, era la noche perfecta para encontrar nuevas victimas, corrían y saltaban silenciosamente entre los tejados y edificios de la ciudad de Japón. No existían muchas personas capaz de hacerles frente, de echo ellas solo habían conocido a una persona, una joven la cual había salvado a otra chica de ellas. Desde que la vieron sintieron su tremenda capacidad de lucha, ella seria capaz de matarlas sin problema alguno.

Respetaban aquella joven y como no querían provocar su ira no se le volvieron a acercar a su victima, la cual seguramente era amiga de ella.

Corrían rápidamente por los tejados cuando vieron a su otra victima, la observaron llevaba el cabello corto en color azul índigo, sus ojos eran amarillos y tenia un cuerpo muy deseable el cual se podía observar muy bien a través de su mini vestido de color beige.

La joven caminaba tranquilamente por una calle con poca gente cuando fue rodeada por ellas, le dijeron de muchas maneras la acariciaron, a ella no le costo mucho trabajo entender lo que querían.

- No por favor…- suplicaba la chica

- Tranquila lo vas a disfrutar- dijeron las tres, pero a sus espaldas esta una chica recargada en una pared, con una espada en la mano izquierda.

- Oigan ustedes… déjenla en paz

- Quien demonios… eres tu la chica del otro día- dijo una de ellas

- Si así es, déjenla en paz…ya no tendrán mas victimas

- y como piensas impedirlo

- Ya sea por las buenas o por las malas- dijo Aya sacando a Reiki de su funda, pero ellas solo desaparecieron.

Aya miro a la chica quien le sonreí agradecida, pero no tenia otra cosa que hacer, tenia que irse a su casa, mañana seria un largo día.


Souchiro iba caminando con Bob de camino a la escuela, se sentía muy extraño desde que Aya había regresado, estaba confundido con respecto a sus pensamientos y emociones. Bob por otro lado sabia lo que le sucedía a Souishiro pero como se lo había dicho en eso no podía ayudarlo.

Llegaron a su escuela, y se encontraron con Maya y Masataka quienes ya los esperaban en la puerta del colegio, Maya los saludos y abrazo a Souishiro, este no reacciono, los del club Jyuken esperaban ansiosos empezar con el entrenamiento saliendo de clases, después de todo Aya había aceptado de una forma muy enigmática para todos.

Todos estaban tranquilos, cuando escucharon una motocicleta llegar a gran velocidad, en el momento en que Maya escucho la moto supo de quien se trataba.

Mitsuomi aparco la moto y una chica bajo de ella, se quito el casco y su melena negra cayo dócilmente. Mitsuomi la abrazo y la beso enfrente de todos.

Maya vio la escena sin poder creer lo que veía, su hermana había cumplido, Mitsuomi y ella eran novios. Maya y Mitsuomi entraron tomados de la mano y se dirigieron al club Jyuken, quienes los miraron asombro demasiado visible.

- Aya te recojo después de la escuela

- No Mitsuomi entrenare después con mi club

- Ah… si regresaste al club Jyuken, eso afectara mi imagen, pero no te preocupes no me importa

-Lo se

- Maya, no creas que por que mi novia pelee a tu lado te daré ventaja- dijo Mitsuomi sonriendo tranquilamente y le dio un beso a Aya y se alejo, mientras ella soporto las mirada del club

- Maya como te atreves a…- comenzó a decir Maya pero, Aya abrió los ojos la miro de manera muy desafiante

- No tienes ningún derecho a reclamarme absolutamente nada- le dijo con voz fría, Maya palideció y agacho la mirada.

- Pero yo si- dijo Souishiro

- ¿Tu? No me hagas reír

- Hagamos un trato, saliendo de la escuela pelearemos si yo gano tu dejas a Mitsuomi- le dijo Souishiro

- ¿Y si yo gano tu dejas a Maya?¿ O me dejaran en paz con mi noviazgo?- pregunto Aya la verdad es que ganarle a Souishiro y obligarle a dejar a su hermana seria muy fácil y ella quería divertirse.

- Te dejaremos en paz- dijo Maya

- Muy bien es un trato… Souishiro no podrás ganarme- le dijo Aya sonriendo, y se alejo de ellos. Mitsuomi miraba la escena desde arriba, y sonrió vería los verdaderos poderes de Aya .