Ya he vuelto!! Espero no haber tardado mucho… he comenzado la universidad y ahora mismo estoy un poco perdida. Pero bueno. Aquí va un capitulo para los admiradores de la pareja Harry y Ginny. Ron y Hermione son la pareja central en el fic, pero tampoco me podía olvidar de los otros protagonistas. Espero que les guste.
Capitulo 7: Dime que si
La mañana era fría, quizás demasiado para mediados de Septiembre. Aunque ya estaba acostumbrada: en el Reino Unido hacía más frío. Pero ahora estaba durante una semana en el sur de Francia… Ginny pasaría allí una semana con las Holyhead Harpies esperando al sábado, que sería el día del partido contra el equipo nacional francés.
Se asomó a la ventana para admirar el hermoso paisaje que se alzaba ante sus ojos: el agua del mar brillaba al romper con las rocas del acantilado y algunas gaviotas volaban hasta posarse en ellas. Vio una pareja caminar abrazados y recordó a Harry, sabía que dentro de una semana volvería a verlo pero no podía evitar echarlo de menos, llevaban mucho tiempo juntos… cuatro años para ser exactos, desde el fin de la guerra, los mismo que llevaban Ron y Hermione, a la cuál echaba mucho de menos. No lo iba a negar, pero a Ron también lo extrañaba aunque no le desencantaba la idea de estar toda una semana sin aguantar sus continuas burlas, en el fondo sabía que él estaba orgulloso de ella pues era una de las jugadoras más famosas de quidditch.
El ruido del teléfono la sacó de su ensimismamiento.
-¿Si? – contestó Ginny todavía adormilada.
-¿Ginny? Soy Hermione¿Cómo estás?
-¡Gracias por llamarme Hermione! Pues estoy bien, me siento un poco sola aunque las chicas hacen mucha compañía, para que negarlo. ¿Y por allí como van las cosas?
-Pues bien, tu hermano igual que siempre, manda un saludo para ti y dijo algo de que no te atrevieras a engañar a Harry, pero tampoco le hice demasiado caso.
-Vosotros siempre igual ¿Al final vais a venir al partido?
-Para eso llamaba. Quiero que reserves una habitación más para Ron y para mí¿de acuerdo? Llegaremos todos el sábado.
-¿Sabes si Harry viene al final?
Pu-pues – contestó nerviosamente- no..mmm.. no definitivamente no. Lo siento Ginny, pero creo que tiene que ir a una misión con el ministerio, ya sabes…departamento de aurores.
-Bueno no pasa nada. El domingo lo veré, aunque me hubiese gustado verlo en el partido. Muchos besos Hermione, tengo que ir a entrenar.
-Besos Ginny. Hasta el sábado.
Ginny colgó el teléfono tristemente y se cambió la ropa, para salir directamente al entrenamiento.
Mientras en casa de los Weasley…
-¡Harry! – contestó Hermione enfadada – podías haber dicho que no venías. Casi le digo a Ginny que sí vas.
-Pero si sabes que quiero darle una sorpresa. Además, creo que mis señas han sido claras¿no? – contestó riendo.
-Si Hermione, Harry ha hecho aspavientos por toda la casa – contestó Ron dándole un beso a su novia.
-Pero eso se avisa antes de llamar, no en el mismo momento en que ella exige respuesta ¡par de bobos!
-Bueno pero al final no ha sospechado ¿no? –le preguntó Harry a la chica.
-No, claro que no – dijo ella mientras cogía su bolso- ¡venga a trabajar!
-Si señora-contestaron los dos chicos a la vez.
-Por favor Hermione, esta tarde tienes que venir conmigo para el regalo- dijo Harry suplicante.
-Claro que sí. Esta tarde nos vemos aquí- le dio un beso a Ron de despedida - ¡vamos Harry, llegamos tarde!
-Adios chicos – dijo Ron despidiéndose de ellos mientras pensaba en la gran sorpresa que recibiría su hermana el sábado.
…
El día del partido llegó y Harry estaba cada vez más nervioso. Nadie de la familia Weasley sabía que él iría, le había dado órdenes a sus amigos de que no dijeran nada, pero no pudieron evitar notar su nerviosismo.
-Bueno Harry querido, que tengas suerte en la misión-dijo besándolo la señora Weasley- el domingo estarás de vuelta ¿verdad?
-Si, espero que sí.
-Adiós Harry, el domingo nos vemos- se despidió su amiga no sin antes guiñarle un ojo.
-Adiós a todos. Deseadle mucha suerte a Ginny.
Harry observó como la familia desaparecía tras tocar el traslador. Dentro de unas horas le tocaría a él.
…
-¡Quieres deshacer tu maleta Ronald! – gritó Hermione exasperada.
-Pero Hermione, déjame ver la televisión un ratito más. Sabes que me encanta.
-Ron por favor, después llegaremos tarde porque tú estarás sacando la ropa de la maleta – contestó ella mientras se tumbaba en la cama – así que venga.
-¿Sabes que?-dijo mientras la besaba- ahora mismo tengo cosas más importante que hacer.
-Ron… -suspiró ella mientras él besaba su cuello, sabía muy bien que eso la derretía – es verdad, atiende tus prioridades – concluyó firmemente.
-¡Ahhh! – un grito de mujer hizo que ambos despegaran sus labios -Dios¡¿acabáis de llegar y ya estáis así?! – gritó Ginny mientras se hacía la asustada – por favor, controlad esas hormonas, no tenéis quince años.
-Veintidós para ser exactos, aunque por pocos días – dijo Hermione- dentro de una semana es mi cumpleaños, te lo recuerdo Ginevra. Por cierto, tú también deberías haber aprendido que las personas no se deben aparecer en habitaciones ajenas.
-Eso, eso- dijo Ron muy rojo.
-¿No sabes decir nada más, hermanito? – contestó seria – Anda dadme un abrazo, hace una semana que no nos vemos – pidió mientras estiraba los brazos y se fundían en un abrazo.
-Bueno Ginny¿qué estrategia pensáis llevar? – comentó Ron interesado.
-Odio vuestras conversaciones¿lo sabíais? – dijo Hermione separandose- así que me voy a duchar antes de que me aburrais. Por cierto Ginny, después del partido hemos reservado mesa en un restaurante para que toda la familia cene junta.
-Todos menos Harry…-contestó ella con melancolía.
-No te preocupes Ginny, dentro de muy poco lo vas a ver – la consoló su hermano mientras le echaba el brazo sobre sus hombros.
-Qué escena tan tierna – se burló Hermione mientras cerraba la puerta del baño.
…
Las Holyhead Harpies ganaron el partido, como era de esperar Ginny atrapó primero la snitch. Estuvo fantástica, por lo menos eso pensaba Harry que la estuvo viendo a escondidas. Ahora llegaba el gran momento, se encontraba en el restaurante solo esperando a que Hermione diese la señal para que él pudiera ir a la mesa.
Hermione estaba sentada en la mesa, riendo con toda la familia, pidió disculpas y se dirigió al baño, una vez allí convocó un patronus al que ordenó que fuese a buscar a Harry. Harry vió el patronus de su amiga y enseguida entró al restaurante. Le sudaban las manos y parecía como si estuviese flotando. Vió a Hermione en una esquina, esperándolo, y se dispuso a encontrarse con ella.
-¿Todo listo Harry? – preguntó Hermione con una sonrisa de oreja a oreja.
-Creo que si – contestó él preocupado.
-Todo va a salir bien, no te preocupes – dijo intentando calmarlo un poco – ¡Haya vamos! Entraré yo primero.
Hermione se encaminó hacia la mesa donde toda la familia se encontraba. Se quedó de pie y tosió un poco para llamar la atención.
-Bueno Ginny, aprovechando que está toda la familia aquí reunida tengo que decir que hay una sorpresa para ti… - Hermione volvió su cara e hizo una señal a alguien que Ginny no podía ver.
-¿Qué pasa Hermione?- contestó ella nerviosa. Pero rápidamente se dio cuenta de que una persona se dirigía hacia la mesa y lo vió, a ese que tanto había echado de menos.
-¡¡¡Harry!!! – ella se levantó y rápidamente se dirigió hacia su novio no sin antes ver que este venía cargado con un enorme ramo de flores - ¡Qué sorpresa!- dijo besándolo.
-¿Cómo estás mi vida? Ten, esto es para ti, para la mejor mujer y jugadora de quidditch. Enhorabuena por el partido – dijo entregándole el ramo.
-Son preciosas Harry. No te tendrías que haber molestado – dijo mirándolo a él y después a toda su familia, la cuál estaba muy feliz.
-Pero Ginny espera – dijo cogiéndola de la mano, pues se dirigía a sentarse- Tengo algo más para ti.
-¡Por Merlín Harry! Si tampoco atrapó la snitch tan pronto… – dijo George haciendo reir a todo el mundo.
-Cállate George - lo reprendió su madre- Adelante Harry – dijo ella emocionada, quizás sabiendo lo que iba a pasar.
Harry se aclaró la garganta y comenzó a temblar, lo nervios lo estaban traicionando.
-Ginny yo… tú, ya sabes ¿no?.. pues que eso…
-¿Qué estás diciendo Harry? – rió su novia, mientras veía como Hermione ponía los ojos en blanco.
Él respiró profundamente, esto no podía ser más difícil que enfrentarse al Señor Tenebroso¿o si?
-Ginny, tú sabes que yo te quiero – parecía que las palabras comenzaban a salir, aunque con notable esfuerzo – Qué nuestro amor a superado situaciones que ningún otro hubiese echo. Quiero que sepas que te amo con toda mi alma, que eres la mujer de mi vida y que yo pues quería preguntarte una cosa – dijo sacando una pequeña caja del bolsillo de su chaqueta, la cuál abrió ante los ojos de su novia - ¿Quieres casarte conmigo?
-Ohh Harry… - Ginny lo abrazó mientras lloraba – ¡Soy tan feliz contigo! – continuó abrazándose a él durante un rato, hasta que al fin se separó y miró el anillo. Sencillo, con algunos brillantes, como a ella le gustaba.
-¿Qué dices? – preguntó Harry mientras la miraba sonriendo.
-Que sí, que quiero estar contigo toda mi vida.
Toda la familia Weasley se puso en pie y comenzó a aplaudir mientras Harry colocaba el anillo en el dedo de Ginny y se besaban con un beso que demostraba todo el amor que sentían el uno por el otro, un beso que sellaba su compromiso.
La señora Weasley lloraba mientras que sus hijos gritaban a la pareja y la felicitaban. Hermione dejó escapar lágrimas de emoción, algo de lo que se percató Ron que la abrazó y besó su frente mientras pensaba que algún día le tocaría a él.
Gracias por leer!!!! Muchos besosssssssssssssssss!!!!!!!!!!!! De verdad espero que les haya gustado, prometí un capítulo de Harry y Ginny y como ya sabeis, yo siempre cumplo mis promesas. ¡¡¡¡Os quiero!!!
