Capitulo 11: Nuevas ilusiones I

La luz se colaba débilmente por la ventana del dormitorio. Mientras abría los ojos, ella notó que algo la estaba aplastando… ¡todas las mañanas lo mismo, intentaba zafarse inútilmente, estaba tan dormido que ni se daba cuenta… solo quedaba una opción. Comenzó con la mano que tenía libre, pues la otra estaba bajo el cuerpo de su marido, a hacerle cosquillas hasta que el pelirrojo soltó un bufido seguido de varias carcajadas incontrolables.

-¡Para Hermione! –decía él sin parar de reir- ¡no puedes despertame así!

-Claro que puedo, necesitaba respirar y estabas encima… no se cuando aprenderás a dormir, llevamos ya dos años casados.

-Vamos Hermione- dijo él quitando importancia mientras la abrazaba suavemente- si casi no peso

-No, que va- contestó ella mientras ponía los ojos en blanco- últimamente has cogido unos cuantos kilos.

-Eso no es verdad, es cada día pesan más mis huesos. Anda, durmamos un poquito más- susurró el acurrucándose.

-Ron, hay que ir a la madriguera a ayudar a tu madre, no se si recuerdas que hoy es fin de año y que todos vamos a…- pero no pudo continuar, se libró de los brazos de Ron y salió corriendo al baño y comenzó a vomitar.

Se sentía mal, el baño le daba vueltas y acabó sentada en el suelo con la espalda apoyada en la puerta mientras sentía que Ron llamaba.

-Hermione¿estás bien?- preguntó él con preocupación.

-Si, si no te preocupes, ahora salgo- tenía que reconocerlo, algo no iba del todo bien- ¿puedes traerme mi bolso un momento, cariño?- sintió los pasos de Ron y como estaba de vuelta en seguida, abrió un poco la puerta y lo cogió rápidamente para cerrarle a su marido en todas las narices.

-Pero déjame entrar- se quejaba él detrás de la puerta.

-¡Ahora salgo!- contestó ella exasperada, mientras buscaba la agenda. Ahí estaba, hacía dos semanas que tenía el día marcado con rojo. Su corazón se había acelerado, ella solía ser puntual, los retrasos no eran normales… pero no quería hacerse ilusiones, al fin y al cabo llevaban casi un año intentándolo y no había conseguido quedarse embarazada, era mejor no adelantar acontecimientos.

Con calma se levantó del suelo, se peinó y se dispuso a cambiarse de ropa para ir a la farmacia de al lado de su casa a comprar un test muggle de embarazo, quizás compraría un par más, para asegurarse, pero por el momento no le diría nada a Ron.

Salió del baño mientras el pelirrojo estaba apoyado en la pared.

-¿Qué te ha pasado?- preguntó Ron seriamente.

-¿A mí? Nada. Simplemente que recordé que tenía que hacer un recado y …pues, por eso ha salido corriendo para peinarme y demás – dijo ella de forma poco convincente mientras se vestía- Ahora vuelvo, prepara tú el desayuno.

Ella calló rápidamente la queja de Ron con un beso y salió disparada a la calle. Mientras él, sabiendo que era mentira lo que Hermione le había contado, comenzó a preparar el desayuno sin muchas ganas.

Diez minutos después apareció su esposa y comenzó a devorar el desayuno.

-Hermione¿qué pasa, algo no va bien ¿verdad?- preguntó Ron con la vista clavada en ella.

-¿Qué, oh claro que sí, perfectamente Ronald – contestó sin ninguna convicción.

-Siempre que me llamas Ronald sucede algo… Hermione¿quieres soltarlo de una vez?

-¡He dicho que no me pasa nada! – gritó ella mientras se levantaba de la mesa y se dirigía al baño a hacerse una prueba.

Los minutos pasaban lentamente, mientras, pensaba en los cambios de las ultimas semanas: cambios de humor bruscos, naúseas, quizás había engordado un poco… bueno, para que negarlo, todas las mañanas daba saltos por la habitación hasta lograr ponerse los pantalones. De acuerdo, había muchas motivos que movían la balanza, pero ya habían pasado por eso, se habían hecho demasiadas ilusiones…

----Flashback---

Tumbada en el sofá, ojeaba unas revistas mientras se reponía de la mañana llena de naúseas que había tenido… Esperaba que llegara Ron, necesitaba hablar con él urgentemente.

De pronto se apareció en el salón, mientras corría a su lado.

-¿Qué ha pasado Hermione? – dijo él con preocupación- Harry me dijo que te encontró en el ministerio y venías para casa, que estabas enferma y yo he venido corriendo para acá…

-Tranquilo Ron es sólo que yo creo que…-se calló, no sabía como continuar era una noticia demasiado importante- yo Ron, pues, verás llevo tres semanas de retraso y yo ya sabes no se que…

-¿Está embarazada? – dijo él con un brillo especial en los ojos- ¡no me lo puede creer! Hermione¡¡¡¡es increíble! –gritó el mientras la abrazaba y la besaba por todos lados- claro, por eso no paras de vomitar y de decirme cosas desagradables y de…

-Ronald para… No lo sé, es sólo que hay muchas cosas que me dicen que sí, pero no es seguro – dijo ella con una sonrisa- pero en un 90 creo que si.

-Espera voy a contárselo a Harry, veras cuando se entere –dijo él levantándose, pero su mujer lo agarró fuertemente del brazo.

-No Ron, primero iremos a la farmacia a comprar algo que nos lo confirme ¿de acuerdo?-preguntó severamente- nada de ir a casa de Harry, ni de mandar un patronus, ni lechuzas Ronald, que ya nos conocemos.

Ambos salieron de la casa, aunque Ron sin muchas ganas pues quería que todo el mundo conociera la noticia. Volvieron rápidamente y se dispusieron a esperar tumbados en la cama los minutos necesarios.

-Sabes, le podríamos comprar una de esas escobas, para que desde pequeño sepa volar. No quiero que le tenga miedo a volar como tú – dijo él impaciente mientras acariciaba el pelo de Hermione – ya verás, le enseñaré a volar mucho mejor de lo que Harry enseña a James y así podremos patearles en los partidos.

-Ron- dijo Hermione riendo- aun no ha nacido y ya piensas en eso. Creo que estás depositando demasiadas esperanzas en algo que no sabemos si sucederá. Mira ya ha pasado el tiempo, vamos a ver.

Los dos se sentaron en la cama, Ron abrazaba a Hermione por detrás mientras ella con manos temblorosas abría la caja del test.

-Vamos Hermione, hazlo de una vez.

Ella suspiró, contó hasta tres y se dispuso a darle la vuelta… nunca un signo menos fue tan nefasto. Lo tiró al suelo con rabia y comenzó a llorar.

-Pero, pero…-balbuceó Ron, mientras la abrazaba con más fuerza- si tú estás embarazada, esto no… No llores princesa, no pasa nada, volveremos a intentarlo.

-Gracias, cariño- dijo ella sonriendo débilmente mientras se tumbaba y abrazaba a Ron.

Y así pasaron la tarde abrazados, sabiendo que se tenían el uno al otro también en los malos momentos.

Ya era la hora… lentamente lo sostuvo entre sus manos, y como si se hubiera detenido el tiempo, consiguió ponerlo a la altura de los ojos…positivo, se llevó la mano libre a la boca para ahora un grito de emoción, mientras volvía a mirar el test con los ojos llorosos… no podía creerlo, era sencillamente maravilloso. Pero no quería ilusionarse, podría ser una equivocación, así que antes de marcharse a la madriguera haría otro.

Hermione sonrió pensando, en cómo se lo diría a Ron y que además, tendría que beberse 3 litros de té…

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Olaaaaaa! Siento haber tardado tantísimo, me han surgido bastantes problemas. Esta es la primera parte. En unos días estará lista la segunda, muchos besos a todos y gracias pro vuestro tiempo!