Cachito 44:

(Seguimos en el río ese a la orilla, aunque desde hace poco. El niño mago despierta.)

TIFA: ¿Esta bien que no vayamos a ayudar a Seiken-san? Es que ella sola...

VIVI: Saldrá bien. Ya escaparon del distrito teatral y no les seguía nadie, la última vez que mire. Bien, yo ya estoy recuperado, debe ser por haber estado manejando esa carta.

MARIA: ¡No! Tendrías que reposar un rato, no vaya a ser que...

(En eso, el grupo de Beatrix y Garnet han llegado hasta su posición, ya de ropa normal.)

RINOA: Eh. ¿Por qué el chico esta lleno de moratones?

RITZ: ¿Maria... has alcanzado a Vivi-sensei cuando no mirábamos, imagino?

TIFA: Seiken-san... por que te has traído a toda la peña aquí...

BEATRIX: Ah, eso, yo cogí a la señorita y escape hacia aquí. Pero Yuna y estas...

YUNA: Je, estas a cientos de años de intentar escapar de mi, de la mejor paparazza.

(Imagen de flashback, para saber que paso hace un ratito en el distrito teatral.)

BEATRIX: ¿Ya te has cambiado? Venga, nos fuimos.

(Salta por encima del edificio, con la morena en brazos. Jope, que potencia.)

RINOA: ¿? ¡Porras, se han pirado otra vez! ¡Que alguien las siga!

YUNA: Jo, jo, tranqui. Sabía que haría eso, metí un receptor GPS en la bolsa de Bea.

(Vuelta a la realidad presente. Todos caminan en grupo y Vivi a espaldas de Tifa.)

YUNA: Y así fue como en verdad sucedió.

TIFA: ¡Beatrix, como has podido...! Yuna-san, esto es serio. No tienes idea del peligro que hemos corrido. ¡El enano casi la diña hace solo un rato! ¡Por favor!

RINOA: ¿Esa no es la entrada?

(En efecto, así, andando han llegado de nuevo al templo del Oeste, pero a la puerta.)

TODAS: ¡PADENTRO!

TIFA: ¡Quietas, locas! ¡Ese es el fuerte de los enemigos, por si no lo sabéis!

(Pero lo que sale es una comitiva de damas con albornoz de maga blanca, y saludan.)

RINOA: ¿Todas estas son criadas de tu casa, Garnet? Pedazo de chabola, debo decir.

YUNA: Parece que tiene el mismo poderío económico que la Miss Presi, digo yo.

TIFA: Seiken-san. ¿Qué carajos esta pasando aquí, dicho finamente?

BEATRIX: Mira, para no enrollarnos... esto es el cuartel de la asociación mágica de los magos de Johto, eso ya lo sabéis... pero al mismo tiempo es la casa paterna de Garnet...

TIFA: ¡Ahora me entero de eso! ¿No lo podías haber dicho antes, hija?

BEATRIX: Lo siento, creí que la señorita estaría en peligro si nos acercábamos mucho a su casa. Parece que mi plan de llevarla al distrito teatral salio rana. Aquí estaréis bien.

GARNET: ¿No estas enfadada, Tifa?

(Entran a una sala de visitas gigante... parece un campo de fútbol. Todos se sientan.)

RINOA: Bueno, esta gente si sabe lo que es dar un recibimiento. Que alucinante.

VIVI: Es que aparte del viaje de la excursión tenia que ir a Kyoto N a cierta misión...

RINOA/RITZ/YUNA: ¿CUAL MISIÓN?

GARNET: Je, je, cuanta nostalgia. De pequeña me sentaba en este cuarto a merendar.

(Y por la puerta aparece... el mismísimo juez de la Ivalice ficticia, Cid Randell [FFTA])

RANDELL: Gracias por esperar. Bienvenidos, Tifa-san, las amigas de Garnet, y Vivi.

GARNET: ¡PAPA! ¡Cuánto tiempo!

VIVI: Hala. El padre de Garnet-san es el jefe de los magos del Oeste.

RINOA: Es un tipo muy normalito para alguien que vive en semejante palacio.

VIVI: Oiga, don juez... traía una carta del jefe del Este, Fusoya Lunario. Aquí esta.

(Lee esto: 'A ver si controlas a tus matones. ¡No haces una bien, yerno!')

RANDELL: Jue, jue... este suegrito mío, es tan directo al grano como le recuerdo. Vale, por voluntad del jefe del Oeste, colaboraremos en erradicar las diferencias con el Este.

RINOA/YUNA: ¡Wuuu, no se que esta pasando, pero lo has hecho bien, Vivi-kun!

RANDELL: Ya habrá atardecido para cuando descendáis la colina. Así que no tendréis que molestaros, os dejare dormir aquí. Voy a avisar que preparen un banquete.

VIVI: Pero estamos en mitad de una excursión, yo creo que los demás se preocuparan.

RANDELL: Je, descuida. Somos los magos del Oeste, podemos enviar los Copiones.

Pues hala, hacen un fiestón. Las más folloneras cogen a Maria y la sacan al bebercio, mientras que Ritz tiene sus propios problemas con el baño. El don juez habla con Bea.

BEATRIX: Señor, tengo el honor de que me dirijáis la palabra, no lo merezco...

RANDELL: Por favor, no hay que ser tan formal. No has cambiado nada. Te quería dar gracias por cuidar de Garnet estos años. Cumpliste mis deseos caprichosos, y muy bien.

BEATRIX: Eh, no, proteger a Garnet siempre ha sido mi mayor deseo... pero usted esta gastando palabras en alguien inmerecedor... hoy mismo falle en mi tarea de salvarla.

RANDELL: Si, algo he oído. Parece que Garnet alcanzo el Trance, y uso su poder.

BEATRIX: Eso fue. Uso su magia blanca para curarme por completo, cuando de otro modo podía haberme muerto... semejante hecho se debe al poder del Trance.

RANDELL: Si nada te sucedió, entonces bien. Quizá el detonante fue el pacto-beso...

VIVI: ¿Eeeeh? ¿Cómo lo ha sabido? Pero yo no...

RANDELL: Tranquilo, Vivi. Eso ya paso. Pensé que podía darle a Garnet una vida más normal, pero parece que el día ha llegado. Beatrix, quisiera que se lo contaras a ella...

(Ya se acabo el fiestón. Las dos chicarronas están ahora en un baño muy grande.)

TIFA: Ufa. Hoy he sudado como una cerda, con perdón del animalito. Que cansancio.

BEATRIX: Meh, quítate los dolores ahora que puedes. La bañera es grande, ¿Eh?

TIFA: Si, se parece a la del piso de Balamb. Oye, si Garnet es hija del jefe del Oeste...

BEATRIX: Esto...

TIFA: ¡Pero mas importante que eso es, me entere de lo que hiciste en el distrito teatral! Pusiste tu propio cuerpo para salvar a Garnet. Eres una verdadera paladina, Bea, molas.

BEATRIX: ¡Lockhart, no empieces tu también! ¡No hay cosa tal entre Garnet y yo! Es algo que... ¿Qué pasa con Vivi-sensei? Te sales demasiado de tu camino para ayudarle.

TIFA: ¿Por quien me tomas? ¡Es un canijo, no sabe hacer gran cosa solo!

(Discuten, se cansan y se paran. Jo, que nervios. Deciden que pueden tutearse.)

BEATRIX: Tifa, hay cosas que debo contaros. ¿Podrías venir mas tarde con Garnet?

TIFA: Si, mujer, claro.

VOZ: ¿Así que un profesor, y solo con diez años? Eso no se ve todos los días.

BEATRIX: ¡Porras, son Vivi y el don juez! ¿Y ahora donde nos metemos? ¡Arg!

(Se ponen detrás de una piedra muy grande. La bañera es tipo termas, que lo supierais.)

RANDELL: Lo siento por los problemas que te hayan dado mis magos. Hace mucho en el Oeste había gente que no pensaba bien del Este, pero ahora ya son pocos, menos mal.

VIVI: ¿Y que quería la mujer esa de los monos?

RANDELL: Tú te refieres a Remedi-san. Le guarda rencor a los magos del Este, claro.

VIVI: ¿Por qué quería llevarse a Garnet con ellos?

RANDELL: Como un seguro. Como miembra del clan de Madain, dentro de Garnet hay un poder terrorífico... una magia tal que deja en pañales al Hechicero Legendario. Si ese poder fuera mal usado podrían dominar todo el Este. Por eso lo teníamos en secreto.

VIVI: ¿Pero usted le conoció?

RANDELL: ¿A tu padre? Ah, el granuja de Laguna. Éramos inseparables, te lo digo yo.

(Hay voces en el pasillo, son las demás que vienen a pegarse una friega al cuerpo.)

RANDELL: ¡Rayos, no debería haber chicas aquí! Se habrán equivocado. Vamos Vivi.

(¡Plom! El niño profe se choca con las escondidas, y acaba de morros contra Tifa.)

GARNET: (llegan) ¡AH! ¡Vivi-kun, como se te ocurre! ¡Papa, tú eres igual de guarrete!

(En el hotel, los Copiones no hacen muy buen papel... parecen zombis...)