Falling in love

Los días pasaron mientras las hojas de Otoño caían sobre el verde pasto. Anjali se olvidó por completo de ese episodio, seguro sería pasajero.

A principios de Primavera Anjali le pidió a Rahul que la acompañase a comprar un libro de misterios. Este, aunque fastidiado, accedió.

Pasearon entre los estantes de novelas, viendo libros como Sensatez y Sentimientos y Lo que el viento se llevó; hasta los de fantasía, donde se encontraban Harry Potter y El Señor de los Anillos. Anjali estaba fascinada, aunque sólo había ido por un libro de misterios. Quería comprar uno de Agatha Christie.

Salieron de la librería camino a la universidad. Era una mañana algo nublada para ser de primavera. Subieron a un taxi para llegar temprano.

El día anterior, Rahul estuvo jugando fútbol con sus amigos, por ello ahora se encontraba cansado y se quedaba dormido por ratos. Cuando él se apoyó en el hombro de Anjali del cansancio, esta se sintió extraña. De pronto, la necesidad de tocar el cabello esponjoso y abundante de Rahul le vino a la mente. Dudó un momento, pero luego se encontró acariciándole el cabello mientras sentía esas mariposas en el estómago de las que todas las chicas hablaban.

Al llegar él tenía que ir a practicar fútbol de nuevo, por eso la dejó a ella en su habitación y fue a su destino.

La cabeza de Anjali daba vueltas mientras ella yacía en su cama. No podía ser. No. Era su mejor amigo.

- Mi mejor amigo...

¿Cómo? ¿Cuándo? Y ¿Dónde? Eran las preguntas que venían a su cabeza, pero por más que trataba de recordar no podía responderse.

¿Qué haría? ¿Se lo diría? No, no podía decírselo. Pero tenía que contárselo a alguien porque empezaba a sentir un hoyo en su pecho, una fuerza que quería salir de su interior. Fue entonces cuando vio que Rifat Bi la miraba preocupada.

-¿Te pasa algo, Anjali?

-No... Bueno, sí –contestó ella -. Lo que pasa es que... bueno, sentí algo extraño al tocarle el cabello a Rahul hoy por la tarde.

Rifat Bi sonrió.

-¿Era eso? ¡Mi niña! ¿No te has dado cuenta aún? ¡Te gusta Rahul!

-¡No! –Anjali se paró de la cama de un salto- Eso no puede ser. Es mi mejor amigo.

-¿Eso tiene algo que ver?

-¡Mucho! ¿Qué pasaría si, en un extraño caso, yo le confesara que me gusta? Nuestra amistad se echaría a perder y no quiero eso.

-Pues esas son las consecuencias de enamorarse de tu mejor amigo.

-¿E... Enamorarse? ¿Quién dijo que yo estaba enamorada? Yo no lo dije y no lo estoy.

-Bueno, bueno, era una manera de expresarse –contestó Rifat Bi notando el nerviosismo de Anjali-. ¿Te digo algo? Se nota que tú también le gustas.

-¿Yo? ¿A Rahul? ¡Eso no puede ser! A él le gustan las chicas bonitas y huecas. Yo no soy ni bonita ni hueca.

-Por supuesto que lo eres –mirándola con preocupación-. No me gusta cuando te menosprecias.

-Bueno, pero no quiero pensar en eso. Sería horrible hacerme ilusiones. Lo que tenga que pasar pasará y no quiero pensar más.

-Pero es en serio, date cuenta cómo se comporta contigo y cómo lo hace con las demás chicas. Contigo tiene un trato especial que nunca le había visto.

-Ya te dije Rifat Bi, eso es porque soy su mejor amiga.

-No, hay algo más...

-¡Ya, Rifat Bi! No quiero oír más para no salir herida.

-Está bien, está bien, no hablaré más.

Se abrazaron y salieron a mirar el cielo nublado.

-Me gusta Rahul –pensó Anjali-. Es extraño, porque de los poquísimos chicos que me han gustado con el se siente diferente.

Y era cierto, porque a Anjali no sólo le gustaba Rahul. No podía definir sus sentimientos ya que sentía un cariño enorme hacia él, además de la extrema confianza ligada a su amistad, era inexplicable. Pero, en realidad, Anjali se estaba enamorando por primera vez.