El día después de…

Abrió los ojos pesadamente, pestañeando un par de veces, acostumbrándose a la claridad de la habitación, abrió mas los ojos, dándose cuenta que esa no era su linda habitación rosa y azul, esa era una habitación de chico, sintió un peso en su cintura y calor en su espalda, volteo la cara y vio la de inuyasha, durmiendo como un bebe

Kagome

¡Oh por dios! ¡No fue un sueño lo de anoche!, ¡que hice! ¡¡¡Me acosté con mi mejor amigo!!! Oh dios, ¿Qué voy a hacer ahora?, como lo voy a mirar a la cara?, ahora si que me metí en un gran lio, que are? Oh por dios que acabo de hacer, quite lentamente el brazo de inuyasha de mi cintura y me levante de la cama sin hacer mucho ruido, no quería despertarlo, no quería imaginar que me iba a decir ahora, como me iba a mirar, que iba a suceder desde este momento?, tengo tanto miedo

Empecé a buscar mi ropa interior, encontré mi brazier a los pies de la cama, me di cuenta que había una gran mancha roja justo en medio de la cama, me sonroje y me puse triste, perdí la virginidad con mi mejor amigo, encontré mis bragas y me las puse rápidamente, me dolía entre las piernas y apenas sentía los muslos, me puse mi remera, mi falda, las calcetas, los zapatos, me cepille el cabello como pude y me lo ate con una liga que tenia en mi mochila, me acerque a inuyasha, le di un beso corto en los labios y me salí de la habitación, suerte que inuyasha vivía solo, me hubiera dado mucha vergüenza encontrarme con sus padres, abrí la puerta y salí sin hacer ruido

Inuyasha

Abrí lentamente los ojos, acostumbrándome a luz de mi habitación, note mi cama mas fría que en la noche anterior, sonreí al recordar todo lo que paso, fue de verdad increíble, desperté de mi ensoñación y note que no había nadie a mi lado, ¿acaso fue solo un sueño?, no podía ser, yo estaba totalmente desnudo, quite las colchas y vi la mancha de sangre, prueba de la virginidad de kagome, definitivamente eso no fue un sueño, me levante y me puse unos pants hasta las rodillas, fui a buscarla al baño, no estaba, fui mas rápido hasta la cocina, tampoco estaba, a la sala, al estudio, no había rastro de ella, ¡dios, se fue! ¡se escapo!, yo sabia que esto iba a suceder, vi la hora, las 6:30 a.m., ahora que iba a decirle?, como iba a mirarla?, como ella me iba a mirar a mi?, seguiríamos siendo amigos?, no creo que kagome quiera algo mas, creo que lo que paso anoche para ella solo fue un momento de pasión, un calentón nada mas, me senté en un sillón y me agarre la cabeza con las manos, ¡maldita kagome!, ella no sabia lo que yo sentía por ella, no se que iba a hacer ahora

Kagome

llegue rápidamente a mi casa, mi madre no estaba y mi hermano debió haber pasado la noche en casa de algún amigo, subí corriendo a mi habitación, cerré la puerta de un golpe, tire mi mochila lejos, y empecé a llorar, me deslice lentamente por la puerta, ¿Cómo fui capaz de hacer eso?, ¿Qué iba a hacer ahora?, sollocé mas fuerte, ¿en que estaba pensando anoche?, ¡malditas hormonas!, llore mas fuerte, sentía un dolor muy fuerte en el pecho, como si me clavaran una daga en el corazón, ¿Por qué esto me pasaba a mi?, ahora me dolería mas ver a inuyasha en los brazos de una de sus tantas novias, sollocé mas, sentía las lagrimas recorrer mis mejillas, hasta mi cuello, donde caían y se perdían en el escote de mi remera, me sentía tan mal, además ¡me dolía inimaginablemente la vagina!, maldito inuyasha y su gran pene, no puedo y jamás podre negar que me gusto, fue muy satisfactorio, excitante, simplemente delicioso, pero eso no aminoraba el dolor de mi corazón, lo poco que quedaba de el se termino de romper, vi la hora, las 7:00 a.m., debía ir al instituto, me cepille el cabello y me lo ate en dos trenzas flojas, también me puse una vincha blanca y dos broches rojos, me cambie la ropa interior, esta vez era un brazier y braga verde, el brazier era deportivo, hoy me tocaba deportes, puse mi uniforme de deportes en un bolso, ordene mi mochila, baje al primer piso y me fui, no quería desayunar, no quería pensar en lo iba a suceder cuando tuviera que ver a inuyasha cara a cara

Llegue en poco tiempo al colegio, deje mi mochila en mi pupitre, al lado de la ventana de la tercera fila, a mi lado se sentaba inuyasha, Salí corriendo del salón, todo lo que había allí me recordaba a el, corrí hasta el patio de atrás de la escuela, allí nadie iba nunca, era nuestro sitio secreto, de inuyasha y mío, había un gran árbol y una pequeña fuente con un ángel botando agua por una de sus manos, me senté en las raíces de gran árbol, me tome el rostro con las manos y empecé a llorar nuevamente, ¿Por qué me pasaba todo esto a mi?, yo sola me agregue a la larga lista de chicas que solo se habían acostado con inuyasha, yo no quería ser eso, yo quería mas, esto fue lo que definitivamente termino con nuestra amistad, sentía mi garganta apretada y una punzada en el corazón, seguía llorando, me sentía tan mal, soy una tonta, me siento una perra sucia, yo una vez me prometí que al chico que le entregara mi virginidad lo iba a amar con todo mi corazón, a inuyasha lo amo, pero no estoy segura cuanto, estoy mas confundida luego de lo que paso ayer, además el solo me uso para pasar el rato, sentía mis mejillas arder y mis lagrimas aun corriendo, ya no me siento una niña, me siento una mujer, mas grande, aunque estoy segura que por fuera sigo igual, no se que voy a hacer para disimular tanta tristeza, tanto dolor, porque esas son las palabras exactas que definen como me diento ahora, siento dolor y mucha tristeza.

Me levante y me sacudí la falda, camine lentamente al baño y mire la hora en mi celular, las 7:45 a.m., aun tenia 15 minutos para lucir normal, feliz como luzco todo los días, entre en el baño de chicas y me lave la cara, saque un delineador de ojos de mi bolsillo y me pinte los ojos, me puse algo de colorete, mis mejillas estaban muy pálidas, antes siempre estaban sonrosadas, por ultimo me puse brillo labial trasparente, me acomode el flequillo y salí del baño, camine lentamente hasta el salón de clases, cuando entre vi a sango, a ayame y a rin sentadas sobre unos pupitres, son mis 3 mejores amigas de todo el mundo, me acerque lentamente a ellas, con una sonrisa fingida en el rostro, no quería preocuparlas, me senté al lado de sango y las salude a todas con un beso en la mejilla

Hey kag, ¿Cómo es que llegaste tan temprano? –me pregunto burlesca una pelirroja, yo me sonroje un poco, siempre llegaba tarde

La pelirroja es mi amiga ayame, con los ojos color verde agua, el cabello suelto con una vincha con brillitos color azul, la conozco desde segundo grado de primaria, es muy alegre y optimista, actualmente trata de conquistar a un chico del grado superior, amigo de inuyasha, su nombre es koga

Si kagome, como fue que llegaste temprano?, ¿te caíste de la cama? –me pregunto sonriendo una chica castaña, mi mejor amiga

Ella es sango, tiene el cabello castaño y los ojos color almendra, es alta, inteligente y muy bonita, odia el machismo por sobre todas las cosas, casi siempre esta escondiéndose del mejor amigo de inuyasha, miroku, un pervertido por excelencia

Ya chicas, dejen de molestarla, quizás se callo de la cama por estar soñando con los besos de su "inu" –dijo riendo una chica de cabello negro

La graciosa en mi amiga rin, tiene el cabello negro y los ojos color verde oscuro, en muy aniñada y alegre, ella soluciona todo con una risa, esta perdidamente enamorada de un chico de ultimo grado, hermano de inuyasha, en mi opinión, un chico sin sentimientos, su nombre es sesshomaru

Ya basta!!!, no me caí de la cama ni estaba soñando con inuyasha, solo no dormí bien si? –dije algo triste, sin mi animo de siempre, me dolía hablar de el

INUYASHA

Iba caminado rápido hacia el instituto, estaba atrasado, como siempre, apenas llegara hablaría con kagome, por lo menos para quedar como amigos, la secuestraria y la ataría un silla si fuera necesario para hablar con ella, me imagine tenerla a ella atada a una cama y hacerle mil perversiones, lo acepto, soy un pervertido, ¡pero no es mi culpa eh!, todo es culpa de miroku, mi mejor amigo, el es amante del porno y coleccionista de revistas de chicas playboy, ama con locura a la mejor amiga de kagome, sango, pero ella sabe que es un pervertido de corazón y siempre lo evita o lo ignora

Llegue al instituto justo a tiempo, corrí hasta el salón de clase y allí la vi, a kagome, se veía adorable con las trencitas y la vincha, el profesor de biología ya estaba dentro del salón, corrí y me senté en mi pupitre al lado de ella, ella miraba al profesor atentamente, yo sabia que no quería mirarme a mi, tenia la mirada distinta, sin ese brillo de todos los días, parecía triste, de seguro es por lo que paso anoche, la mire mas detenidamente, había algo distinto en ella, se veía mas grande, mas madura, un poco menos niña, me sentía orgulloso por ser yo el que la hubiera hecho mujer, pero al mismo tiempo muy triste por ser el culpable de que ella estuviera tan mal, para mi esa noche fue maravillosa

No me di cuenta cuando sonó el timbre del recreo, la mire y ella salió a toda velocidad del salón, teníamos que hablar, guarde mis cosas lo mas rápido posible y la seguí

Ella caminaba a toda velocidad, la vi que doblo en un pasillo, empecé a trotar para alcanzarla, ella volteo y me vio, empezó a correr, yo también lo hice, pero yo era mas rápido que ella, la alcance y la tome del brazo, ella me miro feo y empezó a chillar y a protestar

¡suéltame inuyasha! –chillo ella siendo arrastrada por el

No lo are, tu me estas evitando y tenemos que hablar –dijo lo mas sereno que pudo.

¡no tenemos nada de que hablar, todo esta claro entre nosotros! -dijo subiendo unas escaleras, no sabia a donde la llevaba

Escúchame bien, kagome, si yo digo que debemos hablar, vamos a hacerlo, entendido? –le dijo sereno y con toque de enojo en la voz

¡no! –dijo dejando de caminar, tratando de hacerse pesada para que inuyasha no la moviera

Kagome, no seas infantil y camina si? –algo mas irritado.

¡no! –dijo aun mas decidida

¡basta, me canse de esto!

Kagome de repente se sintió alzada del suelo, inuyasha la había alzado y la llevaba sin ningún esfuerzo como a un costal de papas sobre un hombro, estaba segura que se le veía la ropa interior, se sonrojo y empezó a patalear, ¿Qué se creía inuyasha?, creía que por haber pasado una noche con ella tenia algún poder en su persona?, claro que no, le pegaba en la espalda con las manos, pero el parecía ni inmutarse, vio que inuyasha subía mas escaleras, vio que había llegado a la azotea, la bajo y la miro fijamente, algo enojado

Inuyasha saco un pañuelo de su bolsillo y se puse detrás de ellas, suavemente tomo las manos de kagome y las puso en la espalda de ella, luego las ato con el pañuelo, ella se dio vuelta y lo miro muy enojada

¿¡que rayos te pasa, idiota!? ¿¡porque me ataste!? –le pregunto tratando de liberarse.

Porque tenemos que hablar y así no te puedes escapar –dijo sonriendo muy sereno.

Bien, ¿de que quieres hablar? –le dijo resignada, tendría que hablar con el

¿Por qué te fuiste hoy en la mañana de mi departamento? –le pregunto con el semblante un poco triste.

Porque…porque…bueno…yo…me fui…porque –le dijo balbuceando un poco sonrojada

Y? –le pregunto alzando una ceja, algo impaciente.

Porque…inuyasha… tú no sabes el daño que me hizo lo que paso anoche –le dijo agachando la mirada.

¿te hizo…daño? –le pregunto incrédulo

Si –respondió simplemente

¿Qué fue lo que te hizo daño, kagome? –le pregunto con la voz ronca y la mirada furiosa.

Pues… -no termino de hablar, pues se sonrojo como un tomate

Acaso… ¿fue esto? –se acerco mas a ella y rozo con sus labios la oreja de ella

No… -apenas logro articular.

Tal vez… fue esto… -la tomo de la cintura y hizo un recorrido de besos de la oreja de ella a su cuello

Yo… -dijo mas sonrojada.

¿Qué fue, kagome? –la agarro de la nuca y le dio un beso en la comisura de los labios

Ya…basta…inuyasha –sentía que sus rodillas temblaban con cada cosa que el hacia

No, kagome, ahora nada va a parar, nada va a ser igual, va a ser mejor –le dijo sonriendo con picardía, aun con esa furia en sus ojos

Acerco su rostro al de ella y la beso en los labios, con pasión, con lujuria y mucho deseo, ella le correspondió de la misma manera, le era tan difícil no querer a inuyasha, camino con ella torpemente hacia atrás, chocando con la rejilla que impedía accidentes, seguía besándola y ella correspondiendo, empezó a besar su cuello mientras que con una mano tocaba uno de sus muslos, subiendo lentamente, hasta llegar a su trasero y apretarlo

Inuyasha sonrió, un perfecto gemido acompañado de muchos jadeos empezaron a salir de los labios de su amiga y amante, empezó a bajar lentamente sus bragas y quito una mano de la nuca de ella para meterla debajo de su remera, acariciando su cintura, su espalda, llegando al sitio en donde se suponía que debería estar el broche del brazier, intento encontrarlo pero no pudo, la miro a los ojos cuando escucho una divertida risita de parte de kagome

¿Qué es tan divertido? –le pregunto con el ceño fruncido, como un niño pequeño.

Es que es un brazier deportivo, no tiene broche –le dijo sonriendo

Bien, gracias por el dato

La volteo de espaldas a el, apretándola contra la rejilla, coló sus manos por la parte delantera de la remera de ella y levanto el brazier, logrando tocar sus pechos, le encantaba oírla gemir cuando el jugaba con sus pezones, empezó a frotarse contra el trasero de ella, ella instintivamente abrió mas las piernas, gimiendo sin parar, el volteo el rostro de ella y la beso, luego se alejo un poco de ella y bajo sus pantalones, luego volvió a acercarse a ella y termino de bajar sus bragas, dejándolas en los tobillos de ella, luego empezó a frotarse contra su trasero, la tomo por la cintura e hizo que levantara las caderas hacia atrás, luego le tomo las manos y la penetro

Ella gimió al sentirlo dentro de ella, se sentía mejor que la primera vez, empezó a embestirla con fiereza, apretando su trasero con una mano y con la otra jugando con su pezón, era simplemente delirante, irreal, maravilloso y perfecto, ella estaba apretada contra la rejilla, gimiendo sin parar, el también estaba gimiendo, kagome sintió que un nudo se formaba en su vientre, al igual que inuyasha, el empezó a ir mas rápido, un frenético movimiento, en pocos segundos se escucharon gritando, ambos habían tenido un orgasmo, nuevamente juntos, kagome sintió una explosión dentro de ella, sabiendo bien que era el semen de inuyasha, sintiéndolo luego escurriendo entre sus piernas

Ambos cayeron de rodilla al suelo, respirando agitadamente, inuyasha le desato las manos y la volteo hacia el, la beso y la abrazo, susurrándole al oído

Prométeme que no volverás a escapar –le dijo jadeando aun.

Te lo prometo, inuyasha –le dijo sonriendo, poniendo sus manos en el cuello de el y besándolo

Que pasa?

Te quiero

Y yo a ti –volvió a besarla

Ambos se abrazaron y se recostaron el la rejilla, sin dormirse, solo disfrutando de la compañía del otro, pero aun había muchas dudas en sus mentes

Sabían que nada volvería a ser igual, también sabían que simplemente no podían ser mas que amigos, por una promesa que le hizo kagome a una antigua amiga, que estaba mas cerca de lo que creían…

CONTINUARA…

Y les gusto???????????...............ojala k shiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, bueno si les gusta el segundo cap…. Lo voi a continuar

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS A TODOS LOS K DEJARON REVIWS!!!!!!!!!!!!!

Aclaración: kagome si tiene los ojos cafes, pero iio lei en un fanfic que los tenia azules y la autora había dicho k d ese color los tenia en el manga, un se si será verdad…………… pero me encanto la idea d ojitos azules!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

¡dejen reviews!!!!!!

¡gracias x leer!