No me pertenece nada excepto la historia
Capítulo 3
Bella POV
No había podido pegar ojo en toda la noche. La cabeza me dolía horrores, odiaba las camas del hospital, su olor, su color. Quizás el hecho de tener una enfermera toda la noche pegada para que no se repitiera mi escapada también había influido. Solo recordaba que durante un rato había conseguido descansar gracias al doctor Cullen, aunque en sueños había visto la malhumorada cara del joven de la puerta.
"Me pregunto cómo demonios me habrán encontrado tan pronto. Normalmente tardan horas buscándome habitación por habitación" Dije sin darme cuenta de que era en voz alta.
"Un chico te vio y nos avisó de que estabas fuera. Bella, ¿Por qué no te portas bien por una vez y no te escapas? El doctor Cullen nos podría haber echado una gran bronca si no hubieses aparecido. Menos mal que aquel chico, el hijo del doctor Cullen, nos dijo que se había chocado contigo abajo." Dijo la enfermera sonriendo.
"Maldito perro rastrero" Escupí cada palabra como su contuviesen veneno. "Así que ese niñato es el hijo del nuevo médico."
"Veo que estás más animada hoy que ayer" dijo divertido el doctor Cullen.
Se encontraba apoyado en la puerta el sonriente doctor, Carlisle Cullen, el padre de ese ser del infierno. Entonces caí en la cuenta, el chico con el que me choqué debería tener más o menos mi edad por lo que pude ver, ¿no era el doctor Cullen demasiado joven para tener un hijo de esa edad?
"Se podría decir que sí, si eso significa que hoy mismo estaré comiendo en casa"
Cada vez tenía más ganas de salir de allí. Si al principio el médico me había infundido candor ahora lo único que me infundía era que su hijo era un desgraciado y quería salir de allí. Estaba asombrada de la rapidez con la que podía cambiar de parecer sobre una persona. Por eso mismo no me gustaban las relaciones sociales, era mutables, todo lo contrario que los libros.
"Veo que tienes ganas de salir. Enfermera, prepare todo para darle el alta a la señorita Swan. Te voy a mandar Tylenol para el dolor de cabeza, pero debes tomártelas." Al parecer mi fama de mala paciente se había extendido ya hasta los nuevos.
Sólo asentí, estaba segura que si el dolor de cabeza continuaba acabaría tomándomelas. Además Charlie ser aseguraría de que no me saltase ninguna toma. El doctor salió haciéndome un gesto con la mano y entonces me preparé para lo que sabía de sobra que venía ahora.
"¡Isabella Marie Swan!" Odiaba que usara mi nombre completo, eso solo auguraba una buena reprimenda. "¿Qué te dije antes de salir? Te dije que por una vez te comportaras. Me fui tranquilamente a casa pensando que por una vez te quedarías quietecita en tu habitación sin molestar a las agradables enfermeras que están cuidando de ti. Espero que te hayas disculpado con todas y cada una de ellas y espero que esta vez el castigo te haga reflexionar sobre lo que has hecho"
Mi padre empezaba a pasar del rojo al azul, como siempre. Siempre era la misma historia, y la misma reprimenda, misma reprimenda que se había aprendido de memoria tanto él como yo ya que la había escuchado cientos de veces. Ahora tocaba que me dijese que no iba a salir en un mes, yo aceptaría y me pasaría un mes entero pidiéndole permiso a mi padre para ir a la biblioteca, el no se negaría y todos contentos. Lo que no sabía es que esta vez me tenía preparado algo diferente a lo que me esperaba.
"Bueno, hija, ahora hablemos del castigo. Ya he probado todos los castigos posibles y nada ha funcionado, no consigo que me hagas caso, yo soy demasiado blando y tú me tomas el pelo así que he hablado con el doctor Cullen y hemos quedado en que como castigo le ayudarás aquí en el hospital, tanto a él como a las enfermeras. Cada día después de las clases vendrás y les ayudarás en lo que necesiten. Sé que tienes buena mano con la medicina y el laboratorio y además necesitas algo más de relación" Estuve a punto de replicar pero no me dejó "No, Bella, Emma no cuenta como relación social, necesitas alguien más, alguien que no sea un libro y que no sea un profesor."
Precisamente ahora tenía que ponerse mi padre progresista. Me gustaban mis antiguos castigos. Encima tenía que ayudar al doctor Cullen, el padre de ese energúmeno…Espero que no tenga pensado volver a aparecer por el hospital ya que no sería capaz de volver a mirarle a la cara sin escupirle o lanzarle un gancho de derecha. En realidad todos sabían que eso no habría resultado ningún éxito, era bastante mala en gimnasia y todo lo que tuviera que ver con la violencia, a lo que había que añadir mi extremada torpeza, cosa que podía comprobarse viendo mi largo expediente en el hospital.
"Bella, estoy esperando alguna respuesta por tu parte"
No me había dado cuenta de que Charlie seguía mirándome, esperando mi respuesta, aunque no sabía que respuesta esperaba.
"Está bien, papá. Ayudaré aquí después de clases todos los días hasta que haya limpiado mi expediente. En realidad, si lo piensas es una ventaja, ahora no tendrá que llevarme nadie al hospital cuando tenga alguno de mis accidentes, directamente estaré en él." Ahogué una risa. Definitivamente iba a ser divertido trabajar allí, había tantos peligros en un hospital que mi padre decidiría que era mejor levantarme el castigo antes de que me convirtiese en una especie de Frankenstein llena de cicatrices.
Edward POV
La noche había sido divertida, después de decirle a la enfermera donde se encontraba la paciente fugada esta había corrido para volver poco más tarde con la chica cogida del brazo mientras esta decía que no había hecho nada y que más le valía soltarla si no quería que la denunciara por abuso de la autoridad. Me de su vista, aunque podía perfectamente ver el interior de la habitación de la chica. Cualquier humano no habría alcanzado a ver mucho, a veces los súper poderes eran bastante útiles.
Mientras pensaba en que gastaría el tiempo que tenía hasta la mañana siguiente noté como Bella se removía en su cama incómoda, realmente parecía que odiaba el hospital pero ¿por qué no podía verlo en su mente? ¿Es que acaso era una especie de ser de otra galaxia capaz de repeler su poder? Tendría que comentarlo con Carlisle. De momento no parecía más que una joven normal excepto porque debía ser la única chica de la ciudad que no había oído los rumores sobre una familia nueva y sobre la belleza de sus miembros. Era una chica extraña pero no daba el perfil de ser capaz de destruir su tranquilidad.
Parecía no poder dormir, quizás le dolía algo…odiaba la sensación de encontrarme ante una pared en blanco, no estaba acostumbrado y me molestaba a la vez que le daba un matiz de misterio a la chica.
"Mamá…no te vayas…vampiro…Volturis…devuélveme el libro…"
Me quedé congelado por un momento y al segundo siguiente Carlisle estaba junto a mí.
"¿Lo has oído?" Le pregunté.
"Parece que esta chica es más que lo que aparenta… ¿cómo sabrá sobre los Volturis? En ninguna de las leyendas humanas sobre mis tres amigos se les nombra como Volturis, solo se les nombra como Aro, Cayo y Marco." Se notaba la preocupación en la voz de Carlisle.
"Es una rata de biblioteca, y ha dicho algo sobre un libro… ¿No será el libro que trajo Emmet hace tres días? Dijo que había un vampiro en nuestra zona y lo mató porque no parecía muy civilizado. Llevaba con él un libro bastante interesante, y hablaba de los Volturis…"
"¿Por qué no he sido informado de ese dato?" Carlisle parecía un poco molesto de que no se le hubiese informado de ese dato que había considerado insignificante.
"No le dimos importancia, aunque no era el prototipo de vampiro que se suele ver en el norte consideramos que no era más que un perdido pero Emmet dijo que lo había considerado una amenaza y por eso acabó con él. El libro lo colocamos en tu biblioteca personal ya que hablaba sobre unos conocidos tuyos."
Carlisle caminó hacia donde se hallaba Bella, que ya había dejado de hablar y volvía a estar despierta mientras se agarraba la cabeza, con Edward siguiéndole los pasos.
"Parece que estás sufriendo, ¿te duele la cabeza?" Carlisle había hecho desaparecer la mirada preocupada y ahora tenía una amable sonrisa dedicada a su paciente.
"No es nada…solo un leve dolor…" Se notaba que no se le daba bien mentir pues le temblaba bastante la voz, parecía estar sufriendo bastante, pero no podía saberlo a ciencia cierta.
"No te preocupes." Carlisle se acercó a una pequeña cajonera que encontraba junto al monitor y cogió una jeringuilla junto a un pequeño bote "Esto te aliviará durante un rato. Espero que puedas dormir, si no no podré darte el alta mañana"
Entonces miró hacia la puerta, donde yo me quedado. El olor que era bastante tentador, pero llevaba muchos años aguantando la sed como para caer ante una joven, aunque no podía evitar poner cara de pocos amigos porque esa chica desafiase el autocontrol que había entrenado durante tanto tiempo. Nos aguantamos la mirada durante unos segundos hasta que Bella empezó a parpadear, presa del sedante que acababa de inyectarle Carlisle.
"Déjame hacerte una pregunta, Edward. ¿Me puedes decir que es lo que sabe sobre nosotros?" La pregunta me descolocó, Carlisle quería saber que es lo que pensaba Bella y yo no tenía respuestas para ello.
"No lo sé, yo…Yo no puedo leerle la mente, es como una pared en blanco, lo único que veo es una pared en blanco sin nada. No sé quien es, ni por qué puede hacerlo pero bloquea sus pensamientos, aunque diría que es de forma inconsciente." Estaba convencido de que la chica no lo hacía a conciencia, si supiera que puede leer la mente sería algo peligroso.
"Así que no puedes leerle la mente…, esto hay que investigarlo, hijo, quiero saber qué está pasando, y quiero que me tengáis informado sobre todo lo que descubráis. Lo mejor será que vuelvas a casa, tráeme el libro al despacho e intenta que la señorita Swan no te vea, si es verdad que ha leído el libro lo reconocerá, intentaremos hacerle creer que no son más que cuentos si no su vida corre grave peligro."
"Hay una pregunta que aún no consigo responderme, Carlisle, y me tiene bastante intrigado. ¿Cómo es que tenía ese vampiro el libro? Bella ha dicho algo de que lo habían quitado… ¿la atacaría el vampiro? Y si es así, ¿por qué no está muerta ni es un vampiro ahora?" Cada vez estaba más intrigado por la chica.
"Tienes razón hijo, hay varias preguntas aún sin responder, pero primero tienes que traerme el libro, quiero saber exactamente que sabe la chica"
Sin más me dirigí rápidamente a la salida del hospital no sin antes echar una última mirada a la joven que ahora dormía custodiada por una enfermera mientras murmuraba cosas inteligibles incluso para mi súper oído.
Bella POV
Esa mañana había sido tranquila, la enfermera había estado a mi lado toda la noche, esperaba no haber dicho nada indiscreto en sueños, tenía esa mala costumbre, de la cual mi madre siempre se había reído. Mi madre…la echaba de menos más de lo que debería, quizás si hubiese pasado un poco más de tiempo con ella las cosas habrían sido muy diferentes pero lo mejor era dejar de pensar en el pasado.
El doctor Cullen había llegado temprano con el alta, parecía un poco preocupado por algo pero cuando le pregunté directamente lo negó y volvió a poner su sonrisa más amable. De todos modos no le presté demasiada atención por algo que me crispaba los nervios…su hijo, el hijo del doctor Cullen, apoyado sobre el marco de la puerta de su habitación, mirándome con cara de asqueado mientras su padre realizaba las últimas pruebas antes de dejarme volver a casa. ¿De qué demonios iba ese chico? No se conocían de nada, es más, estaba convencida de que no nos habíamos visto nunca antes de ese encontronazo en la puerta del hospital, entonces… ¿qué es lo que había provocado que me odiase de esa forma?
"Doctor, creo que ya no necesito más pruebas…Quiero irme a casa, estoy segura de que allí me recuperaré mejor y además muy pronto estaré de vuelta para mi castigo…"
"Supongo que tienes razón. Enfermera, encárguese de darle el alta a la señorita Swan, recétele Tylenol por si le duele la cabeza aún y hierro para la anemia."
Sin más el doctor se fue, con su hijo a su espalda, al fin ese arrogante niñato había desaparecido de mi vida, lo más seguro es que solo estuviese ahí porque tenía que hablar algo con su padre y no lo volvería a ver.
"Vamos Bella, te dejaré en casa sola hoy, ya sabes que últimamente tenemos mucho trabajo con los asesinatos que ha habido por los alrededores del bosque de Forks." Charlie parecía sentirse mal por tener que dejarme sola cuando aún estaba enferma pero lo mejor era hacer que la culpabilidad desapareciese de nuestras vidas.
"No te preocupes, papá. Vete tranquilo que yo estoy ya bien, hoy descansaré en cama todo el día y mañana estaré dispuesta a cumplir mi castigo" En realidad no me entusiasmaba nada tener toda la tarde ocupada trabajando en el hospital pero cuanto antes empezara antes terminaría.
"De acuerdo pequeña. Entonces cámbiate y te espero fuera listo para irnos."
Charlie conocía a la perfección mi odio por los hospitales por lo que sabía perfectamente las ganas que tenía de irme de allí y descansar en casa.
Nada más cerrarse la puerta me levanté de la cama y cogí la ropa que había sobre la silla junto a la cama. Me di cuenta de que Charlie había traído ropa limpia, no era la ropa que llevaba el día de la ataque ni tampoco la que puse para la escapada, seguramente Charlie se la habría llevado a casa. Esperaba que no hubiese puesto la lavadora…eso sería igual a tener que comprar un nuevo vestuario y solo había una cosa que odiaba tanto como los hospitales, las compras. Me puse unos vaqueros negros de pitillo junto con mis converse azules y con una camiseta de cuello vuelto azul. Me coloqué mi chaqueta vaquera negra dispuesta a marcharme. Siempre llevaba los mismos colores de ropa, azul, negro, gris…colores que pegaban con el oscuro sitio en el que vivía donde raramente se veía el sol. Alguna vez me habían preguntado si iba de gótica pero lo único que podía responderles a esas estúpidas reinas de las moda era que solo usaba la ropa que tenía en el armario y que, casualmente, toda era de los mismos colores. Odiaba a las pijas del instituto, como esa tal Lauren o su amiga del alma Jessica, ambas gotas de agua que lo único que querían en la vida era pescar un buen marido que les solucionase la vida…Yo aspiraba a mucho más.
Cuando estuve lista salí en dirección a la puerta del hospital rápidamente. Al llegar pude oler la tierra mojada, el olor a lluvia que impregnaba todo en Forks y me sentí mucho mejor, sentí que por fin era libre. Charlie me esperaba justo al bajar las escaleras en el coche con el motor ya encendido. Bajé de dos en dos los escalones y subí al asiento del copiloto.
El viaje fue silencioso, no había muchas conversaciones entre padre e hija y ambos lo agradecíamos y disfrutábamos del silencio. Al llegar a casa bajé del coche patrulla y entré entrar en casa. Lo primero sería tomarse el Tylenol, el dolor de cabeza empezaba a ser molesto. Me recostaría un rato en la cama escuchando algo de música y después haría las tareas de la casa. Sabía que Charlie no habría hecho ninguna de las múltiples tareas que propone una casa pero en parte era un alivio, a veces era mejor que no tocara nada, no sería el primer accidente que tenían…
Entré en casa y fui a la cocina, me llené un vaso de agua y me tomé las pastillas que me había dado la enfermera. Lo mejor sería poner la lavadora y el lavavajillas mientras me daba una merecida ducha. Llené a bañera hasta arriba y me metí en el agua ardiente, dejando que el cuerpo se me relajase totalmente. Me volví a fijar en la media luna que tenía en el brazo… lo mejor sería no pensar ahora en todos los problemas que tenía, ya mañana me encargaría con la ayuda de Emma. Entonces me vino a la cabeza el peor de mis problemas…la odiosa cara del hijo Cullen pasó por mi mente, tan perfecta, tan inhumanamente perfecta…y tu tacto tan frío al tocarla en la puerta…tan frío como su cicatriz… ¿pero qué demonios hacía pensando en este idiota? Como si él estuviese pensando en mí solo por un minuto, pero seguía sin entender por qué me odiaba si ni siquiera habíamos hablado.
Después de la ducha me puse el pijama que había encima de la cama y encendí el equipo de música con mi cd preferido, las sinfonías completas de Debussy. Me tumbé en la cama dejando que las notas penetrasen en mi agotado cerebro. Era bueno dejar de pensar durante un rato, mantener la mente en blanco y dejar que el subconsciente me succionara y me transportara a un mundo diferente.
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Bueno, aquí tenéis el capítulo 3!! Está yendo bastante rápido el fic, no creéis? Ya tengo escrito hasta el capítulo 8 o así pero no quiero adelantarme mucho no vaya a ser que tenga un super bloqueo y me quede sin nada con lo que actualizar U
Muchísimas gracias a todos los que me dejaron reviews!! Me dieron ánimos para seguir publicando el fic Y espero que les haya gustado este capítulo también. En el siguiente capítulo ya vuelven al instituto, adoro las escenas en los institutos así que espero que os gusten, y aparecerá el tercero en discordia jijiji
Bueno, no spoileo más y me despido, hasta el próximo!!
