No me pertenece nada excepto la historia

Capítulo 4

Edward POV

Debussy…no había nada que me relajase más que ir en mi Volvo con Debussy transmitiéndole sus sentimientos mediante las intrincadas notas del piano. Carlisle me había mandado a por el libro de los Volturis a casa y eso era lo primero, pero yo tenía mis propias preguntas… ¿quién demonios era esa chica y por qué seguía siendo humana después de haber sido mordida por un vampiro? ¿Y por qué olería tan condenadamente bien? El estar cerca de ella me volvía loco pero a la vez no podía alejarme… era como una droga a la que acababa de engancharme y no le encontraba sentido. Ella me miró con cara extraña cuando fui con Carlisle a darle el alta… Como si le doliese algo no físico, como si le doliese verme, pero eso no podía ser, por lo que sabía de la mente humana hacía falta cierto contacto para sentir ese dolor y yo no recordaba haber echo nada, o quizás era solo mi condición de vampiro lo que hacía que me repeliese. Seguramente sería eso, después de todo no soy más que un monstruo sin alma.

No me dio tiempo de pensar más en Bella antes de llegar a casa. Nuestra casa era una mansión algo pretenciosa a las afueras de Forks donde nadie se atrevía a llegar y donde podíamos hacer prácticamente lo que queríamos. Me gustaba el sitio, había buena caza y la casa era confortable, mi habitación estaba lo suficientemente alejada del resto como para no tener que oír los pensamientos del resto durante un rato. Entré en casa y Esme se encontraba en el sofá con un álbum de decoración en su regazo, al parecer mi "madre" pensaba volver a cambiar la decoración de la casa.

"Edward, ¿dónde estabas?" dijo Esme con curiosidad, no me cuestionaba donde había estado, solo la preocupación de toda madre.

"Estuve con Carlisle en el hospital, necesita que le lleve el libro que encontró Emmet hace tres noches."

"No hay problema" Mi pequeña hermana apareció por las escaleras alegremente con el libro bajo uno de sus pequeños brazos.

"Gracias Alice"

"Vi, que vendrías a por él, así que estaba esperándote, has tardado más de lo normal, ¿algo que te preocupe?" La sonrisa pícara de Alice hizo que quisiera leerle la mente para saber de que hablaba

"Hay uuuunaaa chiiiicaaaa" Alice canturreaba en su mente, ¿qué demonios habría visto?

"No tengo ahora tiempo para esto, Alice, tengo que llevarle el libro a Carlisle, pero en cuanto vuelva tú y yo vamos a tener una charla"

Alice me sacó la lengua juguetonamente mientras volvía a su habitación junto con su amor. Esme se quedó un poco perpleja pero no dijo nada, prefería no meterse en nuestros asuntos. Sin más le di un beso en la mejilla y salí rápidamente por la puerta, cuanto antes volviese al hospital mejor…quizás la chica aún no se había ido y podría verla una última vez antes de que le diesen el alta. ¿Pero en qué estaba pensando? Yo soy un vampiro y ella una humana que me atraía más de lo conveniente, lo mejor sería no volver a verla.

Esta vez preferí ir corriendo al hospital. Preferí despejarme la cabeza esta vez con una buena carrera aunque tuviese que dar una vuelta más para entrar por el bosque que daba a la parte de urgencias del hospital. Sentir el viento en mi pelo y los árboles pasar rápidamente a mi lado me reconfortaba y me ayudaba a despejar la mente.

"Por favor… que se haya ido ya cuando llegué, por su bien, que se haya ido."En realidad en mi fuero interno no quería que se hubiera ido pero mi parte racional no dejaba de decirme que mis sentimientos no eran correctos e intentaba hacerlos callar.

Finalmente llegué al hospital y me dirigí rápidamente a la oficina de Carlisle, donde sabía que me estaba esperando.

"Aquí está, Carlisle, el libro que llevaba el vampiro, y presumiblemente el libro del que hablaba la chica" Preferí no decir su nombre, eso estrecharía mi relación con ella y preferiría que eso no pasase nunca.

"Bella, hijo, se llama Bella, me parece que vas a tener que aprenderte su nombre, y además, creo que vais a ir al mismo instituto, el único del pueblo, lo que es bueno ya que seguramente después de esta noche vamos a tener que tener un ojo sobre ella." Se notaba que Carlisle estaba preocupado, aunque bloqueaba su mente sus ojos le delataban.

Sin más le di el libro, bastante antiguo por lo que pude ver.

"Ya veo…el libro que escribió Aro… ¿por qué lo tendría Bella? Tenía entendido que este libro se encontraba en Volterra, custodiado por varios guardas. Una cosa Edward, ¿qué sabes tú del vampiro que se lo quitó a Bella?"

"Yo sólo sé que Emmet lo encontró en el bosque y el ladrón le atacó nada más verlo. Emmet solo se defendió, y dijo que parecía un neófito. Carlisle, sinceramente dudo que ese vampiro tuviese algo que ver con los Volturis. Estaba demasiado descontrolado para haber sido enviado por ellos aquí a recoger el libro."

"Tendré que hacer una llamada a Volterra…ellos tienen que saber que el libro está aquí y que…"

"¡No! No les puedes decir que Bella leyó el libro, y tampoco que fue mordida… ¡vendrán a matarla!" La simple idea de la muerte de Bella me aterró, no lo permitiría.

"Edward…eso es mejor que el tener que irnos ahora de aquí, lo siento por ella…Pero es la única solución posible" Carlisle tenía una mirada de tristeza en la cara, se le notaba que en realidad no quería tener que hacerlo pero no encontraba otra solución al problema.

"¡No pueden matarla! La mordieron y no se ha convertido en vampiro…tenemos que investigar eso, no podemos dejar que la maten antes de saber por qué es inmune a nuestra ponzoña, además, quizás no sepa nada, recuerda que solo estaba soñando. Deja que yo me encargue de ella y no le digas nada a los Volturis sobre lo que sabe. Te prometo que la vigilaré y descubriré lo que sabe." Dije todo sin pensar…solo podía pensar en el cuerpo inmóvil y roto de Bella y un miedo ne encogía el muerto corazón. No permitiría que nadie le pusiese una mano encima, aunque la tuviese que proteger con mi propia vida.

"Está bien, hijo. Te dejaré que tú te encargues de ella y que descubras lo que sabe, o lo que cree saber. Intenta hacerle creer que lo del libro es solo una historia falsa y que no tiene nada que ver con la realidad. Si consigues que te crea no le diré nada a los Volturis sobre ella. Sin embargo te recuerdo que pondré a la familia por encima de la chica, y espero que tú también lo hagas." Carlisle se puso serio y aunque le entendía no podía dejar que nada le pasara a Bella.

Entonces me di cuenta de que tres días atrás también habría tenido la misma actitud que Carlisle, entonces ¿por qué ahora me enfrentaba a mi padre por una chica a la que apenas conocía? Me había comprometido a vigilarla…pero ¿qué pensaría ella de tenerme todo el día vigilándola? No podía descubrirme o me traería problemas con el jefe de policía Swan.

"No permitiré que nadie la toque." Murmuré mientras salía de la oficina y me dirigía sin pensar al único lugar donde quería estar ahora. Empezaría con el plan de vigilar a Bella. Le pregunté a una de las enfermeras si le habían dado ya el alta y conseguí deslumbrándola un poco la dirección de su casa.

Me dirigí corriendo hasta la dirección que me habían dado y pude oler claramente la esencia de Bella. No podía entrar en la casa pero me fijé en que había un árbol junto a la fachada. Podría subirme fácilmente y ver si alguna de las ventanas que daban al árbol era la de Bella y, por fortuna para mí, su habitación era una de esas ventanas. Me asomó a la ventana y la vi tumbada en la cama. Aunque llevaba un pijama bastante ruinoso se veía pacífica y muy guapa mientras dormía…Me contuve las ganas de entrar en su habitación a verla más de cerca y sentir su esencia y entonces su voz me desconcentró, murmuraba en sueños algo inteligible.

"Cullen…no…por qué…"

"¿Cullen? ¿Hablará de Carlisle? Tiene pánico a los hospitales, a lo mejor está teniendo una pesadilla…quizás debería entrar a tranquilizarla…¡No, Edward! ¿Qué clase de caballero haría eso? Imagina que se despierta y te ve ahí… ¿cómo lo explicarías?" Lo mejor era controlarse, no podía permitirme que Bella se alejara más de mí, y ahora aún menos que tenía que vigilarla de cerca.

"No…no me odies Cullen…"

Bella no paraba de hablar, parecía definitivamente que estaba teniendo una pesadilla, pero definitivamente no estaba hablando de Carlisle, Bella no podía creer que Carlisle le odiaba por mucho que hubiese propuesto acabar con ella, tenía que estar hablado de otro Cullen pero ellos acababan de llegar…

"¿Estará acaso hablando de mí? Pero yo no la odio…"

Entonces Bella empezó a desperezarse, al parecer se había despertado así que lo mejor sería esconderse. Seguía sin poder leerle la mente así que no sabía que podía tener pensado hacer, era todo un misterio seguir de cerca sus acciones sin saber que vendría después, lo encontraba incluso divertido, era la primera vez que me encontraba a un ser humano interesante y eso podía ser bastante problemático.

Bella POV

Me había quedado tan dormida que olvidé que había puesto la lavadora y el lavavajillas por lo que rápidamente me levanté de la cama y bajé las escaleras, metería la ropa en la secadora y después guardaría las cosas del lavavajillas. Charlie volvería hoy tarde así que lo mejor sería dejarle también la cena en el frigorífico.

Sin más me puse a hacer todas las tareas que tenía pendiente, en realidad el motivo por el cual quería hacer todas las tareas era para no pensar en cierta persona irritante que había llenado mis pensamientos durante las dos últimas horas. Al menos al día siguiente tendría instituto y podría olvidarme de todo y volver al problema principal, el libro perdido.

Mientras preparaba la pasta para Charlie volví a tomarme una cápsula de Tylenol, así dormiría tranquilamente toda la noche, no quería ir a clase con un dolor de cabeza de caballo. Una vez las tareas estuvieron acabadas me dirigí a la cama y me metí bajo la colcha para poder tener un sueño reparador.

Gracias a la cápsula y a que puse las obras completas de Debussy en mi mp3 me dormí en nada y pude descansar sin más pesadillas esa noche. Nada interrumpió mi sueño hasta que la gris luz de la mañana en Forks me despertó, junto con el olor a niebla que entraba por la ventana semiabierta de mi cuarto…

"Un momento, ¿semiabierta? ¿Dejé la ventana abierta?" Preferí no darle más vueltas, seguramente la dejó abierta Charlie y yo estaba tan cansada que no me di ni cuenta.

Me dirigí al baño, me había levantado con bastante tiempo así que tendría tiempo incluso de repasar las lecciones para hoy. No podía evitarlo, seguiría siendo una rata de biblioteca hasta que encontrase algo más interesante que hacer, y sabía que eso no ocurriría nunca. Una vez lista bajé y Charlie ya había salido hacia al trabajo, últimamente trabajaba más que nunca y sabía de sobra que era para poder pagarme la universidad…Pobre Charlie, siempre sacrificándose por mí y yo sin poder darle nada a cambio, me sentía tremendamente mal por lo que estaba sufriendo por mi culpa.

Con esos pensamientos aún en mente salí de casa y me encaramé a mi coche, mi querido y antiguo coche. Ese fue el regalo de Charlie por mi 17 cumpleaños y se lo agradeceré siempre, aunque la primera impresión no fue muy buena al poco tiempo me di cuenta de que estábamos hechos el uno para el otro. Aunque no corría demasiado, cosa que tampoco me preocupaba, era muy resistente y me había salvado la vida más de una vez el tener un coche tan robusto.

Al poco tiempo llegué al parking del instituto y pude ver que en mi habitual aparcamiento ahora había un flamante volvo plateado y a su lado un BMW M3 rojo descapotable, un coche poco práctico si vives en Forks. Maldije por lo bajo al dueño del maldito Volvo y di una vuelta al edificio para aparcar en la parte de detrás del edificio principal, el peor sitio para aparcar un coche. Me fui murmurando maldiciones hacia el nuevo desconocido mientras me dirigía a mi clase de Biología, al menos ahora tendría una hora en el cielo experimentando con animales, rodeada de probetas, microscopios y todo tipo de material para soñar. Llegó y no era la primera, su compañera de laboratorio ya estaba allí con una sonrisa esperándome.

"Hey, ¡Bels! Por fin llegas, ¿qué te ha pasado?" Claramente Emma se había dado cuenta de que estaba maldiciendo en voz baja.

"Algún estúpido ha plantado su flamante Volvo carísimo en mi plaza de aparcamiento y he tenido que aparcar en la otra punta del instituto…" Desde luego el día no empezaba de la mejor manera.

"Pues te tengo una graaan noticia" La sonrisa en la cara de Emma me recordó lo que le gustaba un cotilleo por lo que enseguida se me quitaron las ganas de oír qué tenía que decir, pero preferí ser amable.

"Dime que sabes algo del libro…" Era una estupidez pensar que su amiga siquiera hubiese pensado en el tema del libro desde la última vez que hablaron.

"Por supuesto que no, tengo algo mucho más interesante. ¡Hay dos chicos nuevos en nuestra clase! Y me han dicho que son guapísimos. Uno de los dos viene de la reserva que hay en la costa, parece ser que quería cambiar de aires, el otro se ha mudado aquí con toda su familia…"

"¿Con toda su familia?" Al nombrar a una familia nueva se me encendió la bombilla…no podía ser cierto, el arrogante y estúpido hijo del doctor Cullen aparentaba más edad que el resto de nosotros, no podía estar en mi misma clase, no podía tener aguantarlo durante todo un año…

"¿Acaso tienes una información que desconozco?" Emma podía sentir que el no contarle algún cotilleo era como una alta traición así que lo mejor era saciar su curiosidad sin contarle demasiado.

"Al parecer el médico que me atendió esta última vez se ha mudado aquí esta semana con su familia…quizás tenga eso algo que ver con el chico nuevo" Tampoco podía decirle demasiado, no quería hablar de él, es más, quería dejar de pensar en él pero me era completamente imposible al parecer.

"Ajá, pues creo que lo descubriremos pronto, ya está aquí el profesor"

Sacamos nuestros libros y nos preparamos para lo que venía, en un pueblo tan pequeño no era difícil que todos los cotilleos se conociesen así que a día de hoy todo el mundo sabía que dos chicos nuevos se nos unirían hoy.

"Chicos, como ya sabréis desde el día de hoy tendremos a dos nuevos compañeros. Chicos, pasad por favor" El profesor hizo un gesto con la mano hacia la puerta, donde suponía que estaban los dos chicos y dos personas totalmente opuestas entraron.

El primero era un chico bastante guapo, muy alto y robusto, nadie diría que tenía nuestra edad. Su pelo, negro y sedoso, lo llevaba como media melena recogida en una coleta. Su piel también era oscura, de un color que irradiaba calidez y naturaleza, igual que sus ojos, con una chispa de sabiduría impropia para su edad. Pero al otro lado estaba el dios heleno, el estúpido y arrogante hijo del doctor Cullen, su piel era como el marfil e irradiaba frío, todo lo contrario que el otro chico. Su pelo cobrizo estaba desordenado de una forma irresistible y sus ojos dorados estaban fijos en una sola cosa…en mí, me estaba mirando fijamente y yo me perdí en sus ojos pero al escuchar la voz del profesor volví mi cara al otro chico, el que irradiaba calidez y sus ojos negros también estaban fijos en mi mesa, pero no en mí si no en la chica que había a mi lado.

"Chicos, este es Jacob Black, ha sido transferido desde el instituto de La Push porque ha tenido ciertos problemillas, espero que le acojáis como uno más y le ayudéis en todo lo que podáis. Y este otro es Edward Cullen, él y su familia se acaban de mudar a Forks así que espero que le deis una buena acogida en el pueblo."

Entonces el profesor hizo algo que yo había temido desde que Edward, al menos ya sabía como se llamaba, había puesto un pie de la clase, señaló a los dos asientos vacíos que había tras de mí… "Chicos, podéis tomar los asientos tras la señorita Swan y la señorita Porter, son mis dos alumnas aventajadas así que si tenéis alguna duda no dudéis en recurrir a ellas en cualquier momento."

Encima ahora tendría que ayudar al idiota de Edward Cullen…el día iba de mal en peor. Ambos chicos pasaron por nuestro lado y tomaron sus asientos, Jacob tras Emma y Edward tras de mí, desde luego todo puede empeorar.

"Hola chicas, soy Jacob, aunque podéis llamarme Jake" El chico de La Push nos acercó su manaza, que podía perfectamente ser más grande que mi cara, y esperó a que alguna de las dos se la estrecharon, yo me había perdido de nuevo observando sus bien formados brazos, ¿qué me pasaba? Estaba extasiada con el chico nuevo y no era capaza ni de reaccionar. Gracias a dios Emma fue rápida y desvió la atención de mí.

"Hola, yo soy Emma Porter, y ella es Isabella Swan"

"Bella" Respondí rápidamente.

"Encantado Bella, Emma. Espero que me ayudéis, no se me da nada bien la biología y por lo que he oído vosotras dos sois el ojito derecho del profe"

Me reí estúpidamente como una quinceañera tonteando de forma estúpida y eso hizo que el profesor nos llamase la atención, me disculpe y decidí que era hora de empezar con la clase no sin antes echar una mirada al callado Edward que me miraba de nuevo con odio en su mirada y además, ¿era yo o sus ojos eran ahora más oscuros que cuando se presentó?

--

Bueno, dos capítulos en 1 día, un récord total, pero este fin de semana estoy escribiendo bastante, a pesar que mis tareas de japonés y documentación me están esperando junto al pc… Bueno la cosa es que la semana que viene no sé si podre actualizar así que este fin de semana os daré todo lo que pueda y así no matáis mucho, ne?

Muchísimas gracias a todas las que me dejaron reviews, desde luego me animan a seguir con la historia mucho más rápido!!

Y ya veis que saqué a Jacob…aunque siempre dije que jamás haría un fic con Jacob ahora me viene de perlas para mi historia, cosas de la vida.

Espero vuestros comentarios sobre el principio del primer día de instituto de Bella!!