No me pertenece nada excepto la historia
Capítulo 5
Edward POV
"Estúpido, estúpido, estúpido, ESTÚPIDO" Mi mente no paraba de gritarme una y otra vez por lo que acababa de hacer. "¿Cómo has podido entrar en su habitación y acercarte a ella? ¿Eres un acosador acaso?" Y por esta vez tenía que darle la razón a mi parte racional…mi parte emocional estaba fuera de control.
"¿Qué ocurre, Edward?" Me sobresaltó la voz de Jasper a mi espalda. Definitivamente él y su don se habían dado cuenta de que no estaba bien.
"No te preocupes, solo un poco de…añoranza de Denali." Mi mente volvió a gritarme…esa era la peor excusa de la historia, todo el mundo sabía que estaba deseando separarme de Tanya.
"Si no quieres contármelo no pasa nada, pero mejor que te inventes una excusa mejor si te pilla Alice" Lo sabía, Alice no me dejaría ir tan fácilmente así que lo mejor sería controlar mis emociones.
"¡Edward! ¡Has vuelto!" Mi pequeña hermana bajó corriendo las escaleras para ponerse a escasos dos pasos de mí. "¿Dónde pasaste la noche? Te perdiste a Rosalie perdiendo al scrabble por…bueno ya sabes" Era imposible llevar la cuenta después de tantos años. "¿Te lo pasaste bien?"
"Sí, supongo, no estuve haciendo nada en especial…Corriendo por el bosque, quería conocerlo para poder cazar más fácilmente…" Parecía que hoy mi mente no estaba creativa…otra estúpida excusa, como si necesitase aprenderme el bosque antes de salir a cazar, lo sorprendente fue que Alice me dejó ir sin más.
"Uh-hu, supongo que no sería nada interesante, espero que esta noche si te quedes con nosotros, nos aburrimos más sin ti"
No sabía si aguantaría una noche sin vigilar a Bella…Tenía que averiguar que sabía sobre nosotros así solo asentí levemente, esperando que Alice se contentase con eso.
"Bueno, voy a subir a cambiarme de ropa"
"Nosotros nos iremos hoy con Rosalie, queremos llegar temprano e ir a la oficina del director a presentarnos y demás, sabemos que no te gustan estas cosas así que iremos nosotros delante y tú después solo tendrás que ir a la secretaria a pedirle tu horario"
"Muchas gracias, Alice." Aprovecharía para hablar con Carlisle sobre lo que había pasado esa noche.
Subí las escaleras hasta el despacho de mi padre y toqué a la puerta por cortesía.
"Adelante, Edward. ¿Qué tal la noche?" Carlisle estaba sentado en su asiento con el libro de Aro. Al parecer se había llevado toda la noche leyéndolo.
"Interesante…" No era capaz de mentirle a Carlisle, además lo consideraba estúpido, me conocía como si fuese su propio hijo, y en cierto modo era su hijo, había pasado más años con él que con mi verdadero progenitor.
"¿Has descubierto algo? Tienes que decirme si la chica supone un peligro para nuestra familia o no, Edward. Por más que me duela no quiero que la familia que tanto amo se rompa." Carlisle estaba muy preocupado, realmente pensaba que Bella era un peligro para nuestra familia, quizás sí podría traernos problemas con los Volturis o quizás no, tenía que descubrirlo pronto.
"Bella no ha hablado con nadie sobre el incidente, al menos de momento, y no ha dicho nada en sueños sobre el tema" Sería mejor omitir que había hablado sobre mí en sueños ya que no tenía nada que ver con el tema que estaban discutiendo.
"De acuerdo, entonces debes irte al instituto ya o llegarás tarde. Vigílala de cerca, entérate de quien son sus amigos y de con quien podía haber hablado del tema. No dejes que te descubra y bajo ningún concepto le digas nada de que el libro lo tenemos nosotros"
"Muy bien, entonces me marcho ya. Si necesito algo te llamaré, vendré esta noche a informarte de mis descubrimientos"
Sin más salí de la habitación y me dirigí a mi precioso Volvo. Una vez dentro respiré profundamente recordando a Bella por un momento. No sabía como pero mi cabeza estaba llena de ella, su olor, sus ojos, como el pelo revoltoso se le ponía por la cara mientras dormía y le hacía mover la nariz de forma graciosa…todo en ella me fascinaba y estaba deseoso de volverla a ver. ¿Por qué creería ella que le odiaba? Si era el ser más fascinante que había visto nunca. Ni siquiera había podido aguantar el deseo de entrar en su habitación la noche anterior para apartarle un mechón de la cara y poder verla más de cerca, estúpidas emociones incontrolables que me hacían no saber lo que hacía a veces. De ahora en adelante debería controlarme más o Bella me descubriría.
En muy poco tiempo llegué al instituto Forks, que estaba dividido en varios edificios. En seguida vi el coche de Rosalie y aparqué el mío junto al flamante M3. Ya le había dicho varias veces que llamaba demasiado la atención con ese coche pero decía que de vez en cuando quería darse un capricho y su pequeño era su tesoro. En cierto modo la entendía ya que a mi me pasaba lo mismo con mi precioso Volvo.
Salí del coche y me dirigí a la oficina donde tenía que recoger mi horario y la hoja de asistencia. Allí estaba sentada una señora que me avasalló con pensamientos impuros y algo pederastas sobre mi persona, pero intenté ignorarla.
"Hola, soy Edward Cullen, vengo a por mi horario"
"Ah, ¡sí! El hijo del nuevo médico del hospital, aquí tienes cariño, tu horario, un mapa del instituto y la hoja de asistencia, cuando acabes las clases tráemela de nuevo y ya estará acabado el papeleo" La mujer tenía una sonrisa un tanto estúpida en la cara, como si se hubiera quedado obnubilada o algo por el estilo.
"Emm… Muchas gracias, creo que debo irme o llegaré tarde a…" Miré mi horario para ver que clase me tocaba. "…Biología"
"Muy bien, cariño. Ven a verme después de las clases" ¿Era yo o esa mujer estaba intentando seducirme? Era repugnante ver lo que pensaba esa mujer…lo mejor sería salir pronto de allí y dejar de oír esos pensamientos.
Me dirigí rápidamente al aula en el que tenía clase y el profesor, el señor Banner, estaba esperándome en la puerta.
"¿Eres Edward Cullen?" Preguntó el profesor con impaciencia, no creía haber llegado tarde.
"Sí."
"Está bien, ya solo falta el otro chico nuevo y podremos empezar"
"¿Otro chico nuevo?" No sabía que eramos dos chicos nuevos los que nos uniríamos a esta clase.
"Sí, míralo, ahí viene. Muy bien, vamos a empezar la clase."
Entramos ambos a la clase y tras pasar el marco de la puerta dos olores se mezclaron, uno maravilloso venía de la primera fila, ahí estaba ella, Bella, mirándome asombrada, aunque con cierto resentimiento en la mirada. El otro olor era asqueroso, como a perro sucio, y venía de detrás de mí, un chico de piel oscura que me miraba como si yo también oliese para él igual de mal. ¿Qué pasaba aquí? Tenía entendido que el olor de los vampiros era otra de nuestras armas para atraer a los humanos y por ello olíamos bastante bien para sus olfatos, ¿por qué este humano parecía no soportar mi olor? Entonces unos ojos marrones que me miraban con algo de rabia me capturaron y no pude apartar la mirada de ellos hasta que me libró de su embrujo para mirar al chico a mi lado… Pero a él no le miraba de la misma forma que a mí, es más, se había sonrojado mientras lo miraba, sin embargo a quien miraba el chico con una sonrisa socarrona era a la chica junto a Bella.
"Chicos, este es Jacob Black, ha sido transferido desde el instituto de La Push porque ha tenido ciertos problemillas, espero que le acojáis como uno más y le ayudéis en todo lo que podáis. Y este otro es Edward Cullen, él y su familia se acaban de mudar a Forks así que espero que le deis una buena acogida en el pueblo." Entonces nos señaló los asientos justo detrás de Bella y su amiga. La cara de Bella me indicó que no le había parecido nada bien. Aún no entendía su actitud. Aún así yo me senté a su espalda ya que el otro chico parecía tener preferencia por la chica rubia.
"Hola chicas, soy Jacob, aunque podéis llamarme Jake" Jacob acercó su mano a las chicas esperando la presentación de alguna de las chicas pero Bella parecía extasiada mirandole, ¿qué es lo que le veía a este tío que olía fatal? ¿Es que acaso Bella se sentía atraída por él? Al parecer no se había dado cuenta de la atracción que había entre su amiga y el chico nuevo. Entonces la chica a su lado se dio la vuelta y le estrechó la mano. Por fin la reconocí, era la amiga de Bella, la que le tenía miedo a los hospitales, podía ver en su mente permanentemente un trauma. Tendría que descubrir que le había contado su amiga aquella noche.
"Hola, yo soy Emma Porter, y ella es Isabella Swan"
"Bella" Respondió Bella rápidamente. Al parecer no había dejado de sonrojarse desde que el chico nuevo entró por la puerta. Noté mis puños crisparse, ¿serían celos? No, no podía ser eso, ella era una humana maravillosa, frágil y cálida y yo un monstruo frío, muerto y sin alma. Una persona tan perfecta nunca podría fijarse en mí y eso hizo que la rabia y la frustración aumentasen.
"Encantado Bella, Emma. Espero que me ayudéis, no se me da nada bien la biología y por lo que he oído vosotras dos sois el ojito derecho del profe" El chico les guiñó un ojo pícaramente y Bella se sonrojó aún más, aunque seguro que el guiño iba más bien dirigido a su amiga.
Bella entonces se rió de una forma un tanto nerviosa y el señor Banner le llamó la atención. Por primera vez desde que me senté Bella me miró y vi sorpresa en sus ojos, por primera vez no era solo furia lo que me dirigía.
La clase pasó rápidamente, tuve que soportar el olor a perro que desprendía Jacob y dar por millonésima vez la misma lección sobre genética pero cuando sonó el timbre recogí a velocidad vampírica mis cosas y salí de la clase, me encontraría ahora con Alice en gimnasia y hablaría con ella sobre el chico nuevo. Después me encargaría de seguir vigilando a Bella.
BPOV
La clase pasó lentamente. De vez en cuando Jacob nos preguntaba algo sobre las prácticas. Al parecer era cierto que se le daba fatal la biología, o al menos lo simulaba para hablar más con nosotras, aunque parecía tener una molesta predilección por preguntarle a Emma… ¿Por qué le preguntaría a ella si la experta en biología era yo? Emma era muy buena en todo lo que a física y matemáticas se refiriese pero la química y la biología eran mi campo y eso se notaba. Seguro que Jacob había quedado deslumbrando por la extraña belleza de Emma, todos siempre quedaban deslumbrados con su belleza y a mí me pasaban por alto, ya estaba acostumbrada pero era la primera vez que no quería que me pasasen por alto. Era la primera vez que un chico me hacía sentir así. Pero no podía ser, no me interesaban los chicos de esa forma y no pensaba empezar ahora. Lo mejor sería concentrarme en la clase y dejar de lado al chico nuevo.
Una vez sonó el timbre recogí mis cosas rápidamente y salí camino de mi siguiente clase, mi clase favorita, química. Allí podría relajarme y dejar de pensar tanto en Edward Cullen, el chico que tanto parecía odiarla, como en Jacob Black, el chico que hacía que me olvidase de mis principios. Por primera vez no esperé a Emma, parecía que se había quedado hablando con Jake pero tampoco quise interesarme mucho en el tema ya que estaba enfadada con mi amiga. En la puerta casi tuve un encontronazo con Edward, ambos parecíamos querer salir pronto de la clase, pero reaccioné pronto y pude evitar el indeseado encontronazo. El camino hasta el laboratorio número 2 se me hizo más largo que de costumbre y me dio tiempo a pensar en lo que acababa de pasar en la clase anterior, un chico nuevo me odia sin razón aparente y el otro suscita sentimientos nuevos que nunca había tenido pero me ignora como si yo no fuese más que un adosado de mi mejor amiga. Parece que definitivamente este no iba a ser mi mejor año.
Por fin llegué al laboratorio, ocupé mi sitio usual y esperé a que llegara el profesor. Saqué los apuntes y me puse a revisarlos, si llegaba Emma no le haría ningún caso, sabía que estaba teniendo un comportamiento totalmente infantil e irracional pero ahora mismo en lo único que podía pensar era en que mi mejor amiga me estaba traicionando.
"Ey, Bels, ¿por qué no me has esperado? Te has ido muy rápida." Me dijo Emma mientras entraba rápidamente en clase y se sentaba a mi lado.
"Tenía prisa, además tú estabas bastante ocupada, creí que ni siquiera te darías cuenta." Dije ácidamente mientras alejaba mi taburete del de ella.
"¿Te ocurre algo? Solo estaba hablando con Jake, me ha pedido que si puedo ayudarle esta tarde con unos temas de biología. ¿Crees que eso se puede considerar una cita?" Emma estaba claramente contenta de haber quedado con Jake.
Quizás lo suyo era en serio…quizás ambos se gustaban, ¿entonces qué derecho tenía yo a meterme en medio? Si era buena amiga debía alegrarme por ella y dejar de lado estos irracionales celos.
"No, tranquila, no me ocurre nada." Le sonreí para resultar más convincente, seguía sin dárseme bien mentir. "¿Así que esta noche tenéis una cita? No creo que deis mucha biología esta noche, ¿verdad?" Ahora intenté reírme un poco, pero sonó demasiado falsa así que dejé de intentar fingir.
"No sé, no sé. Ya sabes que en biología eres mucho mejor que yo, pero al parecer Jake tiene alguna segunda intención… Y yo no me opuse, claro" Emma se rió de una forma mucho más natural que la mía, definitivamente sentía algo por Jake. "Pero cuéntame tú, ¿qué es lo que te traes con el otro chico nuevo…emmm…Edward?"
Eso definitivamente no me lo esperaba, ¿por qué creería que tenía algo con Edward? Algo que no tuviese que ver con el odio sin sentido que sentíamos el uno por el otro.
"Pues aparte del hecho de que me odia creo que no hay nada más que decir"
"¿Odio? ¿Estás segura? Yo creo que más bien no te quitaba los ojos de encima. Cada vez que miraba hacia atrás estaba mirándote y créeme cuando te digo que no era odio lo que había en sus ojos." Emma puso una de sus sonrisas de cuando sabía que había posiblemente un cotilleo a la vista.
"No sé que es lo que me estás contando, ese chico me odia y…" No pude seguir la frase porque la profesora de química entró por la puerta y me llamó a su mesa. Me mandó a que fuera en un momento al laboratorio número 1 a por un producto que se había dejado olvidado.
Salí de clase rápidamente y me dirigí al laboratorio que se encontraba al otro lado del pasillo. Entré y busqué en el armario el producto requerido, Clorato de iodo. No me fue difícil encontrarlo ya que lo habían usado ese mismo día en otra clase. Una vez me hice con él salí por la puerta y me dirigí un momento a la taquilla para poder llenar mi reserva personal, pero antes debía buscar la cucharilla que siempre guardaba en mi mochila. No conseguía encontrarla, estaba rebuscando en mi mochila cuando ocurrió el desastre, todo lo que llevaba en la mochila se desparramó por el suelo, ahora tardaría un rato en recogerlo todo y me ganaría una bronca por haber tardado tanto pero cuando empecé a meter las cosas de nuevo en la mochila una mano me acercó algunos de los libros que habían llegado más lejos.
Edward POV
Tras cambiarme me dirigí a la pista de deportes donde hoy tendríamos clase. Seguramente hoy sería día de hacer lo que quisiéramos, por eso de que era el primer día de clase. Rápidamente fui a encontrarme con mi hermana, debía preguntarle si sabía algo respecto al chico nuevo.
"Alice, necesito hablar contigo, en un sitio un poco más privado" No quería arriesgarse a que alguna de las chicas entrometidas que siempre estaban a su alrededor como moscas escuchase la conversación.
"Podemos ir detrás de la portería, no creo que nadie nos escuche allí" Alice prefirió no decirlo en voz alta, tenía la costumbre de no hablar conmigo en voz alta cuando estábamos solos.
Nos dirigimos sin hablar al fondo de la pista donde estaba una de las porterías junto con algo del equipo que habían usado en la clase anterior.
"¿Has visto algo sobre el otro chico nuevo que está en mi clase?" Lo mejor con Alice era ir al grano.
"¿Otro chico nuevo? He oído rumores pero no he visto nada, solo he visto que nosotros éramos los nuevos…¿por qué crees que no lo he visto, Edward?" Alice parecía preocupada, algo raro en ella.
"No lo sé, lo único que sé es que huele raro… su olor es muy molesto y además…"
"¿Además?" Pude notar la curiosidad que volvía a la voz de mi hermana.
"Nada, solo que es bastante molesto, en varios sentido. Volvamos con el resto de la clase, esto podría resultar sospechoso y alguien podría regañarnos" En realidad solo quería evitar el interrogatorio de la curiosa Alice.
"Está bien, pero tú y yo tenemos que hablar." Sabía que no dejaría pasar esta conversación.
El profesor Smith llegó poco después de que nosotros nos uniéramos al heterogéneo grupo de estudiantes con una red de balones de voleyball.
"Hoy jugaremos al vóley, como podéis ver. Sé que lo normal en las primeras semanas de clase es dejaros que hagáis lo que queráis, pero sorpresa, este año las cosas van a ser algo distintas." Parecía que el profesor había pensado una forma más eficiente de torturar a los alumnos.
Eso era malo, muy malo, Alice y yo teníamos que hacer como fuera creer al profesor que estábamos enfermos. No podíamos hacer deportes con los humanos, o al menos no vóley, era demasiado peligroso y comprometido. Pero Alice se me adelantó y ya estaba hablando con el profesor.
"Profesor Smith, mi hermano y yo no podremos participar hoy en clase, aquí tiene un justificante del doctor Cullen que corrobora que estamos enfermos y no podemos realizar ejercicio físico" Bien por Alice, seguramente ya había visto que hoy pasaría esto y le pidió a Carlisle un justificante falso con alguna enfermedad que no permite hacer gimnasia.
"De acuerdo, pero entonces me ayudaréis a mí a traer los materiales y a guardarlos después. Señor Cullen, usted vaya al almacén de dentro a por la red, señorita Cullen usted venga conmigo a por el resto de balones."
Vaya, no iba a dejarnos en paz ni aunque fuésemos unos niños enfermos, realmente este hombre no dejaba de pensar en como torturar, literalmente, a sus alumnos.
Me dirigí entonces al almacén, en realidad no sabía donde estaba pero lo leí en la mente del profesor. Al parecer estaba al final del pasillo del primer piso, no había pérdida.
Iba tranquilamente por el pasillo cuando un olor capturó mi mente, un olor conocido que me embelesaba. Tenía que ser Bella, nadie podía oler de la misma forma que ella, ese olor a fresas que aturdía mis sentidos. Ahora sería mi oportunidad de presentarme y hacerle ver que no la odio, si no todo lo contrario. Continué por el pasillo, siguiendo el olor y allí estaba, vi como se le cayó la mochila y todas las cosas salieron despedidas en varias direcciones. Antes de que mi razón me dijese lo contrario ya estaba yo acercándole los libros que habían quedado más lejos.
"¿Eh?" Bella me miró con cara sorprendida, seguramente no me había visto llegar.
"Toma, te ayudaré a recoger los libros" Le mostré una de mis mejores sonrisas.
"¿Por qué?" Me miraba desconfiada, al parecer seguía creyendo que la odiaba.
"¿Por qué no? No voy a dejar a una damisela en apuros en mi presencia" Seguía acercándole los libros, pero parecía reticente a cogerlos. Era como si me tuviese…¿miedo? Muy bien, Edward. Ahora te tiene miedo aún antes de saber qué eres.
"No sé, hasta ahora mismo eres la última persona que pensé que se pararía a ayudarme con mi torpeza."
"Creo que tienes muy mala imagen de mí" Definitivamente no sabía que era lo que pensaba realmente.
"Quizás es la que me has mostrado, quizás aún no me has mostrado tu verdadera cara"
No sabes hasta que punto es eso cierto. Los pensamientos me avasallaban, queriendo hablar con ella más y conocer hasta que punto nos teme.
"Bueno, tengo que volver a clase, ya llego suficientemente tarde y puede ser que me gane una buena bronca si no llevo el Clorato pronto al laboratorio." Bella se levantó y estaba dispuesta a salir corriendo, pero yo no estaba dispuesto a dejarla sin al menos presentarme antes.
"Deja que primero me presente correctamente. Soy Edward Cullen, tú compañero de atrás en Biología" Volví a sonreírle, esperando romper esa primera barrera que me separaba de sus pensamientos.
Ella entonces se sonrojó, y se veía maravillosamente guapa. No había visto nunca a un ser tan atrayente como ella, definitivamente venía de mi infierno personal para atormentarme.
"Encantada, yo soy Bella Swan, pero supongo que ya sabrías mi nombre del hospital"
"Sí, mi padre me habló de ti. Bueno, ahora que nos hemos presentado…" Iba a hacerle una pregunta que estaba seguro que resultaría desastrosa. "¿Podemos ser amigos?" Aún así la realicé, esperando una respuesta afirmativa de su parte.
