No me pertenece nada excepto el argumento

Capítulo 6

Bella POV

¿Amigos? ¿Pero es que este chico se había vuelto loco? Primero me hace ver que me odia como si fuera el mismísimo demonio y ahora me sonríe con su cara angelical y me dice que si somos amigos. Desde luego este chico tiene que tener algún problema mental.

"Creo que no es bueno que seamos amigos…" Vi como se oscurecían sus preciosos ojos, que ahora no me miraban tan duramente como lo hizo en biología "¡No es por ti! Es por mí, no soy buena como amiga y creo que solo te haría mal siendo tu amiga"

¿Por qué me excusaba? Debería decirle que no soy su amiga porque me odia aunque ahora me mire con esa cara.

"No creo que eso sea cierto. Eres muy amiga de Emma y aún no he visto que le hagas ningún mal"

"No me conoces como para decir eso. No sabes cuanto mal le he podido hacer"

Recordé entonces todas las veces que Emma me había tenido que acompañar al hospital a pesar del terror que le tiene, o todas las veces que había discutido con ella por el laboratorio, todas las veces que le había hecho daño. Por eso mismo no se metería entre Jake y ella por mucho que le gustase. Un momento… ¿me gustaba Jake? ¿Era de verdad ese sentimiento amor? Seguro que no. No podía pensar ahora en eso, debía volver pronto a clase o se ganaría una buena bronca.

"Sé que no eres una mala persona" Edward seguía empeñado en seguir con el tema pero lo tendría que cortar por lo sano.

"Edward, no podemos ser amigos, no te convengo, no soy buena para nadie y menos para ti, tu primera reacción al verme fue la correcta y deberías alejarte de mí. Ahora tengo que irme a clase, espero no tener de nuevo esta conversación" Sin más salí a correr sin dejarle responder y sin mirar atrás. Sabía que si volvía a ver esa mirada triste no podría seguir con mi afirmación sobre que no podíamos ser amigos.

Por fin llegué de nuevo a clase y la profesora me echó una reprimenda por haber tardado tanto. Volví a sentarme avergonzada en mi asiento. Hoy no estaba siendo mi día sin duda.

"¿Por qué has tardado tanto, Bels? Vienes como si hubieras corrido todo el pasillo varias veces. No es normal que tardes tanto en ir a por un producto al otro laboratorio"

"No me pasa nada, Emma. Solo he tardado un poco más de la cuenta buscando el producto y por eso he vuelto corriendo" Se veía claramente que estaba contando una mentira pero mi compañera de laboratorio no siguió preguntado. Seguramente se quedó un poco impactada porque la había llamado Emma y eso solo lo hacía cuando pasaba algo. Seguramente después de clase me acribillaría a preguntas de nuevo y yo le respondería pero ahora mismo no podía pensar en otra cosa que no fuese la angelical sonrisa de Edward y en su proposición de ser amigos.

Después de dos clases más, en las que estaba sola, me dirigí al comedor a buscar a Emma. Cogí algo de beber, no tenía demasiada hambre, y me dirigí a nuestra habitual mesa para esperarla pero entonces me fijé en que alguien ya había ocupado la mesa y no era ni más ni menos que Edward Cullen, mi peor pesadilla hecha realidad. Me di la vuelta pero todas las mesas estaban ocupadas y yo me negué a sentarme con el señor "sonrisa profident" pero para mi desgracia escuché que Emma me llamaba mientras se sentaba en dicha mesa.

"Ey, Bels, siéntate aquí con nosotros."

"Em, Edward seguramente guardaba esta mesa para otra persona"

"No os preocupéis, mis hermanos se han ido a casa ya así que estoy solo. Me gustaría que compartieras la mesa conmigo" De nuevo esa sonrisa, si no paraba pronto le tendría que pegar, por muy mal que se me diese y por muy musculado que él estuviera.

"Bueno, pero te aviso que esta es nuestra mesa desde hace tiempo, así que espero que no vayas a ocuparla con toda tu familia"

"Bels, no seas así. El chico ha llegado antes y nosotras no tenemos ningún tipo de…¡Ey Jake!" Emma se levantó y gritó hacia la puerta.

"¿Es que mi día aún puede empeorar más?" Murmuré para mí.

"Si dices eso seguro que empeora" Sorprendentemente Edward me había escuchado y me respondió susurrando mientras Emma le hacía sitio a Jake para que se acomodase en nuestra mesa.

"Ey, chicas. Me he sentido muy sola sin vosotras en clase." Jake se puso de nuevo a coquetear con nosotras y yo me quedé embelesada de nuevo por él. ¿Cómo un chico podía ejercer tal atracción en mi persona? Nunca había sentido algo así y de todos modos iba a seguir así ya que con Jake sabía que no tenía nada que hacer, a él le gustaba Emma y a Emma le gustaba él.

"Nosotras también, Jake, te he echado de menos en la hora de cocina, he hecho unos pasteles y no había nadie para probarlos."

"Repugnante" Volví a murmurar para mí y recibí de nuevo respuesta inesperada.

"¿Quieres que dejemos a los tortolitos a solas?" Edward me sonreía aunque sus ojos ya no eran del brillante dorado de hacía un momento, ahora eran de un intenso negro.

Su proposición me pareció por un momento la única vía de escape posible de este infierno de piropos.

"Emma, acabo de recordar que tengo que recoger una cosa del laboratorio, me deje antes la…libreta de fórmulas. Seguid comiendo, nos vemos al final del día."

Sin más me levanté sin mirar a la tierna pareja, sabía que me molestaría bastante verlos, así que sin más me di la vuelta y me dirigí a la puerta. Creía que iba sola hasta que alguien me abrió la puerta de la cafetería. Edward me había seguido, supongo que también quería salir de allí, aunque por motivos distintos.

Edward POV

Salimos de la cafetería. No sé por qué le pregunte a Bella si quería salir, simplemente vi en su cara algo que parecía sufrimiento. Quería protegerla, protegerla del dolor que estaba sufriendo y al ver su rostro cuando le hice la pregunta algo dentro de mí me aseguro que se trataba de ese chico que olía tan mal.

"Bella, ¿te gusta Jacob Black" Pregunté casi en un susurro, aunque lo suficientemente alto para que ella me oyese.

Se sonrojó y se veía más guapa que nunca. Sin duda el color rojo de sus mejillas la hacía la persona más bella del mundo.

"¡Por supuesto que no!" Me gritó mientras bajaba la mirada. Claramente eso se podía considerar un sí.

"No sabes mentir…" Esa afirmación me dolió, hizo que mi muerto corazón se resquebrajara.

"Es verdad, ¿por qué debería gustarme alguien a quien apenas conozco y que aparte tiene un palpable interés por mi mejor amiga?" Parecía intentar convencerse a sí misma.

"¿Por qué estás tan segura de que se siente atraído por tu amiga?" Quería hablar con ella, aunque sabía que hablar de esto quizás le produciría dolor quería seguir escuchando su voz.

Había oído lo que gritaba la mente de Jacob Black, y eran cosas bastante desagradables. En realidad yo sabía que se sentía totalmente atraído por Emma pero también sabía que Bella le producía algunos sentimientos también. Sin embargo lo que sentía por Emma parecía, según su mente, ir más allá de la atracción carnal, sus almas se atraían y contra eso Bella no tenía nada que hacer.

"¿Es que acaso no los has visto en la cafetería? Seguro que ni se ha dado cuenta de que me he ido…"

"Querrás decir que no se "han" dado cuenta de que "nos" hemos ido" Al parecer la línea de pensamientos de Bella iba en una dirección que no tenía nada que ver con la mía.

"Sí, eso. Bueno, Edward, gracias por sacarme de allí, pero como ya te dije no te conviene estar conmigo. No soy una buena persona y lo único que voy a conseguir es hacerte daño si sigues empeñado en quedarte a mi lado"

Bella parecía realmente triste. Quería consolarla, pero ella ya me había dicho que no quería que fuésemos amigos, y eso me partía aun más el corazón.

"Bella, ¿por qué no quieres que seamos amigos?" Las cosas no podían quedar así, no entendía qué podía haber hecho que Bella pensase así de sí misma y dolía el verla así.

"Ya te lo he dicho, Edward, no insistas. Además, tú tienes ya a millones de chicas suspirando por ti, aun siendo tu primer día de instituto, no necesitas involucrarte conmigo porque estemos en la misma clase"

"Bella, dime la verdad, por favor. ¿He hecho algo que te haya molestado? Si no no entiendo por qué me dices eso." Esperaba que por fin despejara mi incógnita, estaba seguro de que todo esto es porque creía que la odiaba y no iba a permitir que continuase en ese error.

"Yo…" Lo que fuese a decir Bella quedó en el aire por culpa del sonido de mi móvil.

Cogí el móvil dispuesto a apagarlo y dejar que Bella terminase lo que fuera a decir pero al ver que el remitente era Carlisle tuve que cogerlo.

"¿Sí? ¿Qué ocurre, Carlisle?" Se notaba en mi voz que no era un buen momento para que me interrumpiesen pero si era Carlisle quien llamaba sería algo bastante importante.

"Edward, necesito que vengas a casa, ¿has visto a Bella hoy?"

"Sí, pero no tengo nada que contarte." No quería que Bella sospechase que quería sacarle cierta información. "Alice no ha dicho nada comprometedor." Esperaba que Carlisle entendiese la indirecta.

"Vale, supongo que estás con ella. Creo que quizás tendrías que traerla a ella también…Bueno, mejor no, habrá que dejar las presentaciones para otro día. Necesito que vengas aquí en seguida si de verdad quieres que esa chica siga con vida"

Mi cara cambió por completo. Así que tenía que ver con Bella, por eso me llamó Carlisle y no fue Alice o alguno de mis otros hermanos. Sabía que ellos se habían ido a casa antes por lo del otro chico nuevo pero yo preferí quedarme con Bella. Colgué el teléfono y vi que Bella me miraba directamente con sus preciosos ojos marrones.

"¿Ocurre algo, Edward?" Se notaba la curiosidad en su voz, esa curiosidad suya desde luego la iba a matar un día de estos.

"No ocurre nada, Bella ahora necesito que vuelvas a clase, seguiremos esta conversación más tarde. Yo tengo que volver a casa, al parecer han venido unos parientes y mi padre quiere que esté allí con ellos ya que hace mucho tiempo que no nos vemos. ¿Crees que podrás volver sola?" Se notaba la preocupación en mi voz, o al menos eso esperaba, así se daría cuenta de una vez que no la odiaba.

"¿Unos parientes? Vaya, pues supongo que aquí es donde nos separamos. Pero no hay por qué repetir esta conversación, creo que ya dejé bastante claro el tema, no podemos ser amigos, yo no soy buena para ti y hay muchas más chicas que querrían ser tus amigas así que búscalas a ellas." Sin más Bella se levantó del banco en el que nos habíamos sentado y se dirigió hacia su taquilla para coger los libros de la siguiente clase.

Yo me quedé mirándola, sus andares, su olor, su pelo ondeante, era preciosa y parecía que no se daba cuenta de ello. Mejor sería que me pusiese en marcha o las cosas se podían poner muy peligrosas para ambos. Todos sabíamos que una vez que los Volturis se involucraban lo único que quedaba era muerte, limpiaban absolutamente todo hasta que no quedase rastro de evidencia.

Me monté en el Volvo y me dirigí a casa. Carlisle me esperaba en la puerta junto a Alice. Me bajé del coche y me dirigí directamente a ellos.

"Edward, tenemos que hacer algo, esto se va a poner complicado" La voz de mi pequeña hermana estaba seria por primera vez en mucho tiempo, eso auguraba que lo que iba a venir no iba a ser nada bueno.

Bella POV

Me levanté del banco en el que me había sentado con Edward y me dirigí a la biblioteca sin pensar. Era hora de volver a clase pero no estaba de humor. ¿Qué había sido esa mirada? Podría decirse que Edward estaba preocupado, a saber qué le había dicho su padre por teléfono para que cambiara su semblante.

"¿Por qué se empeñará tanto en ser mi amigo?" Esos pensamientos llenaban mi mente, no entendía que pasaba por la mente de Edward, un momento me mira con odio y al momento después me pide ser su amiga y se entristece al conocer mi respuesta.

Sin pensarlo llegué hasta la biblioteca del instituto y al entrar por la puerta recordé algo que había olvidado por culpa de las novedades del instituto, el libro. ¿Cómo podía haberse olvidado de que un importante libro había desaparecido de sus manos? Sabía que no había sido devuelto a la biblioteca, Emma lo sabría, tampoco lo tenían en el hospital ni la policía. ¿Dónde podía estar entonces? Necesitaba encontrarlo y terminar de leer lo que en él ponía y lo mejor sería empezar por buscar información sobre esa familia, los Volturis. Busqué información sobre Volterra, sobre vampiros en Italia y sobre Aro, Cayo y Marco, los tres protagonistas del libro. Pero nada, no había nada. Emma y yo estábamos orgullosas de la buena colección de libros prohibidos que había en la biblioteca, se consideraba la más amplia del noroeste de Estados Unidos y aún así no había ningún dato, ninguna mención a esta importante familia. Entonces recordé un pasaje que me dio tiempo a leer "Se encargan de mantener en secreto la existencia de los vampiros". Claro, si su único trabajo era mantener su existencia en secreto sería demasiado difícil encontrar nada sobre ellos, quizás habría datos encriptados para el ojo inexperto, debería informarse más sobre el tema.

Me dediqué lo que quedaba de día en la biblioteca, rebuscando entre cajas y libros algún dato sobre estos extraños vampiros que no dejaban constancia alguna de su existencia. Era la primera vez que veía algo así, normalmente a las criaturas místicas les encantaba dejar algún dato de que alguna vez existieron, de que fueron reales y no solo cuentos de viejas. Sin embargo existía una familia dedicada borrar los registros, a matar a los testigos, a silenciar las pruebas. ¿Por qué? ¿Qué les hacía diferentes del resto de criaturas? Quizás el que alguna vez fueron humanos, quizás unos humanos importantes en la sociedad, quizás unos humanos de los pocos que tenía acceso al conocimiento universal. Definitivamente cada vez me sentía más atraída a conocerlos, a estudiarlos, a saber por qué se comportaban así.

Mis investigaciones se vieron interrumpidas por el sonido de la puerta al cerrarse. Desde mi posición no podía ver quien era y no sé por qué me escondí tras las estanterías. Entonces los vi, mi mejor amiga y el chico que había despertado extraños y nuevos sentimientos en mí besándose apasionadamente como si fueran un solo cuerpo. Mi cuerpo empezó a temblar incontrolablemente y un líquido caliente empañaba mi visión, ¿eran lágrimas? ¿Estaba llorando? No recordaba la última vez que había llorado y ahora no podía parar, ira, tristeza, celos, desamor, miles de sentimientos mezclados en mis lágrimas que me hacían temblar mientras miraba silenciosamente a la apasionada pareja que se fundía entre sí.

Cuando tuve suficiente de la dolorosa escena salí por la ventana junto a la que estaba, quería correr, gritar y sacar todos esos sentimientos dolorosos que me abatían. Fuera llovía por lo que la lluvia hacía menos visibles mis lágrimas. Corrí, corrí como nunca lo había hecho hasta que mis piernas empezaron a no responderme y continué andando.

Llegué hasta la linde del bosque, caminé por la carretera, llorando y temblando, ya no sabía si era por el frío o por las lágrimas que corrían libres por mis mejillas. Poco a poco me fui desviando hasta que me fui internando en el bosque, cada vez más adentro, cada vez más verde, cada vez más oscuro. Andaba sin un rumbo fijo, entre los altos árboles, con sus traicioneras raíces escondidas bajo la verde hierba. Mi padre me tenía prohibido el adentrarme en el bosque, siempre decía que había cosas peligrosas en el bosque y que lo mejor no era acercarse y menos aún sola. Pero ahora mismo me daba igual, me sentía dolida por lo que había visto pero además me odiaba por pensar así, ¿qué clase de amiga estaba siendo? Me había prometido que me alegraría por la relación de Emma y Jake, me prometí que por una vez sería buena amiga y la apoyaría en su relación, pero al ver la relación materializada mi corazón se partió en mil pedazos y los trozos se me habían clavado como trozos de cristal por el cuerpo, provocándome un dolor insoportable.

Entonces una traicionera raíz se enrolló en mi pie como si quisiera que me detuviese de una vez y caí de bruces sobre el mojado suelo. No podía moverme, hasta ahora había continuado caminando por inercia pero una vez que estuve en el suelo no pude levantarme y lo único que pude hacer fue aovillarme en el suelo, esperando que alguien me salvase. Y entonces algo se me pasó por mi mente, un chico acercándome unos libros, un chico pidiéndome ser mi amigo, un chico con una mirada triste que me preguntaba por qué me comportaba así. No sabía por qué pero en este momento la sonrisa de Edward Cullen me mantuvo algo más cuerda de lo que podía por la situación. Pensé en que de nuevo venía ayudarme y me levantaba y ya no me miraba con odio, me miraba de nuevo con su mirada de preocupación, preocupado de verdad por mí.

"Bella, idiota, porque te haya ayudado hoy no significa que no te odie…Ja, pensar que iba a venir a rescatarte en su bonito caballo blanco, creo que el frío te está afectando" Mi gracioso subconsciente ahora se reía de mí, perfecto, desde luego era el peor día de la historia.

Por fin conseguí recobrar algo de fuerzas para levantarme, no sabía cuanto tiempo me había llevado tumbada en la mojada hierba pero sin duda la humedad me había calado los huesos y ahora me costaba aún más andar. Primero apoyé una mano en la resbalosa corteza de un árbol, ahora una pierna, apoyo la otra mano sobre esta y consigo levantarme poco a poco. El problema viene ahora, ¿dónde demonios estoy? No sé durante cuanto tiempo anduve, no sé cuan alejada estoy de la carretera y no sé orientarme en el bosque.

"Muy bien, Bella, hoy estás haciendo méritos para desaparecer de este mundo" Maldito subconsciente, me ponía las cosas aún más difíciles el no parar de escuchar una estúpida voz en mi cabeza riéndose de mí. Lo mejor sería empezar a caminar, el bosque era grande pero había varios cazadores que habían construido casas dispersas por el bosque para la época de caza por lo que sabía que pronto encontraría al menos un lugar donde cobijarme de la lluvia y seguramente podría llamar a Charlie para que me recogiera.

Reanudé el paseo lentamente, esta vez fijándome en el suelo para no volver a repetir la caída de antes. Avancé apoyándome en los árboles mientras la lluvia me nublaba la vista, era realmente difícil caminar por el bosque y cada vez estaba más oscuro, más le valía encontrar pronto algún sitio donde guarecerme.

Entonces vi una sombra pasar por mi lado, como una ráfaga de viento, pero estaba segura de haber visto una sombra. De todos modos no me detuve, seguro que sería algún animal, esperaba que no fuera algún animal agresivo, mi día ya no podía empeorar más, o al menos eso creía. Seguí caminando y la volví a ver, ahora la sombra había pasado por mi derecha. Aumenté la velocidad, empezaba a asustarme. Entonces lo vi, no era una sombra, eran dos y cada una pasaba por un lado, me seguían de cerca, pasaban como ráfagas y volvían a pasar, una y otra vez hasta que me detuve, si esas sombras podían correr lo suficiente como para sobrepasarme varias veces no tenía sentido seguir corriendo, además ya había visto lo que pasaba cuando no me fijaba por donde andaba, acabaría en el suelo de nuevo y eso era peor que esperar de pie. Me detuve y miré a mi alrededor.

"¡Quién quiera que seáis! ¡No os escondáis y dad la cara!" Me puse a gritar dando vueltas sobre mí misma, esperando a que quienes quieran que fueran revelaran su identidad. "¡Revelad vuestra identidad! ¡Si queréis algo de mí pedidlo y acabamos!" Empezaba a estar harta de este día.

"Creo que eres una chica bastante valiente" Una voz a mí espalda habló, fue como un canto pero me heló la sangre.

"Parece que nuestra amiga quiere conocernos, ¿debemos salir?" Dijo otra voz, esta vez sobre mi cabeza.

"Salid quien quiera que seáis, este día está resultando de lo más molesto así que paso de formalidades y de mierda. ¿Qué queréis de mí?" No era valentía lo que sentía pero la adrenalina me estaba pidiendo a gritos que acabase con esto pronto.

Entonces otra sombra apareció, me rodeó y se unió a la que se encontraba a mi espalda. Me di la vuelta y el recuerdo de una noche a la salida de la biblioteca me embargó. Dos pares de ojos color borgoña me miraban fijamente y de un salto se les unió un tercer par. Tres encapuchados me miraban fijamente y yo me quedé paralizada. Solo había una cosa que se me pasaba por la cabeza.

"¿Dónde está el libro?" El recuerdo de esos ojos me dijo que ellos debía saber algo del libro, si no ¿por qué iba a ser atacada 2 veces en menos de una semana?

"Vaya, parece que esta humana está pidiendo a gritos que nos encarguemos de ella. Cariño, ¿quieres encargarte tú?" Dijo el tipo de en medio refiriéndose a quien estaba a su derecha, quien parecía ser una mujer de aspecto bastante salvaje. En cuanto el que parecía el líder habló la vampiresa se agazapó en posición de combate.

Todo pasó muy rápido, mi cuerpo se tensó, los felinos ojos de la vampira se clavaron en mí y una nueva sombra apareció entre los tres encapuchados yo, la chica saltó y salió despedida al acercarse al lugar donde estábamos la nueva sombra y yo. Después todo se quedó negro…

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Bueno, aquí está el capítulo 6!! Me costó un poco confeccionarlo pero al final me salió algo aceptable y acabó gustándome y todo xDD Siento mucho la tardanza pero últimamente la Uni me quita todo el poco tiempo que tengo -.- Espero poder volver a actualizar pronto ya que el capítulo 7 está ya casi listo

¿Quién serán los tres encapuchados? ¿Y quien ha ayudado a Bella esta vez? ¿Se desatará una pelea? ¿Habrán hecho daño a Bella? Todo en el siguiente capítulo!! Espero los reviews!!:P