En el capítulo anterior
"No te preocupes, no te vamos a hacer daño, ni dejaremos que ellos te lo hagan." Carlisle se puso entonces muy serio, tanto que empezó a darme algo de miedo. ¿De qué demonios estaba hablando? ¿Y quien eran ellos? ¿A qué se refería? La cabeza empezó entonces a darme vueltas, no entendía nada y la fiebre estaba haciendo que me marease. Entonces el doctor abrió un cajón de su escritorio, fue en ese momento en el que me di cuenta de que realmente estaba delirando, el maldito libro de los Volturi estaba sobre el escritorio de Carlisle Cullen.
"Creo que reconoces este libro que tengo entre mis manos, ¿me equivoco?"
Capítulo 8
"Quizás le parezco un poco descortés pero me gustaría saber por qué tiene usted un libro que casi me cuesta la vida"
Estaba bastante irritada, toda la espiral que estaba viviendo había sido desatada el mismo día que ese libro llegó a mis manos y ahora el que había sido mi doctor y padre de la extraña familia Cullen me venía con que tenía el libro en su poder.
"Tienes toda la razón al estar enfadada, Bella. Pero te pido que me des la oportunidad de explicarme, creo que hay varias cosas que tienes que entender pero antes me gustaría saber que es lo que sabes de este libro."
El doctor Cullen me miró con una mirada interesada e intentaba ser amable pero en sus ojos podía ver que estaba hablando realmente en serio y estaba algo incómodo con el tema. Yo sabía que no me quedaba otra opción que contarle todo lo que había conseguido descifrar así que le conté lo poco que sabía del libro mientras el doctor me miraba curioso.
"Y eso es todo lo que pude descubrir antes de que un simpático ladrón me noqueara y me robara el libro" Lo mejor sería no nombrar la palabra vampiro, no sabía cuanto podía saber el doctor realmente.
"¿Y tú crees realmente lo que dice este libro? ¿Crees todo eso de que existen los vampiros y demás?" La mirada del doctor era más que penetrante, como si quisiese leerme la mente, o más bien el alma.
"Doctor, ¿cree usted en la química? Para mi esto es como para usted la química, la base de toda mi vida, si no creyese en este todo mi sistema de vida se caería por su propio peso. Supongo que para alguien como usted, un hombre de ciencia, puede parecer estúpido."
"Tranquila, cada uno tiene sus creencias y no son ni mejores ni peores unas que otras, solo diferentes"
Era muy fácil hablar con el doctor, parecía que toleraba cualquier cosa, nada le molestaba y siempre intentaba que te sintieses de lo más cómodo posible pero ya empezaba a pensar que la conversación se estaba alargando.
"Disculpe, doctor Cullen, pero creo que ya es hora de que vuelva a casa, Charlie debe estar preocupado por mi y no quiero tener que acabar otra vez en el hospital"
"Me parece bien, le diré a Edward que te lleve a casa, y supongo que querrás llevarte esto"
Entonces el doctor me entregó el libro y por un momento no procesé lo que había dicho el doctor sobre quien me iba a llevar a casa.
"Muchas gracias por devolverlo, Emma estará encantada de que podamos investigarlo a fondo, es muy importante para nosotras."
"¿Emma? ¿Es una amiga tuya?"
"Sí, es la hija de la bibliotecaria del instituto y es mi mejor amiga, fue quien me enseñó el libro"
"Y… ¿también conoce lo mismo que tú, lo de los vampiros y eso?"
Me sorprendió el interés repentino del doctor por Emma pero al estar con él sentía podía hablar de cualquier cosa sin correr peligro de que me llamasen loca.
"Bueno…ella es un poco más escéptica que yo, pero nos llevamos bien"
"Muchas gracias por tu tiempo, Bella, espero poder charlar contigo otro día, ahora creo que es hora de volver a casa"
De repente la actitud del doctor cambió, parecía tener prisa porque saliese de la habitación pero ni siquiera me planteé el por qué, salí de la habitación rápidamente y me dirigí a la planta de abajo donde el pequeño de la familia me esperaba sonrientemente. Fue en ese momento cuando me di cuenta lo que implicaba que Edward me llevara a casa, un rato ambos solos en un espacio reducido. Inconscientemente empecé a temblar.
"¿Tienes frío?"
Di un respingo, ni siquiera me había dado cuenta de lo cerca que estaba Edward. ¿Qué me pasaba cuando estaba cerca de este extraño chico? ¿Qué eran esas descargas eléctricas que me recorrían todo el cuerpo cuando estaba cerca de él? Nunca había estado tan confundida, pero también era cierto que estaba bastante verde en cuanto a relaciones humanas.
"¿Bella? Parece que después de la charla con mi padre te has quedado sin palabras, no eres la primera a la que le pasa"
Noté que no había respondido a la pregunta de Edward y ahora estaba insinuando algo que no era agradable y no se lo iba a permitir.
"¿Qué crees que estás insinuando? Quizás es que tu familia es tan extraña que me causáis una rara sensación"
"¿Estás diciendo que es culpa de mi familia que tu vivas en tu mundo de libros y no sepas relacionarte con las personas?"
Me quedé callada, eso era un golpe bajo y no estaba de humor para pelear. Me molestaba bastante que precisamente este tipo me confundiera de esta forma pero no podía evitarlo.
"Perdona…no debería haber dicho eso"
¿Edward Cullen disculpándose conmigo? Aquí estaba pasando algo raro.
"¿Por qué te disculpas? ¿No era eso lo que querías, qué me sintiese mal? Puedo soportar las verdades, tranquilo."
"Creo que tienes bastante mala imagen de mí. Pero bueno, no puedo hacer nada para que cambies esa idea. Por otro lado, ¿puedes decirme ya que demonios hacías en el bosque tú sola mientras llovía? Porque no me creo que haya sido todo por un libro… que teníamos nosotros."
"¿Sabías que tu padre tenía el libro y no me lo habías dicho? ¿Por qué eres así? ¿Es que no sabes ir con la verdad por delante?"
Estaba realmente irritada, yo empezando a pensar bien de él y él no dejaba de mentirme.
"¿Qué yo no sé ir con la verdad por delante? ¡Si eres tú la primera que me ha mentido y se niega a asumir la verdad! ¿Tanto te cuesta asumir que te he salvado la vida y que si no te he dicho lo del libro es porque no he podido?"
Me mordí la lengua, no quería seguir discutiendo. En realidad tenía algo de razón, me había salvado la vida y aún no se lo había agradecido.
"¿Has pensado que a lo mejor no quiero hablar de lo que hacía en el bosque? No tengo tanta confianza contigo como para contarte mi vida… Además, no puedes pedir que la gente sea sincera contigo cuando tú no lo eres."
De nuevo hablaba sin pensar, en lugar de darle las gracias seguía echándole en cara cosas sin sentido. Pero antes de que pudiese enmendar mi error el coche se detuvo. Miré por la ventana pero aún no habíamos llegado a mi casa. Todo estaba oscuro, la única luz que teníamos era la del cuadro de mandos, que se apagó al quitar el contacto dejándonos en la más absoluta oscuridad.
"¿Por qué demonios te detienes aquí en medio de la…?"
Antes de poder terminar la frase algo frío y agradable se chocó contra mis labios, ¡me estaban dando mi primer beso! ¿Qué significaba eso? ¿A qué venía eso? La parte racional de mi mente seguía haciéndose preguntas pero cada vez su voz era más débil hasta que por una vez la parte irracional ganó dejando que me deleitara en la agradable sensación. Lentamente Edward se separó de mí pero, a pesar de la oscuridad que nos rodeaba, sabía que no se había alejado del todo, aun podía notar su gélida respiración sobre mí. Entonces la parte racional volvió a despertar aunque no pude evitar el balbuceo.
"¿Qué….qué…?"
"¿No querías que fuera sincero? Creo que ahora te toca a ti."
¿Qué quería decir con que había sido sincero? ¿Es que acaso el chico raro y perfecto sentía algo por la friki del instituto? Eso era algo imposible pero no tenía más remedio que cumplir con mi parte.
"Está bien…digamos que vi algo… "desagradable" en el instituto y quería despejarme un poco…pero me alejé más de lo recomendable y acabé perdida en el bosque."
"¿Y como acabaste siendo atacada? ¿Qué has hecho para que te persigan gente tan peligrosa como aquellos tres?"
"No lo sé…tengo una teoría pero no es algo que pueda compartir con cualquiera."
"Creo que después de lo que ha pasado antes ya no soy un cualquiera…" A pesar de la oscuridad pude notar por su voz que me estaba sonriendo.
"Edward, no quiero que me malentiendas, no es que no haya disfrutado lo de…antes, pero creo que no estoy preparada para esto…además como has podido comprobar es bastante peligroso estar cerca de mí, es más, te aconsejo que te alejes de mí."
Di por terminada la conversación y decidí bajarme del coche, además no me sentía demasiado cómoda ahora mismo en un espacio tan reducido junto a Edward.
"¿Dónde crees que vas?"
Como pude, en medio de la oscuridad, conseguí abrir la puerta y poner un pie fuera del coche pero al instante un fuerte tirón me metió de nuevo en el coche y la puerta se cerró.
"Creo que es evidente, me voy a casa andando, me vendrá bien algo de aire nocturno"
En realidad en cuanto toqué la superficie arenosa donde nos encontrábamos me di cuenta de que había sido una estupidez por mi parte intentar salir del coche, estaba a oscuras en mitad de ningún parte y con mi sentido de la orientación seguro que acababa aún más perdida. Y eso sin contar con que llevaba de nuevo el libro y aun estaba vívido la última vez que salí sola con él.
"Sabes que no voy a dejarte sola, mi padre me pidió que te dejara en casa sana y salva y eso es lo que voy a hacer, y no intentes protestar, porque ya has comprobado que soy capaz de llevarte a la fuerza"
No me dio tiempo siquiera de abrir la boca para protestar cuando Edward ya me había mandado a cerrarla. En eso último tenía razón y además no tenía alternativa.
"Está bien, pero llévame a casa rápido, no más paradas a la luz de la luna para conversar sobre temas incómodos"
El viaje transcurrió en silencio, un silencio más incómodo de lo habitual que provocó que me removiera varias veces de mi asiento, llamando la atención de Edward.
"Veo que estás bastante incómoda… ¿acaso te incomoda mi presencia o es culpa del… beso?"
La simple mención del "beso" hizo que me enrojeciera hasta cotas insospechadas, por primera vez desde que salí de la casa de los Cullen le di gracias a dios por estar en la más absoluta oscuridad.
"Es solo que quiero llegar a casa y ponerme a trabajar en los textos que me robasteis" Dije intentando que mi voz sonase lo menos nerviosa posible, fracasando estrepitosamente, debo añadir.
"Está bien, entonces puede bajar, damisela. Hemos llegado a su morada"
Odiaba cuando se ponía en plan caballero del siglo XVIII, me hacía sentir una inútil inválida. Sabía de sobra que no era la reina del equilibrio ni la Sansona del pueblo pero hasta ahora había podido apañármelas sin un protector recordándome constantemente mis defectos. Pero para rematar la faena antes de pudiese siquiera encontrar la manilla para salir del dichoso coche Edward ya estaba del otro lado abriéndola y ofreciéndome su mano. Le miré con cara de pocos amigos y salí del coche por mi propio pie, pero para mi desgracia había una piedra justo en el sitio donde puse el pie y me doblé el tobillo, aunque Edward estaba allí para evitar un mayor desastre.
"Parece que mantenerte a salvo es el trabajo más difícil que me han encomendado nunca" Dijo Edward con la burla impregnando su voz.
Parecía que se divertía bastante con el rol de protector de la torpe damisela en apuros, provocando que cada vez mi rabia aumentase más. Medio cojeando conseguí llegar a la puerta de casa, saqué la llave de debajo del felpudo mientras sentía la fija mirada de Edward en mi nuca. Abrí la puerta sin mirar atrás y entré en casa, vacía como casi siempre, Charlie estaría trabajando o con sus amigos, hacía mucho tiempo que no coincidíamos realmente. Encendí las luces de la cocina y subí las escaleras, directamente a mi cuarto. Instintivamente miré por la ventana para después recriminarme el acto y dirigirme al baño pero un sonido extraño que provenía de un cajón de mi mesilla de noche detuvo mi camino. Con cautela me acerqué al cajón y lo abrí para encontrar algo que no esperaba. En su interior, junto a mis objetos personales, había algo que yo no había puesto ahí, un moderno teléfono móvil se contoneaba al ritmo de una macabra música. La pregunta ahora era cogerlo o no cogerlo, a lo mejor ese maldito niño rico psicópata había entrado en mi habitación y lo había dejado como compensación por haberme ocultado que tenía mi libro, o quizás era la forma en que mi padre me decía que seguía viviendo en casa. Al fin me decidí por cogerlo, no podían hacerme daño por teléfono después de todo.
"¿Quién es?"
"Vaya, te has tenido que llevar una decepción al mirar por la ventana y ver que tu caballero de fría armadura se había ido dejándote sin protección."
Una melódica voz impregnada de veneno contestó a través del pequeño aparato.
"No sé de que me estás hablando…"
No sé como lo hice pero conseguí disimular el terror que sentía en ese momento, enmascarándolo con algo que parecía ser rabia.
"Uhhh…la chica no sabe de que estamos hablando… Créeme, no se te da bien mentir, y menos cuando podemos verte en cualquier momento."
Ahora era una chica la que hablaba y su voz era más salvaje que la anterior, que parecía más…humana, aunque tenía mis sospechas de que quienes hablaban no eran del todo humanos. Rápidamente eché la persiana y cerré las cortinas y me metí en el baño, cerrando con pestillo la puerta.
"No te escondas de nosotros, es inútil, ¿de verdad crees que una débil puerta puede protegerte de nosotros? No tienes ni idea de con qué te estás metiendo pequeña. Pero podemos irnos, podemos dejarte tranquila y que vuelvas a tu vida normal, solo necesitamos que hagas dos cosas…"
"Lo siento, pero tiendo a no negociar con cosas no humanas y cobardes"
Por fin reconocí la tercera voz que me hablaba, estaba segura de que eran los tres tipos que me habían atacado en el bosque y sabía cual iba a ser una de las condiciones, el libro, sin duda alguna.
"Deberías vigilar lo que dices, no deberías meterte con las fuerzas superiores y ahora mismo estás en medio de una guerra, ¿o es que no te ha contado eso tu querido amigo Eddie?"
Ahora si que no entendía nada, ¿qué tenía que ver Edward Cullen con todo esto? En realidad era bastante… extraño todo lo que había pasado, alguien me salva de esos tres tipos en el bosque, aparezco en la casa de los Cullen, quienes por casualidad tienen el libro de los Volturi… Demasiado extraño… Pero antes de que pudiera seguir atando cabos un ruido a través del teléfono captó mi atención y una cuarta voz se dirigió a mí.
"Bella, enciérrate en casa y ni se te ocurra asomarte a la ventana."
Inmediatamente pude reconocer la voz. ¿Qué hacía Edward Cullen enfrentándose a tres vampiros? Un humano no tiene ningún posibilidad contra medio vampiro, menos aún contra tres, a no ser que… No, no podía siquiera pensarlo, pero entonces sentí una curiosidad impetuosa de ver qué estaba pasando. Poco a poco abrí la puerta del baño y asomé la cabeza, había un silencio absoluto por lo que me acerqué a la ventana cerrada, lentamente y sin hacer ruido. Abrí la persiana y corrí la cortina pero antes de poder ver nada algo golpeó la ventana y me llevó por delante, dejándome dolorida y sangrando detrás de la cama. Como pude me arrastré de nuevo hacia el cuarto de baño, no sin antes percatarme de que lo que había golpeado la ventana era una rama de árbol tan grande como una persona adulta. Una vez en el baño caí en la cuenta de que estaba sangrando por varios sitios y mi visión empezaba a nublarse. Como pude agarré una toalla y me apreté el corte que parecía sangrar más, uno en toda la frente. Entonces sentí como alguien golpeaba la puerta, mientras yo me apoyaba en ella y rezaba porque se fueran.
"Bella, por favor, soy el doctor Cullen, déjame abrir la puerta."
Alargué el brazo y conseguí abrir el pestillo de la puerta y me retiré para que el doctor pudiera abrir la puerta.
"Oh, dios, ¡Bella! ¿Estás bien? ¡No os acerquéis, chicos! Hay demasiada sangre y no queremos más desastres hoy."
Aunque conseguía escuchar la voz del doctor y algunos murmullos en mi cuarto mi cabeza estaba en otra parte, estaba en la conversación que había tenido hacía solo unos momentos y en como Edward iba a enfrentarse el solo a tres temibles vampiros.
"Doctor, su hijo, Edward, él…herido…"
Poco a poco las palabras dejaban de llegar de mi mente a mi boca y cada vez estaba más mareada hasta que noté como el doctor me cargaba y me tendía en la cama. Entonces los movimientos del doctor se volvieron un borrón y yo estaba como en una nube, no sentía nada y solo olía un fuerte olor a óxido y sal.
EDWARD POV
Definitivamente mi padre no tenía ni idea de la magnitud de la misión que me había encargado. Mantener viva a Bella Swan era como intentar que Alice no se compré un modelito nuevo cada semana. Pero aún así era bastante cómico ver como se dirigía medio cojeando a su casa con cara de enfado.
En cuanto entró en su casa y encendió las luces me metí en el coche y me dirigí a casa, me cambiaría de ropa y volvería. Si en la calle había peligros para esa chica la casa debía ser una trampa mortal. Ya le había preguntado a Carlisle sobre ella y me había contado que últimamente había bajado el número de visitas al hospital porque al parecer el padre nunca estaba en casa y era él quien la obligaba a ir a ver al doctor por cada pequeño corte, pero su historial era algo apoteósico, arañazos, cortes, roturas, torceduras… Así que lo mejor sería mantenerla vigilada en todo momento, pero me sentía bastante incómodo con la ropa tan impregnada de su olor. Además quería dejar el coche en casa.
No tardé ni cinco minutos en volver a la casa, cuando vi que la persiana estaba echada y la cortina corrida. Además podía escuchar a Bella hablar desde dentro de la casa y estaba seguro de que no había nadie con ella. Me concentré y tres pensamientos claros llegaron a mi mente, los tres tipos del bosque estaban de nuevo aquí. Rápidamente llamé a Carlisle mientras los localizaba.
"Carlisle, los Volturi están aquí, acechando a Bella. Son tres así que venid a ayudarme. Intentaré distraerlos de Bella mientras."
No dejé siquiera que Carlisle contestara, había encontrado el rastro de su olor y rápidamente los localicé, dentro del bosque. Me quedé a una distancia prudencial para ver qué estaban haciendo. Parecían hablar por móvil, se pasaban el móvil de unos a otros y entonces escuché algo sobre mí por lo que no me contuve y me lancé hacia ellos, cogiendo el móvil con el que seguro que se estaban comunicando con Bella.
"Bella, enciérrate en casa y ni se te ocurra asomarte a la ventana."
Tenía esperanza de que por una vez la testaruda chica me hiciese caso, mas le valía o sería muy malo.
Entonces la chica se abalanzó sobre mí, tirando el móvil al suelo, quedando hecho añicos. Me la quité de encima como pude y la lancé contra un árbol. Pero debajo estaba otro de los Volturi que agarró una rama del tamaño de un humano y me la lanzó, aunque la conseguí esquivar. Entonces oí como el tercero se reía a mi espalda.
"Creo que no le veo la gracia." Dije entre dientes.
"Jajajaja, créeme que tu amiga si que se la ha visto"
Entonces miré a mi espalda y vi una luz que reconocí como la casa de los Swan. Cuando volví a mirar al frente los tres Volturi habían desaparecido y no quedaba más que el resto de sus esencias. Entonces Carlisle llegó a mi lado junto a mis dos hermanos.
"Carlisle, ¡rápido, creo que han atacado a Bella!"
"Parece que no has hecho bien tu trabajo esta vez, Eddie."
"Cállate, Emmet, no estoy para tus jueguecitos."
"Si no estuvieras tan raro desde que conociste a esa humana no tendría que decir esas cosas, lo que también sería más aburrido… Tendré que darle las gracias a la chica"
Le eché una mirada furibunda a mi hermano mientras nos dirigíamos corriendo hacia la casa. Carlisle se había adelantado y ya estaba arriba. Yo mientras me quedé mirando como había quedado la fachada tras el impacto con la rama. Emmet tenía razón, no había conseguido defender a Bella y desde la calle podía oler que estaba sangrando. Lentamente entramos en la casa, pero Jasper se detuvo en el umbral.
"¿Qué ocurre, Jasper?"
"Demasiada…"
"¡No os acerquéis, chicos! Hay demasiada sangre y no queremos más desastres hoy." Carlisle nos gritó desde el piso de arriba y Jasper salió corriendo en dirección al bosque. Era el que menos tiempo llevaba con nosotros y aún no estaba del todo acostumbrado a nuestra "dieta".
"Emmet, quédate aquí, por si viene alguien o por si vuelve Jasper, yo voy a ver como está ella."
"No creo que sea buena idea… Pero supongo que eso ya lo sabes." Emmet me puso una mano en el hombro y salió al porche a vigilar.
Yo subí lentamente las escaleras, cada vez sintiendo más la ponzoña en mi garganta, es como cuando la conocí por primera vez, pero tenía que controlarme, no podía hacerle más daño, al menos esa noche. Cuando conseguí llegar al cuarto las ganas de alimentarme desaparecieron al instante. Allí estaba ella, tendida en la cama, con los ojos entornados, mientras Carlisle le cosía los múltiples cortes.
"¡Edward! Os dije que os quedaseis abajo, que había demasiada sangre."
"No te preocupes, Carlisle. Quiero estar con ella ahora."
Tenía cortes por todas partes pero el más grave lo tenía en la pierna, donde un cristal enorme se le había incrustado en la pierna.
"¿Podrás curarla por completo?"
"Creo que la super velocidad es una ayuda. Pero no sé si lo conseguirá, ha perdido mucha sangre, Edward. Hay que llevarla al hospital. ¿Sabes alguna forma de contactar con su padre?"
"Últimamente no están muy en contacto, no sé que ha pasado pero sé que no coinciden los dos en la misma habitación desde hace semanas, así que no tengo ni idea de donde podría estar."
"En el baño había un teléfono móvil, lo tenía con ella cuando la encontré y no conseguía que lo soltara, quizás tiene algún número para contactar con el padre"
"No lo creo, es lo que usaron los Volturi para contactar con ella y atemorizarla, a saber que cosas le dijeron para que estuviera tan asustada. Carlisle, podía oler su terror a metros de distancia, estaba realmente asustada."
"Bueno, lo importante ahora es saber que es lo que sabe de nosotros. Lo único que ha dicho desde que entré ha sido Edward y herido… ¿sabes algo de eso?"
Bajé la mirada, era lo único que se le ocurrió para protegerla pero quizás solo había conseguido descubrirlos.
"Lo único que pude hacer para intentar que se escondiera fue decírselo por el móvil, aunque creo que no ha servido de nada"
"No te culpes por esto, Edward. Tú hiciste lo que pudiste…"
"¡Ese es el problema!" Le grité a Carlisle "Lo único que he conseguido ha sido exponernos y que Bella salga gravemente herida."
"Bueno, ya la interrogarás después para ver qué sabe. Aunque me da que esta vez si que ha descubierto la verdad. Después de todo conoce el libro de los Volturi, y además parece capaz de leerlo, lo que es bastante impresionante."
"Sí, es una chica bastante…impresionante."
Mientras hablábamos mi vida no podía separarse de la multitud de cortes que tenía la frágil chica por todo el cuerpo. Carlisle seguía cosiéndole las heridas y sacando cristales de todas partes hasta que por fin pareció terminar y se volvió hacia mí.
"Creo que ya no puedo hacer nada más aquí, será mejor que la llevemos al hospital cuanto antes, seguro que allí saben como comunicarse con su padre."
Cogí a Bella entre mis brazos cuidadosamente y bajé las escaleras, seguido por Carlisle. En la puerta estaba Jasper con el nuevo BMW que se había comprado. Emmet estaba abriendo la puerta de atrás por la que metí a Bella y yo me senté en el lado del copiloto mientras Carlisle se dirigía al asiento del conductor.
"Pensé que habías salido huyendo, Jasper." Le dije a mi hermano con una sonrisa.
"Se me ocurrió que necesitaríais el coche para ir al hospital, así que hice lo más útil." Dijo mientras se bajaba para dejarle el volante a Carlisle.
"Muchas gracias, hijo. Ahora id a casa, seguro que Esme está preocupada por la velocidad con la que salimos. Emmet, mira a ver si encuentras el rastro de los Volturi por los alrededores, no quiero a asesinos cerca de nuestro territorio, pondría en peligro nuestra estabilidad y no quiero muertes innecesarias en el pueblo."
Emmet asintió serio con la cabeza y nos pusimos en marcha.
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AN: Lo sientoooooooo!! De verdad que siento la tardanza pero ya estoy de vuelta y espero que esto no se repita, pero no ha sido un buen momento y he tenido que dejar algunas cosas de lado durante un tiempo, y por desgracia una de ellas fue esta. De todos modos ya tengo escritos 3 capitulos más, y en disculpa uno de ellos será bastante largo xD El problema es que ahora mismo no tengo internet en casa y solo puedo conectarme los viernes desde la facultad pero espero que me corrijan pronto los otros tres capítulos y subirlos en el transcurso de esta semana o como mucho la que viene U
Y de nuevo perdón por la tardanza!!
