N/A: Eh vuelto. Si. otro POV. No los dejaria solos con lo que tsuna vió....él estaba confundido. ¿En qué pensó...Mukuro?.
Disfruten y Gracias 8D
Se siente como una daga fría en la garganta.
Una sensación que poco a poco calienta los suspiros conforme la sangre camina por la faringe…atorándome la voz.
Es agobiante.
No dije Adiós.
Las despedidas son difíciles cuando sabes que no vas a volver.
No quería tener que lidiar con abrazos o recuerdos tontos que solo me van a molestar en mi camino. Estúpidos humanos…son sus sentimientos los que me alteran tanto.
Gracias a mi propio error, me fijé demasiado en el cielo. Ahora no puedo dejar de verlo.
Las ilusiones, son armas de doble filo…debes de estar al margen de ellas para no acabar envuelto en su encanto: crear realidades y verdades que al principio no estaban.
Si…Sawada Tsunayoushi , el décimo jefe de la más poderosa familia de la mafia, cayó en mi trampa.
"…M….Mukuro?"
Lo tuve en mis manos. Creyó mi juego de palabras. Se tragó cada mentira que lanzé sobre su belleza y personalidad. Se entregó a mis miradas, mis abrazos y besos en la mejilla.
Pero, olvidé los limites de juego.
"Si. Quédate"
Con el tiempo busqué verdaderos pros y contras de esa afamada persona a la que ahora no me puedo arrancar de los parpados.
Mirada autentica. Verdadera entrega a los que le rodeaba, incluso a mi, siendo su enemigo me tenía prensente en su vida y familia. Comprendo que es la manera mas inteligente de tener a alguien que desea destruirte. Pero me quería cerca. Admiraba mi opinión como parte de sus guardianes y la tomaba en cuenta.
Me sentí apreciado.
Si. Ese chico me lo dio todo. Y al mismo tiempo disfruté quitándoselo, lo recibí deseando por dentro cuidarlo, no romperlo.
Al tenerlo en mis manos, limpio, solo de todo y conmigo…comenzaba a besarlo mientras me decía en mis adentros. "Después…hoy no"
Se hizo mi frase favorita. Así dejé pasar valiosas oportunidades por ese "Después" Que en ocasiones desee con todas mis fuerzas evitarlo. Pero fallando.
Terminé deseando más.
Resignado, me di la Bienvenida a mi mismo…a mis propias mentiras que eran nuestra realidad.
Me voy porque no puedo admitir mi derrota.
Porque no sólo él cayó en mi trampa.
Y es mejor alejarse a caer más hondo.
