Reeditado:
Vale, ganaron los críticos XD a ver si ya no me quedo tan peor, intentaré ir mejorando, espero que ya no tenga tanta Horrografia e intente meter mas narración, quite los flashbacks, ya no los anuncio, ahora los recuerdos los pongo en letra cursiva, si les cuesta leerlo me avisan para volver a poner el anuncio de flashbacks aunque creo que es una aberración literaria XD pero no todos somos expertos lectores ni expertos escritores, así que poco a poco intentare mejorar , espero no se me pasaran muchas tildes ._.U se hace lo que se puede XD, ¿Qué me falta? ¡A si!
Naruto y sus personajes no me pertenecen, la historia original es creación de Masashi Kishimoto, ya que si Naruto fuera mío T.T Minato no estaría muerto XD espero les agrade o mas bien espero que ahora si les agrade XD saludos a todos.
-Aquella noche fue muy pesada para mi…-dijo la albina abriendo sus ojos tras recordar aquel momento tan feliz de su vida, veía el rostro interesado de los nuevos y jóvenes protectores de la aldea de la hoja-el veneno iba desapareciendo pero mis defensas necesitaban descansar… al despertar… fue cuando lo conocí… esos hermosos ojos azules que me robarían el corazón…-Los recuerdos de la albina volvieron como si viviera esos momentos, recordaba con claridad la primera vez que escucho aquella varonil voz
-Entonces ¿ya esta fuera de peligro?-se escucho una voz en la habitación continua a donde la albina descansaba
-Hai… completamente fuera de peligro Hokage sama, ya solo tiene heridas menores, nada que no sane con descanso-declaro la misma voz de la chica que le ayudara tiempo atrás, aquella que la había hecho beber ese horrendo brebaje, pero parecía que había funcionado, la albina pudo sentarse sobre el futón en el que estaba recostada, se sentía mucho mejor, parecía que los síntomas habían desaparecido.
-Esa voz… es de la loca esa que me dio el brebaje horrendo -pensó la chica mientras sonreía de medio lado, aquella mujer le parecía muy agradable, era la primera vez que experimentaba tanta simpatía por alguien.
-Ya veo… me da gusto que se encuentre en mejor estado-declaro el hombre de ojos azules y cabellera rubia volteando a la puerta de la habitación continua- estaba a punto de morir cuando la encontré- declaro la voz masculina
-Si lord Hokage, de no haber sido por usted esa jovencita ahora estaría muerta -dijo la pelirroja sonriendo con dulzura al hombre frente a ella
-Pero me preocupa el hecho de que pueda ser una enemiga de Konoha- declaro el hombre de la capa con decorados de llama
-No se preocupe Hokage sama- la chica suspiro-algo me dice que esa chica no es enemiga de nuestras tierras, mas bien, parece como perdida-dijo la chica de cabellos de fuego
-Kushina…-interrumpió el hombre mientras tomaba a la chica por los hombros acercándola lentamente hacia ella
-¿Si Hokage sama?-dijo ella sonrojándose por el acto y la cercanía del rubio, en ese momento la albina abrió sigilosamente la puerta de su habitación mirando la escena, sin entender muy bien se sonrojo, si la descubrían abría interrumpido un momento íntimo entre esos dos
-No me llames Hokage… para ti sigo siendo Minato- completo la frase acariciando la mejilla de la pelirroja mientras acercaba mas su rostro al de la chica, para ese momento la albina que estaba como espectadora de todo eso ya había pasado por todos los colores del rojo, sin embargo disfrutaba de aquel momento, solo estaba esperando que ambos jóvenes juntaran sus labios, no los conocía pero hacían linda pareja.
-Minato kun-dijo la chica muy sonrojada mientras veía como el joven rubio se acercaba lentamente a su rostro y ella cerraba los ojos por instinto, sus rostros estaban muy cerca, y la espectadora tenia un brillo en los ojos, era como ver una escena de telenovela, el ambiente parecía perfecto hasta que…
-¡Yondaime sama!-entro un hombre interrumpiendo el momento haciendo que la albina cayera de espaldas al ver interrumpido aquel romántico momento, si ella quería matar al tipo que interrumpió aquello, no podría imaginarse como se sentirían los dos protagonistas de la escena-ah llegado un reporte de ANBU, el enemigo esta preparando un nuevo ataque; lo necesitamos en la junta de estrategas
-Gracias Hirobi-dijo con fastidio el joven por la interrupción-hablaremos después kushina-después de esto el joven sale del lugar no sin antes dirigirle una mirada llena de amor a la pelirroja.
-Minato kun- dijo ella aun sonrojada mientras veía como el ninja se perdía en la lejanía.
-¡Que inoportuno neh!-la albina se encontraba recargada en el quicio de la puerta, veía en forma pícara a la que la cuidara durante su convalecencia-que forma de cortar el momento de ese tipo…apuesto que el Kage de tu aldea va a matarlo en cuanto pueda.
-¿Eh? -la pelirroja se sonroja aun mas volviéndose para ver a su protegida- ya has despertado- dijo la chica de ojos jade cambiando el tema y con una amplia sonrisa
-Si… y desperté con unas imágenes muy románticas-contesto la albina no dándose por vencida, le parecía gracioso ver el rostro de esa chica tan rojo como su cabellera
-N-no que dices, Yondaime…digo Minato …es decir el… yo …-la chica estaba acorralada incluso tartamudeaba nerviosa, ¿tan evidente era su sentimiento por el Hokage? Se preguntaba mientras el carmesí en sus mejillas aumentaba.
-No hace falta ser una genio para darse cuenta de que lo amas-la albina reía a carcajada limpia- y el a ti… -la albina controla su risa al ver el desconcierto de la pelirroja- se les nota en la mirada…
-¿Eh?-la pelirroja la miro como si aquello fuera imposible con una mueca de inocencia e incomprensión muy al estilo de Naruto cuando no entiende algo-¿Qué quieres decir?- pregunto abriendo y cerrando los ojos a forma de duda-¿tu crees que le gusto?-dijo ella sorprendida y con un brillo especial en los ojos
-¿Eh?-al igual que la pelirroja la albina abrió los ojos una y otra vez, si que aquella chica de ojos verdes era despistada-¿acaso no te has dado cuenta en la forma en que te mira?, ¡kami! Y yo creí que nunca encontraría alguien mas despistada que yo… si que eres distraída mujer-expreso la chica de cabello albino a su protectora con una amplia sonrisa.
-No te burles… Minato siempre me a gustado, desde que era una niña, secretamente, siempre lo eh querido-la pelirroja baja la mirada con tristeza, como recordando tiempos pasados, pero justo en ese momento recordó que la chica frente a ella aun tenia algunas heridas - pero tu deberías estar descansando-reacciono la pelirroja al ver levantada a su paciente- andando, ¡a la cama en este instante!-dijo con autoridad la pelirroja empujando a la albina dentro de la habitación nuevamente.
-Vale, vale, hasta pareces una mamá regañona en vez de una quinceañera enamorada- aquello había logrado sonrojar aun mas a la pelirroja.
-Anda ven aquí, necesito revisarte esas heridas- dijo la chica de cabello de fuego cambiando el tema rápidamente
-Gracias-la albina guardo silencio un momento mientras Kushina cambiaba sus vendajes- sabes- rompió el silencio después de un rato captando la atención de la pelirroja- es muy evidente que él también esta enamorado de ti… creo que hacen una buena pareja-dijo en complicidad mientras una sonrisa en los labios de la pelirroja se surcaba
-Gracias-la Ninja de la aldea de la hoja caía en cuenta de que estaba confiando mucho en una persona que no conocía, ni siquiera su nombre-aun no me has dicho tu nombre…ni de donde vienes-dijo Kushina cambiando el tema.
-No tengo de donde venir, soy una Ninja vagabunda al servicio de quien logre pagar mis servicios, lo poco que se de mi pasado es que hace mucho mi aldea fue destruida tanto tiempo que ni siquiera recuerdo como se llamaba o donde quedaba, no tengo familia mi nombre no importa…por que pasare por esta aldea como eh pasado por tantas… ¿para que quieres saber el nombre de alguien que no volverás a ver?.
-Para recordar el nombre de la primera persona que me ah dado ánimos con Minato kun-dijo sonriendo- muchos me dicen que no tengo oportunidad con el, que es el Hokage, uno de esos raros genios que se dan una vez cada década, una mente estratega maestra y un hombre apacible y maduro; soy el completo opuesto de el, soy torpe, infantil y débil- dijo con un dejo de tristeza la pelirroja.
-Sabes no deberías menos preciarte de esa manera, no creo que seas ni débil ni torpe, si te gusta lucha por el, insisto, también lo traes loquito- dijo la chica guiñando un ojo-además por ahí dicen que el amor es complementarse… si eres su opuesto son como el ying y el yang-sonrió la albina-son el complemento perfecto el uno del otro
-Arigato-dijo la pelirroja con una sonrisa dulce-¿de verdad no me dirás tu nombre?- volvió a preguntar la pelirroja
-Yata…-dijo en un susurro la albina
-¿Cómo?-pregunto la chica pues con lo bajo que lo dijo a penas y pudo percibir un sonido salido de los labios de la albina
-Mi…mi nombre es Yata- repitió un poco sonrojada -o al menos así me llamaba la única persona que estuvo a mi lado.
-¡Ah!, como la hermana menor de la princesa ¡Kushinada!, sabes algo… tu eres muy parecida a mi; yo vengo de la aldea oculta del remolino…pero cuando era pequeña mi aldea fue destruida y los aldeanos de Konoha me han acogido… eres solo 2 años menor que yo, Yata ¿no te gustaría quedarte en la villa oculta entre las hojas?
-¿Cómo?, ¿así nada mas?, no es tan fácil chica, soy un espíritu libre que odia estar atado a una tierra- recrimino la chica haciéndose la fuerte
-Vamos, hasta un espíritu necesita un mausoleo para descansar en paz- dijo la pelirroja con una sonrisa
-Sabes… hablar de mausoleos cuando estuve al borde de la muerte no es nada agradable- recrimino la albina con un puchero molesto y cruzándose de brazos
-Je, si tienes razón, anda Yata, quédate en Konoha y de ahora en adelante, tu serás mi hermana menor con una aldea… Konoha, estoy segura de que la aldea te acogerá-dijo sonriendo mientras le daba un abrazo-yo… eh estado sola, pero Konoha se convirtió en mi aldea, en mi hogar… me gustaría tener una familia, una hermana, ¿Qué dices?
-Kushina-sama…-la chica corresponde al abrazo por primera vez sentía el calido abrazo de una compañera, alguien le ofrecía un hogar, un corazón, una familia, alguien le había dado importancia a su existencia, un sentimiento que ella desconocía hasta ese momento, mas aun; cuando a penas la conocía-¿De verdad quieres ser mi hermana?- aquella pregunta fue realizada con algo de miedo sin soltar el abrazo de la pelirroja, lo que ella por respuesta solo hizo el abrazo mas estrecho
Silencio era lo único que existía en esa sala que durante 16 años habitara el rubio hiper-activo de la aldea de la hoja, los presentes estaban atónitos ante el relato, esta mujer había conocido a la mamá de Naruto, y las condiciones en que se conocieron los hacían entender cada vez menos el como habían sucedido las cosas.
-Y…¿que paso después?-dijo la chica de ojos perla rompiendo aquel silencio estremecedor
-¿Después?... ayude en la guerra a Konoha… -la albina cierra lo ojos rememorando aquellos días de batalla, a pesar de la masacre vivida, la albina había conocido en aquellos tiempos lo que era el trabajo en equipo y sobre todo, la voluntad de fuego, la misma que adoptaría y llevaría para siempre en su corazón y ritmo de vida.
-escúchenme bien las dos- un rubio de intensos ojos azules estaba de espaldas a una pelirroja y una albina- estamos en la boca del lobo, así que necesitamos trabajar juntos, de esto depende la batalla, tenemos muchas…demasiadas bajas- la mirada del Hokage se endureció-Kushina necesitare que uses tu jutsu de fuego-dijo el hokage-yo lo incrementare con mi elemento viento-dijo serio el Hokage
-vale, hasta en batalla se complementan… eso es lindo- la albina sonrío pícaramente a los dos jóvenes que se sonrojaron de súbito.
-Yata, no digas esas cosas, necesitamos concentrarnos- dijo el Hokage aun sonrojado.
-¡bah! Esto es pan comido para mi… solo miren y aprendan- dijo la albina por demás arrogante comenzando un ataque- katon: souryu no jutsu- a su orden un dragón de fuego se formo atacando a mas de un contrincante-¡ja! Pan comido-sonrío altanera dando la espalda al campo recién atacado
-¿Estas loca?- grito el Hokage molesto- ahí también están aliados
-Lo importante es cumplir la misión, no importan los medios- dijo molesta la albina, hasta ese momento ese había sido su ritmo de vida como Ninja errante.
-Eres tan…- la pelirroja la miraba con ira
-Yata cuidado- haciendo uso de su velocidad el Hokage se interpone entre la albina y un ataque de varios shuriken
-¡Minato!-grito horrorizada la Pelirroja al ver a su amor atravesado por aquellas armas y cayendo lentamente en brazos de Yata quien lo sostuvo para que no calera de lleno al suelo.
-¡Baka!... ¿por que hiciste eso? –definitivamente la albina no tenia respeto por sus superiores ni siquiera por que fuera la máxima autoridad-estúpido-decía con lágrimas en los ojos- no debiste meterte
-¡Minato!- la pelirroja llega corriendo donde el rubio y se arrodilla a su lado
-usuratonkachi… -se quejaba el rubio al sentir las heridas-te dije… que debíamos atacar…en equipo- decía con dificultad por el dolor
-Minato…yo- yo- la chica de cabellera blanca tartamudeaba sentía una culpa incomparable, ¿Cómo era posible que un hombre de tan alto rango arriesgara su vida por una don nadie como ella?-¡idiota! ¿Por qué lo hiciste? – grito la albina con lágrimas en los ojos al ver como el rubio cerraba los ojos para quedar inconciente.
-¡Hokage sama!- uno de los pocos ninjas que estaban por allí alcanzo a ver lo que sucedió
-¡Jinmu!, ve ahora mismo por Tsunade, el Hokage esta mal herido- grito co autoridad la pelirroja con un intento fallido de controlar su desesperación.
-pero el enemigo…-el hombre no sabía que hacer
-Que vallas por Tsunade Hime, ¡ahora!- grito mas furiosa la pelirroja al momento que el hombre salía corriendo-cuídalo- la pelirroja se pone de pie tomando la Katana del Hokage- yo me encargo de protegerlos
-¿Por qué?, ¿Por qué me protegió… yo soy nada, por que tendría que protegerme a mi… una basura… alguien que ni siquiera pertenece a su aldea- la albina estaba fuera de si-¡YO NO VALGO NADA, IDIOTA, NO DEBISTE SALVARME, NO DEBISTE INTERFERIR!- la albina es silenciada por una sonora bofetada
-¿Es que aun no lo entiendes?, lo hizo por que eres importante para el… esta es la voluntad de fuego de Konoha, proteger a quienes te importan- la albina miraba a la chica de ojos jade atónita mientras se sobaba la mejilla-Minato no morirá… el es el Hokage, ya lo verás-después de eso la pelirroja sale al ataque de cuanto enemigo intentaba acercarse a la albina y el rubio.
-Kushina…- la chica veía aquella batalla como en cámara lenta, donde quiera que viera a sus aliados de batalla, se protegían uno al otro, algunos que ni siquiera los conocía la defendían de ataques del enemigo, a los ninjas de la aldea de la hoja, les basta con saber que pertenecen a Konoha para proteger a su semejante-¿esto… es la voluntad de fuego?- los ojos de la albina fueron cubiertos por su flequillo-yo… quiero ser parte de ella- la mirada de la albina se deja ver reflejando autoridad, seguridad y determinación- apártense del campo-grito la albina con autoridad-tu, llévate lejos al cuarto con cuidado, déjalo en un lugar seguro y después buscas a Tsunade sama para decirle donde esta- ordeno la joven
-¿Pero quien te crees tu para ordenar?, el que seas amiga del Hokage…- el tipo se callo de inmediato al sentir el chakra asesina de la albina
-¿quieres morir antes que los enemigos?…desobedece y te daré gusto- un aura oscura rodeaba a la albina
-¿Qué?... ¿que es esto?-ante esa visión el Ninja tomo el cuerpo del cuarto y se alejo lo mas pronto posible de ella
-La voluntad de fuego…- la albina comienza ah hacer unos sellos con los ojos cerrados- yo, también protegeré a los seres que me importan…ahora tengo personas que me miran y les preocupo y ellos también me importan, proteger, a mi gente, seguiré la voluntad de fuego, ese será a partir de ahora, mi camino del Ninja…-a su mente vienen la imagen de Kushina peleando-kushina-la albina estaba concentrada mientras la imagen del cuarto protegiéndola se formaba en su mente-Minato-los sellos no paraban – y toda la aldea de la hoja- la albina abre los ojos mirando como todos los ninjas de la aldea peleaban desesperadamente-¡aléjense!- la albina había terminado con los sellos, los habitantes de Konoha sintieron ese poderoso chakra-katon: domo gokuryuu no jutsu- a su orden un inmenso dragón de llamas rojas se formo atacando a todos los enemigos de Konoha.
-Yata…- la pelirroja había visto aquel ataque era impresionante
-¿Quién es esa chica?- pregunto uno de los tantos ninjas de Konohagakure sorprendido de aquella técnica
-Ella, es el dragón de fuego de Konoha, mi hermana- sonrío la pelirroja mientras se acercaba a la albina
-Kushina- dijo sorprendida la albina al ver a la pelirroja a su lado mientras intentaba mantener su técnica.
-Veo que has entendido la voluntad de fuego- la descendiente de la aldea del remolino comienza a formar sellos-katon: gokuzumaki no jutsu-un segundo y poderoso ataque en forma de remolino de fuego arremete contra sus contrincantes, tanto el dragón como el remolino se unen en una sola técnica volviéndose mas fuerte, exterminando a los enemigos y sorprendiendo a los aliados.
-Pero quienes son ellas- dijo un ANBU el cual si se pudiera ver su rostro tras la mascara se podría ver la boca completamente abierta y los ojos abiertos desmesuradamente y blancos, llenos de sorpresa
-Son, las hermanas de fuego- sonrío un hombre al mirar la imagen de la albina y la pelirroja ambas agotadas y respirando con dificultad pero erguidas con orgullo y solemnes.
-Hokage sama, ¿esta usted bien?- pregunto al ver al hombre que había dicho aquello
-No moriré tan fácil- sonrió el hombre sin apartar la mirada de las chicas
-¿Qué quiere decir con que son las hermanas de fuego?- pregunto el ANBU
-Ambas no pertenecen a Konoha, pero llevan la voluntad como si fueran parte de nosotros, ellas son el remolino y el dragón de fuego de Konoha- una sonrisa surco los labios del Hokage mientras el viento se encargaba de mecer la larga cabellera de las dos chicas.
-Ese día me gane el titulo por el que todos me conocen en Konohagakure- la albina abrió los ojos después de su relato-ganamos la batalla y como lo dijo Kushina, la aldea me abrió las puertas … Konoha se convirtió en mi nuevo hogar, el conocimiento que tenia sobre todas las aldeas que había visitado, así como mi participación en la guerra me elevaron al nivel de jounin de inmediato, durante ese tiempo me olvide de mi pasado… en ese momento, ya era parte de Konoha mi historia había comenzado ahí.- la albina volvía-la albina sonreía con la mirada fija en un punto, su cuerpo estaba en aquella sala, pero su mente estaba veinte años en el pasado.
- Me parece increíble el manejo que tienes con la shuriken Yata, tu aldea era una de grandes guerreros- el hombre de cabellera dorada que practicaba con ella elogiaba la destreza de la albina con las armas, desde la llegada de la chica a la aldea de la hoja, el Hokage se había ofrecido a tomarla como pupila, lo que le preocupaba era el hecho que la chica aprendía rápido, demasiado rápido para su gusto, algunas veces le metía en mas de un problema durante sus entrenamientos, en ese momento tomaban un descanso del arduo entrenamiento, no le gustaba reconocerlo pero de verdad que la joven le daba problemas.
- no lo se… -respondió aquella chica con pantalón negro ajustado lo mismo que una blusa del mismo color tapado con un chaleco color verde mostrando las insignias del grado jounin, pero muy aparte de esas insignias portaba la mas importante en la frente para ella una insignia que le daba identidad y un lugar al que pertenecía -y supongo que no lo sabré jamás… no recuerdo nada, desde pequeña siempre estuve sola, bueno la anciana Mito me crió hasta los cinco años cuando murió… pero a parte de ella, no recuerdo nada mas, no hubo alguien que velara por mi… las técnicas que eh aprendido las eh aprendido sola… mis primeras kunai y shuriken las adquirí…- la chica se queda en silencio con una mirada amarga y una tristeza en su voz.
- ¿Eh?, ¿como? -Pregunto un tanto serio el joven mientras paraba de tomar agua mirando algo preocupado a su nueva pupila.
-Robando, sabes que hice cosas de las que no estoy muy orgullosa-al fin declaro la rubia con los puños cerrados- un ninja muy descuidado como para no notar que me estaba llevando sus armas… estaba borracho bebiendo con unas chicas de un burdel de aquella aldea… no se si me daba vergüenza o lástima-dijo la chica recordando a aquel ninja- tenia el cabello largo era albino, tenia la cara maquillada y era un pervertido…no logro recordar como lo llamaban- la chica se quedo pensando un buen rato hasta que la voz de el rubio la saco de sus cavilaciones
-¡Jiraiya!- grito de repente el joven Hokage con entusiasmo
-¡Exacto Minato kun!... ¿como lo supiste…eh?- la chica se queda callada al ver a un hombre acercarse hasta el –¡es el!-pensó la chica aterrada al ver que era un ninja de la aldea, llevaban poco tiempo de haber terminado la guerra por la cual llego a konoha y no conocía a la mayoría de los ninja que andaban fuera-¡que horror!- pensó la chica mientras sus ojos se ponian grandes y blancos- ¡y para colmo de males parece ser amigo de Minato san!
-¡Jiraiya sensei!- dijo el joven feliz al ver a su maestro ahí, después de mucho tiempo al fin volvía a ver al culpable de su excelencia como Ninja.
-¡para colmo de males es su maestro!… no puedo creer que ese hombre sea el maestro de alguien tan correcto como Minato kun- dijo la chica aun con cara de espanto
-¡Minato kun! No sabes el gusto que me da verte muchacho, tanto tiempo… ¿eh?- el hombre miro a la chica que estaba ahí con el.
-ay no, ya me reconoció- pensó la chica mientras una gota bajaba por su nuca y daba un paso hacia atrás
- yo te conozco- dijo el sannin serio
- ¡kami!, ahora si; ya me reconoció, quizás después de todo no estaba tan ebrio- pensó la chica mientras su cara seguía asustada
-¡si! ¡Nunca olvidaría a una joven tan hermosa!, dígame señorita nos hemos visto en algún otro lugar- dijo comenzando a galantear a la chica
-Lo sabía- pensó la chica con un tic en la cara- este tipo es un bobo, como puede ser el maestro de Minato kun- la chica tenia una pinta fastidiada e incrédula, ¿de verdad ese tipo era el sensei de el Hokage de la aldea?
-Jiraiya sensei, le presento a Yata-dijo con una sonrisa mientras la chica recobraba la postura
-oh, veo que has mejorado tus gustos Minato san, esta niña es mas hermosa que Kushina –el pervertido comienza ah hacer unos movimientos referentes a los senos de la joven- ¡siempre me pregunte por que espiabas a alguien tan poco agraciada como kushina!- dijo riendo pervertidamente mientras una vena aparecía en la cien de la albina.
-Etto… sensei será mejor que guarde sus comentarios- advirtió Minato mientras pasaba saliva al notar como el Chakra de la albina se elevaba.
-Pero si es la verdad, mira nada mas que linda delantera- dijo aun mas pervertido el sannin lejendario.
-¡Yata Uzumaki!-dijo propinándole un golpe al estilo Tsunade mandándolo a volar al no soportar las burlas a su hermana y los comentarios referentes a su anatomía- un gusto- dijo con sarcasmo mientras el pervertido caía del cielo después de haber sido elevado por el golpe- ¿con que espiando a mi hermana, Minato san?- dijo la chica con el entrecejo fruncido
-e…espera- el Hokage tartamudeaba-… veras Yata…eso…fue hace mucho tiempo… en mis tiempos de chunnin… jejeje Yata no te pongas así.-dijo retrocediendo al ver el aura negra de la chica
- ¡ahora veras degenerado!-dijo la chica corriendo tras el Yondaime en una graciosa carrera-¡vuelve aquí cobarde!- dijo la joven rubia mientras lanzaba varias kunais.
-¡Soy despistado no tonto!- dijo mientras corría aterrado, sin embargo el joven tropieza y cae de lleno al suelo, la chica que venia tras el no logra frenar a tiempo y cae sobre el
-¡auch!- dijo ella al momento que se levantaba algo adolorida por el golpe, mientras se medio enderezaba caía en cuenta de la posición tan comprometedora en la que se encontraban el Hokage y ella, consiguiendo un rojo muy intenso en sus mejillas por parte de ambos jóvenes.
-¡Yata!- se escuchpo un grito que saco a ambos jóvenes de ese sonrojo para pasar a un pálido tipo papel albanene, entre todas las personas de la aldea era precisamente ella quien tenia que ver esa imagen que dejaba mucho que decir.
-Ku…shina-dijo al momento que se levantaba rápidamente de esa posición intentando dar una explicación, a pesar de saber que todo era un mal entendido, sabía que seria muy difícil explicarlo, si ella lo hubiese visto tampoco lo creería.
-¡Así que este era tu entrenamiento!- grito la pelirroja furiosa al momento de salir corriendo dejando a el Hokage completamente confundido, mientras que una albina salía corriendo tras ella.
-¡Nee chan espera!- grito la chica al momento de verla salir corriendo, para salir tras ella-¡Kushina detente maldición!- dijo la chica al fin dándole alcance colocándose frente a ella e impidiéndole el paso a lo que la pelirroja solo atino a darle una sonora bofetada haciendo que una de las coletas de la albina se despeinara debido a la fuerza y el efecto de su rostro siendo volteado por aquel golpe, la chica de cabellos albinos tenia los ojos desencajados, no esperaba esa reacción de la que consideraba una hermana giro lentamente su rostro para ver a la pelirroja mientras llevaba una mano a la mejilla lastimada, es verdad que le dolía la bofetada, pero le dolía mas la acción de su amiga.
-¡Nunca pensé que me hicieras esto Yata!- dijo con lágrimas en los ojos la pelirroja.
-Pe…pero Kushina… yo…- dijo la rubia mientras se sobaba la mejilla lastimada intentando encontrar las palabras adecuadas, sin embargo esos ojos color jade que la miraban con rencor le impedían decir algo, estaba confundida, lastimada y dolida.
-Pensé que en verdad eras mi amiga, te considere como una hermana ¡te compartí mis apellidos! Cuando eras una don nadie sin personalidad...y tu, tu… - la chica de cabello de fuego respiraba con dificultad, la ira la tenia apoderada, era una extraña combinación de sentimientos, dolor, coraje, decepción, celos, amor, todo eso en conjunto agitando su mente y cortando su respiración, se hacia cada vez mas fuerte , se volvía un nudo en el pecho que no la dejaba respirar- así me pagas, de esta manera, sabes lo que siento por Minato!-dijo la chica proveniente de la aldea del remolino al dejar las lágrimas contenidas mientras le reclamaba a su amiga.
-Kushina…la albina no podía creer que le estuviera diciendo todo eso sin permitirle defenderse, pos su cabeza jamás había pasado la idea de quitarle al Hokage, aunque la albina reconocía que el hombre era apuesto e inteligente, jamás se atrevería a jugarle tan sucio a esa chica que había sido su única familia y amiga- exactamente- cubrió sus ojos en su travieso flequillo -¿que sientes por Minato kun?-pregunto la albina levantando la mirada con los ojos cristalizados dolidos por la duda de la chica
-¿Que siento?...¿que siento? ¡COMO QUE, QUE SIENTO POR EL!-la mirada de la pelirroja se encolerizaba cada vez más- Yata sabes lo que Minato significa para mi, es lo que siempre eh soñado, el hombre que siempre había esperado, el amor de mi vida…sabes que desde que se volvió Hokage cada día lo siento mas lejos de mi alcance y tu, tu… una pobre ninja sin identidad…!Así nada mas te le acercas!! - dijo mas molesta la pelirroja.
-¿Estas celosa kushina?- pregunto la rubia mientras dejaba de sobarse la mejilla y dolida por las palabras aun sin mostrar sus ojos, de hacerlo Kushina podría ver las lágrimas contenidas en sus ojos.
- ¡Celosa es poco!… eres una golfa ojala Minato no te ubiera encontrado, ojala nunca te ubiera conocido, de haber sabido nunca te hubiera compartido mis apellidos, me arrepiento de haberte considerado una hermana, te detesto me muero de rabia al saber que Minato te ve de esa manera, de la manera en que jamas me verá- Kushina tenia mucho mas que decir pero las palabras no le salían
-¿Por que kushina?-dijo la rubia con tristeza aun dolida por la bofetada y esas palabras tan desgarradoras, para ese momento lágrimas silenciosas corrían por sus mejillas.
-¿Por qué? …¡POR QUE AMO A MINATO!-grito con toda su furia la pelirroja.
-¡Kushina! …- una voz tras la joven pelirroja había cortado de tajo toda su furia
-Mi…Minato…-dijo la pelirroja en un susurro mientras su rostro se ponía al color de su cabellera.
-Yo los dejo solos…tienen mucho de que hablar- la albina se da media vuelta sin mostrar sus ojos- por cierto kushina- la albina se detuvo un momento sin mirar a la pareja- lo que viste fue resultado de un juego, tropezamos y me caí sobre Minato, lo estaba persiguiendo por algo que hizo, quería golpearlo, pero perdimos el equilibrio, si no me crees puedes preguntarle a ese pervertido que tiene por maestro… nos vemos luego- dijo la rubia mientras se alejaba del lugar para dejarlos solos.
-Kushina…lo que dijiste….-el cuarto Hokage estaba tan sonrojado como la pelirroja
-Minato kun y-yo… -la chica no sabia que decir hasta que de repente sintió un sobre protector abrazo-¿Minato?
-Yo también te amo kushina-dijo el chico mientras se separaba del abrazo para depositar un dulce beso en los labios de la joven pelirroja
-Al fin se atrevió a declararse- dijo Jiraiya quien espiaba oculto entre unos arbustos
-Mas bien…al fin se animaron a confesarse sus sentimientos-dijo la albina escondida entre los mismos arbustos- bueno yo me voy –dijo la chica poniéndose de pie
-¿Yata?-dijo al ver la seriedad con lo que lo había dicho
-Debo preparar mis cosas… tengo una misión de rango S y ya voy con retrazo…-la albina estaba seria, el Sannin no la conocía, pero su tono de voz sonaba amargo
-¿Te encuentras bien?-pregunto el sannin.
-No… la persona que mas quiero me dijo una don nadie… me abofeteo…¿cree que me encuentro bien después de eso? además pensó lo peor de mi, pensó que le quería quitar el amor de su vida, nadie puede estar bien después de eso.
-Sabes… no deberías ir a una misión tan arriesgada en ese estado, tus emociones…
-"Un ninja jamás muestra sus emociones"-dijo la chica completamente seria.
-¿Perdón?-dijo Jiraiya sorprendido.
-El quinto principio…los sentimientos son debilidad que nublan la razón e interfieren en el cumplimiento del deber, lo que hoy paso no tiene nada que ver con mi trabajo, hasta pronto Jiraiya sama- la chica desaparece entre un remolino de hojas.
-Así que has aprendido esa técnica de Minato…
-Jiraiya sama- se escucho la voz de una pelirroja a su espalda- ah visto a Yata chan- pregunto sin soltar la mano del Hokage.
-Si, la ví –dijo con una sonrisa al ver por fin a esos dos juntos
-Tengo que disculparme, me porte muy mal con ella y …- la pelirroja fue interrumpida
-Tendrás que esperar a que vuelva de su misión, si es que vuelve-dijo entre dientes mas bien para si mismo, se había quedado con la preocupación de ver a esa chica tan destruida emocionalmente, sin embargo reconocía que la chica tenia agallas para trabajar con sus sentimientos heridos.
-¿Misión?-dijo la chica mirando a Minato
-Ayer por la tarde Sandaime le dio una misión de rango S-contesto el rubio mirando a su ahora novia
-¡¿que?!, ¡eso no es posible!-dijo Kushina apenada- ¡tengo que alcanzarla!-dijo decidida a comenzar a correr.
- Es imposible, uso la técnica especial del rayo amarillo de Konoha- dijo Jiraiya cruzándose de brazos-quizás así dejes de ser tan impulsiva Kushina-miro con algo de reproche el Sannin- felicidades, hacen una linda pareja-después de eso el ermitaño los deja solos.
-no vi a Kushina durante meses que duro la misión- la albina contaba a los ninjas de la aldea su vida regresando de esa ensoñación- en esa misión… fuimos un equipo de dos…fue entonces cuando, conocí a Hizashi Hyuuga-dijo la mujer sonrojándose un poco mientras veía a Neiji- un ninja poderoso, inteligente y con un gran, gran corazón… mas de una chica de konoha estaba interesado en ser su pareja, quien le diera descendencia a su gran clan hyuga… el mas poderoso de konoha… Lejos estaba de pensar, que su corazón me había elegido.
XD CONTINUARA
