Varios chicos comenzaron a pararse a dejar sus trabajos a la mesa de su profesor seguido de muchas risas y voces, mientras se encaminaban a la salida. Ella apenas se había percatado de que había acabado la clase, esos dos días no había podido dormir a gusto, a pesar de que Kaien no había dormido con él, no es que su precensia no le dejase dormir cuando no se queda con ella, pero el le había hecho recordar cosas, sentía que ese día sería demaciado largo a pesar de todo.

- Demonios... - miró su muñeca donde se encontraba su reloj- debo apresurarme o llegaré tarde a la siguiente clase- murmuró, se levantó de su asiento para sacar rápidamente de su bolso un folder con el trabajo y lo dejó en la mesa del profesor- Hasta luego profesor- decía mientras salía corriendo aprisa.

- Hasta luego señorita Kuchiki.

Capítulo 2

Entre sueños

Ya había estado corriendo un buen rato, atravesando edificios y subiendo escaleras para llegar a su destino final R423 anunciaba en la entrada de la puerta del salón. Entró rápido y tomó asiento.

-Uff...- suspiró- a tiempo x.x - una profesora de cabellos castaños y con un moño recogido por detrás, llevando gafas, sus ojos eran azul claros, de tez blanca y delgada, vestida con falda a la rodilla estilo tubo, una camisa blanca y cargaba un montón de libros y un maletín algo pequeño que iba dejando lentamenta en su escritorio.

-Bueno días chicos, veo que hoy nadie ha llegado tarde, así que comenzaré de inmediato con la clase- anunciaba mientras sacaba su laptop de su maletín para comenzar la clase- bien, les dejé leer un libro y quiero saber sus opiniones.

Así pasó toda la clase, entre comentarios, uno que otro momento en que la profesora daba miedo por su pasión a la clase y otras en las que daba pena por sus malos chistes.

Esa había sido su última clase de ese día así que deseaba solo pasar a dejar unos libros a la biblioteca, y recoger otros que ya habia ordenado y sólo tenía que pasar a traer al primer piso de ésta. Volvió a hacer todo un recorrido atravesando esta vez los jardines de la universidad para llegar al centro de la escuela donde se hayaba la biblioteca, era enorme.

-Que aburrida, y yo que siempre creí que te vería platicando con chicas en uno de los jardines y no haciendo gran cosa, hablando demasiado y algunas veces quejándote como tanto te gusta, pero te encuentro de repente y te veo antipática e irreconocible, ¿Quién diría que cargarías ahora el cabello largo?- esa voz... ¿Dónde la había escuchado?, se le hacía conocida, no quería voltear, algo le decía que no era algo bueno, sintió un escalofrío, no quería contestar, así que sería mejor ignorarle e ir por los libros. Estaba por avanzar cuando de repente una mano le sujeto de la muñeca haciéndola girar. Oh, oh... Esto no era nada bueno- Hola.. Rukia- saludó un chico de cabello naranja.

- ¿Ku..Kurosaki?- dijo con los ojos muy abierto, ¿acaso le estaban jugando una broma?¿estaría soñando?¿tan mal le afectaba no poder dormir?, se quedó helada.

- Así es, pero ¿por qué tan formal?, ¿desde cuando me dices por el apellido enana oO?- gruñó el pelirrojo.

- ja!... de todos modos no haz cambiado en nada... tu sigues siendo el mismo idiota y no puedes decirme al menos Rukia después de tanto sin vernos...- se giró indignada retomando su dirección.

- ¿Pero a dónde vas y con tanta prisa? ¿tan mal te caigo ya?- le dijo volviéndola a tomar del brazo ahora, viéndola a los ojos, esos ojos que lo volvían loco y hacía que se perdiera. Que raro, parecían estar sin vida, frunció el entrecejo pensando que era sólo imaginación suya...- pero, qué...?

- Óyeme bien, no tengo tiempo para idioteces, te creía muerto técnicamente, ¿A qué haz venido?¿Otra vez vas a inventarme cosas? o acaso... ¿Acaso tienes hija o ya te cansaste de la otra?, ¿sábes que todo va bien hasta que a ti se te ocurre aparecer?, ya tengo una vida y ya soy feliz y sin ti... Ichigo, ve y búscate a otra, aquí podrás encontrar a varias como te gustan- se soltó bruscamente de la mano que le sujetaba el brazo y se volvió a encaminar, sentía un gran dolor en el pecho y que no podía respirar, pero ya le había dicho algo que no pudo decirle hace mucho tiempo, ya no era la chica que el conoció alguna vez. Detrás suyo el chico se quedó perplejo, sin moverse y no sin poder detenerla, bajó el brazo que segundos atrás había tomado por el brazo a Rukia y ahora solo sentia culpa, dolor, angustia, 3 años bastaron para arrebatarle a la única chica que de verdad ha amado y que aún tenía en su cabeza. Decidió irse de inmediato de ahí.

- ¿Pára qué vine aquí... si sabía que ella me golpearía con sus palabras?... Que tonto fui- murmulló dándose la vuelta y caminando sin rumbo, tenía mucho que pensar, apenas hace una semana que había llegado a esa universidad de intercambio, había oído hacía varios meses por una plática de Tatsuki que Rukia estaba ahí, estudiando Política o algo así ya que no prestó mucha atención del todo lo qué estudiaba la enana en ese lugar, con sólo escuchar el nombre de ella y saber su paradero había decidido que por fin tenía que ir por lo que era suyo sin importar lo que le costase ni dónde estuviera, ya hacía varios meses había decidido que quería ir de intercambio a una universidad de Estados Unidos, pero no pensó en las grandes posibilidades de que ella estuviera viviendo en ese país, pero todo se desmoronó al escuchar esas frías palabras de ella... Siempre había sido dura, terca, testaruda, tal vez a veces malhablada cuando el la provocaba pero, algo le decía que tanta seriedad, y sin recibir un golpe o reclamo de parte de ella no la hacía verla como antes, incluso hubiese deseado más un golpe una patada o algo de agresividad de parte de ella en respuesta que lo que ella le contestó, la conocía perfectamente. Algo había cambiado en ella.

Tomó el tranporte que le dejaría cerca de su nuevo departamento. Veía sin rumbo por la ventana de éste, todo le parecía gris a pesar del sol de ese día. Pasaron varias calles y se dio cuenta por fin que estaba por llegar a su destino, se levantó, y tocó el timbre indicando que bajaba en la parada, camino unos cuantos pasos y sacó sus llaves para abrir la puerta principal.Subió varios pisos hasta llegar al cuarto piso, caminó por el pasillo y se detuvo en el número 4-G. Abrió la puerta y cerrándola detrás de sí, para lanzarse al sofá de la sala principal y dejar en el suelo su mochila, comenzaba a masajearse la sien. Miró el techo como si fuese lo más maravilloso del mundo hasta que el sueño le ganó quedándose dormido profundamente.

- Rukia...-murmuró, mientras le brotaba una pequeña lágrima.

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Rukia había llegado a su departamento por fin, trató de leer un poco de lo que le habían dejado de tarea, pero no lograba concentrarse, estaba siendo perturbada por la ansiedad y medio sonreía en recordar en la forma en que le había contestado al chico hace unas horas. Se había demorado en la biblioteca platicando con una compañera suya de una de sus clases para no encontrarselo, y rogaba que cuando saliera no le estuviera esperando o algo así, pero de todos modos, por si las dudas tomó otra salida para no encontrarlo. Decidió mejor pararse a ver la tele, así que se acomodó en el sofá para ver algo y después continuar con sus lecturas y luego le hablaría a su novio. Comenzó a cambiarle para encontrar algo que la mantuviese entretenida y no pensando en ese naranjito que recién se había encontrado- que pésimo día...- pensó repitiéndoselo en la mente, al final decidió dejarle en una película, pero comenzaba a sentir pesados los ojos, hasta finalmente quedarse dormida sentada.

- Oye Tatsuki, ¿ese chico de cabello naranja es amigo tuyo?- dijo por fin mientras se sentaba al lado de ella mientras se secaba el cabello con su tualla ya que había salido de nadar un rato en el mar, comenzaba a atardecer, mientras miraba el inmenso mar.

- ¿Eh?, ¿Hablas de Ichigo?- dijo confundida- sí, ¿Por?- se quitaba las gafas de sol ya que estaba descansando recostada sobre su toalla en la arena, tomaba asiento para estar a la altura de su amiga.

- Nada, que desagradable, le odio - -!, me hizo pasar un mal rato cuando subí a mi habitación, me dijiste que era del lado derecho, y en realidad era del lado izquierdo, o eso creo.. ya no sé!!- dijo sonrojada recordando cuando vió cómo se quitaba lentamente la playera ese chico.

- Ok creo que fue mi error xD, pero no te enojes, mira que se parecen ¬¬, hace un momento el me vino a decir algo parecido, algo como "Tu estúpida amiga enana me observaba mientras me quitaba la playera, ¿acaso en ese instituto para mujeres les enseñan a ver a los chicos mientras se visten?" algo parecido y que le caes mal por ser mirona, pff, jajajaja, Rukia ¿Quién iba a pensar que eras una mirona?!- se carcajeba mientras se retorcía de la risa y se revolcaba ahora en la arena.

- Estúpida ¬¬, como si hubiese algo que ver de ese idiota- dijo indignada- no me pierdo de nada, he visto pectorales mejores- mintió dándose la vuelta mientras alguien se detenía detrás suyo.

- Uy sí, y yo he visto a mejores chicas con más pechos que tú y no tan pálidas, como tú, niñata!!- reclamaba el chico de cabello naranja y le lanzaba arena con el pie haciendo que una Rukia se enfadara ya que le había caído cerca de la boca y por poco en los ojos y comenzara a perseguirlo. Rukia ya estaba por alcanzarlo hasta que saltaron por donde estaba acostada una chica, al momento en que justamente la morena pasaba saltando sobre ella, ésta levantó un poco su rodilla haciendo que una Rukia tropezara, elevándose por los aires varios centímetros, acercándose a un Ichigo quien volteaba lentamente al no escuchar los gritos de la chica, mientras que ella también caía sobre él dejando a un Ichigo debajo y rukia encima suyo. Cayó sobre su pecho. Comenzó a subir la cabeza comprendiendo lo ocurrido.

-Aww...- gemía con pereza y algo de dolor Rukia- itee!! - le gritaba en la cara al chico.

-Duele más que me estés enterrando tu codo en mi estomago.. enana- le reclamaba con dificultad por lo antes dicho. De repente ambos se quedaron viendo con mmirada asesina, hasta que Ichigo miró fijamente a los ojos de ella- que ojos tan raros- pensó, mientras comenzaba a embobarse, comenzaba a gustarle verle a sus ojos.

-¿Qué tanto vez bakamono?- dijo finalmente parándose y dándole una patadita en las costillas.

-Como si huibiese algo que ver estúpida ¬¬!!, eres cero atractiva y sin cero sex appeal xD- reía mientras se levantaba lentamente y se sacudía la arena de la espalda. Rukia en respuesta le golpeaba de vuelta con el pie el estomago dejando a un Ichigo sin aire y retorciéndose en la arena. Rukia regresaba con Tatsuki y se sentaba a platicarle nuevamente.

Rukia despertó sobresaltada al sentir una mano tibia que pasaba por su mejilla y dándole un beso en la frente.

-Nena, estabas diciendo ...- Rukia se tensó ante la pausa del chico- ¿bakamono?- preguntó confundido al no saber que era eso, no entendía japonés.

-Ah..- dijo avergonzada- si, perdón, tuve una pesadilla.

-Ok -dijo parándose de su lado- ¿Qué tal te fue hoy?, perdón si vine de repente pero tenía ganas de verte... y para preguntarte algo.- dijo esto último serio el chico de cabellos negros.

-Eh.. ¿Qué pasa Kaien?- estaba mentalizándose para contestar lo que fuese.

-Cuando me conociste, y después de que nos hicimos novios, dijiste que tuviste un novio que se llama Ichigo, ¿No?

-Sí... a qué viene esa pregunta Kaien?- dijo rascándose el ojo izquierdo.

-Es que hoy un amigo de otra clase me presentó a un Kurosaki Ichigo porque decía que se parecía a mí, estuvo insistiendo una semana con eso y hoy que le ví tuvo la oportunidad...quería saber, Kurosaki, el Ichigo que me presentaron, es tu ex?

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- No quiero que te burles de mí, pero, el otro día soñé contigo -/-... - decía el chico de cabello naranja.

- Bromeas?- contestó la morena sonriendo, que miraba las luces desde el balcón de sus habitaciones.

- Enana tonta, seguramente te estás burlando de mí...- gritó.

- Claro que no idiota... y... qué soñaste?- preguntó nerviosa.

- Nah, es un secreto- dijo volteando a ver una palmera cercana a la calle.

- Pareces niña diciendo eso...- se quejó, no le gustaba que la dejara con la duda.

- Aunque me digas eso... Pero.. Hoe

- Qué cosa?

- Me gustas...y eres una enana muy infantil- dijo para no sonrojarse y salía del balcón para salir de su habitación después y bajar a cenar ya que casi era la hora. Rukia se quedó de piedra y roja de los pies a la cabeza.

-Dijo enana infantil?, ese estúpido!!, Hoe!, Ichigo ven aquí bakamono!!- dijo reaccionando tratando de alcanzarle.

Ahora un Ichigo era el que despertaba, vió su reloj que estaba sobre una mesa cerca del televisor. Tenía que hacer algo de tarea porque tenía que dormir temprano, mañana sólo tendría una clase.

-Tenía razón al decirme todo el tiempo idiota- murmulló tristemente mientras se ponía en su escritorio a leer.