The Moon is Ours
Capítulo 3
Y todo va en picada...
- Kurosaki Ichigo...- repitió al escuchar el nombre del chico mientras bajaba la mirada tratando de pensar- ya veo, no pensé que esto sucedería tan rápido, pero.. sí Kaien, es él.
- Rukia, sabes que no soy celoso, pero, hay algo que me incomoda y que me molesta...- comentó el chico pelinegro sentándose a su lado mirando sin rumbo al frente- cómo se supone que me sienta ahora que sé o qué no sé... pero que se supone que me hiciste este corte?- le señaló la cabeza con el dedo índice volteándola a ver tristemente- suena bastante idiota que te reclame por algo así, incluso me siento estúpido haciéndolo, antes no me molestaría si me hubieses explicado que él y yo teníamos cierto parecido después de que tu lo cortaste, pero no es lo mismo... Rukia, yo te amo, sé que lo quisiste mucho, que lo amaste, no estoy seguro Rukia, tengo sentimientos encontrados que no pensé tener con una chica, pero me siento celoso, porque no sé cómo diablos llegó el aquí de repente y en parte que te lo presenten porque nos parecemos a pesar de ser de otro país, da algo de miedo, pero da más miedo que el venga y sea por ti, no soy inseguro, pero no sé qué pienses tú, sino es que tú antes de eso ya sabías que el estaba viviendo aquí.
- Claro que no Kaien!- gritó furiosa parándose de su asiento- yo hasta hoy lo sé, me buscó y bueno queria hablar supongo, le di por su lado, y lo dejé ahí sin poderme hablar, para mí fue algo extraño también. Con lo del corte, lo siento, yo creí que era buena idea y no te visualizaba con él cabello corto como él incluso ni me pasó por la mente hasta que te ví...
Flash Back...
- Sé que es muy pronto para decirte esto pero... Rukia, sé que cortas muy bien el cabello y tu siempre me haz estado insistiendo que un corte no me haría nada mal, para ser una chica... enana xD, y a la que adoro... quiero que seas la primera que toque mi cabello y que hagas algo que haga que te guste más..- dijo sonrojado y sonriendo tontamente el chico de cabello negro, lo cargaba recogido y su cabello era realmente sedoso a simple vista, era largo mucho más abajo de lo hombros, para ser un chico con tez algo tostada se le veía muy bien, además, la mirada le ayudaba bastante, y ni olvidar la sonrisa pícara que siempre cargaba consigo. Era popular y conoció por error a la chica cuando comenzó el propedeútico de la universidad, ya saben presentaciones y eso, para que se conocieran mejor entre compañeros y él entró al salón de al lado porque creyó que era ese el salón. Siempre despistado y alegre, así era Kaien Kiba.
- Eres demasiado orgulloso y muy antipático cuando algo no te gusta, no quiero que luego te quejes... pero bueno, un punto para mí!, siéntate - le señaló la silla que daba a la ventana en su apartamento, había una gran vista, comenzó a sacar de quién sabe dónde tijeras, peines y cosas que necesitaba para cortarle el cabello a su novio. Kaien tomó asiento, se desató el cabello dejándolo caer sobre su espalda- quítate también la playera, no tengo conque cubrirte, lo siento- dijo mientras seguía acomodando todo sobre una mesita cerca de la ventana sin mirarlo. El chico hizo caso inmediatamente- Bueno Kaien oy a empezar- se acercó volteó lentamente y se quedó perpleja al ver el pectoral de su novio, diós, tan bien se veía el chico sin playera, se le marcaban los bíceps, simplemente le encantaba, era la primera vez que lo veía sin playera, estaba totalmente embobada.
- Rukia...?- preguntó su novio volteándola a ver ya que el estaba entretenido viendo por la ventana como pasaban los pájaros y todo lo demás que se pudiera ver como niño chiquito, estaba confundido y se sentía de pronto observado por la chica- Qué?, nunca haz visto a un chico sin playera Kuchiki xDD?!- le dijo burlándose de ella.
- Serás idiota, jah... - caminó deprisa con las tijeras en mano, el peíne y rozeador. Así comenzó a hacer su trabajo, el chico no podía creer que le dejara a su casi recién novia que le cortara el cabello, no entendía bien porqué le fascinaba tanto estar con ella, era su droga, era lo que más adoraba... no pensó quererla tanto, hasta creyó que sería pasajero como tantas otras que ya había salido, sí... Kaien anteriormente había sido un don juan, y quién iba a creer que ahora ra hombre de una sola chica y más a parte siendo domado por ella, dejándose expuesto a cualquier cosa que ella dijera, aceptando inmediatamente, era su diosa, la amaba aún sin habérselo dicho, era su secreto, quería esperar más tiempo, disfrutar si algo salía mal lo que sea con ella, incluso si eso significase que le cortara el cabello.
Pasaron cerca de una hora, Kaien se limitaba a decirle a la chica que ya quería que acabara de vez en cuando, ya que Rukia no estaba segura de qué era lo que quería el chico como corte nuevo. Cuando acabó finalmente, le pasó la secadora secando todo su cabello, lo dejó algo alborotado, tal vez Kaien haría ke el mismo le diera forma y lugar a su ahora nuevo corte de cabello. De momento, dejó de pasarle la secadora, se quedó sorprendida, ese corte... habría sido inconsiente?, no.. o sí?
-Ya terminé...- masculló la pelinegra mientras continuaba embobada y sorprendida a su novio- yo... espero que.. espero que te guste- dijo finalmente pasándole el espejo.
- Woow!, quedó bien, hacía mucho que no cargaba el cabello corto, pero me encantó la forma que le diste, no pensé que fueras tan buena Rukia... Gracias- diciendo esto se acercó a la chica y le dio un beso en la frente en forma de agradecimiento, sabía cuanto le gustaban a Rukia esos besos. Y siguió observándose- por cierto nena, cómo aprendiste a cortar el cabello?
- Bueno, un día una amiga de mi instituto en Tokyo me llevó a un local cerca de su casa, dijo que ahí se cortaba el cabello, y es que yo antes amaba cargarlo corto, pero entonces me presentó al chico de la estética xD, y me gustó ver cómo cortaba el cabello, así que cuando tenía tiempo me enseñaba a cortarlo, fue fácil- dijo orgullosa de sí misma- aunque la verdad es que a veces podía desesperarme el chico, era como de mi edad supongo, sólo que decía muchas idioteces y daba miedo, se llamaba Asano Keigo, era vergonzoso ver como perseguía o se le insinuaba a los chicos que llegaban ahí a cortarse el cabello o cuando nos sentabamos en la parte de afuera del local- finalizó con una gotita en la nuca mientras se acostaba en su cama.
End Flash Back.
- Y nunca pudiste haberlo mencionado?, qué querías hacerme después?, que lo pintara de naranja para así gustarte más porque sería casi igual a él?, no juegues conmigo Rukia... - dicho esto se levantó enfadado de su lugar se dirigió a la puerta y se detuvo antes de abrirla- Rukia, sé que aún lo amas... lo vi en tus ojos, ví como brillaban cuando mencioné Kurosaki. No sé qué ha estado pasando este tiempo contigo y con él, siento que en algún momento de nuestra relación te perdí ya no eres la chica que yo conocí al pasar los meses...además, nunca me haz contado nada concreto de ustedes, porque pensé que sería mejor que lo enterraras y pudieses darte cuenta que alguien puede enamorarse por segunda vez, pero... pero creo... creo.. que yo no soy quién para decirte eso... y si crees que esto va a funcionar aún quiero que me lo cuentes todo, pero quiero que sea cuando estés lista, y que me abras tu corazón como nunca lo haz hecho, hasta la fecha había dejado que fuera así, pero, en este momento quiero y necesito saber si de verdad lo que sientes es amor y no capricho o algo que no tenga que ver con el amor, no me quiero ilusionar más Rukia, eres lo que más amo... - suspiró finalmente sus palabras fueron tristes, abrió la puerta y se fue cerrándola tras de sí.
- Como te odio Ichigo...- murmuró enfadada, sintiendo ira, confusión y como si su corazón se fuese a romper en cualquier momento.
Era verdad, todo eso era verdad, cuando comenzó a salir con él, creyó que ya había pasado suficiente como para abrirle el corazón a alguien más, había conocido a chicos nuevos, y salido con varios pero ninguno le había hecho tan divertido como Kaien, algo de él le gustó inmediatamente cuando lo vió y cuando comenzaron a ser amigos.
Entonces comenzó a recordar cómo empezó su relación con él; pasaron 7 meses para conocerce bien, de repente Kaien llegó a una de sus clases con muchas flores, eran rosas blancas sabía que a Rukia le encantaban esas, y de repente escandalósamente gritándole desde a fuera por su nombre, irrumpió la clase, dejando a un profesor atónito y con ojos blancos sin saber qué decir, y observando el espectáculo.
-Rukia!, quiero que sepas que eres un encanto, eres mi mejor amiga y te diré... jamás conocí a una chica como tú, con tantas cualidades, y que sus defectos fuesen virtudes- de repente se acercó lentamente a su asiento, le tomó la mano y se hincó como si fuese a pedirle matrimonio xD- por favor, Rukia, sé mi novia!! - le entregó las rosas blancas esperando su respuesta de una Rukia sorprendida y todo el salón incluyendo al maestro esperando el desenlace de esa emocionante tarde de clases.
- Yo..- dijo sorprendida aún. Comenzó a traer recuerdos del pasado en su mente, una escena se detuvo en donde veía a un chico pelinaranja decirle algo y se iba, a ella llorando sin cesar y corriendo sin rumbo. Se detuvo, regresó al presente- Si Kaien, quiero ser tu novia, aunque esto fue bastante... idiota- le sonrió y se levantó de su asiento para hacerle la señal con su mano que se levantara. Ambos estaban frente a frente y rukia le regaló un beso en la boca que duró pocos segundo ya que recordó que estaban en clases y se sonrojó- idiota, mejor nos vemos cuando salga de clase - le dijo en voz baja mientras sentía todas las miradas de su clase.
-Yep- acentuó con la cabeza como si acatase la orden- te veo al rato nena- dijo encaminandose a la salida del salón- ah si y perdón profe por el tiempo que le robé xD!, pero ya sabe... el amor- dijo saliendo como siempre dejando espectativas y a un profesor despreocupado, que comenzó sin mucho ahínco la clase.
Regresó para sus adentros de ese recuerdo... no es que no lo quisiera, Kaien... el la amaba, y ella estaba segura que también ella a él, tal vez la aparición de Ichigo la estuviese confundiendo. Sí, eso tenía que ser, tenía que hablar con Kaien y decirle que nada en ella había cambiado, que la chica de la que se enamoró seguía siendo la misma, que se equivocaba, simplemente, que ella trataba de ser alguien mejor para él o al menos eso sentía. Se levantó y miró la hora la hora. Esperaría un día más tenía que hacer mucho trabajo y con su situación actual estaría ocupada aún más, tenía que pensar cómo contarle a Kaien qué había pasado con Ichigo antes de llegar a ese país.
...
Ichigo se levantó perezosamente de su escritorio, había tardado en acabar sus tabajos y leer lo que le hacía falta. Decidió no quedarse ahí, sería mejor que diese una vuelta, así se despejaría y cenar sería una buena idea también. Hacía aún frío, todavía quedaba nieve por las calles, así que se puso una sudadera verde y encima una tipo gabardina café, tomó una bufanda negra y tomó la cartera de la mesa de centro de la sala, se encaminó a la salida, atravesando las puertas de edificio hasta llegar de nuevo a la entrada, abrirla y cerrar tras de sí, iría al parque cercano de su departamente y tal vez se sentaría un rato a pensar. Caminó de repente sin rumbo, dejandose por decirse así guiar por sus pies, al final de cuentas no pasó al parque al que tenía decidido ir, así que volteó a ver dónde estaba a sus costados, dandose cuenta que no reconocía muy bien por ahí, así que decidió entrar a algo parecido a una cafetería y cenar algo, ya comenzaba a sentir el efecto del gruñido de su estomago pidiéndole a gritos que comiera algo, aunque fuese la nieve del suelo xD. Tomó asiento en una de las mesas y esperó a que la mesera se acercara a tomar su orden. Miró al frente del asiento vacio, asiendo alusión de ver a Rukia sentada frente a él, sonriéndole y diciéndole que la ciudad es grandiosa.
- Seguramente debe estar feliz con él, aunque... si de verdad me odiara tanto no buscaría un chico parecido a mí versión morena- pensó celoso- quiero verla, quiero ya no perder el tiempo y tenerla conmigo... necesito decirle que me equivoqué, pero ya no sé cómo hacerlo.. -sintió como de repente se sentía morir, y como de repente ya no comenzaba a tener hambre pero tenía que hacerlo sino no lo haría más tarde.
-Buenas noches, puedo tomar tu orden?- dijo una mujer de cabello largo sujetado en trenza, negro con una mirada que emitía tanta paz y serenidad vistiendo un pantalón de mezclilla azul, una camisa blanca medio fajada y tennis, más bien parecía una clienta más, no parecía la mesera de la cafetería- disculpa?- preguntó viendo que el chico zanahoria no contestaba.
-Ah.. sí, lo siento, traígame una hamburgusa doble con papas y una soda grande - le pidió distraídamente.
-Claro, inmediatamente- dijo caminando para entregar la orden en donde hacen las comidas y regresando donde el chico- disculpa, se encuentra bien?, se ve algo pálido.
-No, estoy bien señorita, solo estoy algo cansado- comentó sin voltear a verla mientras veía através del vidrio de la cafetería.
- Me llamo Unohana, mucho gusto - dijo dándole la mano alegremente la mujer, Ichigo rápidamente volteó al ver dedos cerca de su cara y entendió finalmente extendiéndole la mano también rápidamente.
-Ichigo- contestó desconcertado.
-Perdón si soy tan molesta muchacho, pero parece que no eres de aquí verdad?, eso y que al parecer estas perdido ya que nunca te había visto por aquí- comentó la mujer.
-No de hecho creo que esta no es mi zona e inconsientemente llegué aquí...
- Oh bueno, si necesitas ayuda con eso cuenta conmigo- comentó mientras se empezaba a alejar de ahí.
- Si, muchas gracias...
...
Síii... está corto, y creo que estuvo muy no sé cómo xD... pero aún falta mucho que aclarar, ¿Qué habrá pasado con Ichigo y Rukia?, Por qué rukia odia tanto a ichigo?, ichigo seguirá estando solo?... Keigo seguirá siendo gay xD?.. descúbranlo en el próximo episodio 8)... aunque no prometo nada de keigo u.u..
Adieuu )
