Ichigo regresaba constantemente a ese café que por error encontró aquél día. Hoy entraba tarde a clases así que fue a desayunar algo ya que su estomago le pedía a gritos un bocado. Encargó y como ahora ya era de costumbre su ahora mesera Unohana le atendía pasientemente a pesar de ser un chico indeciso, la mayor parte del tiempo pasaba algunos minutos meditando que sería bueno pedir aún ya sabiéndose la carta y terminaba generalmente pidiendo siempre lo mismo.
- Ah!, gracias Unohana!, eres la mejor!- gritaba alegre Ichigo al ver su plato con panqueques, jamón y tocino- con esto será suficiente para poder mantener mi hambre hasta que salga- chillaba, la mujer río ante el comentario.
- Por cierto, la chica de la que me contaste el otro día.. ya haz hecho algo al respecto?- preguntó curiosa mientras se sentaba frente de él mientras él desayunaba.
- No... aunque la he visto varías veces rondando por la biblioteca, ser de la familia que viene conlleva muchos compromisos, hasta ahora me doy cuenta de porque ahora es más centrada, hace lo que ella quiere, es feliz aunque eso le cueste no poder divertirse demaciado, y aún así sé que ella lo logrará, es una gran chica... -decía mientras miraba fijamente su desayuno trayéndole de varios recuerdos de Rukia sonriendo, leyendo sus mangas e infinidad de momentos con ella. Y, sin embargo, al despertar a la realidad, frente a él estaba una mujer que apenas había conocido hace algunas semanas, y que le ayudaba mucho con sus consejos, aún no siendo el mujer le agradaba la idea de recibir algo de ayuda a pesar de que el pensaba que necesitaba ordenar sus ideas, no le vedrían mal otras para estar más seguro de lo que ahora haría. Definitivamente se había vuelto un cliente de ese establecimiento, a pesar de que solo iba para pasar un rato de paz y no sentirse tan sólo.
Capítulo 3
"Tan Sólo Una Cita...?"
Aquel día habían estado hablando del dichoso Kurosaki Ichigo, a pesar de que Kaien no había quedado del todo convencido, amaba a Rukia y lucharía por ella, si era verdad lo que ella le había contado, entonces no dejaría que ese sujeto se le acercara a su hermosa esposa (NA: Así suele decirle según dentro de su mundo Kaien XD). Jamás había conocido a una chica así como ella, y quería tenerla solo para él, Ichigo ya había tenido su oportunidad, así que lo haría regresar a casa y hacerlo entender que ella ya no tenía que ver para nada en la vida de su chica. Pero mientras, tenía que atender la maldita universidad, estaría preparando algo para Ichigo... sí... eso tenía que hacer.
- Kaien!! - Le gritó su profesor- cuántas veces te he dicho que si no te interesa la clase y prefieres soñar dentro de éstas, prefiero que te quedes hasta atrás, tu cara me pone furioso!!- le lanzó su pluma en la cara para ver si así despertaba su adorado alumno, aunque las múltiples cara de ensueño de Kaien parecía que se estaba divirtiendo, imaginándose mil y un cosas para molestar a ese Kurosaki, sí.. simplemente no se la dejaría fácil.
--
Rukia bajó las escaleras de su salón que era tipo sala de discusión en donde ese día se encontraba.. sí que la mataba esa clase, la maestra le hacía caer rendida y cabezeando. En fin, tenía que verse con Kaien, era hora del desayuno o más bien comida, era único día en que sus horarios les permitían verse y poder charlar y hablar de que harían el fin de semana juntos. Había pasado por varios salones y varios jardines para llegar al fin a la dichosa cafetería. Bajaba las escaleras para por fin buscar a Kaien entre la multitud y ruido, demaciado movimiento, odiaba los lugares así, la ponían de nervios, hasta que al fin encontró a su amado sentado y alzando su brazo animadamente en forma de que lo viera, Rukia, sólo sonrió y caminó hasta la mesa.
- Hola- le decía Rukia con una sonrisa, mientras se inclinaba para besarlo en los labios- ya encargaste mi desayuno?
-Si- pasándole la charola a su lado.
- Domo!!- los ojos de Rukia brillaban, parecía como si fuese a llorar, siempre pasaba eso todos los jueves que se juntaban para almorzar algo juntos, y el nunca se cansaba de verla con esa expresión en su cara que no tenía precio.
-Hoy tampoco te despertaste temprano, verdad?- dijo mientras comenzaba a desayunar igual que ella.
-Ujum...- dijo con comida en la boca- me quedé leyendo otro poco más... en realidad, terminé de leer lo que tenía para clases y después me puse a leer manga... jejeje...
-Me lo imaginé, se te notan las ojeras, por cierto.. estaba pensando en invitar a Kurosaki a una fiesta que va a dar shuuhei, pronto será el cumpleaños de una amiga suya y planea prepararla el... está bien.. si lo invito?- preguntó como un niño pequeño esperando el permiso de su madre.
-Como gustes, yo no tengo ningún inconveniente, pero después no quiero que me digas que estuvo queriendo hacerme la plática y te pongas celoso- dijo seria Rukia, aunque pensándolo bien, a ella le agradería platicar, de todos modos, podría hecharle la culpa a Ichigo siempre que quisiera acercarse y platicar.- Buena excusa!- pensó para sí.
- La fiesta es este fin de semana, para que no tengas qué hacer ese día o que tu Nii-sama no te pida algo o qué se yo...
-De todos modos Nii-sama no anda aquí, está de viaje- contestó.
-Eso quiere decir que este fin de semana no tendré que verlo- sonrió para sí- y podré quedarme a dormir contigo.. bueno, si quieres- se sentía avergonzado, tanto tiempo estando juntos y aún le pedía permiso, todo un caballero el chico pelinegro.
-Ya te he dicho que si quieres quedarte no tienes que pedirme permiso, solo dime que lo vas a hacer y ya, además tienes las llaves también- el chico se sonrojó como cada vez que ella le mencionaba eso, sin duda alguna aún parecía como si se comportara como un niño, pero eso sól sucedía cuando estaba con ella, si, el se sentía bien estando con ella, no entendía el porque de ese comportamiento, pero siempre que se ponía así, ella terminaba mimándolo- toma- le alzó el tenedor con un poco de la ensalada que comía- seguro te gusta- le sonrió, sabía que eso le alegraría.
Siguieron platicando de la fiesta y de cosas sin importancia, entre riñas y risas y bromas, terminaron su receso, y se despdieron deseándose mutuamente un buen día, hasta la tarde.
Rukia regresó a su apartamento seguido de dos horas de clases, y terminó lanzándose a su sofá, comenzaba a tomar de costumbre que cuando no se sentía bien, o triste o sola, dormía en el sofá. Comenzó a pensar en la fiesta que Kaien le había comentado, le parecía gran idea, hacía algunas semanas que no veía a Ichigo, y seguramente después de la última vez que hablaron el no querría verle y se sentiría mal, pero le daba igual, ella era feliz con Kaien. Quedó un momento en silencio, pensando en lo que había dicho para sí en su cabeza.
-Soy feliz?- dijo en voz baja, para sí. No quería pensar mucho en ello, no es que no estuviera feliz, simplemente que en la universidad no debía tener mucho tiempo como para pasar más tiempo juntos, o simplemente porque tenían cosas que hacer por su lado, no tenía nada de malo, de cierto modo, cada uno estaba haciendo y estudiando lo que amaban hacer, así que simplemente después de que acabara la universidad ya habría tiempo para ellos, y quizá casarse...- casarme? con Kaien?- se sonrojó con la mera idea, no tenía planes de eso, de hecho, comenzaba a pensar que Kaien era una grna persona, y gran compañero y nunca había pensado en él como su compañero de toda la vida. Para su Nii-sama, sería excelente, era de buena familia y estaba estudiando para ser sucesar a su padre en su empresa financiera, también, para su hermano era el hombre perfecto con quien ella debía casarse. De todos modos, aún era muy pronto para pensar en eso, aún les faltaba un año para acabar sus estudios a cada uno.
Se levantó del sillón, y prefirió darse una ducha fría. Pero antes regresó a la sala antes de meterse al baño, sacó de su bolso su iPod, lo conectó a las bocinas de la sala y puso aleatorio. Ahora sí podría meterse a bañar, tenía que dejar de pensar en cosas tontas, ella tenía que pensar en ella, en que llegaría lejos sin ayuda de nadie. Sí, eso fue lo que aprendió de Ichigo.
La música comenzó a sonar por todo el apartamento, Rukia había dejado la puerta entre abierta del baño para oír mejor las canciones, amaba bañarse de esa manera, despreocupadamente. Terminó de preparar la tina, y se comenzó a quitar la ropa, dejándola en el suelo. Metió lentamente su cuerpo y el agua de la tina comenzaba a desbordarse por los lados, comenzó a sumergirse dentro de ésta, escuchando la música. Segundos después de que empezara la canción sacó la cabeza, tomándo una bocanada de aire.
The soundtrack to our meeting fills the awkward
spaces between our strained breathing
And the only thing between, between the two of us, is your
blood and our sweat I can taste the cigarettes on
your tongue while exchanging spit
Rukia comenzó a cantar la demás parte de la canción, sentía un vació al oírla, le traía malos recuerdos, de cuando tenía 17 años.
Now disguise this whining with melody, and I hope
that it leaves, leaves you intrigued And I hope
you feel, you feel what I did at the time that
this was conceived Well, the silence is pleasing,
between our strained breathing, now it's over with
This is not what I intended
Comenzó a derramar algunas lágrimas, al escuchar lo último, tenía que reconocer que extrañaba aquéllos años.
oOoOo
- Hey!, Kurosaki!!- gritó un chico detrás de Ichigo que le llamaba. Ichigo se giró, para ver quién le llamaba. El chico que le llamaba se detuvo y le miró sonriéndole- creí que no te alcanzaría, no parece que caminas- dijo medio mareado intentándo tomar aire lo más que podia.
-Hola, Shuuhei- saludó Ichigo confundido- pasa algo?
-No, solo que quería invitarte a la fiesta de una amiga mía este fin de semana, y quería que vinieras, no tuvimos clases hoy juntos y ahora que te encuentro e aviso, para que el sábado no tengas ningún plan!!
-Ah... si, está bien, tengo que llevar algo?- preguntó, no estaba seguro de qué acostumbraban llevar en ese país, no quería sentirse un idiota.
-No.. pero quería pedirte un favor enorme!- comentó- lo que pasa es que... la chica del cumpleaños es algo antipática, y suele no platicar mucho, pero conociéndote, igual y puedes ayudarla a que se desestrese dentro de la fiesta, no es que sea tímida, solo que suele ser algo cerrada, pero en sí, es buena chica aunque parezca siempre de mal humor. Podrías hacerlo?, entretenerla en lo que nosotros organizamos todo en mi casa, quiero que sea sorpresa, y llevarla cuando te llamemos para que esté todo listo.
-Hmm..- a Ichigo no le agradaba la idea, pero suponía que no habría problema conocer a una chica y hacerse plática en un sábado cualquiera, antes de su cumpleaños- que mas da, no tengo qué hacer... -dijo entre medio de mala gana y con decisión.
-Gracias!!- le dijo casi llorando- al menos así tendrás a una amiga más. Mañana te la presento, para que el sábado no sean unos completos extraños y te vayas acostumbrando a un poco a su carácter, ok?- le dijo emocionado.
-Ok- contestó finalmente- solo espero que no sea un mostruo- pensó para sí.
-Entonces, mañana nos vemos a las 10 en la cafetería, nos vemos!- se despidió mientras se alejaba lentamente.
Ichigo aún no sabía en lo que se había metido, no le parecía tan desagradable la idea, pero tampoco le agradaba del todo, tener un tipo de cita con alguien que no conocía. Qué tal si era muy estúpida?, y si era insoportable?, y si le sacaba de sus casillas?, comenzó a sudar frío, no quería comenzar a mentalizarse de esa manera, era un favor para Shuuhei y de ahí a la fiesta si algo salía mal ese día, podría desaburrirse después de eso y conversar con alguno de sus compañeros.
Comenzó a caminar fuera de la universidad, sus clases habían acabado ese día, ya era algo tarde y estaba cansado, no tenía qué hacer, así que llegaría a dormir porque al día siguiente entraba temprano.
Después de eso, todo pasó muy rápido, parecía en la luna, que nisiquiera había recordado pasar a cenar en donde Unohana, se sentía raro últimamente, sabía que era porque no estaba haciendo nada al respecto con Rukia, pero bueno, en parte pensaba que tenía que dejarla ir, y otra no, aún tenía tiempo para estar con ella?, seguiría intentándolo, quizá mañana si la viese, la invitaría a la fiesta.
Entre tanto pensamiento, comenzó a quedarse dormido en su cama. En esos días desde la última vez que habló con Rukia, tenía el mismo sueño todas las noches, y esta vez volvía soñar con lo mismo:
-Hoe Rukia!- le gritó del otro lado de la alberca, mientras todos nadaban y jugaban- la chica lo miró con la boca dentro del agua extrañada.
-Aprende a nadar, parece que nadas como una ballena estancada en el agua- dijo mofándose- y hablo en serio- dijo esto último serio para después carcajearse, al ver la cara de Rukia cuando él puso cara de serio ante el comentario.
-aadjsdjdsdsdfjjdse!!- dijo con la boca aún debajo del agua haciendo burbujas, en parte lo hacía apropósito, le gustaba llamar su atención y pelear con él, hacía días que comenzaron a llevarse tan bien y tan mal que sorprendía a todos los invitados de Tatsuki, incluyéndola.
Terminado eso todos se dirijían a hacer una fogata cerca del mar en donde también ahi cenarían, cada uno ya estaba listo y les emocionaba la idea de estar ahí platicando y jugando un rato. Sin embargo, cuando Ichigo salía vió que Rukia también lo hacía, se levantó bruscamente alcanzándola y la jaló llevándosela a el balcón donde se habían encontrado la primera vez.
-Matte Ichigo!- dijo sorprendida mientras ichigo la arrastraba hasta su destino- por qué tanta prisa idiota?-le dijo algo enfadada.
Ichigo se paró en seco, miró desde el balcón a lo lejos como los demás ponían las cosas para hacer la fogata y el brillo de la luna reflejándose en el mar, intentaba tomar valor, para lo que fuese que dijese Rukia.
- No quiero que te burles de mí, pero, el otro día soñé contigo -/-... - decía el chico de cabello naranja.
- Bromeas?- contestó la morena sonriendo, que miraba las luces a lo lejos desde el balcón de sus habitaciones.
- Enana tonta, seguramente te estás burlando de mí...!!- gritó.
- Claro que no idiota... y... qué soñaste?- preguntó nerviosa con un leve sonrojo.
- Nah, es un secreto- dijo volteando a ver una palmera cercana a la calle.
- Pareces niña diciendo eso...- se quejó, no le gustaba que la dejara con la duda.
- Aunque me digas eso... Pero.. Hoe
- Qué cosa?
- Me gustas...y eres una enana muy infantil- dijo para no sonrojarse y salía del balcón para salir de su habitación después y bajar a cenar ya que casi era la hora. Rukia se quedó de piedra y roja de los pies a la cabeza.
-Dijo enana infantil?, ese estúpido!!, Hoe!, Ichigo ven aquí bakamono!!- dijo reaccionando tratando de alcanzarle.
Despertó nuevamente agitado, añoraba esos días.
- Diablos!- miró la hora y ya casi era hora de entrar a clases, se había pasado rápido la noche, así que se vistió y se arregló lo más rápido posible. Llegó a la clase corriendo como loco, y al entrar corriendo, también otro chico más, entraba al mismo tiempo por la puerta chocando. Ichigo confundido y sacudiendose la cabeza miró con quién había chocado- lo siento, yo...- se detuvo al ver al chico con el que chocó. Se quedó de hielo, jamás había estado tan cerca de él y por fin ese día se habían encontrado?. Nunca lo había visto en sus clases.
-...- el otro chico también quedó de hielo, no sabía bien que decir o que hacer. Ambos se levantaron del suelo- ehm... vienes a esta clase?- preguntó confundido sin saber bien si hacerse el loco y tratarlo como otro o solo hablarle como un compañero más.
-... si, y tú?- dijo serio Ichigo.
-...no sólo vengo a ver a un amigo a este salón a dejarle unas notas- mencionó. De pronto otro chico se acercó a éste.
-Kaien!, que bueno!, creí que no llegarías, conociéndote, podrías entregarmelas?, no creo que tarde en llegar el profesor!! - miró nervioso a todos lados del pasillo en donde Ichigo y Kaien se encontraban.
-Sí, toma- se las devoldió.
-Ehm, compermiso entonces- dijo Ichigo encaminándose a su asiento en el salón. Pero fue detenido por un Shuuhei del brazo.
-Deja que los presente...- dijo sin más el chico pelinegro, aunque no estaba seguro si hacerlo o no, se quedaron los tres en silencio esperando a que Shuuhei diera el primer paso- ejem... Ichigo, el es Kaien, Kaien, el es Ichigo.- Ambos chicos se veían con una mirada desafiante a su manera, Shuuhei no sabía donde meterse sin que le tocara golpe o algo así. De repente, llegó su profesor al salón. Deteniéndose bruscamente en la entrada donde aún Ichigo y Kaien se veían sin decir nada y Shuuhei miraba a cada uno sin saber qué hacer.
-A sus lugares jovencitos... - dijo molesto. Ichigo solo se dirigía a su asiento cuando escucho detrás suyo a Kaien.
-Ichigo!- gritó- Un gusto, y... le mandaré a Kia saludos de tu parte, así que, no te preocupes!- dijo mofándose mientras se iba del salón.
Ichigo quedó en shock, no quería oírlo de él, menos que la chica a la que amaba le dijera Kia!, estaba rojo de furia por dentro pero no podía hacer nada, estaba en clase, así que solo espero a que el tiempo pasara y se le bajara el coraje. Al terminar la clase, Shuuhei le habló para que fueran a la cafetería y presentarle por fin a la dichosa chica con la que saldría el sábado. Se iban acercando a un asiento con una chica delgada dando la espalda; se cabello era corto, con dos trenzas largas envueltas con una tela blanca con unas anillas al final.
-Hey!!, Soi Fong!!- le gritó para que la chica le mirase- Soi fong!!- siguió gritando mientras terminó frente a la chica, Ichigo sólo obserbava- te estoy hablando!!
-Deja de hacerte el idiota y deja de gritarme, no estoy sorda imbecil!!- le dijo parándose de un salto enfadada la chica- y dándole un golpe en la cara a pobre chico.
-Eres una agresiva Soi Fong- dijo chillándole mientras tomaban asiento todos. A Ichigo solo le salía una pequeña gota en la nuca.
-Hola- saludó por fin la chica que vertía una chamarra de cuero marrón de corte algo corto llegándole a la cintura, un pantalón verde en tono obscuro de pitillo, unas tipo balerinas en forma de zapato formal, debajo de la chamarra un suéter café de cuello de tortuga- disculpa el comportamiento de mi amigo -- es un completo idiota, pero es buena persona- dijo mientras tomaba un poco del té que tenía en la mesa para relajarse.
-Jajajaja, lo sé- dijo riendose Ichigo, por lo sincera que era la chica.
-Soi fong, encantada -dijo sin quitar ese semblant serio la chica alzándole la mano en forma de saludo.
- Kurosaki Ichigo, igual- dijo mientras le recibía el saludo.
-Así que tu eres el chico con el que quiere Shuuhei que salga este sábado para que no vaya a arruinarle la fiesta sorpresa?- dijo aún sería y de mala gana con los brazos cruzados.
-Ah.. -otra gotita más- Pues, sí, o acaso no te parece buena idea- dijo riéndo nerviosamente Ichigo.
-Fiesta sorpresa a una bruja como tú Soi fong?, ni hablar!, jamás!!, no te la mereces!- gritó Shuuhei para que no se arruinara el plan (Aunque claro está, Soi Fong no es una tonta xD)
-...- la chica lo miró con una mirada fría- está bien..- dijo rendida con un suspiro- pero, que no sea mucho tiempo, no quiero que kurosaki se desespere conmigo, y luego yo vaya a golpearte por lo pésimo que eres por sacarme citas siempre.
-Ichigo, no es un chico malo, seguro la pasan bien- mencionó sonriéndole a Ichigo. Ichigo sólo quería que esto terminase, seguro que sería un desastre esa cita, a simple vista se notaba lo negativa que podía llegar a ser esa tal Soi Fong.
-Entonces a qué hora y en dónde paso por ti, Soi Fong?- preguntó un nervioso Ichigo.
-Veamos... cerca de aquí hay un parque, mañana te espero a las 12.. digo a las 12, porque si te juntas con Shuuhei debes tomar y eso significa que estarás crudo así que algo tarde para que no llegues apurado- finalmente terminó de tomar su té.
-Jajaja, no, no, yo no tomo- dijo mientras miraba a Shuuhei con cara de sorprendido.
-Pues entonces hoy mismo te iniciamos!- dijo Shuuhei triunfante.
-Déjalo imbecil- le golpeó de nuevo la chica en la cara.
-Ok...- chilló con la cara sobre la mesa rendido.
oOOOo
Bueno, de ahora en adelante trataré de escribir ya más seguido, he tenido unos percanses últimamente, y las vacaciones me absorbieron!, y acabo de llegar a una nueva ciudad donde viviré este semestre por la uni, así que espero me tengan pasiencia. Perdón si este capítulo quedó simplón, pero, espero que el siguiente sea mejor TT, espero... nway.
Saludos, y gome, de nuevo por tardar en actualizar.
Adieu!
