Finalmente Ichigo iría a recoger a Soi Fong en donde habían quedado. Ahora el problema era... A dónde llevaría a Soi Fong para distraerla antes de la fiesta?.

Caminó lentamente al parque, aún faltaban cerca de unos 15 minutos, intentó quedarse sentado cerca de una de las bancas a las a fueras del parque, se recargó y miró el cielo entre nublado. Sumergido en sus pensamientos, una mano posada sobre su hombro le regresó a la realidad. Miró a su costado. Era Soi Fong quien lo había encontrado sentado.

- Te asusté?, lo siento, iba llegando y te vi aquí así que decidí acercarme...- dijo finalmente.

- Eh... No, no pasa nada- dijo tomando su postura- estaba pensando que sería bueno ir a una cafetería de por aquí, se nota que no te gustan mucho los lugares con mucha gente.. y después antes de que acabe la cita entregarte tu regalo... pero para ello, con la plática te daré pistas de en dónde lo escondí en este parque, ok?- preguntó como si le hablara a una chica pequeña.

- Eres un idiota o qué?, tengo 21 años ¬¬... no 14, entiendo que tenga cara de niña, pero no me gusta que me traten como tal... - dijo tomando rumbo la pelinegra. Ichigo quedó blanco, sabía que eso saldría mal. Entonces, ahora qué?.

- Entonces sólo vayamos a la cafetería y hablemos! - dijo el chico cruzándose frente a ella señalando hacia atrás con su pulgar. La chica le observó a los ojos por unos segundos que parecían eternos. Finalmente suspiró.

- Está bien...!, pero si me aburro, entonces me iré y te veré en la fiesta- sentenció de brazos cruzados.


Capítulo 5

Meu Amor!


- Así que.. estudias Antropología?- preguntó Ichigo intrigado y con boca abierta.

- Sí, aunque siempre he amado las artes, pero decidí esta porque me encanta la cultura egipcia...- dijo mientras medio sonreía. Llevaban ahí cerca de 30 min y Soi fong se estaba adaptando rápidamente a la plática, e Ichigo nisiquiera estaba sintiendo el tiempo junto con ella. Debía adminitr que podía llegar a ser interesante a pesar de todo. De cierto modo le recordaba a Rukia, su tono de cabello, ese color de piel aunque Soifong era un poco más morena, su mirada tan serena y sin perturbarse tan fácilmente y la agresividad, claro... - Disculpa la molestia Kurosaki... Pero.. Escuché el otro día de Shuuhei que Kuchiki había sido novia tuya, es verdad eso?- preguntó curiosa moviendo debajo de la mesa sus manos nerviosamente.

-... Sí, sólo que pasaron muchas cosas y simplemente no quedó de otra... - contestó serio. La chica notó rápidamente el cambio de expresión del chicho y se sintió avergonzada mostrando un tanto de timidez en sus palabras.

- P-perdóname!!- suplicó la chica sonrojada bajando la cabeza en forma de disculpa- Es sólo que para mí fue sorprendente que hayas llegado hasta aquí, quería saber de ese tal Kurosaki si era tan increíble como contaba Shuu.Y para ser sincera, ha sido agradable esta tarde contigo, bueno.. estos minutos más bien - le miró entre sonrojada a los ojos.

- No hay de qué.. -sonrió finalmente.

oOoooOOoooOoo

Faltando cerca de menos de una hora para que empezara todo. Nos encontramos en el departamento de Rukia, donde...

-Oye! Rangiku!, dónde están mis botas?!, no te los habrás puesto, verdad? -preguntó desorientada una chica de cabello azabache corriendo por todos lados, poniendose esto, poniendose el otro, ya saben lo típico de una chica cuando no sabe qué ponerse y se le viene el tiempo encima.

-Claro que no Kia!!- le decía desde el otro lado una chica de pechos exhuberantes, alta, de cabello ondulado y rubio cenizo, ojos azul zafiro, delgada, tez entre tostada y con porte coqueto, vestía un lindo vestido escotado floreado con tonos neutros amarillos, verdes, rojos, y el fondo de estas era negro así que resaltaba con su ya misma exhuberancia, mientras observaba a sus pies los dichosas botas cafés que tanto buscaba su amiga. Decidió quitarselo, e ir a entregarselos.

-Ah!, Gracias!!- chilló mientras se ponia unos pendientes de perlas que con su cabellera azabache le resaltaba más aún y su pálida piel. Vestía un blusón blanco con detalles de flores moradas que entre transparentaba su piel, le quedaba un poco arriba de las rodillas, un cinturón trenzado de cuero natural a la cadera entre suelto para que se viera también coqueto (N.A:no sé que tengo con esa palabra hoy XD!),como cargaba el cabello aún alborotado y sin peinar, decidió solo hacerse unas ligeras trenzas algo delgadas en los costados de cada oreja y dejó a la suerte su demás cabello rebelde ya que aún no se acostumbraba al traerlo largo. Se pintó finalmente sus labios de un color más natural, y solo se puso un poco de rimel para que resaltaran sus pestañas, ya que aunque no se notaran a simple vista, tenía unas pestañas largas, así quedaba perfecta. Kuchiki Rukia quería verse bien, no sólo quería atraer la atención de Kaien, sino también robarle miradas y quizá suspiros a cierto pelinaranja. En seco se detuvo al verse al espejo fijamente y quedó pensativa. Rangiku inmediatamente se dio cuenta que su amiga se había perdido.

-Qué pasa kia?- preguntó la rubia.

-Estará bien...- miraba fijamente aún al espejo sin rumbo- estará bien, qué haga esto?, digo, si aún acepté seguir al lado de Kaien. Por qué entonces, aún, tengo la necesidad, e incertidumbre de querer ver a ese sujeto después de todo lo que me hizo?, ya no siento dolor como antes, ni tristeza, pero aún sueño con él sin desearlo, y aún siento que al verlo el día no es tan malo a pesar de todo. No me entiendo, por qué querría yo, hacerle daño a alguien quien me ha entregado todo y ha dado todo por que yo olvide, porque sea feliz y que me abrió su corazón?- finalizó volteandole a ver a los ojosa su amiga, queriendo llorar por no saber qué hacer. Su amiga sólo pudo regalarle una sonrisa triste al instante.

-A veces... el corazón nos traiciona, y nos hace pensar mil idioteces, incluso hacer locuras, a pesar de nuestra cordura, a pesar de que ya tenemos a ese alguien importante quién nos saca del olvido, pero si aún así no puedes remediar y evitar amar a ese otro alguien a pesar del dolor que sentiste cuando te lastimó, no cabe duda que somos mujeres masoquistas, pero, de verdad le amamos sin querer. Está mal, pero está bien si esa persona aún nos busca y comienza a hacernos ahora un bien de verdad, para sanarnos el alma. Si amas a alguien de verdad, debes ser capaz de perdonarle, y no olvidar, simplemente recordar que no volverá a suceder y caer en el mismo circulo. Saber que ahora han madurado, y que crecerán ambos para bien para ambos.

-Rangiku...- murmuró al ver el semblante triste de su amiga.

-Bueno, arriba esos ánimos Kia!, tenemos que estar guapas para nuestros chicos no crees??- dijo animadamente y nuevamente la rubia exhuberante.

-Sí- sonrió abiertamente.


ooOooOoOOo

Saliendo del café, Ichigo y Soi Fong reían.

- Creo que no debiste haber tomado aún Soi Fong- dijo riendo aún Ichigo mientras continuaban caminando entre las calles.

- Cállate idiota, es que, si hubieses visto a ese señor regordete atorarse en la silla del bar y no poder salir. Te hubieses reído como yo- confesó la chica.

- Al menos no mojé a una de las clientas con lo que bebía a la cara!

- Jah!, le habrá sabido a gloria- mintió.

- Pues bueno, ahora tenemos que ir directo a casa de Shuuhei, o quieres pasar a hacer otra cosa aún?, o quieres beber todabía?!- le molestó Ichigo.

- Búrlate toooo...do lo que quieras mr. kurosaki sábelotodo, aún sigo sin entender por qué sigues sin chica al haber llegado aquí, que chico tan poco interesado!- lo dijo con un leve sonrojo en sus mejillas, gracias a diox que ya se veía obscuro el cielo, y las calles aún no comenzaban a encenderse los faros.

- Cuidado!- le sujeto del brazo Ichigo antes de que tropesara con un bote de basura gigantezco.

- Ah..ah. gracias- miró para todos lados menos a él.

- Por qué siempre miras a todos lados menos a mí?, jaajaja eres rara- mencionó soltándola, para seguir caminando, no te alejes mucho de mí, aún no es tan tarde, ni tan temprano, pero aún así podría ser peligroso que andes sola por ahí leleando, así que date prisa o Shuuhei se enfadará conmigo.

- Ya voy!, ya voy!!- gritoneó hasta alcanzarlo para darle un pequeño golpe en las costillas y escucharse en el trasfondo del callejón de donde salían a una avenida principal un "Auch".

Caminaron varias calles, y decidieron al final tomar un taxi, ya que Ichigo no se había dado cuenta que no estaba seguro de dónde quedaba exactamente la casa de su amigo.

Una vez frente a la puerta, Ichigo comenzó a caminar y una Soi fong parecía no querer hacerlo.

- Qué pasa?- se dio cuenta el pelinaranaja que no le seguía y giró a ver que sucedía con su casi ahora amiga conocida.

- Nada...- dijo resignada para sus adentros, no estaba segura de qué estaba pasando con ella. Comenzó a hacer recuento de ese día. Ella siendo cordial, habladora más de lo común, risueña, alegre a cierto punto, abierta con un extraño y sentirse rara?, qué demonios tenía en la cabeza...?- estúpida...- se dijo para sí entre dientes y murmullo.

- Dijiste algo?- preguntó el pelinaranja que ya llamaba al timbre y esperaba respuesta por su amigo.

- No, sólo que ese idiota seguramente ni se acuerda que existo! Imbecil!, qué está tan tonto como para no notar la hora que es?!- dijo enfadada

- Que cambio de actitud tan repentino!- le sacudió sus cabellos, lógicamente era un poco más alto que ella- no te enfades, sé buena niña y mejor esperemos a que responda porque al parecer ya hay gente dentro, debe estar sordo por el ruido.

- Bueno...- se rindió bajando los hombros a dirección al suelo. Y pasaron como 3 minutos en lo que Ichigo seguía apretando el timbre para que un Shuuhei los recibiera ya feliz y algo ebrio en la puerta.

- Serán!, se tardaron tantoooo!... que creí que decidieron hacer una fiesta solo para ustedes dos!- río no sin antes recibir un puñetazo en la cara cortesía de Soi Fong. Comenzaron a entrar por la puerta para pasar por el patio, y luego entrar por la ahora sí, principal de la casa donde como dijo Ichigo, ya había mucha gente esperando a la festejada- ya llegó nuestra consentida!!- gritó por muy alto de la música el casi alcoholizado- pero no viene sola! viene con su nuevo novio!- bromeó. Y todo mundo giró a ver al pobre desafortunado creyéndose semejante mentira.

- Serás idiota!- le golpeó de nuevo la chica dejándolo en el suelo inconsiente.

- Ah!, Soi fong!- le habló Ichigo sujetándole del brazo a la chica quien ya había comenzado a caminar en dirección a saludar- siento haber olvidado entregarte esto antes, pero..- sacó de entre su gabardina una caja de regalo de tamaño algo chico, y se lo extendió a la chica- es tu regalo- sonrió- no es gran cosa, pero espero que te guste. La chica anonadada observó la caja sonrojada y lo tomó. Inmediatamente al tenerlo entre sus manos, lo abrió con delicadeza, algunos de los que estaban a su al rededor le observaban con atención a saber qué le habría dado el tal novio ése. Entonces lo abrió.

- Oh por dios...- dijo aún más alegre, dentro de la caja estaba un pequeño gato negro de un tipo de material de cerámica al puro estilo egipcio. Un Ichigo sorprendido al ver la emoción de niña en sus ojos no sabía que decir. Una Soi Fong inmediatamente se saltó sobre él para abrazarlo y darle las gracias infinitamente por el regalo- Ese gato, estaba en un aparador de una tienda que casi siempre iba a ver, hoy creí cuando pasé a la tienda, que debieron haberlo cambiado de lugar dentro, así que no le di importancia y seguí hasta donde estabas tú. Quién te mencionó que me gustaban los gatos?- preguntó aún abrazada a él.

-Eh.. me lo dijo Shuuhei, pero no por el aparador, no sabía que especialmente te gustara ese- dijo para sí nervioso sin poder tocarla ni recibirle bien el abrazo- que irónico- pensó para sí aún sin saber qué hacer.

Más abajo, en el sótano donde se realizaba en sí toda la fiesta, estaba la ya animada fiesta, y una Rukia por las escaleras al escuchar entre cuchicheos que la festejada había llegado al fin, no la conocía bien, pero quería ir a felicitarla y Rangiku iba con ella, ya que Kaien aún no llegaba.

- Escuché que viene con su novio!- gritó de felicidad Rangiku quien se oía emocionada por sus palabras- a saber quién será el pobre!- rió sabiendo el carácter de su amiga Soi fong y de lo especial que ya era con los chicos aunque pensó en sí que no le gustaban los chicos.

- Mira quién lo dice, una ebría como tú, diciendo ese tipo de cosas, llevas más tiempo tú de solterona que todo ella- también rió burlonamente con cara de chiste.

- Que malvada!- dijo mientras hacía pucheros, ambas estaban por llegar a la sala donde desde su perspectiva se veía un tirado y medio ebrio Shuuhei extendido en la alfombra, y fue cuando Rukia tiró el vaso que traía, al suelo al ver una escena que no hubiese querido ver ni de broma, y una Rangiku fascinada por la escena formada por Soi Fong y el que creía que era su novio.

- Ichigo...- murmuró Rukia aún sorprendida. Inmediatamente al escuchar el nombre que pronunció Rukia, hizo una mueca de desaprobación al verla a la cara y una Rukia aún viendo la escena sin creersela. Era Soi Fong dándole un beso en la boca a Ichigo y un Ichigo muy sorprendido con los ojos como platos y blanco.

- Oh..oh- dijo por muy bajo la rubia- vamos Rukia hay que divertirnos- le dijo tirándole del brazo a su amiga camino de regreso al sotano.

- Joven Kurosaki, también en New york viene a hacer sus escenitas?- dijo alto una Rukia con tono meloso y sarcástico que tanto odiaba Ichigo. Ichigo al escuchar el timbre de voz quedó aún más helado- Si su novia Orihime le viera, qué diría al respecto?- dijo con el mismo tono burlón- Tener otra novia en cada lugar que te mudas... eso está bien para ti, no?- dijo ahora con su tono normal pero ahora entre dolido. Ichigo desde el momento en que escuchó la voz de Rukia se había despegado de Soi Fong y Soi Fong sólo veía incrédula a la chica Kuchiki y entendía ahora menos de qué se trataba la conversación.

- De qué está hablando Ichigo?- preguntó confundida Soi Fong mientras buscaba su mirada.

- Por qué no le dices a tu nueva novia quién eres y lo qué tanto te gusta hacer con las mujeres que se cruzan en tu camino y que se enamoran de ti Ichigo?, dile!... dile qué clase de hombre eres!!- gritó más enfadada aún y con un hilo en su voz.

- Rukia, creo que mejor regresamos al sótano- dijo aún jalándola en dirección contraria.

- Nisiquiera te conozco!, y hablas ma de Ichigo?- contestó por Ichigo, Soi Fong- los problemas que hayas tenido antes con él no quiere decir que se vayan a repetir si se vuelve a enamorar!, no andes por ahí de dolida sólo porque te fue mal a ti...- soltó el golpe final Rukia no dijo nada se quedó callada y sin saber qué mencionar. Ichigo estaba nervioso. ¡¡Cómo diablos fue a terminar con ese problema y en ese momento con dos chicas gritándose?!

- No...- dijo por fin el pelinaranja jalando de un brazo a su acompañante- déjala, tiene razón y puede decir lo que ella quiera- finalizó trsite cerrando los ojos. Sintió en ese instante en que los cerró como si dentro estuviese en un cine sólo, viendo escenas de sus errorres, escenas en donde el pasaba días con ella, en donde reía para ella, en donde lloraba por ella, en donde rogaba que ella estuviera feliz, hasta en donde calló a fondo por ella.

- Pero, no Ichigo!- dijo enfadada.

- Soi fong, déjala,ya hablaremos después- comentó por fin Rangiki mientras bajaba a Rukia por las escaleras del sótano, y los cuchilleos comenzaron a resonar de nuevo una vez terminado toda la discusión, parecía el chisme del año. Todos comenzaban a hablar de lo mismo, del tal Ichigo supuesto novio de Soi Fong, de Kuchiki, novia de Kaien, del ya nockeado Shuuhei quién quizá sabía de la relación entre el tal Ichigo y Rukia, etc.

Mientras tanto en un ya sótano de nuevo activo y lleno de música y luces de colores, bebía una Rukia desconsolada, esperando el llegado de su supuesto amado. Y una Rangiku que le seguía los pasos bebiendo, uno tras otro vaso, sin llevar ya la cuenta después de 2 horas de haber pasado el incidente. Sin embargo, sólo unos cuantos se habían dado cuenta del chico con gorra quien ya llevaba rato grabando la fiesta, y qué no paraba de filmar a una Rukia desde el instante en que comenzó el escándalo y ahora grababa su noche de intoxicasión.

En el pirmer nivel mientras tanto, un Ichigo también ya por el efecto del alcohol, había caído preso entre los brazos de otra ebría Soi fong y un ebrio también a morir Shuuhei quien reía idiotizado por una acompañante suya, y ver a sus amigos abrazados, al punto de casi besarse, sin tener control ya de sus actos, seguido por una Soi fong arrastrándole a una de las habitaciones de la casa de Shuuhei junto a Ichigo. Entraron, detrás de sí, cerrando la puerta y escuchándose un desplome en la cama y risitas traviesas de seducción. Para después escuchar un silencio, y sonidos de besos.

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Espero que este capítulo aunque sencillo les haya gustado. Esta vez no tardé tanto (creo), y bueno, quería comenzar ya bien, aunque me está absorbiendo la uni, y mis dos carreras me están matando (válgame no sé que voy a hacer sino sobrevivo dentro de 3 años que me quedan por fin). Supongo que si han tenido problemas fuertes les haya pasado o uno o lo otro, qué se yo, sólo quiero hacerla un poco cruda y realista. Y es que, no todo es felicidad!.

Pero bueno, espero que me digan si les gusta, sino trataré de ser un poco más blanda de corazón.

Ahora sí, adieu!