Capitulo 3: ¿Soy un Mal Padre?
Edward POV
—Edward...
Ella acariciaba mi cabello, mirándome de la forma más dulce y consoladora que su rostro podría mostrar. Y a pesar de que su sola presencia era la prueba de la Plenitud y la Dicha en mi vida, no pude evitar sentirme el vampiro más miserable de toda la eternidad. Apreté su mano y ella me besó el cabello, como si yo fuera un niño pequeño tratando de salir de la depresión.
—Ella te ama, y lo sabes—dijo con su voz de campana armoniosa, tan dulce y perfecta. Yo era un idiota por no sentime pleno al escucharle. Pero hoy ni siquiera mi Ángel podía salvarme del dolor.
—Soy un mal Padre…—dije en un hilo de voz, y mi dolor salió a flor de piel, si pudiera llorar, este sería el momento oportuno para hacerlo. ELLA valía mis lágrimas, y mucho más….
— ¡Por supuesto que no lo eres!—me contradijo, ofendida y abrazándome con fuerza, la apreté contra mi pecho, tenerla ahí evitaba que me derrumbara. Sin ella no sería nada….Sin ELLAS no sería nada. Eran mi vida y mi todo. Y Hoy, mi todo estaba dividido a la mitad.
—Fui duro con ella— "Duro" no era la palabra adecuada para mi comportamiento, tal vez "Tirano", "Terrible"….la más asertiva era "Monstruo".
—Edward, eres el Padre más cariñoso, comprensivo y el más hermoso del mundo. Pero hasta los mejores padres cometen errores, fui humana y lo entiendo perfectamente. Yo solía pelearme con Charlie— me miró desesperada por la situación, tratando de justificar mi error. Así era siempre Bella, siempre justificándome, peleando por demostrar que ninguno de mis errores eran lo que eran; Errores, y lo más grandes del mundo…Ahh, he de admitir que esto sirve de algo, el darme cuenta de que su amor incondicional hacia mi sobrepasa su cordura. Pero el alivio no es suficiente.
—Nessie y tú jamás han discutido— afirmé, y ella se quedó callada. Volví mi mirada al suelo, y ella seguía observándome. Buscando alguna otra excusa para justificarme. Pero no lo lograría.
Te Odio, Te Odio, Te Odio Fue lo que ella pensó segundos antes de marcharse a toda velocidad y bloquear su mente, después…ya no pude escucharla. Se había alejado lo suficiente como para poder sintonizarla. Y yo, me quedé helado y sin poder hacer nada…Ni siquiera perseguirla, detenerla y… ¿Y luego que?, ¿Podía lastimarla más de lo que y lo había hecho?, ¿Con qué cara podría yo enfrentar a mi hija después de esto?...... La había llamado egoísta, cuando el protagonista del Egoísmo era yo mismo. La quería para mí. Era mi pequeña y siempre lo seguirá siendo, nadie la apartaría de mi lado. Irónico saber que no fue Jacob quien la alejó, si no yo mismo, con mis propios celos y rudeza.
Yo era el egoísta, no ella. Al no dejarla en su plenitud, por pensar en mi bienestar y no en el suyo. Por amarla de una forma tan posesiva y recelosa….Yo en verdad, era un mal Padre.
'Echa un vistazo a esto y dime lo que vez…' La escuché, sacándome de mis lamentos personales. Bella se había quitado el escudo que silenciaba su mente, y lo que vi en su mente me llenó de sentimiento.
Éramos Renesmee y yo. Desde los ojos de Bella…Yo en el piano y ella frente a el, cantándome, era tan bello, escucharla cantar era una de las cosas que me recordaban que existía un cielo, y que un vistazo rápido a la dicha infinita era la voz de Renesmee al ritmo de mis notas.
—Éramos uno.
'Yo nunca podré compartir un momento tan perfecto con ella. Jamás he logrado una unión tan perfecta como la que ustedes me muestran al estar juntos en el piano…Como tu lo dices: Son uno Solo'
Sonreí, no pude evitarlo. Al darme cuenta de la gama de emociones que desplegaba Bella en su mente cada vez que nos recordaba se esa forma, la llenaba de plenitud vernos en el piano. Eso me hizo sentir mejor. Pero…
'No pienses en denegar. Ahora ve esto;'
— ¿Entonces vas a salir? —Renesmee, la pequeña que aparentaba la edad de 5 años, sentada en la cama. Tan tierna, mi bebé estaba triste.
—Solo será unas horas, prometo regresar pronto—escuchó la voz de Bella, no podía verla, yo estaba mirando desde sus ojos. Arropa a Renesmee y le besa la frente, el recuerdo es tan real que puedo sentir la piel tibia de mi Hija en mis labios.
—Van todos. Tengo miedo
—Tío Jasper se queda, quieres que suba contigo
—Aun tengo miedo
—Jasper es fuerte, no te pasara nada con el
—Pero el no es mi héroe., quiero a mi héroe…quiero a Papá.
Mi corazón estaba muerto, más en ese momento hubiera jurado sentirlo latir a mil por hora, ante las palabras escuchadas. Yo Era Su Héroe.
'Es Nuestra hija, y ha heredado de los dos. Lamentablemente tiene la cualidad de reaccionar sin pensar. Una "cualidad" que solía tener yo como humana… Pero te ama, eres su ídolo y no te va a abandonar Edward. Confía en ella, y sobre todo…confía en ti mismo'
Cerró su mente. Y me miró.
La besé, ¿Qué sería de mi son Bella a mi lado?.
No cabía la menor duda, ella era mi ángel y salvadora. Curaba hasta el dolor más implacable. Hoy no me derrumbaría, porque lo tenía todo…Y Renesmee, a mi lado o lejos, era mi hija…la distancia no podría cambiar algo así, y Jacob tampoco. Confería en ella, desde ahora y para siempre. Le confiaría todo…mi propia existencia podría entregársela y ya no titubearía ni un poco.
—¡Edward!, ¡Bella! —la voz de Alice resonó por detrás de la puerta de entrada junto con varios golpes sordos a la madera, interrumpiendo nuestro momento, estuve a punto de reclamarle el ser siempre tan inoportuna cuando…la escuché.
'Una Visión…Nómadas…Tienen Sed…Renesmee'
¡NO!
No vi la cara de Bella cuando me vio salir a toda velocidad de la casa, pronto Alice le avisaría y me alcanzaría. Más no podía detenerme a esperarla….
…Nadie va a tocar a mi Pequeña.
…No si estoy yo para protegerla
