Nota de la autora: tras consultarlo con mi mayor critica, he considerado que solo el primer capitulo no os puede enganchar en la historia, este capitulo es desde el punto de vista de Edward. Muchas gracias por leer y os agradecería que me pusieras reviews que de verdad me hace mucha ilusión. Muchas gracias a nonblondes y LaviDx, espero que os siga gustando mi fic!!muchisimas gracias!!
Capitulo 2: ¿Los ángeles existen?
Me reí nuevamente de manera irónica, ¿Por qué todos me fastidian? Edward siempre lo tiene que hacer todo, y lo ultimo había sido ceder mi habitación a la nueva inquilina, me parecía genial que mis padres la ayudara, pero ¿para ello me tenían que echar de mi habitación?
Sabía que tarde o temprano pasaría, que tarde o temprano me echarían de casa, puede ser que desde un punto de vista lógico fuera natural que me dejaran sin mi habitación, sin mi adorada buhardilla, ya que Jasper y Emmett siempre habían compartido habitación, yo en cambio había preferido apartarme más en mi mundo, hasta que llego el terremoto de Alice y me adopto en su vida. He de reconocer que al principio no podía con ella y sus locuras, siempre revoloteando a mi lado, pero después me termine acostumbrando y era como mi hermana, esa que tienes que siempre se quiere enterar de todo en tu vida, ya sea bueno o malo o lo que haces todas las mañanas.
Baje la última caja, antes de que volvieran mis hermanos y mis padres y me tire sobre la cama, ¿Por qué no recordaba a Bella Swann? Me pregunte, sabía que en algún recóndito lugar de mi mente tenía la imagen de ella aunque lleváramos años sin verla. Me tape los ojos con mi almohada y suspire de cansancio.
- Menos mal que juegas al baloncesto y no al futbol.-dijo la voz de Alice desde el quicio de la puerta, era inútil preguntar como había entrado porque lo llevaba haciendo años.- Si solo ha sido una mudanza de…
- No vayas a decir que ha sido pequeña Alice Hale porque te juro que no respondo.-dije mirándola con odio.
- No iba a decir eso, solo iba a decir que solo has tenido que bajar las cajas dos pisos, y si hubiera sido el Empire State, estarías muerto en el piso 20 seguro.-dijo con una sonrisa malvada, y me miro de esa manera que dudo que a veces no puedo evitar dudar si lee mi mente.-Todavía no la recuerdas,¿no?
- El caso es que tengo su imagen en mi mente, de ello estoy seguro. En fin, al verla me acordare.-le dijo con una sonrisa.-Jasper no esta, así que olvida encontrarte con el de manera casual, a por cierto le dije que éramos novios y que no se fijara en ti.
Alice se volteo totalmente enfurecida y no pude evitar hacer otra cosa nada más que reír ante su cara, para mi era demasiado obvio que Alice estaba enamorada de Jasper desde la primaria, de hecho creo que se acerco a mi porque le daba vergüenza hablar con Jasper, pero desde hace un tiempo, quizás ya más de un año, me había dado cuenta de que era algo mutuo, porque siempre que Alice venía a verme o quedábamos casualmente Jasper aparecía, quizás debería ayudarlos y me prometí que lo haría pero por ahora era más fácil reírme de ellos que ayudarles.
- Ya veremos las tonterías que haces tú cuando estés enamorado.-dijo Alice molesta.-Además, ni que tampoco fuera tan malo tenerme de hermana.
- Eres un incordio de amiga, pues no veas cuando te conviertas en hermana, no podré soportarte.-dije con una sonrisa.-Además, yo no me voy a enamorar.
- Y ya empezamos el discurso cínico de Edward.-dijo ella sentándose en una silla mientras empezaba a desempaquetar.-Edward no se piensa enamorar, pero se comporta como una persona que espera a que llegue una persona que lo enamore.
- No es así.-replique al momento, me sabía ya ese discurso de memoria.
- ¿No es así? O eso o eres gay, y dudo que lo seas, vamos si hasta rechazaste a Rosalie, a mi hermana Rose que todo el mundo sabe que esta tremenda, y no me digas que fue por Emmett.-me corto antes de que yo dijera nada pero con una sonrisa pícara, me iba a soltar alguna.-Solo te digo una cosa, no empieces odiando a Isabella sin conocerla, porque puede ser que te enamores de ella.
- No digas estupideces Alice.-dije.-Ahora lárgate que me estorbas. Por cierto, mama me ha dicho que os paséis esta tarde Rosalie y tú. Me ha dicho algo de que a Isabella le van a hacer falta compañía femenina sino quiere que tres osos la asusten. Yo creí que solo había uno.-dijo refiriéndome a Emmett.
- Edward tu eres más osco que tu hermano, cuando decides cerrarte y ya te has cerrado a ella.-y después se fue, gracias a Dios.
Las siguientes dos horas me las pase intentando poner en orden todas mis cosas aún situadas en las cajas, y eso que solo había bajado lo esencial. No quería saber nada como Bella fuera como Alice y necesitara toda la habitación para sus trapos, podría dar por perdida mi habitación, mi adorada buhardilla.
Sentí afuera las voces de mi familia, como siempre armando ese jaleo, y la voz de Alice hablar con mi madre, seguramente se la había encontrado en la entrada, esto iba a ser malo, con mi humor de perros y Alice y mi madre murmurando me parece que mi paciencia iba a tardar poco en perderse, ni siquiera me moleste en mirar lo que llevaba, total si solo iba a saludar y largarme, no me apetecía servir de comida a mi madre y Alice.
- Edward, ya hemos llegado.-dijo mi madre, al momento que yo salía del cuarto de herramientas.
Levante la mirada para ver a entrar a Alice sonriendo, me parece que había algo que me había perdido, pero Jasper no entraba detrás de ella sino Emmett armando folión y cantando y bailando según un baile de bienvenida, aunque si yo soy Isabella me hubiera ido corriendo nada más verlo, pero siempre podía utilizar eso para torturarlo más tarde.
Entonces, de repente apareció una figura sonriente y menuda detrás de Emmett, su melena negra estaba atada en una sencilla cola y su cara no llevaba ningún tipo de maquillaje, pero no fue eso lo que me hizo quedarme sin moverme, era preciosa, absolutamente preciosa y esa sonrisa parecía angelical, era un absoluto ángel del que no podía apartar la mirada, no sentí nada a mi alrededor durante los segundos que ella me miro con unos enormes ojos chocolate directamente a los ojos. Sentí como alguien me hacía algo que dolía, cuando me volví a mirar a Alice y Jasper que me miraban ambos con una sonrisa pícara.
- Edward ella es Isabella.-dijo mi madre con una sonrisa.
- Bella me gusta más.-me sonrío y yo le di la mano mientras con la otra me revolví el pelo inconscientemente.
Estuvimos dándonos la mano y vi como ella se sonrojo al mirarme a los ojos, estaba aún más bella sonrojada. De pronto, Emmett apareció para llevar su maleta y a mi ya no me importo que se quedara en mi habitación ni nada, solo me apetecía admirarla.
- Te dije que no te enamoraras de Bella.-dijo Alice de puntillas para susurrármelo al oído.
- ¿Quién ha dicho…?
- Edward te has tocado el pelo.-dijo ella con una enorme sonrisa.
Mire a Jasper para que me asegurara que no era así, pero al contrario el me asintió. Maldita sea, me había tocado el pelo delante de mi familia y no me había dado cuenta. Eso solo significaba una cosa, Bella Swann era capaz de ponerme nervioso y eso no me gustaba, era algo que tenía que cambiar.
