Capitulo 18: Acostumbrándose a vivir
Bella POV
No sabía que hora era, no sabía que se sentía al estar allí, solo sabía que tenía ganas de saltar y de brincar y de no parar quieta. La verdad es que era una sensación bastante extraña cuando todavía ni siquiera había abierto los ojos. Así que creo que sería la hora de despertadme, aunque todavía mi reloj no hubiera sonado, seguro que eran unos cinco minutos antes de las siete de la mañana.
Sentí un dolor puntiagudo en mi mano cuando intente llevarmela a mi cara para restregarme los ojos, lo que me hizo abrir mis ojos de repente, y me sentí aún más perdida todavía, que hacía yo en una habitación tan limpia y tan blanca, mi habitación no era blanca, sino todo lo contrario, mi habitación era verde, claramente verde con árboles y animales que había ido pintando Edward conforme habían pasado las semanas. Esa habitación era como de un hospital, un momento, ¿Por qué yo estaba en un hospital? Mire mi mano izquierda y vi la vía de suero en mi mano, vale, ¿Por qué me habían puesto eso? ¿Por qué mi pierna estaba enyesada?
De pronto, me sentí todos los dolores de mi cuerpo, era como si me estuviese viendo desde fuera, y sentí como un fuerte dolor, como un peso en mi abdomen, seguramente me había dado un golpe también ahí, y poco a poco mi mente se fue despertando, pude recordar todo lo que paso, recordaba el beso de Edward con Lauren cerca de mi taquilla y salir corriendo mientras que lloraba, también recordaba a Edward gritándome desde atrás y ver a las chicas y las escaleras, pero ya no recordaba más nada de aquello. ¿Qué es lo que me había pasado después?
Baje un poco mi mirada, y…un momento, Bella esto no puede ser, el…no puede…no puede estar ahí…el no puede…sentía como volvía a respirar y estire mi mano izquierda temerosa de saber que estaba alucinando, tenía que estar alucinando, el no podía…el sencillamente no podía…mi mano se acerco temerosa a la maraña de pelos cobre que había en mi vientre y que no podían ser de él. Mi mano toco temblorosa su pelo, que era sedoso y suave, y de pronto, el se removió en mi vientre y giro su cara hacía a mi, con mi mano derecha aún sujeta entre sus manos con delicadeza pero a la vez con fuerza, era como sino quisiera que la soltara. Me quede unos momentos mirándolo totalmente ensimismada, no sabría decir el tiempo que pase mirando su cara blanca y su pelo que caía revuelto entre sus facciones tan perfectas…Estire un poco mi mano y comprobé lo que siempre me había imaginado, su piel era suave, suavísima y es que si en algún punto de la tierra existiera alguien perfecto ese no podía ser otro que Edward. Acaricie lentamente su cara, con suavidad por tal de no despertarlo y esbozo una sonrisa dentro de su sueño, parecía que le gustaba.
"Bella…mi Bella…"
Mi mano se quedo estática en su cara, Edward lo había susurrado, me había llamado en sueños, estaba soñando conmigo, de pronto me sentí la mujer más feliz de todo el mundo, y seguro que hubiera podido saltar todo lo que quisiera aún con mi pierna enyesada, y ningún dolor sentía en aquel momento, es como, si él, mi dulce ángel me hubiera transportado con el al cielo.
De pronto, sentí como una gran verdad se habría paso en mi, sentí como un fuego me inundaba todo mi cuerpo y rellenaba huecos de mi cuerpo que siempre habían estado vacíos, sentí como todo, absolutamente todo me dejaba flotar y volar. Y es que la única verdad es que amaba a Edward con todas mis fuerzas…
(Unas horas después...)Me desperté de nuevo cuando sentí un suave calor y una suave luz en mi cara, se estaba a gusto con esa luz suave calentando mi cara, poco a poco me fui dando cuenta de que ya debía haber amanecido y abrí los ojos ansiosa por ver los ojos verdes de Edward a mi lado mirándome.
Cuatro caras estaban mirándome ansiosas porque me despertara, y sentí como su alegría me invadía, a la vez que mostraba una desilusión al ver que Edward no se encontraba presente en esa habitación, hubiera deseado verlo a él, tenía tantas cosas que decirle y que explicarle, tenía que decirle ante todo que lo que aquella noche me dijo yo también lo sentía, que me sentía exactamente igual que él. Suspire finalmente al darme cuenta de que el no estaba allí.
Los ojos de Alice estaban abiertos de par en par, al igual que los de Jasper, Emmett y Rosalie mientras en sus caras estaba impresa una enorme sonrisa. Me fije en el detalle de que Jasper estaba abrazando a Alice de una forma cariñosa pero poco amistosa, estos debían de haber cambiado por fin la clasificación de su relación. Rosalie me miraba desde el lado derecho de mi cama, con una enorme sonrisa y Emmett en el lado izquierdo.
- Buenas tardes, dormilona.-dijo Emmett con una caricia suave y cariñosa en mi cara.-Creo que batiste el record de horas que una persona puede llegar a dormir.
- ¿Cuánto he estado durmiendo?-¿Cuánto tiempo realmente me habría tirado durmiendo?
- Si nuestros cálculos son exactos hermanita, me parece que has estado durmiendo durante más de seis días que en horas son…
- …MUCHISIMAS.-dijo Alice abrazándome a lo que me queje porque sentí una molestia en mi pierna, ella al momento se aparto de mi.-LO SIENTO, LO SIENTO…de verdad no me di cuenta. ¿Te he hecho mucho daño?
- No, no pasa nada. Solo que supongo que creo que no volveré a jugar en una buena temporada al baloncesto.-dije con una mueca de disgusto.
- Créeme que si, para mi desgracia, aunque Tanya no va a salir ilesa de todo esto.-dijo Rosalie frunciendo los puños.-Mira que llegar a estos extremos y todo por esa estúpida beca, y por estar celosa de que el le…
- Ya, Rose.-dijo Emmett haciéndola volver.-Bella esta bien, y eso es lo que nos debe importar.
Mire a todos atónita, desde cuando Emmett era el maduro y Rose era a la que se le regañaba. Creo que me había tirado demasiado tiempo en coma.
- Bueno, me parece que me he tirado demasiado tiempo durmiendo.-dije con una sonrisa mientras veía como Emmett y Rose estaban en una conversación de miradas de las que no me enteraba de nada.- ¿Hay algo que contarme?
- Si, si, si… tu no lo sabes.-dijo Alice claramente ilusionada dando unos pequeños saltitos a los que los otros rieron.
- Creo que no podré volver a escuchar por centésima vez por lo menos la misma historia.-dijo Rose levantándose con una cara de sufrimiento.-Esperare mi turno de ponerte al día fuera. Em, ¿te apetece un café?
- Creo, que te voy a invitar además a un trozo de tarta, de esas de chocolate.-dijo Emmett riéndose mientras me daba un beso en la frente.-Siento perderte tan pronto.
- ¿Cómo…
- Creo que nos tomaremos una hora o dos de descanso, luego nos pasaremos a verte hermanita.-dijo Emmett mientras le hacía una seña a Jasper.
- ¿Cambiamos la tarta de chocolate por una de manzana?-dijo Jasper con una sonrisa.-Es que dicen que el chocolate es un potente afrodisíaco y se que a Emmett no le hace falta, pero si le dam…EY!!
Escuche quejarse a Jasper mientras salían.
- No le hagas daño a mi Jazz.-dijo Alice amenazante desde dentro.
- Creí que te habías echado una novia, no un perro guardián.-escuche decir en el pasillo a Emmett.
- ¡¡Emmett!!-grito Alice en una posición que desde mi punto de vista era realmente adorable.-Bueno Bella, no sabes todo lo que tengo que contarte…puff, no sabes todo lo que te has perdido.
Sonreí, a sabiendas que lo único que en estos momentos me importaba era donde estaba Edward y si de verdad había soñado que estaba durmiendo conmigo esa noche, pero no sabía pararle a la dulce Alice, así que me puse a escuchar…
- Pues eso, Jasper y yo quedamos finalmente el sábado y Bella yo estaba nerviosísima, no me podía creer que finalmente tenía una cita con Jasper, así que obligue a Rose a ir de compras.
- Pero eso sería un sufrimiento para mi, pero para Rose…
- …lo es si te tiras hasta las siete y media de la mañana de fiesta y te levanto a las nueve de la mañana.-dijo con una sonrisa malévola y creo que puedo asegurar que no estaba para nada arrepentida.-Pues después de comprarme un vestido precioso, Jasper llego como siempre puntual y me llevo a un restaurante precioso en Port Angeles, era un italiano y nos sentamos en un reservado, todo era súper romántico y precioso, no te lo puedes llegar a imaginar…-sonreí ante la sonrisa feliz de Alice.-Después del restaurante me llevo a bailar a un local de Port Angeles que tenía una pista que daba al puerto, todo entero de madera y luces de estas suaves. Y ahí fue donde se me declaro Bella.-su sonrisa era contagiosa al igual que su felicidad, la mire aún sin creer que fuera posible toda esa felicidad que ella irradiaba.-Y me dijo…
Flash-back
"...
- Alice, creo que te he conocido siempre como la duendecillo malévolo amiga de Edward, pero nunca he podido evitar sentir algo por ti, desde que apareciste vestida de hada por la puerta de mi casa, y toda llena de purpurina buscando a Edward.
- ¿Lo recuerdas?-se lo dije sin pensar que fuera verdad que se acordara.
- Recuerdo todo lo que es tuyo, puedo decirte miles de cosas que recuerdo y que tu seguro ni sabes, creo que mi vida siempre ha girado alrededor de ti por alguna que otra circunstancia y que siempre te he amado, por eso quiero darte todo el amor que he guardado durante estos años, porque recuerdo todo absolutamente todo de ti, y más de una vez me he intentando olvidar o alejar de ti pero siempre vuelven estos sentimientos a mi, hace mucho que volvieron pero no quiero, no quiero nunca que me dejen o abandonen, quiero disfrutar de mi vida a tu lado, quiero ser feliz a tu lado.
- Jazz…
- Por eso, quiero que esto sea tan especial para ti como lo es para mi, porque sinceramente se que eres la persona con la que estoy destinado a vivir, a amar y a conocer esos aspectos de la vida que son tan cotidianos pero que tu los harías especiales."
Fin Flash-back
- …y bueno que chica se resistiría a algo así, y a un rubio de mirada intensa al que amo con todas mi fuerzas…
- ¿me tengo que poner celoso de ese rubio de mirada intensa?-la voz de Jasper inundo toda la habitación.
- Creo que si, porque ese rubio de mirada intensa se llevo mi corazón.-dijo Alice mientras ambos se olvidaban que tenían público, como si se tratara de una película, solo me faltaban las palomitas los mire como se miraban y en mi cuerpo recorrió un poco de envidia mientras Jasper y ella se olvidaban totalmente del publico y se dedicaban a besarse con todo el amor del mundo.
- Bella, Bella…-escuche las voces de dos niños chicos al fondo del pasillo que eran regañados por alguien mientras corrían, porque se les podía oír claramente por todo el pasillo y escuchaba la risa de alguien. Mire a la puerta ansiosa, ni siquiera me di cuenta cuando Alice se separo de la cama porque mi atención estaba puesta en la puerta, esperando que fueran ellos, y es que no me podía imaginar cuanto los podía hacer echado de menos.
- Ey…era siete James.-decía la voz chillona de Charlie.
- Si pero eso es un uno mal hecho, no ves que tiene un palo de más.-ese era James el otro enano y no pude evitar reírme al igual que la persona que los acompañaba, un momento, esa risa la podría reconocer hasta en el infierno, esa risa era la de Edward.
- Anda pasad enanos, pero cuidado con la pierna que Bella esta malita.-la voz aterciopelada y esa delicadeza al hablar, ese no podía ser otro que Edward.
- Ya lo sabemos, vinimos cuando ella estaba dormida.-esa voz era la de Charlie.
- Si y no le hicimos nada, le dimos un besito y le dijimos que se pusiera bien para que nos pudiera hacer una tarta enorme de chocolate.-reí, ese era James, adoraba el chocolate y nunca, nunca se cansaba de comer.
Dos cabezas morenas y despeinadas se asomaron por la puerta con una pequeña sonrisa, mi corazón dio un vuelco y mis ojos lloraban, pero no sabía desde que momento, entonces les abrí los brazos a los dos que me miraban desde la puerta y salieron corriendo a darme un abrazo subiendo a la cama con una agilidad asombrosa. Seguía llorando cuando sentí aquellos pequeños brazos rodeándome mi cuello mientras que me hablaban ambos pero no podía decir nada. Los ojos verdes de Edward me miraban desde la puerta y yo no podía quitarlos de el, lo amaba y ahora que lo tenía allí en frente me estaba dando cuenta de lo mucho que lo hacía, el era ya el todo para mi y quizás para mi pobre corazón, el cual ya me había robado.
- …mama ha dicho que puedes venir a casa cuando te de la gana.-dijo James con ilusión.
- Eso no se dice.-le regaño Charlie a lo que James se enfado.
- Lo ha dicho mama.-dijo James.-Cuando ha venido Eddie lo ha dicho.
- Vaya, veo que te has quedado con Eddie.-dijo Jasper divertido mientras se reía Edward mirándome.
Edward POV
La miraba, y la verdad es que me daba igual que aquellos enanos me llamaran Eddie el resto de mi vida si con ello conseguía que sonriera ella de esa manera. Estaba de vuelta y parecía que ilesa, ahora mismo mi corazón latía con fuerza, con la fuerza que no lo hacía desde hacía una semana, sabía que ella había despertado ayer, y esa mañana cuando me desperté tenía la sensación de que había despertado esa noche también cuando sentí su pequeña mano en mi cara, y es que podía decir que si estaba completamente enamorado de Bella.
Emmett me había llamado momentos después de que despertara, y supe que tenía que verla, pero tenía tanto miedo a estar con ella solo que no pude pasar justo cuando llegue y cuando escuche a Alice hablar con ella. Entonces, la llamada de Charlie me salvo, lo mejor sería aparecer con ese par de demonios.
- …¿para que es esto?-escuche que decía Charlie con la mano señalando el suero.
- Es un suero, porque estoy malita.-dijo Bella con una sonrisa.
- ¿Por eso estas tan fea?-dijo James, pero ¿Cómo podía decirle que estaba fea? Bella estaba preciosa, Bella era preciosa…
- Si, por eso estoy tan fea.-dijo Bella con esa sonrisa que no podía borrar de su cara.
Seguí embobado mirándola toda la hora que estuvieron los enanos revolucionando la habitación, se notaba que estaban en la fase del por que y que adoraban a su hermana.
- Como sigas así la vas a desgastar con la mirada.-esa voz no podía ser otra que la de Emmett pero agradecí lo que no estaba escrito que Bella no me viera en ese momento o que no escuchara ese maldito comentario.
- Emmett.-le regaño Rose.-Dijimos que nos quedaríamos calladitos con los comentarios.
- Rose, déjame que lo haga, es mi hermanita y quiero…necesito protegerla.-dijo Emmett con cara de cordero degollado a Rosalie.
- Y yo soy tu hermano.-dije claramente ofendido.
- Pero yo siempre quise tener una hermana pequeña, tú no servías.-dijo Emmett aún con los brazos cruzados y esa expresión de niño chico que ponía siempre que se enfadaba.
- Por eso, le ponías la ropa de tu madre.-dijo Rosalie aguantándose la risa.
- No…no me digas que…-esa voz era de Bella, vale genial…-¿te vestían con la ropa de Esme?-su cara era de sorpresa.
- Si, y con zapatos y pintalabios.-dijo Rosalie, vale Edward, esta te la tienes que pagar.-Entonces Edward no tendría más de tres años y estos dos se dedicaban a hacerle fechorías.
De pronto, la habitación se quedo en silencio, rogué y espere porque nadie se riera, todos se miraban expectantes y cuando creí que a todos se les había pasado las ganas de reírse, de pronto escuche la risa esa de Bella que inundaba toda la habitación, era esa risa que le salía cuando algo le hacía gracia de verdad, sus ojos lloraban de la misma risa con la que había explotado, y entonces, todos empezaron a reírse, incluso yo me empecé a reír, la verdad es que me lo merecía, pero me daba igual si nos estábamos riendo de mi, con tal de que ella se riera me daba igual, realmente me daba igual.
--
Bueno, he tardado una semana en actualizar y supongo que realmente debe haber sido muy raro, hasta mi se me hizo raro y con eso os lo digo todo, asi que muchas gracias por esperar.
Espero que la espera no se os haya hecho muy larga...jejeje...y creo que en este capitulo mucha gente esperaba ese beso de Edward y Bella, por lo que me parece que aún tendreís que esperar un poquito más para ello, pero claro esta que he aclarado la situación de Alice y Jasper que unos cuantos querían...ya sabeis dadle al go y dejad vuestros comentarios que una escritora feliz con los comentarios actualiza más pronto...
MUCHAS, MUCHISIMAS GRACIAS POR TODOS VUESTROS COMENTARIOS...ME HACEN SEGUIR ADELANTE...
Besos y espero actulizar más pronto...
afrokd
