CAPITULO III
"Sorpresas"
Habían pasado los días y por fin esa noche sería su fiesta y aunque Serena estaba muy contenta no podía evitar estar preocupada por la actitud que había tomado Haruka después del día que pasaron juntos en la playa y además solo lo había visto a Haruka el día que paso a su casa para darle las llaves de la casa en la playa para que pudieran decorarla, ni siquiera la había llamado por teléfono y cuando ella llamaba a su casa nunca estaba, en su oficina siempre le decían que estaba en una junta y no contestaba las llamada que le hacia a su celular y antes de la fiesta que sería esa noche había decidido ir a buscarlo a su casa, esa era la razón por la cual se había levantado temprano esa mañana.
– "Buenas tardes señorita se le ofrece algo" – Serena se extraño ya que desde que era novia de Haruka nunca le preguntaban el motivo de su visita y siempre le permitían el paso – (Quizá es una empleada nueva) – pensó – "Si… se encuentra Haruka" – pregunto la rubia – "Si señorita pero en este momento no puede recibirla, pero puedo tomar su recado" – dicho esto ultimo la rubia sintió como si le hubieran echando un balde de agua fría – "Solamente dígale que estuve aquí… muchas gracias" –la rubia se dio la vuelta, no sabía que es lo que estaba pasando, de pronto sintió muchas ganas de salir corriendo y llorar.
Mientras tanto dentro de la mansión de la familia Tenoh Haruka observaba como se alejaba la rubia, se sentía muy mal y tenía muchas ganas de salir corriendo a abrazarla, esos días habían sido muy difícil para el no había sido fácil evitar a la mujer que mas amaba pero si quería darle un sorpresa tenia que resistir una horas mas, horas que se estaban convirtiendo en una eternidad sin su ángel. Cuando Serena llego a su casa se sentía muy deprimida, estaba por llamar a sus amigas para que cancelaran la fiesta cuando escucho el teléfono, salió corriendo a contestar pero cuando llego su mama estaba atendiendo, espero frente a ella hasta que colgó.
– "¿Quien era mamá?"– pregunto la rubia – "Era Haruka dijo que pasaba por ti a las cinco estuvieras lista por que tenia que hablar contigo de algo muy importante" – le dijo su Ikuko para después salir rumbo a la cocina dejando a una rubia muy confundida – (A las cinco, que raro, si la fiesta comienza a las ocho, además que será eso tan importante que tiene que decirme, acaso será que… no… no puede ser el me quiere estoy segura) – pensaba mientras salía a caminar un poco estaba muy confundida y aun era temprano. Camino por mucho rato sin fijarse por donde caminaba hasta que sintió como chocaba contra algo o alguien…
– "Seiya… lo siento mucho venia muy distraída y no te vi" – se disculpo la rubia mientas se ponía de pie, había caído encima del pelinegro provocando un situación muy incomoda que la sonrojo un poco – "No te preocupes bombón, yo también venia… pero que tonto soy lo estaba olvidando feliz cumpleaños" – la felicito y le dio un abrazo – "Muchas gracias" – le contesto con cierto aire de tristeza –"Te pasa algo" – le pregunto – "No estoy bien, oye no quieres ir a comprar un helado" – le pregunto con una sonrisa – "Esta bien pero con la condición de que yo invito" – Serena asintió y caminaron juntos hasta la nevería.
Después de comprar el helado se sentaron en un banca frente al lago, platicaron de muchas cosas sin importancia ya que desde el día en que la ayudo con Diamante se habían hecho muy buenos amigos, en la escuela pasaban mucho tiempo juntos, la acompañaba a su casa y habían ido uno que otro día al cine junto con sus hermanos y las chicas menos Lita y Rei quienes salían con sus novios. Serena miro su reloj y se levantó de un brinco.
– "Es tardísimo, ya son las cuatro, Haruka quedo de pasar por mi a las cinco" – le dijo al pelinegro – "Yo te llevo deje el carro aquí cerca" – se ofreció, y caminaron hasta el estacionamiento.
Cuando llegaron a la casa de Serena esta se despidió de Seiya y entro corriendo a su casa solo tenía media hora para arreglarse, se dio un baño se puso el vestido que había comprado para ese día, era un vestido azul turquesa que le llegaba arriba de las rodillas se puso un juego de collar y aretes del mismo color que su papa le había regalado para ese día también compro unas zapatilla plateadas, se maquillo ligeramente y uso el perfume favorito de Haruka, cuando se miro en el espejo no pudo evitar recordar la actitud del rubio durante esos días, se retoco una vez mas y bajo a esperar a Haruka, se veía muy hermosa y el vestido sobresaltaba el color en sus ojos que lejos de mostrar felicidad dejaban ver la tristeza de la rubia. De pronto el motor de un carro la saco de sus pensamientos, miro el reloj y eran la cinco en punto Haruka siempre era muy puntal cosa que la hizo sonreír un poco.
El rubio bajo de su convertible y toco la puerta de la casa, esta vez fue el señor Stukino quien recibió al joven, lo hizo pasar a la sala donde se encontró con Serena dejándolo sorprendido se veía hermosa, no pudo evitar sonreír un poco, la saludo besando su mano con delicadeza y después de despedirse de sus padres salieron de la casa, la ayudo a subir al carro y tomo su lugar en el mismo, condujo por varios minutos, ninguno de los dos había dicho nada, Haruka estaba muy nervioso por la propuesta que le haría y Serena estaba muy triste lo había notado un poco frío con ella, no pudo resistir mas tenía que saber por que se comportaba de esa manera.
– "Haruka detén el auto" – le pidió, dejando un poco sorprendido al rubio quien se detuvo junto a la carretera – "Sucede algo" – pregunto – "Eso es lo que yo quiero saber… te sucede algo, has estado muy frío conmigo… acaso… acaso dejaste de quererme" – termino de decir las ultimas palabras con mucha tristeza, mientras trataba de ocultar un par de lagrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
– "Gatita… como puedes decir eso lo que pasa es que últimamente yo… yo" – trato de justificarse – "Tu que" – insistió Serena – "Esta bien… lo que pasa es que estaba preparando una sorpresa para ti y no quería que te enteraras hasta que la vieras" – le dijo en un susurro – "Haruka yo pensaba que…" – no pudo terminar la frase solo se abrazo al rubio sintiendo que el alma regresaba a su cuerpo – "Como podría dejar de quererte si tu eres mi todo" – le susurro al oído para después besarla – "Ahora vámonos que se esta haciendo tarde" – finalizo el rubio para después regresar al camino, volteo a ver a Serena quien le dio un sonrisa – (Como había extrañado tu sonrisa…) – pensó mientras sus labios mostraban un ligera sonrisa para después continuar manejando hasta el lugar donde los esperaba la sorpresa que tenía para la rubia.
Llegaron a la playa pero en lugar de dirigirse al lugar donde sería la fiesta llegaron cerca del muelle, Haruka estacione el auto y abrió la puerta de Serena, se inclino hacia ella para besarla acto que fue correspondido por la rubia.
– "Serena, tengo que vendarte los ojos aun no puedes ver la sorpresa" – le dijo el rubio mientras sacaba un pañuelo negro de su saco – "No entiendo nada pero… esta bien" – le dijo en un tono tierno.
Haruka volvió a besarla y después le tapo los ojos con mucho cuidado la ayudo a bajar del auto y la tomo del brazo para que no fuera a caerse guiándola hasta el yate donde los estaban esperando, solo estaría presente además de ellos el capitán. Serena sintió un ligero movimiento y se aferro del brazo de Haruka, una vez que estaban mar adentro la abrazo por la espalda y le beso suavemente el cuello, logrando que ella se ruboriza por el contacto con el rubio, a pesar de que ya había estado cientos de veces de esa manera con el no podía evitar sentir ese nerviosismo al tenerlo tan cerca
– Te amo Serena… ah feliz cumpleaños – dichas las ultimas palabras le descubrió los ojos dejándola impresionada, miraba cada detalle que seguramente el rubio había preparado cuidadosamente – "Haruka… esto es hermoso muchas gracias" – le dijo lanzándose a los brazos del joven quien la recibió con una sonrisa que fue interrumpida por los labios de la rubia dándole un beso suave pero a la vez apasionado, después de unos momentos se separo de el y le susurro al oído – "Te amo, no podría vivir sin ti" – haciendo que el rubio se sintiera el hombre mas feliz del mundo.
Después de un rato de demostraciones de amor Haruka, se acerco a la botella de champaña que tenía preparada y comenzó a servir dos copas dando tiempo a Serena de observar con detalle el lugar, se encontraban en la cubierta que estaba tapizada por pétalos de rosas, en la barandilla del barco habían listones blancos, arreglos de rosas por todos lados, velas, era un lugar de ensueño, Haruka se encontraba cerca de un diván blanco lleno de cojines del mismo color y pétalos de rosas sobre este, pero lo que mas le gusto fue ver el reflejo de la luna sobre el mar era algo único y al momento de mirar al cielo se encontró con el cielo mas estrellado que hubiera visto jamás, sintió como las lagrimas habían salido de sus ojos y recorrían sus mejillas, nunca se espero con una sorpresa así, en ese momento el se acerco a su lado dándole una copa.
– "Sabes soy el hombre mas afortunado al tenerte a mi lado, gracias" – dicho lo ultimo dio un trago a su bebida, necesitaba valor, pues estaba muy nervioso – "No tienes que agradecerme nada, yo también soy muy feliz de poder compartir mi vida contigo" – las ultimas palabras de la rubia tuvieron un efecto positivo en el ya que sintió el valor suficiente para hacer lo que había planeado con mucha ilusión – "Me da mucho gusto escuchar eso, por eso me gustaría pedirte que compartieras el resto de tu vida conmigo" – comenzó a decir mientras sacaba un pequeña cajita negra de su saco.
Serena estaba en shock no sabia que era lo que sentía, no sabía si quería llorar o reír de emoción.
– "Gatita… te gustaría casarte conmigo" – le pidió con una sonrisa mientras le mostraba un sortija.
Serena se quedo completamente paralizada, de un trago se termino su bebida pero no dijo nada solo se quedó mirando a los ojos al rubio que estaba muy nervioso por la actitud de la rubia, ¿Acaso eso significa que no? Se decía el rubio, cuando sitio como un par de brazos rodeaba su cuello y un par de labios se unía a los suyos.
– "Por supuesto que si… te amo Haruka Tenoh" – le contesto la rubia cuando se separo de el.
Haruka estaba muy contento ya que compartir su vida con la rubia era lo que mas quería, no se había dado cuenta en que momento ella se convirtió en lo mejor que podía tener en la vida, tomo la mano de Serena y le coloco la sortija en su dedo para después besar la mano de la joven haciendo que esta se ruborizara
Haruka la abrazo a su cuerpo, le encantaba sentir cada parte de su cuerpo, comenzó a besarla mientras sus manos acariciaban su espalda, sentía como los latidos de su corazón aumentaban, el beso comenzó a ser mas ardiente, logrando que Serena se separa un minuto dejando escapar un suspiro que no supo si había sido por la falta de aire o por la sensación de sentir como el recorría su cuerpo con sus manos, Serena comenzó aflojar su corbata y quitarle el saco logrando tener mas contacto con el rubio, quien por su parte había logrado deshacerse de aquel vestido que estaba comenzando a estorbarle en búsqueda de sentir el cuerpo de su ángel, la tomo en sus brazos y la recostó suavemente sobre el diván se levanto un poco para observar el cuerpo de la mujer que estaría a su lado el resto de su vida, como si fuera un niño comenzó a explorar cada parte del cuerpo de Serena, de pronto sintió como el ultimo par de prendas de ella se convertían en una tortura por lo que con un movimiento ágil las desprendió del cuerpo de la rubia, se recostó nuevamente sobre ella y comenzó a besarla con deseo, Serena al mismo tiempo que correspondía aquel beso logro desabotonar su camisa y quietársela para después acariciar su espalda, Serena sintió como la abrazaba y le susurraba palabras románticas siendo la luna el único testigo de aquella entrega de amor.
Las chicas habían llegado una hora antes de la hora indicada para organizar los últimos detalles con ellas habían llegado Seiya, Yaten y Taiki debido a que Mina había insistido ya que nunca habían estado en la casa de Haruka y ponía de pretexto que podían perderse, aunque claro la verdadera razón era un misterio para sus amigas.
– "Parece que todo esta listo, solo falta que lleguen Serena y los invitados" – comento Mina al momento de sentarse cerca de Yaten – "Hablando de Serena yo creo que ya debería estar aquí no creen, además últimamente había estado un poco rara" – les dijo Rei quien se encontraba con la mirada perdida en el horizonte, estaba muy preocupada, varias veces había visto llorar a la rubia cuando creía que nadie la observaba – "Pues esta tarde estuve con bombón y ahora que lo recuerdo cuando nos encontramos parecía muy triste" – el pelinegro comento ante la mirada de sus hermanos que parecían confundidos por que Seiya no les había comentado que había estado con la rubia esa tarde.
– "Con que saliste con Serena…" – fue la pregunta de las chicas quienes fueron interrumpidas por varios invitados que comenzaron a llegar salvando al pelinegro de un interrogatorio seguro – "Hola Seiya" – lo saludaron un grupo de chicas que si mal no recordaba eran las mismas que lo habían acosado a el y a sus hermanos todos los días en la escuela y aunque adoraba la música no podía decirse lo mismo de sus fans ya que pocas veces podía tener tranquilidad – "Hola chicas, si me disculpan creo que Mina me esta buscando pero allá están mis hermanos que seguramente estarán encantados de platicar con ustedes – señalo a sus hermano y desapareció lo mas rápido que pudo.
Seiya estuvo recorriendo la casa hasta que llego al segundo piso asiendo caso omiso del letrero de prohibido que habían puesto las chicas, camino por un pasillo y entro a una habitación quería descansar un poco y curiosear un rato, al entrar se sentó en la orilla de cama y comenzó a observar la habitación desde ahí, sin duda alguna ese era el cuarto de un hombre y quien si no del mismo Haruka, en la mesa de noche encontró una fotografía se Serena, se veía preciosa la foto estaba tomada en un autódromo, serena estaba sentada en el cofre de un hermoso auto de carreras y lucia un conjunto de short y un top, llevaba una chaqueta y lucia una encantadora sonrisa sin duda alguna esa chica había flechado al pelinegro quien sonrió y se recostó en la cama, en es momento percibió el aroma de la rubia, un sentimiento embargo al pelinegro sentía celos de tan solo pensar que ella estuviera con el (Pero que estoy pensando, ella es su novia… pero no puedo evitar sentir celos de saberla en sus brazos) escucho como la fiesta ya tenia todo un alboroto y salió tratando de evitar que notaran su ausencia y comenzaran a preguntar donde había estado salió de ahí llevándose consigo la foto de la rubia dejando solo el portarretratos. Cuando entro a la fiesta sus hermanos se acercaron a el con una mirada de poco amigos.
– "Tienes idea los que nos costo librarnos de esas chicas sino hubiera sido por que Rei llego a salvarnos, aun estaríamos lidiando con esas niñas por que alguien le dijo que estaríamos encantados de platicar con ellas" – le reclamo Yaten un poco molesto ya que si había algo que le desagradaba era bailar – "Vamos no se pongan así, fue una pequeña broma… por cierto ya llego mi bombón" – pregunto mientras buscaba a la rubia – "No, no a llegado y es un poco raro ya que quedo de estar aquí hace una hora y ni siquiera ha llamado, además la chicas están al borde de la histeria" – le explico Taiki, en ese momento el pelinegro salió de la casa y comenzó a marcar el numero de la rubia (Contesta…) pensaba estaba comenzando a preocuparse, volvió a marcar por tercera vez y cuando estaba apunto de colgar escucho la voz de la rubia...
Serena descansaba sobre el cuerpo de Haruka, se sentía tan bien cerca de el, incluso parecía que entre sus brazos el tiempo no pasaba, se sentía en otro universo, era muy feliz, recargada sobre su pecho escuchaba como los latidos de su amante comenzaban a volver a la normalidad. Haruka por su parte sentía que era el hombre mas afortunado del mundo, y sentir el peso de la rubia sobre el lo hacia sentir aun mejor, le encantaba acariciar la espalda de la rubia y disfrutar del aroma de su cabello.
Ninguno de los dos recordaba la fiesta, Serena se sentía relajada y si a eso le sumaba las caricias de Haruka era lógico que hubiera olvidado por completo su fiesta de cumpleaños, se sentía tan bien que había comenzado a quedarse dormida cuando escucho el sonido de su celular que aparte de darle un buen susto, casi estuvo apunto de caerse de no ser por que Haruka la estaba sujetando por la espalda.
− "La fiesta" – rápidamente se levanto del sofá y cuando se percato de su desnudes se ruborizo e inmediatamente se cubrió por lo menos una parte con un cojín que había terminado en el suelo por la intensa actividad de la pareja, busco su celular en su bolsa y contesto – "Hola…" – saludo un poco nerviosa – "A Seiya eres tu... si ya vamos para allá es solo que tuve que hacer algo mas importante pero en quince minutos llegamos… ok avísales a las chicas… esta bien… adiós" – Serena se aproximo al rubio quien se había quedado dormido y lo beso tiernamente.
– "Haruka…" – llamo al rubio – Mmmmm – contesto sin abrir los ojos – "Creo que nos olvidamos de mi fiesta ya es un poco tarde se supone que debía estar ahí hace una hora" – le recordó la rubia mientras comenzaba a vestirse y arreglarse el cabello – "Es verdad, me voy a cambiar pero esto tienes que compensármelo" – le dijo mientras le dirigía una mirada provocativa – "Te prometo que cuando estemos casados mis noches serán completamente tuyas" – rio la rubia – A si y que me dices de tus días – "Bueno por si no lo recuerdas tu trabajas y yo estudio así que ese tiempo tendrás que vivir sin mi" – Haruka la beso para terminar de vestirse − (Aun me cuesta trabajo creer que dentro de poco será mi esposa, es perfecta y la amo tanto) – pensaba mientras contemplaba a la rubia a una distancia muy corta.
− "Que paso Seiya que te dijo Serena" – pregunto el castaño – "Dijo que tuvo que hacer algo importante pero que en quince minutos están aquí" – contesto el pelinegro – "A cierto viene acompañada por su novio" – comento Yaten tratando de enfatizar lo de su novio pues se había dado cuenta del interés que su hermano había mostrado en los últimos días por la rubia y no quería que saliera lastimado – "Hola chicos, alguno podría prestarme su celular para llamar a Serena" – pregunto Mina – "No te preocupes acabo de llamarla y dijo que un rato llegaba" – Seiya le entrojo las llaves con una mirada de yo no hice nada – "Espero que ya no tarde mucho, los invitados han estado preguntando por ella… en fin no quieres bailar Yaten" – miro al peliplateado con un sonrisa – "Lo siento mucho Mina no me gusta bailar, mejor vayamos por una bebida" – invito
a la rubia quien solo sonrió y camino junto Yaten, dejando a Taiki y a Seiya esperando a la rubia.
La fiesta estaba muy divertida había gente nadando en la piscina, bailando, comiendo o simplemente disfrutando de alguna bebida, aunque la mayoría de los invitado había notado la ausencia de Serena y habían estado preguntando por ella a las chicas quienes no sabían que escusa poner.
Ami y Rei estaban platicando con varios compañeros de su clase cuando apareció Diamante con sus amigos y como era obvio el no había sido invitado pero por ser amigo de los novios de Lita y Rei se había enterado de la fiesta y había decidido hacer su aparición para felicitar a la rubia y de paso saldar cuentas con cierto pelinegro, los había visto salir juntos muchas veces en el transcurso de esa semana y no estaba dispuesto a permitir que alguien se interpusiera en el plan que tenía preparado para conseguir que la rubia lo aceptara como novio.
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Serena y Haruka habían llegado al muelle y ahora se dirigían en el auto del rubio rumbo a la fiesta que estaba a pocos minutos de ahí, Serena estaba retocándose el maquillaje sin poder evitar sonrojarse al recordar el momento que acababa de pasar al lado de Haruka, guardo su maquillaje y nuevamente miro la sortija que llevaba, aun le resultaba difícil creer que ahora era la prometida de Haruka Tenoh, de pronto el brillo de su mirada desapareció al pensar en la actitud que tomarían sus padres ya que ni siquiera había terminado de estudiar, cosa que no paso desapercibida por Haruka.
– "Sucede algo gatita" – le pregunto mientras tomaba su mano tratando de reconfortar a la rubia – "No… bueno la verdad me quede pensando en la reacción de mis padres y me dio un poco de miedo pensar que podrían llegar a oponerse, no quiero que me separen de ti… te amo mucho y no podría vivir sabiéndote lejos de mi vida" – un par de lagrimas se comenzó a formar en los celestes de la rubia – "Serena, no te preocupes estoy seguro de que tus padres comprenderán y aceptaran nuestro matrimonio, pero si se llegaran a negar ten
por seguro que eso no interferirá con nuestro planes y mucho menos podrían lograr que yo me aleje de ti simplemente por que te amo" – Serena le sonrío y se acerco a el besándolo en la mejilla.
Cuando llegaron a la fiesta Haruka ayudo a Serena a bajar del coche y luego subió nuevamente a el para estacionarlo en la cochera de la casa, si había algo que adoraba aparte de Serena y su hermana eran sus automóviles y no estaba dispuesto a arriesgarlo a un grupo de adolescente que seguramente cuando la fiesta terminara estarían completamente ebrios. Serena decidió esperar a Haruka antes de entrar, mientras lo hacia varios de sus amigos la felicitaron, de pronto sintió como alguien la abrazaba por la espalda, cuando se giro para saber de quien se trataba se encontró con Diamante instintivamente se separo de el, por alguna razón ese chico le ocasionaba mucho miedo, sobretodo por la forma en que la miraba.
– "Que haces aquí Diamante, no recuerdo haberte invitado" – le pregunto tratando de sonar muy segura – "Pensé que quizá habías olvidado hacerlo y quise darte una sorpresa" – le contesto mientras se acercaba a ella – "Pues en realidad no olvide invitarte simplemente no quería que vinieras ya que solo mis amigos y la gente que quiero esta invitada, así que es mejor que te marches" – aclaro dando unos pasos hacia la casa, cuando paso a su lado este la sujeto por la muñeca y la jalo a su cuerpo sujetándola por la cintura – "No creas que yo me doy por vencido tan fácil, varias veces te he dicho que serás mía y ahora te lo repito" – la amenazo tratando de besarla, Serena forcejeo con el pero su fuerza era mayo a la de ella y lo único que pudo hacer para defenderse fue gritar.
– "Haruka!!" – estaba desesperada, rogaba por que Haruka pudiera escucharla – "Hay Serena en serio piensas que le tengo miedo a tu noviecito" – le dijo mientras la acercaba mas a sus labios – Pues deberías tenerlo –llego Haruka acompañado por dos sujetos muy raros, Diamante sonrió un poco y soltó a Serena quien inmediatamente corrió a los brazos del rubio – "A caso no puedes tu solo" – sonrió descaradamente, pero un golpe rubio le borro la sonrisa del rostro – "Claro que puedo, es solo que mi traje en nuevo y no pienso arruinarlo, así que muchachos podrían sacar la basura de mi propiedad" – ordeno a los dos sujetos que inmediatamente sujetaron a Diamante quien en vano había tratado de defenderse – "Esto no se va a quedar así, no tienen la menor idea de con quien se están metiendo me las van a pagar" – amenazo a Haruka quien ignoro la amenaza y abrazo a su novia – "Te encuentras bien gatita" – le pregunto – "Si… estoy bien…" – la rubia fue interrumpida por sus amigas ya que los gritos de Diamante no habían pasado desapercibidos – "Serena estas bien que paso" – pregunto Lita – "Si estoy bien chicas, es solo que no entiendo como se entero de la fiesta" – pregunto – "Serena lo sentimos nosotros veníamos para acá cuando apareció y… bueno no creímos que ocasionara problemas" – se disculpo Andrew quien estaba al lado de Eliot – "No hay problema chicos, pero que hacemos afuera mejor vamos a divertirnos" – todos entraron a la fiesta a excepción de las chicas, Serena y Haruka, y los hermanos Kou – "Oye Haru quienes eran esos tipo" – pregunto Serena – "Son vigilantes que contrate para la casa… pero mejor dime quien era ese tipo" – pregunto Haruka un poco serio pues no le había agradado la manera como la había tratado – "Su nombre es Diamante y es un compañero de la escuela…" –
Serena se quedo callada no sabia si debía decirle que no era la primera vez que la molestaba pues sabía que Haruka no se quedaría con los brazos cruzados.
– "Que ha molestado a Serena durante mas de año" – termino diciendo Mina –"Y por que no me habías dicho nada Serena" – pregunto el rubio – "Por que no quería que te preocuparas" – contesto la rubia – "Serena no puedes ocultarme esas cosas y menos ahora" – le contesto el rubio – "Te prometo que no lo volverá a pasar además Seiya me ha ayudado un par de veces… pero no quiero seguir hablando de eso ya… ahora tengo algo mas importante que decirles" – sonrió la rubia abrazando a Haruka – "Que sucede Bombón" – pregunto el pelinegro – "Como esta eso de Bombón" – pregunto el rubio un poco molesto – "Es un apodo que le puse a Serena de cariño, acaso no sabias que somos amigos" – contesto el pelinegro guiñándole un ojo a Serena.
– "Me voy a casar" – grito la rubia para terminar con la discusión que seguramente comenzarían Seiya y Haruka, mostrándoles la sortija a las chicas – "Queeee" – gritaron las cuatro al mismo tiempo que abrazaban a la rubia, ante la mirada de todos los chicos – "Así es mi Gatita acepto ser mi esposa" – agrego Haruka enfatizando la palabra esposa.
Seiya sintió como si como lo hubiera apuñalado por la espalda, estaba muy enamorado de la rubia y ella ni siquiera se había dado cuenta, ese día después de haber estado con Serena en el parque había decidido comenzar a conquistarla y quizá hasta había albergado la ilusión de lograr que ella lo mirara con de otra forma que no fuera una simple amistad. Ninguno de los presente se percato de la tristeza en los ojos del pelinegro a excepción de Haruka, ya que todos estaban felicitando a la pareja.
– "Y tu no nos vas a felicitarnos Seiya" – pregunto el rubio – "Claro, espero que sean muy felices Bombón" – finalizo el pelinegro, aunque sus palabras sonaban tristes – "Muchas gracias Seiya" – Serena abrazo al pelinegro, en ese tiempo había logrado llegar a tomarle cariño.
Esa noche Seiya se encerró en su habitación, durante todo el camino a su casa no había dicho ninguna palabra, sus hermanos sabían que era lo que le estaba pasando pero prefirieron no comentar nada ya que no tenía caso y esperaba que el pelinegro se olvidara de sus sentimientos por Serena.
Seiya se recostó en su cama no entendía como Serena se había convertido en algo tan importante para el si tenían muy poco tiempo conociéndose, (Ahora como le hago para sacarla de mi corazón… quizá… no… no podría, pero me conformo con saber que es muy feliz… y solo somos amigos) pensaba mientras observaba la fotografía que había tomado en casa de Haruka.
Había pasado un mes desde que Serena había anunciado su compromiso a sus amigos más cercanos, pero aun no habían hablado con sus padres ya que su papa había estado de viaje, pero a parte de eso ahora tenía otra preocupación en la mente y aun que no estaba segura completamente sospechaba que estaba embarazada.
Tenía una cita con su doctora ese día por la tarde, cosa por la cual no había podido dormir en toda la noche, por lo menos no tendría clases y podía quedarse mas tiempo en la cama, había decidido no decirle nada Haruka y a las chicas hasta que estuviera segura, solo le había contado de sus sospechas a Seiya ya que este se negó a acompañarla si no le contaba que le estaba ocurriendo, después de contarle todo el había aceptado estar con ella en ese momento ya que no quería estar sola. Y como siempre ocurre cuando menos quieres que pase el tiempo este transcurre mas rápido y la hora en que Seiya pasaría por ella había llegado, Serena ya estaba lista cuando el timbre de su casa sonó.
– "Voy a salir mamá en un rato regreso" – grito la rubia desde la puerta, cuando abrió se encontró con un sonriente Seiya – "Estas lista Bombón" – pregunto el pelinegro – "Si… vámonos" – contesto la rubia – "Deje el auto a la vuelta, me costo mucho trabajo convencer a Taiki de prestármelo" – le dijo Seiya – "Si no te molesta podríamos caminar, no esta muy lejos" – sonrió la rubia – "Esta bien caminemos… me imagino que no me dirás cual es la razón de tu visita con el medico" – pregunto Seiya – "No aun no… " – fue lo único que respondió Serena.
Continuaron caminando por un rato y a pesar de los esfuerzos de pelinegro por entablar una conversación con la rubia, esta solo contestaba con monosílabos y Seiya había desistido y solo caminaba a su lado, de vez en cuando giraba su mirada hacia la rubia quien se mantenía sumergida en sus pensamientos. Cuando llegaron al consultorio Serena entro con la doctora y Seiya la espero en la lasa de espera, pasaron treinta minutos cuando la rubia pareció, tenía la mirada cristalizada, Seiya se acerco a ella y la abrazo.
– "Que sucede Serena… que te dijo la doctora"– pregunto el pelinegro – "Estoy embarazada, casi tengo dos meses… no lo puedo creer Haru y yo seremos papás" – lloró la rubia.
Seiya la llevo a una cafetería para que se tranquilizara, aunque sentía mucha alegría por ella no podía evitar sentir un poco de tristeza ya que le hubiera encantado ser el padre de la creatura que crecía en el vientre de su Bombón.
– "Y que piensas hacer ahora Bombón" – le pregunto, sacando a la rubia de sus cavilaciones – "Pues primero tengo que decírselo a Haru, pero lo que me preocupa son mi padres no se como tomaran la noticia" – contesto la rubia – "Y como crees que tome la noticia Haruka" – Seiya no pudo evitar la pregunta ya que en el fondo deseaba que no tomara una buena actitud – "Pues estoy segura que se pondrá muy contento" – sonrió la rubia.
NOTAS.-
Hola!!
Espero que estén disfrutando la historia y muchas gracias a todos los que han dejado un mensaje, espero que este capitulo le guste, acepto comentarios ya sean buenos o malos pues quiero mejorar la calidad en mis historias.
PD: no se por preocupen Seiya quiza ahora esta sufriendo pero no será por mucho...
