Capitulo 24: La historia de Rosalie.
Bella POV
Aún después de unos cuantos minutos, después de unas cuantas horas más bien, seguía dándole vueltas a mi conversación con Rose, finalmente estaba donde me había imaginado. En la cancha de baloncesto, cercana a nuestro barrio, como siempre jugando al baloncesto e intentando mejorar sus buenos movimientos. Aunque podía decir con seguridad que esa tarde estaba maltratando su balón y a la canasta.
"Flash-back…
Me senté tranquilamente en los asientos de la pista, cuando Rosalie estuviera dispuesta a hablar se acercaría a donde estaba y me lo contaría pero por ahora estaba intentando descargar su furia con la pelota y la cancha de baloncesto.
Suspire eperando, aquello me estaba superando, es decir, se suponía que tenía que estar feliz hoy, que digo feliz, tenía que estar exuberante con todo lo que había pasado la noche de antes y no, con mi comentario había arruinado todo la noche que habíamos pasado juntos. Tenía que arreglar aquello, tenía que hablar con Edward.
- Supongo que has venido a preguntarme.-dijo Rosalie sentándose a mi lado.
- He venido a que me cuentes, solo si tú quieres.-respondí volviendo de mi mundo.
- Lo necesito que es distinto, Alice me ha preguntado durante este tiempo pero no he sabido contárselo, no sabía decírselo…no entendía nada de lo que me pasaba.-dijo Rosalie frustrada.-No se explicarme.
- Empieza por el principio y quizás así puedas darte cuenta de lo que te sucede.-dije mirándola directamente y ella sonrió.
- Esta bien, Bella.-dijo ella con una sonrisa.-Aunque solo me falta el sofá, esto parece una consulta al loquero.
- Si, eso hace que te sientas mejor puedo buscar un sofá y traerlo.-ella se rió, pero al instante se puso seria, sabía que esto iba en serio.
- Siempre me ha gustado Emmett, siempre me había caído bien, tenía ese lado gamberro que tanto me gustaba porque me hacía reír, era el payaso de la clase, tanto en el colegio como después en el instituto. Siempre hemos sido amigos, siempre nos habíamos reído del trío amoroso de nuestros hermanos y nunca pensé que lo perdería.-dijo con tristeza y una sonrisa nostálgica.-Hace un par de años, Emmett y yo discutimos, justo cuando entre en el equipo de baloncesto y él en el de fútbol, nuestros círculos de gente eran distintos y nos distanciamos mucho. Después, el capitán de su equipo se empezó a interesar en mí, y yo me sentí halagada, al principio no le hacía caso, pero después me empezó a gustar en serio y yo me quede bastante pillada. Emmett se enfrento a mi, me dijo que yo le importaba y que el solo estaba jugando conmigo que una vez que obtuviera lo que quería me tiraría igual que un pañuelo, yo no lo creí y creí en Mark, que me dijo que lo único que sentía era envidia porque el era el capitán del equipo y porque tenía la suerte de poder tener a la chica más guapa de todo el instituto. Lo mío con Mark siguió para adelante y Emmett y yo nos dejamos de hablar, una noche después de que Mark llevara insistiéndome un tiempo en que tuviéramos algo más, me decidí a hacerlo con él, yo lo quería y el me quería, así que supuse que era normal, pero no me sentía segura, no me sentía bien. Cuando estábamos a punto, no pude y el fue muy comprensivo, una semana después Emmett vino a verme, me dijo que sentía como me había hablado pero que si yo estaba ciega era mi problema y yo le dije lo maravilloso que había sido Mark.-Rosalie se rió irónicamente.- Entonces, Emmett me dijo que claro que había sido comprensivo que llevaba acostándose con Kate desde antes de que empezáramos. Por supuesto, le cruce la cara a Emmett y me enfade nuevamente con él, pero no le conté a Mark lo que me había contando Emmett, no se porque, creo que en el fondo creí lo que me dijo Emmett. Pasaron dos meses en donde empecé a darme cuenta de unas cuantas cosas, empecé a ver cosas que no quería ver y me las oculte. Hasta que una noche después de un partido, escuche como Emmett era amenazado por Mark, le dijo que le parecía perfecto que estuviera enamorado de mi, pero que el era el que estaba conmigo. En ese momento, me sentí la persona más feliz del mundo pero Emmett le respondió que las mentiras tienen las patas muy cortas. Me moví, di un solo paso a la dirección en donde estaba Mark, pero sentí un ruido proveniente del otro lado de las duchas y me volví a esconder, era tan inocente que no sabía quién podía ser y mucho menos lo que iba a escuchar momentos después, me quede hay encerrada no se cuanto tiempo, solo podía llorar, solo podía sentir como ellos estaban engañándome.
- Y tú sentiste como se te caía todo encima, ¿no?
- No era solo eso, sino que no había creído a Emmett y el siempre había llevado razón.-dijo Rosalie.-Él fue el que me encontró aquella noche, me consoló y me llevo a mi casa, en ningún momento me dijo ya lo sabía o me echo en cara todo lo que había pasado entre nosotros, me costo días el acercarme a hablar con Emmett y cuando lo hizo me demostró que el era capaz de perdonarme, pero yo no supe en aquel momento las razones.
- La razón es que estaba enamorado de ti.-dije al momento, interrumpiéndola.-Sigue.
- El caso es que después de aquello, después de que pasara eso, volvimos nuevamente a ser solo Rosalie y Emmett, Mark intento expulsar a Emmett, pero no lo consiguió. Y seguimos siendo amigos.
- Hasta hace unas semanas, ¿no?
- Si, pero paso una cosa antes de que tu llegaras, el intento olvidarme y empezó a salir con una animadora, parecía que les iba bien, pero me sentía fatal. Emmett ya no pasaba todo el tiempo conmigo, ya no quedaba conmigo los fines de semana ni comíamos juntos…poco a poco me iba dando cuenta de lo mucho que echaba de menos a Emmett y de lo mucho que odiaba a esa, sobre todo, cuando los veía besarse o los veía arrumacarse, me sentía a morir. Alice intento decirme que lo que me pasaba era que me gustaba Emmett, una noche fui a su casa a sincerarme con él, pero los encontré arrumacandose con ella en su cuarto y sentí como me moría…
- Eso tuvo que ser demoledor, Rose.-dije recordando a Edward y Lauren.
- Creo que lo sabes demasiado bien, el caso es que le hizo elegir entre ella y yo, y el me eligió a mi sin dudarlo, pero esto yo tampoco lo sabía, no lo sabía hasta hace unos días.-dijo Rosalie echándose las manos a la cabeza.
- Y, después, llego esa cita y el cambiar de estatus, ¿no?
- Era una forma de estar con Emmett sin ponerle nombre, sin ser novios y sin tener que preocuparme por lo que sentía por él, si estaba enamorada o no, o si era capaz de confiar en él…
- …pero para Emmett no era suficiente con eso, el quería más, el te quiere a ti.-dije y las lágrimas hicieron aparición en la casa de Rosalie.
- Si, el me quería a mi. Me lo dijo, me confeso todo, que siempre había sido yo y que siempre me había amado, que era lo único que sabía hacer bien, pero que el no quería presionarme y que me dejaría pensar…
- …pero te entro miedo, ¿no?-dije y ella asintió.-Y después, no supiste afrontar lo que perderías.
- Siempre lo valore, siempre supe valorarlo, pero…me entro miedo Bella…me entro mucho miedo Bella.-dijo limpiándose las lágrimas.
- Pero, la pregunta es Rose, ¿Qué sientes por Emmett?
- Al principio pensaba que solo me gustaba y mucho, pero después de verlo cuando tuviste el accidente me di cuenta de lo mucho que había cambiado, de lo maduro que era y de lo buen hermano mayor que era, no es que no supiera que lo era pero ya no me lo podía negar y me di cuenta de lo mucho que lo podía llegar a querer y me dio miedo.
- Pero, ¿quieres estar con él?
- Siempre y para siempre.-dijo Rosalie.
- Pues díselo, porque Emmett esta pasando por el mismo infierno que tú, fíjate que hoy no le ha roto ningún plato a tía Esme.-dije riéndome.
…fin Flash-back."
Sonreí, esperando que esos dos pudiesen hablar y solucionar sus cosas, después de haber hablado con Rosalie estuve cenando con mi padre y los enanos que no se hartaron de preguntarme por Eddie y me volví a sentir fatal, esperaba poder hablar con él y solucionar las cosas antes de acostarme pero eso me fue imposible, porque resulta que cuando llegue Edward se había encerrado en su habitación hacía bastante tiempo, y Jasper tampoco estaba porque se había ido con Alice a cenar y al cine a Port Angeles, así que me acerqué a Emmett para hablar con él un rato de Rosalie y de cómo estaba.
- Me parece que has hecho un récord en pelearse…
- Yo…no quise decir eso Emmett…yo solo quise…
- Tú solo quisiste…-pero no pudo terminar de hablar porque Rosalie acababa de entrar en la cocina, y yo me fui rápidamente deseándole suerte a Rosalie.
Desde que los había dejado fuera en la cocina, había pasado ya mucho tiempo, desde que me había tumbado en la cama para ser más exactos, los rayos empezaron a brillar fuera y yo los escuche estremeciéndome, lo único que me faltaba era que hubiera esta noche tormenta, esa era una de las razones de por las que me gustaba Forks y es que casi nunca había tormentas, pero se ve que esta noche iba a ser una excepción, el aire empezó a golpear mis ventanas y sentí como todo en mi se volvía a estremecer, pero ya no tenía siete años ni ocho, sino que tenía dieciséis años y no tenía porque temerles a las tormentas.
El teléfono sonó haciendo que me volviera a asustar pero no me moví, solo me tape más aún, de repente el teléfono dejo de sonar y suspire, seguramente alguien lo había cogido. Me tape aún más e intente pensar que la lluvia no golpeaba fuerte mi ventana, intente olvidar que me asustaba eso y cerré los ojos tan fuerte como pude para no ver los rayos de la tormenta de fuera, pero eso no hacía que no escuchara el viento y que no escuchara la lluvia golpear contra mi ventana. Me gire y mire nuevamente el reloj que marcaba las tres y media de la mañana, era oficial estaba desvelada y aterrorizada con la gran tormenta.
Si hubiera estado en Phoenix seguramente me habría movido al salón y habría puesto alguna película y me hubiera hartado de hablar con René sobre sus tácticas de conquistar a los hombres y hubiera empezado a preguntarme preguntas que ella hubiera creído que le daban alguna respuesta para confirmar sus sospechas sobre si era o no lesbiana, cosa que no harían las cosas más difíciles pero ya no estaría hay en mi habitación escuchando el sonido de la lluvia sobre mi ventana…
Me levante y volví a suspirar sabiendo que seguramente solo me sentiría segura en los brazos de Edward y era el único sitio donde no podía estar, todo por mi estúpida boca, era algo que tenía que aclarar pero no iba a aclararlo esa noche, no iba a despertarlo para decirle que lo sentía y que había dado lugar a que todo se mal interpretara y que me daba igual que todo el mundo supiera lo feliz que me sentía al esta con él, pero claro eso era demasiado difícil. Todo era demasiado difícil, todo siempre se complicaba.
Me levante y me puse las zapatillas, el frío de alrededor me hizo estremecerme hasta los huesos, era una noche fría, demasiado fría y demasiado tormentosa. Entre en la cocina y encendí automáticamente las luces, como un zombie puse el vaso a calentar pero no fui conciente de estar haciendo nada, de hecho ni le estaba prestando atención, solo le prestaba atención a mis pensamientos y parecía que mis pensamientos solo giraban alrededor de una persona, ese era Edward, sus ojos estaban clavados en mi mente a fuego…
- Buenas noches.
Levante mi mirada aún sin creerme que el estuviera ahí, pudiera ser que me hubiera quedado dormida y aquello fuera un espejismo y el verdaderamente no estuviera ahí. Genial Bella, ahora si que estas en un aprieto, sueñas con Edward semidesnudo y la verdad es que el espectáculo no tenía desperdicio. Cogí mi taza del microondas y sentí esa horrible sensación.
- ¡AY!
Edward POV
Necesitaba relajarme y dejar de darle vueltas al asunto de Bella, y a las palabras de Bella. Me sentía culpable de haberla tratado como la había tratado esa tarde justo antes de que ella se fuera a buscar a Rosalie, y no había querido escucharla, de hecho me había encerrado en mi habitación como si de un niño chico me tratase.
Cogí el teléfono en el tercer tono y le eche una mirada al reloj de mi mesita, no me podía creer que ya fueran las tres y media de la mañana, si que me había desvelado esa noche. Sentí la voz de mi madre, diciéndome que les era imposible volver de Port Angeles, que los había sorprendido la tormenta en el puerto, a ellos y a los padres de Rosalie y Alice y que no vendrían esa noche, que habían conseguido una habitación y que vendrían al día siguiente por la noche. Después de eso, recibí un mensaje en el móvil de Emmett diciéndome que durmiera tranquilo que como buen caballero iba a hacer compañía a Rosalie esa noche y que Jasper, lo había avisado de que se quedarían en Port Angeles porque el puente estaba cortado. Con lo que nos dejaba solo a Bella y a mí en toda la casa, me sentía con eso aún más nervioso, baje y me di una ducha esperando que aquello me calmara algo mi ansiedad, pero no lo hizo así que decidí tomarme un vaso de leche fría. Baje las escaleras tranquilamente, a lo mejor si asomaba la cabeza por la puerta de la habitación de Bella, tampoco sucedía nada y yo me quedaba tranquilo, no era una buena noche con la tormenta que había.
Al bajar vi la luz de la cocina encendida y supuse que Bella al igual que yo no podía dormir, quizás el teléfono la había despertado o es que se sentía igual que yo, como me había indicado Emmett. Camine despacio y silenciosamente hasta donde estaba la luz encendida y me quede allí apoyado en la puerta. Bella estaba sentada en una silla en la mesa, su pelo estaba muy revuelto y tenía unas ojeras tremendas, pero aún con todo aquello Bella estaba preciosa, sonreí para mi mismo y escuche como el microondas sonó, pero ella aún no volvía de su ensimismamiento, seguía allí sentada.
- Buenas noches.-dije con toda la tranquilidad que pude, pero se noto que estaba ansioso.
Ella me miro como si estuviera viendo un espejismo y puso una mueca de esas raras que eran típicas de ella, y no pude no sonreír aunque seguramente estuviera enfadada conmigo.
- ¡AY!-dijo Bella intentando coger el vaso de leche del microondas.
Me acerque a ella que tenía la mano enrojecida, toda la leche ardiendo había caído sobre su mano, corriendo metí su mano debajo del grifo y entonces me gire para mirarla tenía los ojos enrojecidos, se había notado que había estado llorando.
- Bella tenías que tener cuidado.-le dije con una sonrisa y acariciando su cara.
- Es que no tenía que quemar.-dijo con toda su sinceridad.
- La leche esta caliente, claro que tiene que quemar…
- No, porque si es un sueño no tiene porque quemar ni porque dolerme la mano así…
- Bella, estas despierta o yo también estoy soñando.-dije riéndome ante su mueca de disgusto infantil.
- No, tu estas en mi sueño.-dijo con toda sinceridad.-Como todas las noches.
- Así que todas las noches estoy en tus sueños.-me sonroje ante la declaración de que Bella soñaba conmigo todas las noches.
- Edward, sabes que si, desde hace meses, porque tu eres el Edward de mis sueños que es perfecto…
- ¿Mejor que el de la realidad?- los celos hicieron aparición, aunque fuera por el otro Edward.
- No, el de la realidad es mejor, y besa mejor.-dijo sin inmutarse, no se estaba sonrojando y yo estaba ya como un tomate.-Además, entre tu y yo, el Edward real no se sonroja y no estaría aquí conmigo porque esta enfadado.
- Bella, soy el Edward de verdad, estoy aquí de carne y hueso.-dije con una sonrisa más grande, esto estaba divertido.
- Ya lo se, en mis sueños, no ves que estas con tanta ropa como yo deseo.-me dijo mirándome, madre mía no me había acordado de ponerme la camiseta.-No ves, te has vuelto a sonrojar, claramente no eres el Edward real que esta enfadado conmigo.
- ¿Por qué estoy enfadado conmigo?
- Porque soy tonta.-dijo tan campante.-Me encanta que el Edward real me bese porque es mejor que tu, pero antes me ha besado en medio del pasillo y le he dicho que no lo hiciera porque nos podrían ver, y el se ha enfadado.
- Bella yo no te he…
- No, tu no eres el Edward verdadero y tu disculpa no la acepto y tampoco la de él, porque yo he tenido la culpa, claro que quiero a Edward, lo amo y quiero que lo sepa todo el mundo, pero no creo que lo sepa todo el mundo sea lo mejor, porque tarde o temprano intentarían separarnos…
- No, Bella, yo siempre termino haciéndote daño, pero he creído algo que no era.-dije poniendo mi mano en sus labios para hacer que se callara.- Por eso quiero disculparme, pero entiéndeme que de verdad soy nuevo en esto de enamorarme y es raro sentir muchas de esas sensaciones…
- No ves.-dijo ella con cara de triunfo.-Eres el Edward de mis sueños…
- Pues me parece que voy a tener que demostrarte que no…
Atrape sus labios con fuerza y con ímpetu, necesitaba demostrarle que no era el Edward de sus sueños y necesitaba volver a tenerla en mis brazos, le apreté la cintura y ella soltó un suspiro en medio de nuestro beso, abriendo su boca, permitiendo que profundizara más el beso que nos estaba dando, y lo profundice, pero cuando nuestras lenguas se rozaron en un primer contacto, supe que iba a tener que hacer acopio de todo mi autocontrol sino quería que aquello pasase a más, pero los gemidos de Bella en el beso y su mano, una en mi cabello y otra en mi pecho que me acariciaba, no ayudaba a mi autocontrol. Una de mis manos paso entre su camiseta y su pantalón sintiendo su piel suave y me volví a maldecir, necesitaba controlarme…necesitaba separarme de Bella…conseguí reunir todas las fuerzas que me eran posibles y me separe de Bella, nuestras frentes quedaron frente a frente. Y espere hasta que ella abriera sus ojos con mis manos aún en mi nuca y las mías tocando la piel de su espalda, suave y cálida. Cuando sus ojos se abrieron, me miraron con esa intensidad en su mirada, la misma que tenía yo en la mía, el mismo deseo.
- Edward, quiero más, quiero ser tuya.-me dijo con su voz ronca.
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Bueno he vuelto, increíble pero cierto, como siempre, suelo actualizar o jueves o viernes, o el lunes cuando vuelvo, asi que aquí os dejo el nuevo capitulo que espero que os guste...jejejeje
Y hablando del capitulo, Rosalie y su historia, espero que os haya gustado y más la escena de Bella creyendose que esta dormida que ahora al leerla me he reído un puñado...
Muchas gracias por vuestros comentarios, para que deciros que quiero que me dejeís más, ya sabeís que me estaís acostumbrando a minimo diez, pero sinceramente es nada más que vuestra culpa, pero vosotros sois los que me animaís a seguir, ya nada más que me queda por escribir dos capitulos y el epílogo, con lo que la historia finalmente se queda en treinta capitulos y epilogo, así que disfrutar de esto...
Besos y como os digo siempre espero vuestro comentario, así que ya sabeís dadle al go!!!!
Gracias como siempre mis fieles lectoras y lectores,
afrokd
