Hola disculpen la tardanza pero no había tenido mucho tiempo para escribir pero aquí esta el nuevo capitulo espero que le guste por que a partir de ahora comienza una vida para Serena…


CAPITULO V

"Por el"

Después del accidente Serena había sido traslada en una ambulancia hasta el hospital ya que los paramédicos no habían podido hacerla reaccionar, estuvo mas de una semana internada hasta que los doctores decidieron que lo mejor era que la llevaran a su casa y quizá en un ambiente familiar ella podría recuperar la consciencia ya que durante todo ese tiempo no habían podido hacerla reaccionar, los doctores le explicaron a la familia de la rubia que ella simplemente no quería despertar ya que había una explicación medica para su estado y que ahora ella trataba de evitar la realidad escondiéndose en una parte de su mente donde se negaba a aceptar todo lo que había ocurrido. Durante su estancia en el hospital siempre estuvo rodeada de su familia y de sus amigos que trataban de diversas maneras lograr que la rubia abriera los ojos aunque al mismo tiempo sabían que cuando ella tuviera consciencia sufriría mucho al haber perdido al hombre que amaba.

Aun en su subconsciente ella era capaz de escuchar las palabras de la gente que la rodaba, pero, no entendía el por que de muchas de las platicas que sus amigas sostenían entre ella. Miedo, si tal vez era esa la razón por la cual aun continuaba se negaba a abrir los ojos, pero miedo a que, de pronto una voz comenzó a hacer eco dentro de su cabeza.

"Prefiero verte muerta antes de permitir que te cases con otro hombre que no sea yo"

En ese momento un torbellino de imágenes llegó a su mente, ahí estaba ella con su vestido lleno de sangre, pero de quien era la sangre, comenzó a sentir como un fuerte dolor se apoderaba de su pecho era una sensación de vacío, como si hubiera perdido algo muy importante para ella pero que... entonces un nuevo sentimiento se apodero de ella, desesperación, tenía que saber que había pasado, tenía que verlo. Abrió los ojos y dio cuenta que estaba en su habitación, era de noche y a su lado se encontraba su madre quien estaba dormida, se levanto tratando de no hacer ruido, se sentía un poco mareada pero eso no le impidió llegar hasta su armario para buscar algo de ropa, tenía que salir a buscarlo.

Bajo de las escaleras y tomo las llaves del auto de su mamá, la vista se le nublaba, pero a pesar de todo en muy poco tiempo llego hasta la mansión de la familia Tenoh, toco el timbre insistentemente, paso un rato hasta que una de las empleadas de la familia salió a recibirla, sin decir nada entro a la casa y corrió hasta la habitación que había pertenecido al rubio, cuando entro, se quedo estática, la cama estaba hecha, y parecía como si nadie hubiera entrado ahí en varios días, se dejo caer de rodillas en la alfombra, las lagrimas comenzaron a caer por su rostro, no podía creer estuviera muerto, simplemente era imposible, negó con la cabeza y golpeo con sus puños el piso, en ese momento una mano toco su hombro, por un momento pensó que se trataba de el, pero cuando volvió la cabeza se encontró con Kakyuu quien estaba hincada a su lado, se lanzo a sus brazos y comenzó a llorar.

– "Por favor dime que no es cierto" – lloraba, sentía el corazón destrozado – "Quisiera poder decirte que no es verdad, pero no puedo" – también Kakyuu lloraba, a pesar de que ella tenía su propio dolor trataba de reconfortar a la rubia – "Serena, mi hermano te amaba como nunca antes llego a amar a nadie más" – le dijo – "Si me amaba por que rompió su promesa y me dejo sola" – preguntaba la rubia – "Claro que te amaba a ti y a ese pequeño que crece dentro de ti, y no estas sola me tienes a mi, a tu familia y a un grupo de amigos que no se ha separado de tu lado" – decía la pelirroja – "Kakyuu por que el, no entiendo éramos muy felices por que tuvo que ser así, dime por que" – tenía tantas emociones dentro de su cabeza que sentía que le iba explotar, y sin poder evitarlo se desmayo nuevamente.


La mamá de Serena despertó cuando escucho el sonido del teléfono, se asusto al darse cuenta de que su hija no estaba, no se dio cuanta en que momento se quedo dormida ya que estaba muy cansada por todo lo que había ocurrido, tomo el teléfono esperando que no le hubiera pasado nada a la rubia.

– "Bueno…" – contesto un poco nerviosa – "Sra. Stukino, soy Kakyuu" – contesto la pelirroja al otro lado de la línea – "Kakyuu, le paso algo a mi hija" – pregunto alarmada – "No se preocupe, Serena esta aquí, llego hace rato y en este momento se encuentra dormida" – le informo la pelirroja – "Que sucedió" – pregunto Ikuko – "Llego muy alterada… buscando a Haruka" – dijo tristemente la pelirroja – "Ahora mismo vamos a buscarla" – dijo la Ikuko – "No se preocupe, deje que Serena pase la noche aquí, y mañana yo misma la llevo a su casa" – pidió la pelirroja – "No lo se… no creo que sea buena idea que este ahí en este momento" – dudo – "Al contrarío estar aquí la ayudara a asimilar todo lo que a pasado, lo mejor será que la dejemos descansar un poco" – insistió Kakyuu – "Esta bien nos vemos mañana" – permitió la mama de la rubia.

La mamá de Serena se despidió de la pelirroja y colgó el teléfono, se percato de que a su lado recargado en la puerta se encontraba su esposo.

– "Será muy difícil para ella pero al final tendrá que salir adelante, además nosotros sabíamos que en el momento en que despertara correría a buscarlo" – dijo en un tono tranquilo – "Tienes razón, solo espero que no sufra demasiado" – dijo Ikuko abrazándose de su esposo – "Ahora lo mejor será que descanse y nosotros debemos hacer lo mismo" – le susurro y la tomo de la mano caminando hacia su habitación.


Seiya había pasado toda noche sin poder dormir, de hecho no lo había podido hacer en varios días, estaba muy preocupado por Serena, le angustiaba pensar que ella podría no despertar, la amaba tanto hubiera preferido verla con otro a tener que verla sufrir. Había visitado a la rubia casi todos los días incluso había permanecido a su lado cuando su familia y sus amigas había ido al funeral de Haruka.

Se levanto y salió a la estancia donde estaban sus hermanos desayunando, le pareció muy raro que aun no estuvieran arreglados ya que había quedado de encontrarse con Kakyuu para arreglar los últimos detalles de la gira que comenzaría esa misma semana.

– "Creí que teníamos una cita con Kakyuu" – pregunto mientras se servía un poco de café – "Llamo hace rato para avisarnos que se pospondría hasta esta tardes ya" – le dijo Taiki – "Y dijo por que" – pregunto el pelinegro – "Al parecer Serena reacciono y llego a su casa durante la noche" – le dijo Yaten un poco serio – "Y se puede saber por que no me lo dijeron inmediatamente" – pregunto Seiya un poco molesto buscando las llaves del coche – "Nos acabamos de enterar además creímos que estabas dormido" – contesto tranquilamente Taiki – "Voy a verla" – le dijo Seiya – "No crees que lo mejor es que este sola" – dijo Yaten – "Pero…" – titubeo el pelinegro – "Sabemos que quieres apoyarla pero ahora no es el momento" – siguió hablando el castaño – "Quizá tienen razón" – finalizo Seiya, desistiendo en su idea de salir a buscarla.


Cuando Kakyuu estaciono el carro la rubia le pidió que la dejara entrar sola, y aunque al principio no estuvo de acuerdo decidió que era mejor dejarla afrontar la realidad sola.

La rubia camino lentamente por el lugar tratando de prolongar el tiempo ya que sabía que en el momento en que estuviera frente a la tumba del rubio ya no abría marcha atrás y tendría que hacerse a la idea de que lo había perdido, cerro sus ojos y recordó el momento en que conoció por primera vez al único hombre del que se había enamorado.

Flash back.

Había sido arrastrada por sus amigas hasta el autódromo, ellas estaban muy emocionadas por conocer al campeón de la formula uno ya que según ellas era un joven muy apuesto y como a ella no le llamaba la atención había decidido esperarlas en el estacionamiento mientras ella se apretujaban afuera del los vestidores para conseguir una autógrafo. Las había estado esperando por mucho rato y estaba un poco cansada así que se recargo en uno de los vehículos, como traía puestos sus audífonos para escuchar un poco de música no se percato cuando el dueño del carro le pidió que se quitara hasta que este la sujeto por el brazo.

– "Que le pasa" – se quejo la rubia quitándose los audífonos – "Este es mi…" – el rubio no pudo terminar la frase ya que quedo cautivado por los celestes de la rubia – "Le sucede algo" – pregunto Serena – "Como te llamas" – pregunto el rubio sin contestar a la pregunta que había hecho ella antes – "Que raro es usted, primero me jalonea y luego pretende que le de mi nombre" – sonrío la rubia – "Que rara eres cualquier muchacha en tu lugar estaría feliz por que me interesara en saber su nombre" – dijo de una manera arrogante – "Pues yo no soy cualquier muchacha" – le contesto la rubia – "Tienes razón, ahora dime me dirás cual es el nombre de la dueña de los celestes mas hermosos que he visto jamás" – sonrío el rubio de mañera coqueta – "Mmmm… esta bien mi nombre es Serena Stukino; ahora me tengo que ir" – se despidió la rubia con una hermosa sonrisa.

Fin del flash back

– "Lo cierto es que yo también quede prendada a esos ojos color esmeralda y no puede dormir pensando en su hermosa sonrisa" –

Sin darse cuanta llego frente a la lapida, no le costo mucho trabajo encontrarla después de preguntarle al cuidador del lugar, se hinco al lado de la tumba, no podía creer lo había perdido y ya nunca volvería a ver esa sonrisa y esos ojos que la habían conquistado desde el primer momento, sintió como todo su mundo se desmoronaba y se dejo caer al lado de la tumba llorando como no lo había hecho nunca, al poco rato levanto la mirada y leyó la inscripción sobre la lapida.

Algún día...

Un día por culpa del destino, tu camino se cruzó con el mío,
después de eso las excusas por volver a estar a tu lado fueron diversas.

Te quise como si la vida durara instantes, te quise con silencios, con sonrisas, con alientos... a mi modo te quise.

Pero el camino que nos unió, hoy se separa y es momento de que recorras un camino distinto al mío, y quizá algún día volvamos a encontrarnos.

Haruka Tenoh

(19/11/83 - 15/07/08)

Lloró por mucho rato, sabía que era momento de decirle adiós y salir adelante pero era tan difícil comenzar de nuevo ahora que el se había ido y no volvería, busco en su bolsa y saco un fotografía donde estaba ella con Haruka quien con una mano sostenía su trofeo y con la otra sujetaba a la rubia mientras la besaba, la coloco sobre la lapida junto con una hermosa rosa roja que había cortado en la casa del rubio.

– "Sabes amor este será para mi el día mas triste de mi vida al tener que separarme de ti... Este será el día más doloroso después de tu partida por que... con ella te llevaras la mitad de mi corazón... Será el día más largo, puesto que en las horas restantes... Mi mente se dedicará a recordarte y mi boca a pronunciar tu nombre... Y lo harán en cada hora, en cada segundo de cada día... Serán mis primeros días oscuros, por que la luz de tu sonrisa se alejó de mí… Mis ojos brillarán con melancolía, ansiosos de ver tu rostro hermoso que ya jamás se presentará ante ellos... mi voz gritará con inalcanzable cansancio tu nombre... Pediré a gritos tu presencia...tu mirada... se que lloraré...Y le diré a los roces de mi almohada lo mucho que te extraño y cuanto te amo... Pero ni ella y mucho menos tu me podrán escuchar... ni responder... me quedaré ahogándome en mi llanto y tu no podrás estar ahí... para consolarme como antes… Sabes hoy... precisamente hoy... será el día mas triste, largo y doloroso de mi vida... pero lo más hermoso es que siempre te amaré..." – dijo la rubia entre zollosos

En ese instante un suave viento beso sus mejillas y revolvió su cabello, sintió paz en su corazón por primera vez en mucho tiempo y sonrío.

– "Gracias amor… sabes ahora lo recuerdo tu me prometiste usar el viento para estar a mi lado" –

Sintió un ligero movimiento en su vientre, esta era la primera vez que podía sentir a su bebe.

– "Haru te prometo que voy a salir adelante por nuestro hijo, y en nombre del gran amor que te tengo…" –

Sin decir nada mas se dio la vuelta y comenzó a caminar hacía la salida, había tomado una decisión y nada la haría cambiar de opinión comenzaría de nuevo junto a su bebe, pero siempre llevaría a Haruka en su corazón.


Al día siguientes Serena salió muy temprano de su casa, se sentía un poco rara ya que esa sería la primera vez que asistiera al doctor que estaba dando seguimiento a su embarazo sin el. Subió a un taxi y tomo rumbo hacía el hospital cuando llego a la recepción pidió ser atendida por la ginecóloga quien para suerte suya pudo atenderla inmediatamente pues le habían cancelado una cita.

– "Señorita Stukino, lamento mucho lo ocurrido" – le dio el pésame la doctora, ya que como Haruka era un hombre famoso era lógico que estuviera enterad – "Gracias" – contesto Serena con un poco de tristeza en sus palabras – "Bueno que le parece si comenzamos la revisión" – trato de cambiar el tema pues sabía que era algo muy delicado – "Doctora cree que sea posible saber el sexo del bebe" – pregunto la rubia – "Pues si, claro si el nos permite ver" – le sonrío la doctora

Cuando la doctora le hizo el ultrasonido, Serena escucho el corazón de su pequeño y una lagrima recorrió su mejilla, era la primera vez que estaba ahí sin el y extrañaba la manera como el tomaba su mano y miraba la imagen del pequeño que crecía en ella.

– "Parece que será madre de un hermoso niño" –

La voz de la doctora la sacó de sus pensamientos, era un niño, sonrío al pensar cual hubiera sido la actitud del rubio si hubiera llegado a enterarse que tendría un niño para poder enseñarle todo sobre los autos. Cuando la consulta termino Serena decidió caminar un poco antes de regresar a su casa, llegó hasta el parque y camino por un rato, después se sentó en una de las bancas, observa las familias que estaban en el parque disfrutando de ese hermoso día. La melancolía la invadió nuevamente, le parecía tonto que hasta hace poco tiempo ella estaba a su lado y ahora no volvería a verlo nunca mas, las lagrimas amenazaban con salir nuevamente de sus ojos pero ella cerro fuertemente los ojos para evitarlo, había prometido que empezaría otra vez, se lo había prometido a el, iba a salir adelante y ahora solo trataría de recordarlo con una sonrisa en los labios.

Ese mismo día preparo todo lo necesario para poder empezar su vida, vendió algunas de las joyas que su padre le había regalado, saco el poco dinero que tenía ahorrado que aunque no era mucho le serviría para vivir un tiempo en lo que encontraba algún trabajo, había decidido no despedirse de nadie pues no quería que intentaran hacerla cambiar de opinión, sin embargo tenía muchas ganas de volver a ver a las chicas y a los chicos. Llego al aeropuerto y compro un boleto para el vuelo que salía a Estados Unidos esa misma noche, regreso a su casa y para suerte suya sus papás no estaban, reviso el teléfono y tenía varios mensajes de las chicas y de Seiya, por un momento estuvo apunto de llamarlos pero pensó que sería mejor hacerlo cuando estuviera en su nueva casa, subió a su habitación y preparó su maleta, guardo algunos de los regalos que le había dado el rubio así como algunas fotos, se puso la pulsera de esmeraldas que le había dado, tomo una de las rosas ya secas que le había llevado la ultima noche que había pasado juntos, cuando tuvo todo preparado dio un ultimo vistazo en su habitación pues no sabia si algún día volvería a estar ahí, bajo las escaleras y sobre la mesa de la estancia dejo una pequeña nota que había escrito para sus padres, no decía mucho solo que no se preocuparan por ella y que pronto llamaría para que supieran que estaba bien, junto a la nota dejo todas las tarjetas de crédito que su padre le había dado por que esta vez empezaría ella sola y lograría sacar adelante a su bebe sin ayuda de nadie. Cuando estaba por salir de la casa un sobre que estaba en el buzón llamo su atención pues estaba dirigido a ella, lo abrió y antes de terminar de leerlo lo apretó en su mano y lo tiro al suelo y sin voltear atrás salió de su casa y subió al taxi que había pedido para que la llevara al aeropuerto, aun faltaban algunas hora para que saliera su vuelo pero no quería esperar más.

Las horas pasaron rápidamente o quizá era por que no quería estar más ahí, cada lugar de Japón se lo recordaba, y sabía que si se quedaba no podría aceptar que a partir de ahora el ya nunca más volvería a estar a su lado tomando su mano cada que sentía miedo, subió al avión y tomo su lugar cuando el avión despego dio un ultimo vistazo a su pasado y cerro los ojos, estaba tan cansada que no paso mucho tiempo ante de quedarse dormida.


Esa noche Darién y Michiru se encontraba en casa de Kakyuu arreglando algunos detalles de la disquera, la presidencia pasaría a manos de Darién ya que Kakyuu no estaba muy interesada en el puesto y solamente se presentaba en las reuniones de los accionistas, ella tenía el 60 de las acciones junto Haruka, Darién era el dueño de un 25 y otro 15 pertenecía diversos accionistas. Estaban esperanto al abogado personal de Haruka para revisar algunos detalles sobre la lectura del testamento del rubio, la lectura sería en una semana y después de eso se nombraría a una junta de accionistas para que Darién asumiera la presidencia.

– "Srita. Tenoh su hermano modifico su testamento hace dos meses, es por eso que en la lectura del testamento se requiere la presencia de la Srita. Stukino" – comento el abogado – "Lo se mi hermano me comento algo sobre eso, pero…" – la pelirroja fue interrumpida por el sonido del su celular – "Podrían disculparme un momento" – se disculpo – "Adelante" – tanto Darién como el abogado se pusieron de pie, Kakyuu entro a la cocina para atender la llamada – "Sra. Stukino sucede algo" – pregunto la pelirroja al escuchar la voz desesperada de mamá de Serena – "Serena se fue y no sabemos adonde, no te comento algo, no dijo que pensaba hacer" – pregunto Ikuko al otro lado de la línea – "No tenía idea de pensaba irse… ahora salgo para su casa" – Kakyuu colgó y regreso a la estancia – "Lo siento mucho Lic. Okawa surgió una emergencia y me tengo que ir" – dijo Kakyuu – "No se preocupe Srita. Tenoh yo la llamo antes de la lectura del testamento" – se despidió el abogado y salió de la casa acompañado por una empleada – "Que es lo que sucede Kakyuu" – pregunto Darién – "Parece que Serena se fue y su familia no sabe a donde" – explico la pelirroja mientras se ponía su abrigo – "Te podemos acompañar" – pidió Darién ya que le preocupaba Serena pues aparte de que eran amigos Haruka siempre le pedía cada que iba a corre en alguna carrera que si llegara a pasarle algo cuidara de su Gatita – "Claro…" – accedió la pelirroja.

Darién y Michiru subieron a su auto para seguir a Kakyuu que iría en el suyo, la pelirroja estaba muy preocupada pues quería mucho a la rubia, en poco tiempo llegaron a la casa de la familia Stukino donde el Sr. Stukino le abrió la puerta, entraron a la estancia y se encontraron con todas las chicas pues la mamá de Serena la había llamado para preguntarles si sabían algo sobre la rubia pero al igual que a ella a ellas tampoco les conto sobre sus planes de irse, en ese momento a Kakyuu tomo su celular y comenzó a marcar al departamento de los hermano Kou, marco varias veces antes de que Taiki le contestara el teléfono.

– "Taiki que bueno que contestas se encuentra Seiya" – pregunto la pelirroja – "Si llego hace rato permíteme voy a llamarlo" – contesto el castaño, la rubia espero un par de minutos antes de que el pelinegro contestara – "Sucede algo Kakyuu… Serena esta bien" – fue lo primero que pregunto Seiya – "Veo que tu tampoco sabes donde esta" – dijo la pelirroja al escuchar la pregunta de Seiya – "Como que yo tampoco… que sucede" – pregunto un poco alterado – "Lo que pasa es que Serena se fue de su casa y nadie sabe donde esta" – explico la pelirroja – "Ahora mismo voy para allá" – dijo Seiya y después colgó el teléfono – "Parece que el tampoco sabe nada" – le dijo la pelirroja a las chicas – "Espero que este bien" – dijo Mina un poco triste – "Lo que más me preocupa es que no creo que llevara mucho dinero ya que dejo las tarjetas de crédito que su padre le había dado" – comento la mamá de la rubia cuando llego con un poco de te – "Y la intentaron marcar a su celular" – pregunto Michiru – "Si pero lo dejo aquí" – contesto Rei mostrándoles el celular de la rubia ya que lo habían encontrado sobre el sillón cuando le marcaron – "Tal parece que no quiere que la encontremos" – dijo Ami muy preocupada – "No puedo esperar más deberíamos salir a buscarla no creen" – dijo Lita – "Pero a donde pudo haber ido" – comento Mina – "La casa de Haruka en la playa" – sugirió Darién – "No creo, no hay forma de que pudiera entrar pues solo Haruka tenía la llave, además si no quiere que la encontremos sería el ultimo lugar a donde iría" – dijo Kakyuu – "Tienes razón… pero y si salió del país" – comento Darién.

Todos se quedaron callados ante este comentario, nadie podía entender por que Serena había tomado esa decisión, todos sabían que debía estar sufriendo mucho pero eso no era una buena razón para alejarse de todas las personas que la querían y que tratarían de ayudarla, cada uno se quedo sumido en sus pensamiento nadir tenía idea de donde podía estar la rubia pues la única familia de la rubia vivía en Japón, entonces se escucho el sonido del timbre de la casa, Mina fue quien se levanto a abrir, eran Seiya y sus hermanos.

– "Ya saben algo de mi Bombón" – pregunto Seiya muy preocupado – "No… no tenemos idea de donde pueda estar" – contesto Rei – "Y tampoco contesta en su celular" – dijo Taiki – "Si… lo sabemos" – dijo Lita mostrándoles el celular de la rubia – "Pero no dijo nada, no dejo alguna nota o lago" – pregunto Seiya un poco desesperado – "Solo una nota diciendo que estaría bien" – contesto Lita – "No puedo quedarme aquí esperando voy a salir a buscarla" – finalizo el pelinegro y salió de la casa, tanto sus hermano como las chicas decidieron hacer lo mismo y salieron detrás de Seiya.

Tanto Kakyuu como Darién y Michiru se quedaron con los padres de Serena, entonces Ikuko observo un papel que estaba tirado cerca de la puerta, le llamo la atención y se levanto recogerlo para ver que era, después de leerlo se lo entrego a Kenji.

– "Es un citatorio para lectura del testamento de Haruka" – comento Kenji – "Así es la próxima semana será la lectura y es necesario que Serena este presente" – comento Kakyuu – "Pues parece que ella lo leyó antes de irse y no creo que le haya interesado" – dijo Ikuko, después nadie dijo nada.

Todos se quedaron ahí hasta muy tarde esperando que la rubia se comunicara, hasta que prefirieron irse y les pidieron a los padres de Serena que en cuanto supieran algo se les informara.


Todos los chicos por su parte buscaron a la rubia por toda la ciudad, se había dividido y habían buscado en hoteles, en la estación del tren, en el aeropuerto pero en ningún lado pudieron darles información de la rubia diciendo que esa información era confidencial, todos se reunieron en el departamento de los chicos para ver si alguien había tenido noticas, cuando el sol comenzaba a salir las chicas ya se había quedado dormidas y los chicos la había llevado a sus cuarto para que descansaron mejor. Seiya estaba cerca del teléfono por si Kakyuu llamaba para darles alguna noticia, Taiki estaba preparando el desayuno y Yaten solo miraba a través de la ventana, todos estaban muy preocupados por ella puesto que lo había pasado debía tenerla muy perturbada.


Cuando Serena llego a Los Ángeles tomo un taxi y le pidió que la llevara a algún hotel que no fuera tan caro pues no quería gastar mucho dinero pues sabía que lo necesitaría, el taxista la llevo a un hotel económico en la zona centro de L.A, pidió una habitación. Cuando entro dio un suspiro pues el lugar no era nada parecido a lo que ella estaba acostumbrada, pero cuando salió de su casa sabía que los lujos se quedaban ahí y de ahora en adelante tendría que vivir mas modestamente, pido algo para comer y el periódico pues necesitaba encontrar un departamento. Cuando termino de comer salió a visitar algunos lugares que había encontrado en el periódico, después de recorrer la mayoría y cuando sus esperanzas por encontrar un lugar ese día estaban desapareciendo llego a un edificio donde se rentaba un departamento, el lugar no era la gran cosa pero era bonito, hablo con el encargado y este la llevo al departamento para que lo viera, esa un lugar muy acogedor, solo tenía una habitación con baño, una sala comedor y una pequeña cocina, lo mejor de todo es que el lugar estaba amueblado y se veía muy limpio y para suerte suya estaba dentro de su presupuesto, cerro el trato y le dijo al encargado que se mudaría al día siguiente.

Como ya había encontrado donde vivir quiso caminar un poco para conocer el vecindario, era un lugar mu tranquilo y apartado de la zona centro, entro a un restaurant y pidió un te, en realidad tenía un poco de miedo pues necesitaba buscar un trabajo y sería difícil conseguir algo estando embarazada.

– "Se encuentra bien Señorita" – pregunto la mesera que le llevaba su te – "Si… no…" – titubeo la rubia, le mesera se sentó frente a ella – "Puedo ayudarla en algo…" – pregunto la castaña – "Sabes acabo de llegar a la ciudad y estoy buscando trabajo" – le conto la rubia – "Tal vez yo pueda ayudarte… pero que tonta soy no me he presentado mi nombre es Molly" – se presento la castaña – "Hola Molly mi nombre es Serena" – saludo la rubia con una ligera sonrisa – "Bueno, mi madre es la dueña de este restaurante y estamos buscando meseras te interesaría el trabajo" – pregunto Molly – "De verdad, no importa que este embarazada" – pregunto muy animada la rubia – "No creo, mi madre es una mujer muy buena" – sonrió la castaña – "Muchas gracias, y por supuesto que acepto" – dijo la rubia – "Bueno pues comienzas mañana mismo" – dijo Molly – "Puedo llegar un poco tarde, lo que pasa es que acabo de llegar hoy y tengo mis cosas en un hotel y mañana temprano me cambiaría a un pequeño departamento que alquile aquí cerca" – pidió la rubia – "Claro…" – dijo Molly.

Después de eso Serena estuvo platicando un rato con Molly sobre su empleo y después regreso al hotel, estaba contenta por que había encontrado trabajo y donde quedarse el primer día que llego a L.A.; se dio un baño y tomo el teléfono, estaba apunto de marcar a su casa cuando pensó que tal vez su papá rastrearía la llamada y descubriría donde estaba así que pensó que en su primer descanso saldría del estado y marcaría desde otra ciudad y de un teléfono publico, se recostó en la cama para después quedarse plácidamente dormida.


Mientras tanto en Japón todos había estado muy angustiado por no saber de de Serena, pero todos tuvieron que retomar sus actividades pues no tenía caso buscarla pues sabían que era como buscar una aguja en un pajar, era mejor esperar hasta que la rubia se comunicara con ellos.

Seiya además de estar preocupado por ella se veía muy deprimido, tenía miedo de volver a verla o de que le llegara a pasar algo, sus hermanos trataron de animarlo diciéndole que pronto tendrían noticias de ella y que vería que estaba bien, pero ellos no entendían que el no iba a estar bien hasta que la volviera a ver.


Cuando Serena se despertó esa mañana arreglo sus cosas y bajo al lobby del hotel para pagar la cuenta, después tomo un taxi rumbo a su nuevo departamento, dejo sus cosas y salió lo más rápido que pudo rumbo al su nuevo trabajo, cuando llego Molly la estaba esperando.

– "Que bueno que ya llegaste, tenemos mucho trabajo" – le dijo la castaña ofreciéndole su uniforme para que se vistiera – "En seguida estoy lista" – dijo la rubia y entro al baño de los empleados a vestirse, se miro en el espejo, era un poco extraño verse con ese tipo de ropa ya que siempre había usado ropa de marca y de diseñadores, sin duda alguna sería un poco duro acostumbrarse a su nueva vida, cuando salió inmediatamente se puso a tomar las ordenes de las mesas que Molly le había destinado.

Al principio le costo mucho trabajo acostumbrarse y estaba un poco lenta pero al final del día había tomado el ritmo y lo hacía mucho mejor, antes de cerrar el restaurant, Molly le presento a su mamá que era un mujer muy amable, cuando regreso a su casa estaba tan agotada que después de bañarse cayo rendida.

Así transcurrió toda la semana hasta que su día libre llego, como ella y Molly se había hecho muy buenas amigas le pidió que la acompañara a San Diego Cal. Para poder llamar sus padre, no le había contado a Molly la razón del por que están ahí, y Molly no había vuelto a preguntar nada pues cuando lo hizo la primera vez Serena fingió no haberla escuchado, creía que era mejor esperar hasta que ella decidiera contarle algo, cuando llegaron a San Diego Serena busco un teléfono publico, titubeo un poco antes de marcar, miro a Molly que esperaba sentada en una banca cerca del teléfono, tomo fuerzas y marco el numero, espero un poco hasta que le contestaron, la voz era muy conocida para ella era su mamá

– "Mamá, soy yo" – dijo la rubia tratando de evitar que se le quebrara la voz – "Serena hija donde estas, estas bien…" – la ataco con preguntas Ikuko – "Si mamá estoy bien, pero no puedo decirte donde estoy, por lo menos no ahora, solo llame para decirte estoy bien, ya tengo donde vivir y encontré un empleo" – explico la rubia – "Pero hija dime donde estas" – suplico Ikuko – "Lo siento mamá no puedo decírtelo, salúdame a papá" – finalizo la rubia y colgó, tomo nuevamente el teléfono y marco esta vez un numero diferente, le contesto una voz que reconoció inmediatamente, sin dudad iba a extrañar sus platicas – "Seiya…" – saludo la rubia – "Bombón…" – pregunto el pelinegro – "Si… soy yo" – dijo la rubia – "Que diablos pasa contigo, tienes idea de lo preocupados que hemos estado por ti durante todos estos días, dime donde estas" – grito el pelinegro – "Lo siento, se que debieron estar muy preocupados pero era algo que tenía que hacer, por favor entiendan que no podía quedarme ahí no hubiera resistido estar ahí sin el…" – dijo la rubia mientras las lagrimas salían de sus ojos – "No llores Bombón, yo se que debes estar sufriendo mucho pero tienes que regresar, dime donde estas" – le dijo Seiya – "No puedo volver y tampoco puedo decirte donde estoy, además no puedo seguir llamándoles, les mandare algunos mails de vez en cuando pero solo eso, ahora tengo que colgar a por favor dile a las chicas que estoy bien" – se despidió la rubia y colgó sin esperar la respuesta del pelinegro.

Se limpio las lagrimas y formo una sonrisa falsa, la misma sonrisa en la trataba de esconder todos sus sentimientos, si recordaba un poco la ultima sonrisa sincera que se había dibujado en sus labios había sido para el, camina hasta la banca donde la esperaba Molly y se sentó a su lado.

– "Todo bien Serena" – pregunto la castaña – "Si todo esta bien, ahora me gustaría pasar a algún salón de belleza quiero hacerme algunos cambio" – dijo la rubia – "No me digas que piensas cortarte el cabello" – dijo Molly un poco sorprendida – "Tal vez" – contesto la rubia poniéndose de pie para ir en busca de algún salón de belleza.

Caminaron por un rato hasta que encontraron un lugar, como no había mucha gente la atendieron muy pronto, no supo cuantas horas estuvieron ahí metidas pero sin duda fueron muchas ya que cuando por fin terminaron se estaba muriendo de hambre, pero no pudieron comer nada ya que el ultimo tren que iría a L.A saldría muy pronto así que tomaron un taxi rumbo a la estación, después de comprar los boletos ambas subieron al tren, el camino se le hizo eterno, tal vez sería por que estaban muriendo de hambre. Cuando llegaron al L.A. tomaron otro taxi hacia el departamento de Serena ya que Molly se quedaría esa noche con ella, pidieron una pizza para cenar y en lo que esta llegaba Serena se dio un baño, cuando salió se miro en el espejo, se había cortado el cabello arriba de los hombros y se había hecho una base ondulada, quería cambiar no quería ver a la misma Serena que siempre dependía de los demás, le había prometido a Haruka que estaría muy orgulloso de ella y lo cumpliría aunque tuviera que empezar desde cero. Regreso a la sala ya que el aroma de la pizza la llamo, se estaba muriendo de hambre, cuando llego se encontró a Molly con el retrato del rubio.

– "Este hombre tan apuesto es el papá de tu bebe" – pregunto la castaña – "Si…" – contesto tristemente – "Y donde esta ahora" – volvio a preguntar Molly.

Serena camino hasta la ventana la abrió dejando que el viento entrara libremente, toco su vientre y contesto.

– "En el viento…" – dijo Serena ante una mirada de extrañeza de la castaña y después añadió – "Sabes, todo lo que estoy haciendo es…por el" –


NOTAS

Hola otra vez espero que le haya gustado el capitulo me costo algo de trabajo expresar el dolor que siente la rubia, pero como pueden ver a decidido reservarse ese dolor para ella sola.

Les agradezco a todas las personas que han seguido esta historia y a las personas que han dejado sus comentarios muchas gracias pues me da mucha alegría saber que les ha gustado mi UA.