Hola… bueno aquí les dejo otro capitulo, en verdad espero que le guste el nuevo giro que le di a la historia, lo reescribí varias veces, la primera vez había pensado que se reencontraría con Seiya en esta cap. pero pensé que era mejor darle un poco de emoción al asunto. Bueno que lo disfruten…
CAPITULO VI
"Una nueva vida"
Habían pasado dos años de la muerte de Haruka, y Serena se había convertido en una modelo muy reconocida en L.A.; durante su embarazo había continuado con su trabajo como mesera y durante ese tiempo había tomado un curso de secretaria para encontrar un mejor trabajo en alguna empresa pues era consiente que como mesera no lograría avanzar a ningún lado. Debido a los gasto que tenía en la escuela y las consultas medicas por su embarazo los gastos se había hecho mas pesados por lo que tuvo dejar su departamento y se fue a vivir junto con Molly, cuando nació su bebe lo llevaba a una guardería mientras trabajaba, aun le faltaban algunos meses para terminar su curso como secretaría cuando conoció a la dueña de una casa de modas muy importante en L.A., su nombre era Setsuna Meiou, ella le había ofrecido trabajo como modelo en su empresa, al principio la rubia no estaba muy segura de querer trabajar como modelo pero Molly le hizo ver que era una oportunidad muy grande que no podía desaprovechar ya que ganaría mucho dinero para darle una mejor vida a su bebe que como una simple secretaría, y aunque al principio la paga no era la gran cosa con el paso del tiempo y al ir adquiriendo experiencia en el medio logró convertirse en la modelo principal de la casa de modas y había realizado la publicidad para diversas compañías joyeras del país, vivía en un hermoso departamento cerca de la playa y había comprado un hermoso convertible, pero lo que más le agradaba de su trabajo era que tenía mucho tiempo libre para su bebe que ya había cumplido un año siete meses.
Durante todo ese tiempo el único contacto que tenía con su familia consistía en mandar algún mail diciendo que estaba bien, de igual manera lo hacía con las chicas y con Seiya, pero nunca les decía nada sobre su empleo o donde vivía técnicamente ellos no sabían que había sido de la rubia esos dos años, por el contrarío ella había logrado enterarse de algunas cosas por la televisión o el periódico, sabía que Yaten y Mina llevaban una relación de noviazgo desde hacia un año y ya se comenzaba a rumorar sobre la relación que llevaba Taiki con Ami, claro la prensa no mencionaba su nombre pero en cuanto leyó una nota donde mencionaban a cierta peliazul que era amiga de Mina Aino la novia de Yaten ella había adivinado que se trataba de ella, incluso sonaban muchos rumores sobre Seiya y su representante Kakyuu por que seguido se les veía salir juntos, había ocasiones en que extrañaba mucho a todos sus amigos pero a pesar de había logrado conseguir todo lo que se había propuesto cuando salió de Japón ahora sentía miedo de que tanto su familia como sus amigos la rechazaran por haberse mantenido alejada tanto tiempo, en varias ocasiones había estado apunto de volver a Japón solo para verlos pero siempre se arrepentía en el ultimo momento.
La noche anterior había participado en un desfile y tenía el propósito de permanecer en la cama hasta muy tarde, pero igual que todos los días ni siquiera eran las diez cuando escucho el llanto del pequeño por el monitor que tenía junto a su cama, se levanto y camino hasta la habitación de pequeño, sin duda su hijo se había convertido en su impulso para seguir adelante, el pequeño Haruka era un niño muy tierno, había heredado los hermosos ojos verdes y el cabello rubio de su padre, nadie que hubiera conocido a Haruka podría dudar que ese pequeño era su hijo.
– "Haru… no crees que aun es muy temprano" – le dijo la rubia mientras lo tomaba entre sus brazos – "Que te parece si te duermes otra hora" – le dijo la rubia entre un bostezo, tenía tanto sueño, pero el pequeño no tenía intensiones de volver a dormir ahora que había conseguido que la rubia lo cargara – "Parece que no… bueno vamos a preparar un poco de cafe" –
Serena salió del cuarto del bebe rumbo a la sala, lo sentó en su sillita y entro a la cocina, preparo un poco de café para ella y un poco de jugo para su bebe, después de darle el jugo al bebe comenzó a preparar el desayuno, nunca había sido muy buena en la cocina pero había mejorado mucho, de pronto recordó como solía burlarse Haruka de ella por ser tan mala cocinera.
Flash back
– "En un momento esta listo el desayuno Gatita" – le dijo mientras preparaba un poco de jugo de naranja – "Debiste haberme despertado para ser yo quien preparara el desayuno, después de todo mañana me convertiré en tu esposa" – sonrío la rubia mientras se sentaba sobre la barra en la cocina – "Serena, tu sabes que te adoro con toda mi alma pero no creo que sea lo suficiente para dejarte cocinar y arriesgarme a morir de una intoxicación" – bromeo el rubio para después besarla – "De verdad crees que soy tan mala cocinando" – se quejo la rubia – "Tienes que reconocerlo la cocina no es tu fuerte, pero al casarme contigo no estoy buscando una cocinera sino una amiga, una esposa y una amante, solo me basta con que sepas hacer café" – señalo el rubio mientras servía el desayuno y cargaba a la rubia hasta el comedor – "Esta muy delicioso Haru, cocinas muy bien" – lo alago la rubia después de haber probado un bocado de su desayuno.
Fin del flash back
La rubia sonrío un poco y pensó que tenía razón no era muy buena en la cocina pero no había duda de que había mejorado mucho. Después de desayunar llevo al pequeño a su habitación y le puso un short de mezclilla con una camiseta blanca y una gorra blanca, lo dejo en la cuna mientras se daba un baño lo mas rápido posible, tenía intenciones de llevar al pequeño a la playa, cuando estaba terminado de arreglarse sonó su celular.
– "Diga" – contesto la rubia – "Serena habla Setsuna, te necesito para ser la imagen de la nueva colección del diseñador Giorgio Armani" – le explico Setsuna – "En serio…" – pregunto la rubia muy entusiasmada – "Si pero necesito que vengas ahora mismo, Giorgio quiera comenzar a trabajar ahora mismo con algunas fotos que dices" – le pregunto la morena – "Pues claro que acepto pero… no tengo a nadie que cuide al niño recuerda que hoy era mi día libre" – le dijo la rubia – "No importa aquí encontraremos quien lo cuide… por cierto la sesión de fotografías será con un de los integrantes de un grupo famoso solo que su recuerdo el nombre… pero bueno date prisa nos vemos" – finalizo la morena.
Serena preparo las cosas de su bebe y cuando entro a buscarlo el pequeño estaba plácidamente dormido lo tomo en sus brazos y salió de su departamento tomó el ascensor y bajo al estacionamiento, subió al pequeño en la parte trasera del vehículo y después tomo su lugar en el mismo, condujo hasta la casa de modas, estaciono el auto y entro con el pequeño en sus brazos, cuando llego a la recepción Setsuna la estaba esperando con su sobrina Hotaru.
– "Que bueno que ya llegaste, llame a Hotaru para que cuidara del pequeño Haru" – dijo la morena – "Hola Hotaru" – saludo la rubia entregándole al pequeño y la pañalera – "Bueno Serena vamos que te tiene que maquillar y hacerte el peinado que solo te estaban esperando a ti" – dijo Setsuna caminando hacía área de maquillaje – "Setsuna, quien dijiste que sería mi compañero" – pregunto la rubia – "No te lo dije, la verdad no recuerdo su nombre, por cierto en la campaña lucirás el pelo negro espero no te importe" – dijo la morena – "Claro que no" – sonrío la rubia.
Para cuando terminaron con el maquillaje y el peinado Serena se veía muy bien, traía un peluca color negra un poco ondulada y su maquillaje la hacia lucir muy bien, para agilizar las cosas solo usaba ropa para poder cambiarse rápidamente en el set se puso una bata y siguió a Setsuna que la estaba esperando, cuando llegaron al set había mucha gente de un lado para otro, en el centro había un diván rojo cubierto de pétalos rojos, alrededor había un escenario simulando la vista desde un ventanal hacia una ciudad iluminada, en cuanto los encargados de vestuario la vieron la jalaron para que se pusiera el vestuario, era un hermoso vestido de noche, lucía muy elegante ya que era lago y entallado.
– "Señorita vamos a comenzar con una fotos de usted sola primero acomódese en el diván" – le pidió el fotógrafo
Cuando serena se acomodo comenzaron a tomarle fotos en diversas poses, después de casi quince minutos desvió su mirada a las personas que la estaban observando ya se había acostumbrado a que la mayor parte del tiempo estaba rodeada de gente, pero por alguna razón se sentía completamente sola.
– "Muy bien ahora sígame para presentarle a su compañero" –
Serena camino junto al fotógrafo hasta el área de maquillaje, el estaba de espaldas y la maquillista estaba terminando de darles los últimos detalles.
– "Srita. Stukino permítame presentarle al joven Yaten Kou" –
En cuanto Serena escucho su nombre sintió que la sangre se le fue hasta los pies, nunca se imagino encontrarse con su pasado tan pronto, se dio cuenta que Yaten la miraba muy sorprendido quizá era por que realmente se veía muy diferente a cuando la había conocido, y realmente lo era se había convertido en una mujer en toda la extensión de la palabra, ahora no dependía de nadie para sobrevivir, los dos se miraron por varios segundos sin decir nada hasta que el fotógrafo los saco de su trance.
– "Bueno al parecer ustedes dos ya se conocen, tienen quince minutos antes de continuar con nuestro trabajo" – fue lo ultimo que dijo para después marcharse dejándolos solos – "Vaya Serena a pasado mucho tiempo, de hecho pensé que tal vez no volveríamos a vernos" – dijo el peliplateado – "Yo por el contrarío siempre supe que nos volveríamos a ver" – le contesto la rubia – "Así que aquí has estado durante estos dos años, realmente supiste esconderte muy bien" – dijo en un tomo muy serio – "Realmente no me estaba escondiendo, solo quería volver a empezar" – contesto la rubia mientras se sentaba en el lugar que minutos antes había ocupado el peliplateado – "A no, entonces por huiste sin decir nada" – pregunto alzando la ceja – "Tienes razón tal vez si hui pero valió la pena" – contesto mirando a su alrededor – "Si por lo que he estado escuchando te ha ido muy bien, la maquillista me comento que eras la mejor modelo de L.A" – le dijo sin apartar su mirada de la de ella – "Pero estas consiente que con tu partida lastimas a mucha gente que te quería, bueno que te sigue queriendo, incluso reconozco que a mi me extraño mucho tu decisión" – acepto Yaten – "Se que debí haberles hablado sobre mis planes pero sabía que si lo hacía nadie estaría de acuerdo y tratarían de detenerme, sobretodo Kakyuu y mi padre" – reconoció la rubia agachando la mirada – "Tienes razón pero…" – Yaten no termino de decir la frase ya que el fotógrafo los llamo para comenzar con la sesión de fotos – "Parece que tendremos que dejar pendiente nuestra conversación" – sonrío la rubia
La sesión de fotos duro por lo menos tres horas, Yaten se veía completamente fastidiado, era obvio que no le agradaba estar recibiendo ordenes pues estar ahí no era lo mismo que pararse a cantar sobre un escenario a diferencia de la rubia que ya estaba acostumbrada a estar y sobre todo sabía como hacer su trabajo por lo tanto la mayoría de los regaños iban dirigidos al peliplateado. Cuando por fin terminaron Setsuna se acerco a ellos y le aviso a Serena que la estaban esperando.
– "Muy buen trabajo chicos, ha Serena los de la revista Playboy te están esperando en mi oficina y Hotaru te espera en el jardín" – la rubia se sonrojo ante la mira de asombro de Yaten – "Bueno me tengo que ir" – le dijo la rubia – "No sin antes decirme donde encontrarte necesito hablar contigo" – la detuvo el peliplateado antes de que la rubia emprendiera la huída – "Esta bien, oye si no tienes nada que hacer ahora podrías esperarme solo me cambio y en menos de cinco minutos arreglo ese asunto con la revista" – sonrío la rubia – "Entonces te espero en recepción" – le contesto Yaten
Mientras tanto en Japón el sol comenzaba a salir, se podía observar un hermoso amanecer pero para el solo era otro día más lejos de la única mujer que había amado en su vida, cada día se preguntaba si algún día la volvería a ver y podría volver a perderse en los ojos celeste de la rubia que se había robado su corazón desde la primera vez que la vio en aquel restaurante, ella había sido la única mujer capaz de hacer latir su corazón tan intensamente que sentía como si quisiera salir de su pecho, cada noche antes de acostarse observaba la única fotografía que tenía de la rubia y le pedía que volviera a su lado, incluso deseaba que aquel suceso tan trágico que le había robado la felicidad a la dueña de su corazón nunca hubiera sucedido y así hubiera seguido a su lado aunque ella le perteneciera a otro hombre que no era el. Estaba terminando de vestirse, a pesar de que su vida estaba vacía sin ella no podía dejarse caer por que sabía que sus hermanos contaban con el, ellos siempre habían estado a su lado pues ellos eran los único que conocían el dolor de saberla perdida amándola como la amaba, varias veces habían intentado conseguirle novia para que se olvidara de ella pero nunca lograron su objetivo, como podía olvidarla si su corazón solo latía con la esperanza de volverla a encontrar, alguien toco a su puerta, sabía que era Taiki pues Yaten había salido del país a realizar una campaña como imagen de un línea de ropa, recodo que cuando Yaten le contó que había aceptado tanto el como Taiki se habían burlado de el pues nunca creyeron que eso del modelaje le llamara la atención logrando que el peliplateado se molestara con ellos y se fuera sin despedirse.
– "Seiya estas listo, recuerda que quedamos en pasar por las chicas a las nueve" – grito el castaño al otro lado de la puerta – "Lo se ahora salgo" – contesto un poco desganado.
Aun seguían manteniendo una relación muy estrecha con las chicas, pero desde que Mina y Yaten eran novios y Taiki y Ami estaban en proceso se sentía un poco raro al salir con ellos, pero en esta ocasión había aceptado pues como no estaba Yaten la cosa se ponía un poco mas pareja, además de que Rei había terminado su relación con Eliot pues ya se había hartado de los celos enfermizos de este, habían quedado en ir de día de campo a un bosque muy bonito a las afueras de la cuidad y aunque siempre que salían junto se divertían mucho nunca dejaba de pensar en ella. Cuando salió de su recamara se encontró con Taiki hablando por teléfono, al parecer hablaba con Yaten, tomo un poco de jugo del refrigerador y regreso a la estancia a esperar a que Taiki colgara. Cuando el castaño termino su plática por teléfono tenía una mirada muy inquieta.
– "Sucede algo" – pregunto – "Era Yaten, parece que le fue muy bien es solo que dijo que se había encontrado con alguien y que nos alegraríamos cuando no dijera con quien, pero cuando le pregunte de quien se trataba no quiso decirme nada, dijo que era castigo por habernos burlado de el" – le explico mientras tomaba las cosas que llevarían para el día de campo – "De quien se tratara… bueno en fin ya nos lo dirá" – contesto el pelinegro sin darle mucha importancia mientras abría la puerta del departamento, no se imaginaba que único deseo estaba apunto de hacerse realidad.
Después de vestirse Serena entro a la oficina de Setsuna donde los representante de la revista la estaban esperando, no entendía por que la seguían buscando si en diversas ocasiones ya había rechazado su oferta, no estaba interesada en posar para una revista de caballero aun cuando esta siempre ofrecía mucha seriedad y las fotos eran muy artísticas.
– "Buenas tarde, lamento la tardanza estaba en una sesión de fotos" – se disculpo la rubia – "No se preocupe Srita. no tenemos mucha prisa" – contesto uno – "Los escucho caballeros" – dijo la rubia mientras se sentaba en el asiento de Setsuna – "Es obvio que sabe a lo que hemos venido, realmente estamos muy interesado en trabajar con usted, nuestro jefe quiere triplicar la ultima oferta que le hicimos" – dijo el Sr. Stevens uno de los presentes – "Por favor le rogamos que esta vez se tome su tiempo, la verdad estamos hablando de mucho dinero" – continuo hablando.
Por primera vez la habían hecho quedarse callada ya que la suma que le ofrecían era muy grande, y recordó la ultima platica que había tenido con Setsuna sobre ese asunto.
Flash back
– "Deberías pensarlo mejor, la verdad es una gran oferta y ten en cuenta que es revista tiene gran prestigio dejando atrás la vulgaridad de la mayoría para convertirse en una revista muy respetable" – comento Setsuna – "Pero… no crees que podría dañar mi imagen como modelo" – pregunto la rubia – "Claro que no, recuerda que muchas actrices y modelos muy reconocidas a nivel mundial han aparecido en la revista, además podría ser una puerta para que te conviertas en una modelo de talla internacional" –
Fin del flash back
– "Esta bien voy a pensarlo" – les contesto la rubia, ella misma se había sorprendido con sus palabras – "Muy bien le dejaremos una copia del contrato para que lo revise y no pondremos en contacto con usted" – finalizo el Sr. Stevens mientras dejaba un sobre el escritorio y le ofrecía la mano en señal de despedida – "Les prometo una respuesta" – finalizo la rubia.
Cuando llego a la recepción Yaten la estaba esperando, sin darse cuenta se había tardado más de lo esperado.
– "Lo siento la reunió duro un poco más de lo que tenía planeado" – se disculpo la rubia cuando llego junto a Yaten – "No hay problema, nos vamos" – dijo ofreciéndole su brazo – "Claro, pero antes vamos al jardín Hotaru debe estar desesperada" – dijo la rubia mientras lo dirigía al jardín.
Cuando llegaron se encontraron con Hotaru sentada en una banca con el pequeño rubio entre sus brazos, Serena se acerco hasta ella y tomo al su hijo, se había quedado dormido.
– "Lo siento mucho Hotaru no pensé que esto se fuera a demorar tanto" – le dijo la rubia – "No te preocupes Sere nos divertimos mucho" – sonrío la niña – "Te debo una, que te parece si el domingo te invito a la playa" – le dijo la rubia – "Claro…" – aceptó Hotaru – "Esta bien entonces yo le llamo a Setsuna para ponernos de acuerdo, ahora entra por que tu tía te esta esperando en su oficina para irse" – sonrío Serena.
Serena se quedo observando hasta que la niña entro en el edificio y después volteo hacía Yaten.
– "Vaya, por un momento olvide que tenías un hijo" – dijo el peliplateado mientras observaba al pequeño – "Es precioso no es cierto… por cierto tengo hambre vamos a mi departamento y pedimos algo para cenar" – ofreció la rubia
Cuando llegaron al departamento de Serena acostó al niño sobre el sofá, dejo su bolso y la copia del contrato de la revista sobre la mesa y tomó el teléfono para ordenar una pizza, cuando termino de hacer el pedido se dio cuanta que Yaten observaba atentamente el sobre del contrato, sonrío un poco pues sabía que el peliplateado se moría de la tentación de leerlo.
– "Si quieres puedes leerlo, no es ningún secreto" – dijo sorprendiendo a Yaten – "Perdón" – contesto tratando de disimular – "La copia del contrato, así podrías darme tu opinión" – le dijo la rubia mientras le entregaba el sobre.
La curiosidad de Yaten fue tan grande que no dudo en leerlo y después de vario minutos lo metió nuevamente en el sobre, dio un suspiro y miro a Serena.
– "Vaya parece que les interesa mucho que trabajes con ellos, te ofrecen una fuerte suma de dinero además de excelentes condiciones de trabajo y es una buena oportunidad, pero piensas aceptar" – pregunto con curiosidad – "No lo se, esta vez lograron llamar mi atención, ya me había negado muchas veces pero ahora no estoy muy segura, supongo que tendré que consultarlo con la almohada" – acepto la rubia encogiéndose de hombros.
En ese momento llegó su pizza y el asunto quedo en el olvido, mientras estaban cenado, comenzó a llorar el hijo se la rubia y esta se disculpo con Yaten y entro a la habitación del pequeño, le puso su pijama y llevó en sus brazos hasta la sala y lo puso en su silla en lo que le preparaba su biberón, cuando Yaten lo vio se quedo viéndolo detalladamente.
– "Es igual a el no es cierto" – pregunto la rubia sacando a Yaten de sus cavilaciones – "Si… me imagino que debió ser difícil para ti comenzar sola" – comento – "Lo fue al principio pero ya vez lo logre" – contesto la rubia mientras le daba el biberón al pequeño – "Yaten como están todos" – pregunto la rubia con un poco de melancolía en sus palabras – "Pues bien, oye Serena cuando piensas regresar, no crees que tanto Kakyuu como tu familia tienen derecho de conocer a tu hijo, además las chicas te extrañan mucho y Seiya…" – pero no termino la frase – "Le sucede algo a Seiya" – pregunto la rubia con mucha preocupación, ella había llegado a sentir un gran cariño por el y lo había extrañado mucho, siempre pensó que si el hubiera estado a su lado su dolor hubiera sido mas llevadero – "No el esta bien, pero contéstame no piensas volver" – insistió – "Muchas veces estuve apunto de volver, al principio no podía por que no quería que me vieran derrotada por no haber logrado conseguir lo que salí a buscar, pero cuando lo logre me dio miedo que me rechazarán y cuando me di cuenta habían pasado dos años y…" – suspiro la rubia – "No te preocupes estoy seguro que cuando regrese todos te recibirán con los brazos abiertos, además no puedes negarle a tu hijo que conozca a tu familia y a la familia de su papá no crees, Kakyuu te ha estado buscando estos dos años y en verdad me sorprende que no haya podido dar contigo ahora que eres tan importante" – comento el peliplateado – "Me ha estado buscando" – pregunto extrañada la rubia – "Así es, tiene mucho deseos de conocer a su sobrino" – sonrío Yaten mientras tomaba la maño de pequeño – "Por cierto cual es su nombre" – pregunto – "Haruka" – contesto la rubia – "Pues le hace honor a su nombre ya que es idéntico a el" – acepto el peliplateado y al observar la tristeza en los ojos de la rubia penso que era mejor irse – "Bueno ya es muy tarde y mañana tenemos mucho trabajo, nos vemos en la locación" – se despidió Yaten, pero antes de salir del departamento añadió – "Por cierto si no tomas una decisión pronto tendré que decirles donde estas" – dicho esto ultimo salió y cerro la puerta dejando a la rubia sumida en sus pensamientos.
Esa noche Serena no pudo dormir, sabía que no podría seguir huyendo del pasado y que el momento de enfrentarlo había llegado, tomo una foto que estaba en su mesa de noche ahí estaba el sonriéndole, el hombre que más había amado en el mundo sabía que al fin había cumplido la promesa que había hecho antes de irse sobre su tumba pero también sabía que no había cumplido con la única cosa que el deseo antes de morir, no era completamente feliz.
El día siguiente después de terminar la ultima sesión de fotos, le había dicho a Yaten que volvería, no para quedarse ya que ahora su vida estaba en ese lugar pero que ya era momento de enfrentar el pasado del que había huido y le hizo prometer que no diría nada y que ella regresaría después de terminar algunos pendientes que tenía, el domingo por la mañana fue a despedirlo al aeropuerto junto con el pequeño Haru.
– "Bueno entonces creo que nos veremos en Japón en un par de meses" – dijo la rubia – "Te estaré esperando, llámame pera pasar a recogerte al aeropuerto" – sonrió el peliplateado – "Esta bien y recuerda que me prometiste no decir nada" – le recordó y cuando el ya se marchaba giro su cabeza y le dijo con una sonrisa maliciosa – "Piensas aceptar la propuesta de la revista" – y como respuesta solo ella solo sonrío y se encogió de hombros.
Serena había aceptado la propuesta de la revista, aunque claro puso algunas condiciones y entre ellas estaba que no había ningún desnudo total, las sesiones fotográficas duraron alrededor de un mes y un día antes de que se publicara la revista estaba tan nerviosa que le rogaba al cielo que nadie que la conociera la comprara y que Yaten se abstuviera de averiguar si había aceptado posar para la revista, estaba comenzando a dolerle la cabeza de pensar en eso que prefirió irse a dormir y dejar que las cosas siguieran su curso al final de cuantas siempre trataba de no arrepentirse de la decisiones que tomaba. A la mañana siguiente ya había salido el sol cuando el sonido del timbre la despertó, estaba mucho mas nerviosa que el día anterior y daba gracias de la niñera que se encargaba de Haru hubiera aceptado quedarse la noche anterior, cuando abrió la puerta se encontró con un mensajero privado de Playboy que le llevaba un enorme ramo de rosas rojas y la revista, firmo de recibido y cuando quiso darle propina el joven se negó a aceptarla diciendo que tenía prohibido aceptar dinero. Dejo las flores en mesa de centro y comenzó hojear la revista, se habían dedicado 10 paginas a ella, después de verlas una y otra vez se sintió muy aliviada ya que en ninguna se mostraba completamente desnuda y además eran unas fotos muy artísticas, estaba apunto de ir a prepara un poco de café cuando comenzó a sonar su celular.
– "Bueno…" – contesto la rubia – "Serena soy yo Setsuna, ya vi la revista y te vez muy bien muchas felicidades" – dijo la morena – "Solo espero que nadie que me conozca la compre" – dijo muy nerviosa la rubia – "Vamos Serena… luces muy bien, que te parece si te invito a comer en mi casa, solo esta Hotaru conmigo ya que Juan Carlos salió de viaje" – le dijo la morena – "Esta bien, creo que estar aquí solo me pone más nerviosa, nos vemos a las tres" – accedió la rubia – "Te espero bye…" – se despidió Setsuna y colgó.
Se olvido por completo de su café y prefirió un poco de vino para calmar los nervios, le pidió a la niñera que vistiera al pequeño Haru por que saldría a comer y después se metió a la bañera, necesitaba relajarse. Estuvo cerca de una hora metida en la bañera y después comenzó a vestirse por alguna razón ya se sentía mas tranquila, se puso unos jeans entallados y una blusa de satín blanca que hacía juego con sus zapatillas, cuando faltaba media hora para las tres salió de su departamento llevando en sus brazos al pequeño Haru, subió a su carro y condujo hasta la casa de Setsuna, pero cuando llego se encontró con una sorpresa, todas sus amigas del medio estaban ahí, había preparado una fiesta sorpresa para felicitar a la rubia.
Mientras tanto en Japón, Yaten se había levantado muy tempano, realmente tenía mucha curiosidad por saber si había aceptado, salió hacia un puesto de revistas para salir de la duda.
– "Buenos días, disculpe ya tiene la nueva revista de Playboy" – le pregunto al encargado – "Si llegaron esta mañana" – contesto y cuando estaba apunto de mostrársela volteo la vista hacia otro lado – "No quiero verla, solo dígame cual es el nombre de la modelo que aparece en la portada" – pregunto, el vendedor se extraño pero igual forma le contesto – "Se llama Serena" – cuando escucho el nombre no pudo resistirlo mas y soltó la carcajada – "Jajaja no puede ser, envuélvala de modo que no pueda verla" – le pidió, realmente no tenía intenciones de verla – "Claro" – el vendedor envolvió la revista y se entrego.
Después de pagarla regreso a su departamento, estaba muy sorprendido pues creía que ella no se atrevería, y aunque se moría de las ganas de dársela a Seiya no podía hacerlo, por lo menos no ahora, cuando llego sus hermanos estaban desayunando, como siempre Taiki estaba sentado el comedor leyendo el periódico y Seiya frente al televisor viendo caricaturas.
– "A donde fuiste" – le pregunto el castaño – "Yo fui a… jajaja" – no pudo resistir la risa – "Y ahora que mosco te pico" – pregunto Seiya – "Estoy seguro que te encantaría ver esto, te prometo que la voy a guardar y te la daré de regalo de navidad" – dijo entre risas – "Que es" – pregunto el pelinegro – "Por cierto te juro que yo no la he visto, ni siquiera la portada" – aclaro y camino hasta su cuarto – "Hey dime que es…" – grito Seiya – "No puedo, lo prometí ahora tengo una llamada muy importante que hacer" – contesto desde su cuarto y cerro la puerta – "Pero que diablos…" – dijo Seiya mirando a Taiki quien solo se encogió de hombros – "Hey te prometo no burlarme de ti cuando quieras volver a modelar" – grito, la curiosidad lo estaba matando – "Olvídalo… ahora déjame en paz que voy a hablar por teléfono" – grito nuevamente.
Ya en su habitación Yaten escondió la revista pues conocía muy bien a su hermano y sabía que buscaría el paquete, una vez que lo escondió tomo su celular y comenzó a marcar un número, pero no se imaginaba que Seiya estaba escuchando al otro lado de la puerta.
Serena estaba disfrutando de su fiesta sorpresa cuando su celular comenzó a sonar, inmediatamente reconoció el numero y contesto muy nerviosa.
– "Hola…" – saludo la rubia – "Lo hiciste, no puedo creerlo" – se burlo de ella – "La viste" – pregunto muy apenada, se moriría de vergüenza si la hubiera visto – "Pues la compre… jajaja" – no pudo terminar la frase ya que la risa le gano – "Yaten entonces la viste" – pregunto nuevamente la rubia – "Te dije que la compre pero no, no la he visto y te prometo que nunca la voy a ver, bueno con decirte que ni siquiera vi la portada" – contesto mas serio – "Entonces por que la compraste" – pregunto la rubia – "No lo se, pero si quieres la puedo ver" – bromeo el peliplateado – "No" – grito la rubia – "Esta bien no grites era un broma, pero cambiando de tema cuando piensas volver" – pregunto – "Tengo un desfile dentro de quince días y si no ocurre otra cosa en una mes estoy por allá pero yo te aviso" – contesto la rubia – "Ok espero tu llamada nos ve…" – pero la rubia lo interrumpió – "No la vayas a ver… por favor me daría mucha pena" – dijo la rubia en forma de suplica – "Te lo prometo, pero que más daría si la veo a estas horas muchos deben haberla visto ya" – contesto en tono de burla – "Si pero a esos muchos no los conozco" – dijo la rubia – "No te preocupes te lo prometí, ahora te dejo que tengo algo que hacer, estaré esperando tu llamada" – se despidió y colgó.
Cuando Serena colgó su teléfono suspiro aliviada de que Yaten no la hubiera visto, se moriría de la vergüenza si lo hubiera hecho, pero en fin lo hecho, hecho estaba ahora trataría de disfrutar de la fiesta que le había organizado.
Cuando Yaten colgó Seiya rápidamente corrió hasta la sala, ahora estaba mas inquieto que nunca se moría de la curiosidad de saber con quien estaba hablando su hermano y para averiguarlo primero necesitaba conseguir ese paquete, cuando vio salir a Yaten de su habitación fingió que miraba la televisión.
– "No vas a preguntar con quien hablaba" – pregunto el peliplateado mientras se sentaba en un sofá – "No me interesa saberlo, tus aventuras no son de mi interés" – contesto fingiendo indiferencia – "No es ninguna aventura, de hecho es algo que encantaría saber pero creo que tendrás que esperar un mes más" – finalizo el peliplateado sabiendo que lo dejaba muy intrigado – "Bueno ahora voy a ver a Mina que con ella de que la llevaría de compras" – dijo y entro a su habitación, tomo la revista y escondió entre su saco, prefirió no arriesgarse a que la fuera a encontrar.
Una vez que Yaten salió del departamento, Seiya corrió al cuarto de su hermano, estaba decidido a encontrar ese paquete a toda costa, revolvió los cajones, destendió la cama, bueno busco en cada rincón del cuarto dejándolo patas arriba pero no pudo encontrar nada.
– "De verdad pensabas que lo dejaría aquí" – pregunto Taiki que estaba recargado en el marco de la puerta – "Pues no vi que lo llevara cuando salió" – contesto mientras seguía buscando – "Que poco observador eres lo llevaba en el saco" – dijo el castaño acomodándose sus anteojos – "Por que no me lo dijiste antes de que hiciera este desastre" – pregunto el pelinegro mirando el desorden que había dejado y que obviamente Yaten notaría – "Por que será muy divertido verte tratar de recoger todo esto" – se burlo viendo como Seiya intentaba tender la cama y trataba de arreglar los cajones – "Vamos ayúdame y te prometo hacer el desayuno durante una semana" – ofreció Seiya – "Que sean dos" – regateo el castaño – "Trato hecho" – dijo y ambos se pusieron a tratar de darle orden a aquel desastre.
NOTAS.-
Bueno que les pareció, si ya se eso de la revista estuvo medio raro pero creo que será divertido ver la reacción de Seiya cuando se entere, además recuerden que Playboy es un revista para caballeros con mucha clase y prestigio.
Por otra parte quiero agradecer sus reviews, me emociono mucho al saber que les gusta mi historia y me motivan a seguir escribiendo, muchas gracias.
KuMiKo Kou…
