Hola me da gusto haber terminado este capitulo, la verdad me costo mucho trabajo y espero que les guste.
CAPITULO VIII
"Celos"
Aun no podía creer ella hubiera vuelto, pensó que quizá era una broma de su hermano pero después se dio cuenta que Yaten no sería capaz de gastarle una broma de ese tipo, corrió por el pasillo hasta el elevador, pero al ver que este demoraba tanto decidió tomar las escaleras hasta el estacionamiento, cuando llego frente a su coche y busco las llaves dentro de su saco se dio cuenta que no estaba ahí por que sin darse cuenta se había equivocado y había tomado el saco de Taiki por error, así que regreso hasta su departamento pero cuando estuvo parado frente a la puerta del mismo la golpeo pues como era obvio las llaves de la puerta también estaban junto a las de su coche, corrió nuevamente hasta el ascensor que para suerte suya esta vez abrió casi inmediatamente, llego hasta la caseta del vigilante para pedirle la llave de su departamento que este tenía para alguna emergencia pero no pudo encontrarlo, parecía que todo estaba en su contra, como era posible que todo esto le pasara a el en ese preciso momento, salió del edificio e intento buscar algún taxi pero nada, su desesperación era tanta que comenzó a correr pensando que esa sería la única manera segura de llegar a menos que algún carro lo arrollara o se torciera un tobillo, sabía que el templo estaba lejos pero un así siguió corriendo como si su vida dependiera de ello, le tomo casi hora y media llegar a las escaleras del templo, estaba tan cansado pero eso no le importo para subir las escaleras con lo ultimo que le quedaba de fuerzas, corrió hasta la parte de atrás del templo en donde se encontraba la entrada a la casa de Rei, comenzó a escuchar las voces de las chicas y de pronto su corazón comenzó a latir rápidamente, entro a la habitación y recargo sus manos en sus rodillas tenía la respiración tan agitada que no podía articular palabra alguna, tanto las chicas como Taiki lo observaron pero nadie dijo nada, cuando por fin recupero la voz se levanto y la busco por todos lados pero ella no estaba ahí.
– "Donde esta" – pregunto Seiya con la voz agitada – "Quien" – pregunto Taiki aunque ya sabía la respuesta – "Serena, donde esta" – volvió a preguntar – "Hay Seiya tardaste demasiado hace mas de una hora que Yaten te mando el mensaje, ella se fue" – contesto Mina – "Como que se fue a donde" – pregunto desesperado el pelinegro – "Yaten la llevo a su hotel" – contesto Rei – "Pero por que se fue" – volvió a preguntar – "Tranquilízate la podrás ver mañana" – contesto Taiki con una sonrisa en los labios ante la actitud infantil de Seiya – "No puedo esperar no entienden que he estado esperando por dos años… maldición" – grito Seiya para después salir corriendo del lugar
Mientras bajaba los escalones del templo Hikawa choco con Yaten pero lo ignoro y continuo corriendo hacía la avenida, no le importaba que tuviera que llegar corriendo hasta el hotel donde se hospedaba la única mujer que había hecho latir su corazón de esa manera en toda su vida.
Mientras tanto Yaten llego hasta el lugar donde se encontraban las chicas junto con Taiki.
– "A donde fue Seiya" – pregunto el peliplateado – "Parece que fue a buscarla al hotel" – contesto Taiki con la seriedad que la caracterizaba – "Es un tonto, no podrá verla" – dijo Yaten mientras se sentaba junto a su novia – "A que te refieres" – pregunto Mina mientras se colgaba del brazo de Yaten – "Pues Serena dio instrucciones para no ser molestada y mucho menos pueden dar informes sobre ella" – contesto encogiéndose de hombros – "Pobre Seiya se veía tan triste cuando le dijimos que se había marchado" – comento Lita dando un sorbo a su taza de te – "La ha extrañado tanto, incluso me atrevo a decir que mas que todos nosotros" – hablo Rei – "Siempre ha sido así, solo espero que tenga una oportunidad" – dijo Ami – "Pero no sabemos si ella ya tiene a alguien" – comento Mina con una mirada de tristeza, ella esperaba que su amigo no sufriera mas de lo ya había sufrido todo este tiempo – "Ella no me comento nada, pero no estoy seguro nunca se lo pregunte" – les explico Yaten – "Es muy tarde será mejor llevar a las chicas a sus casas" – dijo Taiki poniéndose de pie – "Si Yaten estoy muy cansada" – sonrió Mina mientras abrazaba por la cintura al peliplateado – "Esta bien, bueno Rei nos vemos mañana" – se despidió Yaten de la pelinegra – "Buenas noches muchachos, chicas nos vemos aquí mañana para preparar la comida" – dijo la pelinegra mientras los acompañaba a su auto.
Después de haber dejado a las chicas en sus respectivas casas, Yaten y Taiki por fin estaban en su departamento, Taiki se quedo con Yaten en la estancia a esperar al pelinegro mientras tomaban una copa, el castaño había notado como la mirada de Seiya cuando llego al templo había sido completamente diferente a la que habían visto los últimos años, se veía con mas luz, y aunque se alegraba por el, también estaba preocupado de que las cosas no resultaran como su hermano había estado esperando desde que la conoció en aquella cena.
Estaban por dar la una de la mañana cuando llamarón a la puerta, Yaten sonrío pues sabía que era Seiya, se levanto y camino tranquilamente hasta la puerta, el pelinegro entro y se sirvió una copa igual a la de sus hermanos y se dejo caer pesadamente en el sofá junto al castaño.
– "No pudiste verla" – pregunto Taiki y como respuesta solo obtuvo el silencio por parte de su hermano – "Vamos, no es para tanto, mañana comeremos todos en casa de Rei" – Yaten trato de animarlo, pero tampoco contesto nada, estuvieron varios minutos en completo silencio hasta que el pelinegro salió de su trance– "Oye Yaten, como la encontraste" – pregunto el pelinegro – "Pues en el viaje que hice a L.A. ella es la modelo con quien trabaje" – contesto mientras le se ofrecía a servirle otra copa a su hermano – "Modelo" – inquirió Seiya – "Así es ella es una modelo muy famosa por allá" – contesto el peliplateado – "Y por que no me lo dijiste antes, tu sabías lo mucho que la he buscado" – pregunto un poco molesto – "Ella me hizo prometer que no diría nada hasta que ella viniera" – contesto Yaten con mucha serenidad – "Ella es la mujer con la que te vimos y con la que has estado en contacto todo este tiempo" – dijo atando cabos – "Así es, vaya que eres listo" – dijo burlándose – "Jajaja" – sonrío irónicamente y se quedo en silencio nuevamente – "Su cabello…" – susurro para el mismo pero sus palabras llegaron hasta sus hermanos – "Peluca" – dijo Taiki tranquilizando a su hermano – "El paquete" – Seiya recordó el paquete que Yaten prometió darle – "Cual paquete" – pregunto Yaten pues no entendía a que paquete se refería – "El que me dijiste que sería mi regalo, esta relacionado con ella no es cierto" – dijo Seiya mostrando una sonrisa – "Pues si… pero no te lo pienso dar aun" – dijo Yaten cuando entendió de que hablaba el pelinegro – "Pero por que, ella volvió y no creo tengas nada que seguir ocultando" – dijo Seiya con la esperanza de lograr que Yaten le entregara el paquete – "Pues, no te lo daré si ella no te acepta" – contesto Yaten para después dar un trago a su bebida – "A que te refieres con aceptarme" – pregunto el pelinegro – "Pues, es obvio que intentaras conquistarla y solo si ella te acepta te lo daré" – explico el peliplateado – "Entonces es seguro que me lo des, ahora me voy a descansar" – finalizo el pelinegro dejando la copa sobre la mesa, para después caminar hacía su recamara sin voltear la vista a sus hermanos.
Yaten dio un suspiro, realmente esperaba que su hermano lograra ganarse el corazón de la rubia pero sabía que sería muy difícil pues el tiempo que había compartido con la rubia le había hecho ver que ella aun conservaba la misma devoción al amor que sentía por Haruka Tenoh cuando el aún vivía, dio una mirada a Taiki quien parecía estar pensando lo mismo que el.
A la mañana siguiente Serena despertó muy temprano algo muy raro en ella cuando no tenía ningún compromiso de trabajo pero no había podido dormir pues sabía que en muy pocas horas estaría nuevamente frente a la mansión Tenoh y no sabía cual sería la actitud que tomaría Kakyuu, si bien las chicas la había recibido con los brazos abiertos tal vez las cosas serían diferente con la pelirroja, pues la rubia se había ido llevándose la única familia que tendría Kakyuu después de haber perdido a su hermano, pero ese pequeño también era la única cosa que ella tenía de el.
Se levanto de la cama tratando de no despertar al pequeño que dormía a su lado, y entro a darse una ducha rápida pues no quería llegar a casa de Kakyuu y que le dijeran que había salido, aun cuando era domingo no quería arriesgarse, después de ducharse el pequeño aun dormía así que pudo arreglarse con toda la calma y cuidad del mundo, escogió un pantalón de vestir color beige con su caco y una blusa de tirantes blanca y cambio al pequeño mientras dormía, esa era una de las cosas que había heredado de la rubia cuando dormía no había poder humano que lo despertara, cuando tanto ella como el pequeño estuvieron listo tomo el teléfono de la habitación para llamar a Yaten.
– "Hola Yaten" – saludo la rubia al escuchar al peliplateado – "Madrugaste" – le contesto con la voz adormilada – "Siento despertarte solo quiero saber si ya compraste el boleto para mañana" – pregunto la rubia mientras alimentaba al pequeño Haru – "No aún no pienso pasar mas tarde al aeropuerto para comprarlo, ah y el de mis hermanos y las chicas también" – le contesto – "Oye podrías reservar el mío" – le pidió la rubia – "Claro" – le dijo el peliplateado sentándose sobre la cama – "Muchas gracias, entonces no vemos mas tarde deséame suerte" – se despidió la rubia y después que el peliplateado le dijo adiós colgó el teléfono y termino de alimentar al pequeño.
Casi eran las diez de la mañana cuando Serena dejo su habitación y cuando pasaba por el lobby el encargado le informo que la noche anterior había llegado un hombre buscándola y que se había puesto histérico cuando se negaron a darle informes de la rubia y que seguridad lo había sacado a la fuerza pues comenzaba a mostrarse violento, cuando la rubia pregunto el nombre de esa persona ellos le dijeron que no había dado ninguno, pero cuando le dieron la descripción supo inmediatamente de quien se trataba sonrío y dejo ordenes de que la próxima vez lo dejaran entrar.
Después de la llamada de Serena Yaten no pudo volver a dormir así que opto darse una ducha, mientras se estaba bañando alguien toco su puerta, dio un suspiro pues ya sabía de quien se trataba.
– "Pasa, ahora salgo" – grito mientras salía de la ducha y buscaba una toalla – "Yaten, necesito preguntarte algo" – le dijo Seiya cuando vio a su hermano salir del baño – "Claro" – contesto el peliplateado – "Ella sale con alguien" – pregunto un poco intranquilo, esa pregunta había pasado por su cabeza toda la noche y necesitaba saber la respuesta – "Con que era eso, pues en el tiempo que estuve en L.A. no me pareció que saliera con nadie" – contesto mientras se secaba el cabello – "Pero eso no quiere decir nada por que no estoy seguro, fue muy poco tiempo además nunca se lo pregunto así aun no puedes descartar esa posibilidad" – le explico Yaten al ver la sonrisa que se había dibujado en los labios de su hermano – "Lo se, oye cambiando de tema a donde vas es un poco raro que te levantes tan temprano" – pregunto el
pelinegro – "Voy al aeropuerto a comprar los boletaos para el viaje" – contesto – "Viaje, cual viaje" – dijo con curiosidad – "Es verdad ayer no te dijimos nada, lo que pasa es que en unos días es el desfile de Armani en Milán y Serena me pidió que comprara su boleto" – contesto encogiéndose de hombros – "Milán, te vas a Milán con ella" – dijo un poco alterado – "Tranquilízate, además no me voy, nos vamos pero si no quieres venir no importa" – dijo encogiéndose de hombros – "Claro que voy" – dijo muy emocionado – "Pero, cuando nos vamos" – pregunto un poco nervioso – "Mañana, Serena y yo tenemos boletos para la recepción que se va a realizar después del desfile a si que ve arreglando tu mejor traje" – sonrió Yaten al ver la cara de Seiya, se veía tan emocionado de saberla tan cerca
Seiya salió del cuarto de su hermano, no podía evitar sonreír sentía como si la vida cobrara sentido nuevamente, ahora solo tendría que esperar unas cuantas horas mas para volver a verla y aunque en ese momento tenía deseos de salir corriendo a buscarla sabía que ella estaría con Kakyuu y no quería interrumpir algo tan importante.
Mientras conducía a la mansión Tenoh Serena no podía dejar de pensar en cierto pelinegro y en la escena que seguramente había hecho en el hotel, pero cuando comenzó a reconocer el lugar los nervios volvieron a ella, estaba segura que cuando regresara a L.A necesitaría tratamiento para el estrés, cuando se estaciono frente a la mansión Tenoh no pudo evitar que los recuerdos de aquella mañana cuando había salido histérica de su casa buscando al rubio llegaran a su cabeza, era difícil enfrentarse al pasado y mas cuando ella trato de alejarse de el, pero sin tener ningún éxito pues nuevamente regresaba a su vida como si el destino no quisiera que lo olvidara.
– "Olvidar" – dijo la rubia para si misma – "No, no puedo olvidar por que si lo hiciera tendría que olvidarme de ti" – se reprocho, mientras tocaba el timbre del intercomunicador – "Residencia Tenoh, en que puedo ayudarla" – se escucho la voz de una mujer – "Busco a la Srita. Kakyuu" – contesto la rubia – "Lo siento mucho aun se encuentra dormida y no le gusta que la molesten" – respondió la empleada – "Dígale que Serena Stukino esta aquí y estoy segura que me atenderá" – explico la rubia – "Lo siento mucho pero puedo perder mi empleo" – le dijo la empleada – "Lo perderá si no le avisa que estoy aquí" – dijo la rubia empezando a molestarse gracias a los nervios – "Esta bien, pase" – contesto la empleada mientras la puerta se abría.
Serena subió nuevamente a su auto y entro a la mansión, se estaciono frente a la casa y bajo del auto junto con el pequeño Haru, tomo un poco de aire y entro, todo estaba como recordaba, en la estancia se podía ver una foto sobre la chimenea en la cual se encontraba Haruka luciendo su mas encantadora sonrisa, la misma de la que se enamoro, en una pequeña mesa cerca de un sofá había más fotos, se sorprendió cuando se dio cuenta que ella estaba en casi todas junto al rubio, a pesar de que todo estaba como antes la sensación de mariposas en el estomago que sentía cuando lo visitaba ahí se había ido dejando en su lugar un vació. Serena se sentó en el sofá con el pequeño sobre sus piernas y tomo una foto donde el rubio estaba sentado sobre su jaguar, sonrió al recordad la forma en la que el rubio hablaba siempre de ese auto, incluso llego a sentir celos del que el llamaba su amante, colocó nuevamente la foto en su lugar y beso tiernamente al pequeño.
– "Serena, volviste" – recoció inmediatamente la voz y se gira para encontrarse con la pelirroja – "Kakyuu" –balbuceo la rubia bajando la mirada – "Ese es mi sobrino" – pregunto la pelirroja con una sonrisa – "Si, el es mi hijo" – contesto la rubia mientras colocaba al pequeño en brazos de Kakyuu – "Es hermoso como se llama" – pregunto sin poder evitar las lagrimas – "Su nombre es Haruka" – contesto la rubia un poco sorprendida, ella esperaba algún reclamo de su parte – "Es igual a el, sus ojos…" – decía la pelirroja mas para si misma que para la rubia
Kakyuu se sentía feliz de tener a su sobrino por primera vez, ya que ese pequeño era lo único que le quedaba en el mundo, razón por la cual había estado buscando a la rubia por mas de dos años no le importo todo lo que había tenido que pagar los últimos dos años tratando de encontrarlo, las lagrimas no dejaban de salir de sus ojos, estuvo mucho tiempo contemplando al pequeño que casi se había olvidado que la rubia estaba ahí.
– "Por que Serena, por que lo alejaste de mi" – le reprocho mientras la miraba a los ojos – "Perdóname, no supe como continuar viviendo aquí sin el" – trato de excusarse – "Fuiste muy egoísta, acaso crees que yo no sufrí por favor Serena era mi hermano, era lo único que tenía" – grito la pelirroja – "Pero claro, tu solo pensaste en tu dolor" – siguió hablando – "Kakyuu lo siento, pero no me arrepiento de lo que hice, aquella vez que estuve frente a la tumba de Haruka le prometí salir adelante por mi y por nuestro hijo, y si yo permanecía aquí no lo hubiera conseguido" – explico la rubia tratando de mantener la calma – "Solo espero que puedas perdonarme" – dijo la rubia, Kakyuu se quedo en silencio por varios minutos mientras observaba con cariño al pequeño que tenía en sus brazos – "No tengo nada que perdonarte pues gracias a ti mi hermano fue muy feliz, nunca lo había visto sonreír como el día en que te conoció y tampoco creía que mi hermano fuera capaz de llorar como el día en que me dijo que sería papá, todas la alegrías que mi hermano tuvo en su vida te las debo a ti" – le agradeció la pelirroja dejando atrás los reclamos – "Kakyuu yo…" – la rubia no sabía que decir, se sintió culpable por haber causado el sufrimiento de la pelirroja – "Ya no importa, volviste, ambos volvieron" – añadió la pelirroja – "No puedo quedarme, solo vine por algunos días" – explico la rubia pues no quería que Kakyuu pensara que se quedaría ahí – "Pero no puedes llevártelo" – suplico la pelirroja – "Kakyuu puedes visitarlo cuando quieras, además yo vendré seguido te lo prometo, pero no podemos quedarnos tengo una vida" – le dijo la rubia – "Te casaste" – pregunto la pelirroja sin mirarla – "No, no lo hice" – contesto rápidamente – "Entonces" – trato de entender – "Por mi trabajo" – explico la rubia sentándose junto a ella – "No necesitas un empleo, crees que mi hermano te dejo desprotegida" – hablo la pelirroja – "El te lo dejo todo, todo lo que tenía te lo dejo a ti, sus acciones en la disquera, la casa de la playa sus autos, todas sus cuentas bancarias, todo lo que le pertenecía es tuyo" – le explico, quizá lo único que quería era que ella se quedará – "No… te equivocas lo único que yo quería era a el, todo lo demás no me pertenece y nunca me importo" – dijo la rubia, mostrándole una sonrisa, pero sus ojos delataban su infinita tristeza por la perdida del rubio – "No puedes rechazarlo es tuyo" – la pelirroja trataba de hacerle entender – "Kakyuu no quiero hablar de eso ahora" – pidió la rubia – "Esta bien, pero solo por ahora" – aceptó la pelirroja – "Dime cual es su apellido" – pregunto Kakyuu – "Pues… Stukino" – Serena titubeo
antes de contestar – "Pero el apellido que le corresponde es Tenoh" – aclaró la pelirroja – "No te preocupes, me encargare de eso" – continuo hablando.
La rubia no contesto pues ella ya sabía que eso tendría que pasar, después de todo el padre de su hijo era el y ella nunca quiso ocultarlo, pero cuando lo registro tuvo miedo que alguien la reconociera por el nombre tan famoso del rubio. Serena desayuno con la pelirroja, después de todo ambas tenían un lazo que las uniría por siempre y ese era su pequeño hijo, junto con el gran amor que tenían por Haruka. Kakyuu paso la mayor parte del tiempo interrogando a la rubia sobre todo lo que había hecho y sobre su trabajo, pero sobre todo la plática se enfoco en hablar del pequeño. Estaban por dar las dos de la tarde cuando Serena le dijo que tenía que irse.
– "Kakyuu, me tengo que ir quede en comer con las chicas no quieres venir" – la invito la rubia – "Será en otra ocasión me imagino que tiene mucho que platicar, mejor no vemos mañana" – sugirió la pelirroja – "Lo siento, mañana voy a viajar a Milán por asunto de trabajo pero te prometo que cuando regrese saldremos a pasear con Haru" – ofreció Serena – "Cuanto tiempo estarás fuera" – pregunto – "Regreso el jueves" – contesto con una sonrisa – "Lo acepto con la condición que cuando regreses te quedes aquí en la casa, me gustaría mucho, además podría estar mas tiempo con mi sobrino" – le pidió la pelirroja, como respuesta la rubia solo asintió con la cabeza – "Ok entonces los voy a estar esperando, no olvides que esta es su casa" – le recordó la pelirroja – "Gracias, bueno será mejor que me vaya" – se despidió mientras abrazaba a la pelirroja – "Oye crees que podrías dejar a Haru conmigo en lo que vas a comer con tus amigas" – pidió la pelirroja – "Esta bien, paso por el en la noche aquí te dejo sus cosas" – acepto la rubia, sabía que el pequeño no le causaría problemas por que estaba acostumbrado a quedarse con otras personas debido a su trabajo – "Bueno si ocurre algo me llamas, ahora me voy" – le dijo la rubia dejándole una tarjeta con su numero de celular
Cuando Serena salió de la mansión Tenoh condujo hacía el templo, pero en el camino paso cerca del parque donde disfrutaba tanto caminar cuando aun era estudiante que no resistió la tentación de hacerlo nuevamente, estuvo paseando por varios minutos hasta que llego a su lugar favorito, se sentó en la banca cerca del lago y cerro los ojos para escuchar el sonido del viento, entonces una sombra evito su contacto con el sol, al abrir los ojos se encontró con un helado de fresa frente a ella.
Mientras tanto en la ciudad de L.A. se encontraba Setsuna en su departamento se estaba preparando para irse a dormir cuando el sonó el timbre, se sorprendió un poco pues normalmente nadie la visitaba ahí y mucho menos a esa hora, cuando abrió se sorprendió mucho, aunque ella sabía quien era el estaba segura que el no la conocía y mucho menos podría saber donde vivía, aun no le permitía el paso cuando el ya había entrado, aunque esta visita la tenía muy sorprendida cerro la puerta y le ofreció algo de tomar como si se tratara de un viejo amigo, el acepto una copa de coñac y una vez que Setsuna le dio su bebida comenzó a hablar.
– "Srita. Meioh lamento esta visita tan extraña, aunque me imagino que ya sabe quien soy si no me hubiera dejado entrar así déjeme presentarme mi nombre es Archibald Cornwell" – se presentó con la morena besando su mano – "No quiero ser grosera pero a que debo esta visita nocturna" – pregunto con una mirada muy seria – "Pues bien, yo soy un hombre de pocas palabras así que le diré que el motivo de mi visita se llama Serena Stukino" – contesto para después dar un trago a su bebida.
Cuando Serena se dio cuenta de quien era la persona que le ofrecía el helado se olvido por completo que ya no era una adolescente y se lanzo a sus brazos haciendo que el casi tirara los helados, estaba muy contenta de volver a verlo después de tanto tiempo, lo había extrañado tanto que un par de lagrimas escaparon de sus ojos resbalando por sus mejillas hasta llegar a los hombros de quien la tenía en sus brazos.
Aunque al principio el mismo se sorprendió por su reacción estaba muy feliz de tenerla en sus brazos, la había esperado tanto tiempo, todas la noches había soñado con ese momento, día a día se preguntaba cual era la razón para seguirla amando y ahora que podía sentir el calor de su cuerpo y su olor, esa pregunta perdía sentido, su corazón latía tan fuerte que por un momento pensó que iba a salir de su pecho, quería que ese momento se hiciera eterno entre los brazos de la única mujer que había amado, la había extrañado tanto que le aterraba la idea de que solo fuera un sueño y que al abrir los ojos ella se desvaneciera como lo había hecho tantas veces, pero cuando la escucho llamar su nombre se dio cuenta que no era un sueño que ella estaba ahí nuevamente y no estaba dispuesto a perderla nuevamente.
– "Seiya… te extrañe tanto" – lloro la rubia sin soltar el abrazo – "Bombón… yo también te extrañe" – confeso el pelinegro – "Lo siento, no quise irme de esa manera es solo que…" – trato de explicar la rubia pero sus palabras fueron calladas por el – "Shhh, Bombón no digas nada ya no importa" – la tranquilizo mirándola a los ojos.
Seiya había esperado tanto tiempo para volver a encontrarse con los celestes de la rubia, los mismos que le había robado el corazón y a los cuales su alma se había entregado en el momento en que los vio por primera vez, y aunque en ese momento cualquier intento por ganarse el corazón de la rubia hubiera resultado en vano esta vez el estaba dispuesto a luchar contra todo y contra todos por conseguir que ella correspondiera a sus sentimientos, después de todo ella siempre había sido su ángel.
– "Bombón no quisiera dejar de abrazarte pero…" – dijo el pelinegro al sentir como los helados comenzaban a derretirse – "Lo siento" – dijo la rubia sonrojándose un poco por haberlo abrazado de esa manera – "Toma, es para ti" – dijo Seiya entregándole el helado – "Muchas gracias, hacia mucho tiempo que no comía helado" – sonrió la rubia – "Pero… como me encontraste" – pregunto la rubia con curiosidad – "El destino, yo solo vine a caminar un poco antes de la comida y entonces te vi" – sonrió de una manera tan linda – "El destino…" – dijo la rubia un poco incrédula – "Esta bien supe que estaría en casa de Kakyuu y te estuve esperando afuera, pero como saliste tan aprisa que no escuchaste cuando te llame así que te seguí, fue una suerte que llevaba mi coche por que ayer que salí en tu búsqueda corrí tanto que hoy no lo hubiera conseguido" –confeso el pelinegro – "Saliste corriendo tras de mí" – pregunto la rubia con curiosidad – "Bueno es que…" – balbuceo un poco nervioso – "Me imagino que antes del escándalo en el hotel" – bromeo la rubia sonriendo para el ocasionado que el se sonrojara – "Pues veras…" –
Seiya le contó a la rubia todo lo que había hecho después de que recibió el mensaje de Yaten, mientras le relataba toda la aventura no podía evitar perderse en los celeste de la rubia, se sentía tan feliz de volver a estar a su lado y al mismo tiempo sentía temor pues sabía que ella solo lo veía como un amigo y tal vez nunca lograría conquistar su corazón pero de igual forma no estaba dispuesto a darse por vencido.
Después de estar cerca de una hora en el parque se fueron al templo Hikawa cada uno en su auto, cuando llegaron al templo todos los estaban esperando, con una cara de vaya ya era hora.
– "Vaya ya era hora me estoy muriendo de hambre" – les dijo Yaten – "Ya no exageres lo que pasa es que encontré a mi Bombón en el parque y nos quedamos platicando" – le dijo el pelinegro – "Esta bien, pero mejor vamos a comer que yo también tengo hambre" – los disculpo Mina
Después de comer pasaron toda la tarde platicando en el templo, las chicas le habían contado a Serena todo lo que había pasado con sus vidas después de ella se marchara, Serena se la paso el rato escuchándolas y sonriendo ante algunos comentarios que hacía Seiya. Yaten siempre había sido un persona muy observadora y no solo pudo darse cuanta de que la rubia ya no era la misma en su opinión era como si ella no tuviera sueños, de igual forma noto el cambio de su hermano ahora lo veía lleno de luz como si el hecho de que ella estuviera a su lado iluminara su vida y eso aunque le alegraba por el no podía dejar de preocuparle que es lo pasaría con su hermano si ella no lo aceptara, además estaba el hecho de que Serena no podía quedarse en Japón y Seiya no podía vivir en Estados Unidos, ambos tenían un vida lejos el uno del otro. Los pensamientos de Yaten fueron interrumpidos cuando Mina se lanzo a sus brazos.
– "Que te sucede Yaten" – le pregunto la rubia – "No es nada, pero ya viste lo feliz que esta Seiya" – le dijo el peliplateado en un susurro que solo ella pudo oír – "Tienes razón ahora, todo este tiempo no había sonreído como ahora, solo espero que no sufra mas" – susurro la rubia – "por cierto ya preparaste tu cosas" – le pregunto mientras la abrazaba – "No, aun no he decidido que vestido llevar quiero verme muy linda para ti" – sonrió la rubia – "Tu siempre te ves preciosa" – le dijo para después darle un beso – "Vamos no empiecen a comer pan delante de los pobres" – les dijo Rei – "Yo no tengo la culpa que no tengas novio" – se burlo la rubia – "Oye Serena tu tienes novio" – le pregunto la rubia.
Todos observaron a la rubia especialmente Seiya, la rubia se quedo callada por un momento.
– "No" – contesto la rubia
Fue lo único que contesto ya que su celular comenzó a sonar, se disculpo y salió de la habitación para atender la llamada. Pero la respuesta que dio fue suficiente para arrancar una sonrisa de cierto pelinegro.
– "Bueno" – contesto la rubia – "Soy yo Setsuna" – contesto la morena al otro lado de la línea – "Te iba a llamar esta noche, mi vuelo llega mañana las tres a Milán" – le informo la rubia – "Muy bien te estaré esperando en el aeropuerto, pero te llamo para pedirte un favor, es algo muy importante" – le dijo la morena – "Claro, dime de que se trata" – le dijo la rubia – "No te va gustar nada pero si no fuera importante no te lo pedía" – le explico – "Deja de darle vueltas al asunto y dime de que se trata" – le pidió la rubia – "Ya sabes que después del desfile habrá una recepción y necesito que durante ese evento seas la acompañante de un hombre muy importante, esto es sumamente importante para mi" – suplico la morena – "No puede ser, yo no quiero ser la dama de compañía de nadie yo soy modelo" – se negó la rubia – "Por favor hazlo como un favor personal para mi" – suplico Setsuna – "De verdad es tan importante" – pregunto la rubia, de alguna manera le debía lo que era a la morena – "Si no fuera así no te lo pediría, verdad que aceptas" – le dijo la morena – "Esta bien, diem de quien se trata" – acepto la rubia – "Su nombre es Archibald Cornwell, mañana te doy los detalles, ahora tengo algo que hacer" – le explico – "Esta bien nos vemos mañana" – se despidió la rubia y colgó.
No le agradaba la idea, pero Setsuna era una gran amiga para ella y no pudo negarse, sabía que la morena debía ten una muy buena razón de otra manera no se lo hubiera pedido, dio un suspiro de resignación y regreso con los demás.
– "Pasa algo Serena, Haru esta bien" – pregunto Ami – "No era Kakyuu, era mi representante Setsuna" – le dijo la rubia – "Paso algo no te vez muy contenta" – le pregunto Yaten – "Bueno es que se le metió un idea en la cabeza y no pude negarme le debo mucho" – les explico la rubia – "De que se trata Bombón" – pregunto el pelinegro con curiosidad – "Bueno, parece que se olvido que yo soy modelo y no dama de compañía, me comprometió para hacerle compañía durante la fiesta que abra después del desfile con un tal Archibald Cornwell" – le explico la rubia con un dejo de resignación – "Que…" – dijo Seiya, se moría de coraje de pensarla cerca de otro – "Ese tipo es muy importante en el mundo de la moda en Europa" – hablo Yaten – "De hecho es un poco raro ya que me imagino que muchas mujeres guapas deben andar tras el, por que es inmensamente rico además de que es un tipo bien parecido" – le conto Yaten, su comentario no le hizo nada de gracia al pelinegro – "Y tu como sabes eso amor" – pregunto Mina – "Pues me gusta estar informado" – sonrió Yaten – "Bueno ahora me tengo que ir, tengo que prepara mis maletas para llevarlas a la casa de Kakyuu" – le dijo la rubia – "Te quedaras en su casa" – pregunto Seiya – "Si, esta mañana me lo pidió" – sonrío la rubia – "Me da gusto por Kakyuu, tenia muchas ganas de conocer a su sobrino" – hablo Taiki – "Lo se, bueno entonces no vemos mañana en el aeropuerto" – les dijo la rubia – "Te acompaño a tu auto Bombón" – se ofreció el pelinegro y la rubia le contesto con una sonrisa.
Cuando Serena llegó al hotel se encargo de arreglar su equipaje y le pidió a un empleado que la ayudara a subirlo a un taxi en lo que ella pagaba la cuenta, horas antes había entregado el auto en la agencia, cuando llego a la mansión Tenoh Kakyuu estaba acompañada por Darién y Michiru junto con su pequeña hija.
– "Serena que gusto me da verte" – la abrazo Michiru en cuanto la vio llegar – "A mi también" – sonrió la rubia – "Hola Serena" – saludo Darién un poco serio – "Hola Darién, Michiru ella es tu hija" – pregunto cuando vio a la pequeña – "Si ella es Fuyumi" – dijo la peliazul sonriendo – "Es muy hermosa" – dijo Serena mientras abrazaba a la pequeña – "También Haru esta muy lindo es igual a su papá" – dijo Michiru – "Así es, son idénticos" – sonrió Kakyuu – "No debiste haberte ido de esa forma" – interrumpió Darién – "Haruka era mi mejor amigo y me pusiste difícil la promesa que le hice de cuidar de ustedes" – hablo un poco serio – "Lo se, pero no es necesario que nadie cuide de mi yo puedo hacerlo sola, desde hace dos años lo he hecho yo sola" – aclaro la rubia – "Espero que no pienses volver a irte, ni siquiera tienes que trabajar Haruka te dejo la vida resuelta" – siguió hablando el moreno – "Yo no quería eso de el, tu sabes que mi familia siempre a sido de dinero a si que eso era lo que menos me importaba de el, lo único que yo quería me fue arrebatado frente al altar" – dijo la rubia un poco molesta – "Y no, no pienso quedarme aquí, sabes tengo una vida" – siguió hablando la rubia – "Pero Kakyuu tiene derecho de estar con su sobrino, además me parece una tontería que el niño no lleve el apellido Tenoh" – grito Darién – "Vamos no discutan, ambos tienen puntos a su favor, lo importante es que ella regreso y aunque no viva en Japón yo podré visitarla y ella prometió venir también" – Kakyuu trato de tranquilizarlos – "Esta bien , lo siento Serena no debí haberte hablado así tienes razón tu ahora tienes un vida" – se disculpó el moreno – "Esta bien, yo también siento todas la molestias que les cause todo este tiempo" – acepto la rubia – "Sabes una cosa estoy seguro que Haruka estaría muy orgulloso de ti, has logrado salir adelante por ti misma y por lo que me contó Kakyuu te ha ido muy bien" – sonrió el moreno – "Gracias" – sonrió la rubia.
Los cuatro se quedaron platicando hasta muy tarde sobre la herencia que el rubio le había dejado y aunque al principio ella no quería aceptar nada al final lograron hacer que entendiera que ese había sido el deseo de Haruka para protegerla a ella y a su hijo, pero de igual forma no lograron hacerla cambiar de opinión sobre dejar su trabajo y regresar a vivir a Japón, cuando Darién y Michiru se fueron ya era muy tarde. Kakyuu le dijo que podía quedarse en la habitación que pertenecía a Haruka pero ella no quiso pensó que no podría dormir ahí con cada rincón del cuarto recordándoselo. A la mañana siguiente Serena ya estaba lista para irse al aeropuerto cuando se encontró con la pelirroja en la cocina.
– "Serena, no crees que Haru podría quedarse conmigo, es mejor a que lo cuide alguna niñera" – pidió la pelirroja mientras se servía un poco de café – "No lo se son mucho días, nunca ha estado tanto tiempo lejos de mi" – titubeo la rubia – "Por favor, te prometo que lo cuidare muy bien" – suplico – "Esta bien pero prométeme que cualquier cosa que pase me lo dirás inmediatamente sin importar la hora" – acepto la rubia, aunque no le agradaba mucho la idea sabia que era mejor que se quedara con ella en vez de alguna niñera extraña que pudiera contratar Setsuna en aquel país – "Si, lo cuidare muy bien" – sonrió la pelirroja – "Ok, ahora me voy por que si no voy allegar tarde, por cierto le pedí a tu chofer que me llevara espero no te importe" – dijo la rubia – "Claro que no recuerda que somos familia y esta casa es tan tuya como mía" – sonrió la pelirroja – "Que tengas buen viaje y que todo salga bien" – añadió mientras se despedía de la rubia con un abrazo – "Gracias, cuando llegue a Milán te llamo" – sonrió la rubia y después se despidió de su hijo.
En el departamento de los hermanos Kou tanto Yaten como Taiki estaban listos, ya solo estaban esperado a Seiya que para variar se había quedado dormido, los chicos había quedado de pasar por las chicas al templo Hikawa y ya era muy tarde.
– "Seiya si no te apuras nos vamos a ir sin ti" – le grito Yaten – "Por que no me despertaron" – grito el pelinegro mientras se peinaba – "Creo que ya estas lo suficientemente grande para hacerlo solo, además nosotros que sabíamos que no te habías despertado aun" – le dijo Taiki mirando a su reloj – "Ya estoy listo" – silió el pelinegro mientras se abotonaba la camisa – "Lo bueno es que ya tenía mis cosas listas" – sonrió – "Bueno vámonos y ojala no haiga trafico o perderemos el avión" – hablo Yaten.
Cuando los chicos llegaron al templo Hikawa tuvieron que esperar a Mina pues igual que Seiya se había quedado dormida, esa eran una de las razones por las que Yaten a veces no entendía por que estaban junto si eran completamente diferentes, el odiaba llegar tarde a cualquier lugar y ella parecía tener eso como propósito, así que cuando llegaron al aeropuerto ya no encontraron a la rubia en la sala de abordaje pues aunque ella hubiera querido esperarlos no podía perder ese vuelo por que Setsuna la estaría esperando, cuando la rubia los vio entrar en el avión les sonrió pues no le gustaba viajar sola y menos en ese momento que su hijo por primera vez no la acompañaba, todos ocuparon sus lugares, las filas eran para tres pasajeros en una estaba Taiki, Ami, y Lita, en otra estaba Yaten, Mina y Rei y en otro solo estaba Seiya, Serena y junto a ella se había sentado un hombre que desde el primer momento trato de coquetear con ella, así que Seiya se cambió de lugar con ella pues no tenía la intención de ver como se le insinuaba durante todo el viaje cosa que divirtió mucho a la rubia. Durante el trayecto Seiya fue el único que mantuvo la conversación logrando obtener solamente monosílabos como respuesta de la rubia.
– "Te sucede algo Bombón" – pregunto un poco preocupado – "No, es solo que me siento un poco cansada creo que dormiré un poco antes de llegar" – contesto la rubia para después recostarse sobre su hombro.
Seiya se extraño de su actitud, pero la comprendía era lógico que para ella había sido difícil sobreponerse al dolor de la muerte de Haruka y al mismo tiempo comenzar una nueva vida lejos de sus amigos y su familia, dio un suspiro y solo se limito a observarla dormir, se veía tan desprotegida y al mismo tiempo tan hermosa como un ángel, mientras la observaba y recordaba los ojos celestes de la rubia que estaban ocultos tras sus parpados, una lagrima escapaba de ellos recorriendo su mejilla, se aventuro a limpiarla con su mano ese simple contacto logro estremecerlo y tratando de tranquilizar su mente y su corazón cerro los ojos, no supo en que momento se quedo profundamente dormido como no lo había hecho en mucho tiempo, sentía mucha paz y tranquilidad al saberla a su lado.
Cuando llegaron a Milán Yaten tuvo que despertarlos pues no habían dado cuenta en que momento había aterrizado el avión, cuando llegaron a la sala de espera Setsuna ya la estaba esperando.
– "Me da gusto verte Serena" – le dijo la morena mientras la abrazaba – "A mi también" – contesto la rubia con una sonrisa.
Después de las presentaciones correspondientes Setsuna los llevo al hotel donde se hospedarían, y mientras les entregaban su llave un joven muy atractivo se acerco a ellos.
– "Es un placer conocerla en persona Srita. Serena" – saludo con una encantadora sonrisa que hubiera derretido a cualquier chica – "Serena déjame presentarte, el es Archibald Cornwell" – interfirió Setsuna, en cuanto Seiya escucho el nombre inmediatamente dirigió su mirada hacia el – "El placer es mío" – contesto la rubia regalándole una de sus mejores sonrisas, estaba muy acostumbrada a ese tipo de situaciones y si Setsuna quería que ella le hiciera compañía quizá a ella le convenía tener un trato cercano a el – "Ellos son mis amigos" – dijo la rubia para después presentarlos adecuadamente, en el momento en Seiya lo saludo pudo sentir algo en ese tipo que no le agrado mucho – "Bueno ahora si me disculpan estoy un poco cansada y quisiera acostarme un rato antes de ir al set" – se despido la rubia, Archibald como respuesta solo se limito a besar cortésmente su mano.
Cuando Seiya llego a su habitación la cual compartiría con Taiki, solo se limito a golpear la puerta del baño tratando de descargas ahí el coraje que sentía de haber visto la forma en que ese tipo la miraba cuando ella se fue a su habitación, estaba completamente muerto de los celos y al mismo tiempo tenía miedo de volver a perderla.
– "Tranquilízate" – le dijo Taiki mientras arreglaba sus cosas – "Viste la forma en la que ese idiota la miraba" – grito un Seiya enfurecido – "No pienso permitir que ese tipo se hacer que a ella" – continuo gritando – "Debes recordad que ella será su acompañante durante la fiesta" – le recordó el castaño – "Lo se, es solo que no quiero volver a perderla" – dijo Seiya un poco mas tranquilo mientras se sentaba en su cama – "No podría soportarlo" – continuo mientras apretaba sus puños sobre sus rodilla y una lagrima salía de sus zafiros.
NOTAS.-
Bueno al fin se reencontraron, tal vez no fue tan romántico como todas hubieran querido pero deben entender que ella aun no siente por Seiya nada mas que una amistad y a el le va a costar mucho trabajo luchar
contra la sombra de lo que significo para ella el amor de Haruka. Así que paciencia todo a su tiempo…
Pasando a otra cosa quiero agradecerle a todas la personas que han estado siguiendo mi historia y que me han dejado reviews me ayudan mucho para continuar y por favor si tiene alguna idea que es lo que debo hacer Seiya para conquistar a Serena por favor díganme por que yo aun no se como…
KuMiKo Kou
