Hola!!
Después de tanto tiempo aquí esta por fin el siguiente cap. que como se podrán dar cuenta es mas largo que los anteriores "Esa es la razón principal de mi tardanza"…
Pero bueno espero que lo disfruten tanto como yo disfrute escribirlo...
CAPITULO XIII
"SIN LA LUZ DE TUS OJOS"
Había pasado cerca de un mes desde que Serena y su hijo habían regresado a L.A. en compañía de Mina a quien las cosas le estaban saliendo de maravilla ya que con ayuda de Serena y de Setsuna había logrado conseguir ser la modelo de una compañía cosmética, durante ese tiempo Yaten había viajado desde Tokio solo una vez debido a que la gira de su grupo estaba por comenzar y no tenía mucho tiempo pero casi llamaba a diario y platicaban por horas.
Mientras tanto Serena trataba de continuar con su vida tratando de mantenerse ocupada durante el día no tenía tiempo ni siquiera para pensar ya que el trabajo era realmente abrumador, tenían tanto proyectos en puerta y todo el día andaba de aquí para allá entre sesiones fotográficas, maquillaje, pruebas de vestuario, el gimnasio, eventos sociales, pasarelas y todo esto sin contar que Archibald no la dejaba ni a sol ni a sombra ya que para sorpresa de la rubia se había mudado a L.A. argumentando que tenía algunos negocios en ese lugar los cuales prefería atender personalmente, aunque realmente su único propósito era conquistar a la rubia, todos los día le mandaba flores a su departamento y la invitaba a salir constantemente, al principio la rubia se negaba pero con el tiempo las excusas se terminaron y termino saliendo con el varias veces.
Pero por la noche cuando todo estaba silencio y la oscuridad reinaba en su habitación el recuerdo de cierto pelinegro aparecía en su cabeza recordándole que a pesar de tener todo lo que cualquier mujer pudiera desear no era suficiente para poder ser feliz por que estaba sola, si bien era verdad que tenía a su hijo junto a ella y que ahora también contaba con la presencia de una de sus mejores amigas, le faltaba algo… mejor dicho alguien.
Seiya se había convertido en algo muy importante para ella y el no poder estar a su lado estaba consumiéndola, pero no podía regresar y decirle que se había equivocado, que haberse marchado de aquella manera había sido un error y que estaba arrepentida de no haberle dicho que ella también lo amaba, ahora lo único que deseaba es que el fuera feliz.
Por su parte Seiya había ocupando todo su tiempo entre los ensayos de la banda, las presentaciones, firmas de autógrafos, entrevistas, las preparaciones para su gira y Esmeralda quien había conseguido iniciar una relación con el después de haberlo perseguido por todos lados como su sombra. Se habían hecho novios a penas dos semanas después de la partida de Serena en un intento desesperado del pelinegro por sacar de su cabeza a la rubia… que resulto ser un intento fallido, por que a pesar de todo no había pasado si quiera un día en que los recuerdos de su ángel aparecieran en su cabeza, había intentado llamarla en varias ocasiones pero su corazón estaba muy lastimado y cansado de seguir sufrir por alguien que no era capaz enfrentar sus sentimientos.
Seiya había escuchado una conversación entre sus hermanos, en la cual Yaten hablaba con Taiki sobre Serena después de su viaje que había hecho a L.A. para visitar a Mina, se había enterado que la rubia tenía tanto trabajo que el peliplateado no la había visto mucho, pero lo que realmente lo sorprendió fue enterarse de que Archibaldo estaba viviendo en L.A., por un momento se lleno de coraje al imaginarse al tipo detrás de Serena pero después pensó que si el no era lo suficiente para ella quizá Archibald si lo era y lo único que el quería era verla feliz.
Había pasado mas de un mes desde la ultima vez que la había visto, pero cada noche recordaba la primera y única vez que había estado con la rubia, para el esa noche junto a ella en la playa sería un recuerdo tan hermoso del cual nunca se iba a poder olvidar… aun podía sentir el cuerpo de la rubia como si aun la estuviera tocando. Todo su ser le pertenecía… pero si ella había decidido continuar su vida, el no era nadie para impedírselo aun cuando la luz que iluminaba su camino se hubiera extinguido con su partida.
La semana había sido muy pesada y por fin era domingo, tenía pensado dormir hasta muy tarde pero en el momento en que sintió como alguien subía a su cama desistió de ello, cerró los ojos finiendo seguir dormida y sonrió al sentir como Haru besaba su mejilla.
– "Mami, evantate…" – pidió el pequeño al ver que Serena aun tenía los ojos cerrados – "Maaa" – grito el pequeño por lo que la rubia abrió los ojos con una sonrisa, ese pequeño era toda su vida – "Haru es muy temprano…" – se quejo la rubia – "Ma… quero ir al parque" – pidió el pequeño – "No podemos recuerda que hoy viene a visitarte tu tía" – le recordó la rubia mientras salía de la cama – "Mi tía Kaky…" – sonrió el pequeño mientras brincaba sobre la cama – "Ahora ve a despertar a Mina mientras me doy un baño" – le dijo la rubia mientras lo bajaba de la cama.
Kakyuu iría a visitarlos por un par de días, antes de que comenzara la gira de los chicos, le había dicho a Serena que avión llegaba ese día y que le tenía una sorpresa. La rubia tenía un par de horas antes de la llegada de la pelirroja ya que le había dicho que llegaría por la tarde por lo que entro al baño a darse una ducha antes de salir al hospital, en los últimos días no se había sentido muy bien por lo Setsuna la había llevado al doctor quien le había mandado a realizar algunos estudios y le entregarían los resultados a medio día, el doctor le había dicho que posiblemente se trataba de una anemia debido al agitado estilo de vida que llevaba. Cuando termino de bañarse y de arreglarse salió a la estancia donde se encontró a su hijo viendo la televisión como todos los días y a Mina que estaba preparando el desayuno.
– "Buenos días Serena, como te sientes hoy" – pregunto Mina un poco preocupada debido a que últimamente había notado que Serena se veía muy pálida y estaba comenzando a preocuparse por ella – "Me siento mejor, aunque me siento un poco mareada… tal vez se deba a que he estado trabajando mucho últimamente y a veces no tengo tiempo de comer como es debido" – sonrió Serena mientras se acercaba a la cocina a ayudar a Mina – "Y bien a que horas iremos al aeropuerto, por alguna razón creo que nos la pasaremos muy bien" – sonrió Mina mientras comenzaba a servir el desayuno – "Pues después una vez que regrese de recoger los resultados de los estudios que me practique ayer… oye has hablado con Yaten" – pregunto la rubia, la verdadera razón por la que preguntaba era por siempre Mina le contaba algo referente a Seiya, pero últimamente la había notado un poco rara como si estuviera ocultándole algo – "Pues anoche llamo, me contó que han tenido mucho trabajo con lo de la nueva gira" – sonrió Mina un tanto nerviosa – "Que sucede Mina te he notado un poco extraña últimamente" – la interrogo Serena – "No es nada, en verdad… oye hace tiempo he querido hacerte un pregunta" – comentó Mina – "No, la respuesta a esa pregunta es no… no estoy enamorada de Seiya" – Serena sabía que Mina había querido preguntarle esto desde que dejaron Japón pero no se había atrevido… aunque prefirió no decirle la verdad pues no servía de nada que Mina supiera que lo amaba como nunca pensó volver a amar a nadie después de Haruka – "Ya veo… entonces no tiene caso seguir ocultándotelo, ahora que se que no sientes nada por Seiya puedo decirte que el por fin tiene novia… y eso que estábamos comenzando a creer que se quedaría soltero toda la vida" – bromeó la rubia sin saber que había terminado de destruir su corazón, ahora si era algo definitivo… lo había perdido.
Después de esa platica las chicas comenzaron a desayunar, aunque en realidad solo era Mina la que lo estaba haciendo ya que Serena estaba teniendo una lucha con Haru quien se resistía a dejar de ver las caricaturas para desayunar, la rubia termino por rendirse después de haber lo grado que por lo menos tomara un poco de jugo de naranja y algunos trozos de fruta picada. Serena se sentó frente a Mina para forzarse a comer algo ya que últimamente no tenía mucho apetito, mas bien sentía nauseas de tan solo ver la comida, pero eso era lo que menos le importaba el hecho de que Mina le hubiera contado que Seiya ye tenía novia y que por fin había decidido olvidarse de ella había terminado por confirmar que realmente ya era muy tarde para regresar y decirle que se había equivocado. Ahora solo podía seguir viviendo como lo había hecho ya por tanto tiempo… sola.
Mientras tanto en el aeropuerto de L.A. se encontraba Kakyuu acompañada por Ami, Lita, Rei, Yaten y Taiki, habían cambiado sus boletos de avión para llegar más temprano y darle una sorpresa a las rubias. Después de que todos recogieron su equipaje subieron a la camioneta que Kakyuu había rentado para tener como transportarse el tiempo que estuvieran ahí y partieron rumbo al departamento de Serena.
Seiya había preferido no acompañarlos pues no quería ver a Serena aún estaba demasiado lastimado como para volver a verla como si nada hubiera pasado, además pensaba que la mejor forma de olvidarse de ella era mantener la distancia y tal vez con el tiempo lograría pasar un día completo sin recordarla y sentirse completamente miserable.
Tanto Yaten como Taiki habían intentado persuadirlo para que los acompañara pero nada de lo que le dijeron funciono, los dos estaban muy preocupados por el ya que aunque Seiya estaba haciendo hasta lo imposible para rehacer su vida, lo conocían muy bien y su mirada no podía engañarlos, el pelinegro realmente estaba sufriendo y se sentían impotentes de no poder hacer nada por el. Yaten se había dado cuenta de que Serena también lo quería, de hecho todos lo sabían ya que era obvio, la forma en la que se miraban cuando estaban juntos y la forma en la que se sonrojaban cuando tenían alguna clase de contacto físico no pasaba desapercibido para nadie, era por eso que le resultaba demasiado estúpido que estuvieran separados si ambos se querían.
Una vez que las rubias terminaron de desayunar partieron rumbo al hospital, Mina había insistido en acompañar a Serena, las dos siempre habían sido muy unidas y eso era algo que no había cambiado. Una vez que el doctor hizo pasar a Serena Mina se quedo en la sala de espera cuidando del pequeño Haru.
– "Buenos días Srita. Stukino" – saludo el doctor una vez que la rubia entro al consultorio – "Hola Dr. Tomoe ya tiene mis resultados" – pregunto la rubia con una sonrisa que mas que ser de felicidad parecía triste – "Si en un segundo los traen… pero dígame como se ha sentido últimamente" – pregunto mientras la observaba detenidamente – "Pues mas o menos, he tenido mareos constantes y no tengo mucho apetito que digamos" – contesto – "Pues veremos a ver que dicen los estudios…" – contesto un poco serio, en ese momento entro una enfermera con un sobre, después de saludar se lo entregó al doctor y volvió a salir del consultorio.
El Dr. Tomoe reviso los resultados por unos minutos, mientras que Serena observaba la expresión que se formaba en el rostro del hombre, no debían ser noticias muy buenas ya que por el tiempo que demora en decirle algo era obvio que les dio un vistazo un par de veces antes de hablar.
– "Srita Stukino usted esta embarazada" – la noticia le cayo como un balde de agua fría, pero antes de que pudiera decir algo el Dr. Continuo hablando – "Pero… sus estudios también revelan que presenta un grado muy peligroso de anemia lo que ocasiona que su embarazo sea de alto riesgo ya que no solo la vida de su hijo esta en peligro si no la suya también… siento mucho decirle esto pero lo mejor en este caso sería suspender el embarazo, pero eso es algo que usted tiene que decidir" – le explico el medico, Serena se quedo en silencio por mucho tiempo… no podía creer lo que estaba ocurriendo – "No pienso suspender mi embarazo…" – la rubia estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por salir adelante aunque eso implicara poner en riesgo su propia vida – "Esta bien ,pero me gustaría que lo pensara mejor… en su estado no puedo recetarle las medicinas apropiadas para su anemia y eso puede ser muy peligroso" – trato de persuadirla pues de lo contrario su vida correría peligro – "Ni importa… yo quiero que nazca" – susurro la rubia mientras bajaba la mirada.
El doctor le dio varias indicaciones y le receto algunos medicamente que no dañaran al pequeño ser que crecía dentro de ella, le dijo que las cosas serían muy difíciles y que tendría que estar preparada para cualquier cosa. Serena salió del consultorio y se encontró Mina que al ver la expresión en la cara de Serena se acerco a ella muy preocupada.
– "Que te dijo el dijo el doctor" – pregunto la rubia – "Mina… yo" – la rubia no pudo decirle nada mas, la abrazo y lloro amargamente sobre el hombre de su amiga, estaba muy asustada, no sabía que es lo que iba a hacer – "Serena, que pasa" – pregunto Mina muy asustada al verla en ese estado – "Vámonos en el departamento hablamos" – le dijo Serena mientras se limpiaba el rostro, no quería que el pequeño Haru la viera de esa manera – "Esta bien… vamos entonces" – aceptó Mina al darse cuenta de que Serena trataba de ser fuerte por su hijo.
Ninguna de las dos habló en el trascurso a su departamento, Serena iba conduciendo, Mina había observado como de vez en cuando una lágrima resbalaba por su mejilla, estaba muy preocupada pues no se imaginaba que podía haber ocurrido en aquel consultorio para que Serena estuviera en ese estado, una vez que llegaron al departamento Mina llevo al pequeño Haru a su habitación y le prendió la televisión para que se entretuviera y poder hablar con Serena.
Cuando regreso a la estancia se encontró con Serena sentada sobre un sofá, tenía la mirada perdida y las lágrimas cubrían su rostro, Mina se sentó a su lado y coloco una mano sobre la rodilla de su amiga tratando de reconfortarla. Espero un momento hasta que Serena por fin se decidió a hablar.
– "Mina… estoy muy asustada" – susurro la rubia – "Que es lo que te dijo el doctor…" – pregunto Mina – "Estoy embarazada y… yo" – las lágrimas le impidieron continuar hablando y entonces el timbre de la puerta comenzó a sonar.
Mina se levantó para a abrir la puerta, rogando que no se tratara de Archibald ya que todos los días pasaba a visitar a Serena, pero para sorpresa de las dos se trataba de Kakyuu y todos lo demás, quienes al departamento con una sonrisa que desapareció al ver a Serena.
– "Que sucede Serena… Haru esta bien" – pregunto Kakyuu
Pero su respuesta fue contestada cuando el pequeño salió corriendo de una de las habitaciones, la pelirroja lo tomo entre sus brazos mientras todos se miraba un poco confundidos y a la vez preocupados por la actitud de la rubia, el timbre de la puerta sonó una vez más, esta vez se trataba de Setsuna y su sobrina Hotaru, la morena había venido a visitar a la rubia pues Hotaru disfrutaba mucho de estar con el pequeño Haru. Al ver la situación que había quiso retirarse pero Serena le pidió que se quedara, por lo que Setsuna le pidió a Hotaru que sacara a Haru a un pequeño parque que había frente al edificio. Cuando Hotaru hubo salido del departamento todas las miradas se fueron sobre la rubia quien continuaba sentada sobre el sofá aferrándose a las orillas del mismo como si de eso dependiera su vida, Mina quien creía saber que era lo que ocurría, se limito a sentarse a su lado y abrasarla, hasta que Yaten se hinco frente a ellas.
– "Que es lo que esta pasando" – pregunto el peliplateado, realmente estaba muy preocupado… pero Serena estaba tan afectada por la noticia que no era capaz de articular palabra alguna – "Vamos Serena, nos estas asustando" – le exigió Rei – "Espera, Rei deja que se tranquilicen" – agrego Ami – "Serena, tiene algo que ver con la cita de esta mañana" – Setsuna hablo por primera vez, ella estaba al tanto de que la salud de Serena no era muy buena, por eso la había acompañado al doctor – "De que esta hablando" – le pregunto Taiki, pero la morena ignoro por completo la pregunta pues no estaba segura si era algo que todos lo presentes pudieran saber
Serena se puso de pie y se dirigió a Setsuna, había conseguido tranquilizarse pues sabía que no podía dejarse caer tan fácilmente por que tenía muchas responsabilidades encima, trataría de agilizar su trabajo para terminarlo a tiempo sin la necesidad enfrentar alguna demanda por incumplimiento de contrato.
– "Si me disculpan en seguida regreso necesito hablar con Setsuna un momento…" – hablo la rubia dirigiéndose a todos sus amigos quienes solo se limitaron a observarla un tanto contrariados – "Vamos a mi habitación" – finalizo la rubia mientras caminaba a su cuarto seguida por la morena.
Mientras tanto todos se quedaron en silencio, nadie entendía nada de lo que estaba ocurriendo además de lo que sabía Mina, pero ella solo atino a abrazar a Yaten, la rubia estaba un poco sorprendida por la noticia del embarazo pero no entendía por que parecía algo tan malo para que Serena estuviera en ese estado, después de un rato Mina fijo la mirada en todas sus amigas y se percato de la ausencia de Seiya.
– "Y Seiya, donde esta" – la pregunta de Mina tomo por sorpresa a todos – "Decidió quedarse, al parecer Esmeralda lo había invitado a una fiesta… ya sabes que a ella le encantan todos esos eventos" – le respondió Yaten – "Ya veo…" – finalizo Mina – "Mina que es lo que a pasado" – quiso saber el peliplateado – "Pues…" – pero la rubia fue interrumpida al ver como Serena salía de la habitación junto con Setsuna a quien le había comentado la situación antes que a nadie para poder arreglar todos sus compromisos.
Serena se veía muy tranquila y por primera vez sonrió al ver que todos estaban ahí junto a ella como si hubieran adivinado que en ese momento los necesitaría pues tal vez no podría salir adelante sola. Se limitó a ofrecerles algo de beber pero ninguno quiso nada, lo único que necesitaban era saber que estaba pasando. La rubia se había percatado desde que llegaron que Seiya no venía con ellos pero no quiso preguntar nada, sabía que lo había perdido por ser tan cobarde, pero en ese momento lo único que deseaba era que estuviera junto a ella y poder refugiarse entre sus brazos, después de todo el era el padre del bebe que crecía en su vientre.
– "Muy bien, la situación es la siguiente" – las palacras tan serias de Serena sorprendieron a Mina al ver como dejaba las lagrimas atrás por una actitud mas firme – "Esta mañana tuve una cita con el Dr. Tomoe quien es el hermano de Setsuna, me dio los resultado de unos estudios que me realizaron la semana pasada y todo indica que tengo una anemia muy avanzada… por lo cual necesito un tratamiento para reponerme, pero por mi estado no puedo tomar ese tratamiento" – les explico la rubia – "A que te refieres por que no puedes atenderte" – quiso saber Ami – "Pues, es un tratamiento muy agresivo… y como estoy… embarazada puede afectar a mi bebe, el doctor me recomendó suspender mi embarazo pero no lo hare" – termino por decir la rubia. Todos permanecieron en silencio pues nadie sabia que decir – "Serena se que debe ser muy difícil pero tienes que pensar en Haru, el te necesita tal vez deberías reconsiderar y quizá lo mejor sea interrumpir tu embarazo" – fue Kakyuu quien hablo antes que nadie – "No… este tema no esta a discusión solo quise que supieran la decisión que he tomado por que son mis amigos… yo pienso tener a este bebe aun cuando…" – la rubia fue interrumpida nuevamente– "Cuales son los riesgos para ti o el bebe" – pero esta vez fue Yaten quien hablo – "Mi embarazo es de alto riesgo, además el doctor me advirtió que no podría realizarme cesárea en caso de presentarse alguna emergencia durante el parto pues mi corazón esta muy débil por la enfermedad y es muy probable que surjan muchas complicaciones y en el peor de los casos ambos podríamos morir" – Serena se quedo callada por un minuto y bajo la mirada tratando de evitar que las lágrimas escaparan nuevamente de sus ojos, pero continuo hablando sin levantar la vista – "Pero… no se preocupen todo saldrá bien… nosotros estaremos bien" – trato de reconfortarse mas a si misma mientras tocaba suavemente su vientre que aun continuaba siendo plano.
Pasaron varios minutos y nadie se atrevía a decir nada, las chicas habían dejado escapar algunas lágrimas por miedo a que algo pudiera pasarle a su amiga. Pero el silencio no duro mucho tiempo ya que Yaten hizo una pregunta que llamo la atención de todos.
– "Quien es el papá de tu hijo, acaso se trata de Archibald" – pregunto el peliplateado pues el sabía por Mina que salían muy seguido juntos – "No, Archibald y yo solo somos buenos amigos… el padre es, bueno creo que no importa su nombre ya que el esta rehaciendo su vida y lo ultimo que deseo es que siga sufriendo por mi causa" – en las ultimas palabras de la rubia todos pudieron percibir que era un tema del que le dolía hablar – "Pero, no crees que el deba saber lo que está ocurriendo… el tiene derecho a conocer la verdad y aunque nosotros siempre estaremos a tu lado, su compañía te hará sentir mas protegida" – esta vez fue Rei la que rompió el silencio – "Tal vez tienen razón… pero ahora no quiero seguir hablando sobre…" – Serena no pudo terminar la frase ya que comenzó a sentir un ligero mareo, Taiki que estaba cerca de ella logro sostenerla para evitar que se cayera.
El castaño la cargo en sus brazos y Mina le indico donde se encontraba su habitación, las chicas se quedaron con ella hasta que se sintió mejor y lograron hacer que se quedara profundamente dormida. Una vez que Hotaru regreso con el pequeño Haru ella y Setsuna se retiraron del departamento pues la tarde estaba comenzando a caer y pensó que era mejor dejar descansar a la rubia. Al cabo de unas horas Lita preparo algo para cenar y Yaten se ofreció para ir buscar a Serena, aunque lo que el quería era poder hablar a solas con ella ya que tenía algunas sospechas sobre quien era el padre del hijo que estaba esperando la rubia.
Yaten llamo a la habitación de la rubia y entro una vez que Serena se lo permitió, cerrando la puerta tras el para que nadie escuchara la conversación.
Serena estaba sentada en una de las orillas de la cama, tenía entre sus manos el dije en forma de estrella que el pelinegro le había regalado durante su viaje a Milán, lo miraba fijamente deseando que Seiya estuviera a su lado pues era en ese momento cuando ella mas necesitaba sentir la calidez y la protección que el le brindaba cada vez que estaba a su lado.
El peliplateado comprendió todo lo que debía estar sufriendo en ese momento, se acercó sigilosamente a la rubia y la abrazo dulcemente tratando reconfortarla y hacerle ver que el siempre estaría a su lado, Serena correspondió a su abrazo aferrándose a su camisa con mucha fuerza, tenía tanto miedo de que algo le pasará y no por que tuviera miedo de morir sino que no quería dejar solo a Haru ni al bebe que estaba ahora creciendo en su vientre y que era prueba del amor que sentía por Seiya.
– "Yaten, tengo tanto miedo… de dejarlos solos, no quiero que mis hijos se queden solos" – lloró amargamente pues recordaba lo difícil que había sido explicarle a Haru por que su papá no estaba con ellos y no quería que la historia se repitiera si algo le pasaba – "No pienses en eso, nada va a pasarte… pero te prometo que si algo ocurriera todos nosotros estaríamos con ellos" – le sonrió el peliplateado – "Además, estoy seguro que en cuanto Seiya se entere no se apartará de tu lado ni un segundo" – el peliplateado conocía tan bien a su hermano y estaba seguro que aun cuando sus sospechas resultaran falsas Seiya se encargaría de cuidarla – "Lo necesito… pero ya es tarde, lo deje ir… fui muy cobarde y no tuve el valor de decirle que lo amo"– lloró la rubia – "Como puedes estar segura de que es tarde" – le pregunto mientras acariciaba su cabello – "Le hice mucho daño… pero yo tenía tanto miedo de volver a sufrir otra vez y no puede enfrentarme a eso" – continuo hablando mientras sus lágrimas mojaba la camisa del peliplateado – "Entonces no piensas decírselo… el merece saber la verdad" – trato de convencerla de hablar con el pelinegro, pero la rubia se negó a hacerlo – "Tu sabes que yo los quiero mucho a ambos y es por eso que no pienso guardar tu pequeño secreto así que si no se lo dices tu lo haré yo… piénsalo, no crees que sería mejor que lo escuchara de tus labios y no de los míos" – habló el peliplateado mientras limpiaba su rostro – "Tal vez tienes razón pero y si el ya no quiere verme…" – susurro la rubia con un dejo de tristeza en sus palabras – "Por lo menos, estarás tranquila de saber que lo intentaste… en cuanto a mi sobrino ten por seguro que no te dejara sola" – sonrió mientras le guiñaba un ojo que arranco una sonrisa del rostro de la rubia – "Hablare con el…" – finalizo la rubia mientras se ponía de pie con un pequeña esperanza.
Después de un rato todos se encontraban cenado, como el comedor no era muy grande algunos estaban comiendo el la barra de la cocina y otros en la mesa de centro.
Durante la cena todos estuvieron haciendo planes para poder quedarse con ella por lo menos por algún tiempo ya que como Mina también trabajaba no podía estar a su lado a cada momento, como las vacaciones de invierno aun no llegaban ninguna de las chicas podían quedarse ya que las clases en la universidad aun no terminaban, por su parte Kakyuu tenía algunos pendientes en la disquera, y al final solo Yaten y Taiki accedieron quedarse con ella por lo menos hasta que comenzaran con la gira de nuevo.
– "Chicos no es necesario que se queden, además yo tengo que seguir trabajando por lo menos hasta terminar con los compromisos que tengo" – les explico – "Estas loca, no pienses que continuaras trabajando en ese estado" – le grito Rei un poco molesta – "Tengo que hacerlo o si no tender que enfrentarme a las demandas que seguramente tendré si no termino con mis contratos… no será mucho tiempo, cuando hable con Setsuna me dijo que en tres meses terminaríamos" – sonrió la rubia tratando de tranquilizar a sus amigos – "No estoy de acuerdo, tienes que cuidarte y todo eso puede llegar a ser realmente agotador" – agregó Mina que en los últimos meses se había dado cuenta lo difícil que era ser una modelo – "Tengo que hacerlo, les prometo que no haré demasiado esfuerzo y me cuidare mucho" – siguió hablando con la esperanza de que todos pudieran entender por lo que estaba pasando – "No estamos de acuerdo pero si esa es tu decisión no podemos hacer nada para hacerte cambiar de opinión" – Kakyuu apoyó la decisión de la rubia, en sus brazos yacía el pequeño Haru que había caído dormido después de cenar.
La noche trascurrió tranquilamente y cuando todos estaban dormidos Serena se levantó con mucho cuidado de no despertar a Kakyuu y a Lita quienes se habían quedado con ella en su habitación ya que el departamento solo contaba con dos habitaciones y un pequeño estudio que ella usaba como la habitación de Haru donde Yaten y Taiki se habían quedado con el pequeño, mientras que las demás dormían en la otra habitación junto con Mina.
Había pasado todo el rato dando vueltas en la cama decidiéndose entre si debía hablar con Seiya o no, pasaron varias horas hasta que al final reunió el valor suficiente para hacerlo, no esperaba que el la recibiera con los brazos abiertos y mucho menos ahora que era novio de Esmeralda pero pensó que tal vez sus amigos tenían razón y el pelinegro debía saber que sería papá, después de todo si algo llegara a pasarle quería que sus hijos estuvieran protegidos y aun cuando Haru no era hijo de pelinegro ella estaba segura de lo querría como tal. Marco el número del departamento de los chicos, en Japón sería muy pronto de noche y pensó que tal vez estaría ahí. El teléfono sonó varias veces hasta que alguien le contesto, pero para su sorpresa no se trataba de Seiya si no de Esmeralda, escuchar la voz de la peliverde la sorprendió mucho y no pudo articular palabra, sus ojos se llenaron de lágrimas y colgó… su mente rápidamente fabrico imágenes que explicaban la presencia de Esmeralda en el departamento de Seiya, pensó que al no estar sus hermanos ahí quizá ellos estuvieran durmiendo juntos.
Comenzó a llorar al darse cuenta lo tonta que había sido, había dejado escapar la felicidad y ahora estaba sola, sin poder hacer nada para recuperarlo… decidió no ser ella quien le dijera a Seiya sobre su embarazo, sabía Yaten lo haría en su lugar y quizá así sería mejor para ambos. Después de todo no quería que el pensara solo por que tendrían un bebe juntos ella había cambiado de opinión, pensó que tal vez haberlo dejado ir había sido lo mejor pues el ya había encontrado quien tomara su lugar en el corazón del pelinegro, y de pronto algo dentro de ella le dijo que tal vez era hora de hacer lo mismo, si ella había escogido dejarlo ir ahora no podía retractarse, si ya no podía ser feliz al lado de Seiya por lo menos le haría a el las cosas mas fáciles, pensó que si el pelinegro sabía que ella también había encontrado una pareja, ser feliz al lado de Esmeralda sería mas fácil.
Mientras tanto Seiya estaba terminando de vestirse para una cena con algunos de los amigos de Esmeralda, realmente no tenía muchos deseos de asistir pero la peliverde apareció en su departamento y no había podido negarse al verla insistir tanto, mientras se bañaba había escuchado el teléfono, había salido lo mas rápido que pudo de la ducha pero en su habitación se encontró a la peliverde con el teléfono en sus manos y cuando le pregunto quien había llamado ella le había dicho que al parecer la persona al otro lado de la línea se había quedado callada y colgó después de unos segundos.
Al poco rato ambos se encontraban camino al restaurante mientras sostenían una conversación sobre las cosas que había hecho el tiempo que llevaban de novios, si bien era cierto que Seiya no la amaba en cierta forma sentía un poco de cariño por ella pero no se creía capaz de llegar a amarla como amaba a Serena, varias veces se planteó la posibilidad de terminar su relación con la peliverde pues no creía justo para ella vivir a la sombra del amor que sentía por la rubia, pero si se quedaba solo tenía miedo de tomar el primer avión a Estados Unidos y suplicarle a la rubia que le permitiera estar a su lado y no quería ver sus sentimientos humillados nuevamente ante una respuesta negativa por parte de Serena.
– "Mi amor, que te parece si mañana vamos a la playa" – sonrió Esmeralda sacándolo de sus cavilaciones mientras el pelinegro se detenía en un semáforo – "No crees que comienza a hacer frió, además mañana me gustaría trabajar en una nueva canción que tengo en mente" – contesto el pelinegro mientras la tomaba de la mano – "No tienes por que trabajar mañana, después de todo tus hermanos están de vacaciones… yo pienso que deberíamos hacer algo juntos" – contesto un poco seria la peliverde – "Mmmm, esta bien… pero no iremos a la playa" – aceptó Seiya, de cierta forma Esmeralda era una chica muy especial para el ya que siempre había estado a su lado cuando se sentía perdido por la partida de la rubia – "Muchas gracias mi amor… te amo" – le susurro mientras le besaba la mejilla – "Ya casi llegamos…" – Seiya cambio rápidamente el rumbo de la conversación, no quería decirle que la amaba por que al hacerlo le estaría mintiendo y no quería hacerlo.
El amor que Esmeralda le tenía a Seiya era real, ella sabía que Seiya no le correspondía pero aun así no estaba dispuesta rendirse tan fácilmente, en ese tiempo que habían sido novios por primera vez en su vida se había sentido feliz y no estaba dispuesta a perderlo todo. Pensaba que ya una vez Serena le había robado algo y no estaba dispuesta a permitir que volviera a ocurrir.
Los días habían transcurrido y Serena no había intentado llamar a Seiya nuevamente, aquella noche que Esmeralda le contesto el teléfono se había dado cuenta que todo estaba perdido y no quería interponerse en su felicidad al lado de la peliverde, aunque ella sabía que Seiya tarde o temprano se enteraría de que iba a darle un hijo prefería no ser ella quien le diera la noticia.
Después de algunos días todos regresaron a Japón pues Serena no les había permitido interrumpir sus vidas para quedarse con ella, el único que aun continuaba en L.A. era Yaten quien había puesto como excusa el querer pasar mas tiempo con Mina pero en realidad buscaba convencer a Serena de que lo mejor era hablar con Seiya. Durante los días siguientes Yaten había notado una actitud muy rara en Serena, varias veces la había visto en compañía de Archibald anteriormente pero en esos días notaba que la relación que existían entre ellos estaba dejando de ser una simple amistad y le preocupaba que lo hiciera solo para no estar sola. La noche de una evento muy importante al cual asistiría Serena en compañía del peliplateado y de Mina Yaten logro sostener una pequeña plática con la rubia cuando esta salió a buscar un vaso de agua.
– "Serena, no piensas llamar a Seiya verdad" – le pregunto un poco molesto por la actitud tan infantil que estaba tomando – "No… prefiero no ser yo quien se lo diga, además estoy segura que tu lo harás por mi" – contesto con un dejo de tristeza en sus palabras – "De eso puedes estar segura pero… lo mejor hubiera sido que lo oyera de tus labios" – finalizo Yaten mientras se levantaba del sofá en el que estaba sentado al lado de la rubia – "Yaten… es lo mejor" – le dijo Serena mientras se acercaba a el, le sonrió una vez que estuvo frente a frente con el peliplateado – "Seiya decidió empezar una vida en la que yo no tengo lugar y no soy nadie para hacerlo cambiar de opinión… después de todo lo único que yo quiero es que el sea feliz" – sonrió y camino rumbo a su habitación dejando a Yaten sin poder decir nada,
Yaten estaba asombrado por la manera en que Serena estaba dispuesta a sacrificar su amor por su hermano con tal vede no volver a verlo sufrir por ella. Pero al mismo tiempo pensaba que quizá en vez de ayudarlo lo estaba condenando a vivir una mentira al lado de una mujer que no amaba.
Serena estaba en su habitación terminando de arreglarse para el evento principal del año de la revista Playboy, en el cual se anunciaría a la nueva Playmate del año quien sería la modelo del calendario para el siguiente año. Recordaba lo difícil que había sido decirle a Mina lo de la revista pero no podía ocultarlo ya que en el medio era un evento muy importante y lograr que su amiga no se enterara hubiera sido como intentar tapar el sol con un dedo. Serena había conseguido un par de invitaciones extras para que tanto Mina como Yaten pudieran acompañarla. Cuando tanto Mina como Yaten estaba listo salió Serena de su habitación y les pidió que esperaran un poco mas ya que Archibald los acompañaría, al principio la idea no fue del agrado de ninguno de sus amigos pero su amistad con el millonario no era algo sobre lo cual pudieran opinar. Una vez que Archibald se presentó en el departamento los cuatro salieron rumbo al evento, pero no sin que antes Serena le diera miles de instrucciones a la niñera de Haru.
Mientras iban en la limosina que llevaba Archibald Serena comenzó a sentirse muy débil y cada vez podía respirar menos, trato de no darle mucha importancia pues alguno de sus amigos lo llagaba a notar tratarían de obligarla a volver a casa y no podía hacerlo, lo único que deseaba era que el evento no durara demasiado y rogaba por no ser la ganadora. Mina noto que el rostro de la rubia se ponía cada vez más pálido y se comenzó a preocupara por su amiga.
– "Serena te encuentras bien, te vez muy pálida" – le pregunto de forma que ninguno de sus acompañantes pudieran escucharla – "Claro que si… lo que sucede es que estoy algo nerviosa" – sonrió mientras asentía con la cabeza – "Muy bien, pero si en algún momento comienzas a sentirte mal avísanos" – le pidió Mina aunque no estaba segura que de que Serena le estuviera diciendo la verdad.
Habían pasado mas de dos horas desde que llegaron al evento y para alivió de Serena no resulto ganadora, pero lo que ella desconocía en ese momento y quizá nunca se enteraría era que Archibald había intercedido para que no resultara ganadora, su nombre tenía mucho peso entre las familias mas importantes del mundo y no estaba dispuesto a permitir que la mujer de la que estaba enamorado volviera a aparecer en una revista de ese tipo. Cuando el evento estaba a punto de finalizar Serena comenzó a sentirse muy mal, realmente toda la noche había sentido que le faltaba el aire, pero en ese
momento la sensación comenzó a crecer, estaba parada junto a Archibald mientras Yaten y Mina estaban bailando, la rubia se aferro al brazo del millonario buscando sostenerse, Archibald se percato de lo que estaba ocurriendo pero las cosas pasaron demasiado rápido y lo único que pudo hacer fue sostenerla en sus brazos, había perdido el sentido debido a la falta de oxigeno, Yaten y Mina se percataron de la situación debido al alboroto que se formo y uno de los invitados llamo rápidamente a una ambulancia.
Las cosas después tan rápidamente que cuando menos se dieron cuenta Yaten y Mina estaba en la sala de espera de una hospital muy reconocido de la cuidad, Archibald estaba junto con ellos esperando a recibir noticias sobre la salud de Serena, pero las horas seguían pasando y nadie les informaba nada. La noche había dado paso a un hermoso día, Mina cada vez estaba más angustiada debido a la falta de información hasta que una de los médicos que estaba atendiendo a la rubia salió de la sala de emergencia para darles informes.
– "Buenos días ustedes son familiares de la Srita. Stukino" – les pregunto al verlos acercase a el – "Así es nosotras somos sus amigos, su familia vive en Japón" – contesto Mina – "Pero díganos como se encuentra Serena" – pregunto Yaten muy preocupado – "Me gustaría que habláramos en mi oficina síganme por favor" – les pidió el medico mientras caminaba a su oficina seguido por los tres jóvenes.
Una vez que estaba en el consultorio del doctor todos tomaron asiento a excepción de Archibald y de Yaten, el doctor suspiro un poco antes de comenzar a hablar.
– "Bueno… lo que les voy a decir es algo muy difícil pero tienen que tener fe… cuando la Srita. Stukino ingreso al hospital no podía respirar por lo cual la conectamos a un respirador artificial, esto ocurrió debido a que su corazón esta demasiado débil, por otra parte estuvo a punto de perder a su bebe pero después de un arduo trabajo logramos salvarle la vida y el se encuentra en creciendo perfectas condiciones… pero ella cayo en un estado de coma del cual no sabemos cuando vaya a despertar y que daños pueda presentar debido al tiempo que no recibió el oxigeno necesario, lo único que nos queda es esperar hasta que ella recupere el sentido y para eso puede pasar horas, días, meses… no es posible saber cuando despertara" – las palabras del doctor retumbaron en los oídos de los presentes.
Mina comenzó a llorar, no podía creer que la vida se ensañara de esa manera con su amiga, mientras que Archibald se recargo en una pared de la oficina y se froto la cabeza en señal de angustia e impotencia, por su parte Yaten se mantuvo tranquilo, siempre había sido un hombre muy fuerte y pocas veces se dejaba caer o mostraba sus emociones. Se paso una mano sobre su cabeza y comenzó a hablar.
– "Dr. usted cree que el bebe estará bien, es decir si ella permanece en ese estado mucho tiempo que pasara con su bebe" – pregunto, después de todo el sabía que la prioridad para Serena siempre había radicado en la vida de ese pequeño que crecía en su vientre – "Por supuesto, durante todo este tiempo se estará alimentando a la paciente de modo que su embarazo llegue a su termino" – le explico mientras le ofrecía un pañuelo a Mina – "Esta bien y que pasara con Serena" – pregunto el peliplateado nuevamente – "Solo podemos esperar…" – finalizo.
La noticia les cayó como bomba, ahora tenían que avisar a todos lo que estaba ocurriendo y eso incluía a Seiya, Mina y Yaten dejaron el hospital pues Mina estaba preocupada por Haru y Yaten tenía que avisarles a todos, pero no se marcharon hasta cerciorarse de que Archibald se quedaría con ella hasta que ellos regresaran.
Seiya y Taiki se encontraban durmiendo cuando el teléfono del departamento comenzó a sonar, paso mucho tiempo antes de que el castaño se levantara contestar, aun estaba medio dormido pero al escuchar la voz tan angustiada de Yaten termino de despertar y trato de tranquilizar a su hermano pues no lograba entender nada de lo que el peliplateado decía.
– "Yaten tranquilízate… no puedo entender nada" – le dijo el castaño – "Lo siento… lo que sucede es que Serena esta en el hospital, al parecer esta en coma, necesito que te encargues de avisarle a su familia, a Kakyuu y a las chicas esta bien" – le pidió un poco mas tranquilo – "Por supuesto pero el bebe que paso con el bebe… esta bien" – pregunto el castaño muy preocupado – "Muy bien, parece ser que no le sucedió nada ahora es Serena la que me preocupa… pero ahora me gustaría hablar con Seiya" – le pidió pues necesitaba decirle que el bebe que esperaba la rubia era suyo.
Taiki entro a la habitación de Seiya quien seguía durmiendo, el castaño trato de despertarlo suavemente para no sobresaltarlo pero el pelinegro terminó por caerse de la cama una vez que Taiki lo despertó.
– "Que sucede Taiki, casi me matas de un susto" – se quejo mientras se sobaba por el impacto con el piso – "A ocurrido algo… Yaten quiere hablar contigo, yo voy a salir en un rato regreso… ah y por favor espera a que regrese con las demás antes de hacer cualquier cosa" – le pidió mientras le entregaba el teléfono y salía de la habitación. Seiya tomo el teléfono un poco confundido por lo que esta ocurriendo – "Que sucede Yaten" – le pregunto en un tono serio – "Primero que nada quiero que me respondas una pregunta y quiero que seas honesto" – le pidió a lo que el pelinegro accedió – "Muy bien, necesito saber que es lo que sientes por Serena" – la pregunta de Yaten le molesto un poco pues el les había dejado claro que no le interesaba tocar el tema nuevamente – "No se a que viene esa pregunta, te aprovechas de que nunca he sido capaz de mentirles… además ya conoces la respuesta, pero sobre todo también debes saber que estoy intentado rehacer mi vida al lado de Esmeralda"– le contesto muy molesto – "Lo se, pero ahora a ocurrido algo que cambia todos tus planes" – Yaten intentaba decirle las cosas de manera tranquila ya que el no estaba enterado de nada aun aún ya que les había pedido a los demás no decir nada hasta su regreso – "Necesito que viajes junto con los demás a L.A. Serena esta muy grave… se encuentra en coma" – le explico – "Que fue lo que ocurrió…" – pregunto muy alterado – "Han ocurrido muchas cosas que debes saber pero lo importante ahora es que viajes… ellos te necesitan" – finalizo Yaten – "Salgo para allá…" – dijo el pelinegro para después colgar la comunicación con Yaten.
Rápidamente comenzó a preparar una maleta pues no importaba lo que había pasado entre ellos el siempre estaría al lado de su bombón, nunca la dejaría sola en esos momentos, ya que ella era la única razón por la que se levantaba día a día, por primera vez experimento el dolor que representaría en su vida si algo le llegara a ocurrir, era un sentimiento muy angustiante que ni siquiera cuando ella despareció años atrás había experimentado, pues en aquella ocasión el sabía que aunque no pudiera verla ella estaba bien en algún lugar del mundo. Termino de empacar tan rápido que ahora solo estaba dando vueltas dentro del departamento esperando la llegada de Taiki, en su mente le daba vueltas a la conversación que había sostenido con el peliplateado hasta que una frase dicha por Yaten resonó dentro de su cabeza.
– "Ellos te necesitan" – repitió para si mismo mientras le daba un trago a su copa – "Que habrá querido decir con eso…" –
Por mas que intentaba responderse a si mismo no encontraba una respuesta, sacudió su cabeza tratando de no pensar mas en ello pues ahora lo único que realmente importaba en su vida era el hecho de que a miles de kilómetros se encontraba muy grave la dueña de su corazón.
Mientras tanto en L.A. Mina y Yaten habían regresado al hospital donde se encontraba Serena, en la sala se espera se encontraron con Archibald quien aun lucia el smoking que había llevado la noche anterior, el peliplateado se sorprendió ante el afecto que el millonario sentía por la rubia, después de todo no se había separado de Serena en toda la noche. Yaten se aproximo hasta Archibald y lo saco de sus cavilaciones.
– "Muchas gracias por haberte quedado, ya avisamos a la familia de Serena y estarán aquí en muy poco tiempo… dime has tenido noticias del estado de Serena, ya podemos pasar a verla" – le pregunto tragándose a si mismo su orgullo ya que Archibald nunca había sido de su total agrado quizá como respuesta a un acto de solidaridad con Seiya – "No, todo sigue igual... los doctores dicen que es cuestión de esperar, ya que no es posible saber cuando vaya a reaccionar, por otra parte hice algunos arreglos para que reciba la mejor atención y cuando salga de terapia intensiva la trasladaran al mejor hospital de L.A" – les explico, realmente esperaba que el peliplateado se molestara por haber decidido sin consultarlo con nadie pero su intención era que Serna recibiera la mejor atención – "Muchas gracias" – agradeció a mientras le ofrecía su mano en señal de paz – "Pero y como esta el bebe" – Mina interrumpió aquel momento ya que le preocupaba saber si el bebe seguía bien – "Si… todo sigue igual que desde que se fueron… ah y donde esta Haru" – pregunto mientras buscaba con la mirada al pequeño rubio – "Lo lleve a la guardería… no me gustaría que Haru estuviera mucho tiempo entre este ambiente, además Setsuna pasara por el y lo llevará a su casa" – sonrió desanimadamente, realmente estaba muy agradecida con Setsuna ya que había aceptado cuidar dl pequeño Haru – "Tienes razón" – reconoció el millonario, pero en ese momento apareció uno de los médicos que estaba atendiendo a la rubia – "Sr. Cornwell todo esta preparado para transferir a la Srita. Stukino al Hospital Lancaster, solo necesitamos la firma de autorización" – dijo el medico mientras le extendía un documento para que firmara, Archibald lo tomo y se lo entrego a Yaten, el peliplateado firmo la autorización un poco sorprendido por la forma en que había actuado el millonario.
Habían pasado más de 24 horas desde que Serena estaba hospitalizada y las cosas no habían mejorado en ningún aspecto y lo único que podían hacer era esperar.
Yaten había dejado a Mina en la habitación de la rubia mientras el iba a buscar a todos los demás al aeropuerto y Archibald había ido a su departamento a cambiarse de ropa y atender algunos negocios que no podían esperar y necesitaba su presencia.
Cuando el peliplateado llagó al aeropuerto todos estaban esperándolo, primero pasaron al departamento de la rubia a dejar sus maletas y en menos de dos horas se encontraba nuevamente en el hospital, aunque Seiya había insistido en entrar a la habitación inmediatamente Yaten había conseguido hacerlo desistir de su idea para poder hablar con el y contarle todo lo que había pasado.
Ambos se encontraban en un pequeño jardín que estaba frente al hospital, los dos se quedaron en silencio un par de minutos pues Yaten no encontraba la manera de decirle que Serena lo que estaba ocurriendo en la vida de la rubia. Mientras que Seiya estaba comenzando a impacientarse ante el silencio de su hermano después de todo había sido Yaten quien había insistido en hablar con el.
– "Yaten… necesito que me digas exactamente que fue lo que sucedió" – pregunto un poco irritado por el silencio de Yaten – "En realidad pasaron muchas cosas… Serena esta muy enferma, pero aunque el tratamiento es muy efectivo ella no puede tomarlo por que al mismo tiempo es muy agresivo y en su estado no es algo recomendable" – el peliplateado trataba de explicarle la situación de forma que Seiya mantuviera la calma – "De que estas hablando de que esta enferma, cual estado… no entiendo nada" – habló Seiya en un tono de voz tan bajo que a penas si Yaten pudo oírlo – "Pues se trata de una leucemia, esta enfermedad debilito el funcionamiento del corazón de Serena provocándole un insuficiencia respiratoria, ella ahora esta en estado de coma y no es posible saber cuando va a despertar" – siguió hablando – "Pero hay algo más, ella esta embarazada… es por eso que no pudo recibir el tratamiento adecuado, el doctor le había recomendado suspender su embarazo pero ella se negó completamente" – las palabras de Yaten cayeron como un balde de agua fría sobre el pelinegro – "Embarazada…" – susurro Seiya mas para si mismo – "Así es… ahora el estado del bebe es muy bueno, el doctor dice que aunque Serena tarde en recobrar el sentido el seguirá desarrollándose normalmente" – le explico, pero el sabía que la pregunta que pasaba por la mente de su hermano no era esa – "Pero… ella estará bien" – pregunto un poco aturdido por la noticia – "No lo sabemos, antes de todo esto ella no dijo que su embarazo era muy peligroso tanto para ella como para su bebe… ella te necesita" – las ultimas palabras de Yaten lo regresaron a la realidad, se paso las manos sobre su rostro – "Hay otra cosa que debes saber… Serena no quiso decírtelo por que no quería empañar tu felicidad al lado de Esmeralda, el hijo que ella esta esperando… es tuyo" – Seiya levanto la mirada, no podía creer lo que su hermano había dicho.
No sabía como debía sentirse, sabía que debí estar feliz pues sería papá… el tendía un hijo junto a la mujer que amaba. Pero también estaba sumamente preocupado por la salud de Serena, no sabía que sería de el si algo llegaba a ocurrirle, al final de cuentas ella era todo en su vida.
Después de haber tenido esa plática con Yaten el pelinegro se quedo por largo rato sentado sobre aquella banca, la obscuridad de la noche había llegado, la luz de la luna era ensombrecida por las nubes y pocas estrellas brillaban en el firmamento, miles de cosas pasaban por su cabeza, no sabía como debí actuar la noticia lo había dejado perplejo, ni siquiera se había atrevido a entrar en aquella habitación por miedo a perderse en la desesperanza, no podía dejarse caer en ese momento cuando ella más lo necesitaba. Se puso de pie y se subió el cierre de su chaqueta, camino hasta la entrada de aquel hermoso hospital, tenía la mirada perdida pero de igual forma se veía decidido, era verdad que había intentado dejarla atrás y comenzar de nuevo pero todo sus esfuerzos se vinieron abajo cuando recibió la llamada de Yaten, había comprendido que por más que intentara sacarla de su corazón nunca podría hacerlo, ella simplemente se había adueñado de su ser.
Cuando entro a la sala de espera se encontró con algo que nunca olvidaría en su vida, todas las chicas lloraban desconsoladamente y sus hermanos mantenían la mirada baja, su corazón comenzó a latir tan fuerte y corrió frente a Yaten. El peliplateado le dijo que había una emergencia pero que no sabían nada más.
El tiempo a partir de ese momento trascurría tan lento que al pelinegro le perecía una eternidad lo que llevaba esperando por noticias. Seiya estaba sentado sobre el piso recargado en una pared, tenía la cabeza entre las rodillas y pasaba desesperadamente sus manos sobre su cabeza, se sentía impotente al no poder hacer nada por ella, sentía que la vida se le escapaba de las manos sin poder hacer nada por evitarlo. Después de tres horas de larga angustia salió uno de los médicos que habían estado con Serena, el pelinegro salió inmediatamente de su trance y se paró rápidamente.
– "Como esta, doctor dígame como esta ella" – suplico mientras sus zafiros lo miraban insistentemente – "Tuvo alguna complicaciones respiratorias debido a la debilidad en su corazón, realmente tiene que tomar una decisión y lo más recomendable es que suspendamos su embarazo para poder atacar la enfermedad" – les explico el doctor – "Pero esta decisión tiene que tomarla alguien con derechos, pueden ser los padres de la Srita. Stukino o el padre de la creatura" – siguió hablando, ante esto Seiya se quedo completamente inmóvil.
El no era capaz de tomar una decisión como esa, no podían decirle que escogiera entre la vida de la mujer que amaba o la de su hijo, se sintió desesperado hasta que alguien toco su hombro.
– "Esa decisión ya esta tomada, fue la misma Serena quien la tomó desde que supo de las condiciones de su embarazo… ella prefiere al bebe sobre su vida" – le hablo Mina mientras una lágrima solitaria escapaba de sus ojos azules.
El doctor asintió con la cabeza y se alejo pero no sin antes decirle que ya podían pasar a verla pero que solo podía entra una persona a la vez, recordándoles que ella aun estaba en estado de coma.
– "Seiya que te parece si entras tu primero" – sonrió Kakyuu mientras se acerba al pelinegro, este solo asintió y camino hasta la puerta del dormitorio de la rubia.
Se acercó hasta la cama donde descansaba la rubia, a pesar de estar conectada a diversos aparatos aun podía decir que era la mujer más bella que había conocido, verla en ese estado le dolía profundamente. Tomo una de sus manos y la beso dulcemente, había extrañado la suavidad de su piel y pero sobre todo extrañaba su mirada celeste, esa mirada que no podía ver ya que se escondía tras sus parpados.
Desvió su mirada hasta el vientre de la rubia, no podía creer que ahí se encontraba creciendo una nueva vida, toco torpemente su vientre plano y una calidez invadió su cuerpo, ella siempre había tenido ese efecto en el pero ahora era algo diferente, pero de igual forma le gustaba… acercó su rostro cerca del de ella y rozo sus labios probando una vez mas su dulce sabor, no supo en que momento las lágrimas escaparon de sus zafiros y rodaron por sus mejillas hasta caer sobre el suave rostro de Serena.
– "Te amo tanto Bombón… por favor regresa a mí, permíteme ver una vez más el brillo de tu mirada, te necesito" – susurro sin apartarse de su lado, se sentía tan impotente al verla tan frágil y no poder hacer nada por ella.
Estuvo con ella por varias horas hasta que una enfermera casi lo obligo a salir de aquella habitación se marchó después de besar dulcemente su mejilla en señal de despedida y susurrándole al oído que volvería cada día que fuera necesario hasta que volviera a mirar su reflejo sus celestes otra vez. Después de esto no hubo ningún cambio y el tiempo comenzó a pasar.
Pasaron siete meses y nada había cambiado, aunque los doctores decían que Serena estaba estable ella no había reaccionado, la única prueba de que ella aun estaba con vida se podía ver en su vientre que estaba ya muy abultado, su bebe estaba en perfectas condiciones y muy pronto estaría listo para ver la luz del día, Seiya había estado a su lado todo este tiempo pasaba con ella todo su tiempo libre pues aunque hubiera deseado dejar su trabajo en el grupo no podía hacerlo, había terminado su relación con Esmeralda pues no podía seguir a su lado sabiendo que su corazón seguía amando a la rubia. Cada día que pasaba le rogaba que volviera a su lado, la necesitaba y no soportaba verla en ese estado, ansiaba volver a ver la luz en los celestes de la rubia y poder reflejarse en ellos una vez más.
Pero el no había sido el único que permanecía al pendiente de ella, Mina también pasaba con ella todo el tiempo que podía, las chicas aunque no habían podido permaneces en L.A. llamaban todos los días con la esperanza de que ella hubiera reaccionado, por su parte Kakyuu, Yaten y Taiki permanecieron a su lado de esa manera podrían apoyar a Seiya que parecía estar comenzando a caer en la desesperación. La pelirroja se había hecho cargo del cuidado de Haru con ayuda de Mina y los chicos, al principio el pequeño lloraba a cada momento por la ausencia de la rubia pues como cualquier niño de su edad no entendía por que no podía estar con ella y aunque las lagrimas habían desaparecido ahora era una niño muy callado y no había día que no preguntará cuando volvería a verla.
Aunque al principio Archibald estuvo muy pendiente los negocios lo habían absorbido completamente y solo pasaba a verla cada que su trabajo se lo permitía, ya la mayoría del tiempo estaba de viaje. El hecho de no poder estar cerca lo volvía loco pues sus sentimientos eran sinceros y al ver que no era el único competidor se sentía impotente ante su situación. El al igual que las chicas llamaba cada día preguntando por la rubia solo que el lo hacía directamente con el hospital. Se había dado cuenta que Seiya estaba completamente enamorado de Serena y al enterarse de que la rubia estaba embarazada del pelinegro pensó por un momento hacerse aun lado pero su corazón le pedía que luchara y quizá lograría ser correspondido.
El día que por fin nacería el bebe de Serena todos estaba presentes, las chicas había viajado desde Japón al igual que los padres de la rubia, el único que no estaba presente era Archibald.
Seiya estaba muy preocupado pues los doctores temían a que se presentara alguna complicación. Todos estaban en la sala de espera viendo las horas pasaban y nadie decía nada, cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos, el miedo de que alguno de los dos pudiera morir se reflejaba en los ojos de todos. El pelinegro estaba sentado sobre un sofá con las manos sobre su rostro y cada cierto tiempo levantaba la mirada hacia el reloj que estaba sobre la recepción, su corazón estaba tan acelerado que sentía que cualquiera podía escucharlo.
– "Tranquilízate, ya veraz que todo saldrá bien" – le dijo Yaten mientras se sentaba junto a el – "Además recuerda que serás papá" – continuo hablando para tranquilizarlo.
El pelinegro sonrió, pareciera como si de pronto acaba de comprender que sería papá. En ese momento apareció una enfermera frente a ellos, entre sus brazos traía al bebe de Serena.
Seiya se quedo completamente inmóvil, quería correr y abrazas a su primer hijo pero su cuerpo no respondía, la emoción era tanta que no sabía que hacer, Yaten al ver el estado pelinegro lo animo dándole un empujón que lo saco de su trance. Una vez que estuvo frente a la enfermera esta le sonrió mientras retiraba un poco la frazada blanca para que pudieran ver al bebe.
– "Muchas felicidades, es usted el padre de una hermosa niña" – le dijo mientras le entregaba a la pequeña, esa era la primera vez que Seiya tendía en sus brazos a su hija.
En ese momento el tiempo pareció detenerse, le parecía increíble lo pequeña e indefensa que era. Seiya Kou se había convertido en el padre de una hermosa niña, su cabello era tan negro como el suyo y su piel era tan clara, toco suavemente el pequeño rostro de su hija, ante esa caricia la pequeña abrió pesadamente sus parpados dejando ver un hermoso par de celestes como los de Serena, rápidamente volvió la vista hacia la enfermera pues aun no le había dicho como estaba la rubia.
– "Como se encuentra ella" – pregunto muy preocupado ante el silencio de la mujer – "No se preocupe ella esta bien, ahora mismo el doctor quiere hablar con usted" – contesto la enfermera – "Si quiere puede dejar a la bebe con su familia y en seguida volveré a buscarla" – sonrió amablemente.
Seiya deja a la pequeña entre los brazos de Ikuko para que todos pudieran conocerla y siguió a la enfermera acompañado por el Sr. Kenji, una vez que ambos estuvieron sentado frente al doctor que atendía a la rubia este comenzó a explicarles todo lo que había ocurrido.
– "Muy bien primero que nada quiero felicitarlo Sr. Kou su hija nació muy sana para sorpresa de todos y mañana mismo puede llevarla a casa" – sonrió mientras se ponía de pie y caminaba alrededor del consultorio – "Pero en cuanto a la Srita. Stukino las cosas continúan igual, no hubo ninguna complicación durante la cesárea y lo único que nos resta es seguir esperando, no es posible saber cuanto tiempo permanecerá así, de hecho no puedo asegurarles que ella reaccione algún día…" – las palabras dichas por el medico devastaron completamente a Seiya, ya que por alguna razón tenía la esperanza de que ella reaccionara una vez que su hija naciera.
La noche cayó mas pronto de lo que todos imaginaron y después de pasar a ver a la rubia y a la bebe todos regresaron al departamento, todo el camino Seiya se veía completamente perdido en sus pensamientos, se veía sumamente cansado pues las fuerzas comenzaban a abandonarlo, aunque el no estaba dispuesto a darse por vencido, ahora tenía una hija y además confiaba en Serena, estaba completamente seguro de que ella no lo defraudaría.
Se fue a dormir después de haberse dado un baño, dormía junto al pequeño Haru quien parecía quererlo mucho, cada noche el pelinegro le contaba historias y en varias ocasiones se ponían a jugar como si en lugar de ser un solo niño hubiera dos sacando completamente de quicio a Yaten y Taiki que compartían la habitación con el, pero esta ocasión agradeció que el pequeño estuviera durmiendo cuando llegaron.
Al día siguiente Seiya llegó al hospital acompañado de Yaten y Taiki pues las chicas irían más tarde a si no dejarían a Haru nuevamente con la niñera además que prepararían todo para la llegada de la bebita, una de las enfermeras le dijo que su hija estaba en la habitación de la rubia. Para su sorpresa Serena no estaba sola, en la habitación se encontraba Archibald quien traía en brazos a la bebe.
– "Y tu que haces aquí" – le reclamo Seiya mientras se acercaba peligrosamente a el pero la mano de Taiki le impidió que avanzara más – "Buenos días, llegue esta mañana y quise pasar a ver a Serena y me encontré con esta hermosa sorpresa" – sonrió Archibald mientras observaba a la niña, ignorando el comentario del pelinegro – "Realmente te felicito Kou, se parece mucho a ti, pero además tiene los ojos de su mamá…" – continuo hablando mientras colocaba a la pequeña en la cunera que estaba al lado de la cama de la rubia – "Ahora, creo que lo mejor será que me vaya… pasaré en otra ocasión Sere" – se despidió de la rubia depositando un suave beso en la mejilla de Serena, ante una mirada furiosa de Seiya.
El millonario pasó al lado de Seiya pero antes de salir regreso sobre sus pasos hasta encontrarse frente a Seiya.
– "Quiero que sepas que no eres el único que la ama" – finalizo y después abandono la habitación si dar tiempo a que Seiya contestara cualquier cosa – "Pero quien se cree…" – rabio el pelinegro golpeando la puerta.
El sonio del golpe despertó a la bebe quien comenzó a llorar, Yaten la cargo y comenzó a mecerla para tratar de calmarla pero no parecía dar resultado, hasta que Seiya la tomó y comenzó a hablar con ella.
– "Lo siento, deja de llorar… anda no me gusta que llores" – le repetía dulcemente, como por arte de magia la niña dejo el llanto y lo cambio por una sonrisa
Seiya sonrió pues era la primera vez que la veía sonreír, se acerco hasta la cama de la rubia y se sentó a un lado de ella, tomo una de sus manos y la beso devotamente.
– "Bombón, mira aquí esta nuestra hija… es hermosa" – la voz de Seiya se escuchaba tan triste, sus hermanos se colocaron a su lado – "Ella va a reaccionar, es una mujer fuerte" – lo animo Taiki – "Lo se, pero la necesito… necesito volver a ver sus hermosos ojos, necesito escuchar su risa… la necesitamos" – las lágrimas de Seiya se escaparon de sus zafiros – "Lo sabemos, pero tienes que ser fuerte no solo por Serena sino también por ese pequeño angelito" – le recordó Yaten – "Es por ellas que aun estoy aquí, ellas son mi razón para vivir… ambas" – repitió – "Vamos, quita esa cara y préstame a mi sobrina" – sonrió el castaño – "No préstamela a mí" – peleo Yaten – "Vamos, ahora que tengamos que cambiarle los pañales espero que ambos sean tan esplendidos" – lo regaño Seiya mientras le entregaba la niña al castaño.
Los dos salieron de la habitación con la bebe dejando a Seiya a solas con la rubia, este se recostó junto a ella, la echaba tanto de menos, mientras descansaba su cabeza junto a la de ella le susurraba al oído cuanto la amaba y lo mucho que la extrañaba, estuvo de esta manera casi una hora hasta que el doctor le dijo que lo mejor era que llevará a su hija casa y que podría regresar más tarde si así lo deseaba. Aunque Seiya no quería separarse de la rubia sabía que el medico tenía razón, el hospital no era lugar para su hija. Se despidió de la rubia depositando un beso sobre sus labios.
– "Nos vemos luego Bombón, no creas que te vas a librar tan rápido de mí, ahora tengo que ir a cambiar pañales y no pienses que voy a hacerlo todo yo solo tienes que despertar pronto después de todo es nuestra hija… ah no olvides que te amo" – sonrió guiñándole un ojo, siempre trataba de hablarle como si ella pudiera escuchar cada palabra que decía.
Cuando Seiya salió de la habitación sus hermanos estaba esperándolo, Yaten le entrego a la pequeña que se había quedado dormida después de que una de las enfermeras la alimento mientras a Yaten y a Taiki todo lo referente a su cuidado.
Seiya giró su vista una vez más a la puerta de la habitación de la rubia y sonrió deseando que su ángel volviera a su lado sin siquiera imaginarse que… dentro de aquella habitación una lágrima había escapado de un par de celestes.
Notas.-
º-º Bueno antes que nada se que le prometí que sería algo muy diferente pero no pude resistirme, la idea de todo esto llego a mi cabeza y no pude sacarla de ahí, pero espero que le haya gustado.
º-º Con todo esto logre acercar a Seiya al lado de Serena y separarlo de Esmeralda (un estorbo menos y falta uno… jajaja que mala soy después de todo ellos también tiende derecho). Ahora las cosas se pondrán mas románticas pues ya me canse de hacerlos sufrir ¿Eso creo…?
º-º En el siguiente cap. tengo pensado poner algunas escenas entre románticas y sensuales a ver que tal me queda. Si tienen alguna sugerencia será bien recibida.
º-º Bueno… ahora quiero agradecer a todos lo que siguen mi fic. De verdad se los agradezco mucho pues sin ustedes no podría seguir escribiendo, créanme cuando les digo que acepto todo tipo de comentarios, criticas, dudas, reclamaciones… en fin recuerdes que "El cliente siempre tiene la razón"
º-º Cuídense mucho y nos leemos en el siguiente capitulo de esta historia que cada día esta mas cerca de su final (me urge terminarla… tengo otra y quiero subirla pronto, pero eso será hasta que el final de esta llegue).
Bye…
Atte... KuMiKo Kou
