Hola!!!
Se que demore demasiado en actualizar pero la verdad estuve muy ocupada, entre la escuela y otras cosas mi tiempo para escribir se vio reducido, además he tenido un poco de problemas con el final de este fic. Pero espero que el capitulo les guste (es algo así como un relax en la historia).
CAPITULO XVI
"JUNTOS"
Cuando el sol comenzó a salir nuevamente la habitación se ilumino un poco, entonces la puerta de la recamara se abrió lentamente hasta quedar abierta completamente. El pequeño Haru sonrió al ver como su mamá estaba durmiendo sobre Seiya y sigilosamente entro a la habitación cerrando la puerta detrás de el. Se subió a la cama lentamente y cuando estuvo frente a Serena comenzó a moverla del brazo para despertarla. La rubia abrió lentamente los ojos pues estaba acostumbrada a que su pequeño la despertara siempre de la misma manera, pero se sonrojo al ver la posición en la que se encontraba durmiendo.
– "Mami… tu y Seia son novios como mi tía Mina y Aten" – sonrió con curiosidad el pequeño.
Seiya había despertado a tiempo para escuchar la pregunta del pequeño y no pudo evitar contestar alegremente a la pregunta hecha por el pequeño.
– "Si… tu mami y yo somos novios que te parece" – contesto Seiya mientras besaba la mejilla colorada de rubia – "Mmmm… weno" – contesto el pequeño encogiendo los hombros cosa que provocó una sonrisa del pelinegro – "Mami teno hambre" – le dijo a la rubia si darle mayor importancia a lo que acaba de escuchar y mucho menos al pelinegro que abrazaba posesivamente a la rubia mientras lo miraba sonriente.
La rubia se puso de pie libreándose se los brazos que la aprisionaban mientras Seiya se acomodaba sobre su almohada con la intención de quedarse un rato más en la cama pues aún era demasiado temprano y definitivamente no le gustaba levantarse temprano. El pelinegro iba cerrando lo ojos después de que la rubia saliera de la habitación de la mano del pequeño Haru cuando la pequeña Yukino comenzó a llorar, dio un suspiro largo y se levanto con resignación para tomar al pequeña en sus brazos. Al poco rato se encontraba sentado frente al televisor mirando caricaturas al lado del pequeño Haru. Mientras Serena preparaba el desayuno y el biberón para la pequeña Yukino que estaba acostada sobre el portabebés junto a Seiya. El pelinegro desvió su atención de la pantalla para observarla, esbozo una sonrisa al recordar la noche que acaba de pasar a su lado, realmente le parecía increíble que por le pertenecía. En ese momento se sentía el hombre más feliz sobre la Tierra, después de todo lo que habían tenido que pasar ahora por fin podían estaban juntos, se levantó del piso y entró a la cocina sorprendiendo a la rubia con un beso sobre sus labios.
– "Vaya, parece que por fin decidieron dejar de hacerse sufrir mutuamente" – se escucho la voz de Yaten que se encontraba recargado sobre en el marco de la puerta con una sonrisa – "Me imagino que tuvieron una noche bastante ocupada" – se burlo el peliplateado – "¡¡¡Yaten!!!" – grito la rubia mientras se ponía de mil colores – "Que… yo solo quise decir ocupados cuidando a los niños" – decía mientras atrapaba una naranja que Serena le había arrojado y observando acusadoramente a Seiya quien tenía el rostro completamente rojo.
Mientras Yaten se reía abiertamente al ver la cara roja de Seiya aparecieron en la cocina Mina, Ami y Taiki, quienes después de analizar la situación comprendieron que Serena y Seiya por fin estaban juntos y en poco rato todos se encontraba disfrutando de un rico desayuno preparado de improvisto por Taiki ya que lo que había estado preparando Serena había terminado quemándose mientras la rubia se besaba con el pelinegro.
– "Serena… me imagino que ahora regresaras a Japón" – le pregunto Ami mientras se servía un poco de jugo de naranja – "Si, planeo de regresar Japón, pero antes tengo un compromiso" – contesto la rubia – "No sabía que tenías trabajo… Bombón" – pregunto el pelinegro mientras la miraba con curiosidad – "Si… lo tengo, de hecho es algo que quiero platicar contigo más adelante" – contesto mientras probaba los Hot- Cake preparados por el castaño – "De que se trata" – pregunto Seiya – "Después te lo diré" – contesto mientras le sonreía a lo que Seiya solo atinó a besar su frente antes de contestarle – "Esta bien" – aceptó un poco intrigado, pero prefería no insistir.
Estuvieron platicando por mucho rato aún después de haber terminado el desayuno, realmente hacía mucho tiempo que no pasaban un rato tan agradable todos juntos, recordaron todas las cosas que habían hecho mientras estaban estudiando juntos, aunque como era obvio fue imposible no traer a la platica el recuerdo de Haruka Tenoh, después de todo las chicas llegaron a apreciarlo no solo por ser el novio de su amiga sino también por que podía llegar a ser muy amable, pero sobre todo encantador. Para Seiya recordar a quien había sido el primer amor de la rubia no era algo que pudiera molestarle, sabía perfectamente el lugar que ocupaba el recuerdo del rubio dentro del corazón de su Bombón y no pretendía desplazarlo, estaba completamente seguro del amor que ella sentía por el y eso era suficiente para él. Aunque en el fondo sentía un poco de celos.
Había pasado una semana desde que eran oficialmente una pareja, aunque no tenían muy claro cual era su titulo ya que eran más que novios y menos que esposos, de cierta manera se podría decir que estaban en la fase intermedia de lo que sería una hermosa historia de amor. Por otro lado a pesar de que por fin estaban juntos no habían podido estar mucho tiempo a solas, Serena había estado muy ocupada arreglando los detalles para del contrato para trabajar con Archibald mientras que Seiya y sus hermanos ensayaban el mayor tiempo posible antes de comenzar la nueva gira. La rubia aún no había hablado con el pelinegro sobre su trabajo con el millonario por miedo a la reacción que este pudiera tener, pero sabía que no podría ocultarlo por mucho tiempo más.
Una tarde mientras miraban una película en el departamento Serena quiso aprovechar para contarle a Seiya, pues Taiki, Ami, Yaten y Mina habían salido a pasear al zoológico llevándose consigo tanto al pequeño Haru como a la pequeña Yukino, realmente era un oportunidad perfecta para hablarle ya que conociendo a Seiya sabía que su reacción no sería la más tranquila sino todo lo contrario. Decidió ablandar un poco las cosas antes de darle la noticia pidiendo una pizza que era la comida favorita del pelinegro. Tuvo que esperar hasta que el repartidor llego y Seiya se encontraba frente al televisor devorando una rebana de pizza.
– "Seiya… tengo algo que decirte" – hablo un poco nerviosa – "Sucede algo Bombón" – pregunto mientras dejaba de mirar la pantalla para enfocar su mirada en los celeste de la rubia – "Es sobre el contrato que estoy a punto de firmar" – contesto débilmente – "Es cierto, ahora que lo pienso bien no me has dicho de que se trata" – pensó el pelinegro – "Pues resulta seré la modelo principal de la nueva colección de las joyerías Cornwell" – la rubia espero por un momento que el apellido no significara nada para Seiya pero realmente era muy tonto esperar que no se diera cuanta de quien estaba hablando. El pelinegro inmediatamente borro su sonrisa – "Por que no me lo había dicho" – le reprocho, realmente estaba molesto por que no había tenido la confianza de decírselo – "No había encontrado una oportunidad para hacerlo" – contesto mientras se sentaba junto a el en la alfombra de la estancia – "Por dios Bombón, dormimos juntos y no habías encontrado el momento para decírmelo" – hablo irónicamente – "Se que suena tonto pero, en varias ocasiones intente decírtelo pero me resultaba imposible hacerte enojar cuando te veía tan tranquilo descansando" – confesó sinceramente.
Seiya no siguió hablando y permaneció en silencio por largo rato, aunque estaba seguro del amor que Serena sentía por el, pero no estaba muy seguro de querer que Archibald estuviera junto a ella todo el tiempo mientras terminara toda la campaña, pero también conocía a Serena y sabía que si ella ya había tomado una decisión nada la haría cambiar de opinión y lo único que le quedaba era apoyarla aun cuando eso significara pasar menos tiempo juntos y en cambio sería Archibald quien estuviera con ella la mayor parte del día. Dio un suspiro y volvió su mirada nuevamente a ella.
– "No me agrada mucho la idea, pero si esa es tu decisión no me queda otra que apoyarte" – dijo mientras acariciaba el suave rostro de la rubia – "Muchas gracias por entenderme, le prometí que lo haría y me siento más tranquila de saber que me apoyas" – sonrió la rubia para después abrazarlo y robarle un tierno beso. Al cual Seiya correspondió de la misma manera.
Después de eso continuaron viendo la película mientras disfrutaba de la pizza y unos refrescos, Serena se sentía liberada, el hacho de que Seiya no se hubiera opuesto la ponía muy feliz ya que no quería pelear con el por algo en lo cual no estaba dispuesta a ceder ya que su palabra como profesional estaba de por medio. Por su parte Seiya no podía evitar sentir celos, el sabía que Archibald amaba a su Bombón puesto que había sido el mismo quien se lo confesará cuando estaban en el hospital, paso un buen rato antes de que el pelinegro se decidiera a hacerle a Serena la pregunta que lo había tenido intrigado durante varios días, pero no había encontrado el momento oportuno para sacarse esa duda.
– "Bombón me gustaría saber si entre tu y Archibald hubo algo más allá de una amistad después de que regresaste a Japón" – le pregunto directamente, a lo que Serena solo se limito al sonreír antes de decidirse a contestarle – "Sabía que algún día preguntarías eso…"– contestó sin borrar la sonrisa de su rostro – "Y la respuesta es no, pero para serte sincera si hubo un momento en el que lo considere una opción, de hecho yo estaba completamente decidida a mudarme a Italia donde sería la modelo exclusiva de sus joyerías y una vez ahí lo hubiera intentado, después de todo te creía completamente perdido y el me ofrecía la estabilidad de una familia… pero después cuando supe lo de mi embarazo no me pareció justo para el estar al lado de una mujer que quizá nunca podría amarlo" – finalizo la rubia – "Quizá…" – inquirió el pelinegro mostrando un dejo de celos – "El es una persona muy especial y cualquier mujer estaría más que encantada de compartir su vida con el, pero en ese momento… y igual que ahora mi corazón te pertenece solo a ti" – confeso la rubia mientras lo miraba fijamente a los ojos – "Te amo Bombón" – le dijo el pelinegro mientras la abrazaba contra su pecho – "Y yo a ti" – correspondió la rubia – "Otra cosa si todo este tiempo fuiste consiente de que me amas por que te alejaste de mi" – pregunto mientras se aferraba a su cintura.
Serena permaneció en silencio por un segundo, no era que estuviera pensando que contestarle ya que conocía muy bien la respuesta. Se soltó del abrazo del pelinegro y le dio la espalda caminado hasta una repisa donde tenía varías fotos, entre ellas destacaba una donde aparecía junto a Haruka en el pódium de ganadores después de haber ganado nuevamente el campeonato mundial de la formula uno. Entonces recordó la vez en la que conoció al rubio.
Flash back.
Había sido arrastrada por sus amigas hasta el autódromo, ellas estaban muy emocionadas por conocer al campeón de la formula uno ya que según ellas era un joven muy apuesto y como a ella no le llamaba la atención había decidido esperarlas en el estacionamiento mientras ella se apretujaban afuera del los vestidores para conseguir una autógrafo. Las había estado esperando por mucho rato y estaba un poco cansada así que se recargo en uno de los vehículos, como traía puestos sus audífonos para escuchar un poco de música no se percato cuando el dueño del carro le pidió que se quitara hasta que este la sujeto por el brazo.
– "Que le pasa" – se quejo la rubia quitándose los audífonos – "Este es mi…" – el rubio no pudo terminar la frase ya que quedo cautivado por los celestes de la rubia – "Le sucede algo" – pregunto Serena – "Como te llamas" – pregunto el rubio sin contestar a la pregunta que había hecho ella antes – "Vaya, pero quien se ha creído primero me jalonea y luego pretende que le de mi nombre cono si nada" – sonrío la rubia – "Que rara eres cualquier muchacha en tu lugar estaría feliz por que me interesara en saber su nombre" – dijo de una manera arrogante – "Pues yo no soy cualquier muchacha" – le contesto la rubia – "Tienes razón, ahora dime me dirás cual es el nombre de la dueña de los celestes mas hermosos que he visto jamás" – sonrío el rubio de manera coqueta – "Mmmm… esta bien mi nombre es Serena Stukino; ahora me tengo que ir" – se despidió la rubia con una hermosa sonrisa.
Fin del flash back
Aún podía recordar ese momento como si acabara de vivirlo, pero lo cierto era que había pasado demasiado tiempo desde la última vez que pudo ver su reflejo en el par de esmeraldas de quien fuera el amor de su vida. Sonrió un poco al sentir como Seiya apoyaba su cabeza entre sus hombros sacándola de sus recuerdos.
– "Seiya alguna vez has sentido miedo de quedarte solo" – pregunto mientras seguía contemplando la fotografía – "Si… cuando estuviste en el hospital tenía tanto miedo de perderte, me sentía desesperado por no poder hacer nada para retenerte a mi lado" – contesto débilmente reviviendo la horas de angustia que paso el día que nació su hija pues en ese momento los médicos pronosticaban lo peor para ella – "Seiya…" – dijo sorprendida la rubia al sentir como Seiya temblaba mientras la abrazaba – "Pero eso ya no importa … mejor dime a que viene ese pregunta" – le dijo mientras besaba su cuello – "Pues, esa fue la razón por la que buscaba alejarme de ti… tenía miedo de volver a quedarme sola. Después de la muerte de Haruka me sentía incapaz de poder soportar quedarme sola nuevamente, sentía que el dolor terminaría por volverme loca… no quería volver a sufrir" – contesto sin poder evitar que una lágrima escapara de sus ojos – "Además una parte de mi se sentía culpable por lo ocurrido y pensaba que no podría hacerte feliz… por eso me aleje de ti, pero tiempo después me di cuenta que estaba equivocada pero era muy tarde para mirar atrás… Mina me dijo que estabas saliendo con Esmeralda y no podía luchar por algo que yo misma había dejado ir" – siguió hablando – "No tenías por que luchar, yo siempre he sido tuyo… lo de Esmeralda fue un error que cometí, me sentía desesperado" – le confeso la rubia mientras la giraba sobre sus brazos para quedar frente a ella – "Lo siento tanto" – lo abrazo aferrándose a el – "Y después me entere que estaba embarazada, no sabía si debía decírtelo por que no quería que perdieras el equilibrio que te brindaba tu relación con Esmeralda… pero no podía ocultártelo. Te llame una noche a tu departamento pero, contesto Esmeralda y no pude decírtelo no podía y colgué… de cualquier forma te enterarías pues Yaten estaba enterado. Lo siento debiste pasarlo muy mal por mi causa" – se disculpo mientras se aferraba a su camisa – "Nada de eso es importante ahora por fin estas a mi lado y no pienso dejarte ir nunca… siempre estaré a tu lado. Además ahora somos una hermosa familia" – señalo el pelinegro mientras limpiaba el rastro de agua salada dejado por sus lágrimas – "No pienso dejarte ir nunca más" – siguió hablando para terminar por besarla.
Mientras tanto en el zoológico se encontraban los demás, era muy gracioso observar a Yaten correr tras el pequeño Haru, mientras Mina lo observaba desde una banca. Estaban esperando a que Taiki y Ami regresaran junto con la pequeña Yukino pues habían ido a caminar un poco para tratar de calmar a la bebe que estaba llorando.
Yaten logro alcanzar al pequeño y lo subió hasta sus hombros, realmente no entendía como Seiya era capaz de seguirle el ritmo a ese pequeño, ni siquiera se podía imaginar que sería de el cuando tuviera hijos. Definitivamente el tenía un buen cuerpo por su buena suerte ya que no le gustaba mucho el deporte, pero cuando de comida se trataba era otra cosa siempre había tenido tan buen apetito como Seiya, pero a diferencia del pelinegro Yaten no disfrutaba mucho de la comida chatarra como su hermano. Cuando Yaten llagó junto a Mina la encontró un poco pensativa y podría decir que hasta triste, tenía varios días que la mirada de Mina no expresaban la misma emoción de siempre y sin duda era algo que lo tenía un poco preocupado. Bajo al pequeño para que siguiera jugando mientras el descansaba un poco y podía hablar con Mina. Se sentó a su lado y observo por un segundo al pequeño Haru correr por el paso y finalmente desvió la mirada hasta los ojos de la rubia.
– "Te encuentras bien Mina" – le pregunto directamente, pero la rubia parecía perdida en sus pensamientos – "Mina, sucede algo" – volvió a llamarla pero esta vez se encargo de llamar su atención tomando una de sus manos – "Lo siento… no es nada" – le respondió débilmente – "Vamos Mina, te conozco… que es lo que sucede" – insistió, pues sabía que algo no andaba bien – "Yaten, te gustaría quedarte junto a mi siempre" – pregunto inocentemente – "No entiendo por que lo preguntas, pero la respuesta es si… te amo demasiado Mina Aino" – contesto sinceramente aunque le extrañaba la pregunta – "Yo también te amo y ahora que se que me amas tengo que decirte algo" – le dijo Mina mientras bajaba la mirada – "Que sucede" – pregunto un poco intrigado – "Voy a dejar mi carrera como modelo y pienso regresar a Japón cuando Serena lo haga" – respondió sin mirarlo a los ojos – "Pero pensé que ser modelo era todo para ti" – dijo un poco impresionado por la noticia – "Lo era, ahora tengo un par de motivos para alejarme de ese sueño que ya realiza" – contesto orgullosamente después de ver alcanzado su sueño dorado – "Un par de motivos" – inquirió mientras la miraba un poco confundido por la actitud tan madura que tenía – "Si, me gustaría estar más tiempo a tu lado y… además creo que nuestro bebe necesitara de toda mi atención no crees" – confeso mientras lo miraba con una gran sonrisa en el rostro.
Las palabras de Mina lo dejaron completamente sin palabras, realmente no se esperaba una noticia como esa y menos en ese momento, se quedo callado lago tiempo si poder si quiera moverse, estaba paralizado. Mientras Mina sonreía dulcemente, al ver que Yaten no respondía nada opto por recargarse sobre su hombro y entrelazo su manos con la de el. Pasaron algunos minutos hasta que Yaten recupero el alma el habla.
– "Mina, escuche mal o dijiste que nuestro bebe" – pregunto un poco nervioso – "Así es Yaten… estoy embarazada" – respondió mientras concentraba su mirada en el pequeño Haru que jugaba con las palomas.
El silencio de ese momento se convirtió en un verdadera tortura para ella, realmente nunca se había planteado si Yaten quería tener un hijo, pero no lo había planeado simplemente había sucedido y no estaba arrepentida… quizá un poco asustada pero feliz. En ese momento sintió como el peliplateado se abrazaba a ella y la besaba como si ese fuera a ser su último beso. Un ligero sabor salado invadió sus sentidos, y abrió los ojos para encontrarse con las lágrimas que escapaban de los ojos del peliplateado… Yaten estaba llorando.
Se separaron lentamente mirándose uno al otro, la sonrisa de Mina era simplemente la mas dulce que Yaten había visto nunca en ella y en sus ojos podía ver un nuevo resplandor…
Serena y Seiya se habían quedado dormidos sobre el sofá mientras miraban una película, sinceramente ambos estaban muy cansados pues tenían tantas actividades durante el día y eso son contar con que por la noche se encargaban de cuidar de los niños. Bueno la situación era realmente muy divertida ya que ni siquiera habían podido estar juntos otra vez y no por falta de ganas si no por falta de privacidad.
El pelinegro tenía una forma muy extraña de dormir ya que mantenía a Serena abrazada por la cintura mientras aprisionaba sus piernas contra la suyas haciendo reducidas las posibilidades para que Serena se moviera. El sonido del teléfono del departamento logro difícilmente despertarlos pues por tanto trabajo cuando por fin podían dormir quedaba como piedras.
Seiya libero a Serena de su "prisión" para que fuera ella quien se encargara de contestar el teléfono, pues no tenía intensiones de abrir lo ojos.
– "Bueno" – contesto la rubia un poco adormilada – "Hola Serena soy Kakyuu como están" – se escucho la voz de la pelirroja al otro lado de la línea – "Muy bien y tu que tal… como esta todo por allá" – respondió Serena – "Muy bien… de hacho te llamo por que en unos días se va a hacer un homenaje a Haruka y me gustaría que tu y mi sobrino pudieran estar aquí" – le explico muy emocionada – "Me encantará poder estar ahí, pero dime la fecha" – respondió buscando un papel para anotar – "Sera esta sábado por la mañana, por favor diles a los chicos que me gustaría que estén aquí…" – añadió – "No te preocupes ahí estaremos… te lo prometo" – respondió la rubia – "Estoy muy emocionada, todos van a conocer a mi sobrino… imagínate el hijo del gran Haruka Tenoh" – grito Kakyuu muy emocionada al otro lado de la línea – "Tienes razón Haru estará encantado de estar en un lugar como ese y yo también extraño el sonido de esos autos" – contesto la rubia – "Muy bien entonces no vemos este sábado cuídate mucho y cuida a los niños…" – se despidió y colgó dejando a una Serena muy emocionada por volver a su país aunque solo fuera por unos días.
Dejo el teléfono sobre la mesa y sonrió al pensar como Haruka seguía siendo un ídolo dentro de las carreras de autos a pesar de haber pasado tanto tiempo, y le agradaba saber que había gente que aun lo recordaba con cariño, pero estaba segura que nadie en el mundo lo recodaba con todo el amor con el que ella lo hacía. Camino nuevamente hasta el sofá donde se encontraba antes de que Kakyuu llamará y se encontró con un Seiya completamente dormido, lo beso suavemente en los labios y camino hasta su habitación con la idea de darse un buen baño y tal vez lograría convencer a Seiya de que la llevara a cenar a algún lugar, siempre y cuando Mina y Ami quisieran seguir cuidando de sus hijos.
En ese momento se encontraban Taiki y Ami caminado por los alrededores del zoológico, Taiki llevaba cargando a la pequeña Yukino que se había quedado profundamente dormida, se detuvieron cerca de un pequeño lago artificial y se sentaron sobre el pasto. Ami había pasado la mayor parte de la tarde contemplando lo bien que se veía Taiki cuidando de su sobrina, definitivamente el castaño sería muy buen padre… pensaba mientras contemplaba el lago. Por su parte Taiki no podía dejar de pensar en como decirle a la peliazul lo que había estado rondando por su cabeza durante los últimos meses.
Había estado pensando en cual sería el mejor momento para hacerlo pero simplemente no sabía como ni cuando debía hacerlo, giro la cabeza para encontrarse con la mirada de la peliazul, quedando completamente hipnotizado ante la mujer que tenía a su lado, Ami tenía la mirada fija en el agua lo que ocasionaba que su ojos brillaran de un manera muy especial, transmitiéndole una paz en su vida que solo sentía cuando ella estaba cerca. Ese lugar de pronto le pareció el lugar perfecto, realmente no podía esperar más estaba completamente seguro que ella era lo que su corazón había buscado toda la vida, a su lado simplemente su alma se complementaba. Tomo todo el valor que de pronto apareció dentro de él y con una mano busco dentro de su saco aquella pequeña cajita que contenía la prueba más grande del amor que sentía por ella. Una vez que su mano hubo encontrado lo que buscaba, enfoco su par de ojos color violeta sobre ella y le hablo un poco nervioso.
– "Ami…" – la llamo dulcemente atrayendo la atención de la peliazul que inmediatamente lo miro fijamente a los ojos – "Sabes que te amor no es cierto" – le dijo con una sonrisa – "Lo se… y yo también te amo" – le dijo mientras se ruborizaba. Taiki no necesitaba saber más lo amaba y eso le basta… le mostro la pequeña caja y con un poco de trabajo pues aun cargaba a la pequeña la Yukino, la abrió dejándole ver una hermosa sortija – "Ami Mizuno nada me haría más feliz que aceptaras ser mi esposa" – le dijo con una mirada llena de amor.
Las lágrimas de Ami comenzaron a rodar por sus mejillas, nunca le había gustado llorar frente a el pero la emoción que sentía dentro era mucho más fuerte que ella, se sentía la mujer más dichosa sobre el planeta.
– "Ami…" – la llamó al ver que la peliazul simplemente lloraba – "No quieres ser mi esposa" – pregunto el castaño – "Oh Taiki por su puesto que acepto… te amo tanto, que lo único que deseo es estar a tu lado toda mi vida" – contesto mientras lo abrazaba y besaba sus labios cuidando de no despertar a la bebe.
En ese momento ambos se sentían completamente felices, habían estado tanto tiempo juntos que simplemente ninguno podía imaginarse vivir lejos del otro. Ami aun continuaba llorando sin siquiera separarse de los labio del castaño hasta que la pequeña Yukino comenzó a llorar. Ambos se miraron con una sonrisa, y Taiki trato de calmar a la pequeña ante una dulce mirada de la peliazul.
– "Taiki… y no te gustaría que tuviéramos un bebe" – sonrió Ami, Taiki la miro un poco sorprendido pero finalmente le sonrió antes de poder contestarle – "Por supuesto…" – contesto dándole un beso fugaz en la frente.
Los días después de esa tarde pasaron muy rápido para todos, tanto la notica del embarazo de Mina, como el compromiso de Ami con Taiki, habían sido realmente una maravillosa oportunidad para celebrar, y esa noche habían cenado las tres parejas en un restaurante muy elegante de la ciudad dejando a los pequeños al cuidado de una niñera.
El viernes por la mañana todos abordaron el avión que los llevaría de regreso a Japón para el homenaje de Haruka, Serena estaba realmente muy feliz de poder regresar aunque solo fuera por un par de días ya que su trabajo con Archibald comenzaría el lunes por la mañana y estaba seguro que todas la sesiones fotográficas serían muy pesadas y eso sin hablar de la filmación de los diferentes comerciales que saldrían en una televisora mundial, pero realmente no era eso la única razón por la que se sentía feliz de volver ya que en ese país se encontraban todos los lugares más significativos de su vida y ansiaba visitar la tumba de Haruka más que otra cosa. Mientras viajaban en el avión Seiya pudo notar el brillo de los celeste de la rubia y sabía muy bien que esta vez el no era el causante de su felicidad sino Haruka, se quedo observando como Serena mantenía su vista en el horizonte mientras en sus labios se dibujaba una sonrisa y un pequeño rubor cubría sus mejillas, por primera en muchos años volvió a sentir celos del rubio, el ansiaba que esa luz que veía en los celeste de su Bombón fuera provocada solamente por él.
Dio un suspiro y bajo la mirada, no sabía como competir contra el recuerdo de alguien que ya ni siquiera estaba vivo, apretó sus manos sobre sus piernas con impotencia. Serena se había dado cuenta de que Seiya no estaba bien y en parte comprendió la razón, sonrió un poco pues le resultaba tierna la manera en la que Seiya trataba de liberar sus miedo a perderla, coloco sus manos sobre los puños del pelinegro provocando que este levantará la mirada para verla a los ojos.
– "Sabes… Haruka fue una persona muy importante en mi vida, lo amaba tanto que cuando murió pensé que nunca podría volverme a enamorar otra vez… que nunca podría volver a amar a nadie que no fuera el" – le dijo Serena mientras se recargaba sobre su hombro, Seiya se quedo sin poder decir nada, ya que Serena nunca había hablado sobre Haruka con él – "Pero… apareciste tú… tú te encargaste de iluminar nuevamente mi vida, Seiya nunca dudes que yo te amo… a veces tengo la impresión de que te amo tanto que todo este amor no me cabe aquí dentro" – sonrió mientras se tocaba el pecho – "Bombón…" – susurro mientras la abrazaba contra su pecho – "No digas nada, solamente quédate a mi lado…" – le dijo ella mientras cerraba los ojos aun recargada sobre su pecho.
En poco tiempo Serena se quedó dormida sobre el pecho de Seiya, realmente siempre había disfrutado estar cerca de el, paso el resto del vuelo dormida ya que el pequeño Haruka estaba sentado entre Mina y Yaten pues disfrutaba demasiado pelear con el peliplateado y Ami le había insistido a Serena que la dejara cuidar de la pequeña ya que estaba demasiado encariñada a la pequeña Yukino.
Seiya pasó todo el tiempo observando dormir a su ángel, después de todo sentía que necesitaba recobrar el tiempo perdido, había pasado tanto años añorando el amor de la rubia que en ocasiones sentía miedo estar soñando y que de un momento a otro ese hermoso sueño se terminara y nuevamente se hallara solo en la oscuridad de su habitación.
Cuando llegaron al aeropuerto de Japón, la noche había llegado a la cuidad y aunque hubieran querido visitar a todos en ese momento ya era muy tarde y no era muy conveniente, Taiki se encargo de llevar a Ami a su casa ya que la mamá de peliazul estaba esperándola, mientras que Serena y Mina pasarían su estadía en el departamento de los hermanos Kou. En cuanto llegaron al departamento Serena llamo a Kakyuu para avisarle que ya estaban ahí y que pasarían temprano por la mansión Tenoh para ir todos juntos al estadio. Kakyuu ya enterada de por fin Serena y Seiya estaban juntos, había sido la rubia que se encargara de hablar con ella, la pelirroja había tomado muy bien la noticia pues sabía que ambos merecían ser felices pero en cierta forma le entristeció saber que Serena no se quedaría en la mansión Tenoh que comenzaba a parecer enorme y en ocasiones se sentía realmente sola en aquella hermosa casa.
Una vez que llegaron al departamento, Seiya se encargo de preparar algo para cenar ya que tanto el como el pequeño Haru se morían de hambre. Mientras el pelinegro peleaba con Yaten en la cocina Mina se recostó en el sofá pues estaba muy cansada y Serena entró a la habitación de Seiya para cambiarle el pañal a la pequeña Yukino, una vez que termino se encargó de dormir a la pequeña y la dejo sobre la cama, para darse un baño rápidamente. Cuando terminó de ducharse busco entre los cajones del pelinegro algo que ponerse pues sus maletas estaba en la sala, se cambió con un pantalón deportivo color negro y una camiseta blanca que le quedaba demasiado grande. Cuando estaba por salir a la cocina el pequeño Haru entro buscándola.
– "Mami ya teno sueño" – le dijo mientras le extendía los brazos para que lo cargara – "Muy bien, entonces que te parece si nos dormimos juntos" – sonrió la rubia al verlo tallarse los ojos – "Siii" – dijo el pequeño.
Serena recorrió a la pequeña cerca de la pared colocando un cojín para que la pequeña no se golpeara y dejo a Haruka a la orilla de la cama… pero colocó un pequeño sofá que estaba en la habitación para que no se callera y se recostó quedando entre ellos pues sabía de sobra que Haru se movía mucho durante la noche y podía aplastar a la bebita. Estuvo abrazando al pequeño hasta que se quedo dormido y al poco rato ella se quedo dormida también. Los tres dormían plácidamente cuando Seiya entro buscando a la rubia para que cenara algo.
– "Bombón ya…" – pero se quedó callado al verla durmiendo.
Se acerco hasta la orilla de la cama, le parecía increíble que ahora ellos eran su familia, sonrió dulcemente hasta que se percató de que tendría que dormir en el suelo. Dio un suspiro y con resignación busco algunas cobijas dentro del armario y en menos de cinco minutos ya había acondicionado un lugar cerca de la cama. Cerca de las tres de la mañana Serena despertó para ir a busca un vaso con agua, cuando bajo los pies de la cama estuvo a punto de pisar al pelinegro que dormía plácidamente, sonrió al ver donde se encontraba dormido y antes dejar la cama puso un par de almohadas entre sus hijos y se acostó al lado del pelinegro olvidándose por completo de que tenia sed.
Se acercó sigilosamente hasta el y se recargó en su pecho, le gustaba mucho sentir su respiración y escuchar los latidos de su corazón mientras dormía. Para Seiya era imposible no sentirla a su lado, ya que su corazón latía mas deprisa cada vez que la tenía cerca, con uno de sus brazos rodo la cintura de Serena y con la otra acaricio su cabello.
– "Seiya…" – susurro al sentir como la abrazaba – "Mmmm" – le contesto adormilado – "Te amo" – le dijo mitras se aferraba a el – "Yo también te amo…" – le susurro dulcemente.
A la mañana siguiente todos estaban despiertos a excepción de Serena y Seiya que aún continuaba dormidos, incluso el pequeño Haru se había levantado muy temprano y había ido a buscar Mina para despertarla, Taiki había ido a busca a Ami y a las demás chicas para ir todos juntos al estadio. Mientras Mina se encargaba de preparar el desayuno Yaten veía las caricaturas al lado del pequeño Haru. Serena aun continuaba durmiendo en los brazos de Seiya cuando su celular comenzó a sonar, y aun soñolienta se levanto a contestar despertando a Seiya para soltarse de su abrazo. Mientras Serena hablaba por teléfono Seiya opto por darse un baño. Media hora después todos se encontraban desayunando menos Serena quien después de haber alimentado y arreglado a la pequeña Yukino se metió a bañar pues ya era un poco tarde y aún tenía que vestir al pequeño Haru. Una vez que termino de bañarse comenzó arreglarse, ese día quería verse muy bien, por algún motivo sentía como si Haruka fuera a estar presente y quería verse muy linda para el, escogió un vestido corto color negro tipo safari y unas zapatillas del mismo color, se recogió el cabello con una diadema y escogió accesorios color plata. justo estaba terminando de maquillarse cuando entró Seiya a la habitación llevando de la mano al pequeño Haru quien como todas las mañanas termino cubierto de comida, el pelinegro se quedo completamente estático al ver a la rubia, se notaba que había puesto mucho empeño en su arreglo.
– "Bombón, te vez muy linda" – le dijo mientras se sonrojaba al verla – "Lo sé…" – sonrió la rubia – "Te han dicho que eres muy modesta" – se burlo el pelinegro – "No… creo que eres el primero" – le siguió el juego mientras lo besaba en la mejilla – "Mami, a one vamos" – interrumpió el pequeño – "Primero vamos a la casa de tu tía Kakyuu" – contesto mientras lo subía a la cama para cambiarlo de ropa – "Siii" – grito el pequeño mientras levantaba los brazos para que le quitara la camisa.
Mientras Serena terminaba de cambiar al pequeño rubio Seiya tomó a la pequeña Yukino en sus brazos y se sentó en la cama a esperar que Serena estuviera lista. Mientras la rubia terminaba de vestir al pequeño Haruka el celular del pelinegro comenzó a sonar, Seiya lo saco de la bolsa de su saco y contesto.
– "Hola Seiya… soy Kakyuu" – escucho la voz de la pelirroja – "A Kakyuu en un rato más estamos en tu casa" – le explico el pelinegro – "Por eso te llame, Darien y Michiru pasaran por mi… lo mejor será que nos veamos en el estadio" – le pidió – "Esta bien… entonces nos vemos ahí" – aceptó el pelinegro y después colgó – "Era Kakyuu, parece que Darien pasará a buscarla y me pidió que nos viéramos en el estadio en lugar de pasar a su casa" – le explico a Serena – "Es verdad, había olvidado que Darien también esta invitado" – dijo la rubia mientras bajaba al pequeño Haru de la cama pues ya había terminado de cambiarlo – "Bueno entonces, lo mejor será que nos vayamos" – le dijo Seiya a lo que Serena sonrió en señal de aprobación mientras tomaba a la pequeña Yukino de los brazos del pelinegro.
Ambos salieron de la habitación hacia la estancia donde solo los estaba esperando a ellos, tanto Rei como Lita corrieron a abrazar a la rubia pues ellas tenían algún tiempo sin verla y después de los saludos todos bajaron al estacionamiento donde estaba estacionados lo automóviles de los chicos, en el auto de Taiki se subieron Ami, Lita y Rei quien llevaba en cardando a la pequeña Yukino y en el auto de Seiya iban Serena, Yaten, Mina y obviamente el pequeño Haru quien viajaba sobre las piernas de Serena.
En menos de una hora todos se encontraba en el estadio, había muchos reporteros y los flashazos de las cámaras no se hicieron esperar, después de todo los chicos eran muy famosos además de que tanto Serena como Mina eran muy conocidas en el mundo de la moda. Cuando entraron al estadio Kakyuu y la familia de Darien estaba esperándolas para ocupar los lugares que le había reservado quienes fueran los antiguos apoderados del rubio. Una vez que todos ocuparan sus lugares en el palco principal del estadio el evento comenzó con una increíble carrera con lo mejores pilotos del mundo, Serena conocía a varios de los pilotos ya que Haruka se había encargado presentarla con quienes habían sido amigos suyos en el mundo de las carreras. Después de esa emocionante carrera el maestro de ceremonias del evento pidió la presencia de la familia y amigos del rubio para revelar una placa en la cual lo nombraban uno de los mejores corredores del mundo y que estaría al lado de otros famosos del mundo del automovilismo.
Una vez que estuvieron sobre el escenario varios de los corredores que habían sido amigas del rubio no pudieron evitar reconocer el parecido del pequeño Haru con el rubio. El pequeño al notar la mirada de mucho se escondió tras Serena. Kakyuu agradeció tal reconocimiento en nombre de su hermano cuando estaba por ceder la palabra nuevamente al director del evento uno de los reporteros se lo impidió con una pregunta que realmente todos estaba esperando que se hiciera pero que nadie se había atrevido.
– "Srita. Tenoh, podría aclararnos si la hermosa joven que esta tras de usted es la mima jovencita con la que su hermano estuvo a punto de casarse" – le dijo mientras señalaba a Serena.
La pelirroja sonrió y volteo a ver a la rubia quien estaba entre los brazos de Seiya. El pelinegro se sintió un poco extraño ante las miradas de todos y la soltó de su abrazo pues estaba comenzando a sentir nervios.
– "Así es ella fue la novia de mi hermano" – sonrió la pelirroja – "Entonces podríamos atrevernos a decir que ese pequeño es su sobrino" – dijo otro de los reporteros – "Si, el es hijo de mi hermano, su nombre es Haruka... Haru ven aquí" – lo llamó después de haber confirmado que era su sobrino, el pequeño un poco temeroso se acerco hasta ella y se aferro a su falda – "Realmente tiene un gran parecido Haruka" – dijo uno de los corredores mientras se acercaba hasta el pequeño – "Dime cual es el nombre de tu papi" – le pregunto al pequeño que lo miraba de una manera extraña – "Yo teno dos papas" – respondió el pequeño dejando sorprendidos a mucho – "Así y como se llaman" – le pregunto con una sonrisa – "Mi papa se ama como yo y eta en el cielo y tamien teno a mi papa Seia" – contesto con una sonrisa mientras señalaba al pelinegro.
Las palabras dichas por el pequeño dejaron Seiya completamente anonadado, ya que el pequeño nunca le había dicho papá ni mucho menos, pero el no era el único sorprendido, también Serena estaba igual. Los flashazos comenzaron nuevamente, era una gran sorpresa para todos enterarse que el rubio había tenido un hijo y lo más sorprendente era que nadie lo sabía.
Después del evento hubo una pequeña celebración en la cual participaron algunos de los pilotos y otras personalidades importantes en el mundo de las carreas de autos, mucho de los pilotos que fueron amigos de Haruka estaban más que encantados con el pequeño Haru pues era el vivo retrato de su padre, lo trían de un lugar a otro, lo llevaron a conocer todos los autos que había en el autódromo y hasta le dieron una vuelta en uno de ellos… pero claro después de haberle prometido a Serena que conducirían a vuelta de rueda.
Cuando el evento termino Kakyuu les dijo los chicos que los esperaba en su casa esa para una pequeña fiesta organizada por ella a la cual invito a varias persona. Las chicas y los hermanos de Seiya se ofrecieron para ayudar a la pelirroja en los preparativos, Darien y Michiru le dijeron que ellos irían mas tarde ya que el moreno tenía algunos asuntos importantes en la disquera, y Serena le dijo que ella visitaría a sus padres y después pasaría por el panteón, pero Kakyuu le dijo que sus papás estaban en Sapporo y regresarían al día siguiente.
La rubia y Seiya se despidieron de todos pues primero pasarían al panteón y después Serena quería visitar otro lugar antes de la fiesta. Mientras Seiya conducía el auto Serena traía en sus brazos a la pequeña Yukino mientras que el pequeño Haru viajaba en la parte trasera del auto, el pequeño se había quedado dormido ya que estaba muy cansado debido a que anduvo por todos lados en el autódromo. Serena mantenía la vista fija al frente, le parecía realmente increíble todo lo que había vivido en los últimos años.
– "Bombón te encuentras bien" – le pregunto el pelinegro al verla sumida en sus pensamientos – "Si me siento muy bien, sabes a veces todo esto me parece un sueño" – le respondió sin apartar la vista del horizonte – "Te gustaría despertar de el" – le pregunta un poco temeroso por la respuesta – "No, en este momento soy muy feliz, como nunca imagine volver a serlo… tú, ustedes son lo mas importante que tengo y despertar significaría perderlos" – le contestó mientras besaba la frente de su pequeña – "Sabes cuando te conocí nunca me imagine que algún día terminaríamos juntos" – dijo el pelinegro con una pequeña sonrisa – "Créeme yo tampoco, pero me da gusto que estés a mi lado a pesar de todo lo que te hice sufrir" – confesó desviando su mirada hacia el por primera vez – "Pero todo valió la pena, ahora estas conmigo y tenemos una familia muy hermosa… por cierto Bombón escuchaste Haru me quiere como su papá" – dijo mu emocionado – "Claro que escuche, y me da mucho gusto que el te quiera" – sonrió la rubia – "Y yo también lo quiero, el, Yukino y tu son mi vida" – dijo el pelinegro mientras se estacionaba frente al panteón – "Te amo" – finalizo la rubia mientras lo besa fugazmente en los labios.
Cuando estuvieron frente a la tumba del rubio Serena se acerco a Seiya quien traía en sus brazos al pequeño Haru, la rubia beso en la frente al pequeño para que despertara, el pequeño abrió los ojos y le sonrió. Seiya lo bajo al piso para que terminara de despertarse, el pequeño se tallo los ojos y bostezo.
– "Mami, one etamos" – dijo con una voz adormilada – "En la tumba de papi…" le contesto la rubia mientras señalaba la tumba tras el pequeño – "Haaa" – sonrió el pequeño para terminar por sentarse frente a la tumba mirando atentamente la fotografía del rubio y la inscripción en la lapida – Mami que ice ahí – le pregunto a la rubia señalando la lapida.
Serena puso a la pequeña Yukino en los brazos del pelinegro y se hinco al lado del pequeño y se quedo en silencio por un momento, a su cabeza llegó el recuerdo de las palabras que dijo la primera vez que estuvo frente a esa lapida.
Flash Back
Sabía que era momento de decirle adiós y salir adelante pero era tan difícil comenzar de nuevo ahora que el se había ido y no volvería, busco en su bolsa y saco un fotografía donde estaba ella con Haruka quien con una mano sostenía su trofeo y con la otra sujetaba a la rubia mientras la besaba, la coloco sobre la lapida junto con una hermosa rosa roja que había cortado en la casa del rubio.
– "Sabes amor este será para mi el día mas triste de mi vida al tener que separarme de ti... Este será el día más doloroso después de tu partida
por que... con ella te llevaras la mitad de mi corazón... Será el día más largo, puesto que en las horas restantes... Mi mente se dedicará a recordarte y mi boca a pronunciar tu nombre... Y lo harán en cada hora, en cada segundo de cada día... Serán mis primeros días oscuros, por que la luz de tu sonrisa se alejó de mí… Mis ojos brillarán con melancolía, ansiosos de ver tu rostro hermoso que ya jamás se presentará ante ellos... mi voz gritará con inalcanzable cansancio tu nombre... Pediré a gritos tu presencia...tu mirada... se que lloraré...Y le diré a los roces de mi almohada lo mucho que te extraño y cuanto te amo... Pero ni ella y mucho menos tu me podrán escuchar... ni responder... me quedaré ahogándome en mi llanto y tu no podrás estar ahí... para consolarme como antes… Sabes hoy... precisamente hoy... será el día mas triste, largo y doloroso de mi vida... pero lo más hermoso es que siempre te amaré..." –
Fin del Flash Back
– "Fue el día mas doloso… en verdad lo fue" – susurro para ella misma y comenzó a leer en voz alta par su pequeño – Algún día... Un día por culpa del destino, tu camino se cruzó con el mío, después de eso las excusas por volver a estar a tu lado fueron diversas. Te quise como si la vida durara instantes, te quise con silencios, con sonrisas, con alientos... a mi modo te quise. Pero el camino que nos unió, hoy se separa y es momento de que recorras un camino distinto al mío, y quizá algún día volvamos a encontrarnos – finalizo la rubia – "Sabes lo que eso significa" – le pregunto al pequeño quien solo atino a negar con la cabeza – "Que tu papá nos amaba y que algún día volveremos a encontrarnos" – le explico y después beso la mejilla del pequeño.
La rubia se puso de pie y camino hasta quedar al lado del Seiya quien se mantenía en silencio con su pequeña en los brazos, Serena lo abrazo por la cintura a lo que Seiya respondió pasando una de sus manos alrededor de los hombros de la rubia.
– "Haruka, al fin pude cumplir mi promesa" – dijo la rubia mientras miraba al cielo – "Soy muy feliz…" – finalizo mientras las lágrimas escapaban de sus ojos – "Lo amo mucho…" – dijo en un sumiso murmullo que ocasiono que el pelinegro se sonrojara.
Después de haber estado ahí regresaron al departamento de Seiya en donde Serena se dio un baño junto con la pequeña Yukino en la bañera y Seiya se encargo de bañar al pequeño Haru en la habitación de Yaten y debido a que el pelinegro termino completamente mojado después de cambiar al pequeño se metió a darse un baño el también, cuando termino se puso una bata para ir a su habitación a cambiarse, cuando entro a su habitación se encontró no solo con el pequeño Haru durmiendo sobre la cama sino también a la pequeña Yukino durmiendo sobre su cuna ya bañada y cambiada. Sonrió un poco al verlos, le parecían un par de ángeles mientras dormían por que cuando estaba despierto ni siquiera tenía tiempo para pensar. El pelinegro busco en su guardarropa algo que ponerse y cuando termino de vestirse se recostó sobre la cama al lado del pequeño Haru mientras esperaba a que la rubia terminara de bañarse, mientras pensaba como era posible que las mujeres demoraran tanto en estar listas. Cuando Serena salió de la bañera se envolvió en una pequeña toalla y salió del cuarto de baño, encontrándose a Seiya tan dormido como sus dos pequeño hijos, observo el reloj que esta junto a la cama y vio que a penas eran las seis de la siete de la tarde, esbozo una sonrisa en sus labios pues por primera vez en muchos día había podido tomar un buen baño y ahora tendría tiempo suficiente para arreglarse, pero antes de comenzar con el ritual que eso implicaba salió a la estancia para llamar a Mina. Tomó el teléfono del departamento marco el número del celular de Mina.
– "Hola" – escucha la voz de Mina – "Mina, soy Serena… oye a que hora van a venir al departamento para cambiarse para la fiesta" – le pregunto – "Las chicas y yo convencimos a Yaten y a Taiki para que nos llevaran de compras y en este momento nos estamos terminado de vestir en la casa de Kakyuu" – le dijo la rubia muy emocionada – "Muy bien entonces nos vemos ahí en un rato más" – le dijo Serena – "Muy bien pero no se tarden demasiado" – añadió Mina – "No te preocupes… entonces nos vemos" – finalizo y una vez que Mina se despidió colgó.
Dejó nuevamente el teléfono en su lugar y regreso a la habitación para comenzar a arreglarse, se puso un vestido color rojo de tirantes que le llegaba debajo de las rodillas, lo había comprado en New York la última vez que había estado en esa hermosa ciudad, después se sentó frente al espejo que estaba sobre cómoda donde Seiya ponía algunos perfumes y lociones, colocó ahí su estuche de pinturas y comenzó a maquillarse, tardo cerca de media hora para que todo quedara perfecto. Se ondulo un poco el cabello y debido a lo llevaba corto no tardo mucho haciéndolo, antes de levantarse de la silla se puso un poco de su perfume favorito y se miro por ultima vez en el espejo. Se levantó y busco las zapatillas rojas que había comprado para usarlas con el vestido y cuando todo estuvo listo se colocó un brazalete color lata, una gargantilla y un par de aretes del mimo color para darle un toque de elegancia a su atuendo.
Seiya había estado observándola desde que comenzó a maquillarse, realmente no estaba dormido, solo había fingido estarlo para observar que hacía Serena mientras se arreglaba que le llevaba tanto tiempo. Se asombro al ver como la rubia se encargaba de perfeccionar cada detalle de su atuendo y sonrió al darse cuenta que realmente valía la pena la espera.
Cuando vio como la rubia termino de arreglarse busco dentro de su saco una sorpresa que tenía para ella, pero que no le había dado por que estaba buscando la oportunidad para estar solos, pero ese momento le pareció el indicado. Se levanto sigilosamente de la cama esperando que la rubia no se percatara de ello hasta que estuvo detrás de ella, la rodeo con sus brazos y beso sensualmente su hombro derecho.
– "Te vez espectacular… me encantas" – termino la oración susurrándosela al oído – "Pero creo que te falta algo" – siguió hablando mientras la volteaba para quedar frente a ella – "Así, y se puede saber que es" – pregunto la rubia mientras lo rodeaba con sus brazos por el cuellos – "Esto…" – sonrió el rubio mientras le mostraba un anillo de oro blanco adornado con un hermoso diamante en el centro.
Serena miro el anillo por un momento y después lo beso, fue un beso largo y apasionado pero que termino por falta de oxigeno.
– "Bombón, te casarías conmigo" – le pidió con una hermosa sonrisa – "Por supuesto que si… te amo" – aceptó la rubia.
El pelinegro coloco la hermosa sortija en su dedo anular y después la abrazo posesivamente, por fin estaría con ella toda su vida y nada ni nadie lo separaría de su Bombón. Nuevamente la beso esperando que no se tratara de un sueño, con sus manos recorrió la espalda de la rubia quien se estremeció ante el contacto soltando un pequeño suspiro.
– "Tienes idea de cuanto te deseo" – hablo el pelinegro mientras besaba su cuello – "Cuanto" – pregunto la rubia en un tono seductor – "Demasiado, te necesito… y creo que si no tenemos un poco de privacidad pronto terminare por secuestrarte por toda una noche para mi solo" – sonrió coquetamente mientras acariciaba las piernas de la rubia – "No suena mal, pero mientras eso ocurre lo mejor será que no vayamos por que deben estar esperándonos" – interrumpió la rubia – "Acaso tengo otra opción" – dijo en un tono de resinación mientras la soltaba de su abrazo.
Notas.-
º-º Bueno se que dije que este sería el final y lo era es solo que me estaba quedando demasiado largo y decidí cortarlo en dos partes… espero que no les moleste, además sentí que si lo terminaba en este capitulo algunas cosas quedarían inconclusas; cosas como ¿Cuándo se entera Serena que Seiya si vio la revista? ¿Archibald realmente esta dispuesto a perder tan fácil?... entre otras cosas.
º-º Por cierto debido a que las últimas semanas la nueva historia que tengo en mente no deja de rondar por mi cabeza esta me esta costando un poco de trabajo así que espero que tengan paciencia para nueva actualización, se que más de una esperan un hermoso final después de tanta tragedia…
º-º No saben como espero que comiencen las vacaciones para dedicarme de lleno a mis historias… esto de no tener tiempo ni para pensar comienza a ponerme deprimida T-T…
º-º Ahora me gustaría agradecer a todas la que se han tomado la molestia de dejarme reviews, no sabe lo mucho que sus comentario me animan… sin duda me encanta leer sus opiniones… Muchisisisimas Gracias que sería yo sin ustedes.
º-º Bueno me despido, las quiere su amiga KuMiKo Kou.
PD.- se aceptan comentarios, quejas y sobre todo ideas ¡¡Las necesito!!…
