¿De verdad… no te incomoda? – dijo él, entre besos.
Para nada… - dijo ella suspirando cuando Sesshomaru volvía a besar su cuello, y dando pequeños mordiscos.
Se siguieron besando en la entrada de la casa, hasta que decidieron, por puro instinto, ir a un lugar más cómodo de la casa, y acabaron en el salón.
Capítulo 9:
En la casa había silencio por doquier, menos en cierto lugar, donde se podían escuchar los jadeos y respiraciones agitadas de dos personas, entregadas al placer que mutuamente sentían. El calor comenzaba a ser apreciable, pero ellos seguían, como si el día del mañana no existiera.
Sesshomaru y Kagome habían llegado al salón tras haberse estado besando durante un rato en la entrada de la casa a la vuelta de él. Estaban sobre el sofá, él sentado y ella a horcajadas sobre él, mientras sus bocas se exploraban y se saciaban. Pareciera que se devoraban mutuamente.
Las manos de Sesshomaru la abrazaban por la cintura, pegando su cuerpo al de la chica, mientras ella daba suaves jirones de pelo en su nuca, extasiándolo. Comenzó a mover sus manos por el cuerpo de ella, subiendo por la espalda hasta llegar a su nuca y apretar así sus labios si es que más podían, y bajando nuevamente hasta llegar a sus caderas y apretar suavemente, juntándolas con las suyas y rozando sus cuerpos en una danza exquisita.
Eres… hermosa… - consiguió decir él, entre beso y beso, entre respiraciones agitadas – No se… que me has hecho… -
Kagome echo su cabeza hacia atrás, y Sesshomaru aprovechó para besar su cuello, cosa que le sacó a la chica unos pequeños gemidos que se podrían confundir con suspiros. Besos, mordiscos… todo valía en aquel juego de placer. Con las manos de Sesshomaru aun sobre sus caderas, comenzaron a moverse, frotando sus cuerpos y sintiendo el placer de su acompañante.
Más manos de Sesshomaru iban a su pecho, tapado tan solo por el sostén negro, muy provocativo. Bajó su boca del cuello de la chica hasta el inicio de sus senos, dando besos suaves al principio y volviéndose casa vez más pasionales, al igual que el movimiento que estaban llevando en ese momento.
De repente, Kagome se separó de Sesshomaru, confundiendo al chico en un momento.
Vamos a mi habitación… - dijo Kagome, susurrando tan bajito que Sesshomaru al principio creyó que había sido otra cosa.
Kagome se levantó de encima de él y lo agarró de las manos, tirando de él hasta levantarlo. Lo guiaba a través de la casa, mientras se iban besando con devoción absoluta en la tarea. En una de las ocasiones, antes de llegar a la habitación de la chica, Kagome le quitó a Sesshomaru la camiseta que llevaba, dejando paso a ese cuerpo de adonis que la traía loca. Tiró la camiseta al suelo, y volvió a abrazarlo. Llegaron a la habitación de la chica.
Sesshomaru cerró la puerta tras él, sintiendo la mirada de Kagome en cada uno de sus movimientos. Cuando se giraba para volver a la chica, vio como esta iba hacia él y se agarraba a su cuello, cerrando las piernas en torno a su cintura y colgándose de él. El chico reaccionó en seguida y la abrazó para evitar que se cayera. Volvieron a juntar sus bocas, y en esa posición, Sesshomaru apoyó a la Kagome sobre una pared, ya que estar así había hecho del roce de sus partes íntimas algo de mayor placer.
Pero no todo es de color de rosa, y una interrupción cayó sobre ellos como un balde de agua fría, pues de repente comenzó a sonar el móvil de Sesshomaru, desconcertándolos un momento. Con resignación y mucho autocontrol, Sesshomaru alcanzó a coger su móvil, que descansaba en el bolsillo trasero de su pantalón, mientras Kagome seguía con sus piernas en torno a él y sin cambiar la postura en la que se encontraban. Vio quien era y maldijo por lo bajo.
¿Qué quieres? – dijo con algo de enfado.
Vaya… ni que estuvieras haciendo algo importante –
En serio Inuyasha, para que me llamas – dijo Sesshomaru.
Para que me abras la puerta de tu casa – dijo su hermano con sarcasmo.
¿Para qué? No estoy allí – dijo Sesshomaru, esperando impaciente para colgar.
¿Dónde estás? – dijo Inuyasha, con sorpresa.
No te interesa – dijo Sesshomaru. Kagome por su parte, para fastidiarlo un poco, empezó besar su cuello con besos muy húmedos, provocando al chico y haciendo su respiración más agitada.
Vaya, creo que sí que te interrumpo… - dijo Inuyasha, ahora riendo.
Cállate – dijo Sesshomaru con dificultad - …para… Kagome… - dijo a la chica, separando el teléfono de su boca para que su hermano no se enterara.
¿Kagome? ¿Estás con la cantante de aquel grupo? – dijo Inuyasha, sonando con enfado.
Sesshomaru no aguantó más las caricias y besos de Kagome y colgó el teléfono, dejando a su hermano con la duda. Apagó completamente su móvil y se dejó hacer, mientras sus manos acariciaban a la chica en su total plenitud, pasando de su nuca hasta su trasero, el cual le encantaba.
Baby
take off your coat
Real slow
And take off your shoes
I'll
take your shoes
Baby take off your dress
Yes yes yes
Se separaron de la pared y Sesshomaru la llevó hasta la cama de la chica, la cual era de tamaño de matrimonio, y eso era mejor. La recostó mientras la besaba y acariciaba. Con maestría, le sacó a la chica aquellos pantalones que traía, dejándola en ropa interior solo, la cual era toda de color negro y encaje.
Kagome se sonrojó levemente cuando vio como Sesshomaru la miraba, con esa mezcla de lujuria y deseo brillando en sus ojos ámbares. Se incorporó levemente en la cama para atraer sus labios y besarlos con devoción, mientras iba desabrochándole con rapidez el cinturón e intentando bajarle los pantalones, pero él no se dejó y atrapó sus manos con una de las suyas y las llevó por encima de la cabeza de ella, mientras con la otra mano acariciaba su abdomen con lentitud, haciendo que a Kagome le quemara por donde le acariciaba.
You
can leave your hat on
You can leave your hat on
You can leave
your hat on
Sesshomaru… - ella iba a protestar, ya que quería estar en iguales condiciones, pero él no se dejó.
Shh… - dijo él, mientras le besaba los labios con hambre – Déjame hacer a mí…relájate… - dijo entre besos.
Kagome pensaba que como se iba a relajar, si ya no tenía sangre circulando por sus venas, sino puro fuego liquido. Iba a quejarse nuevamente, pero Sesshomaru colocó una de sus manos en sus muslos, y ella no pudo sino echar su cabeza hacia atrás, mientras el contacto simple la excitaba a límites insospechados.
Go
on over there
Turn on the light
No all the lights
Come
back here
Stand on this chair
That's right
Raise your
arms up to the air
No shake 'em
Sesshomaru lo notó, y a medida que iba subiendo se iba acercando a su boca para besarla y morderla. Llegó a sus labios, y la besó como si nada mas existiera que solo ellos dos, y Kagome correspondió con igual intensidad, haciendo de aquel beso la cosa más sugerente y excitante que jamás habían probado sus labios.
Si bien ella ya había tenia besos anteriores con alguien más, aquello no podía asemejarse a nada por el estilo. Sentía como si la quemaran con fuego directamente sobre la piel. De pronto notó la mano de Sesshomaru encima de la tela de su ropa interior, provocando miles de sensaciones hasta entonces desconocidas.
You give me a reason to live
You give me a
reason to live
You give me a reason to live
You give me a reason to live
Con una caricia, Sesshomaru ascendió por su intimidad y por el abdomen de la chica, hasta llegar a su pecho, el cual parecía atraerle a probar su sabor. Comenzó a besar el pecho de la chica con delicadeza, pasando las manos por encima de la tela y luego llevándolas hacia su espalda para quitar el broche. En ese tiempo, Kagome se soltó del amarre de sus muñecas y llevó sus manos al borde de los pantalones del chico, desabrochando el cinturón y quitándoselo con rapidez, dejándolo igual que a ella, en ropa interior.
Ahora estamos iguales… - dijo ella con una sonrisa.
No por mucho tiempo – contestó Sesshomaru, mientras la volvía a besar con necesidad.
You can leave your hat
on
You can leave your hat on
Sus manos localizaron el broche del sujetador de la chica, y con un leve "click" se deshizo de él. Se lo quitó y voló hacia el suelo de la habitación, como el resto de la ropa. Ahora tenía el camino libre para poder besar y sentir los senos de la chica en sus manos y en sus labios. Las caricias se Sesshomaru elevaron a Kagome a la quinta esencia del placer, y eso que aun no habían llegado otras cosas.
Besos y mordiscos se dieron lugar, arrancando a la chica gemidos de placer y haciendo al chico darle más. Las manos de Kagome, pronto pasaron de la espalda de Sesshomaru al borde de sus boxers, sobresaltándolo dado que no se había dado cuenta. La excitación de Sesshomaru se hizo más grande y Kagome posó su mano sobre ese lugar por encima de la tela, arrancando un suave y ronco gemido de los labios de Sesshomaru, y haciendo que este parara sus caricias un momento, totalmente dominado al placer que sentía.
Suspicious
minds a talkin'
Try'n' to tear us apart
They don't believe
In this love of mine
They don't know I love you
They
don't know what love is
They don't know what love is
They
don't know what love is
I know what love is
Kagome se aprovechó, y empezó a mover su mano sobre la virilidad de Sesshomaru, mientras él se iba muriendo poco a poco del placer. En un momento, Sesshomaru no pudo más y quitó la mano de la chica de aquel lugar, llevándola a sus labios y besando sus dedos. Se agachó y le sacó a Kagome la última prenda que le quedaba, dejándola como dios la trajo al mundo. Con sus manos rozó cada centímetro de piel que pudiera haber en aquel cuerpo, hasta llegar a la intimidad de Kagome, la cual rozó con lentitud provocando miles de sensaciones en la chica.
La excitación de ambos iba en aumento, las caricias mutuas ayudaban en aquel momento. En un momento en el que ya los dos sintieron que querían pasar a otro nivel, Kagome puso sus manos en el bóxer de Sesshomaru, tirando hacia abajo, mientras él la ayudaba y se besaban, bebiendo de la boca del otro.
You
can leave your hat on
You can leave your hat on
You can leave
your hat on
You can leave your hat on
Sesshomaru recostó a Kagome en la cama, y se colocó encima de ella, haciendo que sintiera su excitación en su vientre. Kagome alargó una mano a su mesilla de noche y abrió un cajón, mientras Sesshomaru paraba el beso para ver qué era lo que ella estaba buscando en ese momento. Al ver el objeto, cayó en la cuenta.
Se me iba olvidando… - dijo él entre jadeos.
Sesshomaru se colocó el preservativo, y volvió a besarla con impaciencia. Luego con suavidad, fue penetrándola… poco a poco… para que lo sintiera en cada movimiento. Notó la barrera que lo hacía el primero, y eso le gustó. Con cuidado, la despojó de su virginidad y entro en su plenitud. Kagome al principio sintió una ligera molestia, pero luego fue todo placer, dada la delicadeza del chico, aunque ella no le hubiera dicho nada.
Y comenzó la danza.
Sus cuerpos encajaron como si de fichas de puzle se tratara. Parecía que estaban hechos el uno para el otro. Al principio en un ritmo lento, sintiendo cada una de las veces en las que Sesshomaru entraba en ella, sintiendo las respiraciones del otro en las cercanías de sus cuerpos. Besos, caricias y palabras inconexas… solo esas cosas se escuchaban en la habitación, nada más, ni siquiera del exterior de la casa, solo ellos y su mundo.
El ritmo pronto fue en aumento, llevando a ambos jóvenes a una sensación de éxtasis y placer como no pensaron que alcanzarían nunca. Kagome enredó sus piernas en la cintura de Sesshomaru y levantó las caderas, provocando que las penetraciones fueran más profundas. En un momento determinado, Sesshomaru agarró a Kagome y se echo hacia atrás, quedando él sentado y ella a horcajadas sobre él, sin dejar de separar sus cuerpos. Seguían besándose y haciendo el amor de la manera más pasional posible.
Pero como todo tiene que terminar, llegaron al éxtasis. Primero Kagome, la cual pudo rozar con las manos el cielo, tras esa experiencia, y tras ella, Sesshomaru, pues escuchar su grito medio contenido de placer había hecho que su orgasmo llegara con mayor rapidez. Se quedaron mirando un rato, sin dejar esa posición, y dándose besos cortos y suaves sobre los labios o las mejillas.
Al final, Sesshomaru salió de ella y se quitó el preservativo. Luego, se tumbó al lado de ella, la cual le recibió con una sonrisa en los labios. Se abrazaron y se besaron con ternura nuevamente, quedándose en un silencio para nada incómodo. Al final, Sesshomaru fue quien habló primero.
Kagome… -
¿Sí? –
No te lo he dicho… pero te quiero – dijo dándole un suave beso en los parpados.
Yo también te quiero, Sesshomaru – dijo Kagome, devolviéndole el beso, pero en la línea de la mandíbula.
Y así, se dejaron llevar por el sueño, hasta que llegara la mañana.
……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ………
……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ………
La luz del sol en la mañana entró por la ventana de la habitación, dando de lleno en el rostro de la joven, quien intentaba volver a dormirse. Intentó girarse en la cama, pero sintió un peso rodeándola de la cintura, así que bajo la mirada para ver de qué se trataba, y puso ver el brazo de Sesshomaru, que la apegaba a su cuerpo desnudo. Se sonrojó furiosamente al recordar todo lo ocurrido en la noche anterior.
Trató de moverse un poco, ya que necesitaba estirarse, pero al intentarlo, Sesshomaru inconscientemente la apretó más a su cuerpo. Sonriendo, se abrazó nuevamente a él, quedándose dormida mientras aspiraba el aroma del chico que dormía a su lado. Aquel olor la relajaba y a la vez la excitaba, si se ponía a pensar en las cosas ocurridas. Y así, sumida en sus pensamientos, volvió a quedarse dormida, mientras abrazaba fuertemente a Sesshomaru y este en su inconsciencia hacia lo mismo.
Despertó cuando empezó a sentir la luz del día sobre su cuerpo, dando calor. Aunque no fue la única cosa que había irradiando calor, ya que se fijo en la chica que dormía a su lado, cuya desnudez daba sensación de calidez. Pensó en prepararle algo de comer, ya que ella no daba signos de querer levantarse. Así que con mucho cuidado se levantó de la cama, haciendo que ella lentamente se moviera. Se puso su ropa interior y sus pantalones, mientras buscaba su camiseta. La encontró en el pasillo, y recordó que la noche pasada ella se la había quitado mientras iban hacia la habitación. La dejo en la habitación y fue a la cocina con el torso descubierto.
No había signos de que Sango se hubiera levantado, o a lo mejor ya se había ido, pero eso no le importó. Abrió la nevera y miró lo que había dentro, optando por preparar unas tostadas y un café para la chica. En medio de la faena, sintió como unos brazos lo rodeaban por la cintura, y besaban su espalda. Dejó las cosas y se giró, viendo a Kagome mientras ella rodeaba su cuerpo con sus brazos.
No debiste haberte ido esta mañana de mi cama… - dijo ella con voz sensual.
Quería prepararte algo y darte una sorpresa – dijo él, mientras la sujetaba por las caderas y la inmovilizaba.
En un momento, ya se estaban besando como la noche anterior, con unas ansias y unas ganas que podían con ellos mismos. Las manos de ambos volvían a recorrerse mutuamente. Pero no todo puede ser como la vez anterior, y un carraspeo de garganta los separó.
Vaya, parece que interrumpimos – dijo una voz masculina.
Sesshomaru y Kagome se giraron, y se toparon con la mirada curiosa de Sango y Miroku, quienes veían la escena con una sonrisa en la cara.
C O N T I N U A R A
Holaa!!
Dios, siento mucho el retraso y haberlos dejado así, pero me ha sido imposible actualizar antes. Espero que la espera valga la pena y les guste tanto como a mi escibirlaaa!!
Muchas gracias a… por sus reviews!!
Anset, Ladymary, Lady Death06, SARITZ, Eranthe, LoversxPrincess93, Cieloselene, Mideu y luna
Espero que les guste este capi y al resto de gente que no deja review tb!
La canción de este capi es "you can leave your hat on", una canción que para mi gusto… habla de sexoooo!! Jajaja
Muchos besoss!!
XtinaOdss
