Batista se extrañó y se puso al oído de Mark como si se hubiera hecho daño.
- Mark, ¿estás bien?-murmuró
- Me...duele...el pecho - dijo Mark con la respiración agitada.
- Paro el combate.-informó y se lo dijo al árbitro
Mark cayó al ring con un golpe seco.
Él árbitro paró el combate y los sanitarios llegaron, todos los fans gritaban extrañados sin saber que había pasado. Batista se puso de rodillas junto a Mark.
Los sanitarios le practicaron a Mark los primeros auxilios y al ver que éste se quedó inconsciente ya lo pusieron en una camilla. Batista estaba preocupado, demasiado, y en cuanto se alejaron con la camilla el fue detrás casi corriendo.
En la sala médica que tenía la WWE pudieron reanimarle sin necesidad de tenerlo que trasladar a un hospital. Mark abrió los ojos mareado y confuso.
- ¿Cómo estás?-preguntó Batista acercándose a él
- Creo que... - murmuró intentándose incorporar pero algo lo hizo volver a tumbarse.
Batista le puso la mano en el hombro, y lo mantuvo tumbado.
- No te muevas...-le dijo David.
Mark asintió.
- ¿Qué pasó con el combate? ¿Por qué estoy aquí?
- Te dio un dolor en el pecho y perdiste la conciencia...-informó David
Mark asintió sin decir nada. Observó la sala. Estaba él y Dave. Nadie más. Cuando le ocurrían accidentes que tenía que estar allí nadie lo venía a visitar y el hecho de que Dave lo hiciera, le hizo sentir algo cálido en su pecho nada parecido al dolor que sintió en el ring.
- ¿Se te pasó? ¿O te sigue doliendo?-murmuró David preocupado
- Sí... Creo que ya se me pasó... Pero me siento mareado...
- Descansa.-le dijo con media sonrisa.-En cuanto se te pase, te acompaño al hotel.
Mark asintió cerrando los ojos. Otra vez esa sensación cálida al sentir las palabras de Dave que vinieron a él.
Batista posó una mano en el pecho de Mark.
El corazón de Mark latía, algo débil pero latía.
- Vaya... Vas lento... - murmuró
- Creo que se me paró antes en el ring...
- Te tuvieron que reanimar aquí...
- Sí... Eso creo…
- Creo que... Hay que quitarse esas mallas...- murmuró Batista, y le fue quitando los tirantes
Mark abrió los ojos asombrado aunque no comentó nada. Batista le fue quitando las mallas con cuidado, y sin saber por qué, le encantaba hacerlo.
Mark rezó en sus pensamientos para que ni siquiera se sonrojara. Le encantaba la delicadeza que le ponía Dave para quitarle las mallas... Este siguió desvistiéndole con cuidado, ni que fuera de cristal.
Mark quería que aquel momento pasara rápido. Aquello le aceleraba el corazón y lo ponía nervioso. David dejó las mallas a un lado, y se quedó quieto un momento.
- Esto... Creo que voy a por tú ropa.-murmuró y salió de allí
Mark suspiró de alivio cuando Dave ya se fue. Se tocó las mejillas para ver si se había sonrojado y no lo hizo. Volvió a suspirar de alivio y esperó. David volvió al poco, con la bolsa de deporte de Mark.
- Esto...-dijo sacando unos boxers de Los Simpsons.- ¿Te importa qué...?
- Anda, no sabía que existían esos boxers... - comentó Mark más para sí que para Dave y ni siquiera pensó en que acababa de decir este.
- Tomaré eso como un sí...-murmuró David y terminó por desnudarle.
No pudo evitar decir un: ¡Oh! por la sorpresa.
Mark miró hacía otro lado, pensando en que no debía sonrojarse ni nada por el estilo. Batista, algo rojo por el comentario que le acababa de hacer, le puso los calzoncillos, al revés.
-Ea, no pienso ponerlos al derecho, dicen que trae suerte...-murmuró para sí
- Dave... Creo que esto va al revés... Aunque no importa... Ya me los pondré bien...
- Yo... Te echaría una mano... Pero es qué...
Mark observó que Dave estaba algo sonrojado, aunque no quiso comentar nada.
- Deja eso ya como está...
- Sí mejor...-murmuró y le fue poniendo los pantalones
Mark iba mirando hacía el techo. Su pensamiento se resumía en: "No hagas nada que le parezca raro".
Batista terminó, y le abrochó los pantalones, rozando sin querer una parte blanda. Se sonrojó más. Mark ya no pudo evitar también sonrojarse un poco.
- Cuidado con lo que tocas que quiero conservar el carné de padre...
- Esto... Perdón...-dijo Batista sonrojado, y se rió por lo bajo ante lo que dijo Mark
- ¿De qué te ríes? - preguntó extrañado.
- Yo... Es que... Estás rojo...-comentó sabiendo que el andaba igual.
- El que fue a hablar... - murmuró Mark.
-Eh... Bueno... Da igual...-dijo y le terminó de poner la camiseta
- Gracias... - dijo Mark tras que lo vistiera.
- De nada hombre... ¿Cómo te encuentras?
- Aun sigo mareado...
- Esperaremos pues a que te encuentres algo mejor ^^ - le dijo con una sonrisa
Mark le respondió la sonrisa con otra y aun no supo por qué. Hacía muchísimo que no le sonreía a nadie.
-Anda... Que sonrisa más mana.-murmuró Batista e incluso el se sorprendió de lo que dijo
Mark alzó una ceja.
- ¿Tan raro es verme sonreír? - preguntó aunque él ya sabía de sobra la respuesta.
- Casi nunca, por no decir nunca, sonríes
- Tampoco tengo motivo para hacerlo.
- ¿Y eso?
Mark se limitó a encogerse de hombros. Batista le miró extrañado.
- La verdad es que no hablo mucho con la gente de aquí y además, mi personaje no ayuda.
- Ya... Pero tu personaje mola ^^
- Tsé... No creas... A veces me gustaría hacer un personaje tipo al de Shawn por ponerte algún ejemplo. Con más diálogos y eso.
- Es verdad... Un mudo puede dar más conversación que tú...-murmuró Batista.- ¿Y por que no se lo pides a Mcmahon?
- Ya se lo pedí, pero the Undertaker tal y como está ahora le da dinero. Además, en el fondo estoy bien como estoy.
- ¿Por qué te gusta tu personaje?
- Me gusta y me desagrada. Gracias a él todos creen que soy un borde, antipático y antisocial. Pero me gusta porque creo que es original y me va el rollo este oscuro.
- Te va, pero me estoy dando cuenta que no eres ni borde, ni antipático ni antisocial...-murmuró
- ¿A no?
- No, eres majo. Y solo llevo media hora seguida hablando contigo.-confesó
- Anda, pues gracias por el cumplido - dijo encogiéndose de hombros.
- De nada hombre...-dijo con media sonrisa.- ¿Te ayudo a levantarte a ver?
- Vale...
-Vamos venga...-murmuró y estiró de un brazo con cuidado poniéndole una mano en la espalda para ayudarle
Mark notó que aun estaba débil y no podía sostenerse solo. El mareo volvió a él enseguida. Volvió a tenderlo en la camilla.
-Será mejor esperar un poco...-dijo y se sentó en la camilla
Mark asintió cerrando los ojos para que el mareo volviera a pasarle. Le acarició el pecho con cuidado, manteniéndose callado, sin saber por qué lo hacía. Mark sonrió levemente. Le gustaba aquella sensación.
Batista siguió tocándole el pecho, bajando más la mano inconscientemente. Mark se relajó. Le encantaba tanto aquella sensación... Siguió bajando la mano hasta dejarla por debajo en ombligo, estaba perdido en sus pensamientos y no se daba cuenta.
