Hola a todos… primero que nada… muchas gracias a todos los comentarios que me han enviado, he disfrutado mucho leyéndolos y contestándolos, espero que sigan leyendo y que la historia les siga gustando.
Sé que dije que actualizaría el lunes, y por lo general lo hago temprano, pero esta vez, tenía la historia ya lista para subirla, cuando lo pensé mejor, de pronto no me gustó mucho como iba el capitulo, y como soy media terquita, me dije, no, lo vamos a arreglar, y pues.. se me pasó todo el día en eso, pero finalmente aquí esta… realmente caliente y recién salido.
Nuestro disclaimer de siempre:
"Estos personajes no son míos, no gano dinero con ellos, solo me divierto y trato de entretener a los demás, además si fueran míos el sexto libro no hubiera acabado así"
Advertencia: Esta historia contiene relaciones chico/chico implícito, si es que no te gusta eso, no te agrada o te fastidia no es recomendable que leas, pues este fic contiene mucho de eso.
CAPITULO 3:
¿CELOSO?
Harry comía con desganas la cena del viernes, junto a Ron y Hermione, después de una terrible semana, en la que había estado mal humorado y distraído, había recibido demasiadas llamadas de atención y varias tareas extra, y es que por mas que lo intentaba no lograba concentrarse, siempre terminaba pensando en Draco, y peor aun, ahora también se dedicaba a observarlo, se sabía ya casi todos sus gestos y rutinas, y se recriminaba por aquello, pues su decisión de no pensar mas en él y la teoría de que lo que sentía por el rubio tan solo era un gusto pasajero que desaparecería en cuestión de días se venía abajo con bastante rapidez. Varias veces se preguntó si Draco sentía lo mismo por él, pues desde la discusión en el armario, no se había vuelto a meter con él, no se había burlado cuando su poción explotó y accidentalmente incendió el cabello de Hermione (ella aun no le perdonaba del todo por eso), o cuando el ratón de la clase de encantamientos se le escapó y se quiso trepar por una de las piernas de Lavander, (¡Lavander soltó tal grito!!) , ni siquiera cuando Snape se burló de él delante de toda la clase por no poder hacer el dichoso encantamiento no verbal, y lo llamó poco menos que Troll. Nada. Ni una mueca, ni una burla. Nada. Incluso extrañaba esas pequeñas peleas en los pasillos. Es mas, estaba seguro que se lo encontraba con menos frecuencia que antes entre las clases y eso solo hacía aumentar su mal humor y su fastidio, además estaba el hecho de que Ron y Hermione no paraban de preguntarle si se sentía bien, si es que la cicatriz le estaba doliendo nuevamente o si acaso no dormía bien, en mas de una ocasión había discutido con ellos o los había dejado hablando solos y se había refugiado en su habitación, pensando que entre la forma como Draco lo ignoraba y la sobreprotección de sus amigos pronto terminaría realmente enfermo.
— ¡Hola Harry!— dijo una voz bastante animada detrás de él, haciéndolo salir de sus pensamientos, que, para más señas, en ese momento incluían a cierto rubio, de Slytheryn y ojos grises. Harry volteó con cansancio, para ver a Cho que lo miraba con una sonrisa coqueta.
—Hola Cho— respondió Harry con voz apagada, había estado re huyéndole durante toda la semana, (si, además de quedar como tonto en las clases y pelearse con sus amigos y tratando de convencerse a si mismo que Draco no le gustaba para nada, también había estado evitándola, había sido en definitiva una semana demasiado agotadora) y ahora lamentablemente estaba atrapado.
—Yo… quería hablar contigo, disculparme por la otra noche— dijo casi en un susurro mientras se acercaba un poco mas a él.
—No hay problema— respondió Harry encogiéndose de hombros, a su lado Ron y Hermione habían dejado de hablar, y aunque no habían volteado, Harry sabía que escuchaban atentos.
— ¿Podemos hablar afuera?— dijo la chica mirando con mala cara hacia la espalda de Hermione.
—Yo…— dijo Harry tratando de zafarse de la situación.
— ¿Por favor?— dijo Cho con tono meloso.
Harry dio un suspiro cansado, después de todo no tenía hambre, y lo mejor era terminar con esa situación lo mas pronto posible, sería un problema menos, —Bueno… chicos, los veo arriba— dijo hacia sus amigos que solo asintieron en silencio, se puso de pie y Cho se enganchó a su brazo, Harry dio un suspiro de fastidio, ¿por que esa chica tenía que se tan "agarro primero y pregunto después?", aun con el ceño fruncido caminaron hacia la salida del gran comedor, a su lado una muy sonriente Cho saludaba a algunos compañeros, y él nuevamente se sintió como en el baile de navidad de cuarto año, como un perro en exhibición.
Draco vio como Cho se llevaba a Harry, y no pudo evitar sentir un pequeño pinchazo en el pecho, había ignorado por completo a Harry durante toda la semana y, aunque se moría de ganas de no hacerlo, sabía que era lo mejor, además Harry ya no había intentado ningún acercamiento mas, al parecer estaba aun demasiado molesto, y en el fondo, y muy a pesar suyo, Draco lo agradecía, pues sabía que si Harry se le acercaba como había pasado en el armario la última vez el no se podría negar. Siguió con la mirada a la "pareja" hasta que salieron del comedor, dio un bufido de fastidio y alejó de un golpe su plato de comida —Esta bien, yo le dije que se alejara de mi, pero tampoco era para que se vaya a enredar con la golfa esa— se dijo mientras se ponía de pie y caminaba fuera del comedor, si se apuraba tal vez los podía alcanzar, supuso que se habrían dirigido hacia el patio, era el lugar clásico para las parejas después de todo, aquel pensamiento acerca de que Cho y Potter podían ser una pareja hizo que el corazón se le retorciera dolorosamente, y corrió mas aprisa por el pasillo hasta llegar a las puertas, se apoyó en el marco y vio a lo lejos a Harry y Cho hablando sentados en una de las bancas, al fondo, alejados de todos los demás —¿Y ahora que?... no puedo ir y reclamarle nada…— se recriminó molesto, —No puedo decirle a Chang que le quite las manos de encima…— dio la vuelta pensando a volver a las mazmorras y meterse a la cama temprano, para poder torturarse en paz con la idea de Chang y Potter juntos, pero una nueva idea lo hizo girar, y caminar hacia las bancas donde Harry se encontraba con la chica, sonriendo con petulancia —Nunca he necesitado razones para molestarte…—
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—Harry… yo sé que tal vez no me he portado de la mejor manera contigo, pero en serio me gustas, y mucho… el año pasado tu y yo tuvimos algo…— le dijo la chica mientras sus manos se ponían encima de las de Harry apresándolas.
Harry trató de soltarse lo mas delicadamente del agarre —Cho, yo no estoy interesado en tener nada con nadie— le respondió Harry —con nadie que no sea el rubio que viene caminando hacia acá— pensó mientras veía a Draco caminar hacia él, por un momento aquello lo desconcertó, y aunque no supo bien por que, se sintió descubierto haciendo algo malo, se movió un poco mas a través de la pequeña banca para alejarse de Cho mientras el rubio lo miraba de manera despectiva, como antes de que nada pasara entre ellos.
—Pero si es el gran Potter, ¿dime no te duele la cicatriz hoy?—
— ¿Que…?— murmuró Harry frunciendo el ceño, bastante confundido.
—Piérdete Malfoy— le dijo Cho poniéndose de pie.
Draco la miró de arriba abajo, pensando en que demonios podía haber visto Harry en ella —¿Harry?— se preguntó asombrado, sin embargo la expresión de desprecio en su rostro no varió para nada —Chang, escuché que hay otro jugador de quiditch desvalido en la torre de astronomía, por que no vas a ver si lo puedes consolar—
— ¡Basta, Malfoy!— dijo Harry poniéndose de pie, bastante molesto, metió una mano en el bolsillo, donde guardaba la varita esperando no tener que usarla.
— ¿Tu me detendrás? En serio Potter, ¿defenderás a tu noviecita?— dijo Draco burlón mientras su mano sujetaba la varita, temiendo que Harry le lanzara algún hechizo, se trataba de fastidiarle el plan a Cho, no de salir herido, después de todo.
—Ella no es mi novia— respondió Harry mordazmente, Draco no pudo evitar el pequeño brillo en su mirada, brillo que Harry también notó, se relajó solo un poco, — ¡Malfoy esta celoso! ¡Eso es! — a duras penas pudo evitar que una sonrisa surgiera en sus labios.
—Harry… déjalo, vamonos de aquí— le dijo Cho mientras lo jalaba de un brazo.
—No— dijo Harry mientras se soltaba del agarre de la chica, —Él y yo tenemos algo que arreglar, ve tú—
—No te voy a dejar con este…—
—Cuidado con lo que dices Chang— le interrumpió Draco molesto.
Cho miró a Harry esperando que el chico la defendiera, pero Harry no dijo nada, — ¿Harry, vas a permitir…?—
—Vete, Cho, en serio— le dijo Harry fríamente.
—Bien, si prefieres quedarte a pelear con éste en lugar de irte conmigo… ¡es mas que obvio que eres mas infantil de lo que creía!— dio una mirada de desprecio al rubio — ¡Ambos lo son!— dijo antes de girarse y caminar con pasos veloces a través del patio, tanto Harry como Draco se la quedaron mirando unos segundos antes de volver a mirarse nuevamente.
—Bien, Malfoy, ¿a que va todo esto?— preguntó Harry sin soltar la varita.
—A nada, Potter— dijo el rubio con un deje de burla en la voz girándose para irse también.
Harry lo miró desconcertado un par de segundos antes de alcanzarlo y tomarlo por un brazo para hacerlo girar — ¡Ah no! Tú no vas a ningún lado, hasta que me digas por que has hecho eso—
—Yo no tengo por que decirte nada— le dijo Draco mientras se trataba de soltar de la mano que le sujetaba el brazo.
—Pues como que si me tienes que decir—
—Déjame— gritó Draco soltándose finalmente de Harry y corriendo hacia el interior del castillo, mientras sentía los pasos de Harry detrás de él, siguiéndolo. —Demonios— se maldijo internamente Draco, — ¡¿Por qué tienes que ser tan… ah… tan Potter!!— sabía que tenía que llegar al interior del castillo, allí sería mas fácil deshacerse de Potter. Ya estaba muy cerca de la puerta cuando Harry se lanzó sobre él y lo hizo caer al piso, con las justas pudo amortiguar en algo la caída con las manos, mientras sentía el peso de Harry sobre su espalda.
—Lo siento— murmuró Harry muy cerca de su oído, estaba realmente agitado, había corrido bastante para poder alcanzarlo, y ahora que lo tenía cerca no lo dejaría ir, claro que no.
Draco sintió una pequeña descarga de corriente al sentir el aliento del moreno sobre su piel y emitió un pequeño gruñido —Inmobilus—
Draco sintió todo su cuerpo tensarse, sus brazos se pegaron a su cuerpo, no podía mover ni un solo músculo — ¡El muy imbécil me ha hechizado!!— concluyó.
Harry se levantó y miró a ambos lados, el patio estaba ya desierto, pues la mayoría de alumnos seguramente estaban cenando, se agachó e hizo girar el cuerpo de Draco, que parecía una tabla por el efecto del hechizo, pudiendo ver en sus ojos verdadera rabia, tragó grueso, pues esa mirada siempre le pronosticaba problemas, —Lo siento… es que es la única forma de que me escuches— se disculpó antes de apuntarlo con su varita y hacerlo levitar hacia uno de los lados del patio, donde el sabía, había un pequeño pasadizo, de aquellos que nadie conocía ni usaba, del que sabía de su existencia por el mapa del merodeador.
Draco solo podía ver el cielo ya oscuro para segundos después escuchar el sonido de piedras deslizándose, el cielo cambió por un alto techo, habían entrado a algún sitio, aunque no estaba seguro de donde, supuso que Harry no lo había metido al castillo, no de esa manera al menos. Sintió que su espalda era apoyada contra la piedra. Y unos segundos después el rostro de Harry aparecía en su limitado campo de visión.
—Te quitaré el hechizo, pero antes de querer atacarme, o irte debes escucharme, ¿si?— preguntó, segundos después recordó que Draco no le podría contestar, así que confiando en que Draco no se marcharía, y menos confiado en que Harry no le atacaría murmuró —Finite inacantaten—
Draco sintió algo tibio recorriéndole el cuerpo y se sentó de golpe, comprobando que ya tenía movilidad en el cuerpo, miró alrededor, estaban en lo que parecía ser una habitación similar a la que Harry le había mostrado en su último encuentro, solo que un poco mas grande — ¿Donde estamos?—
—Es un pasillo oculto, queda al lado del patio— contestó rápidamente Harry.
—Ah— dijo Draco mirando a Harry, de pronto sus ojos brillaron con enojo nuevamente, recordando el inmovilizador que le había aplicado minutos antes — ¡Me hechizaste!— le reclamó.
—Tú fuiste el que vino a molestar— contestó Harry apuntándolo con un dedo.
—Pudiste haberte ido con tu novia—
—Que no es mi novia, hombre, ¿que no entiendes?—
—Pues…— un grito de alegría amenazaba con abandonar su garganta, pero se contuvo y puso la expresión mas desinteresada que pudo — ¡eso a mi no me importa!— dijo Draco poniéndose de pie y mirando hacia todos lados en busca de la salida.
Harry se levantó y lo empujo contra una de las paredes con bastante fuerza, realmente ya se estaba cansando de aquel juego —Si te importa—
Draco emitió un chillido de dolor al sentir el golpe en su espalda, y Harry lo apretó más fuerte aun, —No es cierto— reprochó molesto mientras seguía buscando con la mirada la salida de aquel sitio.
— ¿Y entonces por que hiciste todo aquel teatro?— preguntó Harry en voz mas tranquila, mientras se pegaba mas al cuerpo de Draco.
Draco se tensó, mas por la cercanía del cuerpo de Harry que por la pregunta en sí, podía sentir su aliento golpeando su rostro. —Ya… ya te dije que no me importa…— repitió entrecortadamente. ¿Cómo era posible que Harry pudiera manejarlo así? ¿Convertirlo en una gran masa de nervios y hormonas, casi imposible de controlar?
—Mentiroso…— murmuró Harry antes de besarlo.
Draco sentía los labios de Harry sobre su boca, y se entregó al beso, se sentía tan bien, la lengua del moreno empujó entre sus labios y él abrió un poco mas la boca, ambas lenguas se enfrascaron en una pequeña batalla, sintió como una de las manos del moreno soltaba su brazo y subía por su hombro hasta acariciarle el cabello.
—Potter— suspiró cuando los labios de Harry dejaron de besarlo y empezaron a morder suavemente su cuello, una de las manos del moreno empezaba a desabotonar uno a uno los botones de su gruesa túnica.
—No sigas— murmuró mientras dejaba caer su cabeza hacia atrás para darle mas acceso a su cuello.
— ¿Por qué?— le preguntó Harry mientras acariciaba con una mano el pecho de Draco sobre la camisa, y empezaba a repartir pequeños besos en la barbilla de Draco.
— Tú… sabes por que— susurró Draco mientras aferraba con más fuerza sus manos a la espalda de Harry.
—Eso no me importa— dijo Harry mientras pegaba su cuerpo más a Draco y le hacía notar su excitación.
—Ah… demonios— gimió Draco mientras movía sus caderas para lograr más contacto con Harry.
Las manos de Harry lograron abrir la camisa del rubio y acariciaron su pecho, dando un pequeño pellizco a una de sus tetillas mientras sentía como el cuerpo de Draco se estremecía y arqueaba por las caricias,
—Me gustas— le murmuró Harry cerca del oído antes de bajar a besar el cuello nuevamente. —No se como pasó… o por que, pero me gustas…—
—mmm— gimió Draco mientras sus manos luchaban por desabotonar la túnica de Harry también.
—Y sé que yo te gusto— siguió hablando Harry despacio entre besos y pequeñas mordidas.
—Pero…— dijo Draco en un susurro mientras sus manos terminaron de abrir la camisa de Harry —No podemos… esta mal—
—Si, lo está— coincidió Harry mientras se apartaba de Draco un poco para mirarlo a los ojos —Pero no quiero dejar de hacerlo—
Draco lo miró a los ojos por un par de segundos descubriendo que con solo mirarlo podía sentirse seguro, era extraño que Potter le pudiera transmitir aquello, después de tantos años de peleas e insultos, pero era cierto, si lo miraba a los ojos de aquella manera Draco haría cualquier cosa que Potter le pidiera, y el sentimiento realmente lo asustaba. —Es peligroso— murmuró finalmente mientras sentía uno de los dedos de Harry acariciándole la mejilla, cerró los ojos y dio un suspiro dándose por vencido —pero yo tampoco quiero que esto se detenga—
Harry se acercó a él y lo besó de una manera mas lenta, mientras con sus manos terminaba de sacar la camisa y la túnica del rubio, sus manos empezaron a acariciar los hombros y los brazos suavemente mientras sus labios lo besaban cada vez con mas fuerza y pasión, Draco se apretaba con fuerza a él, había mandado lejos cualquier pensamiento o remordimiento y se dedicaba tan solo a sentir, a dejarse hacer.
¿Cómo es que habían llegado al suelo nuevamente? Draco no lo sabía, no lo había notado, solo podía sentir las manos de Harry acariciándole el abdomen suavemente mientras sus labios seguían bajando por su pecho, Draco se aferró con fuerza a la túnica que tenía debajo de él mientras arqueaba la espalda, Harry lo estaba mordiendo en una de las tetillas y aquello se sentía demasiado, demasiado bien.
—Potter… joder… Potter— gruñó levantando el rostro lo suficiente para ver a Harry como seguía mordiendo y lamiendo.
Harry levantó la vista y sonrió hacia Draco, el cual alargó una mano y le quitó los lentes, dejándolos caer a un lado, Harry parpadeó un par de veces tratando de acostumbrar la vista, y sin dejar de mirar a Draco bajó las manos un poco mas hasta desabotonar el pantalón y pasar un par de dedos sobre la tela del bóxer que ya delataba una muy despierta erección.
Draco levantó sus caderas un poco, tratando de encontrar mayor contacto, mientras Harry seguía acariciándolo suavemente una y otra vez, dejó caer la cabeza hacia atrás nuevamente mientras sentía como sus pantalones eran jalados, luego el sonido de otro cierre bajando y un poco mas de revuelo antes de sentir una mano cerrándose alrededor de su polla, dio un pequeño grito por el agarre, pero se mordió el labio cuando sintió como la lengua de Harry delineaba lenta y tortuosamente la punta, hundiéndose ligeramente en la hundidura para luego volver a recorrer toda la cabeza, —Potter…. Oh Potter….— lloriqueó mientras cubría con sus manos el rostro, tratando de acallar de alguna manera los gemidos y gritos que salían de su garganta a voluntad propia mientras Harry seguía jugando con su lengua, esta vez bajando hasta la base y subiendo una vez mas.
Harry sonrió, al escuchar y ver a Draco, oculto tras sus brazos, retorciéndose y suplicando, su lengua bajó un poco mas y esta vez dio una suave lamida a los testículos de Draco, mientras su mano seguía subiendo y bajando lentamente sobre el miembro de Draco, que se sentía cada vez mas duro, como a punto de estallar.
—Basta…. Po… — Draco tomó una bocanada de aire cuando Harry dio una pequeña y suave mordida entre la base y los testículos —Oh….Merlínbendito!!— Harry lo había vuelto a hacer, pero esta vez con mas fuerza aun —Potter… por favor… para…—
Harry levantó el rostro y miró a Draco sonriendo, mientras este dejaba caer los brazos a los lados y respiraba entrecortadamente, con las mejillas rojas y los labios ligeramente mas rojos de lo común —Pensé que disfrutabas de lo que te estaba haciendo— replicó Harry con voz ronca hacia Draco mientras se acomodaba sobre él.
Draco tuvo que admitir que seguramente Harry tenía un serio problema de personalidades múltiples o algo por el estilo, pues cada vez que lo veía lo sorprendía con un comportamiento diferente al anterior, esta vez parecía tener mucho mas control y experiencia sobre como torturar y llevar hasta el borde de la locura por placer, la idea de que en realidad en ese corto tiempo que habían pasado separados Harry hubiera encontrado alguien que le enseñara todas esas cosas le sobrevino, pero antes de que pudiera siquiera protestar Harry estaba besándolo, a la vez que una de sus manos lo masturbaba lentamente, su cuerpo se arqueó por si solo mientras con sus manos buscaba también el miembro de Harry, que estaba tanto o mas excitado que él, requirió un poco mas de coordinación, pero al final ambos pudieron acoplarse mientras Harry seguía besándolo cada vez con mas fuerza, ya no solo en los labios, también en la mandíbula y las mejillas,
—¡Dios… te extrañe tanto!— dijo Harry en un suave susurro cerca del oído de Draco.
— ¿En… En serio?— preguntó Draco mientras empezaba a poner mas velocidad a su mano.
— ¡Oh… si!— respondió Harry empujando sus caderas contra la mano de Draco.
Draco jadeó desconforme, Harry había detenido sus caricias y ahora solo empujaba contra su mano, —No hubo… nadie por allí en estos días?— Draco casi no se creía que había sido capaz de preguntar algo así, nunca antes le había preguntado a nadie ese tipo de cosas, por que no le interesaban, pero como siempre, con Potter todo era diferente, siempre era así, le hacía hacer, sentir y decir cosas que no había hecho jamás.
Harry detuvo sus movimientos y se incorporó un poco sobre el cuerpo de Draco que ahora lo miraba sorprendido —No, idiota, claro que no— le contestó con el ceño fruncido antes de lanzarse sobre él y darle un fuerte beso, mordiendo ligeramente el labio inferior de Draco, y no lo soltó hasta que este emitió un pequeño gemido, mezcla de dolor y placer, con sus piernas se acomodó mejor sobre Draco y empujó suavemente la cadera, ambas erecciones se encontraron mientras ellos soltaban un gemido de placer.
—Potter… — gimió cuando Harry empezó a moverse con más fuerza. —¡Oh Potter…!—
—mmm… Malfoy… — susurró Harry mientras con sus manos apretaba más los hombros de Draco, su lengua hacía un suave recorrido en la parte de atrás de la oreja de Draco y el ritmo de sus caderas y sus miembros frotándose iba en aumento,
Joder, esa lengua, esos labios, esa forma de moverse, de envolverlo y llevarlo hasta lo mas alto… sus manos se apretaron mas en la espalda de Harry tratando de unirlo a su cuerpo, —No… no puedo mas…— jadeó mientras dejaba caer su cabeza hacia atrás, —te deseo… tanto… ¿podemos…?— pidió Draco en medio de gemidos, aunque sabía que estaba ya demasiado cerca del final.
—Yo también pero…— respondió Harry enterrando la cabeza en el hueco entre el cuello y el hombro de Draco y se envolvía con su fragancia —No aquí… no así…— Claro que lo deseaba, pero no haría aquello por primera vez en un estrecho e incomodo pasadizo… por mas ganas que tuviera, aunque, si Draco seguía pasando sus manos sobre su trasero de esa manera pronto perdería cualquier dominio de su cuerpo y se dejaría hacer cualquier cosa que Draco le pidiera.
Draco solo asintió mientras sus manos acunaban las nalgas de Harry y las apretaban y separaban cada vez con mas fuerza y velocidad hasta que sintió como una tremenda corriente eléctrica le recorría desde la punta de los pies, haciéndolo arquearse, sus manos se apretaron mas las nalgas de Harry.
La boca de Harry buscó la de Draco y lo besó con fuerza, mordiéndolo en el momento en que ambos estallaban en un fuerte orgasmo, Draco sintió como el líquido caliente golpeaba su pecho y abdomen.
Harry apretó con fuerza los hombros de Draco y luego se dejó caer, exhausto sobre él, respirando entrecortadamente, mientras sentía el pecho de Draco subir y bajar rápidamente, y las manos de Draco haciendo pequeños círculos en su espalda.
Ambos permanecieron en una especie de letargo durante bastante tiempo, mientras sus respiraciones se calmaban y sus cuerpos disfrutaban del adormecimiento y relajo post-orgásmico, hasta que Harry empezó a temblar ligeramente, Draco abrió los ojos preocupado — ¿Qué… que pasa?—
—Frío— dijo Harry mientras se dejaba caer a un lado de Draco, y jalaba su capa para cubrirlos a ambos.
—Estamos a punto de empezar diciembre, me sorprenderé si no pescamos una pulmonía— comentó Draco mientras se apretaba mas al cuerpo de Harry, descubriendo que eso también se sentía muy bien.
—Esperemos que no sea así— le respondió Harry mientras colocaba una mano sobre la cadera de Draco, dejándose calentar por la tibieza del cuerpo del rubio.
—Potter— dijo Draco casi en un murmullo — ¿Qué es lo que vamos a hacer?—
—Ahora supongo que ir a dormir, mis amigos deben estar…— empezó a responder Harry, sabía a que iba la pregunta de Draco, pero no se le antojaba pensar en eso en ese momento, pero Draco no parecía dispuesto a dejárselo fácil
—Sabes a lo que me refiero—
—Si, lo sé, pero no tenemos que pensarlo en este momento, podemos hacerlo después—
—Ya…— respondió Draco medio fastidiado pensando si el mejor momento para pensarlo sería cuando estuviera delante del Señor Tenebroso, a punto de recibir la marca, aquel pensamiento lo hizo estremecerse y temblar ligeramente.
— ¿Tienes frío?— le preguntó Harry mientras lo pegaba mas a su cuerpo — ¿Quieres vestirte?—
—No… aun no— respondió Draco mientras sus piernas se enredaban con las de Harry.
—Si… yo también me quiero quedar un rato más aquí…— Harry le dio un suave y lento beso en los labios, mientras las manos de Draco le apretaban más la espalda.
Draco gimió suavemente apretándose un poco mas al cuerpo de Harry, definitivamente aquello se sentía demasiado bien como para dejar de hacerlo, y ya que de todas maneras estaba en problemas, que mas daba disfrutar de aquello un poco mas, una de sus manos acarició largamente la espalda de Harry hasta llegar a su fin, con uno de sus dedos pasó rozando apenas una de las nalgas de Harry, sintió como toda la piel del moreno se erizaba.
—Malfoy…— gimió Harry separándose un poco del beso.
—Lo sé…— respondió Draco suavemente mientras empezaba a dar pequeños besos en el cuello de Harry. —Te lo dije la primera noche ¿recuerdas?— preguntó mientras su mano ahora recorría la cadera de Harry suavemente.
Harry emitió un pequeño gemido mientras asentía con la cabeza, los labios de Draco volvieron a besarlo, en los labios esta vez, tranquilamente, como si tuvieran todo el tiempo del mundo, finalmente Draco se apartó solo un poco y jaló a Harry un poco mas cerca, y cerró los ojos.
—Se siente bien…— le dijo Harry luego de un momento
— ¿Eh?— preguntó Draco algo sorprendido por que había estado a punto de quedarse dormido.
—Estar así… abrazados…— Harry sentía como sus mejillas empezaban a quemarle y agradeció que Draco no lo pudiera ver
—Si, realmente si…— Draco no pudo evitar el pequeño bostezo.
—Pero ya debemos volver…— dijo Harry con pesar.
—Eh… si, es buena idea— respondió Draco sentándose, le dio un nuevo beso en los labios a Harry y jaló la ropa que tenía alrededor, buscando las prendas que le pertenecían a él.
—Esa es mía— dijo Harry, que también se había sentado y jalaba de las manos de Draco una camisa —Ten, esta es la tuya— dijo mientras le daba otra camisa similar.
Ambos se terminaron de vestir en silencio, después de que Draco les aplicara un hechizo de limpieza, Harry ayudó a Draco a abotonar los últimos botones de la túnica y le dio un suave beso en los labios. —Lo que dije hace un momento era cierto…— dijo mirando a Draco a los ojos.
— ¿A que te refieres…?—
—A que me gustas… a que no quiero dejar de hacer lo que sea que estamos haciendo… a que te deseo… a todo lo que dije— esta vez fue imposible para él evitar que Draco notará el sonrojo en sus mejillas.
Draco se acercó y lo besó —Yo también lo dije en serio cuando dije que esto era peligroso—
—¡Hey! Pero si yo vivo al borde del peligro ¿recuerdas?— bromeó Harry.
—Si… demasiado al borde diría yo— le respondió aun serio Draco.
Ambos se quedaron en silencio un tiempo más, hasta que Harry volvió a hablar: —El otro domingo… hay un paseo a Hogsmade…— empezó
— ¿No pensarás en ir conmigo tomados de la mano al ridículo salón de te de Madame Pudipié y todo eso no?— le interrumpió Draco.
—No, claro que no, idiota— respondió Harry dándole un pequeño golpe en el brazo a Draco y recordando la única vez que había ido allí con Cho y todo el desastre —pero quería saber si tú irías… por que si no tal vez nos podamos encontrar…—
Draco sonrió pensando ya en las perspectivas de una escapada con Harry. — ¿Te quedaras en el castillo? ¿O te escaparas de tus amigos?—
—No sé…— dijo encogiéndose de hombros — ¿Tu que harás?—
—Mi madre viene a verme, nos veremos en Hogsmade en la mañana, pero después de eso estaré solo—
—Entonces… ¿me escapo de mis amigos y nos vemos por allí?— le preguntó Harry.
— ¿Dónde?—
—En la salida de Hogsmade… tu estate por allí, yo te encontraré—
Draco asintió, ahora recordando la charla con su madre, y la preocupación que eso le traía.
—Yo… yo me tengo que ir— dijo Harry con voz apenada.
—Si, vamos, no falta mucho para el toque de queda— respondió Draco, pero en cuanto Harry dio un par de pasos hacia la salida lo jaló y lo puso contra la pared dándole un fuerte beso. Cuando se apartó Harry parpadeó asombrado, mientras acomodaba sus lentes,
—Te veré luego— dijo Draco con una sonrisa, antes de salir por el pasillo hacia el patio, miró al cielo y se dio cuenta que tal vez pronto empezaría a nevar, colocó las manos en los bolsillos y caminó rápidamente hacia el interior del castillo sin dejar de mirar a ambos lados, una vez dentro se metió detrás de una de las columnas, esperando, hasta que finalmente vio que Harry entraba también al castillo, lo miró conforme se alejaba por las escaleras hacia una de las torres antes de dar la vuelta e ir por el camino contrario hacia las mazmorras mientras en su mente repetía una y otra vez lo que debía decirle a su madre el domingo que la viera.
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Harry entró a la sala común y vio que no quedaban ya muchos alumnos, sin embargo Ron y Hermione estaban en uno de sus sofás favoritos delante de la chimenea, conversando calmadamente, ambos le sonrieron en cuanto lo vieron, Harry caminó hacia ellos y se dejó caer en uno de los sofás frente a ellos.
— ¿Y como ha ido?— preguntó Ron, que luego abrió los ojos como platos y con un dedo tembloroso apuntó hacia el cuello de Harry.
— ¿Qué…?— preguntó Harry algo confundido mientras pasaba la mano por su cuello tratando de averiguar que era lo que pasaba, Hermione soltó una pequeña risita
—Harry… no deberías dejar que te haga eso… no se ve muy bien—
—Yo…— Harry miró a Ron, que aun lo apuntaba con un dedo y a Hermione que sonreía y negaba con la cabeza mientras rebuscaba algo en la mochila que tenía al lado —¿Qué…?—
—Hay… Harry— dijo Hermione divertida mientras le pasaba un espejo a Harry, el cual le devolvió una mirada confundida —Es para que veas lo que tienes en el cuello— aclaró ella.
Harry obedeció y en seguida se dio cuenta de lo que pasaba, en medio del cuello tenía una gran marca roja, a su parecer era enorme, y era imposible no verla, y el pensar que había atravesado todo el castillo así lo hizo sentirse mas avergonzado, sin contar el hecho de que ahora tendría que darles algún tipo de excusa a sus amigos. Lo peor de todo era que no se había dado cuenta en que momento se la había hecho Draco —Demonios…— murmuró.
—No te preocupes, hay un hechizo…— empezó a explicar Hermione mientras miraba alrededor para ver si alguno de los otros alumnos que aun estaban en la sala común los estaba mirando —Con un hechizo se quitará—
—¿Y tu como conoces ese hechizo?— preguntó Ron sin tratar de esconder el enojo en su voz, Hermione puso los ojos en blanco pero no le contestó, jaló a Harry un poco mas de la corbata y le apuntó con la varita al cuello.
—Spikiens— murmuró Hermione, Harry sintió un pequeño calor en el cuello, Hermione lo soltó y volvió a mirarse en el espejo, ya no había ninguna marca
—Gracias…—
Ron le dio una mirada molesta a Hermione y luego se giró hacia Harry nuevamente — ¿Entonces has vuelto con Cho?—
—No… yo no…—
— ¿Y quien te hizo eso entonces…?—
—Nadie…—
Ron arqueó una ceja — ¿Nadie?—
—Ya déjalo, Ron… no nos lo dirá— concluyó Hermione mirando a Harry acusadoramente.
—No… es que ahora no puedo… — Harry dio un bostezo, se sentía realmente cansado, y pese a todo el lío con sus amigos, bastante relajado también —Me voy a la cama— dijo poniéndose de pie.
—Pero…— Ron quiso detenerlo, pero Hermione lo interrumpió
—Hasta mañana, Harry—
Harry hizo un ligero asentimiento y corrió hacia las escaleras de su dormitorio, una vez allí se puso la pijama rápidamente y se metió en la cama, en su cabeza bailaban aun los recuerdos de lo ocurrido con Draco momentos antes, le sorprendió aquella marca que Draco había dejado en su cuello, se pregunto si es que no lo había hecho a propósito…— Claro… como si yo fuera un animal al cual marcar como propiedad— bufó mientras se abrigaba mas con las mantas, aunque el fastidio no le duró mucho tiempo, recordó la escena con Cho, —que rubio para teatrero y celoso— se dijo sonriente.
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—No puedo creer que no nos lo quiera decir— gruñó Ron molesto mientras miraba a Harry subir las escaleras.
—Tal vez cree que nos burlaremos de él…—
—Nosotros no haríamos eso…—
—Si, claro…— respondió ella con tono sarcástico, Ron le dio una mirada ofendida y ella negó suavemente con la cabeza —Déjalo, supongo que pronto nos lo dirá, si es que en verdad es algo serio…—
— ¿A que te refieres?—
—Bueno, hay muchas chicas interesadas en él…—
—Si, pero a él no le gusta ninguna…—
Hermione se encogió de hombros y se puso de pie —Yo también voy a dormir…—
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Draco cruzó de largo la sala común de las mazmorras y subió de frente hasta su habitación, cuando salía del baño, ya con su pijama puesta se encontró a Nott, que hablaba animadamente con Zabinni en uno de los lados, ambos se giraron para verlo.
—Te desapareciste por un buen rato— le dijo Zabinni con una sonrisa.
—Si… seguramente— contestó Draco desinteresadamente mientras se metía en la cama.
— ¿Hay una nueva conquista de la cual nos desees contar?— le preguntó Nott,
—No… no lo creo…— dijo Draco mientras cerraba las cortinas de su cama y se quedaba en completa oscuridad.
—Que extraño…— escuchó Draco que Nott comentaba.
—Si… ¿Me preguntó quien será…?— replicó Zabinni.
—Por que Draco nunca ha dejado de contarnos sus pequeñas escapadas…—
—Ni de presumir…— siguió picando Zabinni.
Draco se giró un poco más y acomodó la almohada mejor mientras cerraba los ojos. — ¡Par de curiosos!— dijo lo suficientemente fuerte como para que los otros chicos lo escucharan, se oyeron un par de carcajadas, y luego silencio, suspiró cansado, mientras pensaba —Si supieran… jamás se lo creerían— Se durmió recordando la fragancia que el cuerpo de Harry despedía, y el pequeño sonrojo en sus mejillas, definitivamente el moreno era toda una caja de sorpresas, y a él le apetecía descubrirlas todas.
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Gracias por leer, y por darse el tiempo de comentar, que tengan una linda semana, nos leemos el lunes,
Pao.
