-Viene Harry.

-¿Y?-dijo Draco malhumorado.-¿Qué hora es?-Miraron el reloj y eran las 7 de la mañana.-Joder, ¿tanto tiempo llevamos aqui?

-Si, eso parece.-Hermione recogió su blusa y el sujetador y se los puso. Fue hacia la puerta para esperar a Harry, pero el chico ya estaba allí. Le sonrió.-Hola Harry.

-Hola Hermione, ya vale por hoy, ¿no crees? Toma tus cosas preparate rápido que llegamos tarde.- le dijo Harry dándole las cosas.

Hermione se metió otra vez a la sala y se cambió rápidamente sin acordarse del rubio que la miraba como se cambiaba toda la ropa. Desde hacía más de dos meses que estaban juntos y sólo lo sabían, para horror del chico, Harry, Ron y Ginny, aunque era lo mejor puesto que si alguien supiera que un Malfoy estaba con una hija de muggles.. no sabía que le podía pasar a él pero a ella estaba claro, morirí se quitó esos pensamientos de una sacudida y se acercó a la chica para darle el último beso por ese día. La abrazó por la cintura y le susurró un "Te quiero". No lograba comprender que había visto en ella, pero cuando estaba cerca de ella se sentía bien, para él era lo más importante de su vida, su cuerpo, sus ojos, su calor... aunque quisiera no podría quitarselos de la cabeza, así es como había empezado todo, con una discusión. Decían que del amor al odio había un paso y ellos lo comprobaron, pues en un arrebato de furia él la besó y ella se entregó. La Navidad se acercaba y tendrían que separarse, así que pasaban el mayor tiempo posible juntos.

-Sabes que yo más.-dijo la chica, mientras se volvía y se ajustaba a su cuerpo pasando los brazos alrededor del cuello del chico.

-Mentirosaa-Draco se acercó y la besó. Oyeron unos golpecitos en la puerta pero no hicieron ni caso, sólo se separaron cuando oyeron un pequeño carraspeo.

-Ejeem. Hermii cielo no es por ser aguafiestas pero llegamos tarde además Ron os a traido unas tostadas, ya sabeis por si teneís que recuperar fuerzas.

-¡Harry!-regañó la chica con la cara colorada escondiendose en el pecho del rubio.

-Hola chicos.-dijo Ron asumandose por la puerta.-Venga en serio tenemos Herbología, dos horas y ahi que ir hasta los invernaderos, daros un poco de prisa.

-Te quiero.-dijo ella.

-Yo más-dijo él.

-Eso habrá que verlo.- Hermione cogió la tostada y sus cosas le dio un piquito al rubio y salió con sus amigos para ir a la clase.

2 horas después.

-¿Qué tenemos ahora?-preguntó Ron desabrochándose la corbata para respirar un poco. Habían estado cuidando unas plantas llamadas fungus calidus (algo así como setas calientes) y soltaban un calorcillo que después de dos horas resultaba asfixiante.

-mm Defensa Contra las Artes Oscuras.-dijo Hermione de inmediato, podía haber cambiado físicamente, el pelo estaba más domado y tenía más curvas que antes, pero no fallaba una sóla pregunta.

-Con los de Slytherin.-dijo Harry en tono de burla haciendo que Hermione le sacara la lengua.-Oh venga si estas contentísima, mira que sonrisa.

No podia evitarlo, aunque no pudieran ni siquiera rozarse por si levantaban sospechas, le hacía ilusión verle. Llegaron a la clase y todavía no estaba la profesora pero estaban Lavender, Dean, Seamus y Parvati bailando con un Mp3 muggle que había traido la última. Saludaron a los bailarines y se sentaron. Ron no les quitaba el ojo de encima a las chicas y ellas se dieron cuenta asi que Lavender se acercó y tiró de él para que fuera a bailar con ellos. Ron sin saber donde meterse arrastró a Hermione y a Harry detrás que iban riéndose.

La música cambió y sonó una que las chicas Gryffindor, incluida Hermione, bailaban en su habitación cuando se aburrian.

-Chicaaas-dijo Lavender.- Vamos a bailar.

Tienes un cuerpo brutal oooo que todo hombre desearia tocar oooo sexy movimiento o o o y tu perfume combino con el viento.

Movian las caderas de un lado a otro hacíendo que los chicos las jalearan, a Hermione le encantaba esa canción en particular porque podía moverse libremente al son de la música y hacer que los chicos suspiraran con cada toque de caderas. En algún momento de la canción entraron los Slytherins, con Draco a la cabeza, y lo que se encontró le impactó. Las tres chicas subidas en lo alto de la mesa, bailando y los chicos debajo, de ambas casas, aplaudiendolas. Se sintió terriblemente celoso y se adelantó lo más cerca posible de la mesa.

Hermione le vió y con una sonrisa de picardía fue haciendo círculos con las caderas mientras bajaba incitando al chico. Draco no sabía que hacer, una parte de él le decía que subiera ahí y bailara con ella, y otra le decía que se controlara.

En la mano un vaso en el pelo un lazo..

-Chicoos. De verdad que no sé cómo podeis estar tan salidos.-dijo la profesora desde la puerta. Todos se quedaron quietos al instante pero Harry, Ron y Hermione con una sonrisa en la cara al ver a su profesora con ese pelo tan particular suyo en tono rosa chicle.-Vamos, vamos niñas bajad de ahí hoy tenemos mucho que hacer.-con un movimiento hizo desaparecer las mesas.

-Vaya espectaculo que has montado Hermione.-le susurró Harry a la chica.

-Lo se.-dijo ella conteniendo una risa.- ¿Has visto la cara de Draco?

-¿Decía algo señorita Granger?-la llamó la profesora.

-No nada profesora Thonks.

-Bien como decía hoy va a ser una clase en la que aprenderemos hechizos defensivos. Se pondrán en parejas según os vaya nombrando..-todos los alumnos suspiraron.- y sin protestas. Potter con Parkinson.

-¿Qué?-dijo Pansy.-Lo siento profesora pero no lo pienso hacer.

-Parkinson ¿no me as oido o que?-dijo Thonks gritando.-¡Sin rechistar! Weasley con Brown, Zabbinni y Patil, Malfoy con Granger..

-Venga profesora con la sangre sucia.-dijo él mientras la sonreía fugazmente y le guiñaba un ojo disimuladamente. Hermione sonrojada hasta la médula, miró para los lados por si alguien se había percatado de tal acto. Y se encontró que la miraba quien menos quería. La profesora Thonks la miraba con una sonrisa en los labios... Genial, otra más ¿tan obvio es?