Disclaimer: MONOCHROME FACTOR NO ME PERTENECE, todo es creación del gran Kaili Sorano, solo manejo hilos en esta historia tratando que no sea OOC. -hace el intento and shot-
Pareja: Nanaya x OC
Nota: Eh aquí mi OC Mashura Di, la cual solo planea divertirse un poco junto con este carismático personaje que realmente se convirtió en mi favorito xD. En próximos capítulos apariciones de 2 OC's más, de amigas mías x3
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Cap 04- Pain
- Necesito hablar contigo de algo serio.
- ¿Ahora qué?
A veces algunas palabras pueden ser tan comunes, y a la vez…
- Puede que tenga que volver a mi mundo dentro de poco, y ya no creo que pueda volver. Pues yo me escape desobedeciendo ordenes superiores… y si no vuelvo pronto puede que ya no me vuelvas a ver.
… tan crueles.
- ¿Por qué?... eres un tonto, no te hubieras escapado entonces, qué idiota eres!
- … solo te avisaba, pues ya me conoces, suelo aburrirme con facilidad, y en ese entonces realmente necesitaba salir de ahí. Y por eso fue que vine al mundo humano.
- …
¿Venir al mundo humano por simple aburrimiento? ¿Pero que clase de idiota hace algo así?
- Si logro vencer a Shirogane, volveré jeje
- ¡Idiota! No puedes vencer a Shirogane, él es muy fuerte, y más si esta acompañado de esos muchachos…
- Claro que puedo, ¡y te lo demostraré!
No… no puedes.
No podrás.
Sobre el techo de un edificio recostada ahí se encontraba Di tratando de visualizar alguna que otra estrella en el cielo nocturno, aunque por desgracia estuviera algo nublado, no se veía casi ninguna.
Alzo la mano diestra, estirando el brazo por sobre su rostro, la palma de esa mano se intercalaba y le impedía ver más allá.
- Ese idiota… -susurró para entrecerrar la mirada, hacia ya un par de días que no sabía nada de Nanaya-
Apretó el puño y bajándolo dejándose rendida en ese lugar, cerró su ojo diestro para suspirar.
Idiota…
- Oee… que ya parece que fuera rutina el que me insultes ¿verdad?
Ella abrió los ojos un poco tras oír esas palabras, encontrándose a Nanaya sobre ella y luego verlo como se sentaba a su lado.
- Vaya, miren quien decidió aparecerse… -dijo para sentarse en el lugar y verle de reojo- ¿Y bien?
- ¿Qué pasa? ¿Qué no te alegras de verme para variar? jejeje
- No hagas que te golpee…
- Como si pudieras hacerlo
-…
Paso el rato y nadie dijo una sola palabra, ella se volvió a recostar en ese lugar viendo al cielo, aunque su mirada estaba oculta. Nanaya la veía de reojo hasta que también decide recostarse en el lugar, colocando ambas manos tras su nuca y ver al cielo.
- No hay nada interesante en el cielo esta noche, ¿Por qué estas aquí? –pregunto en tono bajo-
- Las estrellas…
- Pero yo no veo ninguna…
- …
¿Estás preocupada?
Fue un ligero pensamiento q recorrió la mente del chico de cabellos azules mientras la veía de costado, ella solo miraba al cielo sin decir más nada, su rostro ahora que lo veía bien, estaba algo nostálgico, melancólico.
No deberías estarlo, no por mi…
- No entiendes nada –dijo ella finalmente-
- Nh?
- Tsk… olvídalo –se sentó en el lugar y parecía querer irse de ahí-
- Oee, espera ¿a dónde vas? –dijo él en cuestión y le tomo de la muñeca para que no se fuera-
- A buscar a Shirogane –murmuro-
- ¿Ah? ¿Para qué?
- Quiero saber si tengo la capacidad para convertirme en Shin…
- ¿Para que quieres saber eso? ¿No que no te interesaba?
- Pero si eso me hace más fuerte, me gustaría que me convirtiera. –dijo en tono bajo, agachando la mirada-
- ¿Por qué?, ¿qué no sabes que nosotros no podemos permanecer mucho tiempo en este lugar? Estas loca mujer –dijo para moverla un poco y hacerla hacia su lado para verla de frente-… nh –le sorprendió ver que ella trataba de ocultar su mirada-
- Aléjate… baka –dijo en un tono algo serio y frió- Tú no tendrías porque decirme lo que hacer y lo que no hacer.
- Tsk, esta noche pienso ir yo a enfrentar a Shirogane y tú no puedes interferir.
- Haré lo que se me plazca, ¡y ya suéltame! –movió uno de sus antebrazos para querer zafarse pero él no la soltó-
- ¿Qué rayos te pasa? ¿A qué se debe tu miedo? –murmuro-
- No te… importa.
- No seas tan orgullosa aunque sea por una sola vez conmigo –dijo en un tono bajo-
Así entonces, ella guardo silencio, sentía ganas de llorar pero no lo hacia… ¿Por qué?.
No quería mostrarse débil ante él, no con él siendo que era una de las cosas que él siempre busco de ver en ella, aunque fuera en un comienzo, ahora parecería ser que él se mostraba más comprensivo con ella.
Silencio nuevamente y ella dejo de forcejear, se quedo de rodillas frente a Nanaya, el cual solo se dedico a quedarse en la misma posición que ella, y la vio…
Una… estrella.
Pensó él mientras tomo un mechón de cabello de la menor, y le levanto del rostro con la mano diestra, y sus dedos se deslizaron sobre su mejilla sintiendo la calidez de la chica. Él frío como siempre, yemas frías sobre una piel cálida... logrando retirar con su pulgar, una lagrima perdida.
- Mira, parece que eh ganado. –Dijo él a susurro mientras ella le dirigía la mirada-
- Baka, nada tiene que ver contigo, no lo conseguirás nunca. –Mintió ella y Nanaya asemejo una sonrisa-
- jejeje, claro.
Luego de eso él se levanto del lugar y avanzo unos pasos quedando de espaldas a ella. Tenía que irse ya, y ella lo sabía. ¿Pero que podía hacer? Nanaya era muy terco.
Así desapareció, su rumbo era ir en busca de Shirogane, pero… Di no se quedaría ahí. Apenas le vio irse, ella se levanto como pudo y salio corriendo hacia la puerta de la terraza, y bajo corriendo las escaleras del edificio. Se la vio finalmente llegar al final y irse de ahí desapareciendo más adelante.
Pero luego de un buen rato corriendo, en su recorrido algo se le interpuso.
Se detuvo y vio más adelante a una chica que estaba peleando con algunos sujetos, esos sujetos que usualmente peleaban contra ella solo para molestar.
Más la chica le sonó familiar, y hasta que la reconoció se percato que algo estaba mal en ella.
-… ¿Mayoko?
Si, esa chica era Mayoko sin lugar a dudas, la cual ahora parecía estar poseída por uno de esos kokuchi. Di llego a cuestionarse si eso habría sido obra de Nanaya, pero no estaba segura ya que después de todo también merodeaba por la zona esa chica, Lulu.
Ella fue entonces rápidamente hacia ella viendo como los sujetos ahora estaban en el suelo, pero, a pesar de que ya no podían seguir luchando, Mayoko buscaba algo más que eso, matarles parecía ser el objetivo.
- ¡Mayoko aguarda! ¿¡Qué haces!? –Grito a medida que se interpuso en uno de sus ataques para matar a uno de esos hombres-
- ¡Ah! ¡Déjame en paz! –Dirigió su ataque a ella entonces pero la mayor esquivó quedando a unos pasos más atrás-
Fue cuando comenzaron a luchar entre ellas, mientras la menor trataba de lastimarla realmente, Di buscaba una manera de lograr que los kokuchi salieran de ella. Mala suerte que en eso, ella no tenía mucha idea de cómo hacerla reaccionar, así que solo esquivaba ataques.
- ¡Oye Mayoko! ¿Qué ocurrió?, ¿¡Quien fue el responsable de esto!? ¡¿Quien te introdujo los kokuchi?! –Dijo mientras esquivaba un golpe-
- ¡Qué te importa! ¡No es de tu incumbencia!
- rayos… -murmuro ella entonces viendo uno de los ataques complicados de esquivar, una de las navajas de Mayoko se dirigió rumbo a su cuello y a duras penas Di pudo contrarrestar aquello con una de sus navajas también tras hacer choque- ¡ngh!... ¡Mayoko reacciona!
Le dijo casi en el suelo cuando…
- ¡¡Mayoko!! –Se oyó el gritar de un joven que venia corriendo al lugar, al parecer buscándola-
- ¿Ah?… -musito Di al voltear a ver de quien se trataba, y lo recordó entonces- Ese… chico… -murmuro para si y ver que Mayoko enseguida dio un salto hacia atrás, alejándose de ella, y entonces Di se reincorporo en el lugar-
- ¡Mayoko!, ¿Ah?... –musito el chico rubio vestido de uniforme azul- ¿Kokuchi?
- Oye tú, ¿puedes ayudarla? ¿Tienes idea de su situación para que los Kokuchi se adentraran? –pregunto Di algo inquieta-
- Pero… si tú eres… -murmuro algo sorprendido tras reconocer a la mayor-
- ¡No hay tiempo para eso ahora! Anda
- H-hai! –asintió-
Entonces de la nada, de sus puños del chico salió una especie de armadura, y enseguida se propuso a luchar contra eso que amenazaba. Di por en cambio le sorprendió un poco aquello, aquel chico que había visto junto a Shirogane y los demás, tenía uno de los artefactos que Shirogane podía brindar como armadura por así decirlo, ¿él luchaba contra los kokuchi?
- El grupo de Shirogane ah? jeje, bien –sonrió Di para volver a ver a Mayoko, la cual observaba a Kengo con la mirada algo confusa-
- ¡Mayoko! No te preocupes que te ayudare –dijo Kengo y la chica abrió un poco las orbes de sus ojos sorprendida-
- Ke… Kengo… -musito con algo de dificultad como queriendo reaccionar, pero no aún- ¿A qué te presentas?, ¡buscas morir! Dijo entonces para atacarle a él ahora, corriendo a gran velocidad hacia el con sus navajas en mano-
- ¡Aguarda! Mayoko debes dejar salir a esos kokuchi, esto… esto esta mal! –dijo anteponiendo un antebrazo ante la navaja, evitando que le dañara siquiera- la situación en tu casa no debe ser buena realmente si guardabas oscuridad dentro de ti! –la empujo y ella volvió a saltar hacia atrás apartándose-
- Tsk, ¡tú no sabes nada Kengo! –dijo la menor algo irritada-
- Mayoko tú eres fuerte, sea lo que sea que este pasando en tu casa… ¡quiero que sepas que yo quiero ayudarte, apoyarte! ¡Así que por favor Mayoko! –repitió su nombre fuertemente, con fuertes deseos de que algo pudiera hacerla recordar algunos momentos vividos, algo que la hiciera sentir bien al menos-
No pasó mucho que Mayoko se mostró algo sorprendida nuevamente, los iris le temblaron un poco y fue cuando se lograron ver un par de kokuchi.
- ¡Ahí! –grito Di y se lanzo contra ellos, quitando al par y lanzándolos lejos-
Kengo y ella fueron y lograron destruirlos entonces, dejando a la chica libre de ellos al fin. Mayoko cayó sentada al suelo, estaba débil y cansada, pero no se había desmayado para la sorpresa de ambos chicos ahí presentes.
Ambos fueron con ella entonces, Kengo fue el primero en hacer contacto poniendo sus manos sobre los hombros de la chica y ella le vio de reojo algo asustada.
- ¡Mayoko! ¿Estas bien?... ¿Qué ocurrió? –Pregunto el chico rubio cuando la mayor ya se había colocado a un lado de ellos de rodillas-
- Ahh… cielos Mayoko, dime qué te paso, porqué los kokuchi… -se detuvo al ver que ella había agachado el rostro un poco, se la notaba dolida-… Mayoko… -susurró algo triste la mayor-
- Fui… atacada. –dijo ella finalmente en tono bajo- Y ni siquiera mi hermano… me defendió.
- ¿Cómo? –Di quedo bastante sorprendida tras eso, ¿Tenia un hermano… el cual ni siquiera estuvo ahí para defenderla? ¿Qué rayos?, pensó algo molesta-
- Mayoko… -murmuro Kengo entristeciendo la mirada-
La más joven había volteado el rostro ahora, tratando de evitar que la vieran, como de haberse arrepentido de decir algo siquiera, y su expresión decía que estaría a punto de llorar. Entonces tras eso, la de largos cabellos oscuros creyó que era algo injusto. Aunque no supiera mucho de la situación, creía imaginar algo, y le dolió solo con pensarlo. Ella se arrimo a Mayoko y la abrazo un momento mientras apoyaba el mentón sobre su cabeza y entrecerraba la mirada, claro, la menor le sorprendió esa acción, pero no hizo nada.
- Si tienes problemas en tu casa Mayoko, puedes venir a la mía –murmuro Di entonces- Un hermano que no protege a su hermana, no merece ser llamado hermano.
- … -ella guardo silencio, estaba sorprendida por aquello, y no sabia que decir así que las lágrimas cayeron de sus ojos tras pensar en todo lo que paso, y pasaba-
Kengo se mantuvo al margen, estaba en silencio viendo a ambas chicas, le destrozaba ver a Mayoko en ese estado.
Paso un momento y la menor empujo a la mayor la cual se sorprendió al ver que Mayoko se había reincorporado para salir corriendo tras decir un "¡No!"
- Ma-Mayoko espera! –dijo Di para levantarse y salir tras ella, Kengo no se quedo a esperar y las siguió-
La joven corrió y corrió, de por si parecía estar herida, pero ignoraba el dolor, quería llegar a la casa antes que fuera más tarde y las cosas le fueran peor. En el cielo, nubes de tormenta amenazaban a que no faltaría mucho para que la lluvia hiciera aparición, pero se oían algunos truenos, algunos no muy lindos. Mayoko miro al cielo mientras algunas lágrimas aún caían de sus ojos, y más adelante, logro visualizar su casa.
Las luces estaban apagadas, quizás nadie se encontraba ahí, su hermano de seguro no había llegado aún. Pensó seria un alivio y tras llegar quiso abrir la puerta de la casa, y al hacerlo ahí estaba él, su mirada era de molestia, rabia… y la primera impresión que demostró Mayoko… fue de terror.
- A-aniki!... –dijo algo temblorosa-
- A estas horas, tarde, voy a matarte –respondió fríamente para tomarla a la fuerza por un brazo y empujarla hacia dentro de la casa-
El hecho es que la fuerza con la q la empujo fue tal, que Mayoko logro darse contra una pared, lastimándose la cabeza.
Kengo y Di vieron esto y quedaron bastante sorprendidos, mientras una gran ira les llenaba.
- Ma-Mayoko… -dijo a murmuro el rubio con preocupación y quiso apurarse más aún-
- Rayos… -musito la chica del parche al ver que el hermano de Mayoko los había visto y cerro la puerta con llave antes que ellos llegaran, impidiéndoles ir más allá- no se saldrá con la suya.
Al llegar a la entrada enseguida Kengo golpeo la puerta queriendo entrar, Di por en cambio buscaba otra posible entrada para poder ayudar a Mayoko.
- Maldito abre la puerta! –Grito Kengo mientras se afirmaba del picaporte-
- Escucha, Kengo te llamas no es así?, necesitamos entrar por otro lugar, yo iré a ver por el fondo –así ella se dirigió para ver si había alguna ventana abierta para poder entrar-
Kengo aún intentaba entrar por la entrada principal, pero sin mucho éxito, mientras se oían las agresiones del hermano mayor dentro de la casa, y alguna que otra cosa rompiéndose.
Di logra encontrar una abertura pronto y así entro a la casa, hallando el camino pronto llego a la entrada viéndolo entonces lastimando a la hermana.
- ¡Oye maldito! –Le grito furiosa y se lanzo en su contra-
- ¿Qué rayos?... otra niña… -soltando a la hermana se dispuso a luchar contra Di cuando Kengo logro entrar rompiendo la puerta de una fuerte patada- ¿Ah?
- Kengo saca a Mayoko de aquí! –Dijo la mayor-
- Deja que me encargue de él, tú encárgate de ella –respondió el rubio y se lanzo contra el hermano mayor-
Esa respuesta no la esperaba venir, ya que ya tenia en mente enfrentar a ese sujeto, pero bueno, Kengo ya estaba luchando.
- Mayoko vayámonos de aquí –dijo para ayudarla a levantar-
- No, aniki… no le… hagan nada!... –dijo ella algo temerosa-
- ¿Qué dices? Ese ser estaba lastimándote, ¡no puedes permanecer más aquí Mayoko!
- Pero… yo… -decía por lo bajo, cuando fue interrumpida, tras Di llevarla del brazo hacia fuera por la fuerza-
- Vamos!
Paso el momento, y ellas esperando afuera hasta que Kengo salio de ahí, bastante golpeado, pero nada que él no pudiera soportar. Se dirigió hacia las chicas y una vez con ella solo sonrió a Mayoko.
- ¿Estas bien Mayoko? –le pregunto, y ella solo le asintió dolida aún-
- Bien, vayamos a mi casa, Rian podrá atenderte mientras yo estoy fuera, vamos.
Caminando regreso a su casa entonces, hablaron poco y nada entre ellos, Kengo se encargaba de servirle de apoyo a Mayoko, mientras Di les enseñaba el camino.
Y tras llegar ella les enseño la entrada.
- Bien, Mayoko quédate aquí ¿si?, yo ahora… tengo que ir a otro lugar.
- ¿A dónde iras? –pregunto Mayoko curiosa después de todo-
- Necesito ubicar a alguien, que por cierto, creo que tú sabes en donde podría estar… ¿no, Kengo? –Le dirigió la mirada-
- ¿Ah?... ¿A quién?
- Shirogane.
- ¿Shirogane-san?... ahh, si, claro. ¿Pero porque tú… -fue interrumpido-
- No importa eso ahora, no hay tiempo, llévame con él ya.
El chico asintió. Y luego de que Mayoko entro a la casa y Rian se quedo con ella, Kengo se marcho con Di en busca del sujeto de la gran trenza plateada.
El hecho fue que, al llegar a la casa de Nikaido, Akira y Shirogane, ninguno se encontraba.
- Esta es la casa de Akira, Shirogane siempre esta con él, pero… parece que nadie esta aquí –dijo Kengo parado a un lado de ella, luego de haber gritado el nombre de Akira en seña de llamarle como siempre solía hacer, pero no hubo respuesta-
- Ya veo… entonces tendré que buscarlo por mi cuenta, gracias por todo igual Kengo –le sonrió y se fue corriendo de ahí-
- Ah… claro. Por cierto, ¡no me dijiste como te llamabas! –le grito Kengo, aunque algo tarde, ella ya se había ido de ahí-.
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- Y supongo debería acabar ya con el más débil, ¿no? –Dijo Nanaya queriendo acabar con Akira que se encontraba tirado en el suelo, más se levanto queriendo interponer una de sus navajas y esta sale destrozada por el arma de Nanaya- vaya, ¿se rompió esta también? Jajaja
Akira estaba ahora sin ambas armas, y Shirogane aún no llegaba, este se había llevado a Aya por mandato de Akira para dejarla en un lugar seguro, y aún no volvía.
- "Esto no se ve bien, ¿Shirogane en dónde estás?" –pensó el pelinegro, Akira en su forma de Shin cuando Nanaya se lanzo a atacarlo nuevamente-
- ¡Te dije que esta no era una pelea entre humanos! – dijo el de cabellos azules para clavar sus armas de otro nivel en el suelo y hacer que Akira de pronto se electrocutara-
- ¡GAaah! –grito algo agonizante, ya que estaba bastante herido, y casi no podía moverse-
Terminando aquello, Akira cayo al suelo inconciente y Shirogane hizo su aparición finalmente, aunque como casi siempre ocurre, tarde.
- ¡Akira-kun! –grito él y se propuso a correr para socorrerlo, cuando Nanaya le lanzo algunos kokuchi los cuales lo detuvieron- ¿¡Nani?!
- Te dije que lucharíamos de último, ¡así que prepárate!
- Maldito, ¿¡Cómo te atreves!?
Nanaya solo se rió, y Shirogane se deshizo de los kokuchi fácilmente de un momento a otro, estaba molesto y su personalidad se había tornado bastante seria.
-¿Ah?... –musito el chico del parche, algo no estaba bien- Tsk!
No se quedo ahí a esperar por algo más, él tenia que acabar pronto con Shirogane y volverse al mundo de las sombras, así que corrió hacia el de cabellos plateados con sus armas en mano, y apareciéndose de un momento a otro a un costado de Shirogane, planeo querer hacer un corte horizontal al centro. Más, Shirogane no era lento como Akira, estaba bien capacitado y veía las acciones de Nanaya como algo simple.
Un brazo salio volando a la vez que la expresión del de cabellos azules se mostraba en shock.
- ¿N-Nani? –Musito Nanaya viendo que había perdido su brazo diestro- ¡Ah! ¡ARGH!
Cayendo de rodillas al suelo, él se aferro del lugar dañado con su mano zurda gritando "¡Mi brazo!" junto a quejidos de dolor.
Unos pasos amenazadores se acercaban de a poco al Shin herido, Shirogane estaba dispuesto a darle el golpe de gracia.
- Te dije que dejaras de actuar tan arrogante. Jeh, un ser como tú no merece ser un Shin, así que muere. –Sentenció Shirogane con una voz sumamente seria mientras dejaba a la luz como ahora sostenía una katana en su mano diestra, en conjunto de una gran y peligrosa aura alrededor de él-
Ahora si, el del parche estaba asustado, él realmente no deseaba morir aún, por lo que planeo escapar.
Tras Shirogane sentenciar el golpe, hubo un gran desprendimiento de poder, pero no hubo victima.
- Escapo. –Murmuro- Tsk. En fin, ya no importa.
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La lluvia había comenzado a caer en la oscuridad de la noche, los truenos resonaron un poco más fuerte y Di corría por esas calles en busca de Shirogane o el otro chico, Akira.
¡En donde esta maldita sea!
- "Espero pueda localizarlo a tiempo antes que el otro imbécil" –pensó mientras las suelas de sus calzados chapoteaban con el agua del suelo, y su mirada era de preocupación ahora-
Nanaya…
Más adelante se encontraría con un aura sobre natural ya conocida, creyó que sería por quien buscaba, pero no era así.
- ¿Ah? –su mirada quedo en shock al ver quien era, y más en la situación en la que le encontró- … ¿Nanaya?
Él estaba corriendo en dirección a ella sin haberse percatado que la chica estaba en esa dirección. Se sostenía del brazo herido, y tenía una mirada de miedo hasta que la vio.
- Ahh… ah… ¿Di? –Musito y a la vez de su sorpresa cayo al suelo rendido tras tanto correr-
- ¡Nanaya! –Ella corrió hacia él y cayo de rodillas para verle y tratar de conseguir alguna respuesta- ¡Nanaya! ¿Qué paso?... ¡tu brazo! –dijo asustada de verlo así-
- Ahh… ngh! ¡No toques! –Dijo él apretando su parpado zurdo y apoyo su frente en uno de sus hombros-
- Na… Nanaya… -musito para sostenerlo en si, posando las manos sobre sus rostro, y luego como que le abrazo- ¡Idiota!
Más bien parecía que ella le abrazaba del cuello ya que él había apoyado su frente en uno de sus hombros, la mirada de ella era de angustia, tristeza, miedo.
Yo lo sabía…
De seguro el que le había lastimado era Shirogane, ella sabía que él no era débil, pero Nanaya solo insistió de orgulloso y terco que era.
Porqué tuviste que hacerlo, ¡baka!
Un pensamiento de temor sabiendo que ahora si ya no habría mucha esperanza.
Apretó el parpado diestro con gran dolor y abrazo más a Nanaya. Diría que la lluvia ocultaba las lágrimas que ahora caían de su único ojo visible.
Tengo… miedo.
…
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Mientras tanto Rian cuidaba de Mayoko que no estaba bien psicológicamente, había caído dormida, y ahora descansaba en un cuarto de la casa.
- Entonces será una nueva invitada en la casa ¿ah? Rian-chan? –dijo Kouni que se pasaba de visita, sentado en el sofá del comedor, junto a Rian que estaba algo deprimida- ¿Por qué esa cara?
- No lo se, estoy preocupada… tengo un mal presentimiento. –Dijo la menor ocultando la mirada-
- ¿Por qué lo crees? ¿Alguna pista acerca de qué?
- … Pues… Ane-san ah estado muy rara últimamente, Kou-san. -murmuro viendo de reojo a Kouni-
- ¿En serio?, ohh puede que te refieras a su actitud de enamorada?
- ¿Enamorada? ¡N-no, no hablo de eso! –Dijo ella algo apenada por esa clase de temas, aparte quería evitar de a quien se refería dado Di le había dicho que no dijera nada sobre lo de Nanaya ya que era del bando opuesto al de Kouni- aparte, ella nunca se ah fijado en alguien, así que… dudo que Ane-san… -se avergonzó más-
- Ahh pues para mi ella se ah fijado en alguien y no tengo idea de quien podría ser, esperemos no sea nada malo jeje, ya anímate ¿si? ¡Nyan! –Este abrazo a la chica de un momento a otro sin previo aviso cómicamente mientras que Rian quedaba completamente roja-
- ¡Ah! ¡Kou-san! -musito algo nerviosa-
- Ya calma Rian, ese mal presentimiento que tienes, de seguro es solo pasajero… no creo que nada malo le ocurra a Di, ella no es tonta para meterse en líos. –Dijo seriamente el mayor para apartarse un poco y verla seriamente- Se cuanto la quieres, como se también cuanto ella te quiere a ti, por eso entiendo como te sientes. Pero aún así…
- Uhm… si… -musito ella entrecerrando la mirada, pero aunque Kouni intentara calmarla, eso no serviría de mucha ayuda, ese mal presentimiento seguiría presente para su desgracia.
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- ¡Realmente lo de idiota no se te irá más Nanaya! –Fue el grito de una chica algo alterada mientras intentaba vendarle del brazo herido como primeros auxilios-
- Tsk… -musito él en respuesta, bastante avergonzado-
- …
Y mientras estaba el mayor sentado en el suelo debajo de un árbol mientras aún seguía lloviendo, ella estaba arrodillada a su lado con un rostro molesto, a pesar que por dentro estuviera desmoronándose completamente de verlo así, o de imaginarse algo peor si tenía que regresar.
Termino de vendarle el brazo y se quedo a su lado callada, no sabia que decirle, y no sabia si dejar a la luz el terrible miedo que sentía…
Por favor no te vayas…
- ¿Qué ocurre? –pregunto él en un tono bajo, pero ella no respondió, más agachó el rostro-
- …
No por favor...
- Mira que yo estoy bien por si estas preocupada… o algo –volvió a hablar en tono bajo viendo hacia un lado algo avergonzado por lo q decía-
- …
- ¡Anda al menos dime algo mujer! –cerro su mirada para decirlo ya en un tono más normal-
No quiero… perderte.
Nanaya al ver que ella seguía sin responderle, se volteo para tomarla con su mano zurda de un brazo y hacer que le viera, para descubrir que ella lloraba.
Él abrió en sorpresa su ojo zurdo junto con un musitar sorpresivo. La estaba viendo llorar, la estaba viendo pasar mal, un muy mal rato, y veía la preocupación de ella en su rostro.
- Escucha, yo… -murmuró él-
- Cierra la boca idiota… -le interrumpió ella con una vos quebradiza- y no pienses en cosas que no son así, ¡no te confundas! –Dijo dejando caer otro par de lágrimas y ella se tapo con una de sus manos-
- …
La verdad es que…
Nanaya solo bajo la mirada sin decir algo más, ni siquiera quería provocarla como siempre hacia, el verla así, le había dolido.
… No quiero volver a estar sola.
- Yo volveré. –Murmuro entonces como un aliento-
- ¡! –ella levanto la mirada entonces para verle-
- Ya no llores… -dijo entonces, ¿Realmente era él quien le pedía algo así? ¿Después de tantas veces que insistió en ver sus lagrimas?- no era esto lo que buscaba.
- ¿Qué dices? ¡Yo no lloro, es la lluvia que moja mi rostro! –negó una vez más, un intento bastante infantil, negando algo que era innegable-
- Je… -le enseño una sonrisa, una dulce, una que ella nunca hubiera imaginado ver, y eso le partió el alma-
- Nanaya… -murmuro con el alma hecha pedazos y se arrimo hacia él, apoyando ahora ella su frente sobre uno de sus hombros-
Nada.
Él no dijo nada, solo entrecerró la mirada y poso su mano zurda por la mejilla diestra de la chica, a modo de caricia consoladora, dejando que estuviera cerca de él.
Él lo sabía muy bien, esto no tendría retorno, pero cuanto le hubiera gustado… haber regresado.
- Ya me voy… -dijo en un suave murmuro cera de su oído y ella se sorprendió-
-No… ¡No! ¡Nanaya… no! –dijo asustada, alarmada, tomándole de la prenda que usaba, por debajo de ese abrigo- ¡Ni se te ocurra dejarme! –dejo escapar de sus labios esa confesión… ella no quería perderlo, aunque… él ya lo sabía-
- Discúlpame. –Y le sonrió para depositar un beso sobre su frente-
Yo tampoco…
- "Nanaya… no…" –pensó ella con un nudo en la garganta, dejando caer más lagrimas- ¡Por favor!
… quisiera dejarte.
- ¡Ah! –gesto al ver que un hoyo de oscuridad detrás de él se habría paso, y como se alejaba lentamente, dejado que esa oscuridad lo consumiera- ¡Nanaya no!
- Nos vemos. –volvió a sonreírle dando una última esperanza que no sería escuchada, y así él desapareció solo dejando en su lugar ese abrigo manchado de sangre, que él siempre llevaba consigo-
- ¡!.... ah… -musito entre lagrimas al ver que él ya se había ido-
Un momento después dejo escapar un grito, un grito que le llamaría con desesperación, pero que no sería oído.
Y después… nada.
Silencio… oscuridad, una oscuridad que la envolvió de pies a cabeza mientras se abrazaba a su abrigo.
…
Nanaya.
…
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Un shock en sorpresa ataco a Rian haciéndola sobresaltar de donde estaba sentada, Kouni ya se había ido, ella estaba sola en la cocina de la casa mientras Mayoko aún dormía.
Llevo la mano a su pecho y se aferro de su prenda, ese mal presentimiento se había hecho mucho más fuerte, y sin saberlo, lagrimas cayeron de sus ojos, haciéndola temblar levemente…
- Ane… san… -murmuro sin saber porque ahora lloraba-
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Dos noches más, ella no apareció de regreso por su casa, Rian ni alguien cercano a ella sabian de su paradero por lo que estaban preocupados.
Caminando sobre las calles con su skate bajo el brazo entonces, y más ahora, llevando puesto el abrigo de Nanaya sobre si. Su mirada estaba perdida.
Nanaya no había vuelto a la noche siguiente, ni esa misma noche, por lo que se imagino lo peor cuando entonces, sintió una presencia atrás, esas auras sobrenaturales que se simulaba mucho a la de Nanaya cada vez que se presentaba, ella se volteo a ver que de un agujero negro en el aire se habría camino alguien, se emociono no lo pudo negar, hasta se simulo una pequeña sonrisa en sus labios.
... Nanaya?
Lulu fue quien salio, no por quien ella esperaba. Esa chica, esa chica la cual ella no soportaba.
- Ahh lamento desilucionarte –dijo la de cabellos rosados dejando escapar una risita divertida-
- ¿En dónde esta Nanaya? –pregunto sin rodeos con una vos sumamente fría ante esa chica que se le aparecía frente a ella, pisando con sus sandalias ahora el suelo-
- ¿Dices Nana-chan?
- ¡No le llames así! –dijo sacada de nervios, él odiaba más que nada que le llamaran de esa manera, es verdad que ella misma le llamaba así, más era solo para bromear con él, siempre le llamo por su nombre a pesar de todo, rayos, estaba tan molesta ahora- Responde lo que te pregunte.
- ¿Ahh? ¡Vaya que carácter! Ahh... por eso no me gusta jugar con mujeres humanas jeje
Di guardo silencio, y apretó los puños dado ahora su skate permanecía en el suelo.
- Nana-chan, ahh él ya no podrá venir ¿sabes? –comenzó a decirle cuando de improviso, fue tomada por el cuello por la otra joven que ardía en ira-
- ¿Qué quieres decir con eso?… ¿¡Ah!?
- ¡¡Ahhh!! Suéltame tonta mujer humana! Y así me agradeces que venga a informarte que Nana-chan ya no volverá?!
- ¿Qué?
Lulu logro salirse de su agarre como si nada, haciéndola a un lado, y luego se acomodo el cabello mientras la de largos cabellos oscuros veía desconcertada a la de en frente.
- Nana-chan ya no vendrá… porque esta muerto.
Un balde de agua helada cayó sobre la otra chica tras la noticia, cualquier esperanza ahora había desaparecido, Nanaya había muerto.
Su expresión realmente enseñaba esa sorpresa, esa angustia y dolor guardados en su interior, llenándola de oscuridad.
- Nanaya… -murmuro mientras su iris temblaba viendo a la chica coqueta frente a ella, hasta se le nublaba la visión, llegando a ver doble- … Nana… ya… -murmuro una vez más, para actuar de improvisto y querer atacar a la de cabellos rosa-
La joven Shin se sorprende y se hace hacia atrás esquivando sus ataques, graciosamente, como si fueran lo más simples a la vez q sonreía. Mientras que Di dejándose llevar por las emociones, no sabia que era lo que hacia, atacándola sin sentido, solo queriendo saciar su ira contra alguien, ¿y quien más que una chica que decía semejantes cosas?
- ¡Eso es mentira! –grito Di lanzando una última patada contra la otra-
- Cree lo que quieras humana. Yo solo vine a dejarte la información. Bye-bye! –Dijo así para irse de un momento a otro y la humana cayo de rodillas al suelo-
Golpeo dicho suelo con su puño diestro, lo sabia, lo sabía muy adentro qué él no regresaría. Pero entonces… ¿por qué aún así, a pesar de todo, tenia una mínima esperanza en que ese tal Homurabi le perdonara?
¿Por qué?
Nanaya…
- ¿Por qué?... –volvió a golpear el suelo y con eso arrimo su rostro al suelo y ocultarlo entre los puños- ¿Por qué Homurabi?
¿Por qué?
- "¿¡Por qué no le perdonaste, Homurabi!?" –grito en pensamiento, dolida, lo había perdido, y ahora para siempre-
Esa sería la última noche que lloraría por quien se había enamorado, la última.
Y la noche en que aparecería en la casa de Nikaido, en busca de Shirogane nuevamente.
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Una hora más tarde en dicho lugar, Akira estaba junto a Shirogane y Kengo en su habitación. Sin nada mejor que hacer, Akira jugando al PS2, y Kengo sentado en el suelo viendole jugar.
- Oe Akira, ¿Algún día jugaremos a algo juntos? me pregunto –dijo algo decepcionado-
- No molestes Kengo, hace días que ando molesto por culpa de ese Nanaya, espero no regrese.
- … -Shirogane oía en silencio las palabras de Akira, él suponía que no volvería dado Homurabi, no era de los que perdonaban errores, lo sabía muy bien, pero no podía dar información por ahora-
Entonces alguien llamo a la puerta, y Shirogane tuvo un extraño presentimiento.
- Iré yo –dijo Kengo y se levanto para ir a atender la puerta, bajando las escaleras- Ya voy… -dijo para abrir del picaporte y ahí la vio- ¿Ah?
- Hola Kengo, ¿Podrías llamarme a Shirogane? –Dijo con una mirada bastante seria, ella tenía puesta esa prenda que el rubio supo reconocer y sintió un escalofrió-
- Ah… por… ¿Por qué lo buscas? –dijo
- No te preocupes Kengo-kun, ya regreso –dijo desde más atrás, Shirogane-
Kengo se quedo ahí viendo como el de cabellos plateados salía afuera para hablar con la chica, y subió a informarle a Akira.
Una vez apartados del lugar, más no mucho Shirogane le pregunto cual era la razón de su aparición.
- ¿Por qué estás aquí? ¿Y por qué... tienes puesto… -iba a preguntar sobre ese abrigo que él también supo reconocer, pero ella le respondió antes-
- ¿Ah? ¿Qué no me queda bien? Jeje
- …
- Nanaya esta muerto. –Entrecerró la mirada-
- ¿Cómo sabes eso? –Dijo seriamente en cuestión-
- Esa nenita, Lulu me lo informo.
- ¿Tenías algo que ver con Nanaya al final?, creí eran enemigos…
- ¿Enemigos? No, no, no era tan así, solo nos divertíamos, él no era tan malo después de todo, pero Homurabi… ese sujeto que me menciono él antes, definitivamente no le perdono el que se hubiera adentrado en este lugar sin su permiso. –Dijo agachando un poco la mirada seria-
- Ya veo. ¿Y porqué me buscabas? –Alzo levemente la mirada-
- Porque necesito saber si tengo la capacidad... para convertirme en Shin.
Continuará…
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Notas:
Akane Rian es de TheSilentSnow y Ruko Mayoko es de RoshiAtsu56, ambas de DeviantArt.
Me puse a llorar mientras escribia este cap **shot** nopplz.
Di-chan.-
