Desclaimer: nada me pertenece, solo a J.K. Gracias por prestarlos.

Segunda parte.

Por favor, despierta. Te necesitamos con nostros, hermano. Confesiones de un amigo a su compañero de vida.


Hermano. Compañero. Amigo.

Todavía estas allí, entre las sábanas que me persiguen hasta mis pesadillas, a pesar de que me despierto todo los días con la pequeña esperanza de que sonreirás y me dirás "¿Qué hay para comer?"

Los recuerdos me persiguen todo el tiempo, compañero, ni siquiera me dan paz cuando estoy despierto. Vuelven a mi, como grabados en mi retina, los últimos momentos en que tu ojos estuvieron abiertos, luchando por lo que creías, a mi lado. Amigos.

Hermano. Compañero. Amigo.

Y creer que, con la habilidad que te movilizabas en cada batalla, siempre llegarías a la noche y brindaríamos por la cantidad de enemigos vencidos. Pero en ese choque, no llegó tal momento, porque no tuviste la posibilidad de moverte para levantar tu jarrón de cerveza de mantequilla, la cual desde hace años te acompaña con su delicioso sabor en cada brindis, y gritar, con todos nosotros, "Por Dumbledore", porque en esta guerra, lo único que nos movilizaba, nos moviliza y nos movilizará es que él estaría orgulloso de nosotros, del Trío Dorado, que hasta en la guerra, entre el dolor, se mantiene junto y sigue luchando, y del Ejercito de Dumbledore, el que sigue adelante a pesar de todas las pérdidas. Y la que más nos duele es no ver tu cabello pelirrojo en la mesa cada mañana, enterrada entre la escasa pero existente comida, sonriendo a quién tuviese al frente.

Hermano. Compañero. Amigo.

No sabes cuanto ansío escuchar tus ronquidos cada noche, porque a pesar de sentirte como te sentías, hay cosas que no cambia ni el dolor ni la pérdida. No comprendes cuanto te necesitamos aquí, todos. Un amigo el cual, a pesar de su torpeza, sabe acompañar, el que siempre contaba chistes, el cual, aunque tuviese la muerte de un familiar en los talones, sonreía, el cual le daba cada mañana un beso de buenos días a su mujer, quién ahora perdió el brillo en su mirada castaña y apenas puede seguir por tu falta.

Hermano. Compañero. Amigo.

Despierta, porque casi no podemos seguir sin ti.