Smiling in the Sadness

Fanfic by Karina Minamotocl

Nyapy! x3! Tuve buena recepción, a pesar de lo que creía. Kouichi-kun se enamoró de "No Vuelvas A Llamarme Nii-San" y ahora de "Smiling in the Sadness" xD! Ti amu Kouichi-kun, siempre me subes el ánimo elogiando mis fics owó! Sólo espero que me dejes una review para la otra xD! Por cierto! REVIEWS!

A hannah-hm: Holas!! Seh, Chocolate Power!! xD! Qué bueno que te gustó, por que como la idea original es tuya, no sabía muy bien como continuarle o.o A Karina la deje llorona y sentimental, pero tú dejaste a Kouji MUY pero MUY llorón, así que estamos a mano xD! Hay que pensar también que el chico es frío, pero si es el Uke, ¡qué importa! xD! Karina también la pusiste sentimental en tu fic, pero yo la rematé xD! El énfasis en bueno (Me lo dijo Kouichi-kun x3!) y... no quiero saber el final aún por que recuerda que soy lectora de tu fic ò.ó y tampoco quiero que me lo digas, aunque he pensado los posibles finales (Oken: algo que hace cuando no hace nada en clases xD!) Silencio inner u.ú Aquí tienes el siguiente, ¡que lo disfrutes! nOn

A Aichankm: Holas!! Que bueno que te portaste bien u.ú perdón por el post lindamente amenazante n-nU pero... u.u ¡Creí que te habías olvidado de mis fics! ToT Este fic está dedicado a esas personitas que también leen Nii-san (Yo le bauticé con ese nombre, es más corto, el otro es enormemente laaaaaargo o-O") Kouji monopoliza lo que sea xD! VIVA KOUJI!! X3 Neh, sé lo que se siente, me ha pasado lo mismo, aunque el chico no tiene hermano xD! La Hannah sabe la historia, y si la quieres te la puedo decir, aunque es como lo mismo del primer epi de este fic, sólo que al revés. De ahí te explico xD! Espero que te guste este episodio también, ¡Bais! nOn P.D.: podrías hacerte una cuenta en , así te llegarían mails cuando actualicen los fics que lees n.n es una simple sugerencia.

Bueno, lo único que les diré es que... lean el fic de ami amiga, para que sepan que esto es como un complemento de esa historia, no plagio u.ú ¡Disfruten este epi!


Capítulo 2

A Beautyfull Lie

Nos encaminamos a clases nuevamente. El timbre habia sonado y, a pesar de lo que ocurrió recién, no puedo evitar sonreír como siempre. Le había dicho cuánto le quería, él había respondido, a pesar de su condición. ¡Feliz!

O eso creo.

Kouji no se ha dado cuenta de que en realidad sé actuar bien, y el optimismo siempre logra ofuscar mi tristeza, pero puede ser que esta vez no sea así...

-¡Karina!- exclamó. Me giré violentamente por que tal llamado me asustó un poco- ¡He olvidado saludarte esta mañana! Así que ¡Buenos días, Karina!

Le miré tratando de conectar, y cuando comprendí reí a carcajadas.

-Vaya susto me has dado, tarugo.- reí. Noté que se sonrojó levemente, tal vez de la vergüenza- No te preocupes, posiblemente has estado tan ocupado con el asunto de Kouichi que se te ha pasado por alto. ¡Pero en compensación quiero que me invites a comer un día de estos!

Sonrió, y al parecer iba a decir algo, pero una patada lo tumbó al suelo. Se giró y yo también, era Okenya quien había golpeado a Kouji, de nuevo. No sé que manía tiene contra el pobre chico.

-¡Okenya ane-chan!- exclamé.

-¡Kouji-baka!- exclamó, preparada para golpearle de nuevo, pero me interpuse, deteniéndola- ¡Karina! ¿Vas a venir a verme esta tarde, sí o no?

-Claro, Okenya.- sonreí -Hoy no tenemos mucha tarea, así que supongo que podré ir sin problemas.

-Muy bien.- rió Okenya, después miró con mala leche a Kouji- Ni se te ocurra hacerle algo pervertido, Kouji-baka, o te las verás conmigo.

Asintió tragando saliva, lo que me provocó una leve sonrisa disculpando a Okenya. Ella se alejó de nosotros y yo ayudé a Kouji a levantarse.

-No te preocupes.- me dijo cuando ya estaba de pie

-Vamos a llegar tarde.- contesté, y salimos corriendo.

En las escaleras nos topamos con Aurea, que al parecer venía del salón de profesores.

-¡Aurea!- exclamamos al verle.

-¡Yo!-contestó ella, y los tres reímos.

-¿Vienes de la sala de profesores?- pregunté y después agregé, con algo de malicia, uno de mis típicos comentarios- Seguro que querias verte a solas con Nonaka-sensei, ¿eh?

-No.- Aurea nos miró con una sonrisa nerviosa. Comenzamos a subir las escaleras.- La verdad es que había un par de cosas que tenía que arreglar referente a la matrícula de Koushiro.

-Aahm.- contesté, pensando que Aurea estaba haciendo más el papel de madre de Koushiro que de amiga.

El profesor ya estaba en la clase, así que Aurea dijo que andábamos con ella. El profesor le creyó por que es la delegada de la clase.

Me senté con Takuya, que no pudo evitar hacerme un comentario por mi llegada con Kouji. Tuve que decirle que tan sólo me demoré en la sala de enlaces, y que por eso no había llegado a tiempo. Mejor mentir que decirle la verdad, a pesar de que Takuya y yo nos tenemos algo de confianza.

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Sonó el timbre de fin de clases y alcancé a despedirme de Kouji antes de salir con Takuya. Bajábamos las escaleras cuando me interceptó y se quedó parado en frente mía.

-¿Qué?- dije, algo incómoda por su mirada.

-No creo el cuentito ese de que haz llegado tarde por que te haz quedado en la sala de enlaces.- comenzó a decir en un solo respiro- Algo pasa y si se trata de Kouji no me molestaría si no es nada grave, pero si es algo grave se las verá con Oken-chan.

-No es necesaria la fuerza bruta, Taku-chan.- respondí nerviosa.

-¿Entonces que ha pasado?

-Nada, hombre.- reí, volviendo a bajar las escaleras.

-No te creo.

-Allá tú si no me crees, Taku-chan.- dije con aire de suficiencia.

-¡No me hables en ese tono!- reclamó.

-Sé que te desespera.- reí de nuevo.

Logré desviar su atención del tema hasta que nos despedimos en la salida. Comencé a caminar en dirección a mi casa cuando recordé que había quedado con Okenya para irle a ver jugar basquetball, pero no estaba de mucho ánimo.

¡Lo sabía! Me conozco tanto, que sabía que la máscara de felicidad me duraría poco. Es lo malo de quedarse sola, comienzas a pensar y pensar en tantas cosas que cuando estás con amigos no recuerdas. Me pasa siempre, pero casi nunca logro sobreponerme.

Llegué a mi casa y no había nadie, para variar. Un recado sobre la mesa que decía que caliente la cena por que hoy no llegaban temprano y que Reiko estaba donde mi tía. Prendí mi radio y coloqué música con volumen alto. No quería escuchar mis pensamientos. No quería abrumarme en las cosas que me remordían.

Pero no logré sobreponerme.

Quería gritar, correr, llorar, perderme, no saber nada del mundo y estar a solas con la soledad.

Tomé mi celular para llamar a Kouji, decirle que era una tonta por haberme enamorado de él.

Suena, suena, suena... a lo lejos y nadie contesta.

Sonrío mientras las lágrimas caen en mis mejillas.

Lie.

--

Ya era de noche, y yo me encontraba en mi cuarto. Mis padres han llegado recién ya que fueron a buscar a Reiko a la casa de mi tía. Mi madre ha subido a verme y me fingí dormida, aunque era demasiado temprano como para que yo durmiera. Estaba mirando la noche estrellada cuando sonó mi celular. Creí que era Kouji, ya que le había estado llamando casi toda la tarde. No era él, pero igualmente contesté.

-¿Aló?

-¡Se suponía que irías a verme jugar basquet y no llegaste!- el grito de Okenya se escuchó por toda mi habitación.

-Lo siento... no pude.

-¡Vaya amiga que me gasto! Prometiste que irías a verme y no fuiste. Takuya me ha dicho que tuviste problemas con Kouji-baka, ¿es verdad?

-Perdóname Okenya, no quería que te enfadaras, sólo...

-¿Sólo qué?- me cortó.

-Sólo...- no quiero llorar, y voy a llorar.

-¿Tierra a Karina?

-Lo siento.- comencé a llorar en contra de mi voluntad- Pero yo...

-¿Estás llorando?- su tono cambió inmediatamente a preocupación- Karina, tranquila. Voy para allá y hablaremos, ¿está bien?

-Sí.- dije, entre sollozos.

Corté y diez minutos después apareció en mi puerta, jadeante. Se nota que corrió para llegar hasta acá.

-¿Qué pasó, chiquita?

Me arrojé a sus brazos llorando. Okenya me abrazó y así estuvimos un rato, hasta que me separé un poco de ella. Nos sentamos en mi cama y mientras yo lloraba acariciaba mi cabello con una ternura propia de ella, aunque sea difícil de creer.

-¿Quieres contarme? Sabes que estoy aquí para lo que necesites, Karina.

-Lo sé.- respondí entre hipo e hipo- Pero comprende que hay veces en los que sólo quiero llorar, sin motivo aparente.

-No como para que te dé ese hipo.- respondió.

Me miró a los ojos, como tratando de adivinar lo que me pasaba. No quería decirle la verdadera razón, pero tampoco quería mentirle por que si se enteraba de la verdad se enfadaría mucho conmigo, y yo no quiero que se enfade.

-Le dije a Kouji que estaba enamorada de él.- la miré para ver su reacción, pero seguía natural.

-Pero las cosas no se dieron como tú quisiste, ¿verdad?

Asentí.

-Amiga.- dijo, abrazándome- Te dije que las cosas con él no resultarían, que era un idilio, algo irreal. De seguro que está enamorado de Aurea, ¿o me equivoco?

La miré algo sorprendida.

-Al parecer sí.- mentí. Era mejor que creyera eso a que sepa que Kouji está enamorado de su hermano.

-Mi niña chiquita.- volvió a abrazarme- Eres una niña aún, no sabes lo que quieres y las cosas a esta edad no son fáciles. Pero algunos chicos son así, desaprovechan la oportunidad de ser felices con una chica que lo corresponde y prefieren estar con una que les conviene.

-Mira quién lo dice, si ya en segundo grado andabas con Tetsuya.

-¡Querida amiga! A Tetsuya no le convenía estar conmigo, debido a mi fama de "matona"- río- Pero él se dió cuenta de la gran persona que se escondía detrás de la fuerza bruta, y de esa persona se enamoró, no de la Okenya de siempre.

Sonreí. Comprendí lo que quería decirme.

-¡Arriba ese ánimo, mujer! Queda toda una vida por delante. Eres una chica que tiene alegría de vivir, no puedes quedarte estancada en una caída. ¡El mundo esta lleno de chicos guapos y hombres dignos de merecerte!

Las palabras de Okenya me subieron un poco el ánimo. Sequé mis lágrimas con mi pañuelo y sonreí.

-Tienes razón.- respondí.

-¡Claro que sí!- río- ¿Quieres ir a mi casa esta noche? Te invito.

-Claro.- respondí- Pero estoy con pijama. Esperáme abajo, que ya voy.

-Está bien.

Salió de mi cuarto y yo iba a cerrar mi ventana cuando miré la luna. Estaba llena y miles de estrellas tintineaban a su alrededor. Que inmenso es el universo y que inmensa es mi forma de querer. ¿Qué sería de la luna si la Tierra no al sujetase con su fuerza de gravedad? Quedaría a la deriva. Algo así necesito yo, algo a que aferrarme para saber salir bien de todas mis penas, como un salvavidas.

-¡Apura!- grita Okenya desde afuera.

-¡Voy!- contesté.

Puede ser que tal vez Okenya sea ese salvavidas que necesito. Desde que la conocí me ha salvado de muchas cosas. Pero ella no me será eterna ya que se irá el otro año, y necesitaré algo más a qué aferrarme. Tal vez en ese tiempo conozca a otro chico, y si es así, espero que todo resulte tal y como lo imaginé con Kouji.

A Beautyfull Lie...


¡Se fini! Este epi está inspirado en la canción 'A Beautyfull Lie', de 30 seconds to Mars. No tengo idea de lo que dice, pero ya que xD!

¡dEwah! owo

¡¡Chocolate Power!!