Smiling in the Sadness

Fanfic by Delyneko-chan

Dely: Holas a todos!! Mejor dicho... ¡¡Holas Ai-chan y Hannah-neechan!! TwT

Karina: Aquí va de nuevo... u.u

Dely: Claro que voy de nuevo!! ò.ó Es deprimente que sólo dos personas lean tu fic T.T

Karina: ¬¬

Dely: Deja ya esa cara y ponte a trabajar!! Mira que para eso te pago!! ò.ó

Karina: No seas mentirosa, no me pagas!!

Dely: Pero igual... ¡¡TRABAJA!! Ò.Ó

Karina: ¬¬ Respuesta de las reviews!! nOñ

hannah-hm: Nyaa Hannah-sama!! (Reverencia, reverencia) Neh, soy un caso perdido en este fic, neh? predecible hasta el final XD Okenya no golpearía una mujer (razones ya aclaradas XD) y que sí, que es cierto ó.ò Al pobre de Kouji lo tienes peor que push-in-ball TOT y... rayos! la idea es tuya, pero mi quiere saber si Kouji acaba con Kouichi, aunque espero que no, por que así sería un buena drama nyahahaha -w- ¡BxS actualizado! Esa Review data del primero de Septiembre... XD Y bueno, cómo hemos dicho, Koushiro se quedará con Kouji y Kouichi se irá a la China n.n Adiós!! (Broma XD)

Aichankm: Nihao!! (Reverencia) ¡¡Al fin alguien se da cuenta!! Es una B.R.U.T.A. con todas sus letras XD, pero la pobre es así, que se le va hacer ñ.ñUU yo también quisiera ser así de fuerte TOT ¿Dely-sama y Hannah-sama malas? o.O Ya lo comprobaste si leíste el nuevo episodio de Nii-san, estás son unas sádicas ¬¬ Sep, lamentablemente en Noviembre Dely-sama tiene muchas cosas que hacer, como por ejemplo: paseo de curso, Fiesta de Gala, Ceremonia de Graduación, postulaciones a becas, a Universidades, estudiar para la PSU (Prueba de Selección Universitaria) y mil cosas más... ¡pero se hará un tiempo! Ya saben cómo es ella XD Aquí te va el epi nuevo, espero que te guste! ¡¡Bais!!

Dely: Bueno, ya que están respondidas... ¡¡Episodio cuatro!! nOn

Karina: Terminarás matándome en este fic Y.Y

Dely: Shit!! ò.ó (se sienta con unas palomitas)


Capítulo 4

Resolution

Siempre se ha creído que uno, por ser estable, se es feliz. Pero no es así.

Siempre se ha creído que una persona feliz no tiene problemas, pero les puedo decir que una persona que sonríe a veces está más necesitada de otra sonrisa que una persona parca.

Al filo del viento, de la noche, de una muerte ¿salvadora? No lo creo. Morir no es el remedio de la vida.

Siempre me pregunté por que jamás en mi vida había tenido un novio, pero eso no me preocupa ahora. Ahora me preocupa que el viento no sea tan fuerte como para botarme, por que si caigo desde esta altura no viviré para contarlo.

Kouji... Hasta entonces buenos amigos, leales. ¿Hasta entonces?

Si pudieras saber Kouji que en este momento de poca lucidez estoy a un paso de la muerte pero no caeré ¿sabes por qué? por que aún tengo una esperanza para vivir pequeña pero ahí está. Mis amigos son todo par mí y lo sabes. Aurea y yo somos buenas amigas yo creía que te veías bien con una chica como ella pero veo que he errado como siempre como siempre en esta vida. Las lágrimas caen en este momento pero no las detengo, llorar en seco es peor que con lágrimas ¡Si Okenya me viera! Pero sé que ella sería capaz de golpearte de nuevo, y yo no quiero... no quiero. Espero verte mañana en clases, hablaré contigo, te pediré perdón y mil cosas más. Espero que quieras escucharme, no como hoy... Hoy si a Okenya no le hubiese dicho nada- nunca he podido quedarme callada con ella- nada de esto hubiera pasado. Kouji te quiero pero no puedo hacer nada tú ya escogiste tu rumbo y yo el mío. Una lágrima cae va a dar al pasto que está varios metros más abajo de mis pies el viento mueve mi cabello y ya no quiero hacer nada estoy como una estatua si lloviera no me importaría pero está despejado. Espero que veas las estrellas esta noche y te acuerdes de mí de la chica que siempre se preocupó de que cumplieras bien con tus deberes de que estés siempre bien y que te defendió más de alguna vez de Okenya pero jamás me lo agradeciste y no te culpo debes sentirte muy humillado al saber que una mujer puede golpearte y que tú no puedes hacer nada por evitarlo. Igualmente y a pesar de todo te sigo queriendo sabes que estaré aquí para cuando me necesites por que yo no te defraudaré y jamás te dejaré solo jamás. Como siempre yo.

Mi llanto esta vez es silencioso.

Las palabras esta vez sobran.

Los pensamientos esta vez son confusos.

Mi amor esta vez es verdaderamente imposible.

Esta carta en mis manos. Una carta de amor que juré entregarte algún día. Está en mis manos en este momento, un viento sale desde el sur, mañana habrá buen día, y eso espero. Me seco mis lágrimas con una manga, y miro hacia el infinito. ¿Qué estarás haciendo ahora? De seguro pensando en Kouichi, en lo mal que te ha tratado la vida. ¿O me equivoco acaso? Después de todo no somos tan diferentes como creí.

Me bajé del techo y dejé la carta sobre mi mesilla, al lado de esa fotografía. ¡Qué felices éramos en ese entonces! No estaba Koushiro, no estaban los celos, la rabia, el desconsuelo. Dejo la fotografía con la cara hacia abajo. Ya no quiero seguir atormentándome.

Por que esto es una bella mentira, una perfecta negación, tan perfecta, que me mantiene.

--

Al otro día estaba aún en mi cama, mirando el cielo raso. Eran las siete con quince minutos, hora en la cual Okenya pasa por mí. Espero que Kouji vaya a clases, y si no es así iré a verle después, para saber cómo está. No quiero llamarlo, de seguro que aprovechará estas instancias para pensar. Mi habitación le da la bienvenida al amanecer con colores juguetones, que pasan desde anaranjado a damasco y de ahí a una claridad, dejando al descubierto la carta que anoche rompí, la fotografía de nosotros en el suelo y varias cosas más. Tengo que ordenar este desastre.

-Karina...- mi madre abrió la puerta de la habitación.- Okenya está abajo.

-Mamá... Sabes, hoy me siento ligeramente mal, y sabes por qué. ¿Puedes decirle que me he quedado dormida, y que ya llegaré a clases? Bueno, que llegaré tarde.

-Pero... te hará bien hablarlo con ella...

-Mamá, no quiero que vuelva a golpear a Kouji.

-Está bien.

Mi madre bajó las escaleras, y después sentí que cerraba la puerta. Volvió a subir con una nota de Okenya.

"Si te preocupa que no le pida disculpas a Kouji-eres-una-criatura-inferior-Minamoto no te preocupes, lo haré. Iré a su casa, a ver si también viene con Aurea. ¡Pero conste que lo haré sólo por que me lo pediste! Por que si dependiera de mí mandaría a parir a ese hijo de mala madre... En fin, espero que después estés mejor. Ya hablaremos. Okenya."

Arrugué la hoja de papel y la lancé al cesto de la basura, sin acertarle. Como en esta vida. Me levanto de la cama al sentir que alguien abre lentamente la puerta.

-¿Onee-chan?

-Buenos días, Reiko-neechan.

-¿Te sientes mal, onee-chan? ¿Tienes fiebre?- colocó su mano de niña en mi frente.

-Nada de eso. Me he quedado dormida, pero ya me voy a clases. Claro que llegaré muy tarde.- sonreí.

-Eso espero.- respondió.

Y salió de mi habitación. Esfuerzo sobrehumano el que tuve que hacer. Más me valía comenzar a arreglarme para ir al instituto...

--

Para ser sincera, tengo algo de miedo. Anoche tuve la... bueno, la idea de matarme. Pero creo que esto no vale la pena, ¿o sí? ¡Claro que no! Ya encontraré otro chico del cual enamorarme... Siempre puede haber uno por ahí.

Claro que... ¡Argh, Kouji, sal de mi mente! Ya no quiero seguir pensando en ti, ya no quiero seguir enamorada de ti. Ya no quiero... sólo quiero estar sola. Sola, sin tener un amor por el cual preocuparme. Mejor me preocupo de mi misma. ¿A quién engaño? Yo no puedo ocuparme de mí misma si hay gente que me necesita allá afuera. Como Kouji. Ya no lo soporto... ya no... lo soporto... ¡quiero...!

-¡¡GRITAAAR!!

Respiré agitadamente. Un par de personas que iban más adelante se giraron para mirar a la chica que había gritado, y esa era yo.

Seguiré con las apariencias a pesar de todo.

Llegué al instituto cuando sonaba el timbre de cambio de hora. Iba a abrir la puerta del salón cuando me detuve a escuchar atentamente. Bullicio. De seguro que Nonaka-sensei estaba revisando exámenes o trabajos. Abrí la puerta primero tímidamente para ver si estaba Kouji, pero recordé que me había jurado seguir con las apariencias, así que la abrí de par en par, provocándo que varios me miraran.

-¡Karina-chan!- lloriqueó Takuya, tan melodrámatico como siempre.

-¿Tarde, Kaisawa-san? ¡Es extraño en usted!

-Sí, y en verdad lo siento Nonaka-sensei.- me acerqué a él mostrando mi justificativo.- Me he quedado dormida.

-Al menos no se queda dormida en clases, como su compañero Kanbara. Tome asiento.

Me dirigí a mi asiento. Noté que Kouji no estaba, y que Aurea me lanzaba una sonrisa tranquilizadora. Koushiro estaba absorto en una lectura. Me senté.

-¡Karina-chan!- volvió a lloriquear Takuya, abrazándome.- ¡Pensé que te había ocurrido algo! ¡Que te habías muerto! ¡Que te había arrollado el tren! ¡Que un perro...!

-Ya vale, Taku-chan.- reí.- ¿Okenya no te dijo que llegaría tarde?

-Pues... no. Además, Kouji tampoco ha llegado. ¡Okenya debió dejarle bien molido!

Era cierto. Okenya debió dejarle una herida incurable, pero no en el cuerpo.

-¡Ah! ¿Qué será que hasta Kouichi ha preguntado por ti? ¡No comprendo! No me haz explicado bien todo este rollo entre Kouichi y Kouji...

No le presté más atención por que comencé a observar a Kouichi y Monique, quienes, para mi sorpresa, no se hablaban, ni siquiera se miraban. Monique estaba encerrada en un libro, y Kouichi también.

-... la cosa es que Kouji-baka no debió dejar que ese chico nuevo le arrebatase a Aurea. ¡Ya querría yo una chica así!

-¿La qué?- pregunté. Le miré con una ceja arqueada.

-¿Es que no te haz dado cuenta? Desde que apareció ese chico, Aurea se la ha pasado con él. ¿O me vas a decir que no?

-... Yo no creo que las cosas sean tan así, Taku-chan.

-¡En fin! ¡Qué bueno que haz llegado Karina-chan!- otra vez volvió a derramar lagrimitas falsas. Me reí. Trataba de alegrarme sin saber todas las cosas en las que estuve pensando.

--

-¿Así que dormida, neh?

-Sí. Bueno, cuando Okenya me pasó a buscar yo todavía andaba en pijamas.- reí.

Aurea me sonrió. Koushiro estaba a su lado, pero éste no me miraba. Nos encontrábamos en el sauce.

-Por cierto... me he topado con Okenya, y me ha pedido disculpas.

-¿En serio?

-Sí. También quería pedirle disculpas a Kouji, pero...

-Esa chica castaña debió dejarle un par de costillas rotas, no me impresionaría.- dijo Koushiro, con un tono bastante tosco.

-Neh, sólo el moretón.- bromié.

Así pasó el primer recreo. Aurea me pidió que me sentara con ella, provocando la "depresión" de Takuya. Hablamos varias cosas, pero no le mencioné nada de lo que pasó anoche. Y cada vez que me volvía a interrogar...

-Ya te dije que me he quedado hasta tarde leyendo el libro de este mes. Además, mi alarma no sonó en la mañana.

-¿Segura?

-¡Segura!

-Más te vale.

-¡Aurea-chan!- lloriqueo by Taku-chan.

--

Terminaban las clases de la mañana, así que subí a la azotea sin que nadie se diera cuenta. El viento del otoño estaba algo frío, y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Miré el cielo. Unas de nubes como algodón cruzaban el cielo, impulsados por el viento.

-¡Karina!- escuché que alguien me llamaba. Me giré para ver a Aurea atrás, seguida de Koushiro.

-¿Qué hacen aquí?- pregunté, pero pronto cambié mi expresión a una alegre.- ¡Ah, ya me perdieron!- bromié.

-¿Por qués estás aquí tan sola...?

-Hum... digamos que es algo que no se puede decir, por que si abro la boca dejaré la grande.- seguí bromeando. Aurea sonrió tranquilizada. Koushiro me observaba con una mirada penetrante.

-Me alegro que estés mejor.- sonrió ella.- Sabes que somos amigas, y que puedes confiar en mí...

"...me tienes aquí para lo que te haga falta."

Caí de rodillas al suelo. Aurea se agachó y me abrazó. Comencé a llorar. Koushiro observaba como ajeno a todo eso. Recién ahí Aurea se dió cuenta de cómo pasaban las cosas. Yo ya no podía soportar tanto... sufrimiento.

-Es Kouji... no me lo puedo quitar de la cabeza. Me duele, me duele mucho el corazón. Lo siento en mil pedazos, ¿comprendes? Yo ya no quiero seguir sufriendo por él, ya no quiero... pero no puedo. Me duele el corazón Aurea. Sólo quiero que él sea feliz, sólo quiero que... Aurea, te juro que... te juro que si pudiera arrebatarme el corazón de alguna forma lo haría, para escapar de todo esto...

-Karina...- musitó ella. Seguíamos abrazadas en el suelo.- Eres un chica maravillosa, te mereces un buen chico. Lástima que uno no decide por el corazón. Pero ya pasará, ya verás. Como te dije, todo se solucionará. Kouji no es el último chico del mundo.

Sentí que miraba a Koushiro, entonces levanté la vista con los ojos llenos de lágrimas.

-Pero... pero... Soy más dura que una mula.- sonreí, a pesar de las lágrimas.- Sabes, Aurea... anoche pensé tantas cosas, incluso pensé que la muerte sería un buen escape pero... la muerte no es el remedio de la vida, y sería un acto cobarde de mi parte. ¿No crees...?

-Claro, amiga.

Sonó el timbre de fin del almuerzo. Aurea le pidió un pañuelo a Koushiro, y me sequé las lágrimas.

Mucho llanto por estos días.

No comprendo cómo es que aún me quedan lágrimas.

--

Me despedí de Aurea y de Koushiro en la salida. Aurea me comentó que pasaría donde Kouji, y yo le dije que hoy no iba por que ayer ya había hecho mucho por él. Además, quería aclararme bien antes de volver a verle. Debía pensar en frío las cosas.

Llegué a mi casa en silencio. Faltaban quince minutos para las cuatro de la tarde. Me calenté un poco de té y me fui a mi habitación a hacer los deberes. Cuando subí, vi que aún estaban las cosas en el suelo, así que las recogí rápidamente. Quería ver un poco de televisión después de los deberes, y hoy daban una buena película.

Tomé la hoja que entregó el profesor hoy. Rayos, cálculo algebraico. Bueno, a trabajar se ha dicho.

Levanté la vista de mi hoja de ejercicios. La taza de té que reposaba a mi lado se resquebrajó. Me sorprendí.

Tengo un mal presentimiento.

Miré el teléfono y la hora.

Las cuatro de la tarde.

No pude evitar no sentirme incómoda y, finalmente, no me pude concentrar con mis deberes. Algo me inquietaba. A alguien le ha pasado algo. Eso era seguro. Rezaba para que no fuera Kouji. ¡¿Otra vez?!

Habrán pasado unas dos o tres horas, y yo miraba la televisión. Ya era de noche. Mis padres aún no llegaban. Sonó el timbre. ¿Quién será...? Sonó otra vez, insistente.

-Ya va, ya va.

Volvió a sonar. Algo me decía que debía ser urgente, pero mis piernas apenas reaccionaban. Abrí la puerta, y vi que Koushiro estaba allí afuera.

-¿Qué ocurre, Koushiro?- pregunté.- ¿Qué haces aquí a estas horas de la noche?

-Es Kouji.- contestó. Mis ojos se abrieron de la impresión.- Está en el hospital.

-¿Qué?

-Por como le he visto, parece que ha tratado de suicidarse. Monique y Kouichi están en camino.

Cogí mi chaqueta y cerré la puerta.

-Vámonos.- dije, y me subí en la bicicleta de Koushiro.- Vamos a ver a Kouji.

¿Suicidarse...?

Resolution...


Dely: Chán!

Karina: Kouji! TOT

Dely: Chan chán!

Karina: Hannah-sama terminará matándolo T.T

Dely: Chan Chan Chaaaán!!

Karina: ¡¡DEJA YA DE HACER CHAN-CHÁN!! Ò.Ó

Dely: Lo siento XD Ahh!! Y ya se acaba el fic!

Karina: A ustedes les gusta hacer sufrir a sus personajes, ¿neh? u.ú

Dely: A que sí nOn Neh, tú serás la única que, al parecer, quedará sin pareja xD

Karina: O.O ¿¿La qué?? (Mareo y caída)

Dely: Episodio corto, me enredé yo y espero no haberlas enredado xD Ah, y esperaré pacientemente hasta que Hannah-chan actualice... aunque le rogaré para que lo haga antes de que empieze Noviembre, por que después de seguro que no tengo tiempo n.n ¡¡Hasta la próxima!! nOn