Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto

Gracias por los reviews, estoy contenta de que les guste ya que es mi primer fanfic, y me costó bastante animarme a hacer uno. Me gustan los fics NejiHina, pero también quería agregarle algo más de los demás personajes para poder adornar la historia.

Capitulo 6 – Victima Nro 3: ¿Shikamaru o Ino? – Parte 1

Se habían vuelto a reunir en la habitación de Hinata, o al menos en lo que había sobrevivido de ella después de la masacre que ocasionó la kunoichi de cabellos rosas la última vez que estuvo ahí, para tomar un breve descanso y luego continuar con su misión de destrucción masculina.

Sakura se quedó observando un tanto curiosa las paredes de la habitación de la Hyuuga, que curiosamente ya no tenían adornos ni nada parecido.

– Pero ¿Que le paso a tu habitación? Como que se ve algo vacía, ¿no? – Comentó intrigada, obviamente olvidando lo que había hecho la última vez que estuvo ahí.

Todas voltearon a ver a Sakura molestas "¿Que acaso no recuerdas lo que le hiciste al pobre cuarto de Hinata?". Tardó un poco en recordar lo que había pasado y sonrojarse de la vergüenza.

Continuaron con su cena bastante contentas, comentando como se hacían realidad todos sus planes, y como iban cayendo uno a uno las víctimas de su lista. Sasuke Uchiha y Rock Lee fueron habían sido los primeros en caer, y ahora ya solo quedaban tres por destruir.

– Bueno, y ¿Que les pareció como resultó mi plan? – preguntó Temari sonriendo orgullosa de sí misma.

– ¡Eres un genio, Temari! – Le contestó Sakura con los ojos grandes y brillosos, casi al borde de las lágrimas de la emoción – ¡Jamás se me hubiese ocurrido una idea tan brillante! ¡¡Has destruido por completo a Sasuke!! –

Luego abrazó la abrazó con todas sus fuerzas, incluyendo hiper-fuerza. Continuó apretando a su amiga hasta que notó como ésta se ponía azul a falta de aire.

– Hay, jeje, disculpa – le dijo sonriendo torpemente al momento de soltar a su amiga.

Terminada la cena, se dispusieron a continuar con sus planes de venganza.

Las chicas siguieron discutiendo en forma despreocupada, sin percatarse de que estaban siendo vigiladas por unos ojos blancos rodeados por venas sobresalidas y por una fila discreta de insectos que informaban de todos sus movimientos a su Amo.

Escondidos discretamente tras unos arbustos, se encontraban Neji, Kiba y Shino descifrando las conversaciones de las muchachas. Neji y Shino podían utilizar sus habilidades naturales para averiguar lo que decían, pero Kiba se estaba comenzando a desesperar por saber de que estaban hablando.

– ¿Que dicen? ¿Que dicen? Quien es el siguiente –

– ¡¡Shhhh!! Cállate que nos van a descubrir – El Hyuuga intentaba callar a un inquieto y nada paciente Inuzuka.

– Ten paciencia, Kiba, están a punto de decirlo – agregó Shino.

Volviendo a la habitación de Hinata…

– ¡¡Shikamaru!!– dijeron todas al unísono.

– Veo que va a ser más difícil de lo que pensé – suspiró preocupada Ino – debo estar a la altura de mis predecesoras, de hecho Sakura y Temari han hecho un trabajo excelente – mientras se peinaba el cabello tratando de idear un plan – pero no se preocupen – la rubia trató de disimular – creo que se me está ocurriendo algo, pero ya se ha hecho tarde, déjenmelo todo a mí. Mañana las espero en mi casa a las 6 a.m. para que reciban instrucciones – luego volteó y se dirigió a la rubia de cuatro coletas – Temari, te aseguro que te va a agradar lo que le voy a hacer a tu "amorcito" –

– Mas te vale Ino, espero que cubras mis expectativas – alegó sarcásticamente Temari – yo me voy a dar un paseo por ahí, no tengo ganas de volver al hotel. Nos vemos mañana temprano.

Entonces las demás chicas procedieron a retirarse a sus respectivos hogares.

A la media noche, tal y como acordaron, se habían reunido los shinobis en lo que desde ahora se llamará su "Centro de operaciones".

– Así que el idiota de Naruto logró escapar – dijo molesto Kiba.

– ¿Y que fue lo que averiguaron? – Preguntó curioso Shikamaru

– El próximo al que atacarán eres tú – le dijo en tono serio el genio Hyuuga.

– Tal y como lo sospeche – el Nara cambió de expresión a una de preocupado.

– Eso no es todo, parece que se están rotando el liderazgo de las misiones de destrucción – comentaba Shino en tono serio – por lo que pude entender, Temari fue quien planeó lo del "rumor" de Sasuke –

– Ja ja, no esperaba menos de ella – rió sonriendo de puro orgullo el Nara, pero la sonrisa no le duró mucho. Sintiendo que alguien lo miraba con ojos de maldad. Volteó para encontrarse con los ojos de Sasuke, quien lo miraba con expresión sombría y con un aura negra brotándole del cuerpo y casi al borde de activar el sello de Orochimaru, tragó saliva y trató de desviar la conversación – y… y e…entonces, quien fue el que planeó lo de Lee–

– Esa fue Sakura – dijo el Hyuuga – y la encargada de destruirte es Ino – se detuvo al ver la expresión de pánico de Shikamaru –

– ¡¡Rayos!! Estoy perdido – se lamentó el genio – ¿Saben que es lo que tienen pensado hacerme? – pregunto preocupado el Nara.

– Por ahora nada, pero mañana se reunirán en la mañana en su casa para recibir instrucciones –

– Entonces creo que será mejor que Shino haga guardia en su casa durante la noche, mañana en la mañana te reemplazarán Neji y Kiba, y quiero que le des un informe detallando de cualquier actividad sospechosa que hayas visto en Ino. Creo que en esto te puede ayudar Sasuke – Shikamaru giró hacia un Sasuke quien estaba un tanto nervioso debido a una carta que había recibido horas antes en su casa...

Sasuke regresaba a su casa para tratar de descansar un poco después del "interesante" día que había tenido.

Creo que este ha sido el peor día de mi vida… que más me podría pasar?– Se decía mientras entraba… – será mejor que recoja la correspondencia, a lo mucho me habrán llegado cuentas y… pues una o dos… docenas de cartas de mis admiradoras y… juattttttt!!–

Se sorprendió al ver reventando su buzón de cartas, con un par de bolsas y cajas con más cartas, cajas, regalos, etc etc que no provenían de las fans que nuestro querido Uchiha hubiese deseado, sino de las "nuevas fans" que había adquirido.

Y a…a…ahora q…que ha…hago con e…e…esto –

Con temor abrió la primera carta, la segunda, la tercera y… – rayos, aggg… nooo…. Uhmmm este no esta tan mal… ¿En verdad se puede hacer esto?... pero ¡¡Que estoy diciendo!! – y cuando llego a la carta 1 millón trescientos cincuenta y siete (digamos que aprovechó su supervelocidad para leerlas).

Esta noche te iré a visitar para que me mates a besos

Firma: Uchiha Itachi

Poco después se podía ver a un Sasuke arrinconado en una esquina en posición fetal y con el dedo pulgar de la mano en su boca… "esto no me esta pasando".. "esto no me está pasando".

Volvió al presente con rostro de trauma eterno, lo que no pasó desapercibido por sus compañeros.

– Creo que mejor voy solo, Sasuke podría llamar demasiado la atención ahora que es aun más popular que antes – dijo Shino al ver la expresión del Uchiha.

– Entendido, creo que será mejor que yo me quede a dormir acá por algunos días hasta que se olviden del rumor, o al menos hasta que dejen de hablar tanto de ello – agregó Sasuke sintiéndose bastante aliviado.

– Entonces Shino, tú te encargarás de vigilar a Ino esta noche, que te acompañe Sai – Shikamaru pensaba alejar a Sai de él y de paso enviar apoyo a Shino.

– Hay no, no, no, nopororo, con Shino no me voy ni loca…. – dijo Sai con una mano en la cadera y la otra levantada en posición súper gay mientras que los demás lo veían extrañados.

– Cof, cof, uhmmm, lo que digas Shika – trató de disimular Sai al notar la expresión de los demás y volvió a su sonrisa de siempre.

Continuaron discutiendo del tema por unos minutos más.


Mientras tanto, en la habitación de Ino, la rubia caminaba de un lado a otro de su habitación, intentando concentrarse para obtener un buen plan, sin buenos resultados.

– Diablos, ¡¡No puede ser que no se me ocurra nada!! –

Suspiró resignada. Le estaba frustrando el no tener idea de que hacer para cubrir las expectativas de Temari, de no poder estar a la altura del ingenio de Sakura, de que no se le pudiera ocurrir nada ingenioso. Lo peor era que se suponía que para ella debería ser fácil idear un plan contra la persona con quien había compartido tantas aventuras, uno de sus mejores amigos.

– Tengo que pensar, tengo que pensar… no puedo quedar mal ante las demás chicas, pero es que ellas se agarraron los más fáciles, con Lee creo ni necesitaba ayuda para humillarse el solo, y Sasuke, le dieron por el punto débil, su hombría… pero… ¡¡A Shikamaru!! Sólo se me ocurre hacerlo trabajar, pero eso no sería ningún castigo, ¡Rayos! ¡¡No le veo punto débil!! ¡¡Él es un genio!! Pero debe tener un punto débil, a ver, lo conozco de tantos años que debería saber que es lo que más le molesta. A ver, le molesta trabajar, los problemas, las mujeres, las mujeres problemáticas, ¿Problemático no? – Ino seguía pensando hasta que de pronto se detuvo en seco – ¡¡Lo tengo!! – Esbozó una sonrisa macabra – jejeje… jajaja … muajajaja –

Comenzó a reír como esquizofrénica y se cambió apresuradamente de ropa para ponerse un traje totalmente negro alicrado recontra al cuete con un escote super hiper sexy y salió apresurada con dirección hacia el bosque.

A dos calles se encontraban Shino y Sai quienes estaban espiando a la Yamanaka. Cuando la vieron partir, procedieron a seguirla asegurándose de que ella los notara.

– Hay yo creo que mi traje esta más bonito, así mostrando mi lindo ombliguito, ¿No crees Shino–kun? – Sai volteó a ver a Shino que tenía una expresión de pocos amigos – hay pero que asado eres –

...

Siguieron a Ino hasta llegar a las afueras del Konoha.

– ¿A donde rayos irá a estas horas de la noche? – se preguntaba el maestro de los insectos.

Luego Ino se detuvo en una zona bastante metida en el medio del bosque.

– Si mas no recuerdo, es aquí – comenzó a cavar hasta que encontró una pequeña caja. – Listo, la encontré – luego la abrió y sacó de dicha caja un pequeño cuaderno azul – ¡Lo tengo! Ahora vas a ver cuan problemáticas somos las mujeres, Shikamaru – y comenzó a reír en forma macabra mientras revisaba el contenido del cuaderno. Luego cerró el cuaderno y regresó hacia la ciudad.

Mientras, en la oscuridad de la noche, en una de las calles de Konoha, dos individuos buscaban a su hermana…

– Porque rayos la estamos buscando, Gaara, ella sabe cuidarse sola.

– Porque se ha estado comportando muy extraña, y a demás han estado pasando cosas muy raras desde que llegamos, tengo un mal presentimiento, y a demás…

– ¡¡Haaaaaaaa!! – ¡¡plop!! – rayos, eso dolió... – la rubia cayó estrepitosamente sobre Gaara y Kankuro.

– ¡¿En esta ciudad llueven rubias?! – expresó el marionetista.

– ¡¡Auch!!, rayos, ese tejado estaba por caerse… Y USTEDES QUIENES SON Y QUE HACEN A ESTAS HO–HO–Ho–o–ras de la… jejejeje… jijiji Gaara ku.. qui–quiero decir, Kazekage sama, Kankuro–san, e–e–este… ho–ho–hola – Ino se acaba de percatar sobre quienes había caído.

– Hola, Ino–san – Gaara estaba colorado.

– ¿Le–le pasa algo Kazekage sama? – Ino se expresó preocupada – esta rojo, tal vez t–tenga fiebre – luego notó la misma reacción en Kankuro, que la miraban no precisamente a la cara, sino a otra parte de su anatomía unos centímetros más abajo y que gracias a cierto traje alicrado dejaba muy poco a la imaginación

– E–e–esto… ehmmmm n–no cof– cof, no nos pasa nada – trató de disimular el Kazekage – ¿has visto a mi hermana? –

– Pues, la verdad estuvimos juntas ha–ha… – "rayos, y ahora que le digo, tal vez termine delatándola" – hace mucho que no la veo Kazekage–sama… si la veo le digo que la esta bu–buscando? – "espero que me crea".

– ¿Y este cuaderno que hace acá? – preguntó el marionetista recogiendo del suelo el cuaderno azul que llevaba Ino –

– Ahhh, e–e–este eso es mío – les dijo la rubia – es mi… mi… ¡Mi diario!! Si mi diario, ¿Me lo das?

– Un momento, puedo saber ¿Qué haces en la calle en medio de la noche sola, vestida como para matar y con tu diario? – preguntó Kankuro, que aún no levantaba la vista hacia el rostro de Ino y seguía entretenido mirando entretenido el cuerpo de la rubia.

– A, este… verás pues yo – de pronto, Ino cayó y se fijó en la mirada del hermano del Kazekage, la cual iba dirigida a cierto par de atributos suyos de los que estaba muy orgullosa, y se puso roja de la colera – Hey. Hey – le dijo tronando los dedos e intentando llamar su atención – papito, acá arriba, sí acá arriba, mi rostro esta más arriba por si no lo habías notado, y me devuelves ahora mismo ese cuaderno – le arrebató el cuaderno en un movimiento – Y ahora debo retirarme, fue un gusto saludarlos – les contestó sarcásticamente la Yamanaka – adiós –

Dicho esto, desapareció en la oscuridad dejando a un marionetista con un filtro de sangre por la nariz y a un Kazekage confundido "aquí hay gato encerrado".

...

Pocos minutos después, y pasado ya el susto que se llevó de su encuentro con los hermanos de Temari, Ino logró llegar a su casa. Entró a su habitación y se sentó en su cama sonriendo cínicamente. Abrió el dichoso cuaderno azul, y comenzó a leer las páginas de éste, que al parecer se veían bastante interesantes…

– Este sí, este también, este… este… de hecho que sí, ¡Rayos! ¡Como pudo haber escrito eso! Esto definitivamente que sí… estos cinco no, porque si dejo que se filtren de seguro que matan, a demás no quiero que Sakura destruya mi habitación como lo hizo con la de Hinata… bueno, creo que esta listo!, ahora a escanear y a imprimir!! –

Prendió su computadora y comenzó la labor de escaneado y de impresión de las hojas que había seleccionado del cuaderno. Cuando terminó, sonrió satisfecha de su labor.

– Mañana se fotocopia y se reparte por toda la ciudad, hay pobre Shikamaru, ahora vas a ver quien es la verdadera genio – y comenzó a reir estridentemente.

Guardó las copias y el cuaderno en una gaveta en un escritorio que tenía frente al mueble de la computadora y lo cerró con llave y se colocó la llave en el cuello – Esto mejor se queda conmigo – y se fue a dormir.

Desde una distancia prudente, todos sus movimientos fueron seguidos al mínimo por Shino y Sai a quienes no se les escapó ningún detalle.


A la mañana siguiente, o mejor dicho, a la madrugada siguiente, cuando aun no había amanecido, los chicos estaban teniendo una reunión en el cuartel de operaciones. Sai explicaba a los demás con detalle todo lo que había visto durante la noche. Estaban presentes Neji, Shikamaru, Chouji, Kiba y Sai, y estaban esperando a que se despertara Sasuke.

El Uchiha se despertó, ocasionando un desconcierto en todos, quienes lo miraron sorprendidos, o más bien… confundidos. Lucía su pijama de recontra sexy con pequeñas serpientes con el rostro de orochimaru salpicadas.

Obviaron el detalle y continuaron con la reunión.

– Shino se quedó para seguir espiando a Ino, será mejor que vayan a apoyarlo Neji y Kiba, recuerden que ellas quedaron en reunirse a las 6 a.m.– comenzó a hablar el dibujante –

Neji apenas si estuvo presente un par de minutos en la reunión. Luego se excusó alegando tener otro compromiso – claro que no especificó con quien tenía su otro compromiso – y se retiró.

– Y que pudieron descubrir – preguntó Sasuke

– Nada, solo que creo que Ino esta loca – contestó Sai.

– Eso no es novedad para mi, la he tenido en mi equipo durante 3 años y de eso ya me había dado cuenta hace mucho – comentó mientras bostezaba el Nara.

– Ayer ella salió a la media noche y fue al bosque a desenterrar una caja, de la que sacó… – Sai no pudo continuar porque fue interrumpido por Shikamaru.

– ¿Un pequeño cuaderno azul? – Preguntó un preocupado Nara – rayos, ¡Como no lo pensé antes! – Shikamaru se rascaba la cabeza con expresión de preocupación. – Es decir, la conozco demasiado bien, igual como ella me conoce a mí, era obvio que usaría "eso"–

– Si, un cuaderno azul, lo recuerdo bien, y luego en su casa comenzó a escanear e imprimir, y mencionó algo sobre fotocopiar en la madrugada – terminó de hablar el dibujante.

Voltearon a ver sorprendidos a Shikamaru quien estaba blanco como papel y se mordía las uñas, con una expresión de pánico como nunca la habían visto en él. Comenzó a divagar, mientras se mecía abrazando sus piernas en posición fetal.

– O no, no creo que te atrevas a hacerme esto, Ino, me prometiste que "eso" jamás saldría a la luz –

Sólo uno del grupo entendió la preocupación del Nara. Se le acercó e intentó dialogar con él.

– Ino no sería capaz, ¿verdad Shikamaru? – preguntó Chouji, quien desde hace rato estaba tan preocupado como en Nara

– Esto es guerra, y me temo que si sería capaz – confesó en genio – debemos impedir que esos papeles salgan a la luz, contienen información que nadie, pero NADIE debe conocer, sino, seré hombre muerto.

– Bueno, no se que tan grave sea el asunto, pero para que te pongas así, debe ser algo muy feo, entonces dime que quieres que hagamos – preguntó preocupado Kiba –

– Primero, Chouji, quiero que vayas a la casa de Ino, dile que tenemos entrenamiento temprano, eso nos dará algo de tiempo… luego – dirigiéndose esta vez a Kiba – quiero que entres a su habitación y recojas el cuaderno y las copias y… – pero fue detenido por Sai.

– Me temo que Ino las cerró con llave en un escritorio, y ella tiene la llave colgando en su cuello –

– Rayos, entonces, Kiba, tendrás que traer su escritorio – le indicó Shikamaru.

– ¡¡Queee!!, oye eso es robo – exclamó exaltado el Inuzuka.

– No, son medidas desesperadas – fue respuesta la que le dio el Nara.

– Pero que puede ser tan grave para preocuparte tanto –

– No querrás saberlo –

– Esta bien, voy para la casa de Ino, pero Shikamaru, deberás estar tu también presente, recuerda que sería muy extraño que la llamara para entrenar los dos solos – alegó Chouji

– Tienes razón, entonces nos vemos en media hora en la zona de entrenamiento –

– Y yo estaré esperando a que te la lleves para entrar a su casa – terminó Kiba –

Luego continuaron discutiendo algunos otros detalles e ideas que tenía el genio y al terminar, dieron por cerrada la discusión. Chouji y Kiba se dirigieron a la casa de Ino, mientras que en la casa del bosque se quedaron Sasuke, Sai y Shikamaru. Sasuke aún tenía sus dudas de porqué el genio Nara tenía tanto miedo de que el cuaderno ese saliera a la luz, y buscaba oportunidad para preguntarle, aunque primero necesitaba quedar a solas con él.

– Bueno, yo me voy dormir, estoy cansadito y me van a salir ojeras si sigo amaneciéndome tanto, bye bye – decía Sai mientras se retiraba.

– En serio, ¿El no debería estar en el otro equipo? – se preguntaba Sasuke, quien decidió aprovechar la oportunidad para preguntar sobre el contenido del cuaderno – y por cierto, Shikamaru, ¿Es acaso tan grave lo que contiene ese cuaderno? – preguntó al genio.

– Si llega a salir a la luz, seré odiado de por vida en toda la ciudad – respondió en Nara.

– ¡Tan grave es? –


Poco después, en la residencia Yamanaka, la kunoichi de los cabellos dorados y ojos azul cielo dormía plácidamente sobre su cómoda cama, sonriendo entre sueños de lo feliz y satisfecha que estaba, hasta que una voz que la llamaba desde lejos la despertó. Se levantó incomoda, reconociendo la voz de quien la llamaba, y se concentró en entender lo que le decía la voz de su amigo.

– Ino, despierta, debemos ir a entrenar – le gritó impaciente Chouji.

Abrió su ventana y se asomó para confirmar sus sospechas.

– ¿Hoy? ¿Tan temprano? Pero ni siquiera son las 6, pero – hoy no toca entrenamiento!! – le gritó molesta.

– Es que se me olvidó avisarte. Shikamaru me mando avisarte ayer pero se me olvidó –

– ¿Se te olvidó? Debiste haberme avisado a…a…a – se detuvo cuando comenzó a sospechar lo extraño de la visita de su amino.

"Un momento, ¿Se le olvidó un encargo de Shilamaru? Aquí hay algo raro" – si, está bien, ya voy."Será mejor que le siga la corriente".

Dicho esto la rubia se cambió rápidamente y salió de su casa no sin antes dejar un encargo a su padre para sus amigas "de cualquier forma el plan no puede detenerse ni por un entrenamiento" y se dirigió con Chouji a la zona de entrenamiento, donde se encontraron con Shikamaru quien no dejaba de mirarla raro.


Luego Kiba entró a la habitación y con ayuda de Akamaru sacaron el escritorio, tal y como se lo habían ordenado "¡¡Esta cosa pesa demasiado!!" y fue a encontrarse con Shino.

– Shino, debes esperar a que venga Neji, el te relevará, dime ¿has notado algo más? – preguntó Kiba a Shino que se veía algo cansado por la labor de espionaje.

– Nada, pero, ¿Les comentó Sai que Ino se topó en la madrugada con el Kazekage y su hermano? Probablemente ellos también sospechan algo –

– Pues no mencionó nada, seguro que no tuvo oportunidad, con tanto alboroto que hicieron por lo que hay en este escritorio – dicho eso, se dirigió al centro de operaciones.


A las 6 estuvieron puntuales Sakura, HInata, tenten y Temari en la casa de Ino, esperando encontrarla para recibir instrucciones.

– ¿Como que no esta? – gritó molesta Temari.

– Salió temprano porque tenía entrenamiento –

– ¡¡QUEEEE!! ¡¡Esa Ino–puerca nos dejó plantadas!! – Sakura estaba en versión Inner.

– Pero me dejó este mensaje para ustedes – El señor Yamanaka les entregó el mensaje

Chouji me llamo temprano para entrenar,

Pero nosotros no teníamos acordado entrenar hoy,

Aquí hay algo sospechoso, debemos tener cuidado.

Entren a mi habitación y en la computadora encontraran,

en mi carpeta: C:\PlanDestruccionHombres\

unos archivos muy interesantes que apuesto les encantará,

los imprimen, los fotocopian y los reparten por toda la ciudad.

Ino.

– Señor Yamanaka, ¿Podemos entrar a la habitación de Ino?– preguntó sonriente y con una expresión casi casi tierna.

– Pasen, no tengo inconvenientes – respondió en padre de Ino.

Y las chicas entraron en la habitación de Ino, para encontrar una no muy grata sorpresa…


––Fin del capítulo 6––

– Que habrá en el cuaderno azul??

– Siento no haber puesto nada de NejiHina, pero en la próxima le pongo…

– Es muy problemático pensar en un plan contra Shikamaru, tuve que quemar mi neurona para encontrar algo, en el siguiente capítulo lo sabrán.

– Lo siento, pero por mas que lo intenté, no podía quitarme la imagen de gay de Sai, así que el será el amigo gay en el fic, y ya veremos con quien empato a Ino.

– Espero que les guste, se aceptan criticas.