Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto

Capitulo 14 – ¡La unión hace la fuerza!

...

Todo parecía pintar color rosa, del mismo rosa que del cabello de Sakura. Por fin las peleas se terminaban, por fin las cosas se iban a solucionar... No. Cuando todos pensaron que iban a tener un momento de paz y tranquilidad después de la dura semana de peleas que habían tenido, un enorme cartel arruinó por completo el momento. Las cosas no podían ir peor.

Unos gritos femeninos arruinaron la paz y tranquilidad del momento.

– ¡Malditos perros! –

– ¡Imbéciles! –

Si, los grandes y muy maduros shinobis y kunoichis acababan de llegar a las puertas de la aldea de la Hoja para encontrarse con tremendo cartelazo que prohibía el ingreso de dos jovencitas por múltiples sospechas de delitos y actos contra toda moral. Obviamente que las reacciones de las dulces y tiernas Kunoichis no se hizo esperar.

– ¡¡Ahora van a conocer lo que es el verdadero dolor¡! –

– ¡¡Aaaahhhhhhh!! –

A lo lejos se escucharon gritos de dolor. El eco rodeó la zona en la que estaban abarcando un perímetro circular de varios metros de radio. Los animales del bosque huyeron para refugiarse dejando una zona despoblada.

– ¡¿Fuiste tú el culpable de esto!? – La Haruno tenía sujeto del cuello a Sai ahorcándolo y sacudiéndolo como si se tratara de un muñeco de trapo. Sai, por su parte, no sentía mucho dolor, gracias al estado de inconsciencia en el que se encontraba.

– ¡¡Pero como pudieron hacerle eso a mis amigas!! – Tenten tenía sujeto de las mechas a Kiba y lo estaba golpeando de cara contra un árbol. Lo raro de esto es que al masacrado parecía no importarle mucho, hasta lucía como si lo estuviera disfrutando.

Temari observaba la escena con la típica expresión aburrida de Shikamaru.

Por último, Ino comenzó a atar cabos sueltos. Giró con expresión inquisidora hacia su compañero de equipo y lo observó directamente a los ojos. Éste, por su parte, tembló de miedo, delatándose. La rubia sonrió en forma sádica y levantó la voz para que todos los demás la oyeran.

– Y puedo saber, ¡¿Quien de ustedes, pedazos de idiotas, es el responsable de esto!? Y, sobre todo, ¡¿Puedo saber que fue lo que hicieron para que nos prohibieran la entrada a nuestra propia villa!? –

Las kunoichis se juntaron en torno a Ino. Sus miradas se posaron sobre los indefensos shinobis. Comenzaron a afilar sus armas, puños y otros listas para la masacre.

Los shinobis temblaron, y es que si hay algo a que le pueden tener más miedo que a una kunoichi furiosa, era tener a cuatro de ellas juntas. El temor pudo más que la solidaridad, y la ley de supervivencia del Ninja ganó a la ley de la amistad. Definitivamente era más sano sacrificar a uno por la supervivencia del resto.

Y sacrificaron al primero que se les atravesó en el camino.

– Fue Shikamaru – Volteó Sasuke y señaló con el dedo al Nara.

– Todo fue su idea – Agregó Kiba.

– Yo solo seguí órdenes – Dijo en defensa propia Sai.

Ahora las miradas eran todas dirigidas hacia el indefenso Shikamaru, quien ya estaba de rodillas rogándole a Kami - sama por su vida.

Todo indicaba que cierto shinobi iba a ser golpeado, torturado y luego arrojado a los tiburones. Pero algo total y completamente inesperado, algo que nadie en su sano juicio imaginaría, sucedió.

Temari se puso delante de su hombre con los brazos extendidos y enfrentó a sus amigas.

– Acá nadie va a masacrar a nadie – luego observó a todos con expresión seria.

Al Nara le brillaron los ojos… "¿Temari?".


Llevaban más de dos horas saltando de árbol en árbol sin decir una sola palabra. Después de haber pasado por tantos problemas, ¿Que rayos les impedía decirse lo mucho que se amaban, abrazarse, besarse, manosearse, apretujarse, calatearse y ser los protagonistas del primer lemon de este fic?

Neji se detuvo en seco, dispuesto a intentar entablar conversación con Hinata. Estaban a escasos metros de la aldea de la Hoja y ésta era, tal vez, su última oportunidad de estar a solas con ella.

Hinata notó que su primo se había detenido, entonces detuvo también el paso y se acercó a el.

– ¿S-sucede algo, Neji-oniisan? – cuestionó la Hyuga.

La expresión dulce y tierna de Hinata dejó por un segundo idiotizado... perdón, hipnotizado a Neji. Sacudió la cabeza para despejase y ayudarse a ordenar sus ideas, y comenzó a hablar.

– Hinata-sama, yo… ehm, bueno… – los nervios le estaban ganando.

Ella dio un paso más hacia delante, quedando a escasos centímetros de su primo.

– ¿Q-que sucede, Neji-oniisan? –

No pudo seguir resistiéndose a sus propios deseos. La cogió de las manos y la miró directamente a los ojos. Acarició su rostro y retiró algunos mechones de cabello que le interrumpían el espectáculo de ver el sonrojo en las mejillas de su prima.

Casi sin darse cuenta, sus rostros se fueron aproximando, cada vez más y más. Pronto las posiciones de manos habían cambiado, ella estaba abrazada del cuello de él, mientras que él tenía sus manos rodeando su cintura, aproximándola más hacia él. Sus cuerpos siguiendo sus propios impulsos…

– Hinata-sama, yo… –

– Oniisan, c-creo que es hora de que me dejes de llamar Hinata-sama – dijo con una sonrisa en el rostro.

El Hyuga se sonrojó, luego sonrió burlonamente, le estaba devolviendo ese privilegio que tan toscamente se lo había arrebatado.

– Entonces, tú tampoco me llames Neji-oniisan –

Ahora fue la Hyuga la que se sonrojó, le estaba solicitando aquello que ella misma no podía cumplir.

Ambos sonrieron, la naturaleza propia del hombre y la mujer estaba ejerciendo sus efectos sobre ellos, sus rostros estaban ya casia escasos centímetros en uno del otro, ella cerró los ojos esperando que ocurra lo que tenía que ocurrir…

– Hinata, tengo que decirte algo –

La Hyuga abrió los ojos y observó impaciente… perdón, curiosa a su primo.

– Q-que quieres decirme on… perdón, Neji – Claro que mentalmente se hacía otra pregunta… "¿Y ahora que caraj· pasa?"

– Yo… yo, – respiró profundo, lo que iba a decir le estaba costando demasiado trabajo, demasiado… - yo te… te amo

La declaración de Neji dejó total y completamente estática a Hinata. Tardó unos segundos en reaccionar, pero valieron la pena. Dicha declaración resultó ser el mejor afrodisíaco que se pudiera inventar. La Hyuga se sujetó fuerte del cuello de su primo y lo arrastró hasta que estuvo a una altura alcanzable para ella, y lo besó con pasión desenfrenada.

Ahora era Neji el sorprendido, sus ojos se salían de sus órbitas. En primera ni se imaginaba que su prima fuera tan atrevida. En segundo lugar, ¡¡Rayos, Que bien besaba!! Por un momento lo hizo sentir el más torpe de todos los hombres.

Un breve recuerdo de su primer beso lo hizo reaccionar…

- Ya cállate y bésame tonto!! – Esta vez el beso no fue tan inocente, ni Hinata, lo que sorprendió a Neji el cuál estaba más rojo que un tomate, pero disfrutando el momento…

Si, había descubierto que, con las palabras indicadas, Hinata podía ser la mujer más atrevida del mundo. Ambos disfrutaban de aquel beso mientras se dejaban llevar por el momento y por las hormonas.

Sus manos jugueteaban, como si se tratara de una batalla contra las ropas de su adversario. El Hyuga estaba dispuesto a ganar dicha batalla, retirando todo aquello que le interrumpiera el paso hacia "aquellas" que lo había obsesionado por años y que había sido el motivo principar de tantas mañanas, tardes y noches de espionaje al cuarto de su prima. Por su parte, ella ya había logrado quitarle su polo, dejándolo con el torso descubierto.

La situación no podía ser más comprometedora, ambos en el medio del bosque y dejándose llevar por sus deseos… todo era felicidad… hasta que…

Una voz familiar acompañado de unos gritos de sorpresa despedazaron la magia del momento.

– ¡¡Ahggg!! – eso fue un grito comunitario

Un sonido de disco rayado se escuchó en el ambiente.

– ¡¿Qué rayos están haciendo!? – Una voz femenina resaltó del grupo.

Un grupo de ocho ninjas adolescentes medio golpeados, con un par de ellos medio inconscientes, y con una rubia de cuatro coletas con expresión altanera liderando el grupo, estaban frente a los Hyuga con los ojos como platos y expresión de sorpresa observando tremenda escena que por medio minuto se convertía en pornográfica.

Se escucharon cuchicheos y murmullos…

– ¿Que no son hermanos? – Le preguntó Temari curiosa a Tenten

– No, son primos – contestó la experta en armas.

– Esto es peor que ver a Tenten y Kiba – murmullo Sakura comentando a Sasuke.

– Bah! Yo he visto peores cosas entre Orochimaru y…. – el Uchiha rió nervioso – mejor olvídalo -

Y los murmullos continuaron.

Neji maldecía internamente… "¡Maldita sea! hasta que por fin caso consigo un lemon en este fic, y llegan estos idiotas a cagarla…".

Y Hinata también maldecía internamente… "¡¡Cara, mier# hasta Tenten tuvo su momento pornográfico y yo nada!!"

Los Hyuga tardaron en reaccionar, se acomodaron como pudieron sus uniformes ninjas, se cepillaron el cabello (después de una batalla terrible por ser el primero en poseer el preciado… cepillo) y se acercaron al grupo.

Hinata agachaba la cabeza avergonzada. Recordemos que hasta ahora ella no les había confesado a sus amigas que su problema había sido desde un comienzo con Neji y no con Naruto, y con ya 13 capítulos era demasiado tiempo.

– Yo, eto... chicas, creo q-que les debo u-una d-disculpa – las miradas inquisidoras de las kunoichis no ayudaban para nada a su creciente inseguridad – es que Neji y yo... y.. bueno... –

Por otro lado, a Neji le daba igual lo que pensaran sus compañeros, después de todo era su vida privada. Sin embargo considerando todo lo que había pasado, consideró oportuno al menos darles una explicación. Cogió de la mano a Hinata y se dirigió a los demás.

– Hinata y yo somos pareja – Luego suspiró – Ahora, ya que todos están reconciliados con sus parejas, o al menos eso parece ya que no se están golpeando entre ustedes, supongo que su estúpida guerra de chicos contra chicas ha terminado –

Todos se observaron entre si. Luego observaron a la pareja y entendieron que seguramente ellos no estaban enterados de las últimas novedades. Shikamaru decidió aclararles las dudas.

– Pues sí… y no. La pelea ya terminó, pero los problemas no podrían ser peores –

–¡¿Qué!? – Los Hyuga no entendieron del todo la frase del Nara. Hacía falta que lo vieran por sus propios ojos.


Se dirigieron todos hacia la puerta de la aldea de la Hoja. Al llegar, Neji y Hinata se quedaron sorprendidos observando el enorme cartel con los rostros de Ino y Sakura con una tremenda aspa sobre ellas.

– P-p-pero que significa é-esto – Cuestionó Hinata totalmente confundida.

Neji solo suspiró resignado. Su esperanza de encontrar paz se había esfumado. Sabía de sobra quien era el responsable de semejante hazaña.

Decidieron oportuno utilizar aquella casita rústica del bosque que los Shinobis utilizaron anteriormente como centro de operaciones en su momento, como lugar de reunión para definir


Al llegar al ex - centro de operaciones de los Shinobis, un leve recuerdo alertó a Shikamaru. Sin embargo, su reacción fue bastante tardía ya que las chicas entraron casi sin prestar atención a las advertencias del genio. Había recordado que dejaron escondidos a las primeras víctimas de la querra. (Sí, ese par que terminaron bañándose calatos en la pileta central de la aldea de la Hoja).

Las kunoichis entraron de lo más tranquilas a la dichosa casita donde ellos habían anteriormente planeado su destrucción. Cogieron unas sillas y se sentaron esperando a que entraran sus compañeros. Shikamaru suspiró aliviado al descubrir que esos individuos ya no se encontraban ahí.

Un papel sobre la mesita central llamó la atención de Tenten.

– Miren esto, ¿Ustedes lo dejaron aquí? –

Cogió el papelito, lo abrió y encontró el siguiente escrito, con una letra bastante conocida para la ella:

"Gracias por su ayuda, la llama de la juventud brilla en ustedes muchachos,

Pero Gai sensei y yo hemos descubierto que

lo que sentimos el uno por el otro es amor.

Nos vamos para un país muy lejano, llamado

España, donde el matrimonio entre homosexuales es legal."

Saludos.

Una lágrima corrió por sus mejillas.

– Debe ser el polvo de esta casucha – se limpió con la mano los ojos.

Sakura tomó el dichoso papelito y lo leyó. Volteó la hoja y encontró más palabras escritas…

– Tenten, aquí dice algo más –

"Para Tenten. Siento mucho no haber podido corresponderte, pero conociéndote, no hubieses aceptado el trío entre tú, Gai-sensei y yo."

Adiós lágrimas en el rostro de Tenten. En su reemplazo apareció una expresión de asco e intento de vómito. De seguro cometió el gravísimo error de imaginarse la escena. Tuvo que salir corriendo hacia el oscuro bosque para seguir el llamado de la naturaleza.

Todos se quedaron mirando el rastro de armas que se le caían en el camino.

– Bueno, ya que ya terminamos con esos dos, deberíamos seguir… – Ino trató de desviar el tema, sin lograr su objetivo.

– Esperen, aquí dice más… – Continuó Sakura, quien seguía leyendo el papelito.

"Pd para Sasuke. Tu hermano vino a buscarte, dice que no te le vas a poder escapar. Te recomiendo que no lo hagas, ¡¡No sabes lo que te pierdes!!."

Otro que salió corriendo a lo profundo del bosque gritando desesperado como alma que lleva el Diablo dejando un rastro de polvo a su paso.

Los ninjas observaron atónitos la escena.

– Ahora sí, si eso es todo… – Shikamaru intervino tratando de detener la fuga masiva de ninjas y poder comenzar con el plan, pero otra vez fue interrumpido…

– Espérate Shikamaru, que aun me falta terminar… –

"Pd para Sai: Te estábamos esperando para que seas nuestra madrina, ya que somos del mismo equipo, pero te demorabas demasiado. Si te apresuras nos alcanzas en el aeropuerto…"

– ¿Yo? ¿Madrina? ¡Que emoción! Nos vemos chicas, Bye bye –

Otra kunoichi que… ehm, perdón, otro shinobi que salió corriendo en búsqueda del aeropuerto más cercano.

– ¡¡Basta!! – El Hyuga ya estaba perdiendo la paciencia – tenemos cosas más importantes que hacer que… - pero fue interrumpido por la pelirosa.

– Eto… Neji, aquí también hay una nota para ti… – y comenzó a leer la última posdata.

"Pd para NejI:…. Neji… Neji… uhm… ejm…pues déjame decirte que…

Que siento mucho que lo nuestro no funcionara…"

Estas últimas palabras dejaron a todos mudos. Una ráfaga de viento entró por una ventana rozando las ropas y agitando los cabellos de los presentes. Una mosca atrevida volaba en el ambiente con su zumbido característico el cuál podía ser claramente escuchado por todos.

Hinata giró sorprendida para observar intrigante a su primo. Por su parte, éste ni se había dado cuenta que era el centro de atención. Al levantar la cabeza y notar que todos lo miraban, puso cara de gatito inocente, es decir, que no tenía la más mínima idea del porqué lo estaban observando en aquella forma tan inquisidora.

– ¿Porque me miran tanto? – preguntó inocentemente.

Kiba no se aguantó la curiosidad.

– Podrías aclararnos, Neji, ¿Cuál era tu relación con el Cejotas? – el Inuzuka observó expectante al Hyuga. A decir verdad, todos observaron expectantes al Hyuga.

– ¿Relación? Pues somos… perdón, éramos compañeros de equipo – Contestó casi sin prestarles atención.

– ¿Estas seguro? ¿Qué ni siquiera eran amigos? – Le cuestionó Ino curiosa – ¡Tantos años en el mismo equipo no pudieron pasar en vano!

– Se podría decir que teníamos cierta… uhm… ehm… ¿amistad? Y ahora que lo recuerdo... aunque no recuerdo mucho… el me ayudó cuando estuve deprimido por el repentino cambio de actitud de Hinata conmigo y… –

Neji comenzó a hacer memoria de lo ocurrido aquella tarde/noche con su... "amigo"...

...

En una cantina, Neji estaba abrazado a una botella de sake llorando sus penas por el tan corto tiempo que duró su relación con su prima Hinata, que fueron apenas 2 horitas desde el baile de primavera hasta esa misma noche.

Su amigo Rock Lee, viéndolo en tremendo estado etílico, con claros y evidentes signos de acercarse a la pérdida de conocimiento, se le acercó dispuesto a aprovecharse de… digo, a apoyarlo en esos momentos de sufrimiento.

- ¡¡Sho no entshiendo a lash mujeresh!! – Gritaba desconsolado el Hyuga.

- Ya amigo, ¡¡Nadie las entiende!! – y luego susurró para sí mismo… - Por eso yo no me complico la vida con ellas! -

- ¿Dijishte algo amigo?- preguntó en pequeño destello de consciencia.

- ¡No! ¡Nada! – Contestó nervioso – Y ven que mejor te llevo a mi casa para que hagamos cositas ric… perdón, para que descanses amigo – Y cargó con Neji encima y sabe Kami con que intenciones lo llevó hacia su casa.

- ¡¡Grashiash amigo… es bueno tenersh amigorsh como tú!! – logró contestar el inocente Hyuga antes de perder por completo la consciencia

- De nada amigo... de nada... - Sonrió el Cejotas quien vio muy cercano el momento que durante tanto tiempo había esperado...

– Y después de eso no recuerdo nada, solo que desperté en la cama de Rock Lee y me había dejado el desayuno – Terminó de hablar Neji. Luego se rascó la cabeza con la mano serio como si intentara recordar… sin mucho éxito – Supongo que era mi amigo, ¿Cierto? –

Todos lo observaron mudos del asombro (WTF), sin saber que decir. Neji lucía con un aspecto tan inocente que casi daba lástima.

Sacudieron la cabeza y se palmearon con las manos los rostros. Trataban de concentraste en evitar visualizar imágenes mentales de los posibles hechos, no querían sufrir traumas eternos o terminar junto a Tenten devolviendo la comida de toda la semana.

Shikamaru tosió intentando hacer regresar a los presentes hacia el tema en discusión.

– Por ahora debemos concentrarnos en eliminar los rumores sobre Sakura e Ino – luego colocó sus manos juntas en su típica posición de meditación, trataba de armar una estrategia.

– ¿Y a todo esto, que fue lo que dijiste de nosotras? – le preguntó Ino en pose seria frente a él, intimidándolo.

El Nara tragó saliva, una gota apareció sobre su rostro, los nervios lo estaban ganando. Conocía de sobra a Ino y sabía perfectamente como reaccionaría.

Intentando buscar un arma con que defenderse, llegó a su mente un recuerdo de el porque hizo lo que hizo lo animo. Decidido, comenzó a hablar en su defensa.

– Para tu información, Ino Yamanaka, la que comenzó con esto fuiste tú, ¡No olvides lo que tú me hiciste primero! - La señaló fingiendo seguridad - tu revelaste los secretos ocultos en el cuaderno. Eso era un secreto y tú no tenías derecho de... –

– Bueno, entonces, ¿Nos vas a decir que fue lo que inventaste de nosotras? – preguntó Sakura irritada.

– Yo solo le dí unas ideas a Sai y carta blanca para que agregara lo que quisiera – luego se tranquilizó y de lo más natural, comenzó a relatar parte de los chismes.

Después de escuchar las palabras: lesbiana, acoso, perversión, callejones oscuros y sadomasoquismo, tanto Ino como Sakura adoptaron una expresión de furia total, las demás palabras que dijo el Nara ya ni fueron escuchadas por este par de mujeres furiosas.

– ¡¡Como pudiste decir eso de nosotras, pedazo de Baka!! – Le gritó enrojecida de furia la Haruno.

– ¡Y que hay con lo que ustedes le hicieron! – salió en su defensa Kiba.

– ¡Pero lo que yo hice fue solo revelar cosas que él mismo escribió! – Ino se levantó y encaró a su compañero de equipo - ¡En cambio tú sólo te dedicaste a inventar cosas sobre nosotras y... ! -

Los ninjas seguían discutiendo hasta que cierta rubia de cuatro coletas que observaba irritada la escena intervino.

– ¡Basta! – Gritó molesta Temari. Luego se paró y levantó la voz como si estuviera regañando un grupo de niños malcriados – ¡¡Que no tuvieron suficiente con lo que les hice hace un rato para que quieran más!! – golpeó con las manos la mesa, ocasionando que todos saltaran asustados.

Hinata y Neji no entendieron el mensaje, pero prefirieron no arriesgarse a averiguarlo.

Los demás temblaron al recordar la furia de la rubia y de lo que es capaz...

...

- Acá nadie va a masacrar a nadie - luego observó a todos con expresión seria.

Al Nara le brillaron los ojos… "Temari?".

- ¿Vas a defender a esta alimaña rastrera? - gritó molesta Ino.

- ¿Ahora estas de su lado? - le secundó Sakura colocándose sus guantes y tronando los dedos, lista para matar a golpes al Nara.

Atrás de ellas estaba Tenten afilando sus kunais para asegurarse de que cortaran todo lo que se les atravesara el camino.

A su vez, Sasuke y Kiba estaban colocándose al lado de Shikamaru mientras que Sai iba sacando de su mochila su tinta y sus pergaminos vacíos.

- ¡¡He dicho que basta!! - gritó molesta la portadora del abanico - ¡Ya estoy harta de que peleemos como si fuéramos unos niños engreídos! – Luego se dirigió a Ino y a Sakura – Deberíamos preocuparnos más en solucionar el problemita de ustedes en vez de estar peleando.

Todos voltearon a ver a Temari por unos segundos, luego hicieron caso omiso a sus palabras y se lanzaron al ataque.

Ser ignorada no le gustó nada. Tomó su abanico de su espalda y lo dejó caer parado pesadamente sobre el suelo, logrando llamar por segunda vez la atención de los ninjas, apenas por un par de segundos más.

Y por segunda vez, fue ignorada.

Esta vez no le hizo nada de gracia ser ignorada y, en vista de que otra guerra iba a comenzar si es que nadie hacia algo por detenerla, optó por tomar el cargo.

- ¡¡Ninpou Kamaitachi!! – La portadora del abanico hizo gala de sus habilidades y mandó volar a todos los presentes, quienes quedaron atrapados en el torbellino generado por el abanico de la kunoichi.

Poco a poco, fueron cayendo pesadamente uno a uno al suelo, luego de que se disipara el torbellino.

- ¿Quieren mas? – Preguntó sonriente con aires de arrogancia.

- ¡¡Noooooo!! – Gritaron todos al unísono.

- Lo siento, no los escuché… ¡¡Ninpou Kamaitachi!! – Temari volvió a ejecutar su jutsu, sólo para asegurarse de que su mensaje había sido lo suficientemente claro.

- ¿¿Otra más?? … jajaja – La rubia se volvió a colocar en posición para ejecutar su jutsu…

- ¡¡Noooooo!! –

...

– Pensé que les había quedado claro la lección de hace unas horas, pero si quieren que les refresque la memoria… – la kunoichi se paró, su rostro lucía con una sonrisa divertida de ver la cara de miedo de todos los presentes. Giró hacia su espalda para tomar su abanico hasta que…

– ¡¡Noooooo!! – Un grito desesperado la detuvo a tiempo.

– Bueno, yo solo quería hacerles recordar, pero si no quieren… – cogió su silla y se volvió a sentar.

Ino y Sakura se apresuraron a rodearla y a hacerle masajitos y la manicure para relajarla.

– No es necesario, linda y preciosa Temari – le decía Ino mientras le limaba las uñas.

– Tú sólo relájate y deja que te engriamos – le dijo Sakura mientras le estaba aplicando un relajante masaje.

Viendo ya relajada a su de nuevo novia, Shikamaru tosió tratando de llamar la atención de los ninjas que aun quedaban para poder armar un plan.

– Chicos, lo primero que debemos hacer es…


Mientras tanto, en la oficina de la Hokage…

La Hokage se encontraba sentada con una expresión bastante molesta leyendo una serie de volantes que le habían hecho llegar respecto a Sakura Haruno e Ino Yamanaka.

Se levantó molesta, golpeó con las manos enfurecida su escritorio, y ordenó a Shizune hacer pasar a sus invitadas. Se trataba del grupo de vecinas de las más altas esferas de la sociedad de la aldea de la Hoja.

– ¡Esto es el colmo! – Gritó enfurecida con una vena saliendo en su frente la Hokage – ¡Ustedes no tienen derecho de prohibirle el paso a dos ninjas de esta aldea sin mí consentimiento! – la sannin lucía bastante enojada.

– Pero debe comprendernos Hokage – expresó algo asustada una de las señoras presentes.

Otra señora, con definitivamente más carácter, tomó la palabra

– Últimamente, sus ninjas han estado actuando en forma muy indecorosa – se puso la mano al pecho horrorizada y continuó hablando – Primero, dos ninjas aparecen desnudos en la plaza central de nuestra ilustre aldea, y haciendo declaraciones de amor en un acto realmente ¡¡Vergonzoso!! – La señora se colocó una mano en la cabeza con expresión preocupada – No sabe lo difícil que fue responder las millones de preguntas que me hicieron pequeños hijos –

Otra señora tomó la palabra.

– Luego, el joven Uchiha, que tanto nos recomendó para que se le admitiera el acceso a la villa después de habernos traicionado – Lanzó un suspiro – ¡¡y tan guapo que era!! – Otro suspiro – Vestido como Drak Queen en plena plaza, ¡¡Y declarándose Gay!! –

Otra señora más le continuó en la palabra.

– Y después, esos horribles chismes que escribió ese joven Nara sobre todas nosotras – se colocó la mano al pecho – ¡¡Yo jamás me he acostado con el señor Ichiraku!! -

Las demás señoras voltearon a verla sorprendidas. Ninguna recordaba algún chisme sobre ella y el señor Ichiraku.

La Hokage se sentó más tranquila y comenzó a analizar los hechos. Resultaba muy extraño que primero hayan caído los chicos, y uno por uno, y luego aparezca esos chismes tan terribles de Ino y Sakura. Recordó también las actitudes extrañas de ellos cuando los citó para mandarlos de misión. Luego sonrió maliciosamente, al quedarle aclarado cuál era el problema.

Tenia que admitir que, siendo un problema entre adolescentes, podía incluso olvidarse del asunto y dejar que se mataran entre ellos, pero el problema había llegado a mayores cuando involucraron a toda la villa con chismes estúpidos, sin olvidar que dichos chismes causaron daños por toda la villa que habían generado grandes cantidades de gastos y que nadie tenía pensado pagar.

Una idea cruel y descabellada comenzó a nacer en sus pensamientos, y comenzó a reir. Primero fue sólo una sonrisa, pero luego fue creciendo, pasando de ser una risa algo burlona en una carcajada total y completamente macabra.

Las señoras que habían pedido cita con la Hokage salieron una por una por la puerta aterradas de ver la actitud de ésta. Shizune entró al despacho y cerró la puerta.

– Tsunade.-sama, ¿le sucede algo? –

– Jajajaja – calmó un poco su risa para poder hablar con su fiel compañera – tengo pensado algo bastante especial para cuando regrese el equipo de Nara Shikamaru – y continuó riendo.

– ¿Ah? – Shizune la observó sin entender.

– Ahora mismo te daré instrucciones – Le hizo un gesto con la mano para que se acercara y comenzó a relatarle los detalles de su plan.


Tres ninjas estaban comiendo ramen en el puesto de Ichiraku tranquilos ignorando completamente los rumores y chismes que se decían a su alrededor sobre sus compañeras. Repentinamente, un Ninja apareció y les entregó una carta.

Kankuro tomó la carta y la leyó.

– Su Hokage nos manda llamar – Les resumió el contenido de la carta a Chouji y a Shino.

Terminaron rápido su ramen y partieron con rumbo hacia el castillo de la Hokage.


Fin de capitulo 14.

-o- Creo que he vuelto un poco al humor… espero les guste.

-o- He pensado que voy a reescribir el capitulo 13, pero eso será después de terminar el fic. Les voy a dar la versión en la que Neji rescata heroicamente a Hinata, pero para eso necesitaré tiempo. Probablemente lo coloque después del último capítulo, como una escena extra (como en las películas) para que los que esperaban el romance y la aventura, lo tengan.

-o- También voy a colocar al final un capítulo dedicado únicamente a escenas extras con todos los personajes.

Gracias por los reviews y por seguir leyendo esta historia.