Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto

Capitulo 15 – Se terminó el juego - El castigo

...

A lo lejos se veía llegando a la entrada de la aldea de la Hoja a cierto grupo de shinobis.

De pronto la escena comenzó a verse en cámara lenta. Los shinobis avanzaban en forma coordinada con paso firma y con la expresión seria, como si fueran superhéroes americanos o misma liga de la injusticia, con el viento golpeándolos de frente y moviendo sus cabellos mismo comercial de shampoo, y con un haz de luz alrededor de ellos – imagínenlos con Shikamaru al centro haciendo de SuperMan (o SuperGay), Neji al lado derecho simulando a Jhon el marciano, Kiba al izquierdo haciendo de flash, y las chicas a los extremos, con Hinata de mujer maravilla, Temari de Chica Halcón y… bueno, a falta de personajes femeninos, digamos que Sakura es Linterna Verde, Tenten es Batman e Ino es el Dr. Destino – Caminaban con la mirada seria y exhibiendo toda la seguridad y confianza que definitivamente no tenían, y es que por dentro, y aunque no lo quisieran admitir, se estaban cagando de miedo.

Se pararon frente a la puerta de la aldea de la Hoja formando un solo frente. Una bola de paja pasó delante de ellos. Estaban dispuestos a enfrentarse a cuantas trabas se les pusieran en su camino, ya sea un ejercito de Anbus, las viejas locas de la aldea, el grupo de estilistas gay, la Hokage con sus pechos operados... lo que sea, con tal de lograr su objetivo: Conseguir la anulación de la prohibición de ingreso a la aldea de Sakura Haruno e Ino Yamanaka a como de lugar, y sin importar lo que tuvieran que enfrentar.

Los guardianes de la entrada de la aldea de la Hoja, Izumo y Kotetsu, los observaron sorprendidos. Luego se pararon delante de ellos, voltearon a ver el cartel colgado en la puerta, volvieron a mirarlos otra vez y sus ojos se posaron en cierto par de kunoichis.

– ¿Que no son ustedes Sakura Haruno e Ino Yamanaka? – Preguntó Izumo señalando a las mencionadas con un increíble aire de confianza sí mismo.

Las kunoichis avanzaron un paso al frente, haciendo que los guardias temblaran y retrocedieran ante el avance de ambas. Su expresión lucía seria e intimidante, con una confianza inquebrantable, o al menos es parecía. Los vigilantes de la puerta tragaron saliva al momento de ver la furia en los ojos de ambas jóvenes, quienes demostraban toda la seguridad que nunca habían tenido, tanto así que ni sus madres las reconocerían. Había que reconocerlo, eran muy buenas actrices.

Ino comenzó a hacer memoria de todas y cada una de las palabras que tenía que decir para que las dejaran entrar. Iba a resultar bastante difícil convencerlos, pero si de manipular las mentes de los demás se trataba, ella era la mejor. Se dispuso a hablar, cuando de pronto alguien más se le adelantó.

– Si, son ellas, pero eso ya no importa, acuérdate que nos pidieron que retiráramos el cartel – Se adelantó Kotetsu mientras se disponía a retirar el cartel.

– ¡Tienes razón! Me había olvidado de eso – dijo Izumo mientras se acercaba a ayudaba a su compañero a retirar el cartel – Este cartel ya no sirve para nada –

– ¡¡Juattt!! – Gritaron todos a la vez.

Los ojos se les desorbitaron y quedaron se les estrellaron contra la cara, las quijadas cayeron al suelo y quedaron blancos como papel – o como Neji cuando sale de la ducha – mientras observaban como era retirado el cartel que tantos problemas les había dado. Segundos más tarde, cayeron de espalda. ¿Tanto show y actuación para nada?

Tardaron unos minutos en reponerse, mientras se ponían en pie y analizaban los hechos... "Si habían ordenado retirar el cartel, eso significaba que ya no había prohibición de ingreso para las chicas, y que todo lo que habían planeado con anticipación se iba directo al carajo" Sin embargo, todo era demasiado sospechoso y aun quedaban asuntos por resolver." Seguro que alguien estaba detrás de todo esto, alguien muy astuto, alguien con la suficiente autoridad como para andar mandando a los ninjas guardias poner y quitar carteles en las puertas de la aldea de la Hoja a su antojo, alguien a quien debían temer, alguien como..."

– … La Hokage – terminó de hablar Kotetsu.

– ¿Que? – preguntó Shikamaru sin haber prestado atención a la frase anterior del Ninja.

– ¡Que vayan rápido a la oficina de la Hokage, los ha estado esperando desde hace mucho –

Las sonrisas maliciosas, crueles y sádicas de los porteros de Konoha los hicieron entrar en pánico.

– ¡¿Queee!? –


Se escuchó un estruendoso grito que hizo temblar el lugar, las cámaras enfocaron primero el mapa de Japón, luego el continente, luego el planeta, todos siempre con una pequeña X indicando la entrada de la aldea de la Hoja. El grito se escuchó hasta la oficina de Tsunade, quien sonrió satisfecha de sus propios planes... "Parece que ya llegaron, que bueno, espero que les agrade la sorpresa que les tengo preparada...". Su sonrisa se convirtió en risa, y luego en carcajadas divertidas y llenas de maldad.


Regresando a la puerta de la aldea de la Hoja, ahí se encontraban aun los shinobis en estado de pánico, imaginando mil y un torturas preparadas por la Hokage para ellos. Incluso juraron que escucharon las terroríficas carcajadas de la sannin, acompañadas de cierto toque de sadismo, que los dejó helados y tiesos de pánico. Pero considerando la distancia que los separaba del castillo de la Hokage, eso era prácticamente imposible... ¿O no?

Al cabo de otro minuto más pudieron recuperar el conocimiento.

– P–p–pero, ¿Y quien ordenó retirar el cartel? – Preguntó con curiosidad Hinata.

– ¿El cartel? – replicó Izumo fingiendo confusión – Ahhh, pues fue la mismísima Hokage –

– Y podemos saber, ¿Porque lo mandó retirar? – Se adelantó Neji, quien ya sospechaba algo extraño en el asunto.

– Pues no tenemos la más remota idea, sólo nos ordenaron que lo retiráramos y que les avisemos que deben ir urgente a su oficina – le respondió seguro Kotetsu.

Los ninjas suspiraron aun con desconfianza y se dirigieron hacia la residencia de la Hokage.

Por un momento pensaron que tendrían que pelear contra sus propios semejantes, tal vez hasta con sus amigos, con tal de llegar hasta Tsunade–sama y negar por completo todos los escritos, insinuando que seguramente se trataba de alguna mentira inventadas por algunas envidiosas que no soportaban que la Haruno tuviera al Uchiha como novio. Sí, esa era el plan, iban a decir que alguien quiso desprestigiar a Sakura y de paso a Ino, quien es su mejor amiga – o enemiga, como quieran verlo – inventando una serie de mentiras, incluyendo la homosexualidad no declarada de Sasuke.

Decidieron hacer caso a las órdenes que habían recibido, olvidando por el momento su plan inicial, y se dirigieron hacia la oficina de la Hokage.


Mientras, caminaban por las calles de Konoha, las miradas de los Hyuga se cruzaron por un breve instante, pero luego se separaron. Por mutuo acuerdo habían considerado prudente mantener la distancia y fingir que nada ocurría entre ellos, al menos dentro de la aldea, hasta que pudieran definir como resolver cierto problemilla: ¿Como comunicarle a Hiashi Hyuga, líder de clan Hyuga, que su pequeña Hinata, la gran heredera del souke, tenía una relación amorosa con Neji Hyuga, su primo y protector, miembro del bouke? y lo peor de todo, era que se trataba de una relación Hyuga sin su consentimiento.

Neji se adentró en sus pensamientos, buscando una solución para sus problemas personales, cuando de pronto lo distrajo una alegre Sakura que comenzó a hablar, con bastante confianza de lo que decía.

– Apuesto a que Tsunade–sama no se creyó las mentiras que inventó el estúpido de Shikamaru junto con el marica de Sai – dijo con una enorme sonrisa en el rostro.

– Claro que no, ella es demasiado inteligente como para creer tremendas mentiras – agregó la Yamanaka, dándole la razón a su compañera.

Esas últimas palabras causaron dudas en la mente del genio Hyuga, quien comenzó a meditar mientras caminaba... "Es demasiado inteligente, demasiado como para caer en tremendas mentiras... y si ella sospecha que... no, que estoy pensando, quien se imaginaría que un grupo de ninjas tan responsables como nosotros... ". Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos gritos femeninos. Volteó a ver de donde provenían, y se encontró con Sakura e Ino, quienes ya habían comenzado a discutir y a lanzarse insultos...

– Pero como te atreves, ¡Ino – puerca! –

– Ya cállate y deja de ser tan escandalosa, ¡Frente de marquesina! –

...

Una gota se formó al lado de la cabeza del Hyuga, lo de "ninjas responsables" quedó totalmente descartado. Se volteó y volvió a meditar... "No, es sólo mi idea, a demás, la Hokage ni siquiera debe saber quienes son acá pareja y quienes no y...". Esta vez, unos murmullos y gemidos extraños interrumpieron sus pensamientos.

Volteó a su derecha a ver de qué se trataba y se encontró con tremenda escena calentona de besos y manoseos de cierta pareja de exhibicionistas que iban dando clases gratuitas de lime al público en general y al aire libre. Se trataba de Shikamaru y Temari, quienes estaban muy ocupados recuperando el tiempo desde su primera discusión con todo e intereses.

Giró hacia la izquierda pensando despejar sus pensamientos y bajarle a las hormonas que ya se le estaban subiendo, cuando se encontró con algo peor. Esta vez se trataba de Kiba y Tenten, cuya escena hacía que la anterior se viera como programa educativo infantil. Tenía que agradecer a que no tuvieran a la mano látigos ni nada por el estilo, ya que los dejaron olvidados en el bosque, o se les habían gastaron de tanto uso.

Suspiró resignado… "¿Cómo rayos pueden hacer todo eso y caminar al mismo tiempo?" Luego observó a Hinata con tristeza en los ojos, lamentándose de su mala suerte y de que hasta ahora no le dieran la oportunidad de tener su lemon que tanto esperaba.

Se cogió con la mano la cabeza, un tanto adolorida, y continuó meditando... "Bueno, quitando lo inmaduros que somos, y que es más que evidente que acá casi todos estamos emparejados, al menos no hay forma de que la Hokage sospeche que todo lo que ha estado pasando estos últimos días tenga que ver precisamente con nosotros y...".

Algo más volvió a interrumpir sus pensamientos, y los de todos.


Acababan de llegar a la calle principal de la aldea de la Hoja, que estaba curiosamente decorada, demasiado como para tratarse de una simple... ¿Bienvenida?

Conforme iban avanzando, todos los ciudadanos se les acercaban y les daban la mano, sonriendo alegremente o... burlonamente, y hablaban cosas que no resultaban del todo claras para los shinobis...

– ¡Pero que buenos chicos! – Exclamó una señora, pero luego se susurró a otra – y que inocentes – y comenzaron a reír disimuladamente.

– Si, nunca pensé que alguien se ofrecería para realizar... eso – comentó otra señora.

– Y dicen que fue voluntariamente – le contestó un joven que pasaba.

– Que extraño, jamás me hubiese imaginado que alguien se ofrecería voluntariamente para hacer... eso

Los rumores y cuchicheos despertaron la curiosidad del grupo. Todos miraban a sus alrededores sorprendidos, correspondiendo en forma nerviosa a los saludos y sonrisas, y preguntándose... ¿Que rayos está pasando acá?

La preocupación de Hinata hizo que se acercara a Neji. Ignorando lo que habían acordado, y lo cogió de la mano, y lo jaló hasta que estuvo a su alcance para poder susurrarle a su oído.

– Neji, ¿Que es lo que está sucediendo? – le preguntó consternada.

– No lo sé – la observó preocupado – pero temo que no será nada bueno –

No pudo evitar ver la preocupación en su prima. Con la mano que tenía libre tocó suavemente su mejilla, acariciándola.

Pero como la mala suerte ha estado acompañando a esta pareja desde que comenzó este fic, no notaron que un par de ojos blancos los estaban espiando. Una pequeña sombra oculta entre la multitud estaba espiando todos y cada uno de los pasos de la nueva pareja, alerta de cada detalle que pudiera utilizar más adelante como: chantaje.


Llegaron hasta la mansión de la Hokage, para quedar aun más sorprendidos de lo que ya estaban.

Un enorme cartel colgaba desde el piso más alto y caía hasta el suelo, con las fotos de todos los involucrados, y firmas de agradecimiento llenando todos los espacios vacíos del cartel.

– ¿Que rayos significa esto? – preguntó un Kiba entre sorprendido y aterrado.

– No tengo la menor idea, pero para se honesto, no quisiera tener que enterarme – le contestó Shikamaru.

Subieron por las escaleras recibiendo ahora las felicitaciones de los chunnins, jounins y Anbus que se les cruzaran en el camino, hasta que llegaron a las puertas del infierno…. Perdón, digo… la oficina de la Hokage.

Las puertas sonaron rechinaron al momento que fueron abiertas de par en par, dejando salir un extraño humo amarillo con olor a azufre. Después de despejarse la humareda, una alegre Shizune asomó para invitarles en forma cordial a pasar.

Una vez estuvieron dentro de la trampa… perdón, de la oficina de la Hokage, las puertas se cerraron de golpe, haciéndolos saltar de sus posiciones. Tsunade se encontraba sentada en su sillón del escritorio dándoles la espalda.

– Cof, cof, – tosió Sakura, intentando llamar la atención de la 5ta – ¿Nos mandó llamar, Tsunade–sama? –

Giró su silla lentamente, ocasionando un rechinar incómodo. Cuando estuvo debidamente acomodada, los shinobis tragaron saliva espantados de su aspecto. Para este momento ya Sakura e Ino maldecían internamente que hubiesen retirado el cartelito ese de la puerta de la aldea de la Hoja, hubiese sido mejor para ellas no volver nunca más a la aldea. Por otro lado, la dulce Hinata deseó haberse quedado con los ninjas estilistas en vez de haber sido rescatada por Neji. Los demás se lamentaron de no haberse quedado perdidos en el bosque o haber sido secuestrados por algún grupo peligroso de ninjas.

Tsunade sonrió satisfecha, el efecto temor–pánico–miedo–terror en los muchachos le ocasionaba cierta sensación de bienestar tanto a ella como a su ego, y esos ojos suplicantes por un poco de piedad le daban el complemento perfecto. Los examinó disfrutando cada detalle de sus rostros aterrados, y luego les habló.

– ¿Y como han estado, muchachos? – Preguntó sonriente fingiendo ternura y bondad… fingiendo – Qué bueno que ya llegaron, los estaba esperando –

Suspiraron inocentemente.

– Si, Tsunade-sama, nos ordenaron venir pero… - le dijo Shikamaru, pero no pudo continuar porque fue interrumpido por la sannin

– Yo ordené que vinieran, me moría de ganas de verlos, y era para decirles que… – en este punto se detuvo, y la ternura y bondad de sus ojos desaparecieron al instante.

Un brillo de cólera se encendió en sus ojos, ocasionando una sensación de pánico general. Una vena saltó de su frente, apretó el puño con fuerza, y hasta se podría jurar que se prendieron las llamas del infierno alrededor de su escritorio. Inhaló todo el aire posible para sus pulmones, se levantó de su silla y, golpeando con las manos su escritorio, gritó con todas sus fuerzas:

– ¡¡SON UNOS COMPLETOS INMADUROS IDIOTAS!! – Gritó con eco, un eco que se fue expandiendo cada vez más, y más, y más…

Su grito se oyó hasta los lugares más alejados, y tuvo efectos catastróficos. Las paredes de la oficina de la Hokage se resquebrajaron y las lunas de las ventanas se reventaron. La nariz de la escultura de piedra del Tercer Hokage se quebró en dos, y el ojo derecho del segundo Hokage se cayó (Para las futuras generaciones, el primer Hokage será recordado como una versión japonesa de Michael Jackson con la nariz mal operada y el segundo Hokage será recordado como un gran peleador… tuerto). En la ciudad la situación no fue mejor, un par de torres de vigilancia se cayeron (con todo y vigilantes) y algunas de las casas mas antiguas terminaron por derrumbarse. Los rumores cuentan que un par de paredes del castillo del Kazekage se cayeron producto del grito de la sannin, pero eso último fue un "sin confirmar".

Regresando a la oficina de la 5ta…

Si la expresión de terror de los muchachos hasta antes del grito de la Hokage era ya bastante lamentable, después del grito, fue peor. En ellos no quedó ni un pequeño residuo de orgullo o de dignidad, o al menos, de persona. Quedaron reducidos a unos montículos gelatinosos temblorosos pegosteados en el suelo. Shizune lamentó no tener a la mano una espátula y una escobilla para poder despegarlos del suelo.

La 5ta respiró un poco para descansar y tomar aliento, se inclinó hacia adelante con las manos apoyadas en su escritorio, y continuó.

– Se han estado comportando como unos niñatos inmaduros, poniendo en vergüenza tanto a ustedes como a la aldea, ¡Y a todos los ninjas de Konoha¡, y eso sin mencionar que por su culpa hemos perdido dos buenos elementos de nuestro staff – la sannin se tomó un segundo para descansar, y meditar que tan malo había sido que se fueran ese par de escandalosos amantes de la juventud, "aunque tal vez no fue tan malo, después de todo…" sacudió la cabeza para regresar al asunto, y continuó – y que sus infantilismos le han costado bastante caro a la aldea –

Poco a poco la cólera de la Hokage fue calmándose. Se le vino a la mente su maravilloso plan para hacerles pagar por su inmadurez a los pobres presentes. Tomó uno de los papeles que tenía en su escritorio, sonrió maliciosa-sado-masoquistamente, y comenzó a hablar.

– He decidido enviarlos a una nueva misión – apoyó los codos sobre su escritorio, juntó las manos y apoyó su cabeza sobre ellas, con satisfacción en sus ojos.

Con la mano indicó a Shikamaru que se acercara, y le entregó la hoja con los detalles de la misión y unos pergaminos que contenían los planos, ante la mirada curiosa de todos. Después de examinar detenidamente los documentos, y luego de unos segundos de suspenso, todo le quedó claro. Volteó para ver a sus compañeros, con expresión de sorpresa y duda.

– ¡Estamos jodidos! –

Y les pasó el documento con los detalles de la misión.

Una enorme nube negra se posó encima de los protagonistas de este fic, y comenzó a llover sólo para ellos – curioso porque aun no han salido de la oficina de Tsunade-sama – les había tocado la peor misión que alguna vez se hubiese otorgado en Konoha.

Nada hubiese sido peor que eso… nada…


Tres días después…

Una kunoichi se quejaba de su mala suerte. Sus cabellos, que alguna vez fueron rubios dorados, ahora lucían marrones y opacos, sujetos con una cinta desgastada. Un asqueroso y baboso gusano verde se movía pegado a su cabello, pero ella no lo había notado.

– ¡Agg! ¡¡No puedo creer que los habitantes de la ciudad sean tan asquerosos!! – Se expresó irritada y totalmente asqueada mientras recogía con la mano una vieja tapa de inodoro sucia.

Su compañera y amiga - enemiga de toda la vida estaba a su lado irritada de escucharla quejarse tanto.

– ¡Ya deja de quejarte y sigue limpiando, puerquita! – Volteó gritó molesta, moviendo sus cabellos plomos, que alguna vez fueron rosas. Una cucaracha caminaba por su brazo.

Se observaron y gritaron asqueadas al notar las correspondientes "nuevas mascotas" que cargaban encima. Miraron a su alrededor y vieron cuatro ratas que las miraban con ojos de hambre. No pudieron más y comenzaron a gritar desesperadas.

– ¡Aghhh! – Se abrazaron temerosas – ¡Mátenlas! ¡Mátenlas! –

– ¡Ya les dijimos que no podemos matarlas! – Les gritó irritado Kiba – ¡No podemos alterar el ecosistema de las ratas! ¡Limítense a limpiar y dejen de estar gritando como locas! –

Los gritos agudos de todos mas el efecto eco de la caverna resultaba desesperante, y haber tenido que oírlos así durante tres días era demasiado. Con tantos gritos, el castigo, que ya de por sí era bastante denigrante, se hacía insoportable. Y lo peor era que no habían completado ni la cuarta parte de todo el trabajo. Los demás lucían irritados de tantos gritos.

Sólo dos ninjas de piel nívea y ojos blancos se mantenían al margen de la discusión, realizando sus labores en el más absoluto silencio.

Para Shikamaru, recordar el momento en que recibieron tan cruel castigo gracias a la generosidad de Tsunade-sama, era cosa de todos los días. Aun se preguntaba si existía alguna manera de escapar a tan cruel castigo, pero no se le ocurría nada. El genio suspiró resignado recordando aquel nefasto día…

¿¡Ttenemos que hacer eso!? – preguntaron asqueados todos ante las palabras de Shikamaru.

¡Ni muerta me meto a ese asqueroso sitio! – gritó asqueada Tenten.

¡Ni yo! – se unió a la queja la Yamanaka.

¿Y n-no hay otra cosa q-q-que podamos hacer para disculparnos? – preguntó asustada Hinata.

El genio suspiró. Tenía que admitir que "eso" era demasiado cruel como castigo. Volteó dispuesto a implorar por un poco de piedad, pero la expresión de la Hokage le quitó todas las esperanzas.

¿Y creen que a mí me importa que no quieran hacerlo? – Alzó la voz en forma amenazante – Quiero que dejen relucientes todas las alcantarillas y sistemas de desagüe de Konoha, ¡Y ESTA ES MI ÚLTIMA PALABRA! –

Todos asintieron con temor.

¿Y porque nadie quería realizar esa misión? Simple, por salvar lo poco que les quedaba de dignidad. Les habían encargado a los grandes chunnins y jounins de la nueva generación de la aldea de la Hoja la misión más denigrante que pudiera existir. Tenían que limpiar todo el sistema de alcantarillado y desagüe de la aldea de la Hoja, una serie de túneles subterráneos por donde eran desechados todos los restos fecales de la aldea de la Hoja y otros que tuvieran la desgracia de llegar ahí, y que no habían sido limpiado desde que la ciudad fue fundada. Últimamente los vecinos se habían quejado por los fuertes olores que salían de sus cañerías y algunos afirmaban haber visto ratas del tamaño de perros San Bernardo, lagartos y cocodrilos, y otros saliendo de dicha construcción subterránea.

En un inicio se consideró buscar otras alternativas para resolver el problema. No se planeaba asignar a ningún equipo "eso" como misión, salvo a que hiciera algo lo suficientemente malo como para merecerlo, algo realmente malo...

Los gritos de otra mujer despertaron al Nara.

– ¡¡Los habitantes de tu ciudad son un asco!! – Gritó una rubia con el cabello sujeto en cuatro coletas – ¡Yo no debería estar aquí! –

– ¡Yo tampoco! – Gritó Kankuro a su lado.

– ¿Acaso ya olvidaste que tu tienes la culpa, baka? –

Temari lo observó con furia mientras recordaba su intento fallido de salvarse de tan "envidiable" labor.

Aun seguían en la oficina de la Hokage impactados por la noticia de la misión. Temari, por su parte, buscaba una manera de librarse del castigo, y por un momento pensó que la había encontrado.

Eto… linda Hokage, supongo que eso no me incluye ya que no pertenezco a Suna y… – objetó en el tono más sumiso que pudo, intentando convencer a la sannin.

¡Oh! es cierto Temari, tú no tienes obligación de seguir mis órdenes – le contestó amablemente la sannin – Pero las ordenes de tu hermano si debes obedecerlas, ¿O me equivoco? –

¿Mi hermano? – Preguntó confundida – ¿Se refiere a Gaara? –

La Hokage le extendió a Temari un documento en el que se especificaba, escritas a puño y letra y firmada por el Kazekage, que los jounins Temari y Kankuro quedaban por una semana a disposición de la aldea de la Hoja. Luego sonrió alegre y comenzó a hablar.

Me temo que tu hermano tuvo que irse por ciertos problemas que se presentaron en Suna, pero me indicó que dispusiera tanto de ti como de tu hermano, por lo que esta misión también va para ambos – terminó y comenzó a reír a carcajadas de pura maldad.

– ¡Y todo por tu culpa! - Le gritó irritada la rubia de cuatro coletas a su hermano

– ¿Y yo que me iba a imaginar que Gaara nos haría tremenda maldad? – Le contestó levantando la voz su hermano – ¡Nunca pensé que sería tan malo! – comenzó a recordar lo ocurrido el último día que vio y su hermano…

Se encontraban en la habitación de hotel de Gaara. Kankuro le daba los detalles de la reunión que había tenido con la Hokage hacía unos minutos, junto con Chouji y Shino, en donde explicaron todo, TODO lo que había pasado durante la semana anterior, incluyendo los volantes impresos, exhibiciones al desnudo – literalmente – y una que otra salida del closet. Gaara estaba bastante concentrado escribiendo un documento…

¿Que estas escribiendo hermanito? – le preguntó su hermano mayor preocupado.

Tu que crees… – le contestó secamente y sin muchos ánimos de discutir.

Kankuro asomó a lo que escribía su hermano, pero no pudo ver nada.

Necesito que le entregues esto a la Hokage – Le dijo entregándole lo que acababa de escribir.

Uhm, claro, porque no – Recibió inocentemente la carta y la guardó en su bolsillo para luego entregarla a su destino.

Gaara cogió sus maletas y salió de la habitación, dejando al Ninja maestro de las marionetas con la carta, quien poco después se encargó de dársela a la Hokage.

– ¡Como no se te ocurrió leer la carta primero! – Gritó molesta Temari – por último, ¡e la hubieses comido antes de entregarla! –

Los hermanos de Suna iban a continuar su pelea, cuando un ruido los interrumpió.

El Ninja más hiperactivo de Konoha acababa de llegar hasta donde estaban, llevando consigo una bolsa de comida.

– ¡Hey chicos! – Saludó efusivamente con una amplia sonrisa – ¿Cómo han estado? –

Como respuesta a su saludo apenas recibió una apagada sonrisa de sus compañeros y amigos. Por parte de los Hyuga, apenas si una mirada.

Se acercó a una esquina, previo trabajo de ahuyentar un par de ratas, y se sentó. Abrió su bolsa, de la que sacó un paquete de ramen, y se dispuso a comer.

– La vieja me mandó para que los vigilara – dijo abriendo la boca mientras comía, sonriendo de puro contento.

La imagen de Naruto comiendo su ramen en medio de las cloacas con docenas de ratas a su alrededor no fue de lo más agradable. Todos lo miraron asqueados. Tenten no pudo resistir las nauseas, por lo que terminó corriendo para vomitar a una distancia prudente de los demás.

– ¡Hey! – Le gritó Kiba – ¡Al menos no vomites donde ya hemos limpiado¡ –

No pudiendo resistir su curiosidad, Naruto preguntó lo que todos ustedes se están preguntando…

– ¿Hey, y que les pasó a Hinata y Neji? – Dijo señalando a los Hyuga – Se ven muy callados –

– No sabemos mucho – comenzó a hablar Sakura – Pero por lo poco que se… –

Y comenzaron una conversación llena de chismes, desencantos, chantajes y otros…


Fin de capitulo 15.

Notas de la autora, que resultan innecesarias y no afectan en nada la trama del fic.

Cuando se comparó al inicio a los personajes de Naruto con los héroes de la liga de la justicia, esto no se hizo al azar. Se tomó en cuenta similitudes y semejanzas entre los personajes:

Shikamaru, como líder, tenía que ser SuperMan. (Aunque me costó decidirme entre Neji y Shikamaru)

Neji, siendo el Ninja más serio, frío y analítico de todos, encajaba con el marciano Jhon.

Kiba, por su carácter de hablador y medio fanfarrón, se parecía en algo a Flash.

Hinata fue comparada con la mujer maravilla por obvias preferencias de la autora. Pero, aunque parezca imposible, si tienen algo en común: Hinata es heredera de la cabeza del clan Hyuga; mientras que la mujer maravilla es hija de Hipólita y descendiente heredera de la cabeza del clan de las amazonas. (Aunque en carácter sean totalmente opuestas).

Temari en su carácter fuerte y decidido, que no se deja pisar por ningún hombre, se parece mucho a Chica Halcón. (Incluso ambas tienen rasgos feministas).

Y a falta de personajes femeninos…

Tenten comparada con Batman. Recordemos que Batman es el único superheroe de la liga de la justicia sin poderes (hasta aquí pudo ser comparado con Lee), pero tiene a su favor todo tipo de tecnología creada por él mismo y es muy hábil con las armas. En el caso de Tenten, ella pelea con armamento de todo tipo y con bastante habilidad.

Ino como el Dr. Destino. Se que no es un personaje conocido, pero el Dr. Destino tiene poderes de control sobre las mentes de los demás, y en eso se parece a los jutsus de Ino y del clan Yamanaka.

Sakura como Linterna Verde, ¿Se parecen?. La verdad, creo que no (salvo en los ojos verdes de la Haruno). En verdad los junté porque ya no quedaban más superhéroes, pero si quisiera buscarles un parecido, sería la hiper-fuerza.


–o– Mil disculpas por la tardanza, pero ahí esta el cap 15. Espero les guste.

–o– Veo q preguntan por los demás Shinobis, y contesto brevemente. Sai se fué para ser madrina de bodas de Gai y Lee (Y tal vez vuelvan), Chouji y Shino habian llegado antes con Kankuro, pero Kankuro está en medio del castigo por culpa de la carta de su hermano Gaara, en cambio, el destino de los otros aun no se sabe. Sasuke se fué en busca de su hermano para matarlo (No menciono manga para no arruinarle a nadie el hilo de la serie).

–o– El próximo será más Neji-Hina, pero por ahora lo dejo en suspenso.

Gracias por los reviews y por seguir leyendo esta historia.